martes, 3 de junio de 2014

¿Qué es la Culebrilla?

Enfermedad que provoca una erupción en la piel siguiendo una línea. Se cree que cuando la línea (culebra) une sus dos puntas (la cabeza se junta con la cola) tiene consecuencias fatales para el portador. Una forma de curarla es frotando un sapo sobre la culebrilla para que este absorba el veneno. También se suele escribir con tinta en ambos extremos las palabras Jesús, María y José.

Ildefonso Pereda Valdés señala por su parte como cura tomar un jarro con un poco de agua y tomando tres ramitas recitar la siguiente oración tres veces por día durante tres días: "Yo iba por un caminito, me encontré con San Pablo, me preguntó que tenía, contesté que era culebrilla, que ¿con qué se curaría? Respondió San Pablo: con agua de la fuente y rama de... (Nombre del enfermo)". Se denomina así porque los gauchos de la Pampa Húmeda de la Argentina (Sur de la Provincia de Buenos Aires y zona Este de La Pampa) suponen que su contaminación proviene del paso de una víbora o culebra sobre la ropa extendida para su secado sobre los cultivos (generalmente de trigo).

La creencia incluye la certeza que si la erupción que aparece en la superficie dérmica sobre el nervio afectado (generalmente una rama SENSITIVA intercostal) circunda el cuerpo traería consecuencias fatales para el paciente, cosa imposible por la simetría bilateral hace que no haya conexión entre los nervios intercostales izquierdos y derechos, la infección es de consecuencias graves cuando ataca a los pares craneales, a causa de lo cual las vesículas pueden llegar a opacificar la cornea.

El HERPES ZOSTER es una infección aguda usualmente autolimitada topográficamente, que se produce por activación del virus latente del que la mayoría somos portadores VARICELLA-ZOSTER o Virus del herpes humano 3, del que se puede tener inmunidad parcial luego de haberse enfermado con la secreción de las pústulas de los pollos "chickenpox", ataca a los ganglios de las raices posteriores de los nervios espinales (sensitivos) y su área de inervación, produciendo dolor neurálgico a lo largo del nervio afectado y la erupción cutánea del área correspondiente a dicho nervio. El herpes zoster es una infección que se produce por la reactivación del virus de la varicela, que suele contraerse durante la infancia. El virus, que queda latente en las neuronas sensitivas que se acumulan en ganglios a lo largo de la médula espinal, no produce daño hasta que en el algún momento de la vida se reactiva, se desplaza por los nervios y llega hasta la piel.

El herpes zoster se contagia exclusivamente por contacto con la lesiones de la piel, y lo que se transmite es la varicela, no la denominada “culebrilla”. Las personas mayores son las más propensas a contraer la enfermedad, cuyos síntomas  consisten en sensación de hormigueo o dolor quemante en la zona donde van a aparecer las ampollas. El primer lugar de la infección, que se da en forma de cinturón, se ubica por lo general en la parte baja del tórax. También puede localizarse en la cara, donde aparecen pequeñas ampollas o ramilletes de vesículas que se distribuyen a lo largo del nervio sensitivo (dermatoma).

No se requieren análisis de laboratorio para detectar el herpes zoster, sino que se llega al diagnóstico en forma clínica, es decir,  mediante el relato del paciente y la observación de la zona afectada.   Por su parte, el tratamiento se realiza con drogas antivirales como aciclovir, valaciclovir y famciclovir,  administradas por boca durante siete días. Los tratamientos deben ser iniciados hasta las 72 horas de iniciados los síntomas y  hacerse bajo prescripción y supervisión médica. Para obtener buenos resultados, se debe combatir la llamada “culebrilla” de manera precoz, y los medicamentos poseen muy pocos efectos adversos y  son muy bien tolerados.

Las complicaciones también dependen de la edad. En pacientes mayores a 70 años, son bastante frecuentes y hasta podría incapacitarlos en las actividades diarias debido al dolor, que va de moderado hasta intolerable, y puede durar años. Otra complicación es la sobreinfección bacteriana, motivo por el cual hay que mantener las lesiones lo más limpias posible, lavándolas con agua y jabón, y evitando lociones astringentes. Cuando afecta a personas con sistema inmunológico normal, el herpes zoster es una erupción autolimitada (es decir, suele resolverse sin tratamiento). Sin embargo, puede poner en riesgo la vida de personas que tengan su sistema inmunológico alterado, por ejemplo pacientes infectados con VIH, trasplantados o bajo tratamiento con drogas inmunosupresoras como quimioterápicos o corticoides en forma prolongada. En estos casos, el virus puede diseminarse a órganos vitales, como los pulmones o el cerebro, y provocar la muerte.

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