miércoles, 31 de mayo de 2017

¿QUIÉNES ESTUVIERON PRESENTES EL DÍA DE PENTECOSTÉS?-Primera Parte

Todos los cuadros, pinturas y estampas de Pentecostés suelen mostrar al Espíritu Santo bajando en forma de lenguas de fuego sobre la Virgen María y los Doce Apóstoles. Estas imágenes han hecho creer a la gente que sólo esas trece personas estuvieron presentes el día de Pentecostés. Incluso cuando rezamos el rosario, en el Quinto misterio glorioso, solemos meditar “la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Virgen María”. Pero ¿sólo María y los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo el día de Pentecostés? Claro que no. Se trata de un lamentable error. Basta leer el capítulo 2 de Los Hechos de los Apóstoles, donde aparece este relato, para darnos cuenta de ello. Allí se dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que estaban. Y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les permitía que hablaran” (Hech 2,1-4).

La narración empieza diciendo que el día de Pentecostés estaban “todos” reunidos en la casa. Pero ¿quiénes eran esos “todos”? El texto no lo dice. Pero podemos averiguarlo si retrocedemos al capítulo 1, en donde sí aparecen mencionados “todos” los que estaban reunidos aquel día. Sin embargo aquí encontramos un problema: el capítulo 1 nos presenta dos reuniones distintas, con dos grupos diferentes de asistentes. La primera es una reunión habitual y ordinaria de algunos cristianos de Jerusalén, que se habían juntado para rezar. El texto dice así: “En la habitación superior de la casa donde se alojaban, estaban Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Zelota, y Judas, hijo de Santiago; todos ellos perseveraban unidos en la oración, junto con algunas mujeres, con María la madre de Jesús, y con sus hermanos” (Hech 1,13-14).

Luego el libro de Los Hechos relata una segunda reunión, esta vez extraordinaria, en la que un grupo más amplio de cristianos se junta para elegir al reemplazante de Judas, que había muerto. El párrafo dice: “Por aquellos días se reunieron los hermanos, unas 120 personas, y Pedro les dijo: ‘Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura... sobre Judas. Éste hombre, que guió a los que arrestaron a Jesús, era uno de los nuestros, y trabajaba con nosotros. Pero fue, y compró un terreno con el dinero que le pagaron por su pecado. Luego se cayó de cabeza, su cuerpo se reventó y se desparramaron sus entrañas. Esto lo supieron todos los habitantes de Jerusalén, y a ese campo lo llamaron Acéldama, que en su lengua significa Campo de Sangre. Debemos, pues, elegir a un hombre... para que, con nosotros, atestigüe la resurrección de Jesús’. Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, apodado Justo, y a Matías. Y oraron así: ‘Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de los dos has elegido para ocupar este cargo’. Eligieron por sorteo entre ellos y le tocó a Matías, que fue agregado a los once apóstoles” (Hech 1, 15-26). Y a continuación viene el famoso relato de Pentecostés, en donde estaban “todos” reunidos.

Nos preguntamos entonces: ¿cuál de estos dos grupos estaba presente en Pentecostés? Hay dos posibilidades. Una, es que aquellos “todos”, mencionados en Hechos, sean los de la primera reunión, es decir, los de la reunión ordinaria. De ser así, los presentes en Pentecostés serían: a) los “Once” Apóstoles nombrados (sin Judas, que ya había muerto); b) algunas mujeres (que por el evangelio de Lucas sabemos que habían seguido a Jesús desde Galilea. Entre ellas: María Magdalena, Susana, Juana la esposa de Cusa, María la esposa de Santiago); y c) la familia de Jesús (es decir, su madre María, con sus hermanos). La segunda posibilidad, es que “todos” los presentes en Pentecostés sean los participantes de la reunión extraordinaria que eligió al sucesor de Judas. Entonces la lista de los presentes sería aún mayor: los “Doce”, acompañados de unas 120 personas. ¿Cuál de estas dos opciones debemos elegir? Del libro de Los Hechos deducimos que la segunda. Porque esta reunión es la que figura inmediatamente antes de la escena de Pentecostés; en cambio la reunión de los Once está más lejana en el texto. O sea que, según Los Hechos, quienes recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés fueron los Doce Apóstoles más los 120 hermanos, y no los Apóstoles solos, como erróneamente decimos siempre.

Sin embargo, resulta difícil aceptar que ese grupo de los Doce más los 120 hermanos sea el que participó de Pentecostés. ¿Por qué? En primer lugar porque, según el libro, en esa reunión Pedro les dice a los 120 hermanos que Judas compró un campo en Jerusalén, que tuvo un accidente y se mató, que todos se enteraron de la noticia, y que con el tiempo el lugar fue llamado “CAMPO DE SANGRE”. Ahora bien, para que todo esto hubiera sucedido hacía falta mucho tiempo. No pudo haber sucedido antes de Pentecostés (apenas a los 50 días de Pascua). Además, el hecho de que hubiera 120 personas presentes en la reunión da a entender que la comunidad había crecido. Es decir, supone que los apóstoles ya habían salido a predicar y habían conseguido nuevos adeptos. En tercer lugar, porque Pedro llama a los presentes “hermanos”. Y el término “hermano” entre los cristianos se empezó a usar mucho después de Pentecostés, cuando ya estaba constituida y formada la comunidad cristiana. Por lo tanto, este relato supone los recuerdos de un episodio sucedido más tarde. En cuarto lugar porque en Pentecostés, cuando los discípulos salen a predicar, la gente exclama: “¿No son todos estos galileos?” (Hech 2, 7-8).

Ahora bien, si aquel día todos los discípulos eran galileos, es más fácil suponer que se trata de la primera reunión (los Once apóstoles, las mujeres, y la familia de Jesús, que efectivamente eran todos galileos). Finalmente, resulta extraño que la reunión de los 120 para elegir al sucesor de Judas se haga... ¡justamente cuando Jesús acaba de ascender al cielo y el Espíritu Santo todavía no bajó! ¿En esos diez días de intervalo que hubo entre la subida de Jesús y la bajada del Espíritu, cuando están sin Jesús y sin el Espíritu, se van a reunir los apóstoles para elegir un reemplazante? Es más factible que esa reunión haya sido después de Pentecostés, y no antes como dice el libro de Los Hechos.

Ariel Alvarez Valdes
Biblista

EL RAMADÁN

El RAMADÁN coincide con la fecha en la que el PROFETA MAHOMA recibió la primera revelación del CORÁN, el libro sagrado de los musulmanes que, entre otras muchas cosas, establece los límites en las relaciones entre individuos y entre el individuo y la comunidad. Durante el RAMADÁN, los musulmanes deben cumplir con el ayuno, uno de los cinco pilares del ISLAM, considerado como un método de auto-purificación por el que aprenden a tener fuerza y paciencia y, por lo tanto, a conocerse a sí mismos. De este modo, este mes sagrado tiene, además de una función religiosa, una sanitaria (purifica el cuerpo), mental (fortalece la voluntad) y moral (hacer comprender lo que sufren las personas privadas de alimento). Los musulmanes tienen su propio calendario: el ciclo lunar, cuyos días no coinciden de año a año. El RAMADÁN siempre es el noveno mes del calendario lunar, comenzando con la aparición de la luna nueva y acabando con la siguiente luna nueva. El RAMADÁN comienza unos 11 días antes cada año, lo que hace que no siempre coincida con el verano en occidente: por ejemplo, en 2020 será entre abril y mayo, con lo que el esfuerzo del ayuno será menor al haber más horas de oscuridad. Al basarse en ciclos lunares, el tiempo del RAMADÁN no es exactamente el mismo cada año, aunque siempre suele durar unos 29 ó 30 días.

El RAMADÁN es obligatorio para todo musulmán sano desde el momento en el que llega a la pubertad. Existen, no obstante, ciertas excepciones. Las niñas y las mujeres con la regla o que aún no se hayan recuperado de un parto reciente pueden saltarse el RAMADÁN, aunque éstas deberán "compensar" los días que no ayunen a lo largo del año. Lo mismo ocurre con los enfermos y aquellos que estén de viaje durante estas fechas: pueden retrasar su ayuno, pero deberán cumplirlo otros días antes de que acabe el año. La rutina durante los días de ayuno debe ser prácticamente la misma que la del resto del año, de ahí el sacrificio con el que deben cumplir los musulmanes. Pero hay ciertas diferencias: como sólo pueden comer cuando no ha salido el sol, los musulmanes suelen levantarse antes del alba para desayunar, pues no volverán a ingerir nada hasta la noche. Asimismo, el ayuno se rompe con la puesta de sol y la llamada al rezo, y es costumbre tomar un pequeño 'tentempié' antes de la cena.

Asimismo, este mes se considera el de la comunidad, y se pide a los musulmanes que ayuden a sus vecinos, especialmente los más necesitados, y que se posponga todo lo que no sea absolutamente indispensable para pasar más tiempo en familia. Durante el RAMADÁN la gente debe ser más generosa, cordial, amistosa y servicial con los demás. Por supuesto, la oración, otro de los pilares del islam, es esencial en esta fecha, en la que en las mezquitas se recita el Corán entero. En todo el mundo se celebra el AID EL FITR, la FIESTA DEL FINAL DEL AYUNO, que tiene, a su vez, dos momentos cumbre: la oración de la ruptura del ayuno y la entrega de una limosna en especies, generalmente comida, a personas necesitadas (ZAKAT AL FITR). Normalmente, el ZAKAT EL FITR consiste en el equivalente a cuatro manos llenas de pasas, dátiles, grano o queso; si no es posible dar alimento se puede entregar dinero. Ese día, los musulmanes también hacen regalos a los niños, les visten con ropa nueva y con ella acuden a la mezquita para la primera oración de la mañana. Al salir del rezo, toda la familia acude al cementerio a recordar a sus parientes fallecidos y por la tarde visitan a sus familiares y amigos.

LA BULA QUE DECLARO LOS DERECHOS A LOS HABITANTES DEL NUEVO MUNDO

En la Bula SUBLIMIS DEUS, el papa PABLO III declara que los indios tienen derecho a su libertad y que la fe debe predicarse con métodos pacíficos evitando todo tipo de crueldad. En este documento el papa da por supuesta la racionalidad del indígena -en cuanto que los indios son hombres-, declara que tienen el derecho a su libertad, a disponer de sus posesiones, evitando todo tipo de crueldad. Dice también la bula que todos son capaces de ser instruidos en la fe que debe serles predicada con métodos pacíficos; que el enemigo del género humano inventó un método para impedir que la Palabra de Dios fuera predicada. ALEJANDRO FARNESIO, convertido en Papa con el nombre de PABLO III, representa al típico papa renacentista al que su inclinación hacia la vida mundana le impide ser piadoso; sin embargo, tiene claro que debe luchar contra la difusión del protestantismo, contra los turcos y evitar la dispersión de los católicos.

Su aguda intuición política le lleva a escuchar y a decidir sobre el asunto de los abusos de los encomenderos. El poner en duda la racionalidad de los indígenas no obstaba para que los encomenderos no tuvieran escrúpulo para considerar lícito reducirlos a la esclavitud y aprovecharse de ellos como de animales irracionales; algunos religiosos franciscanos, los declaraban incapaces de todos o al menos de algunos sacramentos, lo cual, conforme a las ideas teológicas de la época, equivalía a declararlos por irracionales. Esta idea servía de base a soldados, teólogos y jurisconsultos para justificar las conquistas, para probar que era lícita la esclavitud de los indígenas o para disculpar las crueldades y tiranías de los españoles, denunciadas con tanta energía por frailes de la orden de Santo Domingo, como FRAY PEDRO DE CÓRDOBA, FRAY ANTONIO DE MONTESINOS y más tarde FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS quienes sostenían la racionalidad de los indígenas americanos; y, ante las múltiples quejas no escuchadas, enviaron una comisión al Papa que llevaba muchas cartas de personas que informaban de la situación.

Los dominicos, demostraron gran valentía e inteligencia, al enfrentar a conquistadores, encomenderos y hasta a “los monarcas mismos, para proclamar que la espada no debía abrir el camino del Evangelio, ni la esclavitud y la dura explotación de los vencidos podían ser las armas de cristiana conquista ni de católico monarca”. La misión para acudir al Papa fue organizada por FRAY DOMINGO DE BETANZOS y FRAY BERNARDINO DE MINAYA fue designado para realizarla. FRAY MINAYA, viajó a Roma para informar sobre el mal trato al que eran sometidos los indígenas; a su testimonio se sumó una carta del primer obispo de Tlaxcala, FRAY JULIÁN DE GARCÉS –que es notable por sus argumentos y la más conocida-. Al llegar a Roma, FRAY MINAYA, que también llevaba recomendaciones de CARLOS V, fue recibido por PABLO III. Debido a esto, el Papa promulga la bula mencionada y otros dos documentos: ALTITUDO DIVINI CONSILII y PASTORALE OFFICIUM en los que trata temas relativos a la SUBLIMIS DEUS. Una de las consecuencias de esta bula, será la expedición por parte de CARLOS V de las Leyes Nuevas y entre los dominicos, que FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS tomara el hábito de religioso de esa orden.

A continuación hacemos lectura textual de la Bula SUBLIMIS DEUS

“A todos los fieles cristianos que lean estas letras, salud y bendición apostólica. [El Dios sublime amó tanto la raza humana, que creó al hombre de tal manera que pudiera participar, no solamente del bien de que gozan otras criaturas, sino que lo dotó de la capacidad de alcanzar al Dios Supremo, invisible e inaccesible, y mirarlo cara a cara; y por cuanto el hombre, de acuerdo con el testimonio de las Sagradas Escrituras, fue creado para gozar de la felicidad de la vida eterna, que nadie puede conseguir sino por medio de la fe en Nuestro Señor Jesucristo, es necesario que posea la naturaleza y las capacidades para recibir esa fe; por lo cual, quienquiera que esté así dotado, debe ser capaz de recibir la misma fe:

No es creíble que exista alguien que poseyendo el suficiente entendimiento para desear la fe, esté despojado de la más necesaria facultad de obtenerla de aquí que Jesucristo] que es la Verdad misma, que no puede engañarse ni engañar, cuando envió a los predicadores de la fe a [cumplir] con el oficio de la predicación dijo: "Id y enseñad a todas las gentes", a todas dijo, sin excepción, puesto que todas son capaces de ser instruidas en la fe; lo cual viéndolo y envidiándolo el enemigo del género humano que siempre se opone a las buenas obras para que perezcan, inventó un método hasta ahora inaudito para impedir que la Palabra de Dios fuera predicada a las gentes a fin de que se salven y excitó a algunos de sus satélites, que deseando saciar su codicia, se atreven a afirmar que los Indios occidentales y meridionales y otras gentes que en estos tiempos han llegado a nuestro conocimientos -con el pretexto de que ignoran la fe católica- deben ser dirigidos a nuestra obediencia como si fueran animales y los reducen a servidumbre urgiéndolos con tantas aflicciones como las que usan con las bestias.

Nos pues, que aunque indignos hacemos en la tierra las veces de Nuestro Señor, y que con todo el esfuerzo procuramos llevar a su redil las ovejas de su grey que nos han sido encomendadas y que están fuera de su rebaño, prestando atención a los mismos indios que como verdaderos hombres que son, no sólo son capaces de recibir la fe cristiana, sino que según se nos ha informado corren con prontitud hacia la misma; y queriendo proveer sobre esto con remedios oportunos, haciendo uso de la Autoridad apostólica, determinamos y declaramos por las presentes letras que dichos Indios, y todas las gentes que en el futuro llegasen al conocimiento de los cristianos, aunque vivan fuera de la fe cristiana, pueden usar, poseer y gozar libre y lícitamente de su libertad y del dominio de sus propiedades, que no deben ser reducidos a servidumbre y que todo lo que se hubiese hecho de otro modo es nulo y sin valor, [asimismo declaramos] que dichos indios y demás gentes deben ser invitados a abrazar la fe de Cristo a través de la predicación de la Palabra de Dios y con el ejemplo de una vida buena, no obstando nada en contrario.

Dado en Roma en el año 1537, el cuarto día del 2 de junio, en el tercer año de nuestro pontificado.

JAN HUS

Impulsor de la reforma eclesiástica checa. Nació en una familia campesina pobre del suroeste de Bohemia. Sin embargo, consiguió estudiar Teología y Artes en la Universidad de Praga y ordenarse sacerdote (1400). En 1402 fue nombrado rector de la Universidad, apoyado por el sentimiento particularista checo frente a la dominación germánica. Bajo la influencia del hereje inglés JOHN WYCLIFFE, HUS empezó desde 1405 a predicar contra la excesiva riqueza de la Iglesia y la inmoralidad del clero, reclamando la vuelta a la pureza del mensaje evangélico, la predicación en la lengua checa que podía entender el pueblo y la comunión bajo las dos especies. Su influencia se vio acrecentada por la crisis en que se hallaba sumida la Iglesia de Roma por el «CISMA DE OCCIDENTE», así como por la reacción nacionalista checa contra la minoría alemana (iniciada con la lucha por el control de la Universidad de Praga).

HUS fue excomulgado por el papa en 1411, pero continuó su campaña y publicó sus tesis en su libro principal, DE ECCLESIA. Fue llamado a justificarse al CONCILIO DE CONSTANZA (1415), adonde acudió con un salvoconducto del EMPERADOR SEGISMUNDO; una vez allí, se negó a retractarse de sus ideas y fue quemado en la hoguera por orden del emperador. El nuevo papa, MARTÍN V, condenó la doctrina husita en su bula INTER CUNCTAS (1418). Pero la muerte de HUS le convirtió en un héroe nacional para los checos; cuando SEGISMUNDO intentó proclamarse rey de Bohemia, estalló una revuelta de los husitas, que controlaron la mayor parte del país entre 1419 y 1478, realizando incursiones hasta Núremberg, Sajonia, Brandenburgo, Danzig y el norte de Austria.

El ala husita más extremista (los TABORISTAS) fue finalmente derrotada, pero se fundió con otra corriente herética procedente de Francia e Italia (los valdenses) y, bajo el nombre de «HERMANOS MORAVOS», ha pervivido hasta la actualidad; por su parte el ala husita moderada (los UTRAQUISTAS o CALICISTAS) llegó a un acuerdo con los católicos, que permitió el reconocimiento de la Iglesia Checa o Utraquista con ciertas especificidades litúrgicas.

EN LOS TIEMPOS DE LA ESVÁSTICA

RAINER ZITELMANN –nombre que parece sugerir un origen judío- es un autor que pese a su juventud, goza de una sólida reputación académica. Nació en 1957, es decir, doce años después de la muerte del personaje al que ha dedicado sus investigaciones desde que se licenció en Historia. Su ensayo, HITLER, es uno de los primeros frutos del trabajo de una generación libre de recuerdos y de los subsiguientes condicionamientos personales. Altamente recomendable para el lector que busque objetividad. El objetivo de las disposiciones económicas antisemitas era obligar a los judíos a abandonar Alemania. Para este propósito se aunaron los esfuerzos tanto de los nacionalsocialistas como de los sionistas. Ya en 1933 se había iniciado una colaboración entre los organismos oficiales alemanes (GESTAPO incluida) y los hebreos, con el fin de favorecer la emigración fuera de Alemania de la población judía. En efecto, en los cinco años comprendidos entre 1933 y 1937, abandonaron Alemania unos 130.000 judíos, de los cuales 38.400 hallaron refugio en la nueva patria palestina.

Aquí tenemos una prueba de la manipulación de la verdad, practicada durante casi medio siglo. Al ofrecernos esta noticia de una colaboración entre nazis y sionistas (los unos tratando de librarse de los judíos, los otros interesados en su expulsión para dar forma al sueño del nuevo Israel en un territorio que llevaba siglos siendo árabe), ZITELMANN no nos revela el resultado de descubrimientos en archivos secretos: la colaboración entre la esvástica y la estrella de David se realizó a la luz del día y hasta los periódicos de la época hablaron de ella. Nosotros, que no pudimos leer esos periódicos, no hemos sabido nada porque los historiadores siempre han ocultado ese embarazoso tema. Prosigue el joven historiador: “El que el número de emigrados judíos no haya sido superior se debió, por una parte, a la aplicación cada vez más restrictiva que realizaban numerosas naciones de las disposiciones referidas a las migraciones judías; y, por otra parte, a la actitud de numerosos judíos alemanes, que siguieron haciéndose ilusiones sobre el régimen nazi hasta los últimos meses de 1937. Un ejemplo de ello es “la llamada a los judíos de Alemania” lanzada a finales de diciembre de 1937 por la Delegación Nacional de los Judíos Alemanes, en la que se invitaba a la población judía a “no dejarse llevar por injustificados sentimientos de pánico”.

El antisemitismo nazi no se topó con una oleada de solidaridad nacional, por el contrario, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia –países con mayores comunidades hebreas- cerraron las puertas en las narices a los israelitas que salían de Alemania. ¿Fue éste otro de los efectos de la política del poderoso movimiento sionista, que pretendía oponer a toda costa el mayor número de judíos a los árabes de Palestina, obligando a cerrar cualquier otra vía a los exiliados? Para responder a esta pregunta conviene no olvidar los tratados de posguerra (secretos) entre Israel y la Unión Soviética, para sacar a los judíos de las fronteras soviéticas y desviarlos directamente y sin escalas a Tel-Aviv. La noticia de la perseverante ilusión de los judíos alemanes acerca de las intenciones del nazismo puede ser útil en el momento de valorar la airada polémica contra la Iglesia católica por el acuerdo alcanzado con Hitler –Concordato- en julio de 1933, ¡Cuatro años y medio antes de que los propios judíos alemanes juzgaran, injustificado, el alarmismo excesivo! Pero el 21 de marzo de aquel 1937, en las 11.500 parroquias católicas del Reich se leyó la MIT BRENNENDER SORGE (en español, CON ARDIENTE INQUIETUD) es una encíclica del papa Pío XI sobre la situación de la Iglesia en la Alemania nazi, publicada el 14 de marzo de 1937. A diferencia de otras encíclicas llamadas por las primeras palabras en latín, esta recibe el nombre de las primeras palabras en la lengua en que fue originalmente publicada, el alemán.

En la encíclica el Papa advirtió, dos años antes de la Segunda Guerra Mundial: «Todo el que tome la raza, o el pueblo, o el Estado, o una forma determinada del Estado, o los representantes del poder estatal u otros elementos fundamentales de la sociedad humana [...] y los divinice con culto idolátrico, pervierte y falsifica el orden creado e impuesto por Dios», en una clara señal de crítica hacia los aspectos pseudo religiosos y las teorías raciales del régimen nacionalsocialista alemán. Al día siguiente el VÖLKISCHER BEOBACHTER, órgano oficial del Partido Nazi, publicó una primera réplica a la encíclica, pero sorprendentemente fue también la última. El ministro alemán de propaganda, JOSEPH GOEBBELS, con el control total de prensa y radio que ya tenía por esas fechas, decidió que lo más conveniente para el régimen era ignorar completamente la encíclica.

JOSEPH GOEBBELS anotó en su diario: “Ahora, los curas tendrán que aprender a conocer nuestra dureza, nuestro rigor y nuestra inflexibilidad”

Lo comentado fue extracto del
Libro Leyendas Negras de la Iglesia, 
de Vittorio Messori, 14º Edición.

JUANA DE ARCO

Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de JUANA DE ARCO transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los CIEN AÑOS que enfrentó al DELFÍN CARLOS, primogénito de CARLOS VI DE FRANCIA, con ENRIQUE VI DE INGLATERRA por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas. A los trece años, JUANA DE ARCO confesó haber visto a SAN MIGUEL, a SANTA CATALINA y a SANTA MARGARITA, y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión. El príncipe Carlos, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que JUANA DE ARCO consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans (8 de mayo de 1429). A continuación realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, JUANA DE ARCO dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430. Entregada a los ingleses, JUANA DE ARCO fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a CARLOS VII DE FRANCIA como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, lo cual permitió conmutar la inicial sentencia de muerte por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con ROBERTO DES ARMOISES. En 1456, JUANA DE ARCO fue rehabilitada solemnemente por el papa CALIXTO III, a instancias de CARLOS VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.

BOMBEROS VOLUNTARIOS DE LA BOCA

La Constitución Nacional de 1853 garantizaba a los extranjeros el pleno ejercicio de todos los derechos civiles “a todos los hombres del mundo” que quisieran habitar nuestro país de entonces. Pero fue solo en el año 1876 durante la Presidencia de Nicolás Avellaneda, y bajo la inspiración de este, que se sanciono la primera Ley a nivel Nacional de Inmigración y Colonización, cuyo objetivo era proteger y fomentar la inmigración. A partir de aquel momento la afluencia inmigratoria creció al ritmo de la economía, transformando la vida social de la Argentina. El Barrio de La Boca del Riachuelo, que por aquellos tiempos era un suburbio comenzó a recibir el flujo de estos inmigrantes, sobre todo los de origen Italiano. Quienes en su mayoría eran personas de origen humilde, que buscaban progresar, en esta nueva patria.

Es en este momento que surgen los conventillos, viviendas construidas a partir de los rezagos de los astilleros de la zona, maderas, chapas, las cuales eran muy precarias y de fácil combustión. Además el Barrio de La Boca estaba muy distante del casco céntrico de la ciudad, que estaba comunicado por calles de tierra que se volvían intransitables con la lluvia lo que, impedía el llamado de socorro e ingreso del único cuerpo de bomberos que poseía la ciudad. Por lo que forjaron junto con el peligro latente de la sudestada la necesidad que el entonces suburbio cuente con su propio cuerpo de bomberos que pudiese socorrer con eficacia los llamados de auxilios de los vecinos.

Motivado por un incendio ocurrido a principios de 1884 es que Don Tomas Liberti conjuntamente con su hijo Oreste Liberti y un grupo de compatriotas – Lázaro Paglieti, Andrés Benvenutto, José Ragoza, Ángel Descalzo, Luis Paolinelli, Santiago Ferro, Romeo Scotti y Esteban Denegri- reunidos en la casa de esté decidieron organizarse, por lo que lanzaron el siguiente manifiesto (escrito en italiano):

“Ciudadanos:
Una chispa podría desarrollar un voraz incendio que reduciría a cenizas nuestras humildes viviendas de madera. Tenemos necesidad de una Sociedad de Bomberos, que en los momentos de peligro salven nuestros bienes y nuestras familias. Con tal motivo los invitamos a la reunión que tendrá lugar el Domingo a las 3 de la tarde en el Ateneo Iris.”

Al finalizar la reunión de ese domingo 2 de junio de 1884, fue fundada la SOCIEDAD ITALIANA DE BOMBEROS VOLUNTARIOS DE LA BOCA, primera entidad de su tipo en el país. El primer edificio que cumpliría las funciones de cuartel se ubicó en la calle Necochea, entre Lamadrid y la Avenida Pedro de Mendoza. En cuyo frente se colocó un cartel que decía: “VOLERE E POTERE” que en genovés significa “QUERER ES PODER”

Fuente:

miércoles, 24 de mayo de 2017

MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS O MARÍA AUXILIADORA

Es una advocación a María Auxiliadora, que rastrea su nombre desde el año 345 con Juan Crisóstomo, tomó fuerza con el Papa Pío V en el siglo XVI y fue definitivamente popularizada con el desarrollo de las obras educativas y apostólicas de Don Bosco en el siglo XIX. Aunque comúnmente se la asocia a la Iglesia Católica Romana, la Iglesia Ortodoxa conoce también la advocación desde 1030 en Ucrania cuando el país logró defenderse de una invasión bárbara, hecho que la religiosidad de la época atribuyó al auxilio de la Virgen María.

La advocación Auxiliadora no es en realidad nueva y era ya conocida en los primeros siglos de nuestra era por las primeras comunidades cristianas y los Padres de la Iglesia. En numerosas inscripciones cristianas encontradas en los territorios de hegemonía griega se encuentran dos títulos por medio de los cuales se refería a la Virgen María: uno es (Teotokos, Madre de Dios) y el otro es (Boeteia, Auxiliadora). Entre los Padres de la Iglesia que se refirieron directamente a la Virgen María como "Boeteia" se encuentra Juan Crisóstomo en una homilía del año 345, Proclo en el 476, Sebas de Cesárea en el 532. Después del tiempo patrístico, entendido este hasta el siglo V, otros personajes hicieron mención de dicho título como Romano Melone en el 518, Sofronio, arzobispo de Jerusalén, Juan Damasceno en el 749 y Germán de Constantinopla en el 733.

Las luchas centenarias entre naciones cristianas y musulmanas tendrían su culmen en el siglo XVI. El Islam había destruido ya el Imperio bizantino con la Caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453 y se preparaba para entrar a Europa. El Papa Pío V fue el principal promotor de una alianza europea con el fin de contrarrestar el avance de los otomanos a la cual se denominó la Liga Santa de 1571 (la segunda del siglo XVI) y que quedó conformada por España, Venecia, Génova, Malta y los Estados Pontificios. El 7 de octubre de 1571 se libró una de las batallas más importantes de la historia, la de Lepanto, en la cual fueron vencidas de manera definitiva las huestes otomanas y Europa occidental fue preservada de la invasión. Para el mundo euro católico de la época, la detención de dicha invasión fue leída desde una perspectiva religiosa de lucha entre el bien y el mal interpretado esta según los paradigmas medioevales y los enfrentamientos entre las dos religiones monoteístas. En tal caso, se concluyó que el éxito de los ejércitos católicos se debía a la intervención de la Virgen María que había ido en auxilio de los cristianos.

El Papa Pío VII, quien gobernó la Iglesia Católica entre 1800 y 1823, fue el segundo Pontífice romano que daría una gran importancia a esta advocación mariana. Le correspondió los años de la consolidación del Imperio napoleónico. Firmó con Napoleón Bonaparte un Concordato que parecía garantizar la paz entre la Iglesia y Francia en 1801. En 1804 fue a París para la coronación del nuevo emperador, pero sólo pudo ungirlo porque Napoleón se impuso a sí mismo la Corona. Bien pronto las aspiraciones ambiciosas de Napoleón entrarían en contraste con la influencia de la Iglesia. En 1806 el Papa se negó a sumarse a la exigencia de Napoleón de bloquear a Inglaterra, lo que condujo a una invasión francesa de los Estados Pontificios y puso en prisión al anciano Papa de 77 años de edad, primero en Savona y luego en Fontainebleau en 1809. En su cautiverio, situación esta que le causó un gran sufrimiento y deterioró bastante su salud, el Papa prometió a la Virgen que si recuperaba su libertad y volvía a Roma, declararía ese día como solemne en honor de María Auxilio de los cristianos. Bien pronto la suerte de Napoleón cambió y Pío VII recuperó su libertad. Llegó a Roma el 24 de mayo de 1814 y cumplió su promesa. De este acontecimiento, viene la tradición de la Solemnidad de María Auxiliadora cada 24 de mayo.

Pero la persona que más tendría que ver con la popularización de la invocación de María como Auxilio de los cristianos sería el santo educador de Turín, san Juan Bosco, quien veía el florecimiento de sus obras apostólicas y educativas entre los jóvenes como obra de la Virgen María. Don Bosco comienza a referirse a esta con el nombre de María Auxiliadora a partir de 1860, año en el que relata que la Virgen le manifestó su deseo de ser honorada bajo dicho título y su voluntad de que se le construyera un templo. Es posible que este deseo de afinarse a María como "Auxilio de los cristianos" tenga su razón de ser en la difícil época que la Iglesia Católica vivía en Italia con el avance de los movimientos nacionalistas que abogaban por la Unificación de Italia aún en contra de la existencia de los Estados Pontificios y por ende de la autoridad del Papa. Don Bosco estuvo muy cerca del pontificado del Papa Pío IX, el último Papa-Rey de los Estados Pontificios. Bien pronto la expansión de las obras salesianas en los cinco continentes tendrían como consecuencia la internalización de esta advocación de origen estrictamente europeo. Por otra parte, fundó el Instituto Hijas de María Auxiliadora con el fin de llevar el Sistema Preventivo Salesiano a las muchachas y de honorar a la Virgen bajo dicha advocación.

LAS DIEZ COSAS QUE EL PAPA FRANCISCO PROPONE A LOS PERIODISTAS

1.- No dejen nunca de preguntarse: ¿qué es noticia?: Al Papa le interesa como el periodista es constructor de opinión pública desde la selección misma de las noticias, y le propone romper las agendas informativas preestablecidas para dar respuesta “al gran drama de la pobreza en el mundo, de las injusticias sociales, de las discriminaciones y de las nuevas formas de esclavitud que existen en el mundo” (12/12/2013).

2.- Comunicador: ¿Quién es tu prójimo?: En octubre del año 2002 el entonces Cardenal Jorge Mario Bergoglio, pronunció un discurso dirigido a los periodistas con este título: “Comunicador, ¿Quién es tu prójimo?”. Aquel discurso propone un modo nuevo de entender el periodismo, el de una comunicación al servicio del hombre, y una profunda espiritualidad para el periodista cristiano. Como Papa ha dado mayor consistencia a aquel discurso.

3.- Huyan de los pecados de la comunicación: Su propuesta ética de la información es concreta, sugerente, provocativa: “Cada uno, en su propia función y con su propia responsabilidad, está llamado a vigilar para mantener alto el nivel ético de la comunicación y evitar las cosas que hacen mucho mal: la desinformación, la difamación y la calumnia” (18/01/2014).

4.- No contribuyan al colonialismo cultural dominante: Para el Papa el periodismo libre y responsable es esencial en una sociedad democrática: “Debería siempre hacernos reflexionar que, en el curso de la historia, las dictaduras -de cualquier orientación y color- siempre han tratado no sólo de apoderarse de los medios de comunicación, sino además de imponer nuevas reglas a la profesión periodística” (22/09/2016).

5.- Promuevan la cultura del encuentro: ¿Podría el periodismo ser un acelerador de procesos de reconciliación, rechazar la tentación de fomentar el enfrentamiento, y favorecer la cultura del encuentro?: “Ustedes periodistas pueden recordar cada día a todos que no hay conflicto que no pueda ser resuelto por hombres y mujeres de buena voluntad” (22/09/2016).

6.- Que su comunicación sea verdadera, buena y bella: Porque así es como fue pensada desde la creación, como extensión de los valores trascendentales del Ser, “la verdad, la bondad y la belleza de Dios, que deben considerarse siempre juntas, y son preciosos aliados en el compromiso en defensa de la dignidad del hombre, en la construcción de una convivencia pacífica y en custodiar con premura la creación” (14/06/2013).

7.- Que nunca les falte la inquietud, la conciencia de lo incompleto, y la imaginación: El periodista debe dirigirse a las personas en su totalidad: “a su mente y a su corazón, para que sepan ver más allá de lo inmediato” (15/12/2014), con un “estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia” (24/01/2017).

8.- Apliquen una hermenéutica religiosa para hacer información religiosa: Un buen profesional del periodismo debe conocer bien la verdadera naturaleza de lo que habla, también de la experiencia religiosa, de Jesucristo y de la Iglesia, “de su caminar por el mundo, con sus virtudes y sus pecados, y conocer las motivaciones espirituales que la guían” (16/03/2017).

9.- Contribuyan al encuentro fe/cultura desde el diálogo, el discernimiento, y la frontera, empezando por la escucha que significa tener deseo de comprender, de valorar, respetar, custodiar la palabra del otro: “En la escucha se origina una especie de martirio, un sacrificio de sí mismo en el que se renueva el gesto realizado por Moisés ante la zarza ardiente: quitarse las sandalias en el terreno sagrado del encuentro con el otro” (24/01/2016).

10.- Algunos tienen una vocación añadida: anunciar explícitamente el Evangelio: Ellos son “voz de una Iglesia que no tiene miedo de entrar en los desiertos del hombre, de salir a su encuentro, de buscarlo en sus inquietudes, en sus extravíos, dialogando con todos, incluso con las personas que, por diversos motivos, se han alejado de la comunidad cristiana y se sienten lejanas de Dios” (22/03/2014).

Lo comentado es un extracto del libro “LAS DIEZ COSAS QUE EL PAPA FRANCISCO PROPONE A LOS PERIODISTAS”. El autor es el sacerdote y periodista MANUEL MARÍA BRU ALONSO, presidente de la FUNDACIÓN CRÓNICA BLANCA DE JÓVENES COMUNICADORES, Madrid, España.

DIEZ COSAS QUE NO SABÍAS DEL 25 DE MAYO DE 1810


La Revolución de 1810 transformó la realidad de la época, ¿pero fue realmente una revolución?, ¿cómo fue la trama del proceso que llevaría a los conflictivos hechos de la Semana de Mayo?, ¿quiénes fueron realmente los protagonistas del 25? En esta nota intentamos iluminar algunos aspectos ocultos, o escamoteados, por la historia "vieja" oficial argentina.

1) CINTAS BLANCAS Y ROJAS

Era viernes. En la mañana del 25 en la PLAZA DE LA VICTORIA había parte de las tropas y no más de mil personas. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios habían usado durante las invasiones inglesas, pero FRENCH y BERUTI repartían cintas blancas y rojas, colores que simbolizaban la unión entre americanos y europeos. Según otra postura, el color blanco representaba la paz y la roja a la guerra. Un grupo de jóvenes, enviados los morenistas, gritaban consignas para alentar a la gente.

2) POCOS PARAGUAS Y A OSCURAS

El viento y la garúa constantes habían hecho que la gente se retirara de la plaza y los que se quedaron, un centenar de personas que soportaban el clima durante la tarde, se protegía bajo los aleros de las casas y galerías aledañas. La lluvia impedía que se encendieran las luminarias; las candilejas y faroles alimentados con aceite de potro o de bagual se apagaban, por eso se abrieron los postigos de todas las ventanas iluminadas desde el interior de las casas con candelabros. Muy pocos tenían paraguas, un artículo caro y de lujo, importado de Inglaterra y que vendía una sola tienda.

3) MUJERES

Un grupo de damas entusiastas que conocían los secretos de la revolución desde hacía tiempo, entre ellas, las mujeres de la familia VIEYTES, estaban en la Plaza de la Victoria, mezcladas con la multitud. Cinco días antes CASILDA IGARZÁBAL, esposa de NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, junto con otras mujeres instó a CORNELIO SAAVEDRA a oponerse a CISNEROS.

4) EN NOMBRE DEL REY

La Primera Junta declaró que gobernaba en nombre de FERNANDO VII. Para algunos era una estrategia a la que llamaron la "MÁSCARA DE FERNANDO". Pensaban que todavía no había llegado el momento. Los revolucionarios fueron conservadores, no declararon la independencia. En el Río de la Plata se siguió jurando en nombre de FERNANDO VII con la bandera española flameando en el Fuerte de Buenos Aires hasta 1815. La emancipación formal llegaría el 9 de julio de 1816. Así lo recuerda SAAVEDRA en sus memorias: Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor FERNANDO VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos,

5) LA PRIMERA JUNTA, UN ACUERDO POLÍTICO

La composición de la Primera Junta, en realidad, la Segunda Junta, surgió de un escrito presentado por FRENCH y BERUTI respaldado por un gran número de firmas. En el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, el pueblo había votado la destitución del VIRREY CISNEROS y pidió al Cabildo asumiera el poder y nombrara una Junta. Pero el Cabildo interpretó esto a su manera y nombró una Junta presidida por el ex virrey. Fue un escándalo: esta Junta renunció el 24. El 25 de mayo, por la presión popular, se nombró una Segunda Junta. Los nombres de sus integrantes fue el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: LOS CARLOTISTAS, LOS JUNTISTAS O ALZAGUISTAS, y EL "PARTIDO MILICIANO". BELGRANO, CASTELLI Y PASO eran CARLOTISTAS. Los partidarios de ÁLZAGA eran MORENO, MATHEU Y LARREA. SAAVEDRA y AZCUÉNAGA representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de ALBERTI, esta pertenencia es más problemática.

6) MÁS UN CAMBIO DE GOBIERNO QUE UNA REVOLUCIÓN

En 1810 Buenos Aires tenía una población de 45.000 habitantes, los sectores populares estaban formados por grupos muy amplios y heterogéneos de personas, incluidos los esclavos, que trabajaban como artesanos, peones, jornaleros, vendedores ambulantes y demás. No se puede saber con exactitud cuántos de ellos participaron en el movimiento revolucionario porque no hay documentos. De ahí que los historiadores concuerden en la idea de que el 25 de mayo no se produjo una revolución sino que a partir de esa fecha el proceso revolucionario comenzó a dar sus primeros pasos.

7) NO FUE UNA REVOLUCIÓN POPULAR

Uno de los mitos sobre la SEMANA DE MAYO es que se trató de una revolución popular. Lejos de ello fue una revuelta de un sector de la clase decente de criollos y españoles adinerados que temían la participación de la chusma tanto como los partidarios del virrey. Por eso, cuando las cosas arrancaron en la dirección incorrecta y SAAVEDRA y CASTELLI insólitamente aceptaron el 24 de mayo integrar una Junta presidida por CISNEROS, en una actitud que parecía una traición, BERUTI, LÍDER DE LOS CHISPEROS que integraban la temible LEGIÓN INFERNAL, amenazó con que tañiría la campana del Cabildo para convocar al pueblo. El susto de los españoles y criollos, partidarios y contrarios de la continuidad del virrey, hizo que todo volviese atrás.

8) FUE RESISTIDA EN MENDOZA Y OTRAS PROVINCIAS

El haber derrocado al virrey y a la junta que en principio se había formado para representarlo, reemplazándolos por la Primera Junta fue algo escandaloso para muchos y por lo tanto las primeras reacciones en el virreinato ante lo sucedido fueron disímiles. En Córdoba se armó una contrarrevolución presidida por LINIERS; Mendoza tuvo algunas reticencias en aceptar a la Junta; en Salta hubo muchas discusiones; la resistencia fue activa en el Alto Perú, Paraguay y Montevideo. Mendoza en un primer momento dudó pero luego apoyó a la Revolución. Esta provincia no tuvo durante los primeros años un peso determinante y se limitó a enviar a sus diputados a la Junta, entre ellos, TOMÁS GODOY CRUZ. Este adquirió un peso mayor a partir de 1814 y cuando el plan de SAN MARTÍN se empieza a ejecutar desde Mendoza y se instala aquí con una base fuerte.

9) LA MASONERÍA ESTUVO DETRÁS DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

Según algunos historiadores el movimiento de mayo de 1810 fue promovido por dos logias masónicas: LA LOGIA INDEPENDENCIA Y LA SOCIEDAD DE LOS SIETE. La primera nació en 1810 y estuvo presidida por JULIÁN ALVAREZ: esta logia habría servido de base para la creación de la LOGIA LAUTARO de SAN MARTÍN y ALVEAR. LA SOCIEDAD DE LOS SIETE nació con el movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809 (ocurrido en Chuquisaca y que fuera antecedente del 25 de mayo de 1810), y llegó a tener nueve miembros: MATÍAS IRIGOYEN, CASTELLI, CHICLANA, DONADO, PASO, NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, VIEYTES, BELGRANO, y BERUTI: todos eran masones. La mayoría de ellos tuvieron participación fundamental en las reuniones de LA JABONERÍA DE VIEYTES, en el CAFÉ DE MARCO (las dos, cocinas de la revolución), y en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. De los nueve miembros de LA SOCIEDAD DE LOS SIETE, tres formaron parte de la Primera Junta: PASO, CASTELLI y BELGRANO. Esta sociedad secreta fue un desprendimiento de una logia anterior llamada LOGIA SAN JUAN DE JERUSALEM, que tenía entre sus miembros a PEÑA y VIEYTES, quienes iniciaron en dicha logia a BELGRANO, BERUTI, PASO, SAAVEDRA, ALVAREZ THOMAS, y a los tres hermanos BALCARCE. Otros historiadores sostienen que las logias mencionadas nacieron de influencias de logias inglesas durante las invasiones a Buenos Aires en 1806 y 1807.

10) ENFERMEDAD, TRAICIÓN Y OLVIDO PARA LOS HOMBRES DE LA JUNTA

SAAVEDRA: Fue destituido, y luego restituido en sus grados militares. Estuvo un tiempo confinado en Arrecifes y luego volvió rehabilitado para desempeñar cargos militares de escasa importancia. Murió absolutamente olvidado.

MORENO: Su paso por el poder fue efímero pero intenso. Murió en alta mar en una fragata inglesa, cuando viajaba a Londres a cumplir una misión encomendada por la Junta. Su hermano MANUEL siempre sostuvo que MARIANO fue envenenado por disposición de sus enemigos.

PASO: Desempeñó cargos importantes durante mucho tiempo y militó en la Masonería en mayo de 1810. Murió en 1833 a los 72 años, y en el más absoluto olvido.

ALBERTI: Durante una acalorada reunión en el Fuerte, el sacerdote murió de un síncope el 2 de febrero de 1811. Tenía 48 años.

AZCUÉNAGA: Fue el único miembro de la Junta que tuvo una vida feliz y tranquila junto a su familia. Murió en 1833 en su finca, donde actualmente se encuentra emplazada la Residencia Presidencial de Olivos.

BELGRANO: Murió en 1820 de múltiples enfermedades y en la más absoluta pobreza. Su lápida fue confeccionada con un mármol de una cómoda perteneciente a su hermana. No tenía dinero ni para su funeral.

CASTELLI: Fue procesado militarmente por su actuación en el desastre de Huaqui y por sus diferencias con Viamonte. El 12 de octubre de 1812 murió en prisión víctima de un cáncer de lengua provocado por la quemadura de un cigarro. Fue el principal orador del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.

LARREA: Fue un comerciante que ganó y perdió varias veces su fortuna. En 1847, desesperado por no poder levantar un pagaré, se suicidó de un navajazo.

MATHEU: Luego de ocupar algunos cargos, en 1847 se alejó de la función pública por su estado de salud y se dedicó hasta sus últimos días a ser un comerciante de bajo perfil.

JUNÍN

JUNÍN es la ciudad más importante del oeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina, y principal centro administrativo, turístico, educativo, industrial, de salud y comercial de la región. Es la cabecera del partido de JUNÍN y se encuentra a orillas del RÍO SALADO, a 260 km al oeste de la ciudad de Buenos Aires. Por su relevancia en el contexto regional, se la conoce como "LA PERLA DEL OESTE". El Parque Natural LAGUNA DE GÓMEZ convierte a JUNÍN en el principal centro turístico lacustre de la provincia de Buenos Aires, convocando a decenas de miles de turistas especialmente en la temporada de verano y durante fines de semana largos.

La ciudad es un atractivo turístico en sí mismo, por su centro comercial, sus plazas y parques, sus avenidas y monumentos, su patrimonio histórico y arquitectónico, sus museos y circuitos turísticos, y su vida diurna y nocturna. JUNÍN se encuentra a la vanguardia en innovación tecnológica, rubro por el cual su gobierno local es reconocido a nivel internacional. Ubicada en plena pampa húmeda, sus tierras se encuentran entre las más fértiles y cotizadas del mundo. Luego de la segunda fundación de Buenos Aires, el ganado vacuno y las caballadas que habían traído los españoles se multiplican prodigiosamente.

Nacen así los primeros asentamientos rurales que tienen como objetivo dedicarse a la crianza extensiva del ganado. Antes del establecimiento de las estancias, las tribus nativas se apoderaban del ganado que no tenía dueño y lo utilizaban como medio de subsistencia. Cuando esta situación cambia, las naciones de originarios continúan con esta actividad y se los comienza a llamar malones. Por este motivo, es que el virrey JUAN JOSÉ VERTIZ decide establecer una línea de fortines y fuertes que protejan el territorio ocupado por los españoles. Con este propósito, se fundan, entre otros, los fortines de CHASCOMÚS, LOBOS, NAVARRO, MERCEDES, CARMEN DE ARECO, SALTO, ROJAS Y COLÓN.

VERTIZ quería fortificar todos los pasos sobre el RÍO SALADO, para que de esta manera, los malones no pudieran cruzarlo con las haciendas obtenidas. Por ello decide llevar el FUERTE DEL SALTO hacia la LAGUNA DEL CARPINCHO. Pero las personas que vienen a estudiar el terreno recomiendan adelantar la frontera hasta EL POTROSO, laguna cercana a la del Carpincho, y que daba nombre a toda la zona. Esta región era el lugar clave para detener la vuelta de los malones con el ganado de las ricas estancias establecidas en SALTO, ROJAS y ARRECIFES. Lo que se conoce hoy como PASO PIEDRAS constituía uno de los vados que facilitaban el cruce de la hacienda.

Pero VERTIZ no concretó nada de lo proyectado, como así tampoco los gobiernos que sucedieron luego de 1810. En aquel entonces la prioridad era concretar los esfuerzos en afianzar la independencia. Después surgieron otros problemas que postergaron por varios años el establecimiento de la línea de frontera planeada por los españoles. El 27 de septiembre de 1826 el entonces presidente de la Nación, BERNARDINO RIVADAVIA, emite un decreto en el que ordena establecer tres fuertes con el fin de ampliar la línea de frontera. Uno de estos tres fuertes era EL POTROSO. El 16 de agosto de 1827, MANUEL DORREGO y MANUEL MORENO firman un decreto designando a JUAN MANUEL DE ROSAS para que ocupe el puesto de Comandante General de Fronteras.

El trazado del fuerte de EL POTROSO queda en manos del INGENIERO TEODORO SCHUSTER, quien recomienda no levantar el fortín en el CERRITO COLORADO, tal como estaba previsto, sino hacerlo a 21 cuadras de ese lugar, en el margen izquierda del RÍO SALADO. En un primer momento, la tarea de levantar el fuerte estuvo en manos del coronel FEDERICO RAUCH, quien se encontraba a cargo del FUERTE DEL SALTO, pero como no recibe la ayuda necesaria, pide licencia por enfermedad. Entonces se encomienda la misión al Segundo Comandante, JOSÉ BERNARDINO BUENAVENTURA ESCRIBANO.

Este, recibe la orden de marchar hacia el lugar elegido, y el 27 de diciembre de 1827 acampa junto con sus hombres en el lugar donde hoy está ubicada la PLAZA 25 DE MAYO. De esta manera queda fundado el FUERTE DE LA FEDERACIÓN, que en aquel momento formaba el pentágono alargado aproximadamente entre las actuales PLAZAS 9 DE JULIO y ALEM. Distintos documentos de la época prueban la preocupación de Escribano por sumar más hombres al fortín, y por cubrir las necesidades que tenían los soldados y las familias de algunos de los soldados que se habían establecido en el FUERTE DE LA FEDERACIÓN.

En 1829 se produce un levantamiento encabezado por dos caudillos del lugar. Esta es contenida gracias al accionar del soldado ISIDORO SUÁREZ, quien en 1824 había participado en la BATALLA DE JUNÍN POR LA LIBERTAD DE PERÚ. En homenaje a su labor en defensa del fuerte se cambia el nombre FUERTE DE LA FEDERACIÓN y se lo comienza a llamar JUNÍN. El año 1830 encuentra, prácticamente abandonado y despoblado al fuerte. Muchos de los ranchos están totalmente destruidos a causa del tiempo y de los frecuentes ataques de los indios. Cuando JUAN MANUEL DE ROSAS asume como gobernador y capitán de la provincia de Buenos Aires, el fuerte vuelve a tomar su nombre original.

Es importante tener en cuenta que la recuperación del fuerte fue consecuencia de los negociados que el gobierno de ROSAS hizo con las tribus de la región. Aunque además de los acuerdos, la campaña al desierto de ROSAS, que tuvo como objetivo no la ocupación sino el escarmiento de los nativos, logró que el temor se apoderara de los aborígenes y que muchos se pusieran bajo las órdenes del blanco. En esta zona estaba el CACIQUE SANTIAGO YANQUELÉN, que junto con sus indios pampas más un grupo de indios ranqueles se ubicaba en lo que hoy es el PUENTE DEL MOROTE y desde allí custodiaba al FUERTE DE LA FEDERACIÓN de los ataques de los malones de las demás tribus. YANQUELÉN y sus hombres eran considerados traidores por los otros aborígenes.

En 1852, año en el que cae el régimen ROSISTA, el FUERTE DE LA FEDERACIÓN retoma nuevamente el nombre de JUNÍN. La situación es preocupante. Ya no está ROSAS para negociar con los indios. Repetidos malones arrasan el fuerte y obligan a sus pobladores a buscar asilo y protección en el interior. Para esta época no había ni cura ni médico. No había ni escuela ni iglesia y los soldados carecen de las armas necesarias y de una alimentación adecuada. En cuanto a la creación del Partido, y de acuerdo con la documentación, se concuerda que existió como tal desde enero de 1854.

En 1865 se procedió a efectuar la mensura del ejido y traza del Pueblo de JUNÍN. A pesar del crecimiento que empieza a despuntar en JUNÍN, es el ferrocarril el que marca un antes y un después en la historia del progreso y el desarrollo de la ciudad. El primer tren, del ramal FERROCARRIL CENTRAL ARGENTINO, llega en 1880. Sale de la ciudad de LUJÁN y terminaba en PERGAMINO, donde se abrían dos ramales, uno se dirigía hacia SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS y otro a JUNÍN, cuya estación estaba en lo que es hoy la estación de ómnibus. Una importante oleada de pobladores se radican en JUNÍN, muchos de ellos inmigrantes, en su mayoría españoles e italianos que venían al país atraídos por las leyes inmigratorias dictadas durante el gobierno de JULIO ARGENTINO ROCA.

La cantidad de habitantes crece vertiginosamente. Antes de 1880, la población no llegaba 2.000 personas. En 1895, el censo establece que en Junín hay aproximadamente 12.500 habitantes, contando los que se encuentran en la zona rural y estaciones que, como MORSE y ROCA, que comienzan a nacer en la región. Otro fenómeno se produjo con la llegada de los ramales. JUNÍN quedó dividido en tres pueblos muy poco comunicados: el Pueblo Viejo, al norte del paredón, el Pueblo Nuevo, entre el paredón y las vías del Buenos Aires al Pacífico, y Tierra del Fuego. Por este motivo cuando en 1912 el paredón es destruido gracias a los pedidos de los vecinos del lugar, no hay tres JUNÍN, sino dos, que aún hoy continúan separados por las vías del ferrocarril.

Por la importancia que comienza a adquirir JUNÍN, en 1892 una sucursal del Banco Nación abre sus puertas frente a la plaza principal. Diez años después lo hace el Banco Provincia. Y en esa misma época nacen para el ocio y el entretenimiento de los pobladores la CONFITERÍA 9 DE JULIO y EL TEATRO ITALIANO. El PALACIO MUNICIPAL, tal cual hoy lo conocemos, se construye en 1904. JUNÍN había crecido mucho. En los talleres ferroviarios trabajaban para 1906, 1607 obreros, dependiendo de ellos 6000 personas. Por ello JUNÍN es declarado ciudad en el año 1906.