jueves, 29 de marzo de 2012

Rosa Luxemburgo

Nació el 5 de marzo de 1871 en Zamosc, cerca de Lublin, en la Polonia entonces controlada por Rusia, en el seno de una familia de origen judío. Al mudarse a Varsovia, Rosa asistió a un instituto femenino de segunda enseñanza. Incluso a esa edad tan temprana, Rosa aparece ya como miembro del partido polaco izquierdista, desde 1886. Este partido se fundó cuatro años antes, en 1882, 20 años después de la aparición de los partidos obreros en Rusia, e inició su andadura política con la organización de una huelga general, tras la cual el partido fue desbaratado y cuatro de sus líderes fueron condenados a pena de muerte.

En 1887 Rosa terminó la educación secundaria con un buen expediente, pero tuvo que huir a Suiza en 1889 para evitar su detención. Allí asistió a la Universidad de Zurich, estudiando filosofía, historia, política, economía y matemáticas de forma simultánea. Sus áreas de especialización fueron la teoría del Estado, la Edad Media y las crisis económicas y de intercambio de stock.

En 1890, la ley de Bismarck que prohibía la socialdemocracia fue derogada, lo cual permitió que un legalizado Partido Socialdemócrata de Alemania el (SPD) consiguiera escaños en el Reichstag. Una vez en él, y a pesar de su discurso comunista, los miembros socialistas del parlamento centraron su labor cada vez más en la obtención de ventajas parlamentarias y en su enriquecimiento personal.

Rosa, por el contrario, se mantuvo en sus principios marxistas. En 1893, funda el periódico “La causa de los trabajadores”, oponiéndose a las políticas nacionalistas del Partido Socialista Polaco. Rosa creía que una Polonia independiente sólo podía surgir tras una revolución comunista en Alemania, Austria y Rusia. Ella mantenía que la lucha debía focalizarse en contra del capitalismo, y no en la consecución de una Polonia independiente, negando por lo tanto el derecho de autodeterminación de las naciones bajo el socialismo, lo cual causaría su posterior enfrentamiento con Lenin.

En 1898, obtuvo la ciudadanía alemana al casarse con Gustav Lübeck, y se mudó a Berlín. Desde 1900, expresó sus opiniones sobre los problemas económicos y sociales en varios artículos en periódicos de toda Europa. Sus ataques al militarismo alemán y al "imperialismo" se volvieron más insistentes conforme vislumbraba la posibilidad de la guerra.

Entre 1904 y 1906 su trabajo se vio interrumpido a causa de tres encarcelamientos por motivos políticos. Sin embargo, mantuvo su actividad política; en 1907 tomó parte en el V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en Londres, donde se entrevistó con Lenin. En el Segundo Congreso Socialista Internacional en Stuttgart, presentó la resolución —que fue aprobada— de que todos los partidos obreros europeos debían unirse para evitar la guerra.

Su aguda crítica a la Revolución de Octubre y a los bolcheviques disminuyó en la medida en que ella explicó los errores de la revolución y de los bolcheviques como “un completo fracaso del proletariado internacional (Sobre la Revolución rusa). A pesar de toda su carga crítica, dejó claro como credencial de los bolcheviques que al menos ellos se habían atrevido a hacer la revolución.

“En esta erupción de la división social en el seno de la sociedad burguesa, en la profundización internacional y el enaltecimiento del antagonismo de clases radica el mérito histórico del Bolchevismo, y en esta proeza - como siempre en las grandes conexiones históricas - los errores y equivocaciones puntuales desaparecen sin dejar rastro”

Tras la Revolución de Octubre, hacer ellos mismos una revolución se convirtió en una «responsabilidad histórica» de los obreros alemanes, y por tanto acabar con la guerra. Cuando estalló la revolución en Alemania en noviembre de 1918, Rosa Luxemburgo inmediatamente comenzó a agitar para provocar una revolución social:

“La abolición de la ley del capital, la implantación de un orden social socialista - esto, y nada más, es el tema histórico de la presente revolución. Es una formidable empresa, que no puede desarrollarse en un abrir y cerrar de ojos simplemente mediante decretos desde arriba. Sólo puede llevarse a cabo a través de la acción consciente de las masas trabajadoras en la ciudad y en el campo, sólo mediante la más alta madurez intelectual y un inmarchitable idealismo puede ser conducida seguramente a través de todas las tempestades hasta arribar a buen puerto”

Las últimas palabras conocidas de Rosa, escritas la noche de su muerte, fueron sobre su confianza en las masas, y en la inevitabilidad de la revolución:

“El liderazgo ha fallado. Incluso así, el liderazgo puede y debe ser regenerado desde las masas. Las masas son el elemento decisivo, ellas son el pilar sobre el que se construirá la victoria final de la revolución. Las masas estuvieron a la altura; ellas han convertido esta derrota en una de las derrotas históricas que serán el orgullo y la fuerza del socialismo internacional. Y esto es por lo que la victoria futura surgirá de esta derrota. '¡El orden reina en Berlín!' ¡Estúpidos secuaces! Vuestro 'orden' está construido sobre la arena. Mañana la revolución se levantará vibrante y anunciará con su fanfarria, para terror vuestro: ¡Yo fui, yo soy, y yo seré!”

viernes, 23 de marzo de 2012

ANUNCIAR apoya al programa radial EL PUENTE

ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, acompaña al programa radial "EL PUENTE", primer emisión de la Diócesis de san Martín, en la Provincia de Buenos, que se emite por AM 1580 RADIO TRADICION, los viernes de 15 a 16 Hs., espacio que es conducido por el periodista Hugo Emilio Cainzos, miembro de nuestra institución. A continuación ponemos el audio donde, el director de EL ALFA Y LA OMEGA y presidente de ANUNCIAR, Alfredo Musante, expresaba telefónicamente la importancia de sostener y alentar este tipo de producciones.

-- Escucha la entrevista:

miércoles, 21 de marzo de 2012

Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

El columnista invitado de esta semana, es Juan Carlos Pisano, que nos dará su opinión sobre el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, celebración en el que se conmemora en la Argentina, el golpe de Estado ocurrido el 24 de marzo de 1976.




(Espacio elaborado por ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, donde el objetivo es convocar a comunicadores católicos para aportar desde su -opinión- y libre pensamiento, desarrollar temas que son de importancia para la sociedad)

martes, 20 de marzo de 2012

Valor de los Catecismos - 2º Parte


La autoridad del catecismo viene de ser instrumento del Magisterio ordinario (Papa, Concilios, Obispos en sus diócesis), que lo emplea para la educación de la fe de los cristianos. Sea redactado materialmente por los depositarios de ese magisterio o lo hagan otros por su encargo o mandato, es su sanción y aprobación la que confiere al catecismo su dignidad eclesial. Es la autoridad la que garantiza la autenticidad del mensaje y la que discierne la oportunidad y la bondad del lenguaje.

Con todo, el catecismo como instrumento no surge entonces. Ya antes era de  frecuente uso, pues desde los primeros siglos el lenguaje escrito estuvo en manos de algunos pastores. Lo que tuvo de acierto Lutero, que dio un gran impulso al concepto y al término, fue ponerlo en manos de los todos los pastores en tiempos de ignorancia popular e incluso de los que recibían la catequesis, de los fieles que eran capaces de leer. Esto lo hizo posible el uso de la imprenta que facilitó desde 1455 el uso masivo de los escritos. El texto impreso hacía posible difundir de forma sólida y masiva determinado modo de pensar religioso. El Magisterio y los pastores católicos también comprendieron que era un instrumento valioso e imprescindible.

Sin la autoridad del Magisterio, el catecismo no es más que un libro que trata de temas religiosos relacionados con la fe. La aprobación, pues, que se hace de un catecismo no es sólo un gesto administrativo o la declaración de un "nihil obstat" burocrático, sino una garantía de que lo escrito en el libro es un vehículo de la verdad confiada a la Iglesia. Aquí está su valor.

La fuerza persuasiva y directiva del catecismo viene de su conexión con el Evangelio (Palabra de Dios) a través de los sucesores de los Apóstoles (Obispos). A eso no puede aspirar cualquier otro instrumento o recurso escrito.

En consecuencia, el catecismo se convierte en instrumento de referencia comunitaria. Es un recurso que vincula a los pastores de una comunidad creyente y, sin obligarles a la uniformidad, les facilita la unidad y la intercomunicación. El catecismo, más que base y guía de las palabras orales o fuente de explicación, sirve para que lo aprendido se conserve y se repase, se reitere y se concrete en fórmulas claras, se intercambie con los demás en el tiempo y en el espacio.

Vale para que, a lo largo de la vida, se pueda mantener un lenguaje y el mensaje recibido y entendido y que facilite el intercambio o la concordancia en el hablar religioso. Hace posible que los padres hablen a los hijos, que los maestros instruyan a los discípulos, que los catequistas se pongan de acuerdo en lo que transmiten a los catequizándoos. Sin tal instrumento, sólo habría palabras huecas y confusiones frecuentes.

Como cada comunidad de creyentes se halla inmensa en una cultura y tiene su propio lenguaje. Los catecismos escritos pueden y deber ser diferentes por lo que se refiere a la forma, a las circunstancias y a la configuración. Pero coinciden en lo esencial que, en definitiva, es el misterio cristiano.

El catecismo tiene un sentido instrumental y complementario a la comunicación viva. No reemplaza la palabra personal, que es la primera fuente de la transmisión. Pero ayuda a la claridad, a la concreción y a la sucesión ordenada de los contenidos del mensaje revelado. Ofrece un soporte que objetiva las exposiciones: explicaciones, ideas, datos, referencias. Permite la confluencia de todos los que participan en la tarea educadora.

Recuerda y vivifica los cauces preferentes que se siguen y se comparten con otros que se relacionan con la educación. Ayuda en el desarrollo de los planes y formas de educación de la fe, sin reducir la tarea a la de un libro de texto escolar, con el que se hace lo mismo, pero criticando, discutiendo, aclarando, complementando o restringiendo.

Los Catecismos siguen siendo elementos básicos de referencia para quienes dan catequesis. Aunque las metodologías, las consignas pedagógicas y las dinámicas catequísticas van cambiando en los catecismos, según los tiempos y con las influencias de diversos ámbitos, el mensaje que lleva es siempre el mismo: el mensaje de Jesús contenida en el Evangelio y enseñada por la Iglesia.

Los catecismos son "instrumentos al servicio de la fe". Por lo tanto tienen que ser usados como instrumentos y recursos. Son un elemento fundamental en el acto catequético, ya que centralizan el anuncio cristiano y la experiencia de fe vivida y traducida por la Iglesia. Proporcionan lenguajes y conceptos referenciales y hacen de elemento de enlace entre los que lo transmiten y quienes lo reciben.

Pero no agotan todos los rasgos que deben concurrir al acto catequético. Porque la catequesis no puede reducirse a explicar el catecismo al niño y que éste se limite a aprenderlo, hay que indicarle en todo la vida cristiana. El catecismo está hecho y la catequesis se va haciendo.

 - Lo que no es el Catecismo -

Con frecuencia se identifica el término catecismo con cualquier libro sencillo, sistemático, de conocimientos elementales en un campo: catecismo del agricultor, catecismo del emigrante, catecismo de la salud familiar. Pero no hay que confundir la idea de catecismo como "síntesis de doctrina cristiana" con otras realidades análogas.

No es un texto escolar

El catecismo no es un texto escolar, que recoge un aspecto religioso y ayuda al estudiante a ordenar conocimientos, al ofrecerle por escrito la documentación básica que debe entender, retener y aplicar después. El catecismo tiene que ver con la cultura y la inteligencia, pero no posee sólo un contenido instructivo, operativo o interdisciplinar.
El texto académico se define por su dimensión pedagógica (intelectual o vivencial), por su intencionalidad (científica o social) y por su metodología (activa o pasiva). Es soporte y estímulo de conocimientos y de habilidades. Suscita la crítica y la acción complementaria.

El catecismo va más allá. Demanda aceptación y no sólo comprensión. Fomenta vínculos con la vida cristiana apoyada en la fe y con el mensaje evangélico que es vida interior.

No es un Manual de piedad

El manual de piedad es un escrito más o menos largo o sistemático de carácter moral y ascético: aconseja, sugiere, ilustra, invita. Es guía de vida cristiana, personal o colectiva, y reclama la voluntad libre y la conciencia afectuosa de quien lo maneja con interés o preferencia.

El manual actúa de " devocionario" para la piedad si enseña a vivir y creer, a orar y a compartir, a sentir el mensaje cristiano como un desafío personal y comunitario. Puede también resultar "consultorio" si ofrece pistas para resolver interrogantes morales o espirituales. Puede presentarse como "síntesis" de conceptos, términos, relaciones, datos más enciclopédica o más resumidamente presentado.

Pero el catecismo es mucho más que todo esto: sintetiza pero con progresión y desde la perspectiva del mensaje cristiano; alienta a la vida pero desde la fe y no sólo desde la instrucción; relaciona pero con cauces evangélicos. La dimensión ascética y moral del catecismo es consecuencia del mensaje que posee, no centro de su ser.

No un Compendio y un Tratado de Teología

El tratado, suma, manual, prontuario, ensayo o libro de Teología, son escritos sistemáticos, racionales, argumentales y polifacéticos, en los cuales se recogen doctrinas cristianas expuestas de diversa forma o con variada intención y extensión.

El catecismo tiene que ser "teológico" por su contenido, pero su óptica no puede ser sólo racional. Trata las cosas de Dios en forma de síntesis armónica, pero desde la óptica de la fe, del mensaje evangélico y de la respuesta cristiana. Tal visión requiere la dócil acogida de quien desea instruirse en la verdad para vivirla, no sólo para conocerla.

El catecismo no es un tratado "rebajado" de Teología, orientado a cristianos menos instruidos. Es un libro de instrucción, pero lo es además de educación. Se caracteriza por ser breve, sencillo, comprensible y cómodo. Su labor es educar la fe, no sólo formar la inteligencia.

María en la Anunciación del Señor


“En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin". María dijo al Ángel: "¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?". El Ángel le respondió: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios". María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho". Y el Ángel se alejó”. (Lc. 1,26-38)

En la narración evangélica de la Visitación, Isabel, “llena de Espíritu Santo”, y recibiendo a María en su casa, exclama: “Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor” (Lc 1,45). Esta bienaventuranza, la primera que refiere el evangelio de Lucas, presenta a María como la mujer que con su fe precede a la Iglesia en la realización del espíritu de las bienaventuranzas.

El elogio que Isabel hace de la fe de María se refuerza comparándolo con el anuncio del ángel a Zacarías. Una lectura superficial de las dos anunciaciones podría considerar semejantes las respuestas de Zacarías y de María al mensajero divino: “¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada”, (Lc. 1,18) dice Zacarías; y María: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?”. (Lc.1-34). Pero la profunda diferencia entre las disposiciones íntimas de los protagonistas de los dos relatos se manifiesta en las palabras del ángel, que reprocha a Zacarías su incredulidad, mientras que da inmediatamente una respuesta a la pregunta de María.

A diferencia del esposo de Isabel, María se adhiere plenamente al proyecto divino, sin subordinar su consentimiento a la concesión de un signo visible. Al ángel que le propone ser madre, María le hace presente su propósito de virginidad. Ella, creyendo en la posibilidad del cumplimiento del anuncio, interpela al mensajero divino sólo sobre la modalidad de su realización, para corresponder mejor a la voluntad de Dios, a la que quiere adherirse y entregarse con total disponibilidad.

También el contexto en el que se realizan las dos anunciaciones contribuye a exaltar la excelencia de la fe de María. En la narración de Lucas captamos la situación más favorable de Zacarías y lo inadecuado de su respuesta. Recibe el anuncio del ángel en el templo de Jerusalén, en el altar delante del «Santo de los Santos», el ángel se dirige a él mientras ofrece el incienso; por tanto, durante el cumplimiento de su función sacerdotal, en un momento importante de su vida; se le comunica la decisión divina durante una visión.

Estas circunstancias particulares favorecen una comprensión más fácil de la autenticidad divina del mensaje y son un motivo de aliento para aceptarlo prontamente. Por el contrario, el anuncio a María tiene lugar en un contexto más simple y ordinario, sin los elementos externos de carácter sagrado que están presentes en el anuncio a Zacarías. Lucas no indica el lugar preciso en el que se realiza la anunciación del nacimiento del Señor; refiere, solamente, que María se hallaba en Nazaret, aldea poco importante, que no parece predestinada a ese acontecimiento.

Además, el evangelista no atribuye especial importancia al momento en que el ángel se presenta, dado que no precisa las circunstancias históricas. En el contacto con el mensajero celestial, la atención se centra en el contenido de sus palabras, que exigen a María una escucha intensa y una fe pura. Esta última consideración nos permite apreciar la grandeza de la fe de María, sobre todo si la comparamos con la tendencia a pedir con insistencia, tanto ayer como hoy, signos sensibles para creer. Al contrario, la aceptación de la voluntad divina por parte de la Virgen está motivada sólo por su amor a Dios.

A María se le propone que acepte una verdad mucho más alta que la anunciada a Zacarías. Éste fue invitado a creer en un nacimiento maravilloso que se iba a realizar dentro de una unión matrimonial estéril, que Dios quería fecundar. Se trata de una intervención divina análoga a otras que habían recibido algunas mujeres del Antiguo Testamento: Sara (Gn 17,15-21; 18,10-14), Raquel (Gn. 30,22), la madre de Sansón (Jc 13,1-7) y Ana, la madre de Samuel (1 S 1,11-20). En estos episodios se subraya, sobre todo, la gratuidad del don de Dios.

María es invitada a creer en una maternidad virginal, de la que el Antiguo Testamento no recuerda ningún precedente. En realidad, el conocido oráculo de Isaías: “Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel”. (Is 7,14), aunque no excluye esta perspectiva, ha sido interpretado explícitamente en este sentido sólo después de la venida de Cristo, y a la luz de la revelación evangélica. A María se le pide que acepte una verdad jamás enunciada antes. Ella la recibe con sencillez y audacia. Con la pregunta: “¿Cómo puede ser eso?” expresa su fe en el poder divino de conciliar la virginidad con su maternidad única y excepcional.

Respondiendo: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” (Lc. 1,35), el ángel da la inefable solución de Dios a la pregunta formulada por María. La virginidad, que parecía un obstáculo, resulta ser el contexto concreto en que el Espíritu Santo realizará en ella la concepción del Hijo de Dios encarnado. La respuesta del ángel abre el camino a la cooperación de la Virgen con el Espíritu Santo en la generación de Jesús.

En la realización del designio divino se da la libre colaboración de la persona humana. María, creyendo en la palabra del Señor, coopera en el cumplimiento de la maternidad anunciada. El acto de fe de María nos recuerda la fe de Abraham, que al comienzo de la antigua alianza creyó en Dios, y se convirtió así en padre de una descendencia numerosa (Cf. Gn 15,6). Al comienzo de la nueva alianza también María, con su fe, ejerce un influjo decisivo en la realización del misterio de la Encarnación, inicio y síntesis de toda la misión redentora de Jesús. La estrecha relación entre fe y salvación, que Jesús puso de relieve durante su vida pública (Cf. Mc 5,34; 10,52; etc.), nos ayuda a comprender también el papel fundamental que la fe de María ha desempeñado y sigue desempeñando en la salvación del género humano.

Las profecías de san Malaquías


Este arzobispo irlandés, nació en Armagh, Irlanda, en el año1094, y se le recuerda sobre todo por dos series de profecías que supuestamente le fueron reveladas al término de una peregrinación a Roma en el verano de 1140. Malaquías significa “Ángel del Señor”

San Celso le ordenó sacerdote en 1119, y en 1123 fue nombrado abad de Bangor. Un año después alcanzó la dignidad de obispo y, en 1124, de primado de Armagh. En 1127 pasó a ser el confesor del príncipe Cormac MacCarthy de Desmond Guinness, y tras el saqueo de Connor establecería allí una comunidad monástica bajo la tutela de Cormac, ya rey. Al morir san Celso, es nombrado arzobispo de Armagh 1132 no sin pasar por varias intrigas.

Hombre de gran celo religioso, su amigo, san Bernardo de Claraval, nos recuerda que Malaquías restauró la disciplina en el seno de la Iglesia de Irlanda, persiguió el paganismo y restableció la moral católica. Dividió la sede pastoral entre Down y Connor, quedándose en la primera, donde establecería un priorato. A principios de 1139 viaja a Roma pasando por Escocia, Inglaterra y Francia, donde visitó a San Bernardo. Su intención era pedirle al Papa Inocencio II palios para las sedes apostólicas de Armagh y Cashel.

Malaquías se encuentra con una situación espantosa en Roma, totalmente corrupta y con el Papado a merced de los señores italianos. Es en estos momentos cuando parece tener sus visiones proféticas, que imbuyeron gran moral al Papa al hacerle sentir que la Iglesia Católica de Occidente no estaba aún en sus últimos momentos. Volvió a su tierra natal con los dos palios y la dignidad de primado de Irlanda.

En 1142, estableció la gran Abadía de Mellifont. Quiso volver a Roma en 1148, pero hallándose en Clairvaux cayó enfermo y murió en las manos de su amigo san Bernardo. Se le atribuyen múltiples milagros. Fue canonizado por el Papa Clemente III el 6 de julio de 1199.

Respecto a lo que señaláramos sobre las visiones o profecías estas se dividen en dos textos:

Las profecías de san Malaquías son dos textos que le fueron revelados durante el término de una peregrinación hacia Roma en 1140. No obstante, ambos escritos se dieron a conocer siglos después —cuando muchos de los sucesos predichos ya habían sucedido—, por lo que se han establecido serias dudas sobre su autenticidad. El hecho de que su íntimo amigo san Bernardo de Claraval, autor de la Vida de san Malaquías, no las mencione refuerza la tesis de que puedan ser una falsificación posterior (si bien es cierto que en su Breviario indica que gozaba del don de la profecía, sin entrar en más detalles). No obstante, es famosa en todo el mundo su atribuida Profecía de los papas, normalmente considerada de carácter apocalíptico.

La primera profecía de san Malaquías hace referencia a los sucesos futuros de su tierra natal, Irlanda. Su redacción, muy distinta a la de la segunda, predice que Irlanda caerá en manos de los ingleses y sufrirá persecuciones y calamidades de todo tipo durante «una semana de siglos». Transcurrido este tiempo, será «liberada de sus opresiones», que sufrirán toda clase de castigos terribles, y entonces Irlanda desempeñará un papel prioritario en la conversión de Inglaterra al catolicismo. Esta profecía es en apariencia extraordinaria, dado que Malaquías murió siglos antes de que surgiera el anglicanismo e Inglaterra lo asumiera. La primera noticia que tenemos sobre ella nos la da Dom Mabillon, un monje benedictino francés del siglo XVII, según él de un antiguo manuscrito -perdido- preservado en Clairvaux.

La segunda profecía aparecería antes: para ser exactos, en el Lignum Vitæ, publicado por otro monje benedictino francés, Arnold de Wyon, en 1595. Un erudito en la historia de su Orden, dedicó este libro al Rey de España Felipe II, y es en esencia una biografía colectiva de los benedictinos elevados a la dignidad episcopal. Tras unos párrafos sobre la figura de Malaquías, termina diciendo: “Escribió varios opúsculos. Hasta el día de hoy no he tenido ocasión de ver ninguno, exceptuando una profecía relacionada con los soberanos pontífices. Puesto que es muy breve, y que yo sepa no ha sido dada a imprimir todavía, y dado que a muchos les complacería conocerla, copio a continuación su contenido”. El texto original estaría o habría estado custodiado en el Archivo Secreto Vaticano durante esos 400 años.

Sigue una serie de 112 pequeños lemas o frases en latín sin numerar haciendo alusión alegórica a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia Católica, desde Celestino II (1143-1144) hasta un supuesto Pedro el romano, incluyendo a los antipapas. Se observa que las divisas correspondientes a los papas anteriores a 1595 son mucho menos ambiguas que las sucesivas.

El único texto que la Iglesia Católica declara oficialmente como inspirado por Dios sobre el Fin del Mundo es el Apocalipsis de San Juan. No obstante, numerosos santos como Malaquías han tenido visiones proféticas después de este escrito. La Iglesia Católica no ha afirmado ni ha apoyado la veracidad de estas visiones o profecías.

El Dalái Lama

Es el título que obtiene el dirigente del Gobierno tibetano en el exilio y el líder espiritual del lamaísmo o budismo tibetano antes de la invasión china. El actual Dalái Lama es Tenzin Gyatso.

Traducido generalmente como «océano de sabiduría», este título fue forjado por el jefe mongol Altan Khan al aceptar a Sonam Gyatso como maestro excepcional, «reencarnación de buda en la Tierra» alentando al pueblo mongol a la conversión al budismo vajrayāna.

Notemos que en este caso, dalay era la traducción de Gyam-tsho (Gyatso), el apellido de los dalái lamas. Los budistas tibetanos consideran que los dalái lamas son emanaciones del Buddha Avalokiteśvara. Aunque no es un maestro Buddha sino un Bodhisattva, es el patrono del Tíbet y creen que, tras su muerte, su conciencia sutil tarda un intervalo de cuarenta y nueve días, a lo sumo, para encarnarse de nuevo en un niño que ya desde su nacimiento puede dar señales de su carácter especial. Avalokiteśvara es una deidad importante para el budismo tibetano y es considerado en las enseñanzas vajrayāna como un buda. En cambio, para las enseñanzas mahāyāna es visto más bien como un bodhisattva de elevado nivel.

Tras la muerte del Dalái Lama, el Panchen Lama se encarga de reconocer su reencarnación o tulku (por lo general es un niño) mediante las señales establecidas y éste pasa a ser el nuevo Dalái Lama. A su vez, el Dalái Lama debe reconocer a la reencarnación del Panchen Lama tras la muerte de éste.

Tradicionalmente, el Dalái Lama ha sido el líder espiritual y temporal del Tíbet. También es el líder espiritual de todos los seguidores del lamaísmo o budismo tibetano, tanto en los países de mayoría lamaísta, como Mongolia o Bután, como entre las comunidades de budistas tibetanos de todo el mundo. Sin embargo, muchos países lamaístas como Bután y Mongolia también tienen líderes locales -elegidos de forma similar al Dalái Lama y considerados la encarnación de deidades- que representan parte de la estructura administrativa de todo el budismo tibetano a nivel mundial como es el caso del Je Khempo en Bután y del Jebtsundamba Khutuktu en el budismo mongol.

El Dalái Lama era a su vez, el jefe supremo de una monarquía feudal teocrática absolutista, que duró hasta la invasión del Tibet por parte de China en 1950. Los Lamas eran considerados como parte de la élite dentro del sistema de organización feudal de la sociedad tibetana, donde la vasta mayoría de la población estaba compuesta por siervos, y donde un 5% de la misma estaba al servicio de los Lamas. El Dalái Lama vivía en el palacio Potala de 1000 habitaciones situado en la ciudad de Lhasa. Después de la invasión China, el Dalai Lama tuvo que exiliarse y organizar una resistencia pacífica desde el exterior, en la ciudad de Dharamsala.

El actual Dalai Lama, llamado Kundun (la Presencia), o Tenzin Gyatso es el XIV Dalái Lama del Tíbet, también llamado "portador del loto", líder religioso del Budismo Tibetano.

Nació el 6 de julio de 1935 en Amdo, en el este de Tibet, con el nombre de Lhamo Dondhup. A la edad de cinco años, fue proclamado encarnación del XIII Dalai Lama fallecido, llevado al palacio de Potala en la capital del Tíbet y oficialmente proclamado líder espiritual. Un tulku es un monje budista que ha escogido conscientemente renacer (reencarnar), comúnmente muchas veces, para continuar con sus objetivos o tareas religiosas.

Es vegetariano y promueve que la gente lo sea, inspirado por el mensaje de "gran compasión" (mahakaruna). Entre algunas de las campañas que ha hecho para promoverlo está el solicitar a los restaurantes de Dharamsala que se volvieran vegetarianos, con resultados positivos, o que una cadena de comida rápida a base de pollo no abriera establecimientos en el Tibet.

Reting Rinpoché, el regente fragatino, dijo haber tenido un sueño. Según el, soñó con un monasterio, una carretera, una casa con tejado azul, un perro y un pórtico con un niño sentado bajo él. En 1937, unos monjes fueron enviados al Amdo para encontrar al nuevo Dalái Lama y encontraron en el poblado de Takser una casa con todas aquellas condiciones. Aquella casa había sido visitada por la conciencia sutil del decimotercer Dalái Lama y ya había sido reconocido un tulku (maestro renacido) en la familia.

Los monjes de la comitiva se vistieron como mercaderes y Kewtsang Rinpoché, el dignatario que encabezaba la expedición, como doméstico. Pero según cuentan, el niño lo reconoció y dijo que era "un monje de Sera", y dijo su nombre. Como es costumbre, realizaron a continuación la serie de pruebas y exámenes, incluyendo la conocida del reconocimiento de pertenencias.

A los cuatro años de edad fue ordenado monje budista y entronizado como XIV Dalai Lama del Tíbet. El Dalái Lama tenía la capacidad de memorizar y comprender los textos esotéricos en su primer intento estableciendo su reputación como un maestro por encima de todos los demás monjes a los 9 años.

En 1954, junto con una gran cantidad de dignatarios religiosos y civiles, viajó a Pekín para mantener conversaciones de paz con Mao, y en 1956 lo hizo a la India, donde pudo conocer al Primer Ministro Nehru, a quién le solicitó apoyo. Pero la crisis continuó y se provocó la primera rebelión en dos provincias fronterizas con China.

El 10 de marzo de 1959 Lhasa se sublevó de nuevo para reafirmar su independencia. Las demostraciones fueron brutalmente reprimidas hasta la total ocupación del país. Decenas de miles de tibetanos murieron en los bombardeos o fueron encarcelados.

Tras la victoria de los comunistas, a sus 15 años, el 17 de noviembre de 1959 fue declarado jefe de gobierno en exilio. Considerando que la única forma de liberar a su país de la opresión era que su palabra y su actividad no fueran acalladas, Su Santidad el Dalai Lama cruzó los Himalayas a pie, en un peligroso viaje que le llevó al exilio en India. Unos 80.000 tibetanos le acompañaron, mientras Mao Tse Tung ponía en el gobierno del Tíbet al Panchen Lama al que, sin embargo, no consiguió manejar a su gusto y encarceló en 1964.

En 1989 el Dalai Lama recibió el Premio Nobel de la Paz. Por este hecho adquirió mayor notoriedad mundial. Tenzin Gyatso, se define a sí mismo como "un simple monje", viaja por todo el mundo hablando en pro del pueblo tibetano, su autonomía respecto de China e impartiendo enseñanzas budistas. Reputado por su jovialidad, por su estilo enérgico y profundo y por su erudición, ha dado frecuentes alocuciones públicas que han sido transcritas en más de un centenar de libros.

El 17 de octubre de 2007 el Congreso de los Estados Unidos le otorgó la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos, con la protesta del Gobierno de China. En el 2008, el por aquel entonces presidente de Costa Rica, Óscar Arias, prohibió el ingreso al país al Dalai Lama para evitar afectar las relaciones diplomáticas con China. En el 2009 el Dalai Lama por invitación del gobierno de Taiwán visitó esa isla, mayormente budista, que es reclamada por China como parte inalienable de su territorio, para orar por las víctimas de los recientes huracanes, lo cual originó la protesta del gobierno chino que lo consideró una provocación. El Dalai Lama aseguró que su labor era puramente humanitaria y religiosa.

En 2010 fue recibido en la Casa Blanca por el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, lo que provocó el malestar de China. En marzo de 2011 anunció que renunciaba a todos los cargos políticos del Gobierno tibetano en el exilio, para quedar sólo como líder espiritual y religioso.

En marzo de 2011 el Dalai Lama anunció que renunciará a todos los cargos políticos en el Gobierno tibetano en el exilio, para quedar solo como líder espiritual y religioso.

Año Nuevo Persa


En armonía con el renacimiento de la naturaleza, la celebración del Año Nuevo Persa o “Noruz” en persa, siempre empieza en el primer día de primavera, 20 de marzo de cada año. Ceremonias de Noruz son representaciones simbólicas de dos conceptos antiguos – Fin y Renacimiento-. Hace 3000 años aproximadamente, la religión persa importante fue el Zoroastrismo, llamado en honor de su fundador Zaratustra, y es la primera religión monoteistita del mundo.

Los zoroastrianos tuvieron una fiesta llamada “Favardgan” que duró 10 días y tuvo lugar en el fin del año solar. Noruz fue reconocido y llamado oficialmente por el emperador persa, Ciro el Grande (caracterizado como Shah Yamshid en mitología). Fundó el primer imperio en la región y construyó el complejo Persépolis -Parse en persa, y más tarde Takhte Yamshid (Trono de Yamshid)- en la ciudad de Shiraz, reunió los iraníes y formaron el primer Imperio del mundo. Los reyes sucesores siguieron el mismo camino y presentaron la celebración de Noruz en Babilona, Egipto y Etiopía. “Noruz” en persa significa “Nuevo Día” y trae esperanza, paz y prosperidad al mundo.

Noruz, es el año nuevo tradicional en Irán. Se celebra también en Azerbaiyán, Afganistán, Uzbekistán, Tayikistán, Turkmenistán, Pakistán, y en algunas regiones de India. También se celebra en Turquía y algunos países de Asia Central.

Noruz es el festival del primer día de la Primavera y el principio del Año iraní. Algunas comunidades lo celebran el 21 de marzo, y otras el día del equinoccio de primavera, que puede ser el 20, el 21 o el 22 de marzo.

La palabra "Noruz" proviene del avestaní nava=nuevo + rəzaŋh=día/luz del día; con el significado de "nuevo día", y mantiene ese significado en persa moderno.

El Novruz, Nowrouz, Nooruz, Navruz, Nauroz o Nevruz, según las diferentes lenguas del lugar donde se celebre, fue inscrito en 2009 en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco como candidatura conjunta de Azerbaiyán, India, Irán, Kirguistán, Pakistán, Turquía y Uzbekistán.

Noruz se ha celebrado durante al menos 3000 años y está fuertemente arraigado en los rituales y tradiciones del zoroastrismo. Hoy en día, el festival de Noruz se celebra en muchos países que fueron territorios pertenecientes o influenciados por el Imperio persa: Irán, Irak, Afganistán, algunas partes de Oriente Medio y las antiguas repúblicas soviéticas. También se celebra por los zoroastristas parsis y los iraníes que viven en India, y es festivo en Turquía, donde se le llama Nevruz o Bayram en turco.

Para los seguidores de la variante Fasli del calendario zoroástrico el Noruz es el primer día de su año. Otras variantes del calendario zoroástrico celebran el Noruz dos veces, una como el Jamshedi Noruz el 21 de marzo como el comienzo de la primavera, y un segundo Noruz en julio o agosto.

Los seguidores de la Fe Bahá'í, una religión originada en Irán, celebran este día (llamándolo "Naw Rúz") como una festividad religiosa que marca el año nuevo segundo el Calendario bahá'í y también el final del Ayuno de los diecinueve días. Los bahaíes persas observan muchas costumbres relacionadas con él, pero los bahaíes de otros lugares lo celebran como un día festivo de acuerdo con las costumbres locales. Las comunidades bahaíes americanas, por ejemplo, suelen tener una comida sin cumplidos, junto a oraciones y lecturas de la escritura bahaí. Mientas que el Naw Rúz, de acuerdo con la escritura, comienza en el equinoccio de primavera, los bahaíes lo celebran el 21 de marzo, independientemente del día en el que caiga el equinoccio. Ese día no pueden trabajar ni asistir a la escuela.

viernes, 16 de marzo de 2012

Surge un nuevo programa radial en la Diócesis de San Martín y 3 de Febrero

Desde el viernes 16 de marzo, por AM 1580 Radio Tradición, invade el éter de la radio el programa “EL PUENTE”. Este nuevo espacio surge como medio de comunicación y común-unión para todos los movimientos y comunidades católicas de San Martín y 3 de Febrero, en la provincia de Buenos Aires. Es la primera vez que se emite un programa diocesano, exceptuando la fantástica experiencia de quien fuera Obispo de San Martín, Monseñor Manuel Menéndez, con su micro “Ayúdenos a ayudar”, promoviendo a Caritas San Martín, por Radio Rivadavia.

El responsable de la conducción de “EL PUENTE”, es un miembro de una de las Comisiones de ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, el periodista Hugo Emilio Cainzos, que dirige el multipremiado programa radial “Opiniones en voz alta”, Cainzos además estará acompañado por Oscar Palazzo y Julia Dagostino de Ciarlo.

“EL PUENTE” puede escucharse por AM 1580 Radio Tradición, los días viernes en el horario de 15 a 16 horas, además puede escucharse a través de la página web de la emisora: http://www.amtradicion.com.ar/ y para comunicarse con el programa y la producción de “EL PUENTE” los teléfonos son: 4754-8784 y 4713-2517.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Nacimiento de las órdenes militares


Con el Tratado EN ALABANZA DE LA NUEVA MILICIA, que compone San Bernardo sobre 1136, a instancias del primer Gran Maestre de la Orden del Temple, Hugo de Payns, queda consagrado el concepto del monje guerrero, lo cual da origen a que muchos caballeros ingresen en esta milicia. Esta nueva orden Militar, así organizada, es aprobada por el Papa Eugenio III en 1139.

Estas primeras congregaciones de monjes soldados aparecen en Palestina, con el fervor de las primeras Cruzadas de Oriente. Cuando los Papas dan carácter de Cruzada a las guerras hispánicas contra el Islam, y debido al espíritu colonizador que el Císter induce a sus monjes, acuden a la península las órdenes Militares de Caballería del Temple, la del Santo Sepulcro y la de San Juan de Jerusalén, que combaten de forma eficaz, por cuyo motivo son recompensadas por los Reyes con grandes donaciones territoriales.

Los Caballeros de las cuatro Ordenes Militares españolas, no solo fueron monjes, sino también soldados, por tanto será necesario estudiar la composición de los ejércitos de la edad media, donde los Estados Feudales se caracterizan por disponer de unas fuerzas armadas, articuladas de forma un tanto anárquica.

Los feudos estaban obligados a acudir con su gente de armas y prestar servicio a la Corona, cuando el peligro de la amenaza así lo requería. Así se formaban las huestes o ejércitos cuyo mando lo ostentaba el Rey, que era asesorado por un consejo de guerra que se formaba. Estaba penado la no asistencia al toque de asamblea, pero la realidad demostraba que las ausencias eran cosa frecuente.

Cuando el sistema feudal pudo mejorar su inicial estructura militar, pero sobre todo cuando el Orden de Caballería adquirió una especie de alma colectiva forjada en la virtud, el valor, y en la lealtad a la causa común.

Al unirse las Coronas de Aragón y de Castilla, con el matrimonio de los Reyes Católicos, las luchas internas que se produjeron en Castilla con motivo de la sucesión a la Corona, continuaron por la ambición de poder que mantenían las principales casas de la Nobleza.

Con una política adecuada y mano férrea la Reina Doña Isabel consiguió un efectivo sometimiento de la Nobleza. Por otra parte, con la paz con Portugal que culminan los Reyes, se alcanza sobre los Estados de las Coronas Castilla y Aragón una paz real y verdadera, mientras que en el Sultanato de Granada existían luchas intestinas entre los Abencerrajes y los Zegríes.

Conscientes y decididos los Reyes, a terminar con la Reconquista de la península, y precavidos de que fundamentalmente iba a ser una guerra de sitios, debido a la naturaleza del terreno, acometen una reforma sustancial en los sistemas y tácticas de guerra, dando lugar al nacimiento de un Ejército Moderno.

Para ello se toman las siguientes acciones:

- Dan especial importancia en el empleo de la Artillería, adquiriendo material de guerra, importando cañones y artilleros principalmente italianos.

- Crean una administración militar que permita la supervivencia de un Ejército de 70.000 hombres, en terreno limitado. Esto se traduce en una verdadera organización del apoyo logístico, la cual se activa cuando se inicia una nueva campaña o fase de la guerra.
-
En esta organización destacan:

- Fabricación y adquisición de pólvoras y municiones.
- Creación de una Sanidad Militar, con hospitales de campaña
- Organización de un sistema de transportes para el abastecimiento y aprovisionamiento desde Castilla la Mancha y Extremadura.

La experiencia de la guerra, y la nueva concepción del Estado, que mantienen los Reyes Católicos, traen como consecuencia, la aparición de un Ejército único y profesional, lo cual da origen al declive en el plano militar de las Ordenes de Caballería, y será en las guerras de Granada donde estas Ordenes como tales tienen la misión de combatir en un primer plano. En los diez años que dura la contienda, las Ordenes Militares Castellanas de Santiago Calatrava y Alcántara, y la Aragonesa de Montesa, participan de una forma directa y eficaz, tal como nos muestran las crónicas de la época.

Los Reyes Católicos, con el fin de robustecer el Estado, albergaban la idea de eliminar el poder temporal, que de hecho tenían Ordenes Militares por todo el territorio nacional, y para ello aprovecharon la coyuntura que existía en la Orden de Santiago con el cisma producido entre Don Alonso de Cárdenas y Don Rodrigo Manrique por hacerse con el Maestrazgo, y en la de Alcántara, por la misma causa ejercían luchas intestinas Don Juan de Zúñiga y el Clavero Don Alonso de Monroy.

A principios del siglo XVII, la situación bélica en España la podemos sintetizar, como en un enorme esfuerzo que se ha de ejercer en la defensa de todo un Imperio. Los Ejércitos se han ido transformando, con un gran desarrollo de las armas de fuego, y en Europa el Arma de Infantería Española es considerada como una de las más eficaces.

Este Ejército se hace cada vez más profesional, y al haber desaparecido las guerras con el Islam, nos encontramos con un declive, en el aspecto combatiente que tenían las Ordenes Militares como tales. Estas mantienen su actividad, administrando sus posesiones y rentas. En el aspecto religioso continúan con sus conventos y monasterios, y debido a la Bula del casar, los caballeros se van integrando cada vez más en la sociedad dentro de su estado. El espíritu de milicia que tenían las Ordenes se mantiene vivo, ya que muchos de sus caballeros ingresan en los Reales Ejércitos sirviendo como Oficiales, como prueba de ello basta con visitar nuestros principales museos como el del Prado, el del Ejército o el Naval y contemplar a ilustres militares y marinos, con las veneras de su orden en el pecho de sus uniformes.

En altos cargos de responsabilidad para el Estado, los Reyes siempre otorgaron su confianza, a Caballeros de las Ordenes Militares. El Descubrimiento del Nuevo Mundo supone el inicio de una serie de nombramientos para su gobierno y administración, que comienzan con el relevo de Cristóbal Colón en Indias en la persona del Comendador de Calatrava Don Francisco de Bobadilla, si bien es cierto que su actuación no resulta afortunada, cuando surgen problemas difíciles, los Reyes Católicos designan Gobernador de Nueva España, al Comendador de Lares de la Orden de Alcántara Frey Nicolás de Ovando. La Real provisión es dada en Granada el 3 de septiembre de 1501.

Estos serán los primeros jalones que van a mostrar a través de tres siglos la presencia de caballeros de las Ordenes en la Historia de España en América. Para ello debe bastarnos con repasar la lista de los Virreyes de Nueva España y la del Perú, así como los Jefes militares que desarrollaron su carrera militar en América. La Caballería Española de los Borbones mantiene el espíritu de las Ordenes Militares y así con la reforma que emprende el Rey Don Felipe V, en 1706 se crea el Regimiento de Santiago y el de Calatrava, en 1715 se funda el de Ordenes nuevo, cuyo primer Coronel es el Duque de Aveyro y que en 1715 se refunde con el de Montesa. En 1718 se establece el de Alcántara.

El período que abarca desde el siglo XIX hasta nuestros días nos encontramos que las Ordenes Militares, son declaradas por tres veces a extinguir, y otras tantas resurgirán de sus cenizas. En 1812 las Cortes de Cádiz, legalizaron la incorporación al Estado, de los bienes de las Comunidades Religiosas y de Ordenes Militares extinguidas por el Rey José Bonaparte, pero a llegar al trono el Rey Don Fernando VII, las restaura de nuevo.

Las leyes de desamortización (1835-1841) de Mendizábal, suprimen, todas los bienes raíces de la Iglesia, por lo cual se rompen las relaciones con la Santa Sede. En el Reinado de S. M. Isabel II, al restablecerse las relaciones, y mediante un Concordato se concentran por medio de una permuta, las jurisdicciones que le quedaban a las Ordenes Militares en el Priorato de las Ordenes Militares, en la Provincia de Ciudad Real que se denominó Coto Redondo.

La primera república declara por decreto de 9 de mayo de 1873, la segunda extinción de las Ordenes, y con la venida de S.M. el Rey Don Alfonso XII, se restauran de nuevo y se lleva a cabo la realización del Priorato.

Para la Orden de Montesa les reserva un recuerdo especial, ya que dispone el 12 de abril de 1915, que la Orden use en sus hábitos la cruz primitiva negra flordelisada, llevando en el centro la cruz roja llana de San Jorge. La segunda república, por decreto de 29 de abril de 1931, provoca la tercera extinción si bien por otro decreto de 5 de agosto del mismo año, se dispone que puedan seguir ejerciendo con carácter de asociación.

Se mantienen los fines históricos desde su fundación como son la Santificación Personal, el Culto Divino y la Defensa de la Fe y se le añaden dos más por indicación del obispo de Ciudad Real y Prior de las ordenes Militares y que son el Benéfico Social y el Histórico Cultural. Comienza de nuevo la admisión y Cruzamiento de nuevos Caballeros, y se empiezan a revivir los actos y Ceremonias Religiosas.

El Evangelio de Acuario

Es un libro publicado en 1908 y su título completo es: El evangelio de la era de Acuario de Jesús, el Cristo de la era de Piscis. Fue escrito por Levi H. Dowling a fines del siglo XIX. Dowling afirma haberlo transcrito de los registros akásicos, (estos “registros” son una especie de memoria de todo lo que ha acontecido desde el inicio de los tiempos que estaría registrada en el éter. Allí se almacenaría todo lo que ha acontecido desde el inicio de los tiempos y todos los conocimientos del universo) y que Levi Dowling habría conseguido percibir tras practicar meditación durante 40 años.

Levi, afirma que es la historia verdadera de la vida de Jesús, incluyendo los dieciocho años «perdidos», es decir, de los 12 a los 30 años, los años no relatados en el Nuevo Testamento.

Este texto se considera un evangelio apócrifo, aunque —a diferencia del resto de evangelios apócrifos— fue escrito en época reciente, y ha dado lugar a la denominación conocida como (Iglesia Crística Universal de Acuario). Los Crísticos de Acuario tienen muchas enseñanzas teosóficas en común con el Movimiento Yo Soy, que incluye la Fundación Saint Germain y la Iglesia Universal y Triunfante / Faro de la Cumbre.

Según el prólogo del libro, Levi H. Dowling (1844-1911) nació en Belleville (Ohio), hijo de un predicador de la iglesia Discípulos de Cristo y tuvo una espiritualidad precoz, pues a los 13 años, en su primer debate público, se enfrentó a un anciano presbiteriano acerca del castigo eterno de los malvados. Comenzó a predicar a los 16 años como pastor de una pequeña iglesia.

A los 20 años ingresó en el ejército de EE. UU, como capellán, y sirvió hasta el fin de la guerra civil estadounidense. En 1866 y 1867 estudió en la Universidad Cristiana del Noroeste, en Indianápolis (Indiana).

El año siguiente empezó a publicar literatura para escuelas dominicales, publicando diversos periódicos, cancioneros y un periódico infantil dominical. Dedicó gran parte de su tiempo a la causa de la Prohibición. Se graduó en dos facultades médicas y practicó medicina durante algunos años. Finalmente se retiró de la profesión médica para continuar con su trabajo literario.

Dowling contó que cuando era apenas un niño había tenido un sueño recurrente, en que se le decía que debía «construir una ciudad». Este sueño se repitió tres veces los años siguientes. Finalmente comprendió que la ciudad era este libro. Dowling falleció el 13 de agosto de 1911.

El Evangelio de Acuario afirma lo siguiente, entre otros:

Jesús era distinto de Cristo. Jesús, mediante el esfuerzo y la oración, llegó a convertirse en un Cristo, al alcanzar el estado de conciencia crística, y permitió que el Cristo pudiera morar dentro de él. En este concepto, Cristo sería el nombre de un estado de consciencia superior, equivalente a la llamada «consciencia de Krishna» del yoga y del «reino de los cielos» cristiano (que Jesús dijo que está dentro de todos).

Jesús fue concebido por un padre humano.

Jesús vino a la Tierra para demostrar la manera de volver de nuevo a Dios mediante su forma de vida y enseñanzas. Fue el ejemplo según el cual debemos modelar nuestras propias vidas, si buscamos la salvación/iluminación.

La reencarnación existe, y es la explicación de las aparentes injusticias. La reencarnación permite que las personas paguen las deudas en que han incurrido en vidas previas y por ejemplo, los héroes que murieron prematuramente, obtengan la recompensa que no tuvieron. No todo el premio o recompensa se recogería en el otro mundo (cielo o infierno), sino también y principalmente en vidas futuras en el mundo físico. Lo que le sucede a un ser humano no es necesariamente la voluntad de Dios —siempre amorosa— sino el resultado de actos previos no recordables hasta que alcanza un alto nivel de evolución espiritual.

La humanidad ha olvidado a Dios y está actualmente buscando la forma de volver a recordar a Dios.

El tiempo se divide en edades que corresponden al camino del Sol alrededor de un punto en el universo, tardando unos 24.000 años en completar el ciclo, dividido entre los 12 signos del Zodíaco, con 2000 años cada edad, aproximadamente. Ahora estamos al comienzo de la Era de Acuario. Sin embargo debido a que los astrólogos hindúes interpretan de manera diferente la importancia de los equinoccios, su representación del zodíaco es inversa a la occidental y en esta representación estamos terminando la Era de Virgo.

Todas las almas madurarán y llegarán a ser como Jesús (por muy perdidas que puedan estar al comienzo de su evolución espiritual), tras lenta evolución de no se sabe cuántos cientos o miles de vidas, hasta terminar el largo ciclo de la reencarnación en este mundo y continuar en otro nivel vibratorio o universo superior.

Dios nunca abandona a ningún alma.

Existiría una evolución primero material y después espiritual con las fases siguientes: 1) protoplasma, 2) mineral, 3) planta, 4) animal, 5) humano, 6) ángel y 7) querubín.

El nombre y la doctrina del dios hindú Brahmā, representado simbólicamente con cuatro cabezas (o la divinidad abstracta hindú Brahman), habrían sido conocidos en Caldea, donde vivió el patriarca Abraham, que llegaría a ser el primer profeta del judaísmo. Abraham debería su nombre al nombre de Dios en idioma sánscrito (Brahma, originalmente A-Brahm), y habría conocido la existencia del Dios único por las doctrinas orientales, habría practicado técnicas de meditación y propagado la doctrina del Dios único que antes Zaratustra predicó en la misma nación.

miércoles, 7 de marzo de 2012

La autenticidad del prepucio de Jesús

El Santo Prepucio, es una de las muchas reliquias presuntamente asociadas con Jesús. En varios momentos de la historia diferentes iglesias de Europa han asegurado tenerlo en su poder, en ocasiones simultáneamente. Durante años se le han atribuido varios milagros.

Es indudable que según el rito judío Jesús habría sido circuncidado, aunque de entre los evangelios canónicos sólo Lucas 2, 21; lo refiere. Los evangelios apócrifos son mucho más pródigos en información en este sentido. Así, el Pseudo-Mateo especifica el sacrificio realizado como pago de la ceremonia, y en el Evangelio árabe de la infancia -un evangelio apócrifo muy tardío- se narra cómo tras la circuncisión de Jesús, la matrona de María guardó el prepucio en una jarra de alabastro llena de nardos, un conservante, y se la dio a su hijo, perfumista de profesión pidiéndole que guardase bien la jarra y no la vendiese aunque le ofrecieran trescientos denarios. El Evangelio armenio de la infancia ofrece otra versión, según la cual el niño sangró durante la operación, pero sin que se produjese corte alguno.

De acuerdo con la leyenda, Juan Bautista le dio el prepucio a María Magdalena. Como el prepucio estaba separado del cuerpo de Cristo en el momento de su ascensión al Cielo, surge la cuestión de si ascendió también a los cielos. Esto significaría que el prepucio de Jesús sería uno de los pocos restos físicos que Jesús dejó en la tierra - aunque la costumbre judía de enterrar el prepucio parece contradecir esta interpretación, ya que no se podría haber preservado. El estilo moderno de circuncisión no fue el más común hasta la revuelta liderada por Simón bar Kokhba en el año 135; en el tipo de circuncisión practicado por los judíos antes de Bar Kokhba solamente se extirpaba la punta del prepucio, no su totalidad.

En consecuencia, las ideas medievales acerca de cómo debería ser el prepucio de Jesús eran muy probablemente erróneas. También se produjo una disputa teológica sobre si Jesús ascendió al Cielo con su cuerpo completo o si le faltaba alguna parte, que se resolvió decidiendo que el prepucio era prescindible, como lo eran el cabello y las uñas que se cortó durante su vida, así como la sangre que vertió.

Otra cuestión teológica relacionada fue si el prepucio volvió a su cuerpo en la resurrección. El acto de la circuncisión era un rito que tenía un profundo significado para el pueblo judío, pues representaba su entrada en la comunidad. El Nuevo Testamento contiene extensas discusiones acerca de si la circuncisión era necesaria para la conversión de los gentiles, y concluye que no lo es; la razón argumentada fue que la crucifixión de Jesús estableció un nuevo trato con los cristianos en el que el rito de la circuncisión ya no era necesario.

Pero otros aducen que cuando Dios hace un milagro, es arbitrario al poner límites en lo que ese milagro puede realizar. En el Evangelio de Marcos 12:18-25, Jesús responde a la pregunta de los Saduceos sobre el matrimonio tras la resurrección con estas palabras: "Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo", esto sugiere que los muertos resucitados podrían tener ciertas diferencias anatómicas que hacen desde el punto de vista teológico completamente irrelevante la cuestión.

Calcata, la última población que afirmó haber tenido tal reliquia, lo justificaba con la siguiente historia: siete siglos más tarde después de este primer cambio de manos, la reliquia llegó a San Gregorio Magno de manos de un ángel. El santo lo regaló al Papa León III la noche de navidad del año 800, cuando éste fue coronado como emperador del Sacro Imperio Romano. La reliquia debió de permanecer en la iglesia de San Juan de Letrán de Roma durante otros siete siglos, hasta el saqueo de Roma de los lansquenetes. Su rastro desaparece de las crónicas hasta aparecer en un establo de Calcata (en la región del Lazio), donde un soldado lansquenete hecho prisionero había logrado ocultarla durante siglos.

La abadía de Charroux reivindicó poseer el Santo Prepucio durante la Edad Media. Se dijo que había sido regalado a los monjes por Carlomagno, del que a su vez se dice que aseguró que un ángel se lo había traído (aunque existe otra versión según la cual el Santo Prepucio fue un regalo de boda de Irene, emperatriz de Bizancio). A principios del siglo XII, se llevó en procesión a Roma, donde le fue presentado al Papa Inocencio III, al que se le pidió que asegurase su autenticidad. El Papa rechazó la propuesta. En algún momento indeterminado la reliquia se perdió y permaneció perdida hasta 1856, cuando un obrero que efectuaba labores de mantenimiento en la abadía aseguró haber encontrado un relicario oculto dentro de una pared, que contenía el prepucio perdido.

La abadía de Coulombs, en la diócesis de Chartres también reivindicó en la Edad Media estar en poder del Santo Prepucio. Una leyenda dice que cuando Catalina de Valois se quedó embarazada en 1421, su marido, Enrique V de Inglaterra, mandó buscar el Santo Prepucio. De acuerdo con esta leyenda, la reliquia funcionó tan bien que Enrique V no quiso devolverla tras el nacimiento del niño (el que sería más tarde Enrique VI de Inglaterra). Es posible que se dirigiesen a Amberes, ciudad que conservaba una de estas reliquias mejor consideradas desde el 1100, supuestamente desde que el rey Balduino I de Jerusalén lo hubiese adquirido durante una Cruzada. Falso o no, en 1426 se constituyó en esta ciudad una hermandad destinada a la protección de la reliquia, y compuesta por 24 ilustres prelados y personalidades locales.

Otros lugares en los que se ha asegurado que se encontraba el Santo Prepucio son la Basílica de San Juan de Letrán de Roma, la catedral de Le Puy-en-Velay, la de Santiago de Compostela, la ciudad de Amberes, y las iglesias de Besançon, Metz, Hildesheim y Calcata.

El culto al Santo Prepucio fue derogado por un decreto en 1900, aunque el 15 de mayo de 1954 se reunió una comisión que proponía recuperar el estatus anterior. La propuesta fue rechazada, aunque ocasionalmente la fe popular continuaría la tradición independientemente de las disposiciones vaticanas: El pueblo italiano de Calcata destacó por celebrar hasta 1983 una procesión con el relicario que contenía el “presunto” Santo Prepucio, con ocasión de la Festividad de la Circuncisión, reconocida oficialmente por la Iglesia Católica y celebrada el 1 de enero de cada año. Esta práctica acabó cuando el relicario (que tenía joyas incrustadas) fue robado.

Importancia alegórica
Aparte de su importancia física como reliquia, en ocasiones se ha asegurado que el Santo Prepucio ha aparecido en una famosa visión mística de Santa Catalina de Siena. En ella, Jesús se casaba místicamente con Santa Catalina, y le ponía su prepucio amputado como anillo de bodas. El rastro de esta leyenda no se ha podido seguir más allá de una parodia anti-católica del siglo XVII, y por tanto es de dudosa credibilidad.

A finales del siglo XVII, el erudito y teólogo católico León Alacio en su obra "Discusión acerca del Prepucio de Nuestro Señor Jesucristo" especulaba con la idea de que el Santo Prepucio pudo haber ascendido al Cielo al mismo tiempo que Jesús y se habría convertido en los anillos de Saturno, que se habían observado recientemente usando telescopios.

Voltaire, en su Tratado sobre la tolerancia (1763), se refirió irónicamente a la veneración del Santo Prepucio como una de las numerosas supersticiones que eran "mucho más razonables... que detestar y perseguir a tu hermano".

En 1861, Piedro del Frate publicó una investigación titulada “Preciosísima Reliquia del Santo Prepucio”, con el beneplácito episcopal, que puede considerarse uno de los últimos respaldos oficiales de la Iglesia a la historia de la reliquia.

En la actualidad, la Iglesia rechaza esta leyenda apoyándose en numerosas citas del Antiguo Testamento, subrayando el carácter espiritual de la práctica por encima de su significado ritual. El Nuevo Testamento también contiene alusiones que insisten en el sentido espiritual de la práctica, por lo que es razonable suponer que -independientemente del típico y variado folclore desarrollado en torno al tema- el valor alegórico de la reliquia se sigue de una interpretación metafísica de la historia, relacionada con una histórica tradición judía y con el simbolismo del misticismo católico barroco, que trasciende el pintoresco detalle con que se puede confundir al público sin mucho conocimiento sobre este tema...

Valor de los Catecismos - 1º Parte

A lo largo de los siglos, y de la tarea que la Iglesia ha ido realizando en el campo de la catequesis y de la evangelización, los conceptos: catequesis, catecismos, catequistas, han ido adquiriendo distintos matices. Se ha ido perfilando y diluyendo, el sentido original de la idea de catecismo.

En referencia al catecismo se entendió portal en los tiempos primitivos la presentación de un texto escrito, de un libro, que la comunidad cristiana y su autoridad ponían a disposición de los encargados del catecumenado.

Pero no era un texto cualquiera ni hecho por cualquiera. Era de la comunidad y de la autoridad. Lo redactaba alguien con capacidad. Lo aceptaba y publicaba la autoridad. Lo recibía y lo asimilaba la comunidad, en forma incipiente cuando alguien quería entrar en ella. En forma proficiente por medio de las homilías y celebraciones que lo desarrollaban. Esta idea más o menos explícita, que se fue desarrollando con los siglos, nos permite presentar positiva y negativamente lo que es, o tiene que ser, el catecismo cristiano.

El catecismo fue siempre un guión de apoyo para la explicación, no un libro de materia religiosa sin más. Fue un resumen con el contenido fundamental de la doctrina que hace posible la fe. Ofrecía una información doctrinal que había que clarificar, no una exhortación moral o espiritual. Del mismo modo que se hacía con el credo, o confesión de fe, el cual se recitaba como profesión o proclamación, el catecismo se explicaba como preparación y se seguían modelos que se transcribían y conservaban en diversas comunidades.

No se denominó "catecismo" a estos resúmenes escritos hasta final de la Edad Media. Pero los ecos de algunos de los documentos hacen sospechar que estu-vieron difundidos tales escritos en diversos lugares del Mediterráneo desde los primeros siglos. Se pueden citar los textos de Clemente de Alejandría en el s. II (en su Pedagogo), de Orígenes en el s. III (en los que con frecuencia alude a la labor del "didascalos"), y sobre todo de San Cirilo de Jerusalén (S. IV) con sus 24 "Catequesis bautismales”, o de S. Juan Crisóstomo (s IV) con las recientemente descubiertas (1954) ocho “Catequesis bautismales”.

Las transcripciones de textos de este estilo se prolongaron a lo largo de los tiempos hasta la Edad Media y se miraron como valiosos guiones para animadores de catecúmenos. El catecismo texto adquirió así una autoridad religiosa, eco del ejercicio del Magisterio, que se presentó ante los fieles, pastores y dirigidos, para ayudar a conocer, aceptar y vivir la fe cristiana. Desde entonces es un instrumento escrito y docente, diferente de otros escritos (exhortaciones, comentarios, sumas de teológicas, devocionarios, hagiografías, etc.) que sirve a la fe. Si es instrumento de fe, no se debe infravalorar por lo que alude a fe; pero tampoco se puede magnificar por ser instrumento.

- Que desde los primeros tiempos cristianos se dio importancia a tener en breves resúmenes la exposición de la doctrina cristiana. La Didajé, de fines del siglo I, con sus 17 capítulos, puede ser considerada como el primer texto.

- Que fue Lutero, con su "Catechismus", que en vida suya tuvo en diversas ediciones más de 100.000 ejemplares de tirada, el que puso en evidencia la importancia del texto escrito. Como reacción surgieron los grandes catecismos humanistas: el de Roberto Belarmino, el de Pedro Canisio, el Catecismo romano de San Pío V y de San Carlos Borromeo. En España surgieron el de Gaspar Astete y el de Jerónimo de Ripalda, entre otros muchos. En America el Pedro de Gante o el de San Toribio de Mogrovejo.

- Que en el siglo XVIII y XIX se diversificaron los catecismos. Algunos Padres del Concilio Vaticano I (año 1870), como San Antonio María Claret, pedían ya entonces un texto único para la Iglesia universal.

- El último acto eclesial en este sentido es el Catecismo de la Iglesia Católica, presentado por Juan Pablo II con la Constitución Apostólica Fidei Depósitum del 11 de Octubre de 1992. Es el catecismo de referencia para que los textos, que en los años venideros se preparen en las diversas iglesias locales, se orienten y se inspiren, de cara a presentar la doctrina cristiana.

Son importantes los datos sobre de los catecismos universales. Pero interesa a los catequistas conocer y captar la dinámica de los Catecismos que los Obispos españoles o americanos han ido presentando como referencia de la catequesis en todas las Diócesis de nuestro territorio. Ellos son los instrumentos de referencia catequística en las diversas diócesis

Es preciso clarificar las palabras y el lenguaje del Catecismo, mirando al Concilio Vaticano II que dio un impulso nuevo a la renovación catequética en nuestros días. El Concilio no hizo ninguna declaración explícita sobre la catequesis y la evangelización; tampoco publicó ningún documento sobre ello. Pero entendió que la responsabilidad catequística y evangelizadora estaba en la base de sus trabajos y de sus declaraciones. Llevó a cabo una seria y profunda reflexión sobre aquellos elementos de la fe de la Iglesia que son cimientos de la evangelización y de la catequesis.

Posteriormente las sugerencias del Concilio se recogen y ordenan en unos documentos que desarrollan las normas y consignas conciliares.

Se publican documentos postconciliares de alcance universal como:

+ 1971: "Directorio General de Pastoral Catequética"

+ 1975: La Exhortación Apostólica "La evangelización en el mundo contem-poráneo" (Evangelii Nuntiandi), de Pablo VI.

+ 1979: La Exhortación Apostólica" "Sobre el modo de dar la catequesis" (Catechesi Tradendae"), de Juan Pablo II.

+ 1997. La Congregación Romana para el Clero publica su nuevo “Directorio General para la Catequesis

En diversos Episcopados mundiales y europeos se multiplican también los documentos sobre el modo de orientar la catequesis. Por ejemplo, en España podemos recordar, entre muchos, en 1983: "La catequesis de la comunidad: Orientaciones pastorales para la catequesis en España hoy". En America latina los documentos de las Conferencias Episcopales (CELAM de Medellín, de Pueblo, de Santo Domingo y de Aparecida insistieron en su significado eclesial.

Sus orientaciones han sido muy variadas. Tres líneas han predominado en estos instrumentos de catequización eclesial:

- Catequesis doctrinal: lo fundamental es la transmisión de verdades, sobre todo fomentando su memorización y comprensión.

- Catequesis kerigmática: transmite, no la doctrina, sino a Cristo como síntesis de la historia de la salvación.

- Catequesis antropológica: el interés se pone en el sujeto que vive la catequesis. (Catequesis de la experiencia)

En los demás diversos lugares del mundo, van surgiendo una serie de Documentos llamados catecismos que ordinariamente dependen de cada Diócesis, sobre todo en los ambientes católicos de Latinoamérica. El Obispo de cada localidad determina cuál es el texto de referencia para sus diocesanos. E incluso hace referencia a los mejores materiales didácticos que pueden ser aprovechados por los catequistas de él dependientes.