miércoles, 5 de abril de 2017

¿PORQUÉ LO MATARON A JESÚS? - PRIMERA PARTE

Todos saben cómo murió Jesús: crucificado. Pero casi nadie sabe por qué lo mataron, cuál fue el motivo determinante de su muerte. Durante su vida pública, Jesús tuvo serios enfrentamientos con las autoridades de su tiempo por diversas razones. Porque no respetaba el sábado (Mc 2,27), no observaba las normas de pureza (Mc 7,1-23), modificaba la ley de Moisés (Mt 5,20-48), se rodeaba de gente excomulgada (Mc 2,13-14), comía con personas de mala fama (Mc 2,15-17), tocaba a los leprosos y a los muertos (Mc 1,41; 5,41). Y varias veces las autoridades estuvieron a punto de apresarlo y darle muerte, pero no pudieron hacerlo por temor a la reacción de la gente. Sin embargo en cierto momento Jesús hizo algo que colmó la paciencia de los gobernantes, y los obligó a tomar la decisión de acabar con su vida. ¿Cuál fue ese incidente?

Los Evangelios nos presentan dos explicaciones. Según la primera, dada por Marcos (seguido por Mateo y Lucas), ese incidente fue la expulsión de los vendedores del Templo de Jerusalén por parte de Jesús. En cambio según el Evangelio de san Juan, lo que provocó su muerte fue el hecho de que Jesús resucitara a Lázaro (Jn 11,45-54). ¿Cuál de las dos es la correcta? Podemos deducir, por otros textos del Nuevo Testamento, que es Marcos el que tiene razón. En efecto, cuando Jesús es juzgado ante el Sanedrín, los testigos lo acusan de haber querido destruir el Templo y construir otro (Mc 14,58). Y cuando Jesús está clavado en la cruz, la gente que pasa por el lugar se burla diciendo: "Eh, tú, que destruyes el Templo y lo reconstruyes en tres días" (Mc 15,29). Y cuando más tarde el diácono Esteban es condenado a muerte, los testigos vuelven a decir: "A este hombre le hemos oído decir que Jesús Nazareno destruiría este Templo y cambiaría las costumbres de Moisés" (Hech 6,14).

Lo que determinó la muerte de Jesús, pues, parece haber sido un incidente que él provocó en el Templo, cuando en cierta oportunidad se encontró allí con un grupo de vendedores de animales y cambistas; al verlos se enojó, y los echó del lugar; volcó las mesas de las monedas, y derribó los puestos de animales, mientras les explicaba que el Templo era la casa de Dios para orar. ¿Por qué estaban en el Templo aquellos vendedores? Porque cuando un judío quería ofrecer sacrificios a Dios, no podía llevar un animal cualquiera. Debía ser sin defectos, ni impurezas, ni manchas. Y un animal así no era fácil encontrar. Además, muchos judíos llegaban a Jerusalén desde muy lejos y no les era cómodo venir cargando el animal. Entonces los vendedores del Templo les ahorraban el trabajo, a la vez que les garantizaban la pureza del animal. Por otra parte, los judíos mayores de veinte años debían pagar un impuesto anual al culto. Pero la moneda romana (la única que circulaba en Palestina) no era aceptada en el Templo por tener grabada la imagen del emperador. Tampoco se aceptaban las monedas extranjeras que traían los judíos de otros países. Sólo se admitían unas monedas especiales, acuñadas en la ciudad de Tiro. Y los cambistas proveían a los peregrinos precisamente de tales monedas.

Ese comercio religioso, tolerado por los sacerdotes, que percibían por ello una parte de las ganancias, tenía lugar en el atrio exterior del Templo, llamado atrio de los gentiles, o de los paganos. La expulsión de los vendedores es uno de los episodios más extraños de la vida del Señor, porque nos presenta a un Jesús muy distinto del que estábamos acostumbrados a ver. ¿Cómo es posible armonizar este Maestro violento e intolerante, con aquel otro pacífico y sereno que predicaba en Galilea, capaz de comprender a los pecadores, y actuar con mansedumbre hasta en las situaciones más tensas?

Pero el episodio es extraño sobre todo porque no nos permite entender qué intención tenía Jesús cuando realizó ese gesto. A primera vista parecería que quiso purificar el Templo de las actividades comerciales que ahí se efectuaban. Pero en realidad a Jesús nunca le importó la pureza del Templo. Jamás en los Evangelios lo vemos mostrar interés alguno por el decoro de la liturgia, ni por el recato de los sacerdotes, ni por la exactitud de los ritos que estos ofrecían. Es cierto que frecuentaba el Templo para las grandes fiestas, como cualquier otro judío, y a menudo enseñaba allí a la gente. Pero nunca se preocupó por el culto, ni por su pureza. ¿Por qué ahora se enoja tanto con la presencia de los vendedores?

Además, los vendedores y cambistas no hacían nada malo. Al contrario, ayudaban a los peregrinos a cumplir con sus necesidades para el culto. Y, por otra parte, no estaban ubicados propiamente en el Templo sino en el atrio exterior, no considerado como lugar sagrado. ¿Por qué se molestó entonces Jesús? Hoy resulta difícil saber qué pasó aquel día en el Templo entre Jesús y los vendedores. Pero es probable que no sólo a nosotros nos resulte difícil, sino que ya en los primeros tiempos, cuando las comunidades cristianas transmitían oralmente el Evangelio, tampoco recordaban por qué se había producido ese enfrentamiento. Sabían, sí, que el Señor había tenido un incidente con unos vendedores, y que ese incidente había desencadenado su muerte, pero no conocían la causa del mismo.

Por eso, cuando años más tarde los evangelistas compusieron sus obras, al llegar a este suceso, como no tenían en claro qué había pasado, cada uno trató de entenderlo como pudo, y de contarlo adaptándolo a su propia teología. Por eso cada evangelista trae una versión diferente de ese episodio, con un mensaje distinto. El primero en escribir fue san Marcos. Según la versión de este, unos días antes de su muerte, Jesús se presentó en Jerusalén acompañado por una multitud que lo aclamaba y ovacionaba como Mesías. Ese día no sucedió nada. Pero al día siguiente tuvo lugar el altercado. Marcos lo relata así: "Jesús entró en el Templo, y comenzó a echar de allí a los vendedores y compradores; volcó las mesas de los que cambiaban dinero, y los puestos de los vendedores de palomas; y no permitía que nadie pasara por el Templo llevando cosas. Y se puso a enseñar diciendo: ‘La Escritura dice: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones. Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones’. Cuando los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de lo ocurrido, se propusieron darle muerte, porque tenían miedo al impacto que sus enseñanzas producían en la gente" (Mc 11,15-18).

Para entender por qué Marcos cuenta así este episodio, hay que tener presente que él escribe para cristianos de origen pagano. Ahora bien, en el Templo de Jerusalén había dos áreas bien definidas. Una interior, llamada el atrio de los israelitas (donde rezaban exclusivamente los judíos), y otra exterior, llamada el atrio de los gentiles (donde podían pasar a rezar los paganos). A esta zona externa los judíos no la consideraban propiamente como Templo, ni como sagrada, pues la presencia de paganos la volvía impura. Por eso habían permitido que allí se instalaran los vendedores, cambistas y mercaderes que hacían sus negocios, ya que Dios allí no se molestaba en atender a nadie.

Lo que Marcos quiere decir, con la reacción de Jesús, es que para Jesús el atrio de los paganos, donde estaban ubicados los vendedores y cambistas, también debía considerarse Templo, por respeto a los paganos. O sea, donde estos rezaban era tan sagrado como donde rezaban los judíos, porque Dios también escucha la oración de los paganos. Por eso Jesús exclama: "Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones". Lo que se propone Jesús (según Marcos) es colocar a todos, judíos y paganos, a un mismo nivel, y convertir el Templo de Jerusalén en un lugar de oración para todas las naciones. Por eso no permite las actividades comerciales en el atrio de los paganos, pues este es tan sagrado como el de los judíos. Esta idea de que la oración de judíos y paganos tenía el mismo valor ante Dios constituía, sin duda, una tesis revolucionaria e inadmisible para los israelitas. Por eso decidieron matarlo.

Extracto de la nota escrita por el biblista Ariel Álvarez Valdés
Revista Vida Pastoral
Editorial San Pablo

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