martes, 25 de noviembre de 2008

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

La solicitud para establecer el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue presentada a la ONU por la República Dominicana en 1999 con el apoyo de más de 60 gobiernos. El objetivo de establecer una fecha para esta causa, ha sido que los gobiernos y la comunidad internacional lleven a cabo acciones concretas para acabar con la violencia contra la mujer. Dependiendo de cada país, de un 25 a un 75 % de las mujeres son maltratadas físicamente en su hogar. En España cada semana muere una mujer asesinada por su marido, compañero o novio y 600 mil españolas confiesan haber sufrido malos tratos alguna vez en su vida.

La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, define la violencia contra la mujer como 'todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico. Incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vía pública o en la vía privada'. La violencia acompaña a la mujer en todas las etapas de la vida e incluso, en algunos países, puede empezar antes del nacimiento.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Día de la Soberanía Nacional

El 20 de noviembre de 1845, en la batalla de Vuelta de Obligado, algo más de un millar de argentinos con profundo amor por su patria enfrentó a la armada más poderosa del mundo, en una gesta histórica que permitió consolidar definitivamente nuestra soberanía nacional. A pedido del historiador José María Rosa y por medio de la Ley Nº 20.770, se ha instaurado el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado. Por las condiciones en que se dio esa batalla, por la valentía de los argentinos que participaron en ella y por sus consecuencias, es reconocida como modelo y ejemplo de sacrificio en pos de nuestra soberanía.

Ocurrió en 1845, en un contexto político interno muy complejo y con profundas divisiones, que propiciaron un nuevo intento de dos potencias europeas (Francia e Inglaterra) por colonizar algunas regiones de nuestro país. Gobernaba Rosas, San Martín lo apoyaba desde su exilio y en todo el país se oyó el deseo de seguir siendo una nación libre y no una colonia extranjera, aun a costa del enorme sacrificio que ello significaría. Si hasta el autor del Himno Nacional, Vicente López y Planes, arengaba a nuestro pueblo ante el avance de las fuerzas anglo-francesas por el Río de la Plata:

“¡Morir antes, heroicos argentinos,
que de la libertad caiga este templo.
Daremos a la América alto ejemplo
que enseñe a defender la libertad!”


El propósito de los invasores era ingresar por el Paraná, a lo que el gobierno argentino se anticipó preparando la resistencia al mando de Lucio Mansilla en un lugar cercano a San Pedro: Vuelta de Obligado. Las fuerzas enemigas superaban ampliamente, en número y en modernidad de su armamento, a las argentinas, que tras 7 horas de lucha fueron desplazadas. Sin embargo, aunque pudo franquear el paso hacia el Paraná, el enemigo no pudo ocupar las costas (de vital necesidad estratégica), por lo cual su victoria no fue completa. En cambio, se vigorizó el espíritu nacional y desde todo el mundo los mensajes favorecían la defensa de nuestra soberanía, que finalmente resultó reforzada. Para darnos una idea de cuánto significaba la defensa de nuestro suelo para quienes lucharon en aquella batalla, vale mencionar algunas de las emocionantes palabras de Mansilla a su gente antes del combate:

“¡Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de la América!; ahí vienen nuestros enemigos, sostenidos por los codiciosos marinos de Francia e Inglaterra, navegando las aguas del gran Paraná, sobre cuyas costas estamos para privar su navegación bajo de otra bandera que no sea la Nacional... ¡Vedlos camaradas, allí los tenéis!... Considerad el tamaño del insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. ¡Pero se engañan esos miserables: aquí no lo serán! ¿No es verdad camaradas? ¡Vamos a probarlo! Tremole en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco, y muramos todos antes de verlo bajar de donde flamea.”

Muchos de los que escucharon esta arenga no regresaron a su casa. Murieron defendiendo a su patria con un concepto muy claro y muy básico de “soberanía”: que el invasor vuelva a su lugar, porque esta tierra es nuestra y de nuestros descendientes. El notable espíritu de resistencia manifestado en Vuelta de Obligado terminó de ratificar nuestra condición de nación libre e independiente, por cuanto aun quienes no simpatizaban con Rosas cayeron en la cuenta de que dejarse conquistar por fuerzas extranjeras no era una salida, y que el pueblo no iba a dejar que ello ocurriera. El propósito de esta conmemoración, es contribuir a fortalecer el espíritu nacional de los argentinos, y recordar que la Patria se hizo con coraje y heroísmo.

Día de la Industrialización de África

En el marco del Segundo Decenio del Desarrollo Industrial para África, la Asamblea General proclamó el día 20 de noviembre Día de la Industrialización de África en diciembre de 1989. La observancia del Día tiene por objeto obtener el compromiso de la comunidad internacional para promover la industrialización de África.

En el marco del Segundo Decenio del Desarrollo Industrial para África, la Asamblea General proclamó el día 20 de noviembre Día de la Industrialización de África en diciembre de 1989. La observancia del Día tiene por objeto obtener el compromiso de la comunidad internacional para promover la industrialización de África; es el continente más pobre de todos, casi la mitad de la población vive con menos de un dólar al día y entre los 48 países menos adelantados del mundo, 34 están en África.

Para actuar contra esta pobreza hay que proporcionar a los pobres del continente africano servicios y oportunidades, pero también hay que conseguir que se ayuden a sí mismos. La educación, la salud, los medios de subsistencia, la nutrición, el saneamiento y la vivienda son todos elementos importantes en la reducción de la pobreza. Pero hay otro aspecto de la erradicación de la pobreza al que se ha prestado menos atención en los últimos años: el papel que desempeña la industrialización respaldando y sosteniendo avances en materia de erradicación de la pobreza.

En la economía globalizada de hoy, la industria sigue siendo un elemento fundamental en el desarrollo económico y social. Es la fuerza que impulsa a las economías dinámicas y competitivas. Los países que han alcanzado un alto grado de industrialización, especialmente los que han aplicado políticas en favor de los pobres, han tenido gran éxito en la erradicación de la pobreza. La industria crea empleo y lo incrementa. Aumenta los ingresos, multiplica el valor a los productos agrícolas y estimula el adelanto tecnológico. La industria crea oportunidades económicas para la mujer y genera ingresos para que los Gobiernos puedan mitigar y erradicar la pobreza.

Sin embargo África no ha tenido nunca un desarrollo industrial generalizado. Los motivos tiene que ver con el pasado y con el presente. En los siglos XIX y XX casi toda África fue sometida por las grandes potencias europeas (especialmente por Francia y el Reino Unido). A los países europeos, que estaban desarrollando su industria rápidamente, les interesaba tener a los países colonizados como proveedores de materias primas baratas para su industria y comercio (algodón , café, cacao) por lo que no hicieron nada para crear una industria africana.

Actualmente la deuda externa de estos países, junto con la corrupción generalizada en muchos de ellos hace que nadie quiera invertir en la industria africana, haciendo que un continente entero se quede al margen de la globalización económica y condenando a la miseria a millones de personas. Por un lado los países africanos, que deben ser los protagonistas de su propio progreso, deben crear las condiciones para que se cree una industria y favorecer las inversiones en este sector. Así reducirán su dependencia casi total de otros países en muchos aspectos (por ejemplo: ¿cuántas marcas de coche africanas conocemos?).

Por otro lado la comunidad internacional debe respaldar los esfuerzos de estos países con fondos de cooperación y perdonando la deuda que muchos países africanos tienen con países ricos. Ambos esfuerzos son elementos necesarios para luchar contra la pobreza en el continente más olvidado.

martes, 5 de agosto de 2008

Historia del Perro Fernando

Fernando fue un conocido como un perro vagabundo que vivió en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco, Argentina, en la década de 1950 y principios de 1960. Se hizo conocido entre los habitantes de la ciudad por frecuentar bares y conciertos a los que concurrían músicos, artistas y políticos de la capital. Murió el 28 de mayo de 1963, y sus restos fueron enterrados en la vereda del Fogón de los arrieros, un museo de la ciudad. Allí puede leerse un epitafio que dice «A Fernando, un perrito blanco que, errando por las calles de la ciudad, despertó en infinidad de corazones un hermoso sentimiento»

Después de su muerte, ha recibido muchos homenajes por parte de músicos y artistas, como por ejemplo la canción Callejero, que le dedicó Alberto Cortez (más tarde versionada por Attaque 77), dos esculturas en la ciudad: una sobre su tumba y una última de bronce frente a la Casa de Gobierno provincial. Finalmente, en uno de los accesos a la ciudad, puede leerse en un cartel un saludo al viajero que reza: «Bienvenido a Resistencia, ciudad de Fernando».

Fernando, fue propiedad de un músico llamado Fernando Ortiz (de quien recibió el nombre), quien lo adoptó a corta edad y que lo llevó consigo a sus funciones y otros conciertos, lugares donde la gente empezó a tomarle cariño. Se comentaba que Fernando tenía buen oído para la música, y muchas veces la crítica del espectáculo al día siguiente dependía de las reacciones que había tenido el perro.

Cuenta una anécdota que cuando el pianista polaco Ignace Paderewsky tocó en la ciudad, Fernando, que escuchaba el concierto en primera fila, gruñó, a lo que el músico detuvo su interpretación y admitió que se equivocó dos veces.

miércoles, 30 de julio de 2008

40 años después de Medellín

Martes 29.07.2008
Editorial - Programa Nº 347
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Del 26 de agosto al 7 de septiembre de 1968 tuvo lugar en la ciudad de Medellín, Colombia, la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Días antes, el 24 de agosto, Pablo VI, el primer Papa que visitó América Latina, desde la Catedral de Santa Fe de Bogotá, en el marco de la celebración del 39º Congreso Eucarístico Internacional, dirigió un saludo anticipado a las delegaciones de obispos presentes para la magna asamblea. Este año se cumplen cuarenta años de este acontecimiento tan significativo para la vida de la Iglesia en nuestra región. Por eso los arzobispos y obispos de Venezuela, en unión con los demás miembros del pueblo de Dios, al recordar estas importantes efemérides se unen al gozo que experimenta la Iglesia en América Latina, que camina impulsada por el Espíritu, en la fe en Jesucristo, como signo e instrumento de salvación para los habitantes de este "continente de la esperanza".

(Así comienza el mensaje que ha emitido la Conferencia Episcopal de Venezuela ante los cuarenta años de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Medellín)

Una brisa fresca y de renovación ya se sentía en la Iglesia los años previos al Concilio Vaticano II, acompañando las vicisitudes de la modernidad que vivió Europa y el mundo en la primera parte del siglo XX, consecuencia de los profundos cambios sociales y culturales realizados en el siglo XIX.

En aquel contexto socio-eclesial, un grupo significativo y dinámico de obispos en América Latina, sentían la necesidad de conocer mejor la realidad latinoamericana y discernir una acción evangelizadora adecuada a la misma. Pero para ello se requería un espacio de encuentro de los obispos para intercambiar sus experiencias y puntos de vista. De ahí surgió la propuesta de crear las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano. El Papa Pío XII acogió y respaldó esos deseos y peticiones al convocar a la I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. En su búsqueda por ser fieles al Concilio Vaticano II, los obispos latinoamericanos pidieron a Paulo VI que convocara a la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, a fin de aplicar las orientaciones conciliares en América Latina.

Los obispos se preguntaban cómo evangelizar en América Latina a la luz de las orientaciones conciliares. Para responder a esta cuestión central, los prelados realizaron variados estudios de la realidad latinoamericana. La oportuna e inspiradora encíclica "Populorum Progressio" incentivó aún más este proceso. En las iglesias locales de los diferentes países latinoamericanos, grupos de cristianos, tanto laicos, como clérigos, se involucraron en la tarea de auscultar los "signos de los tiempos" en nuestra realidad y reflexionarlos a la luz de la fe.

Los obispos al abrir los ojos a la realidad histórica, se encontraron con las mayorías empobrecidas y creyentes de América Latina: los indígenas, los campesinos, los moradores de las periferias urbanas. Por ello, la realidad inhumana e injusta de los pobres recorrió toda la tarea y los escritos de la Conferencia.

En este esfuerzo de fidelidad al Concilio Vaticano II, la Iglesia latinoamericana recogió el deseo y petición de Juan XXIII: que la Iglesia fuera fiel a su vocación de servir y comulgar preferencialmente con los pobres. Surgió así una nueva conciencia y un nuevo modo de vivir la Iglesia, reconocida como Iglesia de los pobres.

La Conferencia de Medellín, siguiendo a Jesucristo en las bienaventuranzas y su espíritu, volvió a colocar a los pobres y su liberación en el centro de su vida y misión y así, sorprendente y proféticamente, optó por ellos, para que lleguen a ser los primeros y principales destinatarios y portadores del Evangelio.

Algunos de los rasgos y textos más relevantes de Medellín y de sorprendente actualidad son:

Sobre la pobreza e injusticia social
“Existen muchos estudios sobre la situación del hombre latinoamericano. En todos ellos se describe la miseria que margina a grandes grupos humanos. Esa miseria, como hecho colectivo, es una injusticia que clama el cielo”(Medellín, Justicia 1).

“El episcopado latinoamericano no puede quedar indiferente ante las tremendas injusticias sociales existentes en América latina, que mantienen a la mayoría de nuestros pueblos en una dolorosa pobreza cercana en muchísimos casos a la inhumana miseria….Un sordo clamor brota de millones de hombres pidiendo a sus pastores una liberación que no les llega de ninguna parte”(Medellín, Pobreza 1.2).

Sobre la violencia y la urgencia de ser constructores de la paz
“América latina se encuentra, en muchas partes, en una situación de injusticia, que puede llamarse de violencia institucionalizada...Tal situación exige transformaciones globales, audaces, urgentes y profundamente renovadoras” (Medellín, Paz 16).

Medellín marcó un antes y un después en la historia de la Iglesia latinoamericana. De una Iglesia dependiente de Europa para su reflexión teológica y pastoral, se pasó a una Iglesia con temas y elaboraciones propias de su tierra, aunque en forma incipiente.

A raíz del impulso generado por el Concilio y Medellín se buscó creativamente, no sólo mejorar la ortodoxia, sino también la "ortopraxis" cristiana, para que el "aggiornamento" de la Iglesia y su misión no se quedara sólo en documentos. Así se abrieron variadas experiencias pastorales, algunas de las cuales aun buscaban cooperar en los cambios estructurales que requería América Latina. Se gestaba una evangelización profética, impulsada desde una recia y evangélica espiritualidad liberadora.

Pero esta vibrante evangelización atrajo también una seria reacción contraria en importantes ámbitos sociales y eclesiales. Esto provocó que el gobierno de Estados Unidos considerara Medellín contrario a sus intereses en América Latina. Se implementaron gobiernos, llamados de la “seguridad nacional”, en varios de nuestros países, los cuales se opusieron abierta y violentamente contra el proceso abierto por Medellín.

Para sintetizar, parece fundamental que en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, llevada a cabo en mayo del año pasado en Aparecida, Brasil, fue puesta a prueba la fidelidad al espíritu manifestado tan claramente en Medellín. El tema central asumido por Aparecida, Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos tengan vida en Él, realmente es muy bueno. El tomar conciencia que todo cristiano es un discípulo-misionero de Cristo Jesús ayuda a ir al fondo de nuestra vocación. Este tema recorre todo el documento y, aunque el peso y modo de trabajarlo en diversos lugares podría haber sido mejor, sin embargo, el conjunto del documento proyecta el desafío de ser discípulos centrados en el Señor Jesús y por ello misioneros, es decir, no quedarse encerrados ni huyendo del mundo. Este asunto proclama la igualdad fundamental de todos los cristianos y nuestra responsabilidad social, temas tan resaltados en Medellín. A su vez, levanta el desafío de formarnos como verdaderos discípulos y misioneros de Jesucristo.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 23 de julio de 2008

Indiferentes al sufrimiento

Martes 22.07.2008
Editorial - Programa Nº 346
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Estuve pensando y tratando de encontrar una explicación, un sentido a una palabra que encontraba en los diarios. Apenas tres letras: “rom”. Si la buscan en Internet van a ver que se la relaciona con las grabaciones, los CDs, etc.

¿Que tendrá que ver esto con una editorial verdad? Y buscando significados y palabras surgió la palabra “gitano”, que es la forma en que nosotros conocemos a este pueblo que en Europa también se lo llama rom.

“Gitano”, para nuestro buen saber, deriva de la palabra “egiptano”, ya que a principios del siglo XV, cuando este pueblo llegó a Europa, se creía que venían del norte de África, del reino de Egipto. Sin embargo, si uno busca en la historiografía, el pueblo gitano tiene un origen mucho más remoto, mucho más lejano y de un origen bastante diferente.

El pueblo romaní, como también se los conoce, tiene tal vez un origen en el Punjab, en la India, lo que hoy sería un lugar próximo al límite con Pakistán. Paradójicamente lugar de enfrentamiento en este momento. Este pueblo indoeuropeo comenzó una emigración, primero hacia el Asia Menor y luego hacia Europa.

Hay alrededor de 11 o 12 millones de gitanos en el mundo de los cuales cerca del 80 % conviven en el viejo territorio europeo. Tienen una particularidad ancestral muy profunda, aun mantienen el idioma romaní, sus costumbres y particularidades. Y desde aquel lejano comienzo del siglo XV han sido resistidos, perseguidos, segregados, discriminados, matados. ¿Por quienes? Qué terrible que es, a veces, encontrar respuesta a preguntas tan crueles.

Aunque ustedes no lo crean, entre tantos que persiguieron a los gitanos estaba nuestra Santa Iglesia Católica. Allá por los siglos XV, XVI y XVII en España era una de sus grandes perseguidores, junto también con los judíos que habían emigrado del norte de África hacia la península ibérica. Perseguía judíos y gitanos. Uno podrá recordar, seguramente, que en el gran exterminio alemán de la Segunda Guerra Mundial, el grueso del holocausto lo padeció el pueblo judío, pero también una buena parte de los seres humanos que murieron en esos campos de concentración eran gitanos.

Y traigo a cuento esto porque uno debe pensar que tal vez en el siglo XXI, ya no deben suceder estas cosas. Y es verdad, ya no suceden estas cosas, suceden cosas peores. Los que tuvieron oportunidad de leer el diario descubrieron que en una playa de Nápoles, Italia, dos niñas gitanas de aproximadamente 9 y 11 años murieron ahogadas. Vendían en la playa vituallas y otras cosas. Seguramente, como cualquiera que disfruta de las hermosas costas que tiene Italia, deben haber sentido muchas ganas de introducirse en el mar. No sabían nadar, murieron ahogadas, fueron sacadas a la playa y tapadas con un toallón. Lo notable es que, como nos cuenta la crónica, que tardaron más de una hora y media en venir a buscar sus cuerpos. Durante todo ese tiempo esas criaturas muertas, tapadas con un simple toallón, estuvieron en exposición para muchísima gente que, en muchos casos, le resultó algo absolutamente indiferente y para otros fue un tema de comentario para llamar al celular y contarle a alguien.

La gente siguió su vida porque, en definitiva, a quién le importa que hayan muerto dos gitanas, a quién le importa que la gente muera, a quién le importa lo que le pasa a los otros. Y realmente, después de tanto hablar y discutir los temas entre el campo y el gobierno, uno se pregunta al ver que en el mundo pasan tantas cosas al igual que en nuestro país: ¿todas ellas nos resbalan? ¿Somos tan crueles con nuestra indiferencia? Vemos la muerte caminar a nuestro alrededor: adolescentes y chicos que se drogan, que sabemos que tienen un futuro absolutamente breve, gente totalmente carenciada, desnutrida.

Italia se considera una sociedad progresista, primermundista. Pero la cruel indiferencia parece borrar siglos de historia. Para que ese pueblo italiano pueda vivir hoy como vive, hubo mucho derramamiento de sangre en su territorio. Y hoy parece que no nos importa, esto es lo más cruel, lo más puntual. Lo podría relacionar con la expulsión de los emigrados que quieren llegar a una tierra donde puedan comer, donde puedan subsistir, un lugar donde puedan vivir dentro de este mundo injusto en el que los alimentos son para los ricos sin importar las personas más desposeídas.

Y lamentablemente cada vez son más. Y uno piensa, Señor ¿por qué somos tan indiferentes? ¿Por qué nos importa tan poco el otro? Descuento, por supuesto, que estas dos niñas deben estar a tu lado en este momento. Pero no te olvides de esto que hacemos los humanos. No te olvides de pasarnos las facturas correspondientes en el momento oportuno. No es justo que seamos tan injustos.
No podemos dar vuelta la cara a los problemas del mundo mientras no nos toca a nosotros.

Dios nos libre de ser tan crueles;
Dios nos libre de ser tan indiferentes;
Dios nos libre de dar vuelta la cara.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 16 de julio de 2008

La verdad ante la hipocresía

Martes 15.07.2008
Editorial - Programa Nº 345
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En Australia, el martes 15 de julio, se realizó la ceremonia de inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud 2008. La misma comenzó con cánticos aborígenes y continuó con una misa que ofició el cardenal australiano George Pell. Este acontecimiento, que durará hasta el próximo día 20, es el evento religioso juvenil más grande del mundo.

La inauguración tuvo lugar en el muelle de Barangaroo, a orillas del Océano Pacífico, donde se han congregado decenas de miles de peregrinos llegados de diferentes países de todos los continentes. Se espera reunir este año en la ciudad australiana a 225.000 personas, una cifra inferior a la de otras ocasiones pero que se justifica por la lejanía de Australia. En este país con 21 millones habitantes 5 millones se declaran seguidores del catolicismo.

Con la esperanza de que las Jornadas Mundiales de la Juventud traigan una renovación profunda, tanto en la Iglesia de Australia como en la de todo el mundo, Benedicto XVI aterrizó el pasado domingo 13 de julio en Sydney.

El Papa ha emprendido el viaje más largo de su pontificado, el noveno, para presidir la clausura del encuentro con los jóvenes. Entrevistado por los periodistas en el avión, Benedicto manifestó su esperanza en el efecto que pueden tener las Jornadas de la Juventud en un mundo secularizado: un estímulo a vivir la fe de forma madura, con todas las responsabilidades en relación con la Creación, la sociedad y la vida en todos sus aspectos.

Así mismo, como había hecho también en su viaje a los Estados Unidos del mes de abril, el Sumo Pontífice condenó duramente los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, una herida que también ha vivido la Iglesia en este país, y aseguró: "haremos todo lo posible para curar y buscar la reconciliación con las víctimas". “Debe quedar claro: ser un sacerdote auténtico es incompatible con los abusos sexuales, los sacerdotes están al servicio del Señor”, ha dicho Benedicto XVI -y yo agregaría incompatible para todos los seres humanos-, durante la rueda de prensa a bordo del avión Boeing 777. Benedicto ha recalcado que lo más importante es la prevención de estos casos: “Es esencial que la Iglesia se reconcilie, prevenga y ayude en este problema”.

Días antes de la visita del Papa, la polémica surgió en Australia tras reabrirse un caso de abuso sexual de hace 25 años en el que está involucrado un sacerdote australiano y que el Cardenal George Pell, intentó encubrir. Broken Rites, una agrupación que representa a las víctimas de abuso en Australia, aprovechó para hacer pública una lista de 107 condenas de casos relacionados con la Iglesia.

Creo que la cultura del secreto y del encubrimiento debe terminar, recuerdo cuando leí las declaraciones que hiciera el Presidente de la Conferencia del Episcopado Estadounidense, Wilton Gregory, declarando públicamente que “es obligación de la Iglesia Católica hacer conocer tales incidentes”, y agregó “Si bien hemos cometido errores trágicos, hemos intentado ser lo más honestos y abiertos posible sobre estos casos, especialmente en el cumplimiento de la ley sobre estas materias y la cooperación con las autoridades civiles”.

El Papa Juan Pablo II en su mensaje del Jueves Santo de 2002 trató el tema directamente y con gran claridad: “...nos sentimos en estos momentos personalmente conmovidos en lo más íntimo por los pecados de algunos hermanos nuestros que han traicionado la gracia recibida con la Ordenación, cediendo incluso a las peores manifestaciones del mysterium iniquitatis que actúa en el mundo. Se provocan así escándalos graves, que llegan a crear un clima denso de sospechas sobre todos los demás sacerdotes beneméritos, que ejercen su ministerio con honestidad y coherencia, y a veces con caridad heroica. Mientras la Iglesia expresa su propia solicitud por las víctimas y se esfuerza por responder con justicia y verdad a cada situación penosa, todos nosotros –conscientes de la debilidad humana, pero confiando en el poder salvador de la gracia divina– estamos llamados a abrazar el mysterium Crucis y a comprometernos aún más en la búsqueda de la santidad.”

También me viene a la memoria cuando Juan Pablo II dijo a los cardenales estadounidenses que "no hay lugar en la Iglesia Católica para sacerdotes que abusen sexualmente de menores". Añadió en esa oportunidad que era un "pecado horrendo a los ojos de Dios". Pero agregó que “no todos los miembros del presbiterio deben ser culpados” y exhortó en esa oportunidad a los católicos estadounidenses a respaldar a sus obispos y sacerdotes.

Para sintetizar, se puede llegar a la conclusión de que la Iglesia, que no es sólo la jerarquía sino todo el Pueblo de Dios, es decir, nosotros, está perdiendo el hábito de la oración. En la historia de la Iglesia, en la tradición y en las Escrituras podemos observar el poder que tiene la oración para vencer todo tipo de “tentaciones”. No sólo eso, también es fundamental orar unos por otros, el ayudarnos mutuamente y sentirnos parte de este Cuerpo Místico de Cristo.

Esta Iglesia que camina nos dice en una estrofa del Himno del 3er Congreso Americano Misionero: “Ha llegado ya la hora de renovar tu vocación”. Vocación significa "llamado", es un diálogo de amor entre dos personas. Dios, quien es el que llama, y el hombre, quien es llamado. Estos son los términos de una vocación personal: el autor de la llamada y el sujeto llamado. No podría existir ningún llamado de no existir alguien que llama.

El amor de Dios llama, elige, forma, consagra, envía. En estas palabras se inscribe el camino de la vocación del hombre. Debemos dejar de lado la hipocresía y no ocultar aquellas situaciones que se nos presentan y que, como comunidad de cristianos, no sabemos cómo actuar frente a ellas. Esto se debe a que nuestro discernimiento está oscurecido por malas catequesis. Se nos ha presentado la figura del sacerdote como algo divino, muchas veces comparado con persona de Jesús. Es éste el error por el cual comienzan nuestras faltas, nuestras mentiras, nuestros ocultamientos. Es aquí donde comienza el hombre a olvidarse qué es el sacerdote y lo que representa, y así se deja llevar por situaciones nefastas.

Recordemos lo que Jesús nos dice en el Evangelio de Lucas 8,17: “Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado”.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 2 de julio de 2008

Dialogar y fortalecer nuestras relaciones

Martes 01.07.2008
Editorial - Programa Nº 343
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La misión de Jesús se inicia en Galilea, la parte norte de Palestina. Allí se encuentra la ciudad de Nazaret, en la que él se había criado, y el lago de Genesaret donde puso de manifiesto el poder de Dios sobre las fuerzas del mal. Su misión está resumida en un celebre texto del profeta Isaías, que Cristo se aplicó a sí mismo: el Espíritu del Señor está sobre mí, Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a dar la libertad a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor. Jesús no estaba solo, eligió doce apóstoles para enviarlos a proclamar su evangelio. Después de esta profesión de fe, el Señor explicó cuál era el verdadero sentido de su mesianidad anunciando su próxima pasión.

Para que haya buena noticia, para que haya palabra de amor, tiene que haber gente dispuesta a proclamarla, a jugarse, a decir lo que piensa, a intentar aproximarse a aquellos que estén dispuestos a querer escuchar esa palabra de cercanía, amor, entendimiento y diálogo.

En el marco de la controversia que ya lleva casi cuatro meses, se realizó un encuentro de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina con nuestro vicepresidente y presidente, a su vez, de la cámara de senadores, el mendocino Julio César Cobos. En la reunión, que tuvo lugar en el despacho del vicepresidente, los presentes coincidieron en la importancia de atender a una necesidad de diálogo y de fortalecimiento de las instituciones.

Paradójicamente, la Comisión Episcopal Argentina está conformada por el Cardenal Mons. Jorge Bergoglio, el Arzobispo de Tucumán Mons. Villalba, el Arzobispo de Mercedes-Lujan Mons. Radrizani y por nuestro Obispo Diocesano, secretario general de la Comisión Episcopal, Mons. Sergio Fenoy. Estas personas le habrían entregado a Cobos un documento en el que se mencionaba que la Nación Argentina, tan lastimada y golpeada durante los últimos cincuenta años, necesitaba gestos de grandeza.

Estos gestos de grandeza implican, para aquellos que quieren asumir funciones de dirigencia política, comprender, entender y promover el acercamiento, el diálogo. Dirigir no es una tarea sencilla. La responsabilidad de dirección hace que la persona que la asume, cada uno de nosotros asumimos una situación de dirección en el ámbito donde nos corresponde, deba tener el compromiso de no dejarse llevar por la subjetividad, por la individualidad buscando ventajas, debe pensar en el bien conjunto.

Esta reunión, que debería haberse producido con mucha anterioridad, hacía muchísimo tiempo que el Comité Ejecutivo de la Comisión Episcopal Argentina tenía pedida la audiencia, prácticamente no se ha escuchado. Del mismo modo tampoco se escucha a tantos otros sectores, instituciones, ONGs, movimientos que quieren plantear una alternativa, una posibilidad diferente, un cambio, un debate. Hay una cerrazón que oscurece nuestra mirada. Y no hay nada peor que seres humanos, elegidos por Dios para trabajar en comunidad, vivamos encerrados en nuestra soberbia.

Ahora bien, todas las partes de esta sociedad tenemos responsabilidad por esta falta de diálogo. Los medios de comunicación nos rodean, los elementos tecnológicos abundan, ¡pero qué incomunicados que estamos! La necesidad que tenemos de compartir, de discutir no es mala, muy por el contrario, nos sirve para crecer y para encontrar posiciones comunes.

Desde aquí y ratificando lo que el Comité Ejecutivo de esta Conferencia Episcopal Argentina propuso a través de este documento, invitamos nosotros también, a la reflexión, a la posibilidad de dialogar, a un gesto realmente de grandeza. La mayor grandeza que puede tener el ser humano es ser comunión en la diversidad, hermosas palabras que nos regalaba Mons. Fenoy cuando compartió con nosotros hace poquito. Comunión en la diversidad, a pesar de que podemos pensar distinto somos uno como pueblo. Por eso hace falta que las partes tengan un gesto de grandeza para poder encontrar lugares comunes donde empiecen a crecer las posibilidades que como país tenemos y necesitamos.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 25 de junio de 2008

Solamente tres carpas, no seis

Martes 24.06.2008
Editorial - Programa Nº 342
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“En aquel tiempo, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: “Señor, ¿qué bien estamos aquí ! Si quieres levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. (Mt. 17, 1-4).

En este texto de la Transfiguración confluye una lectura en relación a la Fiesta Judía de las Tiendas. La Transfiguración de Jesús habría ocurrido el último día de esa fiesta, que duraba una semana. Esta fiesta recuerda el camino de Israel por el desierto, donde los judíos, bajo la protección de Dios, vivían en tiendas (carpas). La tienda tiene un significado escatológico y alude a la morada eterna de los justos en la vida futura.

Cuando llegaran los tiempos mesiánicos, los justos morarían en tiendas. Los tiempos mesiánicos han llegado; Jesús es el Mesías y Él cumple en sí lo que la Fiesta de las Tiendas prefiguraba. Por eso escribe el evangelista San Juan que “el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros” (Jn. 1, 14). El Señor, al encarnarse, ha puesto la tienda de su humanidad entre nosotros, inaugurando así los tiempos mesiánicos. La “tienda plantada” por Jesús es la Encarnación del Verbo de Dios, la naturaleza humana del Hijo de Dios.

¿A dónde quiero llegar con esto? Este ejemplo de la Transfiguración de Jesús y la reacción de Pedro nos demuestran que nosotros, ciudadanos argentinos, estamos hoy sumergidos en la oscuridad de la frustración. Pienso que muchos de nosotros caminamos en la oscuridad y necesitamos de la luz de la Palabra. La palabra de Dios escuchada es la transfiguración para nosotros: lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y aparezca el lucero de la mañana en sus corazones (2 Ped. 1, 19).

“Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ¿Qué bien estamos aquí? ¡Si quieres levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías!”.

Desde hace cien días venimos haciendo un llamado a la reflexión, a un parar la pelota para pensar, para entender qué nos pasa como sociedad. Vemos con asombro cómo se han instalado no tres carpas como nos cuenta Pedro en la montaña sobre la cual ocurrió la Transfiguración de Jesús, sino seis carpas de unos doce metros de largo, seis de ancho y tres de alto. Debemos pensar en la importancia de la instalación de estas carpas en la Plaza de los Dos Congresos, bajo la consigna “liberación o dependencia”, ya que tendrían como objetivo iniciar un debate, más allá que la última fue instalada sin permiso de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Hasta acá somos simples testigos de cómo se impone la intolerancia, la oscuridad, el querer ganar un terreno que no le pertenece a ningún sector, sino a todos nosotros.

A esta altura no sé quién tiene razón. Esto sobrepasa todo entendimiento o razonamiento humano, cívico o social, ya que por la instalación de estas carpas hubo incidentes entre los militantes del gobierno oficial y funcionarios del gobierno porteño. Leo esto en los diarios y veo imágenes en la televisión a través de flashes informativos y me pregunto, a la vez que deseo que usted haga lo mismo: ¿estas carpas, son lugares para el diálogo, para el debate cuando voy al choque?, ¿son lugares de encuentro cuando busco a través de la violencia o la prepotencia?, haciéndonos creer que esto es legal, ¿es lícito porque estamos en defensa de la democracia?

Para concluir, ojalá los argentinos podamos salir del estado en que se encontraban los apóstoles, que habían caído en la oscuridad de la frustración cuando Jesús les anunció su pasión, muerte y resurrección. Sus sueños se habían hecho pedazos, como los nuestros, que vivimos inmersos en una pesadilla diaria. De este modo, la transfiguración aparece, para nosotros, como una luz que encandila en medio de la oscuridad.

Como Pedro, ¿podemos decir: ¡Qué bien estamos aquí!? Debemos preguntarnos y preguntarles a los que están en el poder y a los que se abusan de él. Los argentinos nos encontramos como el apóstol Pedro, quien no comprende todavía: pide tres tiendas, una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. Hoy pedimos seis, olvidando que hay una carpa sola y tiene nombre: Cristo.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 18 de junio de 2008

Amar a tu prójimo

Martes 17.06.2008
Editorial - Programa Nº 341
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“Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo” .

Curiosa paradoja del Señor, que siempre tiene la palabra justa en el momento oportuno para que podamos discernir y entender lo que nos pasa en estos momentos de desentendimiento, distancia y diferencia. Prácticamente cien días de diferencias entre hermanos, en los que actuamos como si fuéramos parte de mundos distintos, de filosofías y pensamiento diferentes. Y parece que las partes no hacen al todo, ya que se miran, se miden y se estudian como enemigos.

Y Jesús nos viene a decir en este evangelio “amen a sus enemigos y rueguen por ellos”. No importa aquí quiénes tienen la razón, porque después de cien días parece que dejó de ser importante que todos hemos perdido la razón, nos hemos visto envueltos en esta estéril discusión, en este diálogo de sordos, en un no querer escuchar y una soberbia que no deja ver ningún tipo de realidad.

Vivimos en la posición de la propia conveniencia, sin encontrar el punto de equilibrio para que esta sociedad sea fundamentalmente justa, que es lo que el Señor espera. Como bien nos dice el evangelio de Mateo, Dios hace salir el sol para todos, un sol que nos ilumina, que nos da calor y también hace caer la lluvia para que nuestros campos puedan ser aprovechados, para que la tierra dé sus frutos y nosotros, hijos de esta tierra, también podamos disfrutar de la mies que de ella se puede recoger.

Vivimos en un paraíso, pero permanentemente nos ponen en medio la manzana y la mordemos. No somos capaces de entender lo que Dios nos ha dado, lo que nos regala, no podemos entendernos entre hermanos. Hay una frase que dice: “Cuando dos o más se reúnen en Mi nombre, allí estaré yo en medio ustedes”. Si deseamos que venga en medio nuestro debemos tratarnos mejor. ¿Por qué esta diferencia entre hermanos, este permanente odio, este rencor, este crear abismos entre unos y otros si todos vivimos en la misma tierra con un mana indescriptible que nos ha dado Dios para poder aprovechar?

Ámense los unos a los otros como yo los he amado. Ése es el mandamiento primero. El 90% de nuestra población dice ser católica, dentro del 10% restante, muchos son cristianos. Por lo tanto, esto que proclama Jesús es una palabra para todos, además, es parte de la humanidad del hombre. Ámense los unos a los otros, ama a tu enemigo reza por él, pide por él. Alégrense de un lado y de otro porque tienen la oportunidad de ver nuevamente el sol de la mañana y caer la lluvia. Vivimos en una cuasi tierra prometida. Tenemos hermosos climas, magníficos paisajes y todo lo que queramos plantar. Pero, lamentablemente, el hombre no se pone de acuerdo.

Ojalá que este tiempo nos sirva, como ha pedido la comisión episcopal, para repensar qué mundo y qué país queremos vivir y compartir. Sin enemigos, sin excluidos, sin diferencias. Donde todo sea compartir el pan, pan para todos sin soberbias. Que ese sol salga todos los días y la lluvia siga enriqueciéndonos cada día más en esta tierra prometida.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 11 de junio de 2008

Dialogar o no dialogar: esa es la cuestión

Martes 10.06.2008
Editorial - Programa Nº 340
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Sólo el hombre, por medio de la comunicación humana, es base y punto de partida para el ejercicio de la libertad. En el proceso de comunicación inteligencia y voluntad se conjugan de manera única para establecer lazos de unión entre personas.

El encuentro entre dos personas debería ser siempre un momento de comunicación. La mayoría de nosotros ha experimentado los típicos diálogos de ascensor, viajando en un taxi, en la cola de un banco, de un supermercado: una frase al lado de la otra pero sin verdadera intención de encuentro. En los que no importa quién es la persona que dialoga con nosotros. No es grave cuando este diálogo se da entre desconocidos. Pero es alarmante cuando diálogos vacíos y fríos se dan entre personas que deberían saber comunicarse: amigos, parejas de novios, matrimonios, hijos, compañeros de trabajo, vecinos, etc. Nos revelan la ausencia de apertura y la falta de capacidad para romper las barreras que comienza a generar el conflicto.

Nuestra sociedad dice o que estamos en la era de las comunicaciones. A través de la web (Internet) podemos saber al instante cosas de la otra persona. Un ejemplo de esto son los programas que nos permiten chatear. Es decir, estar comunicados con otra persona del otro lado del mundo en tiempo real que nos cuenta cómo vive, qué hace, de qué trabaja, nos envía fotografías, etc. El problema es que de este lado nosotros no estamos enterados de qué le pasó al vecino, o peor aún, cómo le fue en la escuela a nuestra hija, si rindió o no rindió las materias.

En la era de las comunicaciones, estamos enfermos de incomunicación, aquí ya se comienza a generar un conflicto.

La incomunicación es como un virus que ingresa en nuestro organismo sin pedir permiso, ocupa un lugar y va ganando terreno, casi sin que nos demos cuenta. Esta falta de diálogo se instala en nuestras actitudes, nuestra forma de pensar y de expresarnos. Ocurre de tal manera que no nos damos cuenta. Incluso hay quienes pensamos estar perfectamente comunicados con todos y sin embargo, nos encontramos enfermos de soledad.

Hay un punto que creo fundamental: saber escuchar. Éste es el elemento clave para una buena comunicación.

Sabiamente Dios (para los creyentes), o la naturaleza (para los agnósticos), nos dotó de dos oídos y una sola boca. Para que escuchemos y hablemos en esa proporción.

Saber escuchar es un llamado al diálogo, a una comunicación verdadera. Comunicación en la que cada uno debe saber cuándo es el momento de callar y cuándo es el momento de hablar. Antes que preocuparnos por hablar, deberíamos preocuparnos por prestarnos atención.

Les planteo una pregunta para reflexionar: ¿Se puede vivir sin comunicación? El hombre de hoy tiene enormes ansias de comunicarse, vivencia profundamente la necesidad de vivir comunicado. Sin embargo, el hombre vive inmerso en la incomunicación.

Para sintetizar, sólo con el diálogo podremos superar la excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad, y nos dispondremos a encontrar los consensos necesarios que nos ayuden a reafirmar nuestra identidad y crecer en la amistad social.

El progreso de nuestro pueblo debe construirse desde el respeto a la Ley, al Bien Común y a la Justicia. Sin estos pilares básicos de toda nación, nuestro pueblo estará condenado al fracaso. Así correrá el grave riesgo de perder la paz social, la cual sólo se construye desde un diálogo sereno y maduro al servicio del Bien Común.

Creo que el gobierno y los sectores implicados en el conflicto, deben mantener la calma, actuar con sensatez y buscar espacios de diálogo para una solución justa y equitativa, que redunde en bien de todos los argentinos. Este diálogo no puede ser dirimido por la confrontación de las fuerzas sectoriales sino por la luz que viene de la razón puesta al servicio de la verdad y la justicia.

La ausencia de diálogo de la sociedad comenzará a trasladarse al seno de nuestras familias, donde, a menudo, no se escucha a quienes hablan, no se les presta la debida atención y no se construyen momentos oportunos para una adecuada comunicación. También se trasladará al trabajo. En las actividades que ocupan un tiempo central en nuestra vida ocurre algo similar a lo anterior. Es difícil que el hombre se encuentre contenido, respetado, valorado y querido, justamente allí donde pasa la mayor parte de su día.

Para finalizar, analicemos la falta de diálogo que nos rodea y cómo influye en nuestra vida:

¿Somos capaces de darnos cuenta y de valorar la importancia de la comunicación?

¿Por qué no somos capaces de hacer algo bueno por nosotros mismos?

¿Puede el hombre, la sociedad, la nación autodestruirse sumiéndose en una incomunicación por falta de diálogo?

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

martes, 27 de mayo de 2008

Los niños de la guerra

Martes 27.05.2008
Editorial - Programa Nº 338

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“Dejen que los niños vengan a mí”. De esta manera Jesús nos invita a reflexionar sobre las actitudes que muchas veces tenemos con aquellos que son la parte más indefensa de la sociedad.

Leí un cable que dice que la coalición internacional para acabar con la utilización de niños soldados dio a conocer el Informe Global 2008. Allí menciona que existen entre 250 mil y 300 mil menores utilizados en conflictos armados. Me llama la atención la palabra que utiliza un alto mando del ejército de Sha, que dice que “los niños soldado son ideales porque no se quejan, no esperan que les paguen y si les dicen que maten matan”.

Si bien no hay cifras oficiales, estos números que acabamos de compartir son bastante próximos a lo que es una realidad impresionante. Alrededor de 300 mil niños sufren la situación de ser utilizados para la guerra. Quería traer este tema muy a cuento porque los niños son los seres más débiles que tenemos dentro de una sociedad, junto con los ancianos. Por esta razón, los más chicos son un negocio muy interesante.

Me produce mucho fastidio y dolor la información que a diario recibimos de hechos que han sido suscitados por niños, niños violentos, que atacan, que matan, que son prostituidos, robados, vendidos. Abundan los informes sobre la prostitución infantil, tanto la producida físicamente como la virtual que bombardea la web. Niños que no han podido descubrir otra vida diferente que la de la pobreza, la miseria. Niños de la calle que son levantados para ser utilizados en los comercios más viles, para la venta de droga, para el robo.

Los otros días escuchaba esa noticia aberrante según la cual dos menores, dos nenes mataron a una nenita. Realmente, uno se estremece por este tipo de hechos. Pero más allá del estremecimiento, de la tristeza que nos produce, creo que como sociedad debemos pensar qué es lo que estamos haciendo, qué estamos construyendo, qué estamos permitiendo.

Hay una serie de complicidades que permiten que este tipo de cosas sucedan. Tenemos uno de los niveles educativos más bajos de la historia de nuestro país, una escuela pública que realmente deja muchísimo que desear, docentes que están más en la queja que en la formación. No lo digo como una generalización, es una realidad. Maestros mal pagos, que trabajan en escuelas absolutamente carentes de todo, con niños que provienen de hogares pobres y violentos, donde los valores brillan tal vez por su ausencia.

Estamos en una sociedad en estado crítico. Vivimos en una sociedad colapsada, donde los valores parecen cosa del pasado. Me tocó compartir, hace unos días atrás, un pensamiento con mamás y papás con los cuales yo trabajo en catequesis familiar. Hablábamos de los tiempos en que nosotros éramos niños, hace treinta, cuarenta o cincuenta años atrás. En ese entonces la pobreza era mucho más digna, la educación era más importante, existían valores y había respeto.

Hoy, tenemos una sociedad totalmente hipócrita, que se entretiene con los chupetes que en la televisión nos ponen y no queremos mirar lo que sucede alrededor. Uno se conduele cuando ve un padre que le han robado un hijo, por la venta de órganos o porque lo han sacado del país, pero no hacemos mucho más que eso. ¿Qué podemos hacer? Por lo menos, tenerlo presente. Trabajar por una sociedad donde se renueven los valores familiares, no dejar que sigan destruyendo nuestras familias. Si observamos los medios de comunicación, si escuchamos las canciones que les gustan hoy a nuestros jóvenes, vemos que todo apunta a la destrucción de la familia. Y cuando se termine de destruir la última familia, este mundo va a dejar de existir, porque vamos a perder la última célula viva que nos mantiene atados a Dios: familia con valores.

Pero nosotros estamos todavía muy ocupados en enfrentamientos, discusiones, mirando quién ganará en el partido o quien tendrá razón en una discusión. Y en los chicos y en los jóvenes, ¿quién piensa? ¿A quién le importa si todos lo chicos, en el granero del mundo, comen todos los días? ¿A quién le importa si tienen una buena educación, si tienen valores? ¿A quién le importa que haya aumentado el consumo de alcohol en menores de edad? A quién le importa si, de repente, tenemos a alguien que dice defender los intereses de los más desposeídos y, con una sola de sus carteras, cincuenta niños comerían durante una semana.

¿Por dónde pasa nuestra realidad? ¿Qué diario viejo estamos comprando que todavía no podemos entender que nuestro alrededor se está destruyendo? El mundo y nosotros no lo alcanzamos a ver. Que las cosas no alcanzan, que el dinero no alcanza, que la inflación… Y no me cabe duda porque lo sufro como todo el mundo. Pero si no construimos valores, si no defendemos a los niños evitando que se siga robando, interviniendo cuando vemos cosas raras, denunciando, teniendo en claro por dónde pasa el respeto que debemos tener por ellos, nuestros hijos, todos los niños de nuestra sociedad, ricos y pobres, buenos y malos, seguirán sufriendo.

Con mucha razón el otro día una oyente decía en un mensaje: “nadie tiene derecho a juzgar” y eso es verdad. Nosotros no podemos juzgar a nadie, pero sí tenemos derecho a gritar la verdad que Jesús nos propone: háganse niños. Pero para hacerse niños hay que entenderlos y hay que descubrir que son nuestro futuro. Si seguimos permitiendo que se destruya nuestra infancia y nuestra juventud, que sigan robando niños, que los sigan drogando, no vamos a poder recuperar nuestro país. Ojala tengamos muy presente esa simples palabras de Jesús “Dejen que los niños vengan a mi”.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

martes, 20 de mayo de 2008

Diálogo y Valores

Martes 20.05.2008
Editorial - Programa Nº 337

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Nuestra sociedad está sumergida en una dramática crisis moral y de violencia, producto de la falta de valores. Esto exige un cambio de mentalidad y grandeza de espíritu. Para recuperar la dignidad y la esperanza de nuestra gente ya no alcanzan las palabras. El diálogo, imprescindible y urgente, necesita de renunciamientos sinceros en la mente y el corazón de toda la dirigencia. Pienso que no habrá un diálogo útil y creíble si cada sector no se pregunta francamente a qué está dispuesto a renunciar para el bien de todo el país.

Para superar esta crisis moral es necesario no mentirle a la gente con promesas que no se cumplirán y obrar con absoluta honestidad. Es la clase dirigente la que debe dar el ejemplo de compartir los sacrificios del pueblo renunciando a los privilegios que lo ofenden y empobrecen. Hay que comprender que el ejercicio de la política debe ser un noble, austero y generoso servicio a la comunidad y no un lugar de enriquecimiento personal o sectorial.

El poder económico, como el poder por gobernar, no puede destruir con voracidad insaciable la salud y el nivel de vida de nuestros pueblos. Debemos recuperar el valor de la palabra dada y de una justicia independiente al servicio de la verdad. En el deterioro de los valores tienen una significativa importancia los medios de comunicación social que, con programas desprejuiciados y superficiales, debilitan el sentido moral de la vida de nuestro pueblo.

Creo que necesitamos recrear "una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común". Debemos pasar del deseo de ser Nación a construir la Nación que queremos: frente a la cultura de la dádiva es necesario promover el valor del trabajo, el espíritu de sacrificio, el empeño perseverante y la creatividad.

Debemos pasar del deseo de ser Nación a construir la Nación que queremos. Frente a la corrupción y la mentira, promover el sentido de justicia, el respeto por la ley y la fidelidad a la palabra dada. Frente a la fragmentación social, promover la reconciliación, el diálogo y la amistad.

Sólo buenos ciudadanos, que obren con inteligencia, amor y responsabilidad, pueden edificar una sociedad y un Estado más justos y solidarios.

Recuerdo cuando al término de la 81ª Asamblea Plenaria del 12 de mayo de 2001 la Conferencia Episcopal Argentina hacía público un mensaje que llevaba como título: HOY LA PATRIA REQUIERE ALGO INÉDITO. Allí los obispos argentinos se preguntaban y planteaban: “¿Quién piensa el futuro de la Argentina? ¿Cuál es el proyecto de país que oriente nuestra acción? ¿Qué hacer para generar esperanza? Es necesario que todos nos convirtamos, especialmente los dirigentes, evitando el creciente divorcio con el pueblo y dejando de lado, para siempre, la búsqueda de privilegios personales o sectoriales”.

Es necesario recrear la política como principal instrumento de gestión del bien común. Es necesario rehacer nuestra cultura, recuperando los valores que nos dieron existencia. Esto supone desarrollar una educación que sea promotora de la persona humana y discierna claramente los desvalores con los cuales convivimos cotidianamente.

Se ha popularizado la tendencia a confinar la religión a la esfera privada, hasta tal punto que para muchos sectores del Gobierno es irritativo y se hace intolerable que la Iglesia exponga públicamente la doctrina recibida, denuncie las injusticias o la aplique en concreto a los problemas actuales.

Parece que se ha puesto de moda mostrarse como anticatólico; se juzga distinguido hablar contra la Iglesia y su doctrina; y al difundirla por los medios, se pretende cobijar en la libertad de expresión la burla de lo sagrado, que a veces llega hasta la blasfemia.

En síntesis: todas estas circunstancias hacen comprensible que en estos momentos resulte más complicado ser cristiano. No es sencillo oponerse a las costumbres que distorsionan la ética de la sociedad y los valores humanos y remar contra la corriente, proponiendo ideas sensatas, dando ejemplo con la propia vida y empeñándose esforzadamente en influenciar el pensamiento cultural con la verdad del Evangelio.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

martes, 13 de mayo de 2008

Caminemos nuestra América de punta a punta como apóstoles de la Verdad

Martes 13.05.2008
Editorial - Programa Nº 336

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El 25 de septiembre del año 2000 el Consejo Ejecutivo de la Unión Latina aprobó en el XIX Congreso de la Unión Latina reunido en la UNESCO. La proposición, presentada por un estado miembro y apoyada por unanimidad por los países del consejo, era declarar el 15 de mayo como el “Día de la Latinidad”. El mes de mayo es trascendente para las distintas guerras de la independencia a través de este mosaico humano que recorre todo nuestro continente. Próximamente, el miércoles y el jueves se recuerda también la independencia de nuestra hermana República del Paraguay.

Los pueblos Latinoamericanos, con nuestras individualidades y particularidades, tenemos nuestras raíces muy insertas en distintas culturas que caminaron esta América: aztecas, mayas e incas. También todo el ingrediente llegado de los barcos en el siglo XIX y buena parte del siglo XX, sobre todo en sus comienzos, le dio forma al continente. Es como una arcilla que Dios tomó para conformar este crisol de particularidades y de hermandades: Wichis, Tobas, Mapuches, Mona, Aimarás, Quechuas. Tantos pueblos colmados de riqueza, historia, profundidad y fe. Sin embargo, nuestra Latinoamérica atraviesa momentos de incertidumbre. No la han dejado crecer. Pero siempre está intentando desprenderse de todas aquellas cosas que la limitan, que la atan.

Hace exactamente un año se celebró en Brasil la Vº Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de obispos de nuestro continente. Una de las conclusiones a la que arribaron nuestros pastores fue la existencia de una necesidad profunda de caminar esta América de punta a punta como misioneros, como peregrinos, como apóstoles de la VERDAD y la Justicia. Yo había rescatado una frase que tal vez tenga mucho que ver con esto: “La verdad no es sólo una idea que es preciso conocer, es además un aire que es necesario respirar”.

América Latina necesita respirar un aire de LIBERTAD, un aire de VERDAD, un aire de JUSTICIA. Sin nuevos profetas, sin falsos caudillos que quieran hacernos creer que son los nuevos iluminados. Despacito, sencillamente y de a pie como lo hizo Jesús .Caminar esta Latinoamérica mirándola desde la hondura de todo lo que tiene como Patria Grande. Dejemos un poquito de lado el mirar a Europa, a otros que nos invaden con culturas que muchas veces no entendemos. Incluso, hemos cambiado nuestro vocabulario. Utilizamos un montón de vocablos que no pertenecen a nuestras raíces ni costumbres.

Latinoamérica tiene que desprenderse de todo aquello que la ata. No tiene que estar dividida ni entre ricos de Santa Cruz ni pobres de la Paz. Tampoco debe haber diferencias entre colorados y blancos en el Paraguay, ni entre los del campo y los de la ciudad como en la Argentina.

El pueblo latinoamericano necesita estar a la sombra del manto de nuestra Señora de Guadalupe. Debemos unirnos para caminar juntos llevando la Palabra. Para poder cumplir con este compromiso que nuestros hermanos obispos asumieron ante la imagen de Aparecida, la imagen de María que nos habla y nos pide que sigamos a Jesús en esta América Latina aceitunada con nuestros matices de colores .Nuestra Madre nos hermana. Que tomados de la mano, seamos capaces de demostrarle al mundo que podemos ser un pueblo grande que camina los pasos de Jesús y que misiona llevando su Palabra.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 7 de mayo de 2008

La Paz esté con ustedes

Martes 06.05.2008
Editorial - Programa Nº 335

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Animados por las palabras de Jesús "bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios", renovemos nuestro compromiso por este valor tan necesario en nuestro pueblo. Debemos estar seguros que -como en muchos mensajes de la Jornada Mundial de la paz, el Papa Juan Pablo II nos ha enseñado-, "no hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón y no hay perdón sin amor". Estas palabras del Cardenal Julio Terraza, Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia dirigidas a su pueblo unos días atrás nos muestran, como hemos dicho en editoriales anteriores, que vivimos en una Latinoamérica violenta y que existen sectores que desean el caos, la confusión y la división de los pueblos.

El Cardenal Terraza recordó también, con relación a la misión de la Iglesia, que es preferible sufrir por hacer el bien, si es la voluntad de Dios, que por hacer el mal. Y ya sabemos que es voluntad Divina que implantemos el bien, la bondad, el amor, la misericordia, la libertad y la defensa de la persona y de la vida. El pasado domingo 27 de abril la Iglesia Boliviana convocó a una jornada de oración por la paz. En esa línea, el Cardenal pidió a todos los bolivianos dedicar un tiempo a la oración personal, familiar y grupal, no solamente para pedir la conversión de los de “arriba”, sino también por una conversión de nuestros ambientes cotidianos en el trabajo, la universidad, la calle y el hogar, donde lamentablemente también la violencia ha ingresado. “Hagamos en lo pequeño lo que tengamos que hacer para edificar la casa del Señor”.

Más adelante el Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, agregaba: “hay que trabajar por esto, pero fíjense, como dice Pedro a los primeros cristianos, `háganlo con dulzura y respeto, háganlo, trabajen por la paz con dulzura y respeto y mantengan una buena conciencia y así se avergonzarán de sus calumnias todos aquellos que los difaman, porque ustedes tienen buena conducta como servidores de Cristo”. Ahí está la manera en que a veces muchas personas, inclusive nosotros mismos, los creyentes, no entendemos este mensaje. ¿Por qué tendríamos que usar dulzura y respeto? Si nos insultan, nos maltratan, nos calumnian, ¿acaso lo normal no sería llenarnos de odio y salir a tomar venganza? La diferencia no está en el que grita más o la grita menos, sino en aquel que sabe que su esperanza no está en un proyecto humano, sino en la palabra eterna de Dios y en la obra que ha realizado y sigue realizando para que dejemos de pertenecer a aquellos que no tienen más esperanza.

Así podríamos seguir citando palabras del prelado boliviano sobre lo que se veía venir en esta Santa Cruz de la Sierra, que hoy en día es una sociedad cosmopolita, en la cual se reflejan los rasgos de la colonia española, los rasgos de origen guaraní, y también el legado de otras migraciones europeas importantes (alemanes, italianos, portugueses, yugoslavos), migraciones asiáticas (japoneses y chinos mayoritariamente) y árabes, la mayor parte libaneses y palestinos.

El domingo 4 de Mayo, más del 80 por ciento de los votantes aprobaron el estatuto autonómico que convierte a la provincia, de hecho, en un territorio con facultades que hasta hoy sólo tiene el gobierno unitario de Bolivia. A la gran mayoría de los 935 mil cruceños habilitados para votar no le importó que el gobierno de Evo Morales hubiera declarado ilegal la consulta. Desde muy temprano salieron hacia las escuelas, donde se les preguntó por medio del voto si estaban de acuerdo con profundizar la vocación autonómica de esta región que representa el principal motor económico del país. Ante este triunfo de autonomía tachado de separatista por el Gobierno, fue víctima por choques violentos que causaron 35 heridos.

Santa Cruz de la Sierra, es considerada la región más próspera de Bolivia. Lidera un movimiento de autonomía que secundan otras regiones opositoras como Beni, Pando y Tarija, que tienen previsto celebrar también consultas en el mes de junio para aprobar sus estatutos. Bolivia está sumida en una crisis política que enfrenta a estas regiones autonomistas, a las que se suman Cochabamba y Chuquisaca, con la refundación constitucional que impulsa el Gobierno de Morales.

El prefecto de la región boliviana de Santa Cruz, Rubén Costas, afirmó que la votación lograda da inicio a un proceso que convertirá a Bolivia en "el país más unitario y descentralizado" de América Latina. "Hoy nace la Bolivia autonómica, la Bolivia digna y soberana, iniciamos el camino hacia una nueva república (...) hasta convertirse en el estado más unido y más descentralizado de toda esta América morena".

"Argentina, Brasil y Colombia expresan su convicción de que más que nunca es necesario el pronto establecimiento de un diálogo franco y sincero entre los principales actores políticos de Bolivia, con miras a la preservación de la institucionalidad democrática y la integridad territorial boliviana", se afirmó con un comunicado de prensa proveniente del grupo de países amigos de Bolivia. Las tres naciones expresaron su confianza en que "el pueblo boliviano sabrá encontrar los caminos para la superación de las presentes adversidades en democracia y con pleno respeto al estado de derecho y a la unidad del país".

Uno de los personajes que quedó marcado en este cambio y tuvo cruces con autoridades del Gobierno de Evo Morales, fue el Cardenal Julio Terraza. La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), a través de su oficina de prensa, ha aclarado públicamente que "el Cardenal Julio Terrazas es ciudadano boliviano y cruceño y, como tal, tiene el legítimo derecho de ejercer su voto. Esta responsabilidad ciudadana no es incompatible con su función de Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana y líder de la Iglesia Católica. Como él mismo ha señalado en reiteradas oportunidades, la Iglesia seguirá sirviendo a la población, velando por la unidad y el bien común de todos los bolivianos".

Si nos detenemos aquí podemos leer declaraciones que diera hace unas semanas atrás el Cardenal Julio Terrazas sobre los acontecimientos que traería esto: “…en el momento actual que vivimos, en el momento de tantas amenazas, de tantas cosas que se dicen, que ponen los pelos de punta, quisiéremos que esta palabra del Señor: “la Paz esté con ustedes”, la tomen en serio nuestros gobernantes, nuestros responsables del país, del departamento. Quisiéramos reconocer que el discurso que están manejando últimamente, de que no habrá confrontaciones, que no se va permitir todo eso, se haga realidad, para que realmente sintamos un clima de paz. Pero también, a quienes esperan el otro domingo, (esto es por el domingo 4 de mayo), para convertirlo en un día de fiesta, como dicen, ojala sea una fiesta, una fiesta sin sangre, sin insultos, sin peleas, que sea realmente una fiesta de quienes encuentran el Espíritu, las razones para seguir adelantando y confiando que el Señor quiere auténticamente pacificadores, y auténticamente libres de cualquier atadura, siempre pensando en el bien de todos y no en los bienes privados.

En síntesis: si miramos unos meses atrás vemos situaciones que van ocurriendo en este Continente de la Esperanza, que están llenas de violencia. Faltan casi cuatro meses para comenzar a transitar la Misión Continental que se lanzará en Quito, Ecuador. El objetivo de la misma es, en definitiva, que volvamos a Cristo, que conozcamos la Palabra de Jesús, palabras que nos muestran el único camino que conduce a la Verdad, y ésta a la Vida misma. Si nos quedamos solamente con lo bonito que suenan estas palabras y no le encontramos el sentido que tienen y el de quien las dijo, creo que seguiremos inmersos en la Latinoamérica de la división, de la corrupción, de la discriminación. Un continente donde parece que el DIÁLOGO entre los pueblos no existe, donde lo único que importa es el dominio, el control, el poner de rodillas a los débiles y manipularlos a su voluntad. Los creyentes sólo nos pondremos de rodillas ante Dios y los no-creyente pueden ser jenuflexos ante la verdad y la justicia, nada más. No habrá ningún grupo de poder, llámese político o no-político, que nos someta a sus designios, muchas veces oscuros e impresentables. La dignidad del ser humano y la dignidad de los pueblos deben ser defendidas con actitudes que se ajusten a ellas.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

miércoles, 30 de abril de 2008

Educar en valores, un compromiso de todos para un futuro mejor

Martes 29.04.2008
Editorial - Programa Nº 334

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“Educamos para que los jóvenes tengan vida abundante y fecundidad como hombres y mujeres, para que sepan dar vida y hacer que otros crezcan y sean fecundos.” Estas palabras las expresó nuestro cardenal primado, Monseñor Bergoglio, la semana pasada en una misa multitudinaria, donde había gran cantidad de alumnos y autoridades docentes. Esto sucedía el pasado 23 de abril, día en que la Iglesia celebra a San Jorge. Seguramente ustedes tendrán presente la imagen de este santo, montado sobre un brioso caballo blanco y con una lanza que atraviesa al dragón. El dragón para distintas culturas es, tal vez, el símbolo de la maldad y, me atrevería a decir, el símbolo de los miedos.

“Se impone un pacto educativo”, decía Monseñor Bergoglio. Todos somos educadores y debemos hacernos cargo de la educación, por ejemplo educar a nuestros hijos, educar a los que atraviesan su etapa escolar. Esto se supone que es una responsabilidad de la toda sociedad. Todos somos padres, todos somos docentes desde el rol y lugar que nos toque ocupar dentro de esta sociedad. Todos tenemos que asumir la responsabilidad de la educación de nuestros hijos y de todos los niños y jóvenes que pueblan nuestro país. Este es un compromiso para un mundo mejor.

La educación, como todos sabemos, atraviesa un proceso de crisis. En estos tiempos, los que tenemos cierta edad recordamos con añoranza nuestras épocas de haber pasado por las aulas, donde hoy se ha perdido todo tipo de valores. Los jóvenes ingresan a esos lugares, que deberían ser recintos sagrados, para poder aprender. Pero lamentablemente, muchos de ellos ingresan con armas, con altos grados de violencia, resentimiento y con cierta cultura del odio. Este es un tema que nos debería preocupar a todos.

Bien decía nuestro Cardenal que hay tres imágenes en nuestra educación que tienen que ver con los jóvenes y que deben materializar fundamentalmente los docentes, apoyados por todos nosotros.

1. La poda: para que los niños tengan límites. Limites para poder crecer. No para coartarles la libertad, sino para que crezcan rectamente y como corresponde.

2. La contención: porque los educadores deben tener esa sabiduría para evitar la dispersión y para poder fortalecer aquel ideal de cuerpo y de comunidad. De cuerpo sano y de comunidad sana.

3. El fruto, fecundidad: más allá de su formación académica, pobre para nuestros tiempos, se necesita profundizar más en el conocimiento. La tecnología vino de repente a quitarnos capacidad de lectura y de razonamiento.

El otro día compartía junto a mi esposa un programa referente a la Matemática y a la poca utilización del razonamiento que tienen los chicos hoy. Se les explica y se les da las soluciones. Cuando, en nuestra época, era mucho más importante resolver problemas porque nos agilizaba la mente y nos preparaba para hacer frente y superar las dificultades que se nos presentasen en la vida. Buscar soluciones, investigar y razonar.

Además de lo formativo, está la otra parte importante de la educación y totalmente complementaria, la que debemos ejercer en nuestros hogares y que tiene que ver con la cultura de los valores. Parece que lenta y progresivamente vamos perdiendo la acción de cultivar aquellas cosas que nos fueron enseñadas por nuestros mayores. Una sociedad que se aleja de sus valores es una sociedad que se hace más autista, más egoísta. Un niño pre-adolescente o un adolescente que no tenga celular no existe. Esto nos lleva a la cultura del tener, no a la cultura del cultivar.

Ya no leemos, leer pasó a ser una antigüedad. No leemos más ni Juvenilla, ni Robinson Crusoe. Ahora todo es jueguito, ahora todo es violencia. Y esta sociedad nos la devuelve a través de los medios, que han ido creciendo y multiplicando su oferta. Éstos nos devuelven agresividad en programas donde se muestra no sólo la violencia en sí misma, sino la degradación del hombre, el comercio de personas que hacen cualquier cosa por ganar una miserable moneda.

No quiero dejar pasar esta oportunidad y decir que coincido absolutamente con el Cardenal Bergoglio en cuanto a la responsabilidad que nos cabe en esto de ser coherentes con lo que esperamos. Debemos apoyar a nuestros docentes y no desautorizarlos. Porque hoy sucede muy a menudo que los padres nos ponemos del lado de nuestros hijos y desautorizamos a los adultos que los están formando, quienes, tal vez, no estén tan bien formados como deberían.

Hoy en día no se da al colegio el valor de “nuestro segundo hogar”. Creo que como sociedad ya no lo valoramos de esa manera, los docentes, gobiernos y padres nos hemos dejado estar y, en consecuencia, tenemos una educación absolutamente careciente.

Volvamos a trabajar en la educación de los valores si esperamos que nuestra sociedad cambie, si esperamos cambiar el mundo. Empecemos por trabajar en lo que es la educación del futuro, la de nuestros hijos, apoyando a los docentes desde nuestro hogar. No los desautoricemos y pongámonos las pilas en tratar de mostrar un mundo mejor. ¿Cómo? Desde nuestros ejemplos, desde nuestras actitudes, dejando de lado todo aquello chabacano que hoy vemos a través de los medios.

No perdemos nada si apagamos la televisión en los horarios centrales donde nos muestran cómo la gente, por un poco de dinero, hace cualquier payasada. En cambio, ganamos mucho si nos ponemos a escuchar música o a leer un buen libro, tratando que también nuestros hijos lo hagan porque es fundamental.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

martes, 22 de abril de 2008

El grito sordo de la Tierra

Martes 22.04.2008
Editorial - Programa Nº 333
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En la primera parte del libro del Génesis podemos observar cómo el hagiógrafo, el escritor sagrado, para tratar la vocación de Abraham, busca los antepasados del pueblo hebreo, refiriéndose a la "historia del género humano", al comenzar por "la creación del universo". Éste afirma:"(...)Y vio Dios que era bueno...”.

El texto Sagrado nos lleva del mundo visible al invisible, nos estimula a descubrir "la interdependencia de las criaturas...", "la belleza del universo". En la jerarquía de las criaturas, el hombre es la cumbre de la obra de la creación". "Existe una solidaridad entre todas las criaturas por el hecho de que todas tienen el mismo Creador, y que todas ellas están ordenadas a su Gloria...". Así lo expresa San Francisco de Asís (Patrono de la Ecología) en su "Cántico a las Criaturas".

La Ecología es la parte de la Biología que se ocupa del estudio de las relaciones entre los seres vivos y el medio ambiente, es decir las diferentes especies de plantas y animales, incluyendo al hombre, que viven en él (...). El medio ambiente incluye las condiciones externas y los elementos naturales que influyen sobre los organismos.

Hace tiempo que con Carlos queríamos comenzar a desarrollar dentro del programa el tema de la Ecología. Llamó nuestra atención un "fenómeno" que ocurrió hace unos días atrás y que es de conocimiento público, tanto a nivel nacional como internacional. La ciudad de Buenos Aires y sus alrededores se vio afectada por una densa capa de humo y cenizas, ocasionada por la quema de pastizales, una práctica muy utilizada en todo el mundo.

Existe una ley provincial –que obviamente se ignora por completo– que prohíbe el "desmonte, tala o quema de pastizales y todo tipo de deforestación". Este desastre ecológico que afecta el ecosistema del humedal de las Islas del Delta del Paraná, fue la principal víctima de los incendios provocados en esa región por los productores ganaderos.

En la zona se hallan 700 especies vegetales, 543 especies de vertebrados y 172 clases de peces. Las hectáreas afectadas por el incendio suman un total de 66 mil, de las cuales 10 mil pertenecen a Buenos Aires y el resto a la Provincia de Entre Ríos.

¿Pero, qué dice la Iglesia respecto de la administración y el cuidado del medio ambiente? Desde la Encíclica "Rerum Novarum" de León XIII, Benedicto XV, Pío XII (1939 a 1953), y en numerosas cartas y radiomensajes se predica sobre la armonía y el orden imperante en la naturaleza, y cómo el hombre ha de servirse de tales bienes que debe respetar.

Juan XXIII, en la Encíclica "Mater et Magistra" (1961) refiere a la expresión "dominad la tierra", sin depredarla. En la Encíclica "Pacem in Terris" (1963) menciona el respeto al orden moral en el uso de la naturaleza y al equilibrio de población, tierra y capitales. El Concilio Vaticano II habla de higiene, circulación y convivencia. Pablo VI, en la Encíclica "Populorum Progressio" (26/03/1967) plantea el concepto integral del desarrollo y en "Humanae vitae" (25/07/1968) defiende la vida.

En la Carta Apostólica "Octogesima adveniens" (14/05/1971) se plantea la necesidad del respeto a la ecología y diversas problemáticas como la contaminación, la disminución de las reservas de agua, los desechos, el crecimiento desordenado de la urbanización. Juan Pablo II en la Carta Encíclica "Redemptor Hominis" (04/03/1979) alude a la creación que "gime y sufre" por la contaminación industrial.

Durante su pontificado insiste en el tema en varias encíclicas, como "Laborem Excercens" (14/09/1981) y "Sollicitudo Rei Sociales" (30/12/1987), donde dice que se debe tener en cuenta el enfoque sistémico de la cuestión ecológica y la dimensión moral del desarrollo. En la encíclica "Centesimus Annus" ((01/05/1991): con motivo del centenario de la Encíclica " Rerum Novarum " (1891) de León XIII, la opción moral y cultural de las investigaciones, refiere a los nuevos problemas ecológicos, consumismo y cuestión ecológica.

El consumismo en las sociedades post industriales y en las naciones empobrecidas está afectando la ecología y el medio ambiente de manera preocupante. El uso de la biotecnología sin una prudente regulación política, jurídica y ética puede conducir a la humanidad a un proceso impredecible en el deterioro y destrucción de los recursos renovables y no renovables; traspasando el imprescindible equilibrio ambiental que posibilita la vida en el planeta Tierra.

En los Documentos del Magisterio Social, la Iglesia insiste en la necesidad de una acción mancomunada de los estados y de las organizaciones libres del pueblo, a nivel nacional e internacional. Sostiene la necesidad de rescatar el valor de la “solidaridad” y de la promoción y efectiva vigencia de los derechos humanos y sus deberes correlativos. Ello supone un cambio de conducta, ajustada a una ética social, política y económica. Recuperar la noción del rol del hombre como administrador de los bienes creados y rechazar un comportamiento desaprensivo.

Los graves problemas ecológicos requieren un efectivo cambio de mentalidad que lleve a adoptar nuevos estilos de vida. La cuestión ecológica no debe ser afrontada únicamente en razón de las terribles perspectivas que presagia la degradación ambiental. Tal cuestión debe ser, principalmente, una vigorosa motivación para promover una auténtica solidaridad de dimensión mundial.

Pero, volviendo a la quema de los pastizales, en todos los medios de comunicación podíamos ver cómo el Ministro del Interior confirmaba que dos personas habían sido detenidas, mientras que una tercera se encontraba prófuga y era buscada por la Justicia. También afirmó que los responsables de los incendios en el Delta del Paraná eran "productores agropecuarios". “Moleste a quien moleste es necesario que la población sepa claramente que estos señores son los responsables de que estemos viviendo desde hace unos días en este estado y con inconvenientes tan importantes”, agregó el ministro.

Ante estos hechos no sé si se ha tomado conciencia que estamos frente a un desastre ecológico. Tal vez para algunos sea sólo ver quién tiene más poder y hacerlo valer sin medir el daño que se le hace al ecosistema.

La actitud que debe caracterizar al hombre ante la creación es esencialmente la de gratitud y reconocimiento. El mundo se presenta a la mirada del hombre como huella de Dios, lugar donde se revela su potencia creadora, providente y redentora. La bondad del orden creado, adquiere plenitud en el misterio de Cristo. La Tierra será restaurada por Él, que creará cielos nuevos y tierra nueva.

Sabemos que Dios es el Creador y el único digno de adoración. Es quien nos ha confiado la administración y cuidado de la Creación. Todas las criaturas tenemos que elevar un himno de alegría y acción de gracias a Dios por los bienes que hemos recibido, en especial por el ambiente natural, por la Tierra que habitamos.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA
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Fuentes
El hombre y el ambiente natural en la Doctrina Social Católica
Prof. Ernesto Gaspar Francisco Luna, nació en San Javier, el 23/05/47. Académico correspondiente la Academia Argentina de Asuntos Internacionales en Santa Fe. Profesor Titular en la Universidad Católica de Santa Fe- Extensión áulica Reconquista y en el Departamento Académico Rafaela de la Universidad Católica de Santiago del Estero. Miembro de la Asociación Internacional de Derecho Cooperativo, Universidad de Deusto – Bilbao - España y de la Sociedad Científica Argentina.

Diario La Nación
Una reserva en riesgo de desastre ecológico
Domingo 20 de Abril de 2008
www.lanacion.com.ar

Agencia de Noticias TELAM
Informe Especial
La quema de pastizales
Afectan al ecosistema de humedales de las Islas y el Delta del Paraná
Lunes 21 de Abril de 2008
www.telam.com.ar

martes, 15 de abril de 2008

La Iglesia, a través de Benedicto XVI, llevará paz y amor a todos los rincones del mundo

Martes 15.04.2008
Editorial - Programa Nº 332

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Cristo es nuestra esperanza, por la paz, la justicia y la libertad que fluye de la ley de Dios, cumplida en su mandamiento de "Amarse los unos a los otros". Estas palabras son del sucesor de Pedro, Benedicto XVI, que ha realizado un viaje apostólico a los Estados Unidos de Norte América (primera potencia del mundo). Este país es, al igual que otros países de América, un gran crisol de razas, de religiones, de multiplicidad de personas de distintas etnias.

¿Qué busca Benedicto XVI viajando a los Estados Unidos? Durante sus años de pontificado fueron muy pocos los lugares que ha elegido. Escasas veces ha salido de Roma. Lo ha hecho puntualmente en su Alemania natal. El año pasado fue a Aparecida, Brasil, de lo que dimos cuenta y seguiremos comunicando a través de los informes del CELAM. Ahora llegó a los Estados Unidos, específicamente a Washington, donde fue recibido en el aeropuerto Andrews, por el presidente George Bush. Bush es un ferviente cristiano, y en algunos casos para muchos, un fanático que cree que Dios le habla al oído. En otra ocasión nosotros hablamos sobre el modo en que Dios nos habla al corazón, pero no debemos equivocarnos de mensaje ¿no?

Benedicto XVI se entrevistará con George Bush. El Santo Padre seguramente le comunicará al representante republicano sus esperanzas de paz para Medio Oriente, para Irak y para tantos otros lugares en el mundo. El Papa también encarará un discurso similar en Nueva York y en la Asamblea de las Naciones Unidas. Además tendrá diversos encuentros interreligiosos y se encontrará con los obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

Los católicos son el 26% de la población de aquel país, un número muy importante dado que es un país muy grande y numeroso, fundamentalmente conformado por la gran cantidad de latinoamericanos que viven allí. Seguramente algunos de ellos nos estén escuchando. Todos sabemos que la mayoría es protestante, pero la rama evangélica justamente del protestantismo, los pentecostales, los adventistas etc., han ido ganando un terreno importante que en muchos casos se lo han quitado a la grey católica. Muchos de los que eran católicos se han pasado a las filas de estas ramas evangélicas del protestantismo.

Benedicto XVI va a celebrar dos multitudinarias misas en los Estado Unidos en distintos estadios y seguramente más de 50.000 personas en cada uno de ellos concurrirán a escuchar su palabra.
La conferencia de obispos católicos en Estados Unidos ha informado que el encuentro del Papa y el rabino en Nueva York está confirmada. Esto expresa una buena voluntad hacia la comunidad judía con quienes a veces pareciera que hubiera alguna distancia. Esto viene muy a cuento, porque durante este pasaje de nuestro Santo Padre por el país de América del Norte en todo el mundo se celebra el Pésaj, que es la Pascua judía. Seguramente el Papa también conmemorará junto con ellos esa salida del pueblo judío de Egipto de ese paso de la esclavitud a la libertad.

El Santo Padre durante esta estancia en aquel país del norte cumplirá sus 81 años el próximo 16 de abril. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, lo pasará justamente rodeado de mucha gente que está interesada en escucharlo y en asistir a aquellos lugares donde el Santo Padre concurrirá.

Paradójicamente en los Estados Unidos está también, un poco de visita y un poco por necesidad, otro hombre que tiene mucho que ver con una de las religiones más importantes que tiene el mundo. Me refiero estrictamente al Dalai Lama, quien es un poco la autoridad religiosa del Tíbet, el sucesor de Buda, la reencarnación, para ser más claros según dicen ellos. Esto sucede en un momento en que la Iglesia Católica busca a través del mensaje de Benedicto XVI llevar paz a todos los rincones del mundo.

Seguramente el Papa hable del Tíbet en un momento en que China justamente se opone a esta libertad del pueblo tibetano, porque considera al Tíbet como parte de su territorio. El gobierno chino, está tirando señales hacia el Vaticano para tratar de acercar posiciones para mejorar su imagen externa, sobretodo en momentos en que se están por celebrar durante este año los Juegos Olímpicos de Beijín.

Ustedes se habrán enterado de los acontecimientos que padeció la llama olímpica que viajó por Europa y en algunos lugares, como en París sufrió agresiones o mejor dicho intenciones de apagar ese juego un poco en protesta por la falta de libertad del pueblo tibetano. Y se me ocurre pensar que como decía también Benedicto XVI, hablará con Bush y tal vez haga alguna mención en su mensaje de paz en las Naciones Unidas sobre los derechos que le asisten a ese pueblo tibetano que desde hace más de cincuenta años cayó bajo la dominación China.
Por esto no tienen derecho a profesar su religión, a poder expresar su libertad, a poder elegir libremente. Ojalá que este viaje de Benedicto, importante por lo político y por lo que representa su Santidad ante el mundo y especialmente allí, Estados Unidos, donde pasa toda la noticia y lo más importante, donde todo el mundo pone sus ojos.

En este nuevo viaje apostólico, Benedicto XVI va a llevar su mensaje de Paz. Ojalá que este mensaje sea escuchado por todo el mundo y que realmente las palabras del Santo Padre invitándonos a la paz, invitándonos al amor de unos con otros se pueda escuchar en todos los rincones del planeta.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

martes, 8 de abril de 2008

Latinoamérica necesita un Nuevo Pentecostés

Martes 08.04.2008
Editorial - Programa Nº 331

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Al comenzar esta editorial, vuelvo a citar lo que mencionara en el pasado martes 25 de marzo, donde les recordaba que en el año 1968, el Papa Pablo VI inauguraba en la ciudad de Medellín, Colombia, la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Estábamos en plena vigencia de las dictaduras militares. Allí el Papa, reconoció que había una ola desbordante de inquietudes por el desarrollo de los países de América Latina, agitados por la conciencia de los desequilibrios económicos, políticos, sociales y morales.

Los obispos denunciaban que existía una: "violencia institucionalizada", para subrayar que "un sordo clamor brota de millones de hombres, como injusticia que clama a los cielos". Hablaban, además, de la "vigencia de estructuras inadecuadas e injustas" que pesaban duramente sobre los pueblos del continente. También remarcaban: "Nos sentimos en la obligación de afirmar, ante nuestros Obispos y eventualmente ante el mundo, el resultado fundamental de nuestra reflexión pastoral: América Latina, desde hace varios siglos es un continente de violencia [...] y pedimos a nuestros Pastores que en la consideración del problema de la violencia en América Latina se evite por todos los medios equiparar o confundir la violencia injusta de los opresores que sostienen este nefasto sistema, con la justa violencia de los oprimidos, que se ven obligados a recurrir a ella para lograr su liberación".

Hace unos días, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó, en un discurso pronunciado en la V Reunión de Ministros de Seguridad y Orden Público del Caribe celebrada en Puerto España (Trinidad y Tobago), que América Latina y el Caribe "son la segunda región más violenta del mundo". Asimismo, pidió a los gobiernos y responsables de seguridad pública que afrontaran ese flagelo.

Ante esta realidad, me vienen a la memoria dos situaciones. Primero, la de una mujer: Ingrid Betancourt, política franco-colombiana que ha sido representante de la Cámara, senadora y candidata presidencial. Fue secuestrada por las FARC el 23 de Febrero de 2002 mientras hacía campaña como candidata a la presidencia para las elecciones de ese mismo año. Betancourt en la actualidad se encuentra en cautiverio en la selva colombiana en condiciones precarias.

Y la otra situación es la entrevista concedida por el Santo Padre a los periodistas durante su viaje apostólico a Brasil, con ocasión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, el miércoles 9 de mayo de 2007. Entre las diferentes cuestiones planteadas al Sumo Pontífice se le preguntó qué podía hacer la Iglesia para salir adelante en la situación de conflicto interno de Colombia. Obviamente Benedicto XVI expresó: "Naturalmente, yo no soy un oráculo, que tiene automáticamente todas las respuestas adecuadas. Sabemos que los obispos ponen todo su empeño por encontrar esas respuestas. Yo sólo puedo confirmar la línea fundamental de los obispos, es decir, una fuerte indicación a poner el acento en la Fe, que es la garantía más segura contra el aumento de la violencia y, al mismo tiempo, un compromiso decidido por la educación de una conciencia que salga de situaciones incompatibles con la Fe. Naturalmente, están en juego condiciones económicas, donde algunos campesinos viven de cierto mercado que luego permite grandes ganancias en otros lugares. No se pueden resolver inmediatamente, de un momento a otro, estos diversos problemas económicos, políticos, ideológicos, pero es necesario seguir adelante con gran decisión, con la adhesión sincera a una Fe que implica respeto a la legalidad y a la vez amor y responsabilidad con respecto a los demás. Me parece que la educación en la Fe es la humanización más segura también para resolver, poco a poco, esos problemas tan concretos".

América Latina ha sido llamada "Continente de la Esperanza" por su potencial humano y cristiano. Se ha llamado también "Continente de la Esperanza Misionera", en el mensaje que diera Juan Pablo II en el 3er Congreso Misionero Latinoamericano de 1983.

Frente a las nuevas circunstancias difíciles y confusas, tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo, el Documento de Aparecida impulsa el espíritu de "un Nuevo Pentecostés". Nos dice en el n°185: "En el fiel cumplimiento de su vocación bautismal el discípulo ha de tener en cuenta los desafíos que el mundo de hoy le presenta a la Iglesia de Jesús, entre otros: el éxodo de fieles a las sectas y otros grupos religiosos; las corrientes culturales contrarias a Cristo y la Iglesia; el desaliento de sacerdotes frente al vasto trabajo pastoral; la escasez de sacerdotes en muchos lugares; el cambio de paradigmas culturales; el fenómeno de la globalización y la secularización; los graves problemas de violencia, pobreza e injusticia; la creciente cultura de la muerte que afecta la vida en todas sus formas".[1]

Después de enfocar temas de actualidad y de dar pautas y consejos para todos, el documento vuelve a insistir en la misma súplica: "No podemos desaprovechar esta hora de gracia. ¡Necesitamos un nuevo Pentecostés!"[2] (n° 548)

El documento termina con una oración que Benedicto XVI desarrolló y que empieza así: "Guiados por María, fijamos los ojos en Jesucristo, autor y consumador de la fe, decimos con el sucesor de Pedro: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba" (Lucas 24,29).

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

[1] Aparecida, Documento conclusivo. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Conferencia Episcopal Argentina. Editorial Guías S.A. 2007.
[2] IBIDEM

martes, 1 de abril de 2008

Debemos estar siempre dispuestos a dialogar y a escuchar al otro

Martes 01.04.2008
Editorial - Programa Nº 330

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Estamos transitando el tiempo Pascual. Acabamos de compartir un momento fuerte de la Iglesia, en el cual se recuerda a este Jesús que durante tres largos años caminó al lado nuestro, al lado de muchos hermanos llevando el mensaje, curando a los enfermos, enseñando, predicando y regalándonos la paz a cada paso. Y en ese camino le tocó, como ya estaba previsto, como Él ya lo sabía, llegar a Jerusalén y vivir lo que todos recordamos en este tiempo.

Uno podría decir que era una Jerusalén dividida, una Jerusalén donde había buenos y malos. Todos los buenos, ¿eran tan buenos? Todos los malos, ¿eran tan malos? Jesús no hizo distinciones, predicó para todos, acogió a quien tuvo cerca, se acercó a todos y a cada uno de los que estuvieron allí. No distinguió que la samaritana era de otro pueblo enfrentado a los judíos, no tuvo en cuenta que Mateo era un recaudador y lo eligió para ser uno de sus seguidores y discípulos, y lo mismo podemos decir de Magdalena.

También estaban los del otro lado, recordemos aquel oficial romano que vino a pedir auxilio por ese sirviente que estaba muy grave. Nicodemo que era uno de los sumos sacerdotes del Templo. Jesús recibió a todos, los escuchó a todos y para todos el mensaje fue el mismo: “Amen a Dios por sobre todas las cosas y ámense entre ustedes, como yo los he amado”. Detrás de este mensaje sucede que no lo vivimos como pueblo. Hace veinte días que venimos en ascuas, viviendo enfrentamientos y divisiones (en alusión a las concentraciones y cortes de las rutas argentinas, convocadas por los productores agropecuarios hasta tanto el gobierno nacional retroceda con el aumento en el esquema de las retenciones agropecuarias). Otra vez, el pueblo enfrentado con el pueblo mismo.

Hay división entre los que están con Jesús y los que están con los judíos, entre los que eligen a Jesús y los que eligen a Barrabás, y entre quienes están de acuerdo con el campo y los que no. Y todo lo vivimos en un clima de enfrentamiento. Los medios, el entorno, las palabras. Lo que se dice parece que quiere revolver viejos fantasmas. Quiere traernos a cuento aquellos enfrentamientos estériles que nuestra sociedad, muy próxima a cumplir los doscientos años, ha tenido a lo largo de todo este tiempo.

Recordemos también lo que el otro día sucedía en el obelisco cuando un pastor evangélico hablaba de la paz. Tal vez un poco con esas palabras con las que Jesús nos marca y nos identifica diciendo: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. Aquél que esté libre de culpa y cargo, que no haya cometido ninguna injusticia, aquél que sea totalmente sano de pensamiento y libre para opinar, para criticar, que lo haga, que arroje la piedra en este momento en que nuestro pueblo está dividido. Queremos, desde este humilde programa y a través de este modesto y pequeño editorial, recordar estas palabras: “La paz les dejo, la paz les doy”. Pensemos fría y seriamente, ni todos son tan malos, ni todos son tan buenos. Aún aquéllos que no lo merecían compartieron una mesa, compartieron una cena. El que lo negó, el que lo traicionó, el que se borró. Todos tenemos derecho a compartir una mesa.

Actualmente, hay algo que a los argentinos nos falta, porque somos medianamente autistas. Nos gusta hablar, pero a lo que no le damos tanta importancia es al escuchar. En estos momentos, la cordura debe estar por encima de cualquier interés sectorial, y lo que debe primar es el criterio y el diálogo.

Ojala que podamos, desde este mensaje de Pascua, entender que ya hubo Uno que dio la vida por nosotros, y nos dejó como mensaje que “nos amemos los unos a los otros”. Que nos entendamos, que nos respetemos, que valoremos lo que cada uno tiene en su corazón y en su mente. Pongámoslo sobre una mesa y encontremos los valores comunes que nos beneficien a todos. No sigamos permitiendo que nos dividan, ni el gobierno, ni aquellos agitadores mediáticos que buscan siempre sacar provecho de las divisiones.

“Ámense los unos a los otros como yo los he amado”.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA