jueves, 8 de abril de 2010

Qué es la Resurrección

El organismo, tras agotarse el ciclo vital y envejecer, se produce la muerte que es el suceso de la incapacidad orgánica de sostener la Homeostasis, dada la degradación del ADN presente en los núcleos de las células y la dificultad cada vez más acentuada de recomponerse, así también como la incapacidad de recomponerse a un ritmo necesario para mantener la Homeostasis, como la que se puede producir tras un accidente o una enfermedad grave.

La resurrección consiste en revertir el proceso de paralización del organismo haciéndolo otra vez estable para que pueda seguir funcionando estable y correctamente antes de la descomposición del mismo. A día de hoy, no hay métodos científicos que reviertan el proceso de Homeostasis. De acuerdo con algunas ideologías, la resurrección sucede en distintos planos. Una de ellas se trata de que el cuerpo físico vuelva a la vida, indistinguible de su situación antes de la muerte.

En este caso el catolicismo habla de resurrección (Juan 11:1-45 habla del caso de Lázaro). Otras son presentadas de modo simbólico, es decir, no se trata de volver en cuerpo físico, sino como un cuerpo fantasma (espíritu) que vuelve de la muerte al mundo sensorial físico. Algunas ideologías reservan la resurrección a una unificación final de elementos corpóreos que no podrá ser deshecha, y en este aspecto lo asemejan a la resurrección de Cristo. En este caso Jesús de Nazaret no volvió al estado anterior de vida humana, por eso se diferencia de una resucitación. Es decir la resucitación no implica volver a morir antes o después, hecho este descartado en la figura de Jesús de Nazaret, por lo que aquí se habla de resurrección de Jesús. También se refiere al nuevo nacimiento de Jesús en forma espiritual, o gloriosa.

Mientras que la resurrección de Cristo es una de las creencias fundamentales del Cristianismo, en otras religiones, y en mitos y fábulas también figuran resurrecciones, en tanto que es un volver a la vida en cierta forma. Siglos antes de la época de Cristo, las naciones celebraban anualmente la muerte y resurrección de Osiris, Attis, Mitra y otros dioses. En la Biblia la resurrección más que una creencia se presenta como un hecho probado y documentado, con testigos oculares, se trata de una expectativa y esperanza. Tanto el concepto, como ejemplos de resurrecciones están registrados en el texto tanto del antiguo como del nuevo testamento. En la Biblia el término tiene el sentido de volver a la vida o reanimar como cuerpo físico (creencia ampliamente esparcida y tomada con absoluta seguridad entre los israelitas), jamás aparece el concepto de unión cuerpo/alma. Entre las registradas tenemos:

Antiguo Testamento

Elías resucita a un niño.
Eliseo sucesor de Elías también resucita a un niño.
Una persona, que en contacto con los huesos de Eliseo, recobra la vida.
El profeta Ezequiel, por mandato de Yahvé, profetiza sobre gran cantidad de huesos esparcidos en un campo y éstos se transforman en un ejército grande en extremo. (Ezequiel 37:10)


Nuevo Testamento

Jesús resucita al hijo de una viuda en Naín.
Jesús resucita a la hija de Jairo.
Jesús resucita a Lázaro.
Cuando Jesús muere, algunas personas resucitaron.
Jesús, después de morir, resucita al tercer día.
Pedro resucita a Dorcas.
Pablo resucita al joven Eutico.


En el Nuevo Testamento, se cuenta cómo Jesús resucita a varias personas. Como el caso de la hija de Jairo, poco después de morir; el hijo de la viuda de Naín, quien fue resucitado en su propia procesión funeraria; y el caso extremo de Lázaro, amigo personal de Jesús, que llevaba cuatro días enterrado. El mismo caso de Jesús quien al momento de su muerte, y de acuerdo al Nuevo Testamento, se abrieron las tumbas, y varios muertos volvieron a la vida. Tras la resurrección de Jesús, muchas de las personas santas que habían muerto también salieron de sus tumbas y entraron en Jerusalén, apareciéndose ante muchos, según el Evangelio según San Mateo

En el nuevo testamento se afirma también que Jesucristo resucitó tres días después de su muerte (ver Mateo 28, Marcos 16, Lucas 28, Hechos 10:40), y así también todos nosotros podremos resucitar (ver 1º Corintios 15:20-22; 1º Tesalonicenses 4:16). Poco después, los mismos apóstoles y santos cristianos realizaron resurrecciones. San Pedro resucitó a una mujer cuyo nombre era Dorcas, y San Pablo hizo lo mismo con un joven llamado Eutychus, que había muerto al caer dormido en una ventana, según relata el libro de Hechos de los Apóstoles

También la Virgen María, según algunos grupos cristianos, fue subida en cuerpo y alma al Cielo (la Asunción de María, que fue aprobada como dogma de fe en 1950 por la Iglesia Católica), aunque los autores divergen sobre si la Virgen había muerto, o solo estaba en un estado similar al sueño (la Dormición de María). En otras tradiciones, la asunción tiene lugar en Éfeso. Aquí vivió sus últimos días, bajo el cuidado de San Juan Evangelista, siguiendo el precepto que le había dado Cristo en la Cruz "Hijo, aquí tienes a tu Madre". Durante siglos, muchas personas han asegurado ver a la Virgen.

En el Antiguo Testamento, se dice que Eliseo resucitó a un muchacho. En cualquier caso, todas estas personas resucitadas murieron después. También son interesantes los relatos bíblicos que cuentan como Enoch y el profeta Elías fueron llevados a la presencia de Dios sin experimentar la muerte, y las creencias de que no se encontró la tumba de Moisés, puesto que también fue resucitado. Ambos aparecen en el pasaje de la Transfiguración de Cristo. El profeta Ezequiel tiene una visión del valle de los huesos secos, devueltos a la vida como un ejército, dentro de la profecía que dice que la casa de Israel será un día devuelta a la vida para vivir en su tierra.

Como derivó desde fuentes judaicas, hay que señalar que el Judaísmo también tiene como principio de fe la Resurrección de los muertos. Una famosa autoridad Judía, Maimónides, indicó trece principios de la fe judía, y la Resurrección es uno de ellos, impreso en el libro de oraciones rabínicas hasta ahora. Es el principio décimo tercero y señala: Creo con fe sincera que los muertos resucitarán, cuando Dios (sea bendito), lo desee. Sea el Nombre (de Dios) bendito, y Su recuerdo se eleve por los siglos de los siglos".

En la época de Jesús, había debates entre los fariseos, que creían en la futura Resurrección, y los saduceos, que no lo hacían, sobre si existía una vida tras la muerte, o podría existir una resurrección general. Jesús declaró estar de acuerdo con los fariseos. La mayoría de las iglesias cristianas enseñan que habrá una resurrección general al "final de los tiempos".

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