martes, 28 de julio de 2015

A BETTER MAN

El álbum elegido para el programa de esta semana es: A Better Man

Phil Perry es uno de los grandes nombres dentro de la música Smooth Jazz. Su prestigio lo ha ido labrando a lo largo de muchos años con innumerables colaboraciones junto a los principales artistas de este género: Lee Ritenour, The Rippingtons, Patti LaBelle, Anita Baker, Peabo Bryson, George Duke, Quincy Jones, o Fourplay.  Su carrera como solista la inició en 1991 con el álbum  The Heart of the Man. Más de 20 años y una decena de discos después, nos llega A Better Man, el nuevo trabajo de Phil Perry.

Editado en Shanachie, con el productor de cabecera de dicho sello discográfico, el teclista Chris “Big Dog” Davis, este nuevo álbum de Phil Perry mantiene las constantes de sus anteriores trabajos: grandes melodías, elegantes arreglos y la voz llena de matices de Phil. En A Better Man nos encontramos con las colaboraciones del trompetista Rick Braun, el saxofonista Kim Waters y el guitarrista Rhon Lawrence. Como tema destacado, Stand Up que cierra el álbum y que está cantado a dúo por Phil Perry junto a  Howard Hewett, el que fuera componente de la banda Shalamar.

Material gentileza de Jazz46
Para pedidos: jazz46@redesdelsur.com

CUANDO CALLA UNA MUJER

La mujer cargada de pensamientos, preñada de esperanzas e ilusiones, va por la vida llevando palabras, tejiendo la vida, cargando su historia. Se dice que la mujer es más expresiva que los hombres, que es más habladora, pero también es cierto que es más sensible, cercana, compasiva y frágil. La mujer tiene rostro de hierro aunque por dentro sea de cera, más sabiéndose dadora de vida, que hay unos hijos que esperan por ella y que lloran por hambre, se viste y se prepara para la guerra.

Aprenden a callar sus deseos y sueños, postergan y alargan hasta ver fertilizada su verdad, y se enrolan en la quietud del silencio, esperando ver llegar el momento de volver a hablar. Muchas mujeres callan por amor y por temor, otras callan, por prudencia y conveniencia. Cuando callan, es cuando más hablan en su interior, y son estas mujeres las que van fortaleciendo su carácter y las palabras a usar en su momento oportuno.

Son muchas las situaciones que hacen que una mujer calle:

– Porque se sienten incomprendidas
– Cansadas de luchar contra la corriente
– Cansadas de hablar y que no entiendan su lenguaje
– Callan para no herir…

Cuando una mujer calla, va escribiendo muchas historias, y en cada página que escribe en el murmullo de su silencio, va colocando sus comas (,), sus puntos y seguido (;), y también su punto final. Una mujer calla, pero hablan sus ojos.  Ellas, las mujeres, callan, pero cuando hablan, empiezan a escribir con sus palabras un nuevo capítulo para la historia.

Por Jacqueline Tineo

Fuente:


EL PODER ENIGMÁTICO DE LOS GATOS


¿Qué misterio encierran estos animales, los cuales despiertan amor y odio? Su cuerpo representa una máquina de perfección, siendo un superdotado miembro de la casta felina. Pero ¿Cuáles son las verdaderas intenciones de los gatos? El hombre no ha logrado, hasta el momento, penetrar la intimidad del gato, que no por nada es el más independiente de los animales domésticos. Animal misterioso y fascinante, el gato puede ser domesticado pero jamás sometido. Altivo aunque no orgulloso, es juguetón, astuto, poseedor de un amor propio poco común en el reino animal y decididamente huidizo. Proclive a mantener una prudente distancia aún de la gente que conoce, el gato parece tener dos caras: una mira hacia la seguridad y la comodidad, mientras que la otra, hacia la aventura y la libertad. Pero lo verdaderamente fantástico de un gato es su naturaleza física, ya que se constituye en una perfecta máquina. Es un superdotado miembro de la casta de los felinos.

Su estructura interna contabiliza en su pequeño cuerpo, un total de 517 músculos, merced a los cuales vive como suspendido sobre resortes; 290 huesos finos, prácticamente irrompibles; un par de ojos con ángulo de visión de 130 grados (el hombre abarca 125); un ritmo cardíaco constante de 140 pulsaciones por segundo, que permite a su sistema nervioso reaccionar en una fracción de segundo ante cualquier eventualidad; una flexibilidad mayúscula proveniente de un conjunto de 22 vértebras enlazadas minuciosamente por múltiples redes de músculos. Mantiene el equilibrio en el aire, una acrobacia que le permite tocar tierra y reponerse inmediatamente. La clave está en la cola, que gira inversamente al movimiento rotativo del animal, funcionando como un freno hasta que el sentido del equilibrio, situado en el cráneo, encuentra su posición correcta de descenso, desde ese momento, la cola le sirve como un estabilizador. Otro factor importante lo constituye el hecho que el gato oye con sus ojos, ya que posee en el ojo células nerviosas que los demás animales sólo tienen en los oídos.

Los estímulos sonoros que recibe por los ojos se complementan en su cerebro con los ingresados a través de sus oídos potenciando notablemente su capacidad auditiva. Además puede mirar fijamente al sol sin parpadear, gracias a una especie de diafragma automático, como el de las cámaras fotográficas. Regula entonces el ingreso de luz a sus pupilas. Merced a su extrema sensibilidad a los ruidos, el gato está siempre en estado de alerta. Día y noche mantiene activado a su radar que no es otro que el bigote, que curiosamente tiene una extensión equivalente al ancho de su cuerpo. Se ha comprobado que si se les corta el bigote pueden presentar disturbios mentales. En la Edad Media, lo veían como la representación del mismo diablo. Amigo de las brujas y ejecutor de perversos hechizos. Así en Europa los gatos fueron perseguidos, torturados y asesinados en todas las formas posibles. Mejor suerte habrían corrido los gatos en el antiguo Egipto, donde disfrutaban los privilegios de los dioses. Allí, en el 1.500 A.c., a un gato doméstico se lo perfumaba, se le ponían joyas en sus orejas y se lo reverenciaba como el más importante miembro de la familia. Cuando moría esa embalsamado y envuelto en ricas vestiduras.

La sacralización del gato en Egipto tenía su costado pragmático: éste ayudaba a la preservación de las cosechas, manteniendo los graneros a salvo de las ratas. Protagonista de extrañas leyendas a lo largo de la historia del hombre, el gato participó incluso en las guerras. Se recuerda que Napoleón, tras la campaña de Italia, asistió a otra lucha: la de su gato contra el perro de Josefina de Beauharnais. Más recientemente se supo de gatos que colaboraron con escuadrillas de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, volando en bombarderos y alertando a los centinelas en Guadalcanal. Por su parte, los gatos ingleses llegaron a desarrollar una aguda sensibilidad para anunciar los bombardeos. Y bien, digamos finalmente, que no hay otro animal en el mundo que suscite tanto amor y tanto odio. Fiel a la tradición, él prefiere seguir viviendo entre los hombres como lo viene haciendo desde hace milenios, guardando bien ocultas sus verdaderas intenciones.

SAN PANTALEÓN

La historia cuenta que Pantaleón nació a principios del año 282 y vivió su corta vida (23 años) en la ciudad de Nicomedia, entonces perteneciente al Imperio Romano, y conocida actualmente con el nombre de Ismid, en proximidades de la ciudad de Estambul, Turquía Asiática. Su madre era cristiana y se ocupó al comienzo de la educación del pequeño niño, iniciándolo en la Fe en Jesús, la que falleció cuando aún era muy chico, mientras que su padre, que era senador del gobierno romano y de ambición desmedida, le proporcionó los mejores maestros de literatura y luego lo puso a estudiar junto a Eufrosino, médico del emperador.

Su progreso en los estudios le dispensó a Pantaleón que el emperador lo nombrara su médico de cabecera. Es entonces que entabló amistad con Hermolao, anciano sabio que era amigo de su madre, quien le enseñaba sobre que al que tiene Fe en Jesucristo y en sus milagros también los puede llegar a hacer en su nombre y, aunque estas palabras al principio no calaban en el muchacho, el Señor iba depositando en su corazón puro y amante de la verdad su gracia. Se cuenta que un día halló en su camino a un niño muerto por la mordedura de una serpiente que todavía se hallaba en el lugar, lo que conmovió las fibras de su corazón, e invocando el nombre de Jesús pidió la cura o resurrección de la criatura y la muerte del ofidio, contemplando luego para su asombro que el niño revivía y la serpiente moría, con lo que el Señor le quitó al joven médico todas las dudas que tenía sobre las enseñanzas de Hermolao.

Luego de ello, Pantaleón comenzó a prepararse para el Bautismo, porque quería ser un soldado de Cristo, e invitó a su padre para que también se bautizara, a lo que el mismo se negó. Pero Dios le puso en el camino a Antimo, un ciego de muy buena posición, el que había gastado mucho dinero en tratamientos sin resultados, al que el joven tocó sus ojos con las manos y, en nombre de Jesús, le devolvió la vista, provocando así la conversión de su inflexible padre. Poco tiempo después su padre falleció, dejándole a Pantaleón una cuantiosa fortuna, que repartió entre los pobres, a quienes consideraba sus hermanos. En tanto, el emperador Diocleciano, inducido por los sacerdotes paganos, dictó leyes para perseguir a los cristianos, aunque como estimaba al joven médico no prestó oídos a las acusaciones en su contra.

En el año 313, al morir Diocleciano, lo sucedió Maximiliano, quien quiso disuadir a Pantaleón de su Fe, mandando que lo ataran a un poste y lo flagelaran, azotándolo con látigos y otros tormentos, quemándole luego las llagas con hierros y tizones encendidos. Viendo los torturadores que Pantaleón no experimentaba sufrimiento por los castigos, y que a cambio esto aumentaba la conversión de los presentes, decidieron poner fin a su vida, introduciéndolo en una caldera con plomo derretido. Este hecho, en lugar de causar su muerte, fue como un bálsamo que curó todas sus heridas y quemaduras. Maximiliano, viéndose humillado al no poder quebrantar la Fe del Santo Médico, mandó atarlo de pies y manos y le colgaron del cuello una pesada piedra, para luego arrojarlo al mar, y Pantaleón salió flotando en la otra orilla, donde fue rescatado y desatado por sus amigos.

Preso nuevamente, fue llevado ante el Emperador, quien también mandó detener a Hermolao y decapitarlo por no ofrecerse a los dioses paganos. Pantaleón fue enviado al anfiteatro para que lo devoraran las fieras y ante la presencia de todos y de Maximiliano los leones cambiaron su actitud y le lamieron las manos, lo que provocó muchas conversiones al cristianismo. Luego fue preso nuevamente y atado a una gran rueda dentada, para arrojarlo a una barranca para que se destrozara el cuerpo del mártir, pero la rueda, en la primera vuelta, cortó las ligaduras, dejando a Pantaleón libre en el suelo. El emperador, desesperado ante estas demostraciones divinas y milagrosas, quiso terminar de una vez con él, haciéndolo llevar y atar al tronco seco de un árbol en el centro de la plaza de Nicomedia, donde fue azotado, y cuando su sangre humedeció la tierra el añoso olivo dio muestras de vida y de su tronco aparecieron hojas y frutos, y Pantaleón, cansado de tantos tormentos, pidió a Dios que lo llevara consigo, por lo que su eterna vida se halla simbolizada en la estampa donde está el olivo que volvió a nacer.

Se dice que una mujer recogió su sangre del suelo, mezclada con tierra y musgo, y que aún se conserva. Cuando se conmemora su martirio, todos los 27 de julio de cada año, esa misma sangre, que está siempre coagulada, se licua milagrosamente, lo cual es un hecho inexplicable para la ciencia y admirable aún para los incrédulos. Este prodigio puede observarse en el relicario de la ciudad de Ravello (Italia) y también en Madrid (España), donde también se venera la sangre de San Pantaleón.

LOS TEMPLARIOS - PRIMERA PARTE

Tras la primera Cruzada, nueve caballeros franceses decidieron fundar una Orden, entre cuyas intenciones, y a diferencia de lo que sucedía con los cruzados, no estaba la de combatir sistemáticamente a los musulmanes. Tampoco asistían a pobres y a enfermos, cuya labor desarrollaban los Caballeros de San Juan (más tarde, Caballeros de Malta) o poco después también los Hospitalarios, creados en 1120, ni tampoco quedaban circunscritos a un ámbito territorial de actuación, tal es el caso más tardío de los Caballeros Teutónicos, surgidos hacia 1198 en los territorios del Báltico. Su especificidad no parecía ser otra sino la de defender a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares. Hugo de Payns, quién fuera realmente el promotor inicial y su primer Gran Maestre, Geoffroy de Saint-Omer, Geoffroy Bisol, André de Montbard, Payen de Montdidier, Archambaud de Saint-Amand, Gondemar, Rossal y Hugues de Champagne se instalaron en Jerusalén y fundaron la Orden de los Caballeros del Temple en 1118. Balduino II, que reinaba entonces en la ciudad de Jerusalén, les permitió establecer sus cuarteles generales en una sala de su palacio, situado cerca de la mezquita de Al-Aqsa, llamada también La Única, en la explanada del que fuera antiguo Templo de Salomón y del que, por dicha razón, tomaron el nombre de templarios… Ciento noventa y seis años de vida para una organización poderosa a la par que controvertida, veintidós Grandes Maestres hasta que en 1314 desaparecen.

Cerca de sus cuarteles se encontraba también la mezquita de Omar, conocida como la Cúpula de la Roca. Para la tradición judía era el lugar en el que se encontraba el santum santorum del Templo de Salomón, estancia en la que supuestamente estaba depositada el Arca de la Alianza. El Templo de Salomón fue construido por Hirma alrededor del año 1010 antes de nuestra era, siendo destruido, en lo que fuera su primera construcción, por el rey Nabucodonosor en el 587 aC y, tras sucesivas reconstrucciones, finalmente por el emperador romano Tito en el año 70 dC. Estaba asentado sobre el monte Moriah, cuya cima rocosa alberga y le da nombre -la Cúpula de la Roca es su último vestigio. Según refiere la Biblia, en este lugar el ángel le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, deteniéndolo poco después tras comprobar la obediencia ciega del patriarca. También es igualmente importante para los musulmanes, pues desde su cima ascendió el propio profeta tras su muerte. La roca presenta además, según esta tradición, las hipotéticas huellas del pie de Mahoma y de la mano del arcángel Gabriel que se le apareció. La mezquita de Omar, construida en el 692 es de base octagonal… estructura que servirá de modelo para numerosas construcciones templarias. Interesados como estaban por la Cábala concedían gran importancia a la ciencia de los números. De hecho, este tipo de planta será una de las más empleadas, dado que el número 8 simbolizaba para ellos la armonía entre los mundos material y espiritual.

Asumieron la regla de San Agustín e hicieron votos de pobreza, hasta el punto de hacerse llamar Pobres Caballeros de Cristo. Momento a partir del cual se ocuparon de la protección de los cristianos en Jerusalén, sus caminos y alrededores. Por lo que concierne a la regla monástica, Hugo de Payns se sirvió de uno de sus amigos más influyentes entre la monarquía y el clero de la época, San Bernardo, fundador de la abadía de Claraval y perteneciente a la orden del Cister. Esta orden, hasta la fundación del Temple, había sido refugio para caballeros y trovadores que, hastiados de los trasuntos cortesanos, decidían retirarse a la vida contemplativa. Fundada en 1098 por San Roberto en la abadía de Citeaux (Francia), se proponía la renovación y recuperación de los ideales benedictinos desbancando a la antaño todopoderosa Orden de Cluny, de la que procedía y cuya regla enmendaba en un intento por regresar a la pureza de la regla originaria. San Bernardo de Claraval sería quien redactaría los estatutos de la orden del Temple, basándose en la regla de San Agustín. Animando incluso a sus familiares -entre ellos, los condes de Champaña- para que participasen en su fundación con donaciones y legados. De hecho, su tío André de Montbard será uno de los nueve caballeros fundadores. Inicialmente, se habían planteado cuestiones de conciencia ante la sola idea de una milicia cristiana, pues pudiera resultar teologalmente contradictorio con el mensaje pacificador y amoroso de Cristo. Pero la defensa encendida que realizó San Bernardo con su texto De Laude Novae Militiae (Elogios a la Nueva Milicia) durante el Concilio de Troyes, celebrado en la Francia de 1128, le permitió a la Orden del Temple obtener finalmente el reconocimiento del papa Honorio II. Para arrojar cualquier sombra de duda, algunos años después, la bula Omne Datum Optimum publicada en 1139 por Inocencio II reconocía a los Templarios como defensores de la Iglesia por expresa voluntad divina ante los adversarios y enemigos de Cristo, con lo que quedaban completamente legitimados en su propósito y fundación.

Desde entonces sus vidas quedaron perfectamente regladas, entre ellos los votos de celibato y pobreza, a la par que sus signos perfectamente definidos. Su estandarte, el Boussant -bandera partida en dos cuarteles, uno blanco y otro negro, y donde junto con la cruz templaria aparece la divisa de la Orden Non Nobis, Domine, non Nobis, Sed Nomini tuo Da Gloriam (No a nosotros señor sino a tu Nombre sean dada toda la gloria). En relación a estas últimas, debe saberse que, atendiendo al sistema altamente jerarquizado de la Orden, el Gran Maestre, los comendadores y los caballeros llevaban un hábito blanco, los capellanes un hábito marrón, los sargentos un hábito gris, al igual que los escuderos que se iniciaban en la caballería, y los artesanos y domésticos un hábito negro, intentando con los colores reflejar igualmente el estado evolutivo de sus devotos servidores. Pero cubriéndose todos, aunque no la llevaran de manera permanente, con una capa blanca como símbolo de pureza y, sobre el hombro izquierdo, la cruz roja paté. Es importante reseñar que la Cruz, más allá de las connotaciones cristianas, guardaba el simbolismo propio de su naturaleza esotérica. Extraída igualmente de la figura del octaedro, que sirve como planta de sus templos y al que ya nos hemos referido, por los triángulos que forman sus aristas, la cruz venía a representar los cuatro puntos cardinales, algo así como el mapa cósmico elemental de la creación. Pero sin lugar a dudas, lejos ya de entenderse la vía mística como algo puramente exclusivo de ascetas y eremitas, viene a significar aquí también la confluencia o, mejor, el anclaje de lo espiritual (representado por el eje vertical) en el mundo material (eje horizontal), al objeto de moldearlo y evolucionarlo… una vez más, la unión de cielo y tierra propugnados por la doctrina cristiana.

Se constituía entonces una orden de monjes soldados, cuyos postulados eminentemente cristianos hacían conjugar la vida monástica con la actividad guerrera. Un controvertido punto que sin embargo no superará las reticencias iniciales debilitando su legitimidad futura, dado que quiebra en origen la mínima coherencia teológica. Y es que el concepto cristiano de guerra justa en términos de guerra santa -como también sucede con su equivalente islámico de yihad- queda pervertido en su sentido. En su interpretación más purista, hace referencia a una actitud personal que el individuo debe tener para consigo mismo. El creyente debe guerrear contra su propia naturaleza inferior, por expresarlo de alguna manera, para poder acceder así a los planos superiores de conciencia y espiritualidad. Pero lo que en principio es perfectamente acertado, por contra, cuando el concepto es tomado en su literalidad más expresa se extrapola en términos de combate físico contra el infiel, cayendo en un fanatismo religioso que dista mucho del perfeccionamiento espiritual que se busca en el creyente.

miércoles, 22 de julio de 2015

AMIGOS FUERTES DE DIOS




“En tiempos recios, amigos fuertes de Dios”, es la frase de Santa Teresa convertida en el lema del Encuentro Europeo de Jóvenes que se celebra en Avila la segunda semana de Agosto, y en el que Nico Montero ofrecerá un concierto con toda su banda estrenando la canción en esta ocasión tan especial.

Nico Montero se ha puesto manos a la obra, con la complicidad de su arreglista habitual, el gran maestro argentino Kiki Troia,para ofrecernos un tema lleno de fe y de esperanza en tiempos convulsos, una canción inmersa en el carisma teresiano y una letra configurada con muchas frases y pensamientos de la santa...

jueves, 16 de julio de 2015

MÁS QUE PATRIOTAS

Eran aproximadamente las 21 horas cuando se encendieron las luces del escenario e hizo su entrada Juan Carlos Puppo, reconocido actor y director argentino de larga trayectoria artística en nuestro país, tanto en cine como en el teatro y la televisión, quien, personificando el rol de narrador, abrió la obra haciendo un relato sobre el comienzo de los primeros indicios de lo que sería la revolución, la independencia de nuestra tierra.

Puppo, con un estilo y una impronta tranquila y segura, nos condujo, nos ubicó físicamente en el Café de Marco que en tiempos del Mayo de 1810, era un café ubicado estratégicamente a 100 mts del Cabildo. Allí se reunían los patriotas que conspiraban contra el Régimen Colonial y que sembraron el germen de nuestra Independencia. Es allí donde da comienzo “PATRIOTAS: HISTORIA SECRETA DE UNA REVOLUCIÓN”.

Para el asombro del público en la sala, nos encontramos con la inauguración de un “café” que es algo diferente a los de su época. Su propietario es Don Pedro José Marco, -brillantemente personificado por Guido Napp-, donde el joven Antonio Gómez comparte el trabajo de atender este nuevo establecimiento. Un mozo, que tiene muchas inquietudes, que representa un poco esa patria nueva, esa tierra que tiene ganas de vivir, de expresarse, de ser libre. Juan Manuel Besteiro, le pone una fuerza y un espíritu que son acompañados por una dosis de ingenuidad y de humor.

Este nuevo salón en la Buenos Aires colonial, es el punto de encuentro de jóvenes patriotas, que experimentan en su interior la revolución. Vamos viendo, a lo largo del presente musical, que estos personajes históricos de nuestra Nación fueron los que hicieron posible nuestra libertad, nuestro modo de pensar y de vivir la vida, como un pueblo que ya no desea ser oprimido y manejado por las colonias.

A medida que vamos conociendo el trasfondo de la historia, vamos descubriendo a los personajes que forman parte de un elenco estupendo, metidos en los hombres de hierro que forjaron a esta Nación. Nos encontramos, primero, con Vicente López y Planes, interpretado cálidamente por Joaquín Stringa, quien supo darle a su personaje, en mi humilde opinión, una templanza y un equilibrio muy destacados en las situaciones más difíciles que fueron transitando los PATRIOTAS…

Luego conoceremos a Cornelio Saavedra, personaje muy cuidado, que tiene el rol de mostrar las realidades que se vivían en ese tiempo, de estrechar lazos y compartir sus pensamientos de libertad, junto a los otros jóvenes que ardían por ser libres. Marcelo Filardo, nos mostró un Saavedra, no el de los libros, sino el PATRIOTA

Alfredo Díaz, personalmente me deslumbró, me atrapó desde que ingresó al “café”, metido en la piel de Juan José Castelli. Me atrevo a decir, que es el personaje justo para el actor: fuerza, impronta, dedicación, entrega, firmeza, hacen que podamos conocer en profundidad la personalidad y el pensamiento de este prócer argentino.

Sebastian Terragni tiene el privilegio de hacernos conocer a Mariano Moreno. Observamos cómo un fuego interior le quema por hacer surgir una nueva Nación. Aquí veremos los enfrentamientos que surgen entre algunos de estos personajes históricos, que por momentos pareciera que todo está perdido… pero no…, no lo está…

Por último, me encuentro con un prócer al que, no sólo le debemos nuestra bandera, sino que me atrevo a decir mucho más que eso. Hablo de Manuel Belgrano, interpretado por Emmanuel Degracia, quien, no sé cómo le habrán hecho su “casting”, me mostró, me transportó a ver en persona, ya no la figura del prócer que tenemos en el billete de cinco pesos, sino al hombre, al abogado, al pensador, al PATRIOTA, que supo poner freno y equilibrar la balanza en momentos claves de nuestra independencia.

En síntesis: “PATRIOTAS: HISTORIA SECRETA DE UNA REVOLUCIÓN”, nos muestra lo poco que sabemos de nuestra historia, de nuestro pasado, de estos HOMBRES, de estos ILUSTRES, de estos PATRIOTAS que dieron todo lo que tenían para que hoy podamos vivir libres como una verdadera Nación, y que deberían ser ejemplo a seguir por tantos y tantos políticos baratos que se creen dueños de la Patria.

“PATRIOTAS: HISTORIA SECRETA DE UNA REVOLUCIÓN”, está escrita por Marisé Monteiro y Manuel González Gil. Ellos nos cuentan lo sucedido en esos tiempos, a partir de las palabras y testimonios, relatos, diálogos, que fueron extraídos de sus memorias. Así conocemos de su propia experiencia que la historia se repite más allá de los tiempos. 
La asistencia de Dirección pertenece a Federico González Bethencourt, la música original a Martín Bianchedi y la escenografía a Daniel Feijoo.

Una obra en la cual, al cierre de la misma, cada personaje nos cuenta cómo dejaron este mundo, y en qué estado. Me atrevo a decir que, si “no se tiene sangre en las venas”, las lágrimas que se dejarán caer, no sólo serán de emoción, sino de indignación por el trato que le hemos dado a estos próceres que pensaron un sueño, que se hizo revolución y que luego se transformó en una Nación.

Alfredo Musante
Guionista - Director
ANUNCIAR Contenidos
anunciarcontenidos@gmail.com

CS 13 - LA AMISTAD

martes, 14 de julio de 2015

Qué es el KYBALIÓN

El KYBALIÓN es un documento del siglo XIX que resume las enseñanzas de la filosofía hermética, también conocidos como los siete principios del hermetismo. Su autoría se atribuye a un grupo anónimo de personas autodenominadas "Los Tres Iniciados", aunque las bases del hermetismo se atribuyen a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, cuya existencia se estima en Egipto antes de la época de los faraones, y según la leyenda fue guía de AbrahamLos siete principios, o axiomas, como están descritos en el KYBALIÓN son:

Mentalismo. El Todo es mente; el universo es mental.

Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual.

Vibración. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.

Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.

Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley.

Generación. El género existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.

El principio de Generación es totalmente en su sentido hermético y el sexo, es la acepción ordinariamente aceptada del término, aunque no son lo mismo. La palabra género deriva de la raíz latina que significa "concebir, procrear, generar, crear, producir. Un momento de consideración sobre el asunto demostrará que esa palabra tiene un significado mucho más amplio y general que el término sexo, pues este se refiere a las distinciones físicas entre los seres machos y hembras. Es necesario que esta distinción se imprima en la mente, porque ciertos escritores que han adquirido algunas nociones de filosofía hermética han tratado de identificar este séptimo principio con erróneas y a veces reprensibles teorías y enseñanzas concernientes al sexo

"Los Tres Iniciados" que escribieron El KYBALIÓN decidieron permanecer en el anonimato. Esto ha generado muchas especulaciones sobre quién escribió realmente el libro. Hay varias escuelas de pensamiento que se atribuyen su autoría. La teoría más popular es que Paúl Foster Case, Michael Whitty y William Walker Atkinson eran los "tres iniciados" que escribieron el libro. Esta teoría es a menudo expuesta por miembros de Builders of the Adytum, la Escuela de Misterios que fundó Case, aunque el grupo en sí no se hace eco públicamente de la misma; de hecho, parece que esta historia se originó en un grupo escindido de la Fraternidad de la Luz Oculta.

También apoya esta teoría el hecho de que Paúl Foster Case era masón, y que la editorial del KYBALIÓN, pusiera su dirección en el frontispicio del libro como 'Templo Masónico, Chicago, Illinois'. Sin embargo, mucha gente que presenta esto como una 'evidencia' de la autoría de Case, probablemente desconoce que el "Templo Masónico" de Chicago era en realidad el primer rascacielos de la ciudad, que alojaba docenas de tiendas y pequeños negocios sin ninguna afiliación masónica. El edificio fue nombrado por la logia masónica que financió gran parte de su construcción, y en realidad se encontraba en los pisos superiores.

Otros nombres que se barajan frecuentemente en relación con la autoría del KYBALIÓN son Harriet Case (la esposa de Paúl Foster Case en esa época), Ann Davies (quien sucediera a Paúl Foster Case a la cabeza de la Fraternidad de la Luz Oculta), Mabel Collins (una destacada escritora teosófica) y Claude Brogdon (un famoso mago de teatro). La teoría más probable es que el KYBALIÓN fue obra de William Walker Atkinson, con o sin ayuda de terceros. Una de las primeras publicaciones de Atkinson pudo haber sido una serie titulada Las Enseñanzas Arcanas, que comparte algunas similitudes superficiales con el KYBALIÓN

El KYBALIÓN explora siete 'Principios Herméticos', mientras que Las Enseñanzas Arcanas explora siete 'Leyes Arcanas'; el KYBALIÓN afirma ser una elucidación de un antiguo texto hermético inédito del mismo nombre, mientras que Las Enseñanzas Arcanas dicen explorar la sabiduría de un antiguo pergamino no publicado de aforismos ocultos; ambos libros describen tres 'Grandes Planos' de realidad que se subdividen cada uno en siete planos inferiores. Ambos libros describen tres de los planos inferiores como "llaves negras astrales", similarmente a las teclas negras de un piano, y habitados por espíritus elementales; y ambos libros describen con gran detalle el proceso de la 'alquimia mental', el uno casi en total consonancia con el otro.

Hay muchas otras similitudes, que conducen de forma natural a la pregunta de si 'Las Enseñanzas Arcanas' podrían haber sido el "primer borrador" de Atkinson para el material que posteriormente se convertiría en el KYBALIÓN.

Flor de Lis

La Flor de Lis es, en heráldica, una representación de la Flor del Iris. En la heráldica francesa es un mueble muy difundido. Es una de las cuatro figuras más populares de la heráldica, junto con la cruz, el águila y el león. Se suele representar en color amarillo sobre un fondo azul. Tradicionalmente, se ha representado un campo de flores de lis, dispuestas de forma ordenada. Desde la Edad Media es considerada un símbolo de la realeza francesa. Uno de los primeros usos de un símbolo similar al de la Flor de Lis parece darse en la decoración de la Puerta de Ishtar en Mesopotamia, construida por Nabucodonosor II en el año 575 A.c.

El primer uso oficial de la Flor de Lis en occidente se remonta al siglo V junto a la expansión de la Iglesia Católica. Los manuscritos antiguos fueron traducidos al latín vulgar por San Jerónimo de Estridón por encargo de San Dámaso I para difundir el cristianismo a la plebe. Esta traducción se la conocería como Vulgata, donde se aprecia el emblema de la Flor de Lis dibujada en su portada. Existe la leyenda de la Sagrada Ampolla, la cual cuenta que el día del bautismo y coronación del rey franco Clodoveo I en la Catedral de Reims, llegó desde el cielo, transportada por una paloma hasta las manos del Obispo San Remigio, la Sagrada Ampolla, con un ramillete de lirios (esto es, flores de lis) conteniendo el óleo para ungir y santificar al rey significando así que su autoridad era de origen divino.

Otro uso conocido de la Flor de Lis como emblema se remonta al siglo XII, con el rey Luis VII, quien fuera el primer soberano en incorporarla a su escudo. A partir del siglo XIV, aparece también como emblema de la casa de Lancaster (dinastía real inglesa), para enfatizar su reivindicación al trono francés. El escudo de la casa de Lancaster incluye tres flores de lis y tres leopardos pasantes. Catalina de Lancaster (nieta de Pedro I de Castilla y abuela de Isabel la Católica) fue la patrocinadora del monasterio de Santa María la Real de Nieva en la provincia de Segovia, por eso puede verse allí su escudo con las tres flores de lis.

En el siglo XVI, era símbolo de la dinastía Valois en oro y parte del emblema de las familias nobiliarias tales como los de Candia quienes la portaban en rojo y los Farnesio en azul utilizando seis flores en su escudo de armas. En 1084, el rey de Castilla y de León Alfonso VI conquistó Madrid. Por aquellos días se sabía que en la muralla de la ciudad se hallaba escondida una imagen de la Virgen. El rey mandó llamar al último superviviente que sabía algo sobre esta cuestión, una mujer llamada María. Por tradición familiar sabía cómo era la imagen pero desconocía el lugar exacto donde pudiera estar. La reina Constanza de Borgoña (tercera esposa de Alfonso VI) la mandó llamar para poder hacer con su descripción lo que hoy se llamaría un "retrato robot". Una vez terminado, ordenó que se añadiera una Flor de Lis. De esta manera la Virgen de la Flor de Lis fue la primera representación de la Virgen que hubo en el Madrid conquistado. Más tarde se llegó a encontrar la talla escondida en la muralla y es la imagen que hoy se conoce como "La Almudena" (de almudaina = muralla).

La Flor de Lis, era utilizada en los mapas antiguos para señalar el norte; habitualmente en las "rosas de los vientos" como símbolo del punto cardinal norte, una tradición iniciada por Flavio Gioja, marinero napolitano del siglo XIV. También es el emblema del modelo de Chevrolet más vendido de la historia: el Chevrolet Caprice, creado en 1966 como variante de lujo del Chevrolet Impala y construido hasta 1996, tomó la Flor de Lis como emblema propio que sustituía al clásico de Chevrolet. Como fondo de esa Flor de Lis plata se colocó un diamante dorado pentagonal muy achatado por la cara superior, así como por la punta inferior, de tal modo que la flor sobresalía especialmente por encima. Este anagrama estaba presente sobre el capó o incrustado encima de la rejilla frontal, aunque también aparecía como tapa de la cerradura del maletero en algunos modelos sedán y como decoración lateral entre las puertas traseras y las lunas posteriores en algunos modelos familiares, así como en ciertos tipos de sus tapacubos.

En el siglo XII, el Rey Luis VI o el rey Luis VII (las fuentes están en desacuerdo) fue el primer monarca francés en usar la Flor de Lis en su escudo. Los reyes ingleses usaron más tarde el símbolo en sus armas para enfatizar sus reclamos sobre el trono de Francia. En el siglo XIV, la flor de lis se incorporó a menudo en las insignias de familia que se cosían en el manto del caballero, que era usado por su propietario sobre la cota de mallas, de ahí el término manto de armas. El propósito original de identificación en batalla derivó en un sistema de designación social de estatus después de 1483, cuando el rey Eduardo IV estableció el Colegio de Heráldica para supervisar los derechos del uso de las insignias de armas.

Durante el siglo XX el símbolo fue adoptado por el Movimiento Scout Mundial, organización presente en todo el mundo. Los scouts de todo el mundo la representan sobre fondo de color violeta morado, pintada en blanco o plateado y rodeada por cuerda que acaba en un nudo "llano" (nudo de la hermandad), y con dos estrellas de cinco picos en los pétalos exteriores. Cada pétalo representa uno de los tres principios y deberes (Dios, Patria y Hogar) y tres virtudes (Abnegación, Lealtad y Pureza) que todo Scout debe seguir y tener. Las estrellas representan la vida al aire libre y los diez artículos de la ley scout.

Si bien el fundador del movimiento scout, Sir Robert Stephenson Smith Baden Powell Lord of Gilwell, utilizó por primera vez la Flor de Lis en la India (1898), su uso como símbolo del movimiento scout lo adoptó en 1907 durante el campamento de Brownsea, considerado el momento formal de fundación del escultismo mundial. Hay quien afirma que la Flor de Lis scout es muestra de un supuesto vínculo que el fundador del Movimiento Scout, Robert Baden-Powell habría tenido con logias masónicas; aunque su mujer negó que él hubiera pertenecido jamás a alguna logia.

A partir del Renacimiento, segunda mitad del siglo XV, la Flor de Lis se tomó como símbolo de su bien hacer y lo unían a sus blasones cuando lograban alcanzar gran iluminación (la piedra filosofal). La flor de lis simboliza el árbol de la vida, la perfección, la luz, la resurrección y la gracia del dios que ilumina... primero, Toth - Hermes es el dios mago que aparece junto a Isis cuando ésta quiere devolverle la vida a Osiris. Él vino a enseñar la grandiosa doctrina secreta de la luz interna a los sacerdotes de los templos. Les enseñó que la luz era universal y que esa luz era dios, quien mora en todos los hombres. El segundo es Hermes Trismegisto, un famoso legislador, sacerdote y filósofo egipcio, que vivió hacia el año 2.630 a. C. Hermes enseñó a los hombres la escritura, la música, la medicina, la astronomía, el ceremonial para el culto de los dioses, y también enseñó a ciertos discípulos las ciencias secretas (la magia, la alquimia, la astrología).

Toda la filosofía hermética se basa en siete principios: el principio del mentalismo, el principio de correspondencia, el principio de vibración, el principio de polaridad, el principio del ritmo, el principio de causa y efecto, el principio de generación, principios de la ciencia en la masonería hermética, en la que se recuerda al gran arquitecto Hiram Abif, como un gran iluminado heredero de la metalurgia y la alquimia hermética (flor de lis, flor de luz y de la trinidad). El símbolo de la Flor de Lis también fue adoptado por la Mafia Hachel, también conocida como la Virgen Escribana, como emblema en el siglo XVII. En Alemania, más específicamente en el municipio de Hachelbich, se realizaban sus reuniones. Cualquier persona ajena a la Mafia Hachel que intentase detener el cumplimiento de sus objetivos terminaba brutalmente asesinada. Sus víctimas eran reconocidas mediante una marca hecha con hierro candente con el símbolo de la Flor de Lis.

La Cruz de Santiago, símbolo de la Orden de Santiago, la tiene en tres de sus puntas: sobre ambos extremos del trazo horizontal y en el superior del vertical, hacia el extremo inferior se dibuja una espada. La Orden Militar de Santiago se creó en el siglo XII para defender a los peregrinos que visitaban la tumba del apóstol Santiago en Santiago de Compostela, España, quienes se distinguían exhibiendo este símbolo de color rojo en sus vestimentas y escudos. También se la puede encontrar en el escudo de Pablo VI (precisamente tres flores de lis). La Iglesia Católica la usa como símbolo mariano (de la Virgen) y es uno de los atributos de San José, de quien, dice la leyenda, habría florecido uno o tres lirios de su bastón (El brote de Jesé). En ocasiones, también como representación de la Santísima Trinidad, debido a los tres pétalos.

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

El nombre del Carmen viene del Monte Carmelo o “viña de Dios” que está en Tierra Santa. Según el Libro de los Reyes, allí vivió el Profeta Elías con un grupo de jóvenes, dedicados a la oración. Corría el año 300 a AC., y una gran sequía asolaba la región; el Profeta subió a la montaña para pedir lluvia y divisó una nube de luminosa blancura de la cual brotaba el agua en abundancia; comprendió que la visión era un símbolo de la llegada del Salvador esperado, que nacería de una doncella inmaculada para traer una lluvia de bendiciones. Desde entonces, aquella pequeña comunidad se dedicó a rezar por la que sería madre del Redentor, comenzando así la devoción a Nuestra Señora del Carmen (o Carmelo).

Muchos acontecimientos han sucedido a través del tiempo, pero las oracio­nes continuaron elevándose desde el Carmelo: es que los hombres y las institu­ciones pasan, pero las obras de Dios permanecen porque participan un poco de su eternidad. Nace la Virgen María y llega a ser la madre del Salvador: según la tradición visitó a los monjes y los estimuló a continuar sus oraciones. Luego vino la pasión y muerte, seguidas de la resurrección y marcha al Cielo de Jesús, y más tarde de su Madre. Luego vendrán las invasiones musulmanas, pero las oraciones del Carmelo no se interrumpen sino que los monjes deciden trasladarse a Europa.

Allí los encontramos en el Siglo XIII: su Superior, San Simón Stock estaba en oración, preocupado por nuevas persecuciones, cuando se le apa­rece la misma Madre de Dios para decirle: “amadísimo hijo, recibe el escapulario de mi orden para que quien muriese llevándolo piadosamente, no padezca el fuego eterno”. El Papa Gregorio XIII declaró verdadera esta aparición después de serios estudios, y basándose en los favores que recibían los que usaban el escapulario. También fue reconocida esta aparición por el Papa Juan XXII, que recibió una nueva aparición de la Virgen, en la que prometía sacar del purgatorio el primer sábado después de su muerte a sus devotos.

Esta devoción se difundió por toda Europa y contó con Santos de la talla de San Juan de la Cruz y Santa Teresa; no es extraño que llegara a América y acompañara el despertar a la fe de nuestros indígenas que la veneraron desde mediados del siglo XVI. Ya en el siglo XVIII se encuentra en Mendoza la imagen que hoy veneramos, pues don Pedro de Núñez “caballero de gran fortuna y devoción, donó la imagen y todo lo necesario para el culto de la Virgen del Carmen”. Primero estuvo en el templo de los Padres Jesuitas estando fundada la Cofradía. En 1776, a raíz de la expulsión de la Orden, la imagen fue trasladada a San Francisco, des­de donde presidiría una de las más bellas jornadas de la historia de nuestra patria. Llega el año 1814, momento en el que San Martín hará de los pacíficos habitantes de Cuyo, heroicos soldados forjadores de libertad, pero ellos necesitarán una Madre que los ampare y de sentido a tanto sacrificio.

Es de todos, conocida la profunda devoción que el Libertador profesó a la Virgen y que lo hizo nombrarla Generala de su Ejército, superando los respetos humanos de una época en la que el liberalismo había impuesto la idea de que “la religión es asunto privado”. Tanta importancia dio al tema, que lo decidió con su Estado Mayor, según dice Espejo en su obra El Paso de los Andes: “la devoción a la Virgen del Carmen estaba muy arraigada en Cuyo y casi todos los soldados llevaban su escapulario, por eso fue ella la que tuvo preferencia” dice, y más adelante describe la brillante ceremonia (5 de enero de 1817) durante la cual San Martín le entrega su bastón de mando, la nombra Generala, y hace bendecir también la Bandera de los Andes, “saludada por dianas y la banda con cajas y clarines, mientras rompía una salva de veintiún cañonazos, ante el ejército de gran gala y todo el pueblo de Mendoza”. Más tarde, después de sus triunfos, entregará definitivamente su bastón, esta vez en el silencio que acompaña a todo lo grande y dejando aquella conocida carta: “la protección que ha prestado al Ejército de los Andes su Patrona y Generala la Virgen del Carmen son demasiado visibles...” Ambas reliquias, el bastón y la carta, se conservan hoy en el Camarín de la Virgen, como mudos testigos de la parte que Ella tuvo en la grandeza de alma de nuestro Libertador. Siendo Generala del Ejército Argentino, junto a la banda, acompaña a la imagen nuestra bandera. Como así también las banderas de Perú y Chile, al ser esta advocación Patrona de los 2 países vecinos.

Por inquietud de Fray Leonardo Maldonado, el Papa Pío X, decretó: “que la Sagrada Imagen de la Virgen María bajo el título del Carmen que se venera en la Iglesia de San Francisco en Men­doza, sea con voto solemne coronada con corona de oro”. Apoyó su resolución en la “Suficiente constancia que existe de la popular veneración de la imagen, de su fama y celebridad como también de las gracias admirables y celestiales, dones concedidos copiosamente por ella”.

::: El Escapulario :::

Ya antes del siglo X, se los usaba como símbolo de unión con una orden religiosa y su espiritualidad, aun viviendo la vida corriente en medio del mundo. Consistían en una franja de tela igual al hábito de los religiosos, que se introducía por la cabeza cayendo hacia adelante y atrás, de ahí su nombre que viene de escápula, espalda en latín; con el tiempo redujeron su tamaño hasta el actual. Lo importante es que no se trata de un amuleto o de algo con poderes mágicos. Es un signo sacramental que hace presente el amor de la Virgen hacia quienes son buenos hijos de Dios, viven en su amistad, o sea gracia y cumplen su ley.