martes, 24 de noviembre de 2015

FRANCISCO ES UNA ESPERANZA PARA LOS GAY

"El cura gay reza por la independencia”, lee en voz alta Krzysztof Charamsa en el diario español El Mundo, donde se lo ve saludando al intendente de Arenys de Munt, el pueblo catalán que organizó la primera consulta popular sobre la posible separación de Cataluña del resto de España. Y estalla en una carcajada: “¡Ja! Hablan del cura gay como si yo fuera el único. ¡Hay cientos, miles!” Ríe largo Charamsa, este teólogo polaco de 43 años que llevaba casi dos décadas en el Vaticano cuando anunció que es gay y que tiene pareja. Desde entonces, abandonó el clériman y se mudó a Barcelona con su novio, Eduard Plana, un empleado informático catalán de 44 años, que lo acompañó en la conferencia en la que el ex monseñor abrió los brazos delante de los micrófonos y dijo en italiano: “Hablaré en la lengua de Dante. He salido del closet y soy feliz. He pasado por un coming out que me ha devuelto a la verdadera felicidad de mi sacerdocio”.

También ahora ríe largo Charamsa. Como si necesitara desahogarse.
Hasta el día de su confesión –el 3 de octubre de este año–, este monseñor era secretario adjunto de la Comisión Teológica Internacional vaticana y, desde 2003, oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la ex Inquisición. Enseñaba, además, Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana y en el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum de Roma. Con semejante currículum, su confesión puso el grito en el cielo: es la primera vez que un sacerdote de tan alto rango en el Vaticano confiesa su homosexualidad y se abraza con su pareja en público.

La sexualidad no se debería practicar dentro de la Iglesia, pero usted dice que hay muchos curas gay. ¿Acaso la sexualidad es tema de discusión entre los miembros del clero?
En el clero se vive la sexualidad como un espacio complejo, de tabú, de rechazo. De nuestra sexualidad no se habla. Es algo que debés tomar como si no fuera parte de vos. Entonces no hablamos de nuestra sexualidad. Pero todo el tiempo hacemos bromas. Es una manera de defendernos, de tocar siempre el tema sin abordarlo realmente. La sexualidad es parte de tu identidad personal y no importa si hay actos sexuales o no. Uno debe vivir la propia sexualidad en paz, en armonía. Somos corporales, no somos ángeles. La vida está marcada por cómo uno vive su sexualidad. Pero en la Iglesia existe sólo la heterosexualidad. Cualquier otra es vista como una desviación. Se la ha llamado de diversas formas: desde pecado hasta delito, desde enfermedad hasta desviación contra natura. La sexualidad en la mentalidad católica siempre fue algo no bueno, algo que se debía esconder. Tardamos muchos siglos en comprender que la sexualidad no sirve solamente para procrear. Sirve también para expresar amor.

¿Está en contra del celibato?
Los que elegimos el clero no hemos elegido el celibato sino que se nos ha impuesto una vida asexual sobre la cual la ciencia moderna tiene muchísimas dudas. Hoy, a la luz de la psicología y la antropología modernas, llevar una vida asexuada por obligación no es sano. El celibato es sano si es opcional. La Iglesia debe empezar a reflexionar sobre esta imposición. Hice muchísimos esfuerzos por entender las razones de la Iglesia para imponer el celibato. Y en un cierto momento me di cuenta de que corresponde a algo irracional. Los apóstoles de Jesús no eran célibes y muchos obispos en la Iglesia primitiva tenían mujeres. Pablo dice que hay que elegir por obispo a quien tenga una mujer y le sea fiel. ¿Sabés por qué? Porque si es un hombre maduro con mujer e hijos, y además sabe administrar su familia y su casa, será un buen obispo.

¿Cuándo se dio cuenta de que era homosexual?
Siempre lo supe. Y lo escondí y me odié. En la Iglesia, un homosexual debe encerrar su sexualidad dentro de sí mismo, debe odiar la propia identidad. Este es el sentimiento que se infunde. No importa tanto si has cometido actos homosexuales o no. En el clero somos especialistas en homofobia interiorizada, que es aquélla que del odio a uno mismo nos lleva a odiar a las personas semejantes a nosotros. Viví en el Vaticano qué significa discutir sobre la homosexualidad. No es informarse sino ridiculizar y desacreditar con estereotipos a la comunidad gay.

Si siempre tuvo claro cuál era su orientación sexual, ¿qué lo llevó a confesarlo recién ahora?
Me llevó mi tiempo. Formé parte durante doce años de la Congregación para la Doctrina de la Fe, una de las oficinas más importantes del Vaticano y, al mismo tiempo, la principal agencia homófoba de la Iglesia. El coming out tiene tres fases: la más dolorosa, que es delante de uno mismo; luego la confesión a las personas queridas y a los amigos; y por último, decirlo a la luz del sol. El último envión fue el amor de mi pareja, ese amor que la Iglesia Católica desprecia, humilla y condena. Imaginate: los documentos de la Congregación llaman “inhumano” al amor homosexual. He hecho lo que aprendí de Jesús: el testimonio. Di mi testimonio. Soy gay y soy un buen cura. He trabajado durante años para la Iglesia, intenté comprender sus razones, me esforcé en obedecer todas su reglas durante la mayor parte de mi vida. Y ahora le debo decir: soy gay, estoy feliz, me siento orgulloso de mi identidad y exijo que mi Iglesia abra los ojos a la realidad.

¿Se lo aconsejaría a los cientos, miles, de curas gay que usted conoce?
Claro que sí. Ellos también deben salir del armario. No es sólo un consejo, es un deber de coherencia, una obligación. Sé que muchos no lo harán para no perder la carrera, la vida egoísta y tranquila que nos proporciona el Vaticano.

¿Cree que, si hubiera sido discreto, usted habría podido llevar adelante su carrera vaticana y su relación personal con Eduard, su pareja?
Por supuesto. Más de uno me lo ha sugerido en el Vaticano y conozco muchos prelados que se manejan así, manteniendo relaciones sentimentales con hombres o con mujeres y llevando adelante el ejercicio de su rol dentro de la Iglesia. Es el gran riesgo de la doble vida dentro del clero. Yo no he tenido una doble vida. Tuve un período de crecimiento en el amor que me ha ayudado a salir del trauma de homosexual negado.

¿Cuánto tiempo hace que Eduard y usted están juntos?
El suficiente como para comprender que entre nosotros hay un profundo amor y ese amor me ha convertido en mejor cura.

Pero usted ya no es más cura.
No puedo ejercer mi sacerdocio, pero la ordenación no me la pueden quitar. Seré cura hasta que me muera.

¿Piensa casarse?
Es una respuesta que deberíamos dar con Eduard, los dos juntos. Este no es el momento, pero ya saldremos a hablar públicamente. Podría decir que la unión civil está entre mis sueños. Habría que ver qué opina Eduard. No hay razones teológicas por las cuales la Iglesia pueda oponerse a la unión civil de personas del mismo sexo. Porque no es su asunto. Asunto suyo es el matrimonio sacramental. La Iglesia puede tener su posición, pero no en un asunto laico de un estado democrático que debe gestionar el bien común no sólo de los católicos.

Desocupado y en ropa de civil, Krzysztof Charamsa dice que se mudó aquí, a Barcelona, con lo puesto. “No he podido ni siquiera levantar mi biblioteca. Mi despacho está cerrado y hasta las monjitas que regentean el hogar de ancianos donde celebraba misa se despidieron de mí diciéndome cosas espantosas”, lamenta. Prefiere no dar detalles de su vida doméstica pero los diarios catalanes ya hablan de que el ex monseñor Charamsa y Eduard Planas se mudarán al Gayxample, la zona más gay friendly del Eixample barcelonés.

El 3 de octubre, Krzysztof Charamsa fechó tres cartas. Una para el papa Francisco, otra para el rector del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum y la última para el rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, dos de las casas de estudios más prestigiosas de Italia donde el ex monseñor era profesor de Teología.

“Santo Padre, querido Francisco (...). Luego de un tiempo largo y sufrido de discernimiento interior y de plegaria, delante de Dios y con plena consciencia de la gravedad del momento, he tomado la decisión de rechazar públicamente la violencia de la Iglesia frente a las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales –escribió Charamsa al Papa–. Siendo también yo un hombre de orientación homosexual, no puedo más seguir soportando el odio homofóbico de la Iglesia, la exclusión, la marginalización y la estigmatización de las personas como yo que son continuamente ofendidas en su dignidad y en sus derechos humanos, negados y doblegados por esta Iglesia violenta y por sus fieles.”

Y agrega: “Le agradezco algunas de sus palabras y gestos de Pontífice frente a las personas homosexuales. Pero sus palabras tendrán valor sólo y exclusivamente cuando borre todas las declaraciones del Santo Oficio, ofensivas y violentas, sobre las personas homosexuales, hasta que arranque la instrucción obscena de Benedetto XVI que prohíbe la admisión al sacerdocio de personas homosexuales”.

¿Cree que si Francisco hubiera podido decidir sobre su situación sin el contexto y las presiones del Vaticano su destino habría sido diferente?
Sin duda. El papa Francisco es una esperanza para las personas homosexuales. Francisco es revolucionario. Es el primer papa que ha utilizado la palabra “estigmatización” y le empezó a hablar a esta mentalidad católica que está muy afuera del Vaticano. Monseñor Piero Marini, que fue ceremonial del papa Juan Pablo II, fue la primera persona que Francisco recibió en audiencia privada. Luego de verlo, Marini dijo: “Con el papa Francisco hemos empezado a vivir. Es como salir de una oscuridad. Tenemos de nuevo derecho a discutir, a hablar claramente”. El problema del Vaticano es que este rechazo a la apertura que propone el papa Francisco no es racional. La Congregación para la Doctrina de la Fe debería estudiar los temas de manera científica, pero el rechazo es casi ideológico. Por eso yo sufría ahí. Tenía que estudiar cosas a escondidas porque, de lo contrario, estaba sospechado. El problema del Vaticano es que no tenemos ninguna comisión interdisciplinaria.

Usted hizo su confesión un día antes de la inauguración del Sínodo sobre la Familia impulsado por el Papa. ¿Cómo evalúa sus resultados?
Eso fue también parte de mi denuncia. He visto cómo día tras día se boicoteaba la propuesta de Sínodo del papa Francisco. La Congregación para la Doctrina de la Fe no ha promovido ningún estudio serio que el Papa ha pedido. No hemos tratado seriamente la voluntad de nuestro jefe, que es el Papa. La Congregación ha hecho una auténtica guerra contra el divorcio sin un verdadero estudio, que era lo que el Papa había pedido que hiciéramos. Francisco quiere que empecemos a estudiar, a pensar sobre la familia, la sexualidad, el matrimonio. El Sínodo ha dicho la verdad sobre la Iglesia Católica, que actualmente es paranoica, irracional y promotora del odio homofóbico en un mundo donde justamente la homofobia se ha transformado en algo punible para las leyes de muchos estados. La Congregación es la vieja Inquisición que se ocupa de la defensa de la verdadera fe, de la doctrina de la Iglesia. Es la responsable de la defensa delante de las herejías.

El papa Paulo VI, en el Concilio Vaticano II, decidió que no podíamos más perseguir a las personas por herejía, que ésa no es la función de la Iglesia, sino que debíamos promover positivamente la fe y no perseguir suscitando miedo. Podían darse situaciones en las cuales la Iglesia tuviera que corregir a alguien, pero debía hacerse con humildad, con misericordia, con caridad. Paulo VI decía que la verdad no existe sin caridad. Cuando uno ve esta reforma de la Inquisición pareciera escuchar las palabras del papa Francisco cuando dice: “Yo no quiero Inquisición en la Iglesia, quiero estudio”. En mi Congregración se decía: “Ah, este hombre no conoce la Teología”. Francisco es un teólogo fantástico. Sabe adónde ir. Es consciente de que no cuenta con el tiempo para leer toda la biblioteca, pero que a la vez tiene que saber dónde están las ideas fuertes, dónde están las preguntas importantes. Es un hombre fiel al Evangelio, a Dios y, al mismo tiempo, es muy sensible a la humanidad. Conoce bien la situación de las personas en sus vidas cotidianas. Francisco dice que no podemos estar desconectados de la realidad, que si desconectamos la religión nos volvemos defensores de doctrinalismos fríos y de normas frías, y que esos fríos principios no le sirven a nadie. Y que eso es como matar a la comunidad creyente. Este es un diagnóstico muy duro.

En su carta al rector del Pontficio Ateneo Regina Apostolorum que envió con copia al decano de la Facultad de Teología de donde era profesor, Charamsa se sincera: 
“Deseo compartir con usted mi decisión de hacer público que soy una persona homosexual. Estoy orgulloso y feliz de poder finalmente expresar mi identidad, libre de deshumanos pesos psicológicos, injustificados sentimientos de culpa, traumas de complejos y de estrés, acusaciones de enfermedad y de desviación. Comparto con usted y, a través suyo, con toda nuestra joven comunidad académica, esta experiencia de liberación del odio, del desprecio y del miedo de uno mismo, inculcada diabólicamente en la estigmatización de las personas pertenecientes a las minorías sexuales de nuestra comunidad católica”.

¿Alguien le respondió?
Mi obispo. Me pidió que, para evitar la expulsión, me retractara respecto de lo que dije.

¿Quiere decir que si usted admite que fue un error, que se confundió, que en realidad creyó que era gay pero que no lo es, la Iglesia le vuelve a abrir sus puertas?
Seguramente no volvería al lugar que yo había alcanzado luego de 17 años en Roma. Pero sí, podría volver a ejercer el sacerdocio.

Ahora que está comprobando lo que es vivir fuera de la Iglesia, ¿no considera esa posibilidad?
Jamás. Soy el hombre más feliz del mundo.

Fuente:
www.clarin.com

martes, 3 de noviembre de 2015

VIRGEN NEGRA DEL MONASTERIO SANTA MARÍA DE LOS TOLDOS

La Virgen Negra que se venera en el Monasterio de Santa María es una reproducción de la talla original que se encuentra en el santuario y Monasterio de Einsiedeln, situado en el corazón de Suiza. Cuando Einsiedeln fundó el Monasterio de Los Toldos le entregó, -¡como tesoro precioso!-, una reproducción de la Virgen Negra. María ofrece su mano izquierda como un trono en el que se sienta el NIÑO JESÚS, nuestro Salvador. Parece que el Niño se le estuviera cayendo, pero en realidad nos lo está ofreciendo como un regalo ya que por el misterio de su Encarnación el Hijo de Dios se hizo hombre para salvarnos del pecado y regalarnos la luz que no tiene fin. Jesús nos sonríe y levanta la mano derecha bendiciéndonos. En su izquierda lleva un pajarito como símbolo de la providencia de Dios que alimentaba a san Benito a través de un cuervo. Pero además cuenta la tradición que. el artista de la imagen original, quizás haya puesto el pajarito haciendo referencia a un pasaje de un relato apócrifo o alguna leyenda donde cuenta que el Niño Jesús, jugando con algún compañero, había modelado con barro pequeños pajaritos y golpeando las manos los había hecho volar. La Virgencita tiene en su mano derecha un cetro que simboliza su dignidad de Reina, -¡en Cristo servir es reinar!-, pues ella es la esclava del Señor que cumplió fielmente la palabra de Dios y por su intercesión y amor maternal ayuda a la Iglesia toda a escucharla y cumplirla.

¿Por qué es negra?
Los piadosos peregrinos que llegaban al santuario de Einsiedeln (Suiza) le encendían velas con el deseo que los cirios continuaran ante la Virgen su presencia, su oración y su amor. Y estas velas o lámparas, al arder, además de las llamas, largaban un humo que fue oscureciendo de a poco a la Virgen. Este es uno de los factores por los que la Virgen es negra. Pero hay otro factor importante que influyó. En el año 1798 se produjo en Suiza la revolución francesa. Estos hombres hicieron muchos destrozos en la iglesia, sacristía, biblioteca, altares, relicarios. Sacaron todo lo que les interesó y hasta demolieron parte del camarín de la Virgen. Pero antes que estos revolucionarios fueran al monasterio, los monjes, avisados de antemano de la llegada de estos sacrílegos, escondieron la Virgen Negra que estaba en el camarín y pusieron otra similar, que era una copia. Al llegar estos hombres al Monasterio, después de hacer los destrozos, se llevaron la copia de la Virgen Negra, pensando que era la original con joyas. De esta forma los monjes salvaron la sagrada imagen. Pero estos hombres seguían haciendo destrozos en la ciudad, entonces, por temor a que vinieran al Monasterio, se la tuvieron que llevar. Este trabajo de salvar la imagen, la realizó un empleado del monasterio, llamado Plácido Kälin. La colocaron en un cajón de pino, envuelta en paños, sellada con pasto seco por dentro y por fuera y se la trasladó en este cajón a un lugar designado en la montaña del valle de Alp y después fue enterrada al pie del monte Mythen, a unos 30 Km. del monasterio. Más tarde fue sacada de allí y la llevaron a otros lugares, también seguros.

Plácido hizo un muy buen trabajo, porque tuvo que pasar por muchos lugares peligrosos. El cajón, donde llevaba a la Virgen, lo camufló con cosas que aparentaban ser parte de las pertenencias de un vendedor ambulante. Así pudo seguir con su objetivo.
Uno de los lugares donde estuvo escondida la imagen de la Virgen fue en Voralberg, en la frontera de Suiza, concretamente en San Geroldo donde había una capilla y una propiedad del Monasterio, en Austria. Allí quedó oculta más de un año. Después que terminó la revolución francesa, en 1803, llevaron la Virgen Negra a su casa, es decir, al monasterio de Einsiedeln. Pero antes de ponerla a la vista, para la veneración de los piadosos peregrinos, se dieron cuenta que había que restaurarla. Para esto llamaron a un hombre experto sobre el tema llamado Juan Adán Futcher. Lo primero que le hizo este restaurador fue sacarle el hollín y limpiar las partes ennegrecidas, por causa del humo de las velas o lámparas que le habían encendido los peregrinos desde mucho tiempo atrás. Luego de haberla limpiado, la Virgen quedó con el color natural de la madera, probablemente de tilo. Pero la imagen así restaurada, extrañó tanto a los piadosos cristianos que habían conocido la imagen oscura en sus peregrinaciones hacia ella, que los monjes de este monasterio de Einsiedeln, frente a la insistencia de los numerosos peregrinos, tuvieron que decirle a Juan que pintara de negro al Niño y a la Madre. Y así lo hizo. Desde entonces esta imagen fue llamada "LA VIRGEN NEGRA". Es bueno recordar que muchas imágenes de la Virgen Negra veneradas en santuarios del mundo son de color negro, como las de Chenstokova en Polonia, la Morenita de Monstserrat. la Pilanca de Zaragoza, la de Puig en Francia, Aparecida en Brasil y tantas otras.

LA TRAMA POLÍTICA OCULTA DE LOS AÑOS EN QUE BERGOGLIO AÚN NO ERA FRANCISCO

En el nombre del Papa, de Mariano de Vedia, reconstruye las siempre tensas relaciones entre el kirchnerismo y la Iglesia Católica.

No llovía afuera, pero en la Casa Rosada se había desatado una tormenta de ideas. Un día después de asumir en reemplazo de Alberto Fernández como jefe de Gabinete, Sergio Massa había convocado a sus colaboradores a su flamante despacho para que le sugirieran qué cosas podían hacerse para mejorar la situación del país y la imagen del Gobierno, luego de la severa derrota que significó la crisis del campo. Era el viernes 25 de julio de 2008 y estaban, entre otros, Juan Manuel Abal Medina, que lo acompañaba como vicejefe de Gabinete; Amado Boudou, que lo había sucedido en la Anses; Gabriel Mihura Estrada, al frente de su equipo de asesores; José Paesani, subsecretario de Coordinación, y gente que lo había ayudado en su gestión como intendente de Tigre. Allí fueron surgiendo consejos para abordar el problema de la deuda externa y los reclamos de los holdouts, la situación de Aerolíneas Argentinas, la ya visible desconfianza del Indec, el creciente protagonismo e influencia de Guillermo Moreno, que había estado ausente en el acto de asunción, hasta que le tocó el turno a Jorge O'Reilly, un empresario dedicado a desarrollos inmobiliarios en la zona norte del Gran Buenos Aires y a quien Massa había llevado como asesor ad honórem. "Creo que hay que dejarse de pelear con todo el mundo y el primero en la lista es la Iglesia", propuso. Enseguida, el jefe de Gabinete le pidió que asumiera la tarea de intentar recomponer ese frente abierto. [.]

Al margen de los cortocircuitos con el cardenal Jorge Bergoglio, el Gobierno no había podido superar el entredicho con el Vaticano por la frustrada designación de Alberto Iribarne como embajador argentino, a raíz de su matrimonio en segundas nupcias no convalidado por la Iglesia. Incluso, en el entorno de Cristina Kirchner había voces que propiciaban no cubrir la sede diplomática, en señal de descontento con la Santa Sede por el rechazo del nombre propuesto. O'Reilly, ex alumno del colegio Cardenal Newman y vinculado con grupos católicos conservadores, sospechaba que sectores del kirchnerismo le habían hecho jugar adrede una mala carta a la Presidenta, proponiendo un candidato que seguramente la Santa Sede iba a objetar. La propuesta tejida por Massa y O'Reilly para fortalecer los lazos con Roma fue el punto de partida de una estrategia que algunos vislumbraron como un plan que escondía un objetivo más ambicioso: quitarse de encima al molesto arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. En la propia Iglesia, hay voces que entienden que esa estrategia habría sido acordada con sectores conservadores que mantenían influencia en la Secretaría de Estado del Vaticano y que se mostraban interesados en profundizar el conflicto con el gobierno argentino. [.]

La hipótesis era atribuirle responsabilidad en ese enfrentamiento al cardenal Bergoglio, a quien ya veían como un posible candidato a suceder a Benedicto XVI, para justificar su posible traslado a un cargo en la estructura de la Santa Sede y promover un nuevo arzobispo de Buenos Aires, que garantizara una convivencia más amable con el Gobierno. Todas las versiones coinciden en que el plan para que Bergoglio fuera nombrado en un cargo en Roma y liberar el arzobispado de Buenos Aires contemplaba la idea de promover en su lugar al obispo Oscar Domingo Sarlinga, titular de la diócesis de Zárate-Campana. En una entrevista con este autor, Sarlinga lo confirmó. Admitió que se vio envuelto en el episodio, pero insistió en que no participó de la maniobra. También sectores del propio gobierno kirchnerista, ubicados en las antípodas ideológicas del empresario conservador que rodeaba a Massa, reconocieron que el intento existió, pero que rápidamente funcionaron las antenas de alerta para lograr que el operativo se frustrara. [.]

¿Era un plan de O'Reilly? ¿Era una idea de Massa, para ofrecerle en bandeja a la Presidenta la cabeza del principal enemigo de los Kirchner?

Una fuente que trabajó cerca de Néstor Kirchner fue terminante, en diálogo con el autor de este libro: "Massa fue la persona que tuvo que dar la cara y hacer la jugada. Fue una orden. Ni lo dudes. En la gestión de los Kirchner muy difícilmente un funcionario toma una decisión por sí mismo. La bajada de línea era directa". Bergoglio era considerado en ese tiempo un enemigo del Gobierno. Incluso, según reveló en enero de 2015 el diputado porteño Gustavo Vera, creador de la Fundación La Alameda, los movimientos del cardenal eran seguidos desde despachos oficiales por agentes de la Secretaría de Inteligencia. "El propio Bergoglio me dijo que tenía los teléfonos pinchados y que en el arzobispado había micrófonos por todos lados y de eso se encargaba el agente Antonio Horacio «Jaime» Stiusso, por orden de Néstor Kirchner", denunció el legislador al autor de este libro. "En ese tiempo, Stiusso le respondía y Kirchner lo bancaba", resumió Vera. [.]

"Entre el gobierno kirchnerista y la Secretaría de Estado del Vaticano había más vínculos de los que se suponen", advirtió en una entrevista el obispo Sarlinga, que rompió un silencio de varios años luego de haber escuchado en silencio distintas versiones que lo ligaron al episodio. Con la perspectiva que ofrece mirar los hechos a la distancia, el obispo de Zárate-Campana está hoy convencido de que se trató de una maniobra urdida entre el gobierno kirchnerista y sectores conservadores del Vaticano que conservaban influencia en la Secretaría de Estado. "La idea era presentar a Bergoglio como uno de los responsables de la tensa relación entre la Iglesia y el gobierno argentino, especialmente si se avanzaba con la provocación de la ruptura de relaciones con la excusa de la demora en aceptar un embajador y sacarlo del medio. El argumento era que había que mejorar los lazos con el gobierno de los Kirchner y frenar los conflictos porque se debía evitar la cubanización de la Argentina", reveló el obispo. [.]

Sarlinga relató que la operación se frustró porque intervino un tercer sector, enrolado en el ala izquierda y peronista del gobierno de Cristina Kirchner. "Se ofuscaron porque la operación para sacar a Bergoglio se hubiera llevado adelante sin ellos y los laureles se los habrían llevado Massa y O'Reilly", evaluó el obispo. A renglón seguido, reveló que el canciller Taiana y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, le hicieron saber a Bergoglio la asonada que se había montado y gestionaron ante Cristina Kirchner para que la maniobra naufragara. "Eso es cierto", admitió Taiana, al dar su versión de los hechos, en una entrevista con este autor. "La maniobra existió. Tenía un sentido político contrario al cardenal y a los mejores intereses del Gobierno. Bergoglio lo supo y en la Cancillería jugamos en contra de esa propuesta y abortamos una cosa que tenía ciertas posibilidades de avanzar", dijo el ex ministro de Relaciones Exteriores. [.]

En el entorno de Massa, en tanto, no admiten el episodio, pero lejos de refutarlo escapan para adelante. "Si hubo tal problema, Francisco no lo tiene presente. Suponer que el Papa, por un problema que pudiera haber sucedido hace tiempo guarda rencor, sería creer que no está en condiciones de perdonar. En ese relato hay personas involucradas a las que Francisco ya recibió en forma pública. No hay razones para interpretar que tenga reparos con Massa", respondió una fuente cercana al líder del Frente Renovador. [.]

"Massa está muy tranquilo. Cuando tuvo posibilidades de comunicarse con Su Santidad, se alegró y se tranquilizó. Las operaciones son muchas. Más allá de todas las interpretaciones que se hagan, es bueno saber que la otra parte piensa de la misma manera", explicó el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, uno de los vasos comunicantes de Massa con la Iglesia. Como quien da vuelta una página para no volver a releerla, aclara que O'Reilly ya no pertenece al Frente Renovador ni integra ninguno de los equipos que asesoran y acompañan al candidato presidencial. [.]

Cuando el propio arzobispo supo de los trascendidos que pronosticaban un posible traslado, los recibió con humor. "Ni loco me sacan de acá", le comentó a uno de sus colaboradores. Una fuente cercana a la Iglesia, que conoció después la operación, advirtió: "Esas cosas, Bergoglio las podrá perdonar, porque es su obligación como cristiano, pero no las olvida. Su memoria es prodigiosa". [.]

Desacreditada la jugada atribuida a O'Reilly, el sector progresista del gobierno de Cristina Kirchner aceleró un movimiento de piezas y logró que la Presidenta designara en octubre de 2008 embajador argentino ante la Santa Sede a Juan Pablo Cafiero. [.] Con cierta ironía, O'Reilly hizo llegar un mensaje a sus anteriores adversarios internos: "Al final, tuvimos éxito. Se revirtió la idea de dejar la embajada vacante". La diferencia es que fueron a buscar un candidato afín al progresismo". [.]

Fuente:
www.lanacion.com.ar

MANDYLION DE EDESA

El Lienzo de Edesa, La imagen de Edesa o Mandylion de Edesa son distintos nombres que se dan a una reliquia cristiana consistente en una pieza de tela cuadrada o rectangular en que se habría impreso milagrosamente el rostro de Jesús, siendo por tanto el primer icono (imagen) del Cristianismo. Otro nombre con el cual se conocía la imagen de Edesa era Tetradiplon que significa en griego doblado cuatro veces, lo que es interpretado como una identificación entre esta reliquia y la Sábana Santa, a lo que también lleva la etimología siríaca propuesta para mandylion ("sudario").

Según la leyenda, recogida a comienzos del siglo IV por Eusebio de Cesarea, el rey Abgaro V de Edesa escribió a Jesús, pidiéndole que viniera a curarle de una enfermedad. Eusebio decía haber traducido y transcrito la carta original que se encontraba entre los documentos de la cancillería siria del rey de Edesa. En el documento de Eusebio, Jesús responde por carta, diciendo que cuando complete su misión terrenal y ascienda a los cielos, enviará a un discípulo para sanar a Abgar (y así habría hecho).

Por tanto, no se menciona ninguna imagen a Jesús, por lo que esto sería una adición posterior a la historia. No obstante, la leyenda insiste en que la respuesta fue enviar directamente al apóstol Tadeo a Edesa portando una tela que llevaba impresa los rasgos faciales de Jesús, por cuya virtud el rey sanó milagrosamente. (No obstante, este no es Judas Tadeo, sino Tadeo de Edesa, uno de los setenta discípulos mencionados en Lucas 10, 1-24). Como Jesús estaba aún vivo por entonces, esta imagen no sería la misma que la de otras reliquias similares, las vera icon ("verdaderas imágenes"): el Paño de la Verónica, el Santo Sudario de Oviedo o la Sábana Santa de Turín.

Eusebio no cuenta qué había ocurrido con el Mandylion entre el siglo I y su tiempo, pero la historia está repetida ampliamente por fuentes sirias, "con tan múltiples desarrollos que es difícil creer que toda pudiera deberse a los pobres esfuerzos de Eusebio". El Mandylion desapareció durante la conquista sasánida de Edesa en 609. Una leyenda árabe, recogida por el historiador Andrew Palmer en su visita a Urfa (Edesa), cuenta que la toalla (mendil) de Jesús fue arrojada a un pozo en lo que hoy es la Gran Mezquita de la ciudad.

La tradición cristiana, en cambio, recoge que en 944 fue intercambiado por un grupo de prisioneros musulmanes. Por esa época, la Imagen de Edesa se llevó a Constantinopla, donde fue recibida con gran pompa por el emperador Romano I, que la depositó en la capilla del Gran Palacio de Constantinopla. Allí permaneció hasta que los Cruzados saquearon la ciudad en 1204, llevándose gran parte de sus tesoros a Europa Occidental. Ningún texto de esa época menciona el Mandylion.

Su destino posterior es discutido: para unos la reliquia permaneció en la Sainte Chapelle de París hasta que desapareció durante la Revolución francesa; para otros Leonardo Montaldo, capitán genovés, la legó en 1388 a la iglesia de San Bartolomé de los Armenios5 de su ciudad, donde se encontraría actualmente con el nombre de Santa Faz; por último, otros la identifican con un icono bizantino que se localiza en Italia desde mediados del siglo XIII y que desde finales del siglo XVI se conoce como "rostro de Edesa", conservándose actualmente en la capilla papal de la sala de la condesa Matilde del palacio Vaticano.

ESTADO DE LOS DEMONIOS - SEGUNDA PARTE

Sí, el tiempo transcurre para los demonios. No es un tiempo como el nuestro (que es tiempo material) sino que se trata de un tiempo propio de los espíritus, tiempo que es llamado evo (aevum en latín). El evo es la sucesión de actos de entendimiento y voluntad en un ser espiritual. Los actos de la razón y de la voluntad se suceden provocando un antes y un después, un antes de un determinado acto del entendimiento, o de un acto de querer algo. Desde el momento que hay un antes y un después hay algún tipo de tiempo. Por tanto cuando se dice que los espíritus en el cielo y en el infierno están en la eternidad hay que entender esta afirmación como que están en una interminable sucesión temporal, una sucesión de tiempo sin final, con principio (que es cuando fueron creados), pero sin final.

Sólo Dios está en un eterno presente, sólo en El no hay sucesión de tiempo de ninguna clase. En El no ha transcurrido nunca ni un solo segundo, ni un solo antes ni después. La eternidad de Dios es cualitativamente distinta de la eternidad del tiempo material (con un principio pero sin final) y de la eternidad del evo (también con un principio, también sin final).Sobre este tipo de tiempo, el evo, habló Santo Tomás ya en el siglo XIII, en la Primera Parte de la cuestión X, artículo V, de su Summa Theologica y quizá a algunos les pudo parecer que su razonamiento era excesivamente teórico. Hay numerosos relatos de personas que han pasado por experiencias cercanas a la muerte, personas que han vivido la experiencia de la separación del cuerpo, de entrar en el tunel, etc, y se ha comprobado que cuando se les preguntaba si había tiempo en esa experiencia, es decir si notaron que transcurría tiempo, las explicaciones que daban concordaban perfectamente con lo que Santo Tomás de Aquino explica sobre el evo al hablar de los espíritus sin materia.

¿Puede experimentar el demonio algún placer?
El demonio no goza con ninguno de nuestros cinco sentidos. Sólo goza con su inteligencia y su voluntad. Puede parecer que es poca cosa, pero no lo es. Los placeres intelectuales pueden ser tan variados como los de nuestros cinco sentidos. En realidad son mucho más variados. El gozo que nos proporciona una ópera, una sinfonía, una partida de ajedrez, un libro, son placeres eminentemente espirituales aunque esa información llegue a nuestro espíritu a través de apariencias sensibles. El mundo espiritual visto por nosotros desde nuestro mundo puede parecer insípido, incoloro, aburrido, pero es un error. El mundo espiritual es mucho más variado, rico y deleitable que el que nos ofrece el cosmos material.

Los demonios gozan de los placeres, pues sus dos potencias espirituales (conocimiento y voluntad) siguen intactas. El obrar de su naturaleza ha quedado indemne a pesar del alejamiento de Dios.
Lo que no pueden hacer es amar a nadie con un amor sobrenatural. La capacidad de amar ha quedado aniquilada en la psicología del demonio. El demonio conoce, pero no ama. El placer que logra al tener éxito en hacer un mal es exactamente el mismo que siente una persona en la tierra al lograr vengarse de su enemigo. Se trata de un placer lleno de odio, sin sosiego.

¿Cuáles son los más malignos de todos los demonios?
Podría parecer que los demonios más perversos tienen que ser los de más alta jerarquía, pues no. No hay relación entre naturaleza y pecado. Un naturaleza angélica de la última jerarquía pudo ser mucho más perversa que un ángel superior. El mal que puede cometer un ser libre no depende de la inteligencia, ni del poder que posea. Siempre ponemos como ejemplo de malignidad al jefe de las SS, Heinrich Himmler. ¿Pero no pudo ser peor que él alguno de sus subordinados? Por supuesto que sí. Entre los hombres vemos que alguien menos inteligente y en un puesto social poco relevante puede ser mucho peor, mucho más perverso, que un gran dictador.
Y lo mismo dicho para el mal, vale para el bien. Un ángel de la última jerarquía pudo ejercitar más sus virtudes que uno de más alta jerarquía. De la misma manera que una viejecita humilde sin estudios y que sólo se ha dedicado a las labores de la casa toda la vida puede ser más santa que un arzobispo o un sumo pontífice.

Una interesante pregunta que se desprende de todo esto es si la jerarquía que nos da la Biblia (ángeles, arcángeles, principados...) es una jerarquía de la gracia o de la naturaleza. Es decir, los serafines son los más santos o sólo los más poderosos y en los que más brilla el fulgor de la inteligencia angélica. Mi opinión es que es una jerarquía según la naturaleza.
Pues las descripciones visuales de los cuatro vivientes alrededor del Cordero (los ángeles de la mayor jerarquía) dan más bien impresión de poder y conocimiento, al igual que los mismos nombres de las nueve jerarquías. El nombre de principado o potestad, por poner dos ejemplos, son nombres que indican más bien poder. Además, es más sencillo hacer jerarquía de la naturaleza que de la gracia.

Extracto del libro
“Tratado de Demonología y Manual de Exorcistas”
Del P. José Antonio Fortea