martes, 14 de junio de 2016

¿QUÉ ES LA CUSTODIA?

CUSTODIA u OSTENSORIO significa, de acuerdo a su etimología, un recipiente diseñado para la exposición más conveniente de algún objeto de piedad. Ambos nombres ostensorio y la palabra afín, custodia (“MONSTRANCE”, de MONSTRARE) se aplicaron originalmente a todo tipo de piezas de orfebrería o de platería en las que se empleasen vidrio, cristal, etc. para permitir que los contenidos se distinguieran fácilmente, ya sea que el objeto honrado fuese la Sagrada Hostia en sí o sólo la reliquia de algún santo. El uso moderno, en todo caso, en lo que al idioma español se refiere, ha limitado ambos términos a los vasos destinados a la exposición del Santísimo Sacramento, y es sólo en este sentido que utilizamos aquí las palabras ostensorio y custodia.

Es evidente que la introducción de la custodia debe haber sido posterior a la época en que por primera vez se hizo familiar en la Iglesia la práctica de exponer el Santísimo Sacramento o de llevarlo en procesión. Ésta (como se desprende de los artículos Bendición del Santísimo Sacramento, Fiesta de Corpus Christi y Exposición del Santísimo Sacramento) no se puede asignar a una fecha anterior al siglo XIII. Al mismo tiempo, las constituciones de Lanfranco para los monjes de la Iglesia de Cristo, Canterbury, ordenaban que en la procesión del Domingo de Ramos dos sacerdotes vestidos con albas debían llevar una urna portátil (FERETRUM) "en la que también se debe depositar el Cuerpo del Señor".

Aunque aquí no hay ninguna sugerencia de que la hostia debía ser expuesta a la vista, sino todo lo contrario, todavía nos encontramos con que esta costumbre inglesa llevó, al menos en un caso, a la construcción de una urna decorada elaboradamente para transportar el Santísimo Sacramento en esta ocasión especial. Simón, abad de San Albans (1166-83) le regaló a la abadía una costosa vasija en forma de arca adornada con esmaltes que representaban escenas de la Pasión, la cual sería usada el Domingo de Ramos “para que los fieles vean con qué honor debe ser tratado el Santísimo Cuerpo de Cristo, quien en esta época se ofreció a sí mismo para ser azotado, crucificado y enterrado”

Sin embargo, no se establece ni se puede asumir que ésta era una custodia, en el sentido propio, en la cual se expusiera la hostia para ser vista. Al mismo tiempo, es muy probable que tales custodias en sentido estricto comenzaran a construirse en el siglo XIII, y todavía hay algunas en existencia ---por ejemplo, una custodia octagonal en Bari, con las palabras: “Hic Corpus Domini”--- que pueden muy bien pertenecer a esa fecha.

La adopción de las custodias para las procesiones del Santísimo Sacramento fue un proceso gradual, y, si podemos confiar en las miniaturas halladas en los libros litúrgicos de la Edad Media, en tales ocasiones la Sagrada Hostia se llevaba a menudo en un copón cerrado. Los primeros inventarios medievales a menudo nos permiten formar una idea de la rápida extensión del uso de custodias. En los inventarios del siglo XIII no se mencionan nunca o casi nunca, pero en el siglo XV se convirtieron en una característica de todas las iglesias más grandes. Así, en la Catedral de San Pablo, en Londres, en 1245 y 1298 no encontramos ninguna mención de algo así como una custodia, pero en 1402 tenemos constancia de “la cruz de cristal para poner el Cuerpo de Cristo y para llevarlo en la Fiesta del Corpus Christi y en Pascua".

Pero en las iglesias inglesas más grandes parece que se mostró una preferencia relacionada sin duda con el ceremonial del sepulcro de Pascua, pues había una forma de custodia que reproducía la figura de Nuestro Señor, y en su pecho tenía la Sagrada Hostia insertada detrás de una puerta de cristal. Este, de todos modos, fue el caso, es decir, en las famosas catedrales de Lincoln, Salisbury y otras. Sin embargo, estas estatuas para la exposición de la Sagrada Eucaristía parecen haber sido de una fecha comparativamente tardía.

En el continente, y más particularmente en España, parece que se introdujo la moda en el siglo XVI de construir custodias de tamaño enorme, que tenían seis, siete, o incluso diez pies de altura, y que pesaban cientos de libras. Por supuesto que era necesario que la urna que contenía más inmediatamente el Santísimo Sacramento fuese desmontable, de modo que pudiera ser usado para dar la bendición. La gran custodia de la catedral de Toledo, que tiene más de doce pies de altura, y cuya construcción duró más de cien años, está adornada con 260 estatuillas, una de las más grandes de las cuales se ha dicho que estaba hecho con el oro traído por Cristóbal Colón del Nuevo Mundo.

En el lenguaje de los manuales litúrgicos antiguos, a menudo se le llama tabernáculo al ostensorio, y es bajo ese nombre que se provee una bendición especial en el "PONTIFICALE ROMANUM". También se usan otras varias denominaciones, de las cuales la más común es quizás custodia, aunque este nombre también se aplica especialmente a la especie de píxide transparente en el que se asegura inmediatamente la Sagrada Hostia. En Escocia, antes de la Reforma, a un ostensorio se le llamaba popularmente "eucaristía"; en Inglaterra un “MONSTRE" o "MONSTRAL ". El orbe y los rayos de una custodia por lo menos deben ser de plata o plata dorada, y se recomienda que debe estar coronada por una cruz.

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