miércoles, 20 de diciembre de 2017

EL ORICUERNOS

La iconografía cristiana es un amplio terreno para el estudio de animales simbólicos. Pueden representar virtudes o acompañar a los santos a manera de atributos. Pero también pueden significar vicios o inclusive demonios. Hay que tener en cuenta, que muchos animales tienen un significado ambiguo. Por eso cada imagen debe analizarse en su contexto, para encontrar los puntos de referencia que nos lleven a la interpretación correcta. En el Medievo fueron muy populares los bestiarios. En estos libros se pasaba revista a diversas especies, explicando sus costumbres para extraer lecciones morales. Los datos eran tomados de autores antiguos como: ARISTÓTELES, PLINIO "EL VIEJO", HERODOTO, PLUTARCO, ELIANO, SOLINO, etc. Lógicamente, muchos de estos datos están lejos de la verdad científica llegando a veces a la ingenuidad. El bestiario más importante fue EL FISIÓLOGO (EL NATURALISTA). La obra se atribuye a diversos autores, por ejemplo San Epifanio (s. IV), pero el texto original podría remontarse hasta el siglo II. Este manual zoológico-simbólico fue traducido al latín en el siglo IV o V (el original se escribió en griego).

La relación entre el hombre medieval y el animal es compleja. Primero, se entiende y conoce este hombre acompañado siempre por animales: domésticos, los animales con que trabaja (ara la tierra, cerdos que alimenta) y en algunos casos vive con estos bajo el mismo techo y los animales, menos comunes, pero que encuentra en la espesura del bosque. Estos grupos de animales tienen un significado para el hombre medieval en su diario vivir y este significado debió ser pragmático. Ahora bien, también el hombre medieval comienza a ver estos animales como el cordero, perros y bueyes, por nombrar algunos, siendo parte de escenas de catedrales, pinturas, vitrales y pasan a tener un significado mucho menos pragmático. Además de la imagen cotidiana a la que se expone el hombre medieval debemos agregar los conocimientos que adquiere, ya sea en primera persona o por la experiencia de terceros.

Nos referimos aquí a las descripciones de animales o seres menos o totalmente desconocidos que serán utilizados en la pintura o en ilustraciones medievales, también en arquitectura y en la escultura que surgen de los viajes, principalmente a Oriente. Muchas veces se olvida lo comunes que pudieron haber sido los viajes durante la Edad Media. Un sólo ejemplo de un viaje extraordinario realizado por más de 60.000 personas fue la Primera Cruzada hacia fines del siglo XI. Este viaje que movilizó a Europa para marchar hacia Oriente no tuvo como consecuencia solamente el recuperar, aunque no fuera por mucho tiempo, Jerusalén de las manos musulmanas, sino que se abrió todo un nuevo mundo a la sociedad.

Aunque en muchos lugares podamos encontrar referencia a ORICUERNOS, el cual compone algunas de las muchas leyendas castellanas, siempre se le compara con un unicornio. Realmente un ORICUERNO no es un UNICORNIO, aunque posiblemente tenga o proceda de un origen común. Encontrándose este, al igual que el unicornio. En el rinoceronte de un solo cuerno de la india descrito por el historiador griego Ctesias en el siglo V a de C. Al igual que en los comerciantes vikingos que aprovecharon el mito de la Europa occidental, y vendieron cuernos de narval como propios de los unicornios que habían cazado en tierras lejanas. De tal forma, el unicornio y el ORICUERNO, tendrían un mismo origen en la alta edad media, que se hizo más popular durante el renacimiento español y la baja edad media.

El ORICUERNO posee el cuerpo de un caballo, patas de gamo, cola de león, y un solo cuerno en su frente. Vive en bosques solitarios donde manan manantiales de aguas vírgenes. Y es un animal extremadamente mágico y agresivo para con los humanos. Asignándoseles a estos, según la mitología castellana, la propiedad de cambiar de sexo a aquella persona que lo toque; además de curar la impotencia, el envenenamiento, o eliminar la ponzoña de las aguas. Es un animal puro que vive en entornos naturales puros, y que seguramente se muestra agresivo con el hombre, porque es símbolo de la impureza. Razón por la cual, solo una joven dama virgen, que no ha conocido pecado. Puede acercarse y tocar al animal.

En algunos de los pueblos de España, todavía se sigue la tradición de fabricar pequeñas cruces de ORICUERNO (fabricadas con el supuesto cuerno del animal) las cuales se emplean para eliminar la ponzoña de las aguas. En BRAÑOSERA una comarca de la MONTAÑA PALENTINA, en la provincia de Palencia (Castilla y León), existe una leyenda conocida como “EL AGUA DEL ALICORNIO”, donde se le atribuye a este animal mitológico cualidades extraordinarias. Como hemos dicho, esta criatura fiera, solo puede ser amansada si una joven virginal se presenta ante él, enseñándole uno de sus pechos. Entonces según la creencia mitológica, el ORICUERNO se amansa dejándose tocar por la dama, reposando su cabeza sobre el pecho de la virgen. Único momento en el que puede ser cazado sin ofrecer resistencia.

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