miércoles, 26 de octubre de 2011

La verdad detrás de la celebración del Halloween


"Ustedes, en cambio, se han acercado a la montaña de Sión, a la Ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a una multitud de ángeles, a una fiesta solemne, a la asamblea de los primogénitos cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que es el Juez del universo, y a los espíritus de los justos que ya han llegado a la perfección, a Jesús, el mediador de la Nueva Alianza, y a la sangre purificadora que habla más elocuentemente que la de Abel"

Este extracto de la Carta a los hebreos 12-22, 24, se utiliza en la celebración de la Fiesta de Todos los Santos que comienza en la noche del 31 de octubre y muy claramente el apóstol Pablo nos enseña que los santos están con nosotros. Así trataremos de explicar el origen del HALLOWEEN y algunos conceptos erróneos sobre este tema.

SAMHAIN significa "Fin del Verano" y se celebra el 31 de octubre (hemisferio norte) y 1 de mayo (hemisferio sur) es una de las dos noches de "espíritus" en todo el año, siendo la otra BELTANE. Es una intervención mágica donde las leyes mundanas del tiempo y el espacio están temporalmente suspendidas y la barrera entre los mundos desaparece.

Originalmente la "Fiesta de los Muertos" era celebrada en países célticos, dejando comida ofrecidas en los altares o en la entrada de las puertas para "los curiosos muertos". Hoy en día muchos seguidores del culto de la WICCA todavía conllevan esa tradición. Simples velas eran encendidas y dejadas en las ventanas para ayudar a guiar a los espíritus de antecesores y de los amados al hogar. Se ponían más sillas en las mesas y alrededor de las chimeneas para los invitados invisibles. Se ponían manzanas en las aceras y en los caminos para los espíritus perdidos o que no tenían descendientes. En SAMHAIN se abre el portal hacia el mundo de los muertos y es el momento perfecto para trabajar la adivinación y las invocaciones de los muertos.

Todas las fiestas celtas se celebraban en la víspera del día correspondiente, ya que ellos calculaban los días desde la puesta del sol a la salida en la tradición lunar. Teniendo esto en mente, el calendario ritual empezaba cuando el Sol se estaba poniendo en el sistema eclíptico, un sistema utilizado por todos los antiguos sacerdotes astrónomos, incluyendo a los druidas, para determinar las estaciones mediante el movimiento solar. La víspera de SAMHAIN era una de las grandes noches espirituales del pueblo celta, siendo la otra la víspera de BELTANE, en mayo. Esta era la época en que se disolvían los límites entre el mundo natural y el sobrenatural. Consecuentemente era una noche propicia para la adivinación y la profecía.

SAMHAIN era una fiesta de los muertos, de los muertos pasados, del año pasado y el final de un ciclo completo de la rueda celta de la vida. También era una época de purificación en la que se quemaban las efigies que simbolizaban los terrores del pasado y todo aquello que hubiera atribulado a una mente temerosa. La hoguera de SAMHAIN quemaba ritualmente las brasas del año viejo a través de la purificación. Y entonces la gente podía enfrentarse a los rigores de los oscuros meses invernales que estaban por venir. Entonces se esparcían cenizas sobre la tierra, durante el siguiente rito de purificación.

En la mitología celta, los SIDHE, o pueblos feéricos, también celebraban SAMHAIN; en realidad parecía que ellos fueron los que patrocinaban la Fiesta de los Muertos. En la víspera de noviembre las hadas podían tomar maridos mortales y se abrían todas las grutas de estos seres para que cualquier mortal que fuera lo suficientemente valiente pudiera echar un vistazo en aquellos dominios, para admirar sus palacios llenos de tesoros. Pero eran pocos los celtas que se aventuraban voluntariamente en aquel reino encantado, sentían por las hadas un gran respeto, teñido de terror.

En Bretaña, en la víspera de noviembre, o LA TOUSSAINT, la costumbre de dejar un sitio en la mesa para los muertos era algo más que un signo de respeto. Los celtas bretones no hacían distinción entre los vivos y los muertos; se creía que ambos habitaban ese mundo, siendo unos visibles y otros invisibles. En la Irlanda celta, la OIDHCHE SHAMHNA, o víspera de noviembre, anunciaba el inicio de la gran festividad con juegos y carreras en honor de TLACHTGA, una antigua diosa madre. Esta antiquísima deidad dio pie, más tarde a la CAILLEACH (anciana velada) y a la MORRIGANA. Así pues, la CAILLEACH venía a presidir esta fiesta y celebraba el acontecimiento acoplándose simbólicamente con el DAGDA, otra antigua divinidad y dios del DRAIDECTH, fundador del druidismo. Los dos representaban las primigenias fuerzas antiguas, responsables de la muerte y el renacimiento.

Los celtas mantuvieron tercamente sus antiguos festivales incorporándolos en las celebraciones cristianas. De este modo, el último día de octubre se convirtió en la víspera de ALL HALLOWS, o NOCHE DE TODOS LOS SANTOS, más conocida popularmente como HALLOWEEN. En años posteriores el espíritu de SAMHAIN reapareció nuevamente en Inglaterra como la noche de GUY FAWKES, observándose en ella muchas de las viejas tradiciones; en la actualidad se celebra en todo el país el 5 de noviembre, con grandes hogueras y fuegos de artificio.

El HALLOWEEN que conocemos hoy, comenzó hace más de 3.000 años en Irlanda como un festival de cosecha de los celtas. Para este pueblo, el cambio de estaciones adquiría una importancia mágica. Para ellos, esta era la noche más importante de oración, ya que era el último día de la cosecha y el comienzo del invierno. Los celtas creían que en esa noche la ventana que separaba el mundo de los vivos y el de los muertos desaparecía. En la noche del 31 de octubre las almas de los muertos regresaban a visitar hogares terrenales. Para mantener a estos espíritus contentos y alejar los malos espíritus de sus hogares los celtas dejaban comida o dulces fuera de sus hogares, una tradición que eventualmente se convirtió en lo que hoy se denomina: TRICK OR TREAT, donde los niños van de casa en casa pidiendo caramelos. El miedo y el terror a la noche de HALLOWEEN vienen de esta creencia de que los muertos regresan en esta noche a visitarnos.

Desde el siglo IV la Iglesia de Siria consagraba un día a festejar a "TODOS LOS MÁRTIRES". Tres siglos más tarde, el Papa Bonifacio IV (+615) transformó un templo romano dedicado a todos los dioses (panteón) en un templo cristiano dedicándolo a "TODOS LOS SANTOS". La fiesta en honor de Todos los Santos se celebraba inicialmente el 13 de mayo; fue el Papa Gregorio III (+741) quien la cambió al 1° de noviembre, que era el día de la "Dedicación" de la Capilla de Todos los Santos en la Basílica de San Pedro en Roma.

Más tarde, en el año 840, el Papa Gregorio IV ordenó que la fiesta de "TODOS LOS SANTOS" se celebrara universalmente. Como fiesta mayor, tuvo su celebración vespertina en la "vigilia" para preparar la fiesta (31 de octubre). Este vigilia o tarde del día anterior a la fiesta de todos los Santos, dentro de la cultura inglesa se llamó "ALL HALLOW'S EVEN" (VIGILIA DE TODOS LOS SANTOS). Con el tiempo su pronunciación fue cambiando primero a "ALL-HALLOWED EV" y posteriormente a "ALL HALLOW EEN" para terminar con la palabra que hoy conocemos: "HALLOWEEN".

Por otra parte, ya desde el año 998, San Odilón, abad del monasterio de Cluny (en el sur de Francia) había añadido la celebración del 2 de noviembre, como una fiesta para orar por las almas de los fieles que habían fallecido, por lo que fue llamada fiesta de los "Fieles Difuntos", la cual se difundió en Francia y, posteriormente, al resto. Pero el HALLOWEEN tiene de cristiano solamente un nombre deformado, pues la esencia de la fiesta de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos es totalmente distinta a las costumbres anglosajonas.

Europa sufrió durante un largo período de tiempo la plaga bubónica o "PESTE BUBÓNICA" (también conocida como la "MUERTE NEGRA") la cual aniquiló a casi la mitad de la población. Esto creó un gran temor a la muerte y una enorme preocupación por ésta. Se multiplicaron las misas en la fiesta de los Fieles Difuntos y nacieron muchas representaciones satíricas que le recordaban a la gente su propia mortalidad.

Estas representaciones eran conocidas como la “DANZA DE LA MUERTE”. Dado el espíritu burlesco de los franceses, en la víspera de la fiesta de los Fieles Difuntos, se adornaban los muros de los cementerios con imágenes en las que se representaba al diablo guiando una cadena de gente: Papas, reyes, damas, caballeros, monjes, campesinos, leprosos, etc., y los conducía hacia la tumba. Estas representaciones eran hechas también a base de cuadros plásticos, con gente disfrazada de personalidades famosas y en distintas etapas de la vida, incluida la muerte a la que todos debían de llegar. De estas representaciones con disfraces, se fue estableciendo la costumbre de disfrazarse durante estas fechas.

La tradición del "OBSEQUIO O TRUCO" (Trick or Treat) tiene su origen en la persecución que hicieron los protestantes en Inglaterra (1500-1700) contra los católicos. En este período, los católicos no tenían derechos legales. No podían ejercer ningún puesto público y eran acosados con multas, impuestos elevados y hasta cárcel. El celebrar misa era una ofensa capital y cientos de sacerdotes fueron martirizados.

Un incidente producto de esta persecución y de la defensa del catolicismo fue el intento de asesinar al rey protestante Jaime I utilizando pólvora de cañón. Era un levantamiento católico contra los opresores. Sin embargo el complot fue descubierto cuando el que cuidaba la pólvora fue capturado y, tras hacerle confesar, terminó en la horca. Esto muy pronto se convirtió en una gran celebración en Inglaterra (incluso hasta nuestros días). Muchas bandas de protestantes, ocultos con máscaras, celebraban esta fecha (los primeros días de noviembre) visitando a los católicos de la localidad y exigiéndoles cerveza y comida para su celebración amenazándolos. Con el tiempo, llegó a las colonias de Norteamérica esta tradición que se fue uniendo al HALLOWEEN.

Podemos entonces darnos cuenta de que el HALLOWEEN también conforma una combinación de tradiciones, particularmente negativas, que los inmigrantes llevaron a los Estados Unidos; tradiciones que fueron atenuándose poco a poco en Europa pero que se preservaron por la cultura anglosajona establecida en América.

Muchos grupos "neo paganos", satanistas y con una alta relación con el ocultismo, han tomado el 31 de octubre como la fecha más importante de su calendario.

ANTON SZANDOR LAVEY, conocido principalmente por ser el fundador de la Iglesia de Satán, fue un icono dentro de la cultura popular y se autoproclamó también el Papa Oscuro o Papa Negro. Escribió varios libros, entre ellos La Biblia Satánica, decía que el día más importante para los seguidores del maligno es el de HALLOWEEN. LaVey afirmaba que en esta noche los poderes satánicos y de los brujos, brujas y hechiceros están a su nivel de potencia más alto, y que si han tenido dificultad con un hechizo o maldición, normalmente puede tener éxito el 31 de octubre, porque Satanás y sus poderes están en su punto más fuerte esta noche.

Es un hecho registrado y documentado que en la noche del 31 de octubre en Irlanda, Estados Unidos y muchos países de Hispanoamérica se realizan misas negras, cultos espiritistas y otras reuniones relacionadas con el mal y el ocultismo.

Ante un análisis superficial, es evidente la connotación negativa de las imágenes con que se "adornan" tarjetas, afiches, pancartas así como disfraces y toda la parafernalia que rodea al HALLOWEEN. Salta a simple vista que el mensaje de amor, caridad, paz y esperanza que nos trajo Jesucristo se haya totalmente divorciado de estas imágenes sangrientas, que retratan a brujas, hechiceras, muertos andantes, vampiros y demás engendros que nada tienen de constructivo. Es, por sí misma, una "celebración" de la maldad.

Hollywood ha contribuido también al HALLOWEEN con una serie de películas en las cuales la violencia gráfica y los asesinatos crean en el espectador un estado morboso de angustia y ansiedad. Estas películas no son vistas únicamente por adultos, pues pueden ser vistas incluso en la televisión comercial, creando en los niños miedo y una idea errónea de la realidad.

El HALLOWEEN es, por supuesto, un gran negocio. Máscaras, disfraces, caramelos, maquillaje y demás artículos necesarios son un motor más que suficiente para que algunos empresarios fomenten el "consumo del terror". La influencia de la cultura estadounidense no solamente se queda en la ropa, la música o la comida. Siempre existirá alguien que se sienta socialmente más aceptado por adoptar las costumbres de un país considerado como "superior". Incluso sería un grave desprestigio social el no asistir a la fiesta de HALLOWEEN con el disfraz comprado en el exterior para algunas personas.

Por eso es el momento de considerar seriamente si preferimos el prestigio social de participar en un acontecimiento esencialmente negativo y que no tiene nada que ver con nuestra cultura y tradición, o si es mejor destacarnos por nuestras virtudes y valores cristianos, siendo como afirma Jesús en el evangelio de Mateo 5-13: "Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres".

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