miércoles, 15 de marzo de 2017

LOS ORÍGENES VUDÚ DEL BLUES

El vudú tiene su origen en las religiones animistas de África del oeste, que llegan a América con la ola de esclavos que se instalan en Estados Unidos a partir de 1809, en particular en el MISSISSIPPI DELTA, donde se origina el blues a partir de los años 1920-30. El origen del HOODOO o VUDÚ de NUEVA ORLEANS es una forma de magia utilizada por la población afroamericana del sur de los EE.UU. Esta magia, también conocida como conjure, incluye la tradición de la práctica de magia que se desarrolló a partir del sincretismo de un número de diferentes culturas y tradiciones mágicas traídas desde África. Entre ellos, llega MARIE LAVEAU a BATON ROUGE, NUEVA ORLEANS, en 1820. La suma sacerdotisa se presentaba a todas las ceremonias con una serpiente pitón llamada Zombi, como lo hizo BRITNEY SPEARS en los MTV MUSIC AWARDS 2001, probando que la tradición vudú en la música sigue intacta, aunque no siempre nos demos cuenta de ello.

Las religiones africanas tienen como ejes centrales la música de tambor y bailar para entrar en trance y ser poseído o “incorporado” por un espíritu. La cantante y escritora DEBRA DEVI habla de esto en su libro THE LANGUAGE OF BLUES, y explica que este fenómeno se convirtió en el SOUL y GOSPEL en las iglesias bautistas afro americanas, donde la “posesión” por el Espíritu Santo, en particular a través de la música, es una práctica común. Incluso sugiere que la expresión en inglés “RIGHT ON” viene de la jerga afroamericana y significa en realidad “RIDE ON (JESUS)”, es decir, es una exhortación para que el Espíritu Santo siga poseyendo a una persona. La posesión se volvió un estándar en la música rock, donde figuras como JIM MORRISSON, JOHNNY ROTTEN, JERRY LEE LEWIS y JANIS JOPLIN se dejaban “poseer” por el espíritu de la música en el escenario.

Existe una leyenda recurrente sobre un hombre que, como Fausto, hace un trato con el Diablo a cambio de conocimiento. En esta leyenda en particular, el trato sucede en un cruce de caminos en el cual un hombre intercambia su alma por talento musical, y nadie es mejor exponente de esta leyenda que el mismísimo ROBERT JOHNSON, nacido “probablemente” en HAZLEHURST, MISSISSIPPI, el 11 de mayo de 1911, legendario blusero pionero del MISSISSIPPI DELTA que, se dice, vendió su alma al Diablo en un cruce de caminos y obtuvo su talento prodigioso para el blues u obtuvo, según algunos “EL BLUES MISMO”.

Su memoria eidética, que le permitía tocar, al igual que Mozart, cualquier canción tras haberla escuchado sólo una vez, su inteligencia e innovación musical son legendarias, y el pacto con el Diablo es la explicación más cuerda que se les ha podida dar hasta ahora. En la canción “CROSSROAD BLUES”, habla de un cruce de caminos que muchos consideran como el lugar señalado para el pacto, y la letra de otro de sus éxitos: “ME AND THE DEVIL BLUES” dice:

“EARLY THIS MORNING, OOH WHEN YOU KNOCKED UPON MY DOOR, AND I SAID HELLO SATAN I BELIEVE IT'S TIME TO GO”.

“TEMPRANO EN LA MAÑANA, CUANDO GOLPEAS A MI PUERTA, DIGO HOLA SATÁN, CREO QUE ES TIEMPO DE PARTIR”.

Sorprendía al público con su música y su guitarra que sonaba como si fueran dos, su voz que podía cambiar de formas, sus ojos fijos que miraban como poseídos, era incapaz de quedarse en un solo lugar. La letra de las canciones trataba sobre desesperación religiosa y demonios interiores, y dos de sus mayores éxitos hacían referencia a su supuesto pacto. Una anécdota es que ROBERT JOHNSON hizo las grabaciones con su guitarra Gibson medio destruida y de la que no se separaba jamás, y de cara a la pared. Los directivos del estudio corrieron el rumor que era para que no le vieran los ojos poseídos al cantar, aunque algunos músicos lo atribuyen a que la acústica así era mejor.

Canciones como “STONES IN MY PASSWAY” describen el mundo del vudú con detalle, todas escritas e interpretadas por ROBERT JOHNSON. Su vida fue tumultuosa: antes de empezar a tocar la guitarra se casó con una jovencita, que murió dando a luz con solo 16 años. Se cuenta que ROBERT JOHNSON no era muy bueno con la música y después de la muerte de su esposa decide irse a recorrer el Delta del Mississippi para tocar en tabernas y burdeles, época durante la cual vivió una vida de disolución, bebiendo y apostando, y sostuvo una relación con una mujer mayor que él, CALETTA “CALLIE” CRAFT, con la que se casó en secreto en 1931. Al regresar a su hogar en ROBINSONVILLE, no solo parecía haber adquirido un talento incomparable para la guitarra, sino un carisma irresistible también. Se rumora que el pacto con el Diablo sucedió durante esa ausencia para recorrer el Delta del Mississippi.

Se cuenta que el pacto sucedió en la esquina de Highway 1 y Highway 8, en ROSEDALE, MISSISSIPPI, como lo dice la canción, a pesar de que la leyenda decía que el cruce original era el de Highway 61 y la Highway 49 en CLARKSDALE, que hoy en día se ha convertido en un lugar de peregrinaje donde la gente rinde culto a este evento místico y musical. Algunos sugieren que tiene más sentido que haya sido en ROSEDALE, por su proximidad al río, ya que según el folclor HOODOO el Diablo necesita estar cerca de un río para aparecerse. Según otras historias del folclor local, JOHNSON viajaba hacia Helena y pasaba por BEULAH y se le apareció el Diablo con un perro negro, quien le vendió el blues por el precio de su alma.

ROBERT JHONSON, nunca dijo haber hecho un pacto con el Diablo. La historia es de su mentor, IKE ZIMMERMAN, y de su amigo SON HOUSE. Sin embargo, antes incluso de ROBERT JHONSON, ya se hablaba de la leyenda de intercambiar el alma con el Diablo a cambio de talento en el blues. El REVERENDO LEDELL JOHNSON contaba de su hermano TOMMY JOHNSON, que se había ido de la casa un día y había regresado siendo un prodigio del blues, en una oportunidad dijo:

“Si quieres aprender a tocar la guitarra, o cualquier instrumento, vas a un cruce de caminos. Llegas un poco antes de las 12 de la noche, para estar seguro de que estarás a tiempo. Tomas tu guitarra y te quedas ahí tocando una canción, tú solo. Ahí se te va a aparecer un hombre negro y alto, va a tomar tu guitarra y la va a afinar. Luego va a tocar una canción, y te la va a regresar. Y así fue como yo aprendí a tocar todo lo que yo quisiera”

El REVERENDO GARY FOX cuenta otras versiones de este mito, en las que hay que llevar consigo tierra de cementerio y el Diablo se puede presentar en muchas formas, como un perro, un caballo o una gallina negra, pero después de pasar enfrente de la persona que quiere aprender a tocar, si esa persona no sale corriendo, después podrá tocar cualquier canción, pues le habrá vendido su alma al Diablo.

La carrera de ROBERT JHONSON despegó, muchos discípulos se acercaron a él y los otros músicos lo veían con una mezcla de envidia y admiración. Fue parte del movimiento fundador del DELTA BLUES junto con CHARLEY PATTON, SKIP JAMES y SON HOUSE. Grabó muy poco y las pocas grabaciones que hizo fueron hechas a una velocidad inusual en la pista, lo que las hace sonar a un tono diferente que el original. Esta cualidad y el hecho de que la voz ya no puede ser escuchada en su tono original, son consideradas parte del mito sobrenatural que rodea al prodigio ROBERT JHONSON.

Se rumora que otro notorio blusero, CHESTER ARTHUR BURNETT conocido como HOWLIN' WOLF (LOBO AULLADOR) fue un músico afroamericano, cantante de blues, guitarrista y armonista. WOLF, se había ganado el apodo por su costumbre de tocar la guitarra y aullar solo en los cementerios, bajo la luna, aunque él mismo explicaba que esto no tenía nada que ver con vudú o el Diablo, solo que los cementerios eran simple y sencillamente el lugar más callado y tranquilo para poder tocar y practicar el “SHOUTING BLUES”, que podría fácilmente haber sido confundido con los aullidos de un LOBO AULLADOR.

Otros músicos que utilizaron simbología y temáticas vudú en sus canciones fueron, por ejemplo, JOHN LEE HOOKER en “CRAWLING KING SNAKE”, que se refiere a la deidad vudú en forma de serpiente llamada DAMBALLA, que representa al creador primordial del mundo. También SCREAMIN’ JAY HAWKINS, que escribe “I PUT A SPELL ON YOU”, más tarde popularizada por CREEDENCE, que contiene la obvia temática vudú del embrujo. En su versión original, HAWKINS la canta gritando, influenciando a ALICE COOPER y MARYLIN MANSON. Él y JOE TURNER ponen de moda el “SHOUTING BLUES”, que retoman MUDDY WATERS (“GOT MY MOJO WORKING”) y T-BONE WALKER, y que más tarde influencia a HENDRIX y a los ROLLING STONES.

Hendrix incluso se refería a sí mismo como un “VOODOO CHILD”, y se dice que durante una época de su vida estuvo obsesionado con ir a ver a una bruja del Delta para que le quitara una brujería. Por su parte, también se rumora que ROBERT PLANT guarda un frasco de tierra proveniente del cruce de caminos donde se dice que JOHNSON pacto con el Diablo. ROBERT JHONSON murió en circunstancias misteriosas en 1938 a la edad de 27 años, al igual que otros integrantes del grupo de los músicos “malditos” como JANIS JOPLIN, JIM MORRISON, JIMMY HENDRIX Y KURT DONALD COBAIN. JHONSON, Estaba tocando en el THREE FORKS JUKE en GREENWOOD, MISSISSIPPI, le ofrecieron un trago y hubo una pelea: él tumbó la botella y declaró que “nunca bebía de una botella abierta, porque no sabía lo que le habían puesto”. Le ofrecieron otra botella y esta vez la aceptó. Esa noche no pudo cantar, se enfermó y estuvo varios días vomitando y delirante. Murió poco después, a pesar de recibir todos los cuidados posibles. Hubo muchas conjeturas de que había sido envenenado o víctima de brujería.

Se dijo también que el Diablo había simplemente regresado a cobrar lo que le era debido. Sin embargo, su amplio repertorio sobrevivió el paso del tiempo, y ha sido retomado por músicos de talla mundial como LED ZEPPELIN (“TRAVELING RIVERSIDE BLUES”), THE ROLLING STONES (“LOVE IN VAIN”), CREAM (“CROSSROADS”) y los THE WHITE STRIPES (“STOP BREAKING DOWN”). La célebre canción “SWEET HOME CHICAGO”, que han tocado tanto ERIC CLAPTON como B. B. KING y los BLUES BROTHERS, también fue compuesta por ROBERT JHONSON, y es quizás su obra más conocida.

Muchos otros músicos legendarios sufrieron un destino similar al de ROBERT JHONSON. ¿Sería posible que el Diablo rondara alrededor de ellos también? El también prodigioso músico y cantautor DANIEL JOHNSTON (no confundir con ROBERT ni con TOMMY JOHNSON, pues todos son de familias diferentes) ha pasado, por su lado, la mayor parte de su vida en una lucha feroz con Dios y el Diablo. DANIEL JOHNSTON nunca conoció la fama ni firmó con disqueras por considerarlas “diabólicas” y tuvo mala suerte con las mujeres, aunque ellas inspiraron toda su música. Eventualmente fue diagnosticado con un trastorno bipolar y sufrió terribles delirios de persecución en las calles de Nueva York, intentando evitar entrar en liga con el Diablo. Pasó gran parte de su vida en hospitales siquiátricos, y hoy en día es prácticamente desconocido. DANIEL JOHNSTON es, quizás, un ejemplo de lo que puede suceder cuando un músico virtuoso se rehúsa, a pesar de toda insistencia, a realizar un pacto con el Diablo.

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