miércoles, 29 de mayo de 2013

El Mandeísmo


El mandeísmo fue una secta gnóstica que se desarrolló en los siglos I y II en las orillas del río Jordán. Después esta secta admitió otros elementos por sincretismo y en la actualidad, todavía quedan algunos creyentes en ciertas zonas de Irak, entre 5.000 y 7.000, ya que las persecuciones por parte del integrismo islámico han provocado una gran emigración y dispersión. Estaba dirigida por la casta sacerdotal de los nasoreanos (nombre por el que también eran conocidos). Esta casta sacerdotal se divide en dos tipos, los iniciados al más alto nivel denominados ganzibra (tesoreros) y otros con menor rango de iniciación, llamados tarmidia (discípulo) y utilizan como lengua litúrgica un dialecto arameo oriental hoy ya sólo entendido por sacerdotes.

Ninguno de los manuscritos que quedan de los libros sagrados mandeos son anteriores al siglo XVI, aunque parte del material recogido puede datarse al menos hasta el 700 d. de Cristo. Sin embargo partes considerables de, por ejemplo el Ginza y El libro de Juan son fechables en época islámica, ya que mencionan a Mahoma y la expansión del Islam. Sus libros litúrgicos y sagrados son:

Ginza (Tesoro), llamado también El gran libro y, en Europa, Libro de Adán. Comprende dos partes principales: Ginza de derecha (compuesto por dieciocho opúsculos de mitología y cosmología principalmente) y Ginza de izquierda o Libro de las almas (más reducido, y que trata de la ascensión del alma al reino de la luz).

El libro de Juan o Libro de los ángeles, heterogénea colección de 37 obras, extensas o breves, de contenido principalmente mitológico, en el que destaca sobre todo un opúsculo sobre Juan el Bautista y otro referente a la llegada de un mensajero celestial (Amos) a Jerusalén.

Qolasta o Antología, también llamado Cantos e himnos para el Bautismo y la Ascensión, un libro de himnos religiosos, cantos y oraciones acompañados de las instrucciones pertinentes para los ceremoniales para el Bautismo y la Misa de difuntos, dos de los ritos más importantes de esta secta.

Los misioneros portugueses en Iraq los designaron erróneamente cristianos de San Juan, aunque los mandeos nunca han aceptado a Jesús a quien consideran un traidor que fue crucificado por Dios como castigo por volverse contra Juan el Bautista.

Se trata de una religión sincrética en donde aparece un dualismo de tradición mazdeísta que presenta el mundo de la luz y el de las tinieblas y otros elementos de las tradiciones mesopotámicas también presentes en los relatos bíblicos.

Mandamientos
Los mandeos obedecen diecisiete mandamientos:

1. No blasfemar.
2. No asesinar.
3. Abstenerse de todo adulterio.
4. No robar.
5. No mentir.
6. No prestar falso testimonio.
7. Abstenerse de deslealtad y deshonestidad.
8. Abstenerse de toda lujuria.
9. No practicar magia y brujería.
10. No circuncidarse.
11. Abstenerse de bebidas alcohólicas.
12. No practicar la usura.
13. No llorar la muerte.
14. No comer animales muertos, embarazados o atacados por otros animales furiosos y sangre.
15. No divorciarse (salvo en casos excepcionales).
16. No suicidarse ni abortar.
17. No autotorturarse ni practicar abstinencia.

Un rasgo curioso es que la continencia se considera impiedad y quien no engendra hijos, no tendrá un lugar en el cielo, por lo cual el matrimonio es obligatorio y la poligamia está permitida. En el Mandeísmo las mujeres poseen exactamente el mismo valor social, rango y respeto que el hombre.

Mandeísmo y cristianismo
Se dice en primer lugar que el núcleo del mandeísmo es un mito ligado al antiguo misterio iranio de la redención, mito que aparece con distintas expresiones en los sistemas gnósticos refutados por los Padres, por ejemplo Hipólito e Ireneo, y en diversos vestigios gnósticos, como Psistis Sophia, las Odas de Salomón, los Hechos de Tomás y en la literatura hermética. El mito y el misterio son precristianos y están en el fundamento o base de la doctrina cristiana, especialmente en sus formas joánica y gnóstica. En segundo lugar, se afirma que el ritual y el mito mandeos fueron formulados, de hecho, por Juan el Bautista, y los Mandeos del siglo VIII y siguientes son los sucesores de la secta baptista a la que se alude en Hechos de los Apóstoles, XVIII, 24 - XIX, 7. El Cristianismo surgió de esta secta baptista y sus miembros eran llamados "nazoreos", nombre con el que se designan a sí mismos los mandeos en sus escrituras sagradas.

Mandeísmo e Islam
El Corán establece que la Humanidad se divide en tres grupos, los fieles musulmanes, la Gente del Libro y los infieles (paganos idólatras), la gente del libro según el Corán son los judíos, cristianos y sabeos a quienes se les debe permitir practicar su religión discretamente. Nunca fue bien establecido quiénes eran los sabeos ya que en Yemen existía un culto relativamente monoteísta que adoraba a los astros y era denominado sabeísmo, culto al que según la tradición pertenecía Abraham antes de volverse monoteísta. No obstante, la llegada de sabeos de Yemen a Mesopotamia, Irak, generó una mezcla en la cual los ritos caldeos fueron confundidos con los mandeos. Así, a los mandeos se les relacionó erróneamente con los sabeos. Los mandeos insistieron ser ellos los sabeos del Corán, lo cual en general ha sido aceptado.

Mandeos y gnósticos
Para algunos, los mandeos son los últimos gnósticos antiguos que quedan. Su religión y sus ideas son bastante similares a la Gnosis y, en todo caso, Mandeo deriva de Manda en arameo que significa Conocimiento (Gnosis en griego). Otros eruditos aseguran que los mandeos son los últimos remanentes de los esenios, algunas escuelas esotéricas consideran que Jesús perteneció a los esenios y a los nasoreanos.

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