miércoles, 11 de marzo de 2009

¿Los niños primero?

Martes 10.03.2009
Editorial - Programa Nº 379
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"Docentes insisten en que no
iniciarán clases si no les dan
"un justo aumento"

"Docentes porteños y bonaerenses
rechazaron la oferta salarial y
amenazan con no iniciar las clases"

"Una asamblea de docentes
reafirmó la decisión de no
iniciar las clases el lunes"

"El diálogo es el único camino que
deja a los chicos fuera del conflicto
y dentro de las aulas"

Con estos titulares con los que se desayunaron millones de argentinos, uno ya supone que el año lectivo no iba a comenzar en tiempo y forma, y ya como es moneda corriente, esto pasa todos los años… así los padres que envían a sus hijos a la escuela, miran perplejos la realidad de este eterno conflicto entre el Estado y los Docentes, que esperamos algún día llegue a su fin. Tengo 43 años, desde los 12 años que escucho a través de la radio, o veo las noticias en la televisión y siempre este tema: NO SE DA INICIO A LAS CLASES… PARO DE DOCENTES POR PROBLEMAS SALARIALES… Hasta cuando los adultos vamos a seguir perjudicando la educación de los niños, de los adolescentes, porque siempre el problema del dinero se antepone al bien común de la gente, en este caso LOS NIÑOS.

Uno puede estar a favor o en contra, yo no quiero hacer juicios si los docentes tienen o no que pedir o solucionar con el ESTADO sus problemas salariales, pero me pregunto… ¿Porque metemos presión usando a aquellos que hoy necesitan la educación? ¿Porque no hacerlo de otro modo, sin perjudicar insisto, a los que más necesitan?

Hoy nuestro país esta sumergido en una perdida de valores que como una pandemia, de a poco va infectado cada sector de nuestra sociedad y para evitar que las generaciones futuras que sobrevivan a esta crisis, no económica como los medios constantemente nos están bombardeando todos los días a través de los diarios, la TV, la radio, Internet, sino que estoy haciendo mención a la crisis educativa en que lamentablemente nuestros hijos son llevados como camalotes que flotan en este río revuelto, donde seguramente ellos no van a ser los beneficiaros de esta pesca sino –como siempre- los adultos que después nos llenamos la boca, comprometiéndonos con los DERECHOS DE LOS NIÑOS…

¡Cuánta hipocresía! ¡Cuánta mentira! ¡Qué falso es el ser humano! ¡Cómo pisotea la dignidad de aquellos que hoy nos necesitan…!

Cuando preparaba este editorial, recordé el evangelio de Marcos, capítulo 10, versículo 14 al 16: “Les trajeron entonces a unos niños para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él". Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos¨.

Recuerdo también cuando Carlos en su editorial del martes 27 de Mayo de 2008, el nos decía respecto a los niños: “Pero nosotros estamos todavía muy ocupados muchas veces en enfrentamientos, en discusiones, o mirando el partido, quien ganará, ganará este, ganará el otro, quien tendrá razón en esta discusión y en los chicos quien piensa y en los jóvenes quien piensa. ¿A quién le importa si todos lo chicos, en el granero del mundo, comen todos los días? ¿A quién le importa si tienen una buena educación? ¿A quién le importa si tienen valores? ¿A quién le importa que haya aumentado geométricamente el consumo de alcohol en menores de edad? ¿A quién le importa si de repente tenemos a alguien que dice defender los intereses de los más desposeídos y de los más pobres y con una sola de sus carteras seguramente comerían 50 niños durante una semana?."

¿Por donde pasa nuestra realidad? ¿Qué que diario viejo estamos comprando que todavía no podemos entender que a nuestro alrededor se esta destruyendo el mundo y nosotros no lo alcanzamos a ver? ¿Qué las cosas no alcanzan, que el dinero no alcanza? Y no me cabe duda porque lo sufro como todo el mundo pero, si no construimos valores, si no defendemos a los niños evitando que se siga robando, interviniendo cuando veo cosas raras, denunciando, teniendo en claro por donde pasa el respeto que debemos tener por ellos, nuestros hijos, los niños de nuestra sociedad, todos, ricos y pobres, buenos y malos la problemática seguirá peligrosamente en aumento.

Es tan grande el olvido que hoy padece la cuestión educativa en nuestro país, que los propios docentes, que cotidianamente conviven con los problemas sociales de nuestros niños, han pasado también a ser víctimas del sistema: sin autoridad, los padres y alumnos siempre deben tener la razón, deben soportar insultos y agresiones, deben bajar el nivel para evitar repitientes, cuidan chicos que se portan mal en el comedor aunque estén haciendo su única comida. De este modo y destruyendo el escalafón salarial (el que entra gana lo mismo que el de más antigüedad), desprestigian la profesión y desalientan a tener vocación docente. Por eso hay tantos cargos sin cubrir en muchas escuelas del país.

Con mucha razón el otro día una oyente decía en un mensaje “nadie tiene derecho a juzgar”. Y eso es verdad, nosotros no podemos juzgar a nadie, pero si tenemos derecho a gritar la verdad que Jesús nos propone: háganse niños pero para hacerse niños hay que entenderlos y hay que descubrir de que son nuestro futuro. Si seguimos permitiendo que se siga destruyendo nuestra infancia y nuestra juventud, que sigan robando niños, que los sigan drogando, no vamos a poder recuperar nuestro país. Ojala tengamos muy presente esa simples palabras de Jesús “Dejad que los niños vengan a mi”.

En síntesis: Creo que el tema de la educación debemos tenerlo como prioridad para nuestros hijos, para poder erradicar a tantos miles de chicos que hoy están privados de una buena educación. Porque los padres no pueden enviarlos al colegio o porque como en muchos casos son explotados por los adultos. Son los que vemos en los trenes vendiendo y más aún, drogándose en las terminales de trenes y de ómnibus. Esos, en muchos casos, después son los que con un arma salen a matar a quien se les cruce en el camino por el solo hecho de tener unas monedas para comprar un paco o de llenar una bolsa de plástico con pegamento para drogarse.
Ojalá que el ESTADO y LOS GREMIOS DOCENTES, piensen algún día en los niños, que piensen y vean en ellos el futuro de una Nación. Futuro que debe estar fundamentado en el respeto a la vida, a la dignidad de la persona, a la entrega desinteresada hacia el otro y puede ser que así algún día leamos en los diarios: DIO COMIENZO AL AÑO LECTIVO EN TODO EL PAÍS… MAS DE UN MILLON DE NIÑOS ESTAN YENDO A LA ESCUELA…

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

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