jueves, 21 de febrero de 2008

Sobre Carlos Guzmán


Carlos Alberto Guzmán nació en Caballito, justo en el centro geográfico de la ciudad de Buenos Aires. De allí surge, casi naturalmente, su simpatía por el club Ferrocarril Oeste.

Proveniente de una familia de clase media urbana, su infancia transcurrió entre el estudio y los juegos con amigos. De aquellos que se podían jugar en otra época, donde se podía jugar en la calle a la pelota, a la mancha, el poli ladrón y tantos otros.

Nació en una calurosa noche de verano, un 12 de Febrero de 1953. Vivió durante su infancia y adolescencia en una casa de principios del siglo XX junto a sus padres y su hermana. Convivía con ellos su abuela paterna, que tenía una especial predilección por Carlos. De ella aflora siempre el recuerdo de sus cuidados cuando estaba enfermo, los caramelos bastoncitos los días que cobraba su pensión, su disponibilidad para los cuentos, su alegría, su don de buena gente.

Realizó estudios primarios y secundarios en colegios públicos donde a pesar de no ser un estudiante poco dedicado, contaba con una prodigiosa memoria que le permitía retener con facilidad lo leído o estudiado. Amante de los deportes practicó en el Club Chacabuco, fútbol y básquet, dos deportes que le apasionaban.

Se casó con Marisa, en Septiembre de 1978 en la Parroquia Santa Julia del barrio porteño de Caballito. Allí ya había recibido los Sacramentos del Bautismo, Comunión, Confirmación, y en sus patios y salones transcurrieron muchas horas de su infancia.

Después de mucho trabajo y sacrificio lograron mudarse a una casa propia en Octubre de 1989, en el Barrio Obligado de la ciudad de Bella Vista, en la Provincia de Buenos Aires. Allí tuvieron la dicha de multiplicar la familia trayendo a la vida 3 hijos: Rodrigo, Daniela y José Ignacio.

Desde 1973, su perfil laboral gira alrededor del área de ventas, comenzando como vendedor júnior, desarrollando luego distintas tareas como vendedor, hasta ocupar hoy la jefatura del departamento Comercial de la empresa en la cual se desempeña.

Carlos tiene una formación técnico comercial en el área textil, rubro en el que trabaja desde hace 30 años. Allí desarrolló una tarea docente, que le sienta muy cómodo, en la formación de vendedores y comerciantes del sector. También el entusiasmo por la docencia lo llevó a dar diversas charlas tanto en escuelas técnicas como en distintas facultades de arquitectura del país.

También es invitado a dar charlas sobre producción, texturas, diseños, colores y decoración a profesionales y decoradores tanto para usos residenciales como comerciales (hotelería, empresas, casinos, etc.)

Producto de su trabajo a recorrido gran parte del país, aprovechó esta circunstancia laboral para profundizar dos cosas que son parte de sus pasiones: el conocer lugares y su gente, lugares históricos y templos. Esta actividad de viajar, no solo lo gratifica sino que lo reconcilia con su interior. “Los viajes son oportunidades que me da el Señor para conocerme un poco más.”

Carlos realiza, junto con su esposa Marisa, tareas como catequista en la capilla Sagrada Familia del Barrio Obligado de Bella Vista, (Provincia de Buenos Aires) siendo guías de padres de catequesis familiar desde hace alrededor de 18 años.

En dicha Capilla desarrolla tareas en la Liturgia dominical preparando guiones para la celebración eucarística. Ha sido ministro extraordinario de la comunión durante varios años, llegando a tener la responsabilidad de presidir celebraciones dominicales ante la ausencia de sacerdote.

Desde Junio de 1993 forma parte junto con su esposa del movimiento Encuentro Matrimonial de la Diócesis de San Miguel, fecha en que vivieron su "Fin de Semana". En este espacio se desempeñan actualmente como matrimonio servidor. Desde este servicio vivido en el movimiento, pudieron con Marisa, vivir la alegría de organizar y compartir sus vivencias a través de Jornadas para Padres que se realizan en diversos colegios interesados en que se realice esta experiencia en sus instalaciones.

Tuvo la gracia de vivir la experiencia de Cursillos de Cristiandad, siendo parte por tanto de dicho movimiento (Colores). Los trabajos comunitarios los realiza con sacerdotes de la congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas), razón por la cual pasó a formar parte de Familia Redentorista, que agrupa a laicos de distintas comunidades de todo el país que trabajan con esta congregación. Salta, Tucumán, Goya, Mendoza, Rosario, Córdoba, Neuquén, más las localidades bonaerenses de Las Victorias, José C. Paz, Rafael Castillo, Muñiz, Barrufaldi, Bella Vista (Convento San Alfonso) y obviamente Barrio Obligado que es su comunidad.

El trabajar con estos religiosos lo llevó a adherir al espíritu y carisma de esta congregación que es misionar llevando el Evangelio preferentemente para los más pobres, de acuerdo al ideal Alfonsino. Esto lo llevó junto a su familia a misionar en el monte goyano en Corrientes. Una experiencia inolvidable que le permitió acercarse a hermanos nuestros que carecen de todo, donde solo una vez por mes un sacerdote celebra misa.

Haber vivido en familia en un lugar carente de todo, sin luz eléctrica ni comodidades pero con gente hospitalaria y agradecida de ser visitada, fue para él la mejor Semana Santa que vivió en su vida. También participó en otras misiones en Entre Ríos y recientemente en los asentamientos que están junto al río Reconquista, en su barrio.

Estas experiencias lo llevaron a conocer a mucha gente muy pobre pero que en muchos casos, poseía mucha fe y esperanza. Con la sencillez de ofrecer lo poco que tienen para que el misionero se sienta a gusto en su modesto lugar. Estas vivencias marcaron no solo su vocación misionera sino también su espíritu renovador a nivel Iglesia, buscando dejar de lado los ritos solemnes, tristes y muchas veces huecos, por signos vivos, cercanos a la gente, sobre todo del que menos tiene.

Carlos colabora también en el grupo Scout “San Francisco Solano” de Bella Vista siendo parte de su Consejo de Grupo, aportando además apoyo pastoral en la formación.

Los Medios de Comunicación

Su incorporación a la radio surge de una manera circunstancial: una persona conocida, compañero en Encuentro Matrimonial y que acompañaba a Rosita Velázquez en el programa “Dale alegría a mi corazón”, le propone que, como él debía dejar por el espacio por cuestiones laborales, se hiciera cargo de reemplazarlo en dicho programa.

En primera instancia le parecía una locura, pero esta persona le insistió diciéndole que como él tenía experiencia como catequista más y su costumbre de dar charlas en el ámbito laboral, podría realizarlo muy bien. Aparte, lo motivaba diciéndole que era una persona simpática, abierta y con carisma para llegar a la gente. Finalmente, producto de la insistencia, accedió a cumplir esa tarea.

Allí, conoció a su compañero y amigo Alfredo Musante, quien en ese entonces también había sido convocado para ese programa. Allí descubrió que se sentía cómodo desarrollando esta tarea, que realmente le parecía un desafío muy interesante.

A partir de allí comenzó una relación con Alfredo que se transformó en un buen trabajo en equipo, sintiéndose cómodos ambos en este espacio común. Varios meses después surgió la idea de reeditar el programa EL ALFA Y LA OMEGA, pidiéndole Alfredo que fuera su co-equiper en esta nueva etapa.

Desde el 1º de Marzo del 2005 vienen compartiendo esta experiencia de radio, donde Carlos es responsable de la coordinación de contenidos del programa. Menciona “haber descubierto una faceta que no conocía en él” y que lo llena de satisfacción, que es poder evangelizar a través de los medios de comunicación.

A través de su trabajo en los medios de comunicación, Carlos busca mostrar esa Iglesia en la que él cree: abierta, abarcadora y alegre. Pues, como suele decir, “nosotros llevamos la Buena Noticia, por tanto las buenas noticias se dicen con alegría como Sábado de Gloria y no con cara de viernes Santo”.

Gustos y preferencias

Carlos es aficionado a la lectura y toda publicación que llega a sus manos es elemento de su interés. Tiene preferencia por libros relacionados con la historia y la geografía, materias que le apasionan. Como siempre comenta, se siente un profesor de historia frustrado, ya que es algo que le gustaría haber desarrollado, por su interés en los temas que tienen que ver con el hombre y su historia.

Esto que da plasmado en el programa de radio debido a que siempre busca la posibilidad de tocar temas relacionados con acontecimientos del pasado, preferentemente de nuestro país y sus tradiciones. Cuanto mejor, cuando pueda conjugar esos temas históricos con la espiritualidad del hombre en distintos momentos de la humanidad.

La música es otra de sus pasiones, teniendo un amplio espectro de alternativas: clásica, zarzuela, jazz, folclore y melódicos, sin dejar de recorrer los caminos del rock y de la música de fusión. También ama la tranquilidad, los lugares solitarios, alejados y poco concurridos.

Por ello elige para sus vacaciones playas tranquilas (Claromecó-Mar del Sur). Será porque es un tipo sencillo de gustos simples. Le encantan las mesas bien servidas, un buen vino, preferentemente Malbec, y por supuesto, mucha, pero mucha… alegría.

Eduardo Barrantes
Coordinador
Producciones Periodísticas
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