miércoles, 14 de agosto de 2013

Sandro

Roberto Sánchez, más conocido por su seudónimo artístico Sandro, fue un destacado cantautor argentino de balada romántica y música rock y pop en castellano, famoso en todo el continente. A su vez, incursionó en múltiples oportunidades en cine, como actor protagonista e incluso como director. Fue uno de los fundadores del rock en castellano en América Latina. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que las elevan hasta 22 millones. Algunos de sus éxitos son "Dame fuego", "Rosa, Rosa", "Quiero llenarme de ti", "Penumbras", "Porque yo te amo", "Así", "Mi amigo el Puma", "Tengo", "Trigal", "Una muchacha y una guitarra".

Su tema "Rosa, Rosa" vendió 2 millones de discos, siendo su obra más famosa. Asimismo, su tema "Tengo" ha sido considerado el n.º 15 entre los 100 mejores temas del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone. Realizó 16 películas. Fue el primer latinoamericano en cantar en el Madison Square Garden. En 2005 recibió el Grammy Latino al conjunto de su trayectoria profesional. Nació el 19 de agosto de 1945. Su abuelo paterno, de procedencia húngara, pertenecía al pueblo Rom, y se apellidaba Popadópulos. Sin embargo, al emigrar a España lo cambió por Rivadullas, nueva identidad con la que emigró hacia la Argentina. Esa herencia, la adoptó Sandro, llegando a asumir el sobrenombre de Gitano.

Como muchos otros adolescentes y preadolescentes argentinos, se sintió fuertemente atraído por la música y las actuaciones del cantante estadounidense Elvis Presley, desde sus inicios en 1955-1957, a quien comenzó a imitar en su último año de asistencia a la escuela primaria. Muchos años después, consiguió ver el show de su ídolo desde la primera fila del Boston Garden. Su primera «actuación», que lo marcaría por el resto de su vida, fue el Día de la Independencia argentina, el 9 de julio de 1957, en el acto de su escuela, cuando su maestra de 6º grado lo invitó a realizar su conocida imitación de Elvis, llevándose los aplausos y la ovación del público asistente. Fue entonces que se despertó su vocación por la actuación musical.

A comienzos de los años sesenta, Roberto Sánchez adoptó el nombre artístico de Sandro, el nombre que le habían querido poner sus padres y las autoridades no permitieron. Por entonces el rock and roll ya estaba instalado en Argentina, desde al menos cinco años atrás. A los primeros ídolos del rock, como Elvis Presley, Little Richard y Bill Haley, se habían sumado artistas y bandas de rock latinas que cantaban en castellano, como Los Cinco Latinos y Luis Aguilé (en la Argentina), Ritchie Valens y La Bamba (en California), y Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo (en México) y decenas de otros. En esa década comenzaron a llegar también las bandas de la llamada invasión británica, entre las que se destacaban los Rolling Stones y sobre todo Los Beatles.

Las presentaciones de Sandro provocaron la reacción de algunos influyentes grupos fundamentalistas católicos que lograron excluir a la banda de la televisión durante algunas semanas. Pero Mancera enfrentó la informal censura, amenazando con su renuncia, y la misma fue levantada. Con el dinero que comenzó a ganar con sus presentaciones y discos, Sandro alquiló en 1966, junto con otros roqueros argentinos, el local La Cueva, en la calle Pueyrredón 1723 de Buenos Aires, para formar un centro de reunión y difusión del rock argentino. La Cueva contrató a Litto Nebbia y Los Gatos como banda permanente del local, banda que poco después (1967) grabaría el tema "La balsa", dando origen a lo que ha dado en llamarse "rock nacional" argentino. En la segunda mitad de la década Sandro cambió la chaqueta de cuero por el smoking y la corbata, los jeans por los pantalones acampanados, pero conservando el pelo largo revuelto y la patillas largas y los movimientos convulsivos a lo Elvis, que profundizó desarrollando un estilo propio que terminó siendo su marca personal.

Este estilo sexual irreverente tuvo un efecto arrasador sobre las jóvenes latinoamericanas (donde curiosamente más incidencia tenía la prédica sexualmente restrictiva de la Iglesia Católica). Las fanáticas de Sandro (sus «nenas») llegaron a ser tan importantes como él mismo, devolviendo en sus presentaciones un clima de desenfreno y sexualidad, entre las que se volvió un clásico arrojar al escenario su ropa interior. Para la época, el mensaje de Sandro resultaba un revulsivo radical contra las normas morales establecidas sobre la virginidad de las mujeres y las relaciones prematrimoniales, férreamente establecidas en toda América Latina.

A comienzos de 1967 Sandro hizo su segunda aparición en cine pero fue a fines de ese año cuando comenzó la seguidilla que hizo estallar la balada romántica en el gusto popular del continente. Todo comenzó en octubre con su presentación en el Festival Buenos Aires de la Canción cantando la balada "Quiero llenarme de ti", que le valió ganar el festival y volverse enormemente popular de la noche a la mañana. El éxito se consolidó con el lanzamiento inmediato del sencillo "Quiero llenarme de ti", que rompió récords de ventas y se publicó en varios países de habla hispana y comunidades latinas de EE. UU., marcando el inicio de su carrera artística internacional.

El primer trimestre de 1968 terminó de consolidar a Sandro en una continuidad exitosa, lanzando un simple por mes, todos éxitos: "Porque yo te amo", "Como lo hice yo" y "Una muchacha y una guitarra" (años después lo grabaría Bersuit Vergarabat), entre otros. Entretanto, en febrero de 1968, Sandro se presentó en el Festival de Viña del Mar (Chile), donde volvió a ganar, repitiéndose el furor popular, especialmente femenino, desatado en el festival de Buenos Aires. Viña, un festival clave de la música continental, le abrió las puertas de los países latinos: Venezuela, Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay, Ecuador, México, Puerto Rico, Costa Rica y República Dominicana. Su éxito se extendió a las comunidades latinas de EE. UU.

Con una fama que se extendió por todo el mundo, se convirtió en ídolo y representante del continente, comenzando a ser conocido con el nombre de su noveno álbum, Sandro de América, en tanto que la grabadora CBS lo consideró el Nro 1 de la región. El álbum “Sandro Espectacular” (que incluye "Dame el fuego de tu amor"). Ese año fue premiado en Francia en el Festival Internacional de Cantantes Galos y luego fue invitado a cantar en el Festival de la Canción de San Remo (Italia), actuación que repetiría al año siguiente. En 1972 fue el primer artista en cantar en el Luna Park de Buenos Aires, hasta entonces un ámbito exclusivamente boxístico, con un amplio éxito. En EE.UU. recibió el premio Grand Ball al cantante del año, y las llaves de la ciudad de Miami.

En 1998 se supo que Sandro padecía una grave enfermedad ocasionada por décadas de adicción al tabaco: enfisema pulmonar crónico, la que lo llevó a alejarse de los escenarios. Pero la dedicación del ídolo para con su público, hizo que en el año 2001 presentara uno de sus mejores espectáculos: "El hombre de la rosa", que fue posible gracias a que junto al micrófono llevaba conectada una asistencia de oxígeno. De esta manera pudo realizar en 2004 otra gira nacional, "La profecía". Luego, su enfermedad fue avanzando hasta el punto que la falta de oxígeno le dificultaba su vida diaria, siéndole diagnosticado como única solución un trasplante de pulmón y corazón, por lo que fue puesto en lista de espera.

El 20 de noviembre de 2009, luego de 8 meses de internación, se le practicó en el Hospital Italiano de la ciudad de Mendoza, Argentina, un doble trasplante de corazón y de pulmones. (El donante resultó ser un joven de 22 años de edad). La operación concluyó en forma exitosa, pero los médicos pidieron cautela durante el postoperatorio. El "Gitano" siguió evolucionando favorablemente superando las expectativas esperadas por sus médicos, y los mismos dieron a conocer que su perspectiva de vida podría ser de 10 años o más. Así también reafirmó el equipo médico que su evolución sería lenta y que podría ser factible (como es común en casos de trasplantes con características tan especiales) que se manifestara algún tipo de complicación durante su convalecencia.

Roberto Sánchez falleció en el Hospital Italiano de Mendoza por un "shock séptico". Su deceso se produjo a las 20:40 del 4 de enero de 2010. El paciente había afrontado cinco intervenciones luego del trasplante cardiopulmonar (dos de ellas efectuadas el mismo día de su muerte) y había luchado por su vida durante 45 días. Inmediatamente, la noticia repercutió en todos los medios argentinos y en redes sociales. Los importantes diarios estadounidenses The New York Times y The Washington Post publicaron en tapa de sus ediciones electrónicas del 5 de enero de 2010 la noticia de la muerte del cantante titulando textualmente: "Muere a los 64 años el cantante Sandro, el Elvis argentino". De manera similar lo hizo la BBC inglesa. 

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