miércoles, 21 de junio de 2017

JORGE EDGAR LEAL

Quién diría que él, hombre del norte profundo, de montañas verdes, de salinas, de desiertos casi lunares, clavaría un día sus pies y su bandera, la Argentina, en el más lejano y opuesto de los confines, mundo de hielo, silencio y soledad. Pero así fueron las cosas, y el 10 de diciembre de 1965, a sus 44 años, el GENERAL JORGE EDGAR LEAL comandó la primera expedición terrestre nacional que llegó y venció al Polo Sur Antártico. Doble o triple hazaña. Porque la soberanía se puede reclamar desde un discurso, se puede afincar año a año en bases profesionales y bien dotadas, pero nada tiene el sabor de alcanzar esa meta casi fantasmal doblegándola día a día, metro a metro, sin más armas que la voluntad y el coraje. JORGE EDGAR LEAL, vio la primera luz en la salteña Rosario de la Frontera el 23 de abril de 1921. Su padre político (don Servando Leal), concejal e intendente, su madre (doña Eduviges Romano) maestra de una escuela fundada en 1910, centenario del Mayo de la revolución, semilla de la independencia. Buena sangre. Allá por el '39 vistió su primer uniforme en el Colegio Militar, y egresó en el 43, año convulso que desembocaría en el 17 de octubre del '45 como subteniente de Caballería. Pero ya los hielos y las soledades del ultra sur lo esperaban…

En el año 1951, ya capitán, lo honran (y honraría) como jefe de la base antártica General San Martín, y en '57 repite cargo en la General Belgrano. Pero sentía latir algo más que el escalafón, los naturales ascensos, la rutina militar. Empezaba a roerlo la pasión por la aventura. Y en noviembre de 1963 empezó a esculpir su gran sueño: la OPERACIÓN 90-POLO SUR. Los 90 grados de latitud sur. Apenas con nueve hombres, partió desde la Base General Belgrano el 26 de octubre de 1965, llegó a meta el 10 de diciembre, plantando el mástil e izó la bandera argentina. Sólo 66 días de marcha: 45 de ida, 21 de vuelta. Pero en un contexto abrumador: mundo hostil, helado, peligroso. Vencido con material mínimo. Dos trineos tirados por perros hasta los 83 grados de latitud sur, y seis tractores snow-cat (gatos de nieve) con trineos de arrastre. Lo peor del trayecto: el tramo más largo, iniciado en la casi recién nacida Base Sobral: 2 de abril de 1965. Porque era terreno absolutamente desconocido. La latitud 90 sólo había sido alcanzada por aviones navales tres años antes

En la bitácora del GENERAL LEAL, histórica sin duda, quedaron asentados estos datos: "Trepamos alturas de más de tres mil metros, con temperaturas apenas menores de los cuarenta grados bajo cero".

El Sentido de la misión: no sólo un gran símbolo de soberanía. También "mediciones gravimétricas y magnéticas, observaciones meteorológicas y glaciológicas, ensayos clínicos sobre los efectos del frío". El CORONEL LEAL, luego y por su hazaña ascendido a GENERAL DE BRIGADA, fue recibido por la prensa como un gran héroe, pero la OPERACIÓN 90-POLO SUR no fue su último legado. Ya en 1952 había creado la BASE DE EJÉRCITO ESPERANZA. Alfredo Serra, periodista argentino de INFOBAE, lo entrevistó en enero de 1966, y en el devenir del relato le recordó que el 24 y el 25 de diciembre, Nochebuena y Navidad, lo habían sorprendido en el camino de regreso:

–¿Qué hicieron en esas noches, coronel?
–Gracias por recordarlo… Nadie me lo preguntó. Ya en el Polo Sur, dejé una imagen de la Virgen del Milagro, y en Nochebuena, bajo las estrellas y en un vasto y silencioso campo de hielo, celebramos una misa… La única en esa inmensidad, y tal vez irrepetible.

Desde luego, y con justicia, fue declarado Ciudadano Ilustre, y lo circundaron de homenajes, medallas y hasta uno que otro poema. Retirado del Ejército y de una vida pública que jamás buscó, su muerte volvió a llevarlo al primer plano del recuerdo. Pero ni la avalancha de homenajes ni el telón del olvido mellaron su austeridad, su vocación de pionero, y mucho menos la memoria de aquellos 66 días "en los que estuve sólo acompañado por mis nueve hombres… y por Dios", dijo más de una vez. En 1970, el GENERAL LEAL, fue nombrado Director Nacional del Antártico, cargo que conservó por varios años. En 1971 y en 1990 la Dirección Nacional del Antártico publicó y reeditó en Buenos Aires el libro titulado OPERACIÓN 90. El trabajo da detalles sobre la fría región austral argentina presentando una interesante cartografía al respecto. Finalmente LEAL, se retiró en el año 2003. El 22 de febrero de 2015, con motivo del Día de la Antártida Argentina, JORGE LEAL fue invitado al MUSEO MALVINAS E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR DE BUENOS AIRES para rendirle un homenaje. Falleció a la edad de 96 años el pasado 10 de Junio de 2017. Él, nueve hombres, Dios, el miedo, la aventura, el peligro, la gloria. Bien dicen que a veces un solo acto justifica toda una vida. Pues bien. Ese 10 de diciembre de 1965, de pie en uno de los helados y desiertos extremos de esta pequeña esfera azul que llamamos Planeta Tierra, el GENERAL JORGE LEAL se encontró cara a cara con su destino. Un instante profundamente místico.

Adiós, GENERAL JORGE EDGAR LEAL…
Adiós, HÉROE DE LA PATRIA…

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