miércoles, 11 de octubre de 2017

LA BATALLA DE RIOBAMBA

El COMBATE DE RIOBAMBA o COMBATE DE TAPI fue un enfrentamiento ocurrido el 21 de abril de 1822 cerca de Riobamba, Ecuador, entre elementos de las fuerzas independentistas dirigidas por el general venezolano Antonio José de Sucre y de las fuerzas realistas comandadas por el coronel Nicolás López. Se trata de una acción de caballería realizada sin disparar una bala. El comandante Sucre destacó en su parte la "intrepidez de la que habrá raros ejemplos", del Mayor Lavalle y su escuadrón. Bolívar distinguió a Lavalle y sus hombres con el título de "Granaderos de Riobamba". Es conocido localmente como el más brillante combate de caballería en las Guerra de Independencia Hispanoamericana. Luego de la Revolución del 9 de octubre de 1820, el ejemplo de los patriotas guayaquileños fue seguido de inmediato en diferentes ciudades, una de ellas Riobamba, que el 11 de noviembre se proclamó libre del dominio español. Desgraciadamente, luego de la derrota sufrida por los Sucre en los campos de Huachi, el movimiento fue sofocado y la ciudad cayó nuevamente bajo el dominio de los españoles. Sucre tuvo que retirarse a Guayaquil, pero al poco tiempo reorganizó su ejército e inició nuevamente la marcha hacia el interior.

Se trasladó entonces a Machala para iniciar su campaña libertadora desde el sur, por Loja y Cuenca, pese a que la ruta era más larga, consideró que de esta manera iría protegiéndose las espaldas y arrinconando a los realistas hacia el norte, y podría además reforzar su ejército con tropas enviadas por San Martín, tal cual sucedió en Saraguro, donde el 9 de febrero sus fuerzas recibieron el importante respaldo de tropas auxiliares venidas del Perú al mando del Gral. Santa Cruz, y de los Granaderos a Caballo de San Martín, de Argentina, al mando del Comandante Juan Lavalle. Dos meses permaneció Sucre en Cuenca donde aprovechó la tranquilidad de la ciudad y su agradable clima para dar descanso a sus hombres, al tiempo que reforzaba todos los cuerpos de su ejército con hombres del lugar. A la brigada de Santa Cruz le correspondieron más de tres cientos cuencanos. Cumplido sus objetivos, Sucre marchó hacia el norte en persecución de los realistas, a quienes alcanzó en la llanura de Tapi, cerca de Riobamba. El 21 de abril, en los campos y en las calles de la ciudad se libró una de las más heroicas batallas por la independencia, la Batalla de Riobamba, en la que la diosa de la guerra favoreció a los patriotas. La lucha se inició en la actual calle llamada “Argentinos” y en la Plaza de Villa María, y terminó con un feroz enfrentamiento en las llanuras de Tapi (razón por la que a esta batalla se la llama equivocadamente con ese nombre), entre las caballerías realista y patriota, cuyos escuadrones, de uno y otro bando, hicieron prodigios de valor y heroísmo.

Fue tal el fragor de la lucha entre las caballerías, que la infantería de ambos ejércitos suspendió la acción en los lugares circundantes para contemplar emocionados la homérica batalla, en la que se cubrió de gloria el bravo comandante argentino Juan Lavalle, al mando de su batallón de “Granaderos a Caballo de San Martín”, integrado por veteranos argentinos y chilenos. Se destacó además la actuación del Coronel Heres, con sus Dragones Colombianos; y del Coronel Diego Ibarra, al mando del batallón Yaguachi, integrado en su mayoría por soldados guayaquileños y bajo cuyas órdenes combatió el Teniente Abdón Calderón. Al caer la tarde los realistas no pudieron resistir las cargas patriotas y tuvieron que retirarse desorganizadamente, dejando en el campo de batalla gran número de muertos por heridas de lanza y de sable. Los patriotas persiguieron durante largo trecho a las tropas realistas, mientras el Gral. Sucre, victorioso, entraba en la ciudad proclamando para siempre su independencia del dominio español. El 20 de Noviembre de 1821, Sucre se hace fuerte en la zona de “Los Dos Esteros”, sitio en el que ambos bandos entablan conversaciones pacíficas, las mismas que culminan con la firma de un armisticio que estipulaba un cese de “operaciones” por un plazo de 90 días, acuerdo que favoreció a las tropas patriotas que pudieron organizarse y prepararse de mejor manera y recibir todos los aprovisionamientos necesarios. Este armisticio no solo resultó conveniente para los patriotas, sino que, también benefició a las tropas hispanas que en su interior enfrentaban serios problemas tales como: sublevaciones fallidas entre los batallones “Aragón” y “Constitución“, un alto grado de deserciones y la llegada de la estación invernal, factores que dificultaban cualquier tipo de operación bélica.

Al año siguiente, los movimientos militares libertarios son favorecidos por la incorporación de Guayaquil a Colombia en Diciembre de 1821, el Libertador Bolívar preocupado por la suerte de la Presidencia de Quito propone enviar “fuerzas de distracción” contra los realistas acantonados en Pasto, pero su proyecto queda sin efecto. Bolívar decide dejar a cargo de la campaña de liberación de la presidencia de Quito al Gral. Sucre, quien inicia sus movimientos de tropas el 22 de Enero de 1822, rompiendo de esta manera el armisticio firmado con el Coronel Tolrá; al día siguiente llega a Guayaquil y los primeros días de febrero se une en Saraguro la división peruana enviada por el Gral. San MartínEl triunfo se debió a una orden dada por el Gral. Sucre quien dispuso al Coronel Diego Ibarra mover sus fuerzas por el lado derecho de los españoles de tal forma que ellos vean la acción, a la vez que ordenó al Teniente Coronel Juan Galo Lavalle, atravesar la villa y sorprender por la retaguardia a las fuerzas realistas. Lavalle, Comandante del Escuadrón “Granaderos a Caballo de los Andes”, cumple con la orden dispuesta por el Gral. Sucre y ataca a la caballería española, que en ese momento protegía la retirada de la infantería española y la vence provocando la desbandada de las fuerzas realistas. El mismo Comandante Lavalle en su informe dirigido al Gral. San Martín puntualizó lo siguiente con respecto al enfrentamiento:

“Y a la espalda de una llanura me ví repentinamente al frente de tres escuadrones de caballería fuertes de 120 hombres cada uno, que sostenían la retirada de su infantería. Una retirada hubiera ocasionado la pérdida del escuadrón y su deshonra, y era el momento de probar en Colombia su coraje; mandé formar en batalla, poner sable en mano y los cargamos con firmeza. El escuadrón que formaban 96 hombres parecía un pelotón respecto de los 400 hombres que tenían los enemigos; ellos esperaron hasta la distancia de 25 pasos, poco más o menos cargando también; pero cuando oyeron la voz de “a degüello” y vieron morir a cuchilladas a dos o tres de los más valientes, volvieron caras y huyeron en desorden. La superioridad de sus caballos, los sacó por entonces del peligro, con pérdida solamente de doce hombres”.

La mañana del 21 de Abril de 1822, a causa de la imprevisión estratégica de los españoles, que descuidaron la protección del Paso de Pantus, provocó que sorpresivamente se encuentren frente a frente con las fuerzas libertadoras en posición de batalla. El jefe español Tolrá ordenó la retirada de los peninsulares hacia Riobamba, mientras que Sucre dispuso al Coronel Diego Ibarra mover sus fuerzas por el flanco derecho de las fuerzas realistas y al Comandante Lavalle por el lado izquierdo para de esta manera atravesar la villa y atacar a los españoles por la retaguardia desbandándolos y, consiguiendo, finalmente la victoria. El ejército vencedor, ocupó Riobamba el 22 y, permaneció hasta el 28 de Abril de 1822, fecha en la que las tropas libertarias salieron de la ciudad con dirección al norte, tras los españoles que se dirigían al norte, hacia la ciudad de Quito. La victoria fue concluyente, motivada por una “carga de caballería” provocada por una decisión audaz que dejó a los realistas diezmados dejando abiertas las puertas de la independencia ecuatoriana, sellada días después, en la Batalla del Pichincha. El 19 de diciembre de 1921 se dictó ordenanza para erigir un monumento a los héroes de la batalla de Riobamba, en la cima del paseo 21 de abril (loma de quito). El monumento trabajado por artistas nacionales fue inaugurado en 1922.

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