miércoles, 31 de enero de 2018

LA SHOA

Se conoce con el término Holocausto o Shoá a la persecución y aniquilación sistemática de los judíos europeos por parte del Estado alemán nacionalsocialista y sus colaboradores. Este plan sistemático se desarrolló durante el período que media entre el ascenso al poder del nazismo en 1933, hasta la finalización de la Segunda Guerra mundial en 1945. Durante este período, fueron asesinados 6.000.000 de judíos. Los judíos fueron las víctimas principales de la barbarie nazi, por ser definidos como una raza o etnia inferior. Aunque no fueron los judíos las únicas víctimas del Holocausto. Muchos de los once millones de civiles asesinados fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos o como en el caso de los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová, los homosexuales y los prisioneros de guerra. Hubo otros grupos que fueron también objeto de destrucción debido a su percibida “inferioridad racial”: los Sinti y Roma (gitanos), los discapacitados y algunos pueblos eslavos, especialmente polacos y rusos.

La palabra Holocausto proviene del griego antiguo: olos, que significa “todo” y kaustos o kautos, que significa “quemado”. Este término puede referirse a una ofrenda ofrecida en sacrificio y consumida totalmente por el fuego, o a una gran destrucción de la vida, especialmente con fuego. La palabra con el significado de una ofrenda que es quemada en sacrificio aparece frecuentemente en escritos religiosos a lo largo de los siglos, particularmente en las descripciones de rituales que incluían sacrificios con fuego. En los escritos seculares, holocausto normalmente significa “destrucción completa o total”, connotación que fue particularmente dominante desde fines del siglo XIX hasta la época de la carrera armamentista de mediados del siglo XX.

En las primeras referencias al asesinato de los judíos en Europa por parte de los nazis también se continuó con este uso del término. En 1941, algunos escritores ya empleaban el término Holocausto para referirse a los crímenes de los nazis contra los judíos, pero en estos casos iniciales no se le atribuía exclusividad al término. Sin embargo, avanzada la década de 1940 se iniciaba un proceso de cambio. Holocausto (con H mayúscula o minúscula) pasó a ser un término más específico debido a que era utilizado en traducciones israelíes de la palabra Shoá. Esta palabra hebrea se comenzó a utilizar frecuentemente para denotar el asesinato de judíos en Europa cometido por los nazis. (Los judíos que hablaban yidish utilizaban el término churbn, una traducción de Shoá al idisch) La identificación de Holocausto con Shoá se vio de manera muy clara en la traducción oficial al inglés de la Declaración de Independencia de Israel en 1948, en las publicaciones traducidas de Yad Vashem en la década de 1950 y en la cobertura periodística del juicio a Adolf Eichmann en Israel en 1961.

Resulta imposible saber con exactitud el número de víctimas judías, no obstante, las estadísticas indican que el total superó las 5.860.000 personas. La mayoría de los investigadores aceptan la cifra aproximada de seis millones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se registraron todas las víctimas de la Shoá; hubo numerosos registros confeccionados por los nazis y luego destruidos por ellos para ocultar sus crímenes o perdidos, quemados o dañados durante las intervenciones militares; los registros tenían informaciones fragmentadas que no incluían por ejemplo, origen, nacionalidad o religión de las víctimas.



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