martes, 28 de febrero de 2012

Historia de "San Baltasar"


San Baltasar, Santo Rey Baltasar o Santo Cambá (siendo kambá: ‘negro, morocho’, en idioma guaraní) es un santo venerado en Argentina, basado en el rey mago Baltasar, perteneciente a la creencia popular.

Su culto se practica en la zona del Litoral: Corrientes, Entre Ríos, este del Chaco y Formosa.

Se mantienen prácticas musicales y religiosas de raigambre afromestiza, algunas de las cuales tienen antecedentes en la antigua Cofradía. Este culto se practica de manera paralitúrgica, pues para la Iglesia católica san Baltasar no está canonizado.

A este santo están dedicados los chamamés candombes Cambá cuá (agujero o cueva de negros, en idioma guaraní) y Cambá jeroký (baile de morenos o negros), compuestos por Osvaldo Sosa Cordero, conocedor de la festividad y de la música desarrollada en este evento por haber nacido en Concepción Yaguareté-Corá, y por haber sido asiduo asistidor a bailes afroporteños mientras vivía en Buenos Aires. También destacan las charandas (género musical también conocido como zemba, el nombre antiguo de este género), Charanda negra y "Charanda de la libertad" de Zitto Segovia.

En la ciudad de Concepción Yaguareté-Corá (Corrientes), el día del santo, celebrado el 6 de enero de cada año, se realizan actividades como actos religiosos, ofrendas y entretenimientos musicales. En esta localidad hay varias capillas familiares dedicadas a este santo, las más conocidas y populares son la Capilla Norte (o Capilla Chica) y la Capilla Sur (o Capilla Grande).

En Empedrado (Corrientes), también, cada 6 de enero los devotos y “promeseros” bailan en grupo de parejas, varones y mujeres, jóvenes, niños y ancianos, la danza denominada zemba o charanda. De neto origen afroamericano, es un baile rítmico con canto, que propicia el desarrollo de una coreografía ceremonial específica, en la pista de tierra preparada al efecto y que compromete cada año a una multitud de creyentes que rinden con esta danza su homenaje y devoción al Santo Cambá” (‘santo negro’, en idioma guaraní).

La instrumentación se compone de un tambor (tronco ahuecado) de dos parches de cuero, uno en cada extremo, que es percutido con ambas manos por dos “Tamboreros” que se sientan a horcajadas sobre el tronco-tambor, de 2,5 m de largo por 70 cm de diámetro, que se coloca en forma horizontal sobre el suelo. Lo acompañan: un triángulo metálico, guitarras criollas, acordeón y un coro de voces que entonan el estribillo alusivo al acto, cuyos versos son muy antiguos.

En estas dichas ceremonias se rinde culto al Santo Cambá, mediante toques, bailes y danzas de gran influencia africana (charandas o zembas, candombes, etc.).

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