miércoles, 1 de febrero de 2017

LA LANZA DEL DESTINO

Según el evangelio apócrifo de Nicodemo, en los Hechos de Pilatos, se dice al respecto: “Y un soldado, llamado LONGINOS, tomando una lanza, le perforó el costado, del cual salió sangre y agua” como podemos apreciar este centurión romano, cuyo nombre es LONGINOS, la tradición nos cuenta que sufría una ceguera parcial que casi no le permitía ver. Pero la sangre de Jesús que le salpicó a los ojos cuando le clavó la LANZA obró un milagro, recuperando la vista en ese justo momento. Ante este hecho milagroso, LONGINOS decide convertirse al cristianismo. En el evangelio de Juan no relata que: “Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua” (Juan 19, 31-34).

La tradición afirma que en el año 732 el general Carlos Martel, fundador de la dinastía Carolingia, que reinó en Francia y Alemania entre los siglos VIII y X, sostuvo LA LANZA DEL DESTINO cuando derrotó a los árabes en la batalla de Poitiers. El propio Carlomagno, nieto de Carlos Martel, combatiría en un total de 47 batallas sin conocer nunca la derrota, pero murió poco después de que la reliquia se le cayese accidentalmente. Durante la Primer Cruzada, los Cruzados tomaron Antioquía, pero un gran ejército de socorro musulmán llegó a las puertas. Y los sitiadores eran ahora los sitiados. La lucha por Antioquía había sido costosa, y la moral era baja. Con la llegada del ejército de socorro musulmán, muchos creyeron que era el final de la Cruzada, pero la moral fue restaurada cuando la reliquia de LA LANZA DEL DESTINO fue descubierta en una iglesia. Envalentonados por el hallazgo de la reliquia, los cruzados lanzaron una ofensiva sorpresa que derrotó al ejército de socorro musulmán. Un sacerdote llamado PEDRO DESIDERIO conmocionó a los cruzados con el anuncio de que había visto una visión del OBISPO ADHEMAR, el delegado papal que había muerto poco después de la victoria final en Antioquía.

Sin embargo, no fue el único, lo mismo le sucedería a Federico I Barbarroja al partir hacia Jerusalén durante la Tercera Cruzada; cuando se disponía a vadear un río en la actual Turquía cometió el error de dejar caer LA LANZA DEL DESTINO. Poco después cayó al río y se ahogó. Sin embargo, lo que realmente atrajo a ADOLF HITLER de este objeto fue precisamente la historia más desconocida y la leyenda que acompañaba a la reliquia, la cual afirmaba que «quien la sostenga en sus manos, sostendrá, para bien o para mal, el destino del mundo»HITLER dio con la lanza por casualidad en 1912, cuando no era más que un pintor fracasado que intentaba malvender sus acuarelas por los cafés de Viena. Su futuro artístico se le mostraba incierto, al haber suspendido el examen de ingreso para la escuela de Bellas Artes. Su futuro personal tampoco era demasiado halagüeño; malvivía en pensiones y residencias, y sólo con suerte conseguía comer una vez al día<. El joven Adolf (de tan sólo 23 años) no tuvo más remedio que entrar en el conocido museo del PALACIO IMPERIAL DE HOFBURG para refugiarse de una fuerte tormenta, y allí hallaría su destino. Deambulando por las salas, centró su atención en un objeto singular; sobre un manto de terciopelo rojo, se le ofrecía la visión de una reliquia cristiana de gran poder místico perteneciente al tesoro imperial de los Habsburgo: LA LANZA DEL DESTINO.

Se trataba de una punta de hierro de poco más de cincuenta centímetros de largo. La hoja estaba partida y presentaba una reparación con un alambre de plata. En el centro podía apreciarse la cabeza de un clavo y una banda de oro con la inscripción LANCEA ET CLAVUS DOMINUS (LA LANZA Y EL CLAVO DEL SEÑOR). HITLER quedó fascinado por el objeto y se obsesionó con su historia, la cual investigó junto a su entonces gran amigo WALTER JOHANNES STEIN. Ambos se enfrascarían en el estudio de los poderes mágicos que aquel objeto atesoraba. HITLER le explicó sus obsesiones y él no pudo más que quedarse asombrado con la enorme ambición del joven Adolf. HITLER estaba convencido de que tenía un alto designio que cumplir. Veintiséis años después, en 1938, HITLER ya se había convertido en el líder del nazismo y de toda Alemania tras subir al poder democráticamente. Sentía una necesidad cada vez mayor de poseer LA LANZA DEL DESTINO. En la tarde del 14 de marzo de 1938, HITLER entraba acompañado del jefe de las SS, HEINRICH HIMMLER, con quien compartía aunque en menor medida el interés por el ocultismo, en el PALACIO HOFBURG. El deseo del líder nazi estaba a punto de hacerse realidad. El FÜHRER se dirigió directamente a la sala en donde se custodiaba la deseada Lanza. HIMMLER salió de la sala, dejando a solas a HITLER con la mítica reliquia. Allí permaneció más de una hora, ensimismado en sus pensamientos delirantes, alimentados por la visión de LA LANZA DEL DESTINO que ya estaba en su poder.

Con su preciado tesoro ya en Alemania, el líder nazi se sentía más que satisfecho. Sin embargo, no veía la lanza como una mera reliquia, sino que sentía una atracción especial hacia ella que sobrepasaba los límites de la razón. El FÜHRER estaba convencido de que le había pertenecido en una vida anterior. Según confesó a STEIN: “la Lanza contenía algún tipo de revelación mística, como si en algún siglo anterior ya la hubiera sostenido en mis manos” Pero no sólo eso, HITLER también tenía ensoñaciones en las que creía ser la reencarnación de un señor feudal del siglo IX. Se refería a un personaje llamado LANDULFO II DE CAPUA, que fue excomulgado por el papa por sus conocimientos sobre magia, y que se mostró también fascinado por el poder que emanaba de la Lanza. Nunca sabremos si el poder que HITLER le atribuía al artefacto era real, pero lo que sí es cierto es que durante muchos años sus tropas fueron prácticamente invencibles. Allí donde combatieran, sus tanques (Panzers) no tenían rival y sus soldados arrasaban la tierra por la que pasaban. Sin embargo, su poder debió remitir a partir de 1942, pues las tropas alemanas tuvieron que retirarse en la mayoría de los frentes. Por esa época la Lanza ya había dejado de estar expuesta al público y permanecía empaquetada en un refugio antiaéreo excavado en la roca y situado bajo el CASTILLO DE KAISERBURG, en NUREMBERG

Su estancia en el refugio sería breve, el 31 de marzo de 1945, ante el avance de las tropas aliadas por territorio germano, WILLY LIEBEL burgomaestre de NUREMBERG, creyó que el refugio no ofrecía suficiente protección y decidió guardar las piezas más valiosas –entre las que figuraba LA LANZA DEL DESTINO - en cajas de cobre soldadas, que fueron depositadas en una recámara del búnker de la PANIER PLATZ, procediendo luego a tapiar la entrada. Pero por mucho que hicieran los alemanes, el destino de LA LANZA DEL DESTINO estaba más que sellado, ya que, NUREMBERG se encontraba sitiada por los aliados, entre los que se encontraba la veterana DIVISIÓN 45TH INFANTERÍA THUNDERBIRD, que durante cuatro días combatió contra 22.000 miembros de las SS dispuestos a morir por defender la ciudad. El 19 de julio de 1945 se le asignó al TENIENTE WALTER WILLIAM HORN, profesor de arte de la Universidad de California la tarea de investigar la desaparición de algunas de las joyas de la corona. El DOCTOR WALTER FRIES, funcionario de NUREMBERG, había firmado una declaración jurada atestiguando que las SS se las habían llevado. El TENIENTE HORN interrogó a casi dos docenas de personas en el centro de INTELIGENCIA DEL TERCER EJÉRCITO, sin hacer ningún progreso.

El 3 de agosto el DOCTOR WALTER FRIES fue detenido y pasó la noche en solitario confinamiento. Bajo la presión del interrogatorio y justo antes del previsto careo con el CORONEL JOSEF SPACIL, se derrumbó: confesó que sus anteriores declaraciones eran falsas y que la fingida extracción de las joyas se escenificó con ayuda de varios afiliados locales a las SS, para ocultar lo que realmente había ocurrido con ellas. Manifestó que deseaba revelar dónde estaban y ayudar a la recuperación de las joyas imperiales. En la mañana del 7 de agosto de 1945, el TENIENTE WALTER WILLIAM HORN, el DOCTOR y un pequeño grupo de personas se reunieron a la entrada del refugio de PANIERS PLATZ, en el centro de NUREMBERG. Bajaron a su interior y derribaron una pared de ladrillo entrando en un pequeño aposento. Sacaron cinco cajas llevándolas al refugio antiaéreo bajo el CASTILLO DE KAISERBURGA pesar de todo lo que hemos relatado, nunca sabremos donde se encuentra realmente LA LANZA DEL DESTINO o si esta arma de Viena es la que fue usada para atravesar a Cristo pues existen tres artefactos más que podrían tener el honor de ser el auténtico. Los análisis efectuados en 2003 revelaron que la hoja de LA LANZA DEL DESTINO es de los siglos VII y VIII. En la actualidad, hay cuatro lanzas que se dicen ser LA LANZA DEL DESTINO.

EN ROMA
Una LA LANZA DEL DESTINO en Roma se conserva bajo la cúpula de la Basílica de San Pedro, aunque la Iglesia Católica no pretende formalmente su autenticidad. La primera referencia histórica a la lanza fue hecha por el peregrino ANTONINO DE PIACENZA en el 570, en sus descripciones de los lugares santos de Jerusalén, escribiendo que él vio en la Basílica de Monte Sión “la corona de espinas con la que Nuestro Señor fue coronado y la lanza con que fue golpeado en la cara”. Una mención de la lanza se produce en el llamado BREVIARIUS en la Iglesia del Santo Sepulcro. La presencia en Jerusalén de la reliquia es atestiguada por CASIODORO, así como por GREGORIO DE TOURS.

EN VIENA
LA LANZA DEL DESTINO en Viena se muestra en el TESORO IMPERIAL EN EL PALACIO DE HOFBURG en Viena, Austria. En el siglo X, el Sacro Imperio Romano entró en posesión de la lanza, según fuentes de la época de OTÓN I. En 1.000, OTTO III dio a BOLESLAO I DE POLONIA una réplica de la LA LANZA DEL DESTINO en el Congreso de Gniezno.

EN ARMENIA
LA LANZA DEL DESTINO de ECHMIADZIN se conserva en VAGHARSHAPAT, Armenia (Echmiadzin), la capital religiosa del país. La primera fuente que menciona es un texto SAGRADAS RELIQUIAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, en un manuscrito armenio del siglo XIII. Según este texto, la lanza que atravesó Jesús habría sido llevada a Armenia por el apóstol TADEO.

EN ANTIOQUÍA
En 1098 durante el Asedio de Antioquía del que hablamos antes, un pobre monje llamado PEDRO BARTOLOMÉ informó que tuvo una visión en la que SAN ANDRÉS quien le dijo que LA LANZA DEL DESTINO fue enterrada en la iglesia de San Pedro en Antioquía. Después de mucho cavar en la catedral aparentemente descubrió una lanza. A pesar de las dudas de muchos, incluyendo del delegado papal ADHEMAR, el descubrimiento de la SANTA LANZA DE ANTIOQUÍA inspiró los cruzados para romper el sitio y asegurar la ciudad, y luego tomar Jerusalén.

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