martes, 25 de septiembre de 2018

EL ACUERDO DE PARÍS Y EL PROTOCOLO DE KIOTO

Estamos en el Tiempo de la Creación 2018.  El Acuerdo de París, es un acuerdo dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su aplicación sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto. El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros, adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para firma el 22 de abril de 2016 para celebrar el Día de la Tierra. Hasta el 3 de noviembre de 2016 este instrumento internacional había sido firmado por 97 partes, lo cual comprende 96 países firmantes individualmente y la Unión Europea, la cual ratificó el acuerdo el 5 de octubre de 2016. De esta manera se cumplió la condición para la entrada en vigor del acuerdo (Artículo 21,1) al ser ratificado por más de 55 partes que suman más del 55 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. El jefe de la Conferencia de París, el Ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, dijo que este "ambicioso y balanceado" plan es un "punto decisivo histórico" en el objetivo de reducir el calentamiento global.

Objetivo
Conforme al propio texto del instrumento internacional, tal como se enumera en su Artículo 2, el acuerdo tiene como objetivo "reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza" para lo cual determina tres acciones concretas:

a) Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático;

b) Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos;

c) Elevar las corrientes financieras a un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

Protocolo de Kioto sobre el cambio climático

El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), y los otros tres son gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5 %, dentro del periodo que va de 2008 a 2012, en comparación a las emisiones a 1990. Por ejemplo, si las emisiones de estos gases en 1990 alcanzaban el 100 %, para 2012 deberán de haberse reducido como mínimo al 95 %. Esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5 % como mínimo, sino que este es un porcentaje a escala global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir la contaminación global.

El protocolo fue inicialmente adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de 2005. En noviembre de 2009, eran 187 estados los que ratificaron el protocolo.Estados Unidos, mayor emisor de gases de invernadero mundial, no ha ratificado el protocolo. El instrumento se encuentra dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. El protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces no pudo hacer la CMNUCC.

Antecedentes
El 11 de diciembre de 1997 los países industrializados se comprometieron, en Kioto, a ejecutar un conjunto de medidas para reducir los gases de efecto invernadero. Los gobiernos signatarios de dichos países pactaron reducir en al menos un 5 % en promedio las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990. El acuerdo entró en vigor el 16 de febrero de 2005, después de la ratificación por parte de Rusia el 18 de noviembre de 2004.

El objetivo principal es disminuir el cambio climático antropogénico cuya base es el incremento forzado del efecto invernadero. Según las cifras de la ONU, se prevé que la temperatura media de la superficie del planeta aumente entre 1,4 y 5,8 °C de aquí a 2100, a pesar que los inviernos son más fríos y violentos. Esto se conoce como calentamiento global. «Estos cambios repercutirán gravemente en el ecosistema y en nuestras economías», señala la Comisión Europea sobre Kioto.

Una cuestión a tener en cuenta con respecto a los compromisos en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es que la energía nuclear queda excluida de los mecanismos financieros de intercambio de tecnología y emisiones asociados al Protocolo de Kioto, pero es una de las formas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en cada país. Así entonces, se recomienda la energía nuclear como una de las tecnologías clave para la mitigación del calentamiento global.

La fuente de esta información es Wikipedia. 

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador

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EL HOMBRE DE LA SINDONE RECONSTRUIDO EN 3D


La reconstrucción de los Evangelios parece coincidir con los descubrimientos del Giulio Fanti de la Universidad de Padua. Esta estatua es la representación tridimensional a grandeza natural del Hombre de la Sindone, realizada sobre las medidas milimétricas tomadas del lienzo en que fue envuelto el cuerpo de Cristo durante la crucifixión, explica Giulio Fanti, profesor de Mediciones mecánicas y térmicas en la Universitá di Padova y experto de la reliquia. El profesor, sobre la base de sus mediciones, ha hecho realizar un “calco” en 3D que le permite afirmar que estas son las reales medidas del Cristo crucificado.

“Consideramos que tenemos finalmente la imagen precisa de cómo era Jesús en esta tierra. De ahora en adelante ya no se le podrá representar sin tener esta obra en cuenta”. El profesor ha confiado al semanario Chi la exclusiva de esta obra suya, y les reveló: “Según nuestros estudios, Jesús era un hombre de una belleza extraordinaria. Esbelto, pero muy robusto, tenía un metro ochenta centímetros de alto, cuando la estatura media de la época era de 1,65 metros. Y tenía una expresión real y majestuosa”.

A través del estudio y la proyección tridimensional de la figura, Fanti ha podido también hacer un cómputo de las numerosísimas heridas sobre el cuerpo del Hombre de la Sindone: “En la Sábana Santa he contado 370 heridas de flagelo, sin tener en cuenta las laterales, que el lienzo no ofrece porque envolvía sólo la parte anterior y posterior del cuerpo. Pero podemos lanzar la hipótesis de unos 600 golpes. Además, la reconstrucción. Además la reconstrucción tridimensional ha permitido reconstruir que en el momento de la muerte, el hombre de la Sindone estaba encorvado hacia la derecha porque el hombro derecho estaba luxada de manera tan grave que había lesionado los nervios”.

Las preguntas que envuelven el misterio de la Sindone siguen aún presentes, seguramente en ese hombre martirizado vemos el signo del sufrimiento, y en él encontramos un poco de cada uno de nosotros; pero también – a los ojos de la fe – la esperanza de que ese hombre no fuese un hombre cualquiera, sino el Hombre por excelencia, ese Ecce Homo que se presentó dócil frente a Pilatos y que tras la tremenda flagelación fue crucificado siendo inocente, pero cargando con las culpas de todos.

Y aunque en la Sindone no sea obligatorio ni siquiera para el cristiano, la excepcionalidad de ese lino permanece allí para desafiar nuestra comprensión y nuestras certezas, casi como hizo en persona Jesús de Nazaret, que desafió nuestras certezas amando a sus perseguidores, perdonándoles desde la cruz y venciendo a la muerte hace dos mil años…

Fuente:

LA LEYENDA DE LA MONJA DEL VASO


La Monja del Vaso con Agua, llamada simplemente La Monja del Vaso o también, La Monja del San Juan de Dios, es un fantasma legendario del folclore costarricense que, según la leyenda, se pasea por los pasillos del Hospital San Juan de Dios en San José, el hospital más antiguo de Costa Rica.

Se cuenta que hubo una mujer que sus padres la obligaron a tomar los votos aun cuando ella no estaba de acuerdo, dando como resultado que ella no realizara de buena fe las cosas que comúnmente realiza una monja. Ella pertenecía a la orden de Las Hermanas de la Caridad, una congregación religiosa católica femenina dedicada al servicio corporal y espiritual de los pobres enfermos.

Estas religiosas usaban un atuendo que se caracterizaba por un sombrero blanco de alas, cuya forma recuerda un barco de papel. El hospital, a su vez, y a pesar de los cambios de la modernidad, ha conservado gran parte de sus viejos pasillos y salones originales, lo que ha contribuido, con el pasar de los años, a que la leyenda permanezca vigente, como sucede con muchas construcciones antiguas alrededor del mundo donde las personas que las habitaron tuvieron algún tipo de sufrimiento físico y fallecieron.

Aquí tenia el cargo de cuidar o dar consuelo a todos aquellas personas que se encontraban desahuciados. Pero el trato que ofrece la monja a los pacientes era malo, ya que tardaba demasiado tiempo en cumplir con sus actividades, pero lo peor de esta historia es que los pacientes en sus últimos días de vida pasaban rogando por su ayuda. Incluso un día una persona le rogó para aliviar el sufrimiento que estaba pasando en los últimos días, pero la monja rotundamente se negó a cumplir el último deseo del moribundo, razón por la cual quedó maldita y su espectro, desde entonces, se pasea por las noches por los pasillos del viejo hospital.

Muchas personas aseguran que el hombre que pidió su ayuda era Jesucristo, quien realizó ese acto para probar la dureza del corazón de la monja; aunque también muchos afirman que era solo una persona que vivía sus últimos días. Pero esto no es seguro, pero eso sí, el hombre en poco tiempo murió, por lo que la monja quedó con muchos remordimientos que no la dejaban dormir, y que en pocos meses la llevaron a la muerte sin tener la oportunidad de arrepentirse.

La leyenda cuenta que después de todos estos sucesos extraños la mujer con vestidura de monja aparece en el pabellón donde se encontraban los enfermos más graves del hospital de San Juan de Dios, pero siempre lleva en sus manos un vaso de agua. Recorre todos los corredores que comunican con las habitaciones de los enfermos con el vaso lleno de agua, se dice que aquellos que beben del vaso, sanan milagrosamente, mientras que otras versiones dicen que, ante el miedo que la aparición produce, nadie acepta el vaso, por lo que el alma de la monja no puede descansar.

SAN MIGUEL ARCANGEL

Es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales""Jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento. Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno. La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego. Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte. El mismo nombre de Miguel, nos invita a darle honor, ya que es un clamor de entusiasmo y fidelidad. Significa "Quién como Dios". Satanás tiembla al escuchar su nombre, ya que le recuerda el grito de noble protesta que este arcángel manifestó cuando se rebelaron los ángeles. San Miguel manifestó su fortaleza y poder cuando peleó la gran batalla en el cielo.

Por su celo y fidelidad para con Dios gran parte de la corte celestial se mantuvo en fidelidad y obediencia. Su fortaleza inspiró valentía en los demás ángeles quienes se unieron a su grito de nobleza: "¡¿Quién como Dios?!" Desde ese momento se le conoce como el capitán de la milicia de Dios, el primer príncipe de la ciudad santa a quien los demás ángeles obedecen. En el Antiguo Testamento, San Miguel aparece como el guardián de la nación hebrea. En el libro de Daniel, Dios envía a San Miguel para asegurarle a Daniel su protección: "Y ahora volveré a luchar con el príncipe de Persia...Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro príncipe, mi apoyo para darme ayuda y sostenerme" Daniel 10-13. "En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo" Daniel 12-1. El pueblo del profeta eran los judíos. Por lo tanto, es aceptado que el ángel que el Señor había asignado a los Israelitas en los días de Moisés, para guiarles a través del desierto y llevarlos por las naciones idólatras que destruiría por medio de ellos, es el mismo San Miguel.

En el libro del Exodo el Señor dijo a los Israelitas: “He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz: no le seas rebelde, que no perdonara vuestras transgresiones, pues en el esta mi Nombre. si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminara delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré. No te postrarás ante sus dioses, ni les darás culto, ni imitaras su conducta; al contrario, los destruirás por completo y romperás sus estelas. Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dios”.
Ex 23-20.

Después de la muerte de Moisés, según la tradición judía, San Miguel altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés. En obediencia al mandato de Dios, San Miguel escondió la tumba de Moisés, ya que la gente y también Satanás querían exponerla para llevar a los Israelitas al pecado de idolatría. San Miguel recibió de Dios el encargo de llevar a término sus designios de misericordia y justicia para su pueblo escogido. Vemos como Judas Macabeos antes de iniciar cualquier batalla en defensa de la ley y del Templo clamaba la ayuda de San Miguel y le confiaban su defensa:

“En cuanto los hombres de Macabeos supieron que Lisias estaba sitiando las fortalezas, comenzaron a implorar al Señor con gemidos y lagrimas, junto con la multitud, que enviase un ángel bueno para salvar a Israel.... Cuando estaban cerca de Jerusalén apareció poniéndose al frente de ellos un jinete vestido de blanco, blandiendo armas de oro. Todos a una bendijeron entonces a Dios misericordioso y sintieron enardecerse sus ánimos” 2 Mac. 11-6

“Tu, soberano, enviaste tu ángel a Exequías, rey de Juda, que dio muerte a cerca de ciento ochenta y cinco mil hombres del ejercito de Senaquerib. Ahora también, Señor de los cielos, envía un ángel bueno delante de nosotros para infundir el temor y el espanto. ¡Que el poder de tu brazo hiera a los que han venido blasfemando a atacar a tu pueblo santo!” 2 Mac. 15-22

En la actualidad, los judíos invocan al Arcángel Miguel como el principal defensor de la sinagoga y como protector contra sus enemigos. En la fiesta de la expiación concluyen sus oraciones diciendo: "Miguel, príncipe de misericordia, ora por Israel". La posición de San Miguel es también muy importante en el Nuevo Testamento donde continúa su poderosa defensa.  Con sus ángeles, el libra la batalla victoriosa contra Satanás y los ángeles rebeldes, los cuales son arrojados del infierno.  Es por eso venerado como guardián de la Iglesia.

"Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles combatieron con el Dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero" Apocalipsis 12,7-9

Se nos enseña en la Tradición que San Miguel preside el culto de adoración que se rinde al Altísimo y ofrece a Dios las oraciones de los fieles simbolizadas por el incienso que se eleva ante el altar. La liturgia nos presenta a San Miguel como el que lleva el incienso y esta de pie ante el altar como nuestro intercesor y el portador de las oraciones de la Iglesia ante el Trono de Dios. 

LA LEYENDA DE LA MARGARITA

Érase una vez una flor muy bella que crecía en el campo en primavera. Su nombre era MARGARITA, y vivía en un campo verde enorme rodeada de otras sus hermanas. Era orgullosa y coqueta, presumiendo por doquier de sus pétalos blancos e inmaculados, más bonitos que los de sus compañeras. Las mariposas y abejas que la sobrevolaban se quedaban extasiadas contemplándola, cantando de alegría. Ella se balanceaba, presumida ante tales zumbidos de admiración. Incluso dejaba que los insectos se posaran sobre ella con la condición de que no estropeasen sus hermosos pétalos.

Así vivía feliz hasta que, un día, una familia acudió al campo a comer, y los niños, asombrados ante la bella MARGARITA, la tomaron para mostrársela a sus padres. Ella, en su inocencia, estaba orgullosa de haber sido la elegida. Pero, la madre les propuso un juego: deshojar la flor jugando a alternar un 'te quiero' y 'no te quiero' en cada pétalo que arrancaban. Horrorizada al ver que le estaban arrebatando sus bellos pétalos comenzó a llorar desconsoladamente hasta que murió de pena. Pero el último pétalo fue un 'te quiero' dicho por la madre a sus hijos, y pudo ver unas dulces sonrisas antes de morir. Desde entonces, este juego de pétalos se ha hecho popular en todo el mundo.

El significado de esta historia es que las MARGARITAS simbolizan la unidad: un perfecto equilibrio entre sencillez y la belleza. Están relacionadas con la poesía y la literatura y se dice que activa la concentración y el intelecto. Cuando son blancas, son un símbolo de amistad y sentimientos inocentes; si son amarillas en cambio están preguntándote "¿me amas?".

¿PUEDE APARECERSE LA VIRGEN?-Segunda Parte

Las revelaciones marianas, cuando son auténticas, tienen como finalidad santificar al vidente, no a los demás. Por eso son “PRIVADAS”. Los casos de LOURDES (cuyos mensajes hicieron santa a BERNADETTE SOUBIROUS) y de FÁTIMA (cuyos mensajes hicieron a LUCÍA abandonar el mundo e ingresar como monja de clausura) lo confirman. El primer destinatario de los mensajes es, la persona que los recibió. Ella es quien debe meditarlos, convertirse y cambiar de vida. Sólo ella queda comprometida a vivir lo que los mensajes piden. En este sentido, la Iglesia considera, con razón, a los videntes como la mejor prueba de la autenticidad de un mensaje. Si la Virgen quisiera hacer conocer sus mensajes a las demás personas, ¿por qué no se presenta directamente ante los demás? ¿Por qué emplea intermediarios, a veces dudosos, haciendo más difícil las cosas, con el riesgo de que éstos no sean creídos, si la intención de la Virgen es allanar los caminos hacia Dios?

Las experiencias místicas son para santificar al vidente, y a través de él a los demás. Pero no obligándolos a creer en los mensajes, que si bien pueden ser útiles a él, no necesariamente se adecuan a la espiritualidad del resto del pueblo de DiosPor eso cuando alguna revelación mariana conlleva la orden de ser difundida y obedecida en todas partes, no es probable que sea auténtica. El tercer punto que hay que aclarar, es que cuando el Papa, o un obispo, aprueban una determinada manifestación de la Virgen María, lo que aprueban es el culto, la devoción, el rezo bajo esa determinada forma, pero no la visión ni los mensajes. La Iglesia simplemente constata que el rezar a María en ese lugar, bajo ese nombre, y con esas características, no hace mal ni tiene desviaciones. Pero no asegura que hayan sido auténticas las experiencias que le dieron origen.

Pongamos un ejemplo. En el pueblo de Italia, llamado LORETO, se venera una pequeña casa que, según la tradición, era la residencia de la Virgen María en Nazaret. ¿Cómo llegó esta casa desde Nazaret a Loreto? Según la tradición, cuando en el siglo XIII los cristianos europeos no podían peregrinar a Tierra Santa para visitar los lugares sagrados, porque habían caído en manos de los musulmanes, los ángeles trajeron “volando” la casa hasta Italia, para que los peregrinos pudieran visitarla y no tuvieran que viajar hasta allí. Por eso NUESTRA SEÑORA DE LORETO es la patrona de la aviación. Ahora bien, el PAPA SIXTO V en el siglo XVI aprobó la devoción a esta advocación, pero no sus “REVELACIONES”. Es decir, el viaje aéreo de la casa (la cual, según los estudios arqueológicos, ni siquiera corresponde al tipo de edificación palestina) no es objeto de fe.

La Iglesia, cuando acepta una devoción, no avala la revelación que la originó. Aceptó la devoción de LA SALETTE pero no sus mensajes. Aceptó la devoción de FÁTIMA pero no sus tres “secretos”. ¿Por qué esa diferencia? Porque mientras reconoce que las “devociones” no hacen mal (si están correctamente orientadas), las “revelaciones” privadas responden a las necesidades espirituales del que las experimentó, y no a la de los demás creyentes. Por eso la única revelación sobre la que se asienta la fe de la Iglesia, y de la cual da totales garantías, es la Biblia. Luego de estas tres precisiones, respondamos ahora a la cuestión central: ¿cómo saber si una revelación privada tiene posibilidad de ser auténtica? ¿Qué características debe mostrar?

Existe una regla de oro para saberlo, y es la siguiente: cuando una revelación privada contradice a la Biblia (revelación pública) no es legítima. Porque la Biblia viene de Dios, y Dios no puede contradecirse. A la luz de este principio hagamos ahora un análisis de algunos “mensajes” que conocemos, y que se hallan ampliamente difundidos entre muchos cristianos bien intencionados. En primer lugar, en las revelaciones privadas María ha asumido un rol preponderante. Se la ve por todas partes, varias veces al año, en las ciudades y pueblos más distantes del mundo. Ella es la figura central, fundamental, y a veces hasta reclamando una atención exclusiva a su personaMaría de los Evangelios, en cambio, siempre se mostró prudente, mesurada, discreta, y en segundo plano respecto de Jesús.

En las revelaciones privadas María habla muchísimo, muestra una locuacidad y verborragia impresionantes. Libros enteros recogen sus mensajes, y se publican gruesos volúmenes con sus profecías y vaticinios. María de los Evangelios, en cambio, casi ni habla. En todo el Nuevo Testamento apenas la oímos expresarse en seis oportunidades. Sólo dijo seis “palabras”. Una menos que las siete palabras de Jesús en la cruz. En las revelaciones privadas María anuncia casi siempre mensajes lúgubres, tétricos, sombríos. Sus vaticinios son de catástrofes y desgracias. Parece haberse vuelto pesimista, depresiva y amargadaMaría en los Evangelios, en cambio, es una mujer de esperanza, de optimismo y alegría. En los peores momentos de su vida la oímos cantar de gozo, y mirar con confianza el futuro del mundo. Pero lo peor de todo es que, en las revelaciones privadasMaría anuncia mensajes que contradicen las palabras de Jesús recogidas en la Biblia. Por ejemplo:

a) Jesús repite constantemente en su prédica: “no tengan miedo” (Lc 5,10; 12,7; Mt 14,27; 17,7; 28,5; 28,10; Jn 14,27; Ap. 1,17). En cambio María en casi todos sus mensajes parece que buscara aterrorizar a la gente con anuncios tremendistas de infortunios y cataclismos cósmicos.

b) Jesús no quiso dar la fecha del fin del mundo, ni siquiera de un modo aproximado. En cambio, en muchos mensajes María advierte que el fin del mundo está próximo, y hasta ha llegado a fijar la fecha.

c) Jesús enseñó que Dios está al lado de todos los hombres, sean santos o pecadores. Que Dios hace salir el sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos e injustos (Mt 5,45). En cambio, María en sus mensajes promete únicamente estar al lado de los buenos, y ayudar a los que rezan el rosario, la invocan y la veneran.

d) Jesús nunca dijo que se salvará sólo quien amen a Dios. Al contrario, reconoció que es posible salvarse sin conocer a Dios, si uno ama y ayuda a sus semejantes; pues con esto está agradando a Dios, sin darse cuenta (Mt 25,40). Ya desde el Concilio Vaticano II la Iglesia enseña claramente la posibilidad de salvación de los ateos. En cambio, María dice que sólo se salvarán los que tienen fe en Dios y aman a ella.

e) Jesús nunca aseguró que por practicar un rito o devoción los cristianos ganarían la vida eterna. Dejó bien en claro que sólo el amor al prójimo es lo que salva (Mt, 25.31-46; Mc 10,17-22; Jn 13,33). En cambio, María advierte en sus mensajes que, para poder salvarse, hay que tener agua bendita, velas para cuando venga la oscuridad final, rezar el rosario, y tener una imagen de Jesús.

f) La Biblia enseña que la idea de salvar a la humanidad viene de Dios. Que él es el autor del proyecto salvífico. La carta a Tito dice: “Dios, nuestro salvador” (1,3; 2,10), y el Apocalipsis: “La salvación viene de nuestro Dios” (7,10; 12,10; 19,1). En cambio, María nos dice que Dios quiere castigar al mundo, destruirlo, acabar con los hombres, pero ella hace fuerzas para salvarnos. Con lo cual, quienes aceptan estos mensajes, en vez de buscar la protección en Dios, ¡buscan protección contra Dios!

María no puede ser la autora de estos mensajes, ni de ningún otro que se les parezca. Un examen sereno nos lleva a concluir que provienen más bien de los traumas, rencores, miedos y resentimientos inconscientes del supuesto vidente. Y lo peor de todo, es que al atribuírselos a María la hacen quedar muy mal. No tenemos derecho a agraviar a la Virgen de ese modo, atribuyéndole textos y mensajes que lejos de expresar su grandeza resultan más bien ofensivos para ella. La imagen que se desprende de éstos es más la de un ser vengativo y rencoroso, que la de que aquella que cantaba: “La misericordia de Dios se extiende de generación en generación” (Lc 1,50).

María fue la criatura más sublime de la historia de la salvación. La Biblia le otorga títulos que no se los da a ningún otro ser humano. Es la “LLENA DE GRACIA” (Lc 1,28), la “BENDITA ENTRE LAS MUJERES” (Lc 1,42), la “BIENAVENTURADA POR TODAS LAS GENERACIONES” (Lc 1,48). Por eso aquellos que veneramos y amamos a María, como nuestra Mamá del Cielo, debemos cuidar que su imagen nunca se opaque para que siga siendo el reflejo de la alegría, la esperanza y el optimismo cristiano.

Ariel Alvarez Valdés
Biblista

ABADDONA

Su nombre significa “El Arrepentido”. Éste ángel, originalmente fue un serafín que se reveló contra Dios, pero finalmente se arrepintió y fue perdonado, aunque otra versión dice que, aunque lo perdonaron, no lo dejaron volver al Cielo, y como no quiso ir de nuevo al infierno, se quedó penando en la Tierra, llenándose de pesar y culpa, por eso y otras cosas comenzó a pensar diferente, siendo más desconfiado, pesimista y paranoico. Se dice que ahora ABADDONA tienta a las personas, sobre todo a los jóvenes, haciéndolos sentir culpables de todo lo malo que pasa, atormentándolos, humillándolos, hasta que ellos pierden la cordura y se suicidan.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

¿PUEDE APARECERSE LA VIRGEN?-Primera Parte

De vez en cuando los diarios y las revistas dan la noticia de que la Virgen María se apareció en alguna parte del mundo, y que reveló ciertos mensajes a la persona que tuvo la suerte de verla. Unos reaccionan de una manera incrédula. Otros las admiten como ciertas. Y algunos les dan tal importancia, que las equiparan casi a las Sagradas Escrituras y las convierten en el centro de su espiritualidad y de su reflexión. Ante todo, y para evitar confusiones, debemos distinguir dos tipos de “revelaciones”: LA PÚBLICA Y LA PRIVADALa REVELACIÓN PÚBLICA es la que Dios hizo al pueblo de Israel durante su historia. Comenzó a revelar su Palabra a Abraham (según la tradición, hacia el año 1800 a.C.) y terminó con la muerte de Jesucristo y de sus apóstoles (alrededor del año 100 d.C.). Es decir, duró 1900 años, y ya ha terminado. Actualmente, esa revelación está recogida en la Biblia, y se la considera obligatoria e imprescindible para la vida y la salvación de cualquier creyente. Sin conocer estos mensajes, nadie puede decir seriamente que es cristiano. La SEGUNDA REVELACIÓN, LA PRIVADA, ocurre cuando Dios, la Virgen o algún santo se aparecen a alguien y le dan a conocer un nuevo mensaje. ¿Qué valor tienen estas revelaciones privadas? La Iglesia enseña dos cosas sobre ellas: a) que sólo el Papa o los obispos pueden aceptar oficialmente el culto nacido de la aparición de la Virgen; b) que aunque una devoción sea aprobada por la Iglesia, los mensajes que la acompañan nunca son obligatorios; uno puede rechazarlos y negarse a aceptarlos. Las apariciones de la Virgen surgieron ya en los primeros siglos de la Iglesia, pero fue a partir del siglo XIX cuando se dieron las grandes manifestaciones: en 1803 la MEDALLA MILAGROSA; en 1846 NTRA. SRA. DE LA SALETTE; en 1858 NTRA. SRA. DE LOURDES; en 1917 NTRA. SRA. DE FÁTIMA.

Junto con estas devociones, que se extendieron rápidamente por todas partes, se propagó también, aunque quizás de buena fe, el afán de videncia y de lo sobrenatural. Y entre 1928 y 1975 se registraron 255 apariciones de la Virgen en distintas partes del mundo. Italia fue el lugar más prolífico (83). Le siguieron Francia (30), Alemania (20) y Bélgica (17). Desde 1975 las apariciones de la Virgen, lejos de disminuir, aumentaron en forma considerable, así como las personas que se presentan anunciando mensajes y revelaciones de ella. Ahora bien, ¿qué actitud deben tomar los cristianos frente a un mensaje supuestamente revelado por María? En los casos en que la Iglesia no se pronuncia oficialmente (es decir, el 95 % de las veces, ya que conserva una extrema prudencia), ¿podemos nosotros averiguar si una determinada visión tiene cierta seriedad, o es mera sugestión del vidente? No solamente podemos, sino que debemos hacerlos. El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica dice al respecto: “A lo largo de los siglos hubo revelaciones llamadas privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Guiados por el Magisterio de la Iglesia, los fieles deben discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia” (Nº 67).

El Catecismo, pues, advierte dos cosas: a) que no todos esos mensajes vienen necesariamente de Dios; b) que son los fieles quienes deben aprender a discernir cuáles son auténticos y cuáles no. Pero, ¿cómo saber si una revelación es auténtica? ¿Existe alguna regla práctica que pueda aplicarse? Sí, existe. Pero antes de enunciarla debemos hacer tres aclaraciones. La primera, y siguiendo en esto a las Sagradas Escrituras, es que jamás la Virgen María SE APARECIÓ A NADIE, NI PODRÁ APARECERSE A NINGÚN SER HUMANO EN ESTE MUNDO. NO EXISTEN LAS APARICIONES DE LA VIRGEN. ¿POR QUÉ NO? PORQUE LA VIRGEN MARÍA HA MUERTO. Y según la Biblia, los muertos no pueden aparecerse nunca a nadie. Quien ha partido de este mundo a la otra vida, al más allá, no puede regresar, ni entrar en contacto físico, ni en comunicación sensible con los vivos (Sal 39,14; Job 10,21-22; 2 Sm 14,14; 12,22-23; Dn 12,2; 2 Mac 7,9; 7,36; Sab 16,14; Lc 16,19-31).

El mundo de los vivos y el de los muertos que resucitaron son de dos especies distintas. Y mientras vivamos en la tierra jamás podremos ver, ni oír, ni palpar a éstos, pues no tienen ya un cuerpo físico como el nuestro. Por eso la Biblia condena severamente todo intento de comunicación con los muertos (Lv 19,31; 20,6), dice que es algo abominable para Dios (Dt 18,11-12), y hasta decretaba la pena de muerte para quien lo hiciera (Lv 20,27). Dios no aprueba, los intentos de comunicación física o sensible con el más allá. La única excepción fue la de Jesús resucitado, que pudo aparecerse a sus apóstoles porque aún no se había ido al más allá. Pero luego de 40 días subió a los cielos y ya no se apareció más en la tierra. La Biblia afirma que sólo aparecerá por segunda vez al final de los tiempos (Hch 1,11; Jn 14,1-3; Hb 9,28).

¿Entonces cómo debemos tomar los fenómenos marianos llamados “APARICIONES”? Para explicarlos, debemos distinguir entre “APARICIÓN” Y “VISIÓN”. Una “APARICIÓN” es un hecho objetivo, que se produce fuera de nosotros, que no depende de quien lo capta sino de quien se presenta. Pongamos un ejemplo. Si se reúne un grupo de personas en una habitación, y de pronto entra alguien por la puerta, todos lo verán. Esa es una “APARICIÓN”. Si, en cambio, en ese mismo grupo alguien comienza a decir: “¡Veo a la Virgen, veo a la Virgen!”, y nadie más que esa persona la percibe, se trata de una “VISIÓN”, no de una “APARICIÓN”. Para que sea una “APARICIÓN” debe producirse fuera de la persona, y ser captada por todos. Todos los fenómenos marianos que se han dado en la historia, han sido siempre “VISIONES”, no “APARICIONES”.

En el de LOURDES, por ejemplo, la única en “ver” a la Virgen fue la pequeña BERNADETTE. En el de FÁTIMA o de LA SALETTE, a pesar de los muchos testigos, sólo los pastorcitos “vieron” a la Señora. No fueron, “APARICIONES”. Incluso las miles de personas que el 13 de octubre de 1917, último día de las manifestaciones de FÁTIMA, notaron cómo el sol giraba alocadamente en el cielo cual si fuera una bola de fuego, no contemplaron un hecho real sino una “VISIÓN”, aunque de tipo colectiva. En primer lugar, porque en los países vecinos, que estaban alumbrados en ese momento por el mismo sol, no lo vieron girar. Y además, porque de haber girado nuestro sistema solar se habría desencajado y habría saltado hecho trizasNo debemos pensar que por tratarse de “VISIONES”, sean necesariamente delirios o desvaríos. Puede suceder que, en ciertas ocasiones, Dios toque la retina, o la sugestión, o la imaginación de una persona y le permita tener una experiencia divina cierta. Pero no deja de ser una “VISIÓN”. Ya el papa BENEDICTO XIV, en 1738, pedía que no se hablara más de “APARICIONES” de la Virgen, sino de “VISIONES”.

Ariel Alvarez Valdés
Biblista

LA BATALLA DE TUCUMÁN

Fue uno de los hechos de armas más difíciles de describir. Atento a la gran variedad de eventos que la configuraron, así como a la amplia libertad con la que se movieron sus protagonistas, sin seguir órdenes superiores. Fue "la más gaucha de todas las batallas" que se lucharon durante la gesta de la independencia y significó un importante punto de inflexión, después del desastre de HUAQUI, que tuvo lugar el 20 de junio de 1811. El 11 de setiembre de 1812 el GRAL. MANUEL BELGRANO arribaba a la actual provincia de Tucumán, conduciendo mil seiscientos soldados, en estado deplorable, junto con los jujeños que, en masa, seguían al Ejército del Norte, en su retirada hacia el sur. El Gobierno había ordenado retroceder hasta Córdoba y no arriesgar sus tropas en ninguna acción, ante la clara superioridad del enemigo. El ejército del rey lo seguía de cerca, con tres mil trescientos soldados, dos escuadrones de caballería y trece cañones.

Llevar consigo a cuestas a todo el pueblo de Jujuy, en la epopeya que conocemos como el ÉXODO JUJEÑO, significó un gran pesar en el espíritu del GRAL. BELGRANO. Ver cómo familias enteras eran arrancadas de su terruño para acompañar a los soldados en su marcha retrógrada, lo afectó en tal medida que se prometió no volver a repetir una decisión tan drástica. El general estaba ya cansado de retroceder y buscaba cualquier pretexto para detenerse y jugarse el todo por el todo frente a su rival, el general realista JUAN PÍO TRISTÁN Y MOSCOSO, un viejo conocido suyo de sus correrías estudiantiles en España. Ni bien los tucumanos se enteraron de que BELGRANO se encontraba cerca, fueron, alarmados, a reunirse con él y le ofrecieron todo lo que tenían a su alcance a fin de que no desamparase a la provincia y se quedara con ellos a enfrentar a TRISTÁN. La actitud de los tucumanos le venía a BELGRANO como caída del cielo. Era el pretexto que necesitaba para detener su retirada y enfrentarse al enemigo.

El pueblo de Tucumán temía que BELGRANO repitiera con ellos lo que había realizado en Jujuy y los forzara a dejar todas sus posesiones; o bien que los abandonara, como había hecho con Salta, dejándolos a merced de TRISTÁN. En tal caso, el jefe realista se hubiera ensañado indudablemente con ellos, al haber adherido totalmente Tucumán a la revolución (a diferencia de Salta). La situación del ejército de BELGRANO era lúgubre: la cuarta parte de sus soldados estaba en el hospital. Solo tenía seiscientos fusiles para mil infantes y únicamente doscientos quince bayonetas, esenciales para que los soldados pudieran defenderse en la lucha cuerpo a cuerpo. Había solo veintiuna carabinas y treinta y cuatro pistolas de caballería. Necesitaba de todo. Sin embargo, el Primer Triunvirato, en Buenos Aires, tenía que vérselas con la amenaza de una inminente invasión portuguesa desde la Banda Oriental.

Por ello, no pudo enviarle a BELGRANO sus mejores unidades: los Regimientos de Infantería Nº 2 y Nº 5 y los GRANADEROS A CABALLO. No obstante, le remitió el cuerpo menos entrenado que tenía a mano: el BATALLÓN DE PARDOS Y MORENOS, o de CASTAS, que, al mando del COMANDANTE JOSÉ SUPERÍ, se cubriría de gloria en Tucumán y Salta. El 23 de setiembre los realistas llegaron a Los Nogales, veinte kilómetros al norte de la ciudad de Tucumán. TRISTÁN podía tomar el camino de la izquierda, que lo conducía, por el acceso norte, a San Miguel de Tucumán; o bien tomar el camino de la derecha, también llamado REAL O DEL PERÚ, que rodeaba a la ciudad por el oeste y desembocaba en la actual localidad de El Manantial, donde había un pantano cenagoso que se interponía entre el camino y la ciudad. Para acceder al pueblo, se debía cruzar un desvencijado puente de madera que desembocaba en el entonces CAMPO DE LAS CARRERAS, al sudoeste del casco histórico y céntrico de la ciudad.

BELGRANO, para defender la plaza, salió con su ejército para interponerse entre el invasor y la ciudad, con sus hombres de cara al norte, esperando la aparición de TRISTÁN en cualquier momento. Sin embargo, el ejército realista nunca se dejó ver. Solo envió algunas partidas de reconocimiento. TRISTÁN decidió hacer noche en Los Nogales y no avanzar en lo que quedaba de ese día. Como el enemigo no avanzaba, BELGRANO ordenó a sus hombres levantar la formación y dirigirse hacia la actual plaza Independencia, donde había establecido su cuartel general para descansar unas horas. A las dos de la madrugada del 24 de setiembre de 1812, BELGRANO hizo incorporar a sus hombres (los pocos que pudieron pegar un ojo) y los llevó nuevamente hacia su anterior posición, al despuntar el alba. El tiempo pasaba y TRISTÁN seguía sin aparecer.

En las filas patrias eran las ocho de la mañana y aún no había señales de TRISTÁN. Ansioso, BELGRANO comisionó a un intrépido joven tucumano, GREGORIO ARÁOZ DE LAMADRID para que, con doce DRAGONES DE LA PATRIA fuera a observar, como partida de avanzada, qué había sido del enemigo. Al poco tiempo, LAMADRID le notificó que TRISTÁN había levantado campamento y había tomado el CAMINO DEL PERÚ, por lo cual se esperaba que se le apareciera a BELGRANO por el CAMPO DE LAS CARRERAS, a sus espaldas. Sin perder tiempo, el general patriota hizo girar de posición a sus soldados, que ingresaron a la ciudad con gran entusiasmo, alentados por los ciudadanos que auguraban a sus hijos el mejor de los éxitos en el inminente combate. Con confianza, los patriotas formaron en un terreno al cual llegaron con bastante antelación, en razón del gran rodeo que tuvo que hacer el ejército real.

La caballería patria se desplegó, como era de estilo, en ambas alas: mejor ubicada la de la derecha, escondida en la espesura de las yungas. Los tres batallones de infantería formaban en el centro, con la artillería ubicada en los claros, entre batallón y batallón. Era de práctica concentrar toda la artillería en baterías para aprovechar mejor su poder de fuego. Esta arma se desaprovechó en Tucumán, al dejar seis piezas en la plaza y llevar solo cuatro, que se desparramaron inútilmente en el campo. En las primeras horas de la tarde aparecieron las primeras formaciones realistas, que venían en fila, tal cual habían cruzado el puente de El Manantial. Al divisar formada, con sus espaldas contra la ciudad, a la escuálida infantería patriota, transmitieron la noticia a TRISTÁN, quien se apresuró a llegar al frente de sus unidades. Entonces ordenó que la mediocre caballería de Tarija, que encabezaba su formación, se corriera hacia el extremo izquierdo para evitar cualquier maniobra de flanco de los patriotas. Siguiendo a la caballería y a la derecha de esta, acomodó al mejor batallón de infantería que tenía: EL ABANCAY.

Cuando los realistas se pusieron a tiro de artillería, los tres cañones patrios de la derecha abrieron fuego sobre EL ABANCAY y EL COTABAMBAS. Dos de ellos se concentraron sobre EL ABANCAY y le ocasionaron los primeros estragos. Como resultado del certero e incesante cañoneo patrio, EL ABANCAY sufrió importantes bajas. Sin embargo, su comandante, enardecido, recompuso sus filas y, apoyado por sus vecinos, COTABAMBAS y REAL DE LIMA, arremetieron contra el centro patriota e hicieron retroceder a WARNES, con su Batallón Nº 6, quien dejó descubierto el flanco izquierdo de FOREST Y SUS CAZADORES. Este embate realista se realizó sin órdenes de Tristán, que en ese momento hacía desmontar sus cañones. La infantería patriota se empezó a desbandar y los realistas capturaron los tres cañones del centro y de la derecha de BELGRANO.

En ese punto crítico, el intrépido DORREGO, advirtiendo el peligro, se lanzó, con su reserva, en auxilio de sus camaradas del Batallón Nº 6, que venía retrocediendo. En el momento crucial de la batalla, donde la escasa infantería patria cedía, vencida por la abrumadora diferencia numérica enemiga, dos comandantes patriotas, actuando por iniciativa propia, sin recibir órdenes de nadie ni ponerse de acuerdo, siguieron sus instintos guerreros y lograron dar vuelta el resultado de una batalla, que ya presagiaba perdida. DORREGO, desde la reserva, se arrojó con ahínco para cubrir la brecha que se había abierto entre los BATALLONES DE CAZADORES y el N.º 6. En ese mismo momento, BALCARCE, que a la derecha tenía escondidos, en los tupidos bosques, a sus ochocientos DRAGONES DE LA PATRIA y DECIDIDOS DE TUCUMÁN, ordenó atacar al enemigo pero no de frente, lo cual hubiera significado un inútil sacrificio y seguramente un fracaso.

En efecto, su caballería se hubiera estrellado contra una infantería armada y preparada para recibirla. Al contrario, ordenó a sus hombres avanzar sigilosamente unos metros, dar luego un leve rodeo y cargar, finalmente, sobre EL ABANCAY, por su costado izquierdo y por detrás. Los perplejos infantes realistas, que ya avanzaban victoriosos, quedaron sorprendidos al ver que, de la nada, se les venían encima hordas montadas atacándolos por el flanco y la retaguardia, a los alaridos. BALCARCE cargó contra la retaguardia de las primeras dos unidades de infantería realistas que tenía a mano: EL ABANCAY y EL COTABAMBAS, los cuales sorprendidos y aterrados a la vista de un espectáculo tan imponente como nuevo para ellos, no supieron tomar otro partido que el peligroso de acabar de desordenarse y acogerse al inmediato bosque.

Este funesto ejemplo, que fue desgraciadamente seguido por los demás batallones, dio ocasión a que los intimidados y confusos infantes disidentes los persiguieran con audacia, hiriendo y matando sin piedad a los que pudieron alcanzar de los realistas; reconocería un general español. Simultáneamente, DORREGO irrumpía con su reserva por la izquierda de FOREST, llenando el hueco que había dejado el desbande del Batallón Nº 6. Esta maniobra cortó completamente las posiciones del ABANCAY y del COTABAMBAS. En medio de este contragolpe patrio, FOREST consiguió rehacerse y recuperar la iniciativa. Rodeados los realistas por el frente y atacados por el huracán de gauchos, DECIDIDOS y DRAGONES, por la espalda, empezaron a desbandarse. El primero en huir fue su mejor unidad: EL ABANCAY; que en la retirada perdió a su coronel, varios prisioneros y banderas. Caído EL ABANCAY, rompió la línea izquierda del COTABAMBAS, quien, contagiado, se desbandó al poco tiempo y huyó, perdiendo también a su coronel, prisioneros y banderas.

Como un efecto dominó, desaparecido EL ABANCAY, desbandado EL COTABAMBAS, quedaba en el centro el Real de Lima, que también sufrió los efectos del pánico y tuvo la misma suerte que los otros dos batallones enemigos: pérdida de sus jefes, prisioneros y estandartes. Toda esa parte de la formación realista se desgrana así por grupos: los unos corren buscando el amparo de sus batallones de la derecha que, con mayor suerte, habían arrollado a SUPERÍ: los otros, con la reserva, se desenredan del desorden como pueden y se abrigan en el bosque del Camino de Santiago; pero muchos perecen a manos de los gauchos que en completa dispersión, saqueaban los equipajes y mataban fugitivos.
Entonces sucedió lo que nadie había imaginado: tres batallones patrios (el Nº 6, CAZADORES Y LA RESERVA) se encontraron dueños absolutos de esa parte del campo de batalla. Gran parte del parque enemigo estaba en su poder: municiones, mulas, pertrechos, artillería, carretas, bueyes, equipajes, así como un elevado número de prisioneros e insignias enemigas capturadas. Sin embargo, ignoraban qué había sido del GENERAL BELGRANO y del resto de las fuerzas ubicadas a la izquierda del dispositivo patrio, a saber: el grueso de la caballería gaucha, la otra unidad de artillería y los negros del Batallón de Pardos y Morenos.

La situación misma de las tropas enemigas les era desconocida. Nada alcanzaban a ver en todo aquel campo donde se había levantado un polvaredal impresionante, aún no se disipaba el humo de los mosquetes y de la artillería y había ingresado una manga de langostas en medio de la acción que dificultaba toda visibilidad. En ese momento, DORREGO, verdadero líder entre sus pares, ordenó hacer lo más prudente y sensato: levantar todo lo que tenían en su poder y llevarlo hacia la plaza Independencia, donde el comandante patriota BENITO MARTÍNEZ había quedado bien fortificado, con una pequeña fuerza de refresco y las seis piezas de artillería restantes. Así fue como toda la infantería patria se replegó a la ciudad, a la espera de las noticias de su general y de sus restantes camaradas, de quien nada se sabía hasta entonces.

LA BATALLA DE TUCUMÁN tuvo asimismo consecuencias en el aspecto religioso ya que acentuó la devoción del pueblo y gobierno del país hacia la Virgen María a través de su advocación como la Virgen de la Merced. Desde los tiempos hispánicos, en 1687, la Virgen de la Merced había sido nombrada por el Cabildo de San Miguel de Tucumán Patrona y Abogada de la ciudad. Pero es a partir de la victoria de Tucumán cuando el culto a Nuestra Señora de La Merced adquiere una solemnidad particular asumida tanto por el pueblo, las autoridades y los jefes patrios, quienes rompiendo con los vínculos políticos con España, no rompieron con la tradición religiosa mariana. El 24 de septiembre de 1812 el GENERAL MANUEL BELGRANO, luego de LA BATALLA DE TUCUMÁN, le atribuyó a la Virgen de la Mercedes su intercesión y la nombró Patrona. El 27 de octubre de 1812 se celebró una misa de acción de gracias; en la procesión que llevaba la estatua de esta Virgen, BELGRANO depositó su bastón de mando entre los cordones del ropaje de la imagen, proclamándola en agradecimiento como “Generala del Ejército Argentino”