miércoles, 13 de junio de 2018

NUESTRA SEÑORA DE KAZÁN


La caída de la cortina de hierro, no sólo marcó el fin de una era, sino que también, cambió el panorama religioso de todo un país, país considerado antaño, como una nación extremadamente religiosa. Para el pueblo ruso, la Virgen de Kazán (conocida también como Nuestra Señora de Kazán) es sin lugar a dudas, una de las reliquias sagradas más importantes, pues ha tomado parte en los momentos más decisivos de la historia de aquella nación. La intercesión de la Santísima Virgen María y posterior intervención fue acreditada por 2 comandantes rusos: Dimitri Pozharsky y Mikhail Kutuzov, primero contra los polacos en la invasión de 1612 y posteriormente contra el ejército invasor de Napoleón en 1812.

El icono fue descubierto en 1579, un 8 de Julio en la ciudad de Kazán. Interesantemente, fue la mismísima Virgen María, quien en una aparición, revelase su ubicación exacta, a una pequeña niña de nombre Matrena. Según cuenta la tradición, el icono brilló como el sol y la Virgen instruyó a la niña a contarle a los monjes de una iglesia cercana lo ocurrido. Cuando cavaron en el lugar señalado, el icono fue encontrado. De esta imagen se hizo una copia, misma que fue enviada al Zar Iván el Terrible, quien luego de enterarse de la historia, mandó construir un claustro en el lugar del hallazgo. Matrena y su madre, se unieron poco después a la comunidad religiosa que se formó en aquel lugar.

Cuenta la historia que durante la invasión Polaca en el año 1612, que llevó a las fuerzas invasoras hasta la capital Rusa, San Sergei se le habría aparecido al Obispo Arseni. El santo (quien había fallecido en 1392) le dijo al Obispo que Nuestra Señora de Kazán intervendría en la batalla. Su icono, fue entonces llevado al frente de las tropas lideradas por el Príncipe Pozharsky. El 27 de Noviembre de ese mismo año, el Kremlin fue liberado. Nuestra Señora de Kazán fiel a su promesa, había ayudado a liberar la capital de manos del agresor polaco. Desde aquel entonces, cada vez que las fuerzas rusas entraban en batalla, el icono de la Virgen de Kazán era llevada delante de las tropas. Se hizo conocida como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la victoria y la libertad. Conocida también como “La Liberadora y Protectora de la Santa Madre Rusia”, el icono fue utilizado en todas las crisis nacionales.

En los días de la revolución Rusa (iniciada en 1917), la basílica que albergaba la imagen de la Madre de Dios, fue destruida (supuestamente como demostración de “que Dios no existía”). Luego de derribados los portones, los comunistas comenzaron la destrucción de la iglesia. Gritaban: “¡Ven, No existe ningún Dios, estamos destruyendo la iglesia de la protectora de Rusia y no pasa nada!” Esa fue la última vez que se supo del Icono de Nuestra Señora de Kazán. No fue sino hasta 1953 en que se tuvieron noticias de su paradero. Esta, se había convertido en parte de la colección de antigüedades de un excéntrico millonario llamado “Mike” Mitchell-Hedges, quien la habría adquirido como parte de un conjunto de obras de arte encontradas en Polonia, después de la Segunda Guerra Mundial. Se dice que la imagen, habría formado parte de la colección personal de Herman Goering, comandante de la Luftwaffe alemana.

En enero de 1970, el icono fue comprado por el Ejercito Azul de Fátima, organización norteamericana que defiende y difunde las revelaciones Marianas de Nuestra Señora en Fátima. El Ejército Azul hizo posible la veneración pública del icono ruso fue entonces llevado a Fátima y conservado en una capilla. Allí esperaría al cumplimiento de las palabras de Nuestra Señora sobre la conversión de Rusia, y solo entonces, sería regresada al pueblo Ruso como un gesto de fraternidad y buena voluntad. Por lo menos, ese era el plan original hasta que Juan Pablo II, decidió llevarlo consigo al Vaticano. Allí, la instaló en su estudio en donde la veneró durante 11 años, luego devolvió la imagen presentándola incondicionalmente a la Iglesia Rusa en el año 2004. El año siguiente, durante el día de su festividad (21 de Julio), el sagrado Icono de la Madre de Dios, fue instalado en la Catedral de la Anunciación del Kremlin de Kazán.

EL COMUNISMO


El comunismo plantea en su perspectiva teórica la construcción de una sociedad sin clases sociales, en la que el Estado se disuelve, siendo la sociedad misma mediante sus trabajadores quien asume el ejercicio del poder. Del mismo modo, la propiedad privada, considerada ilegítima, no existe, asegurando una verdadera igualdad social y económica. Sus orígenes se encuentran en la Francia de la Revolución de 1789. Aunque con diferentes vertientes luego, la esencia de su doctrina nace del descontento de la clase trabajadora (o proletariado) que queda al margen del triunfo del Tercer Estado o burguesía. Así como la nobleza puso trabas a la clase pujante de entonces para no perder sus privilegios cortesanos, los burgueses intentaron poner freno a un sector que iba en aumento y que, a diferencia de los burgueses, no tenía poder económico, ni social y mucho menos político.

La consecución inmediata del triunfo de la burguesía fue la Revolución Industrial en sus dos etapas (algunos historiadores hablan de dos revoluciones: la primera, en la industria textil con Inglaterra como pionera y la segunda, con la industria de base o pesada). El término “revolución” indica un cambio tajante en los métodos de producción; ello permitió la producción a grandes escalas menores costos, caída en la demanda de mano de obra y/o abaratamiento de ésta y, en consecuencia, un empeoramiento en las condiciones de los trabajadores. Surge el “Socialismo Utópico” del inglés Robert Owen, quien propone llevar a la práctica sus ideas acerca de la división del trabajo y la distribución de la riqueza a través de sociedades comunitarias. Otros seguidores de esta corriente fueron Saint-Simon y Charles Fourier.

Posteriormente, en el siglo XIX, el comunismo se desarrolló a través de las Internacionales Comunistas y por razón de las ideas filosóficas de Carl Marx mediante el Socialismo Científico y el Comunismo. Para Marx, el comunismo constituye el estado natural del hombre. En este sentido, la propiedad privada es el resultante de la producción masiva a gran escala. Creador del Manifiesto Comunista (en colaboración con Engels, 1848) afirma que, en definitiva, sólo existe y ha existido la lucha de clases. En tanto que, en su origen, el comunismo se presenta como una sociedad basada en la propiedad común, que hasta puede rastrear sus primeros pasos en la filosofía platónica, para Marx y Engels, surge del enfrentamiento antagónico entre la burguesía y la clase trabajadora.

Las Internacionales Comunista fueron cuatro en total: la Primera Internacional reunió sindicatos y partidos representantes del proletariado. Con gran cantidad de adherentes, tuvo su primera sede en Londres, luego se trasladó a Nueva York y realizó su primer congreso en Ginebra en el año 1866. Surge la primera división entre la corriente marxista y anarquista. Si bien ambas proponían la disolución del Estado y una revolución social (una inversión en las relaciones sociales de un grupo humano dentro de un ámbito determinado), los marxistas hablaban de un proceso, mientras que los anarquistas tenían una postura del todo radical.

Asimismo, se plantea la legitimidad de la propiedad privada. Surge la figura de Pierre Joseph Proudhon, quien se propone demostrar que la propiedad privada constituye un robo y que la verdadera clase productora de la riqueza es la clase obrera, explotada por la burguesía. Decía Proudhon que, si la propiedad es un bien que por derecho le corresponde a todos los individuos, la concepción de renta es ilegítima y arbitraria, responsabilizando al Estado por su obligación jurídica como forma de legalización. La Primera Internacional se disolvió en el 1876. La Segunda Internacional no tuvo mayor trascendencia y la Tercera , disuelta al poco tiempo de comenzar la Primera Guerra Mundial, giró hacia la socialdemocracia.

La Cuarta Internacional, liderada por León Trotsky desde Francia, sufrió varias y constantes persecuciones por su enfrentamiento con Stalin. Mientras que Stalin habla de socialismo y revolución permanente por etapas, León Trotsky, en cambio, se opone a la burocracia que, según él, operaba dentro del Partido Comunista en la Unión Soviética. Creador de los planes quinquenales, posteriormente aplicados por Stalin, formó la “Oposición de Izquierda Internacional”, perseguida por el estalinismo. El trotskismo, considerado ilegítimo por la Unión Soviética, es la continuación de la Cuarta Internacional. Asimismo, en con Stalin en la Unión Soviética cuando triunfa verdaderamente el comunismo y llega al ejercicio del poder. Más tarde, China sigue esta corriente a través del Maoísmo.

La oposición natural del comunismo es el capitalismo, nacido a comienzos del siglo XVI, que basa su capital industrial en la propiedad privada. Entre sus variantes, se encuentra el Mercantilismo, las Democracias Liberales y el Estado de Bienestar. Las diferencias se hacen visibles por la forma en la que interviene, o no, el Estado: en el primero asume un papel fundamental en la conducción de la economía (régimen típico de la Francia absolutista), en el segundo, se apunta la libre regulación de los mercados y en tercero (programa puesto en marcha por Roosevelt tras la Gran Depresión de 1929 en Estados Unidos), el Fisco asume un papel paternalista, asegurando derechos básicos como seguridad social, educación, pensiones, etc. Los comunistas acusaron ésta última por considerarla solamente un paliativo contra la desigualdad social y económica de los pueblos.

STALIN


Dirigente soviético que gobernó férreamente la Unión Soviética desde 1929 (año en que se erigió como sucesor de Lenin tras el exilio de Trotsky) hasta su fallecimiento en 1953. Al precio de una represión sanguinaria y de inmensos sacrificios impuestos a la población, Stalin logró convertir la Rusia semifeudal en una potencia económica y militar capaz de contribuir decisivamente a la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En el nuevo orden de la posguerra, los Estados Unidos y la URSS se repartieron áreas de influencia; Stalin extendió su poder instaurando regímenes comunistas en la Europa del Este y alentándolos en otros países. El choque de intereses e ideologías dio lugar a la «guerra fría» entre ambas superpotencias, que continuó tras la muerte de Stalin; de hecho, el clima de tensión entre los bloques capitalista y comunista definiría el escenario internacional hasta la disolución de la URSS en 1991.

El nombre Stalin («hecho de acero») era hijo de un zapatero pobre y alcohólico de la región caucásica de Georgia, sometida a la Rusia de los zares. Quedó huérfano muy temprano y estudió en un seminario eclesiástico, de donde fue expulsado por sus ideas revolucionarias (1899). Se unió entonces a la lucha clandestina de los socialistas rusos contra el régimen zarista; cuando en 1903 se escindió el Partido Socialdemócrata, siguió a la facción bolchevique que encabezaba Lenin. Fue un militante activo y perseguido hasta el triunfo de la Revolución bolchevique de 1917. La lealtad a Lenin y la falta de ideas propias le permitieron ascender en la burocracia del partido (rebautizado como Partido Comunista), hasta llegar a secretario general en 1922.

Stalin emprendió entonces una pugna con Trotsky por la sucesión de Lenin, que, ya muy enfermo, moriría en 1924. Aunque el líder de la Revolución había indicado su preferencia por Trotsky (pues consideraba a Stalin «demasiado cruel»), Stalin maniobró aprovechando su control sobre la información y sobre el aparato del Partido, aliándose con Zinoviev y Kámenev hasta imponerse a Trotsky. La lucha por el poder se disfrazó de argumentos ideológicos, defendiendo cada bando una estrategia para consolidar el régimen comunista: la construcción del socialismo en un solo país (Stalin) contra la revolución permanente a escala mundial (Trotsky). Pero el verdadero móvil de Stalin era la ambición de poder: una vez apartado Trotsky (al que mandó al exilio en 1929 y luego hizo asesinar en 1940), se desembarazó también del ala «izquierda» del partido (Zinoviev y Kámenev, ejecutados en 1936) y del ala «derecha» (Bujarin y Rikov, ejecutados en 1938) e instauró una sangrienta dictadura personal, apropiándose de las ideas políticas que habían sostenido sus rivales. Stalin gobernó la Unión Soviética de forma tiránica desde los años treinta hasta su muerte, implantando el régimen más totalitario que haya existido jamás; pero también hay que atribuirle a él la realización del proyecto socioeconómico comunista en Rusia, la extensión de su modelo a otros países vecinos y la conversión de la URSS en una gran potencia.

Radicalizando las tendencias autoritarias presentes entre los bolcheviques desde la Revolución, acabó de eliminar del proyecto marxista-leninista todo rastro de ideas democráticas o emancipadoras: anuló todas las libertades, negó el más mínimo pluralismo y aterrorizó a la población instaurando un régimen policial. Dispuesto a eliminar no sólo a los discrepantes o sospechosos, sino a todo aquel que pudiera poseer algún prestigio o influencia propia, lanzó contra sus compañeros comunistas sucesivas purgas que diezmaron el partido, eliminando a la plana mayor de la Revolución. Con la misma violencia impuso la colectivización forzosa de la agricultura, hizo exterminar o trasladar a pueblos enteros como castigo o para solucionar problemas de minorías nacionales, y sometió todo el sistema productivo a la estricta disciplina de una planificación central obligatoria. Con inmensas pérdidas humanas consiguió, sin embargo, un crecimiento económico espectacular, mediante los planes quinquenales: en ellos se daba prioridad a una industrialización acelerada, basada en el desarrollo de los sectores energéticos y la industria pesada, a costa de sacrificar el bienestar de la población, sometida a durísimas condiciones de trabajo y a grandes privaciones en materia de consumo.

Stalin fue un político ambicioso y realista, movido por consideraciones de poder y no por ideales revolucionarios. Este maquiavelismo fue más palpable en su política exterior, donde la causa del socialismo quedó sistemáticamente postergada a los intereses nacionales de Rusia (convirtiendo a los partidos comunistas extranjeros en meros instrumentos de la política exterior soviética). En los días previos a la Segunda Guerra Mundial, no tuvo reparos en firmar un pacto de no agresión con la Alemania nazi para asegurarse la tranquilidad en sus fronteras, el reparto de Polonia y la anexión de Estonia, Letonia y Lituania (Pacto Germano-Soviético de 1939). A pesar de todo, Adolf Hitler invadió la URSS, arrastrando a Stalin a la guerra en 1941. Stalin movilizó eficazmente las energías del país apelando a sus sentimientos nacionalistas (proclamó la Gran Guerra Patriótica): organizó la evacuación de la industria de las regiones occidentales hacia los Urales, adoptando una estrategia de «tierra quemada». Con ayuda del clima, de las grandes distancias y de la lucha guerrillera de los partisanos, debilitó a los alemanes hasta recuperarse y pasar a la contraofensiva a partir de la batalla de Stalingrado (1942-1943). Después el avance ruso sería arrollador hasta llegar más allá de Berlín.

Después de una victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, participó en las conferencias de Yalta y de Potsdam en 1945 y apoyó la implantación de los regímenes comunistas en la Europa del este. Viendo que los Estados Unidos cerraban filas junto con los países occidentales, Stalin creó el Kominform en 1947 y reforzó los vínculos con los partidos comunistas de todo el mundo. Fue un periodo en el que, al tiempo que crecía el respeto y la admiración hacia su persona, se acentuaba la represión contra sus oponentes. Los historiadores no están de acuerdo en la cantidad de bajas que hubo en los campos de trabajo de Siberia, exterminios y hambrunas, pero estiman que fueron entre 20 y 40 millones de personas las que perecieron. Aún con todo lo que había hecho en el país, su muerte el 5 de marzo de 1953 fue llorada por comunistas de todo el mundo, quienes convirtieron a Stalin en un símbolo del triunfo del comunismo. No obstante, el informe de Nikita Jruschov al XX congreso del PCUS en 1956 sería el primer elemento de lo que constituiría un movimiento de distanciación respecto de la URSS de los partidos comunistas del resto del mundo, llamado “desestalinización”. El análisis de la historia de la URSS le revelaría como uno de los dictadores más sangrientos y despiadados de la Historia de la humanidad.

El cuerpo embalsamado de Iósif Stalin permaneció junto al de Lenin en el mausoleo de este desde su muerte en 1953 hasta el 31 de octubre de 1961, cuando fue retirado durante la campaña de desestalinización promovida por Nikita Jruschov y enterrado en la parte exterior de la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, detrás del mausoleo. Su tumba se encuentra entre las de Súslov y Mijaíl Kalinin. La estatua que la corona es de un blanco algo más claro que la del resto de líderes del mausoleo y por su ubicación resulta visible la parte de la Plaza Roja más próxima a la catedral de San Basilio.

SAN VLADIMIR EL GRANDE


Gran Duque de Kieff y toda Rusia, nieto de Santa Olga, y primer gobernante ruso en abrazar el Cristianismo, nació en 956; murió en Berestova el 15 de julio del 1015. Santa Olga no pudo convertir a su hijo y sucesor, Sviatoslav, pues vivió y murió pagano, educó a su hijo Vladimir como un jefe pagano. Sviatoslav tuvo dos hijos legítimos, Yaropolk y Oleg, y un tercer hijo, Vladimir, nacido de su favorita corte Olga Malusha. Poco antes de su muerte (972) otorgó a Yaropolk el Gran Ducado de Kieff y dio a Oleg la tierra del Drevlani (ahora Galicia).

La antigua capital Rusa de Novgorod amenazó rebelión y, como ambos príncipes se negaron a ir allá, Sviatoslav confirió su soberanía sobre el joven Vladimir. Mientras tanto estalló la guerra entre Yaropolk y Oleg, y el primero conquistó el territorio de Drevlanian y destronó a Oleg. Cuando llegaron estas nuevas a Vladimir temió una suerte similar y huyó hacia los Varangianos (Variags) de Escandinavia en busca de ayuda, mientras Yaropolk conquistaba Novgorod y unía Rusia bajo su cetro. Pocos años más tarde Vladimir regresó con una gran fuerza y retomó Novgorod.

Llegando a ser más atrevido, hizo la guerra contra su hermano hacia el sur, tomó la ciudad de Polotzk, mató a su príncipe, Ragvald, y se casó con su hija Ragnilda, la novia prometida de Yaropolk. Luego presionó sobre Kieff y la sitió. Yaropolk huyó a Rodno, pero no pudo permanecer allí, y finalmente murió a su rendición al victorioso Vladimir; el último, por consiguiente, se hizo soberano de Kieff y toda Rusia en 980. Como un príncipe pagano Vladimir tuvo cuatro esposas, además de Ragnilda, y por ellas tuvo diez hijos y dos hijas.

Desde los días de Santa Olga, la Cristiandad, que originalmente fue establecida entre los Eslavos del este por Santos Cirilo y Metodio, había estado haciendo progreso silencioso en todas partes del suelo de Rusia (ahora Austria oriental y Rusia) y había comenzado a cambiar considerablemente las ideas paganas. Fue un período similar a la era de la conversión de Constantino. No obstante este transfondo de ideas Cristianas, Vladimir erigió en Kieff muchas estatuas y santuarios (trebishcha) a los dioses paganos Eslavos, Perun, Dazhdbog, Simorgl, Mokosh, Striborg, y otros.

En 981 sometió las ciudades de Chervensk (ahora Galicia), en 983 venció a los indómitos Yatviags en la costas del Mar Báltico, en 985 peleó con los Búlgaros en el bajo Volga, y en 987 planeó una campaña contra el imperio Greco-Romano, en el curso de la cual llegó a interesarse en la Cristiandad. La Crónica de Néstor relata que él mandó enviados a los países vecinos por información concerniente a sus religiones. Los enviados informaron desfavorablemente con respecto a las que seguían los Búlgaros (Mahometanos), los Judíos de Kazar, y los Alemanes con sus sencillas iglesias Latinas misioneras, pero estaban encantados con el solemne ritual Griego de la Iglesia Griega (Santa Sofía) de Constantinopla, y recordaron a Vladimir que su abuela Olga había abrazado esa Fe.

El año siguiente (988) sitió Kherson en la Crimea, una ciudad dentro de las fronteras del Imperio Romano oriental, y finalmente la tomó cortando su suministro de agua. Entonces mandó enviados al Emperador Basilio II en Constantinopla para pedir a su hermana Ana en matrimonio, agregando una amenaza de marchar sobre Constantinopla en caso de rechazo. El emperador contestó que una Cristiana no se podría casar con un pagano, pero que si Vladimir fuese un príncipe Cristiano, él aprobaría la alianza. A esto Vladimir contestó que él ya había examinado las doctrinas de los Cristianos, estaba inclinado hacia ellas, y estaba listo para ser bautizado.

Basilio II envió a su hermana con un séquito de oficiales y clérigos a Kherson, y allí Vladimir fue bautizado, en el mismo año, por el Metropolitano Miguel y tomó también el nombre bautismal de Basilio. Una leyenda común cuenta que Vladimir había sido atacado de ceguera antes de la llegada de Ana y su séquito y había recuperado su vista al ser bautizado. Entonces se casó con la Princesa Ana, y de allí en adelante apartó a sus esposas paganas. Cedió la ciudad de Kherson a los Griegos y regresó a Kieff con su novia.

El historiador Ruso Karamsin sugiere que Vladimir pudo haber sido bautizado mucho antes en Kieff, puesto que los Cristianos y sus sacerdotes ya estaban allí; pero tal acto habría humillado al orgulloso jefe a los ojos de su pueblo, pues él habría aceptado humildemente un rito poco llamativo de manos de una secta secreta y despreciada. Por lo tanto, él prefirió hacerlo venir de los enviados del Emperador Romano de Constantinopla, como medio de impresionar a su pueblo.

Cuando Vladimir regresó a Kieff se hizo cargo de la conversión de sus súbditos. Ordenó que las estatuas de los dioses fueran derribadas, cortadas en pedazos y algunas de ellas quemadas; el dios principal, Perun, fue arrastrado a través del fango y arrojado en el Río Dnieper. Estos actos impresionaron al pueblo con la impotencia de sus dioses, y cuando se les pidió que siguieran el ejemplo de Vladimir y se convirtieran en Cristianos fueron voluntariamente bautizados, aún chapoteando en el río para ser los primeros en ser bautizados por el sacerdote. Vladimir exhortó a todos sus súbditos a convertirse en Cristianos, estableció iglesias y monasterios no solo en Kieff, sino en Pereyaslav, Chernigoff, Bielegorod, Vladimir en Volhynia, y muchas otras ciudades. En 989 erigió la gran Iglesia de Santa María siempre Virgen (usualmente llamada Desiatinny Sobor, la Catedral de los Diezmos), y en 906 la Iglesia de la Transfiguración, ambas en la ciudad de Kieff.

Abandonó su carrera como guerrero y se dedicó principalmente al gobierno de su pueblo; estableció escuelas, introdujo tribunales de justicia eclesiásticos, y llegó a ser conocido por su mansedumbre y su celo en la difusión de la fe Cristiana. Su esposa murió en 1011, habiéndole dado dos hijos, Boris y Glib (también conocidos como Santos Roman y David, por sus nombres de bautizo). Después de esto su vida llegó a perturbarse por la conducta de sus hijos mayores. Siguiendo la costumbre de sus abuelos, él había repartido su reino entre sus hijos, dando la ciudad de Novgorod en feudo a su hijo mayor Yaroslav; éste se rebeló contra él y se negó a dar servicio o tributo.

En 1014 Vladimir se preparaba para marchar hacia el norte a Novgorod y quitársela a su desobediente hijo, mientras Yaroslav invocaba la ayuda de los Varangianos contra su padre. Vladimir cayó enfermo y murió en el camino. Su fiesta se celebra el 15 de julio en los calendarios Católicos Ortodoxo Ruso y Griego Ruteniano, y él ha recibido el nombre de Ravnoapostol (igual a los Apóstoles) en el título de la fiesta y el troparion de la liturgia. Los Rusos han adicionado en sus libros de servicios palabras referentes a su conversión e intercesión para el Imperio Ruso actual (rossiiskaya zemlya), pero los Rutenianos nunca han permitido estas interpolaciones.

LA BATALLA DE KULIKOVO EL COMBATE QUE FORJÓ A RUSIA COMO NACIÓN


En 1380 rusos de diferentes territorios, comandados por el príncipe Dimitri de Moscú derrotaron a las tropas de kan Mamái. Se tratada de un poderoso comandante y un aspirante al trono de la Horda de Oro, un gigantesco estado creado por los mongoles en el siglo XIII. Durante 150 años los mongoles habían reinado sobre los principados rusos, que tenían que pagar tributos y una soberanía limitada. La brutal invasión mongola del siglo XIII devastó los territorios de Rusia. Sin embargo, tal y como señala el historiador Vasili Kliuchevski, para 1380 la memoria del terror se había desvanecido. Dos generaciones habían crecido sin experimentar el miedo de  una posible invasión.

Tal y como ocurre con numerosos eventos de un pasado remoto hay pocas certezas sobre la batalla de Kulikovo. Los historiadores siguen debatiendo lo que ocurrió y su importancia. La opinión dominante afirma que en Kulikovo los rusos lucharon contra los invasores mongoles por primera vez en 150 años y que marcó el inicio de un proceso de liberación nacional. El historiador Serguéi Soloviev cree que fue todavía más importante que eso. Afirma que fue “una señal del triunfo de Europa sobre Asia” y la compara a la épica batalla de los Campos Cataláunicos, cuando una coalición romana y visigoda se impuso a los hunos comandados por Atila.

Otros creen que el príncipe Dimitri no quería enfrentarse a la autoridad que los mongoles tenían sobre los principados rusos. Su objetivo principal no era derrocar al Yugo mongol - que es como se percibe tradicionalmente y que no se consiguió porque Rusia estuvo bajo la Horda durante cien años más. Quería llevar el título de Gran Príncipe de Vladímir (lo que le daba a la ciudad es estatus de ser el principado ruso más importante) a Moscú de manera permanente. Antes del que reinara Dimitri era la Horda la que elegía quién era el principado de mayor importancia.

Es en este contexto en el que Dimitri luchó contra Mamái, que no quería entregar este título al mandatario moscovita. Su victoria hizo que este título se hiciera hereditario para los futuros príncipes de Moscú, lo que lo convirtió en la entidad de mayor relevancia en territorio ruso. El lugar exacto en el que se celebró la contienda y su desarrollo sigue siendo motivo de debate. Habitualmente se dice que Dimitri le ganó la partida a su enemigo en Kulikovo porque imposibilitó que los aliados de Mamái – el príncipe de Lituania y el jefe de Riazán – unieran sus fuerzas con los mongoles.

Le siguió así, una feroz batalla, con cientos de miles de soldados en cada lado. Los mongoles estaban asistidos por infantería genovesa procedente de Crimea. Mamái consiguió romper las filas rusas por la izquierda y comenzó un ataque por detrás contra el conjunto general. En el momento en el que los mongoles pensaban que estaban a punto de conseguir una victoria histórica, un regimiento de reserva se abalanzó contra los mongoles por sorpresa y obligó a Mamái a retroceder asustado. El propio Dimitri había participado en la batalla con una armadura de sus hombres nobles y se hizo llamar Donskói (del Don) tras la victoria. La batalla de Kulikovo fue más que una lucha por conquistar territorio y tuvo que ver con proteger una cultura y sus tradiciones. Mamai encarnaba para el historiador ruso tanto la amenaza islámica (mongola) como católica (genoveses y lituanos).

La victoria en Kulikovo proporcionó a Rusia un fundamento para unificarse a lo largo de los siglos. Fue una batalla que cambio a Rusia. Por este acto de valor y sacrificio propio, Moscú se levantó contra Horda y sus aliados, la batalla cambió el modo de pensar del pueblo, que comenzó a verse a sí mismo como una entidad, como Rusia. Un siglo después, en 1480, Iván III, un descendiente de Dimitri, considerado como el creador del estado centralizado en Rusia, acabó con la dominación mongola. Tal y como señalan las crónicas lo hizo con la Batalla de Kulikovo en la memoria.

miércoles, 30 de mayo de 2018

HISTORIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El Sagrado Corazón es una devoción que en la Iglesia católica se refiere al corazón físico de Jesús de Nazaret, como un símbolo de amor divino. Esta devoción al enfocarse en el corazón de Jesús, de forma metafórica se refiere a la vida emocional y moral de Jesús, especialmente a su amor por la humanidad. Es simbolizado por una corona de espinas y heridas, simboliza en gran parte el amor y el dolor de Cristo hacia las personas que él no pudo salvar.

Tiene su origen medieval, siendo los escritos de santa Matilde de Hackeborn, santa Gertrudis de Helfta y la beata Ángela de Foligno uno de los testimonios más antiguos. Sin embargo la fuente más importante de la devoción en la forma en que la conocemos ahora, fue Santa Margarita María Alacoque de la Orden de la Visitación de Santa María, a quien Jesús se le apareció. En estas apariciones Jesús le dijo que quienes oraran con devoción al Sagrado Corazón, recibirían algunas gracias divinas.

El confesor de Santa Margarita María Alacoque fue San Claudio de la Colombiere, quién creyendo en las revelaciones místicas que recibía, propagó la devoción. Los jesuitas aportaron lo suyo y propagaron la devoción por el mundo a través de los miembros de la compañía. A pesar de las controversias y de los opositores, entre ellos los jansenistas. A mediados del Siglo XX, el capuchino Italiano San Pío de Pietrelcina, y el Beato León Dehon promovieron y revivieron el concepto de la oración dirigida al Sagrado Corazón de Jesús.

Siguiendo una revisión teológica, el Papa León XIII en su encíclica Annum Sacrum (25 de mayo de 1899) dijo que la humanidad en su totalidad debería ser consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, declarando su consagración el 11 de junio del mismo año. Pío XII desarrolla en su encíclica Hauretis Aquas el culto al Sagrado Corazón que queda en parte plasmado en el siguiente punto del Catecismo de la Iglesia Católica:

En el punto 478 que "Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres" (Pío XII, Encíclica"HAURIETIS AQUAS")

ALFONSINA STORNI


Poetisa argentina de origen suizo. Alfonsina Storni pasó a ocupar un lugar destacado en el panorama literario hispanoamericano por la fuerza con que aparece en sus versos la afirmación de una mirada femenina sobre el mundo. Junto a la chilena Gabriela Mistral y la uruguaya Juana de Ibarbourou, contemporáneas suyas, conformó la primera avanzadilla en la lucha de las mujeres por ocupar lugares de reconocimiento en los espacios de la literatura de América. A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, y residió en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. Se graduó como maestra, ejerció en la ciudad de Rosario y allí publicó poemas en las revistas Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Se trasladó luego a Buenos Aires y fue docente en el Teatro Infantil Lavardén y en la Escuela Normal de Lenguas Vivas. En 1917 fue nombrada maestra directora del internado de Marcos Paz.

Por esa época comenzó Alfonsina Storni a frecuentar los círculos literarios y dictó conferencias en Buenos Aires y Montevideo; colaboró en las publicaciones Caras y Caretas, Nosotros, Atlántida, La Nota y en el periódico La Nación. Compartió además la vida artística y cultural del grupo Anaconda con Horacio Quiroga y Enrique Amorín y obtuvo varios premios literarios. En la década de 1930 viajó a Europa y participó de las reuniones del grupo Signos, donde asistían figuras importantes de las letras como Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna. En 1938 participó en el homenaje que la Universidad de Montevideo brindó a las tres grandes poetisas de América: Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y ella misma. Víctima de una enfermedad terminal, el 25 de octubre de ese mismo año decidió suicidarse en Mar del Plata.

Madre soltera, hecho que no era aceptable en su época, Alfonsina Storni fue sin embargo la primera mujer reconocida entre los mayores escritores de aquel tiempo. Su trayectoria literaria evolucionó desde el romanticismo hacia el intimismo sintomático del modernismo crepuscular para desembocar en la vanguardia. El rasgo más característico de su producción fue un feminismo combativo en la línea que se observa en el poema Tú me quieres blanca, el cual se halla motivado por las relaciones problemáticas con el hombre, decisivas en la vida de la poetisa. La obra poética de Alfonsina Storni se divide en dos etapas: a la primera, caracterizada por la influencia de los románticos y modernistas, corresponden La inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919), Languidez (1920) y Ocre (1920). La segunda etapa, caracterizada por una visión oscura, irónica y angustiosa, se manifiesta en Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938).

Storni hizo también incursiones en la dramaturgia: en 1927 estrenó en el Teatro Cervantes El amo del mundo, y en 1931 aparecieron Dos farsas pirotécnicas, que incluían Cimbellina en 1900 y pico y Polixena y la cocinerita. En 1950 se editó Teatro infantil, pero varias de sus obras para niños permanecen inéditas. En 1936 colaboró en el IV Centenario de la fundación de Buenos Aires con el ensayo Desovillando la raíz porteña.

HISTORIA DE LA FIESTA DE CORPUS CHRISTI

A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un Movimiento Eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillón fundada en 1124 por EL OBISPO ALBERO DE LIEJA. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento, el uso de las campanillas durante la elevación en la Misa y la fiesta del CORPUS CHRISTISANTA JULIANA DE MONT CORNILLÓN, por aquellos años priora de la Abadía, fue la enviada de Dios para propiciar esta Fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

Desde joven, SANTA JULIANA tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre anhelaba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haber intensificado por una visión que tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad. Juliana comunicó estas apariciones a Mons. Roberto de Thorete, el entonces obispo de Lieja, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos y a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Lieja, más tarde Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y, como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; al mismo tiempo el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan escribiera el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim, junto con algunas partes del oficio.

Mons. Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez al año siguiente el jueves posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad. Más tarde un obispo alemán conoció la costumbre y la extendió por toda la actual Alemania. El Papa Urbano IV, por aquél entonces, tenía la corte en Orvieto, un poco al norte de Roma. Muy cerca de esta localidad se encuentra Bolsena, donde en 1263 o 1264 se produjo el MILAGRO DE BOLSENA: un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales -donde se apoya el cáliz y la patena durante la Misa- en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre.

El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del CORPUS CHRISTI a toda la Iglesia por medio de la bula "TRANSITURUS" del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio. Luego, según algunos biógrafos, el Papa Urbano IV encargó un oficio -la liturgia de las horas- a San Buenaventura y a Santo Tomás de Aquino; cuando el Pontífice comenzó a leer en voz alta el oficio hecho por Santo Tomás, San Buenaventura fue rompiendo el suyo en pedazos. La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y, en el CONCILIO GENERAL DE VIENA (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. En 1317 se promulga una recopilación de leyes -por Juan XXII- y así se extiende la fiesta a toda la Iglesia.

Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV, y se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV. La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad. En la Iglesia griega la fiesta de CORPUS CHRISTI es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia. Finalmente, el CONCILIO DE TRENTO declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad; y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

ALEC GUINNESS EL ACTOR QUE HIZO UN TRATO CON JESÚS

ALEC GUINNESS, fue un actor inglés de gran talento y prestigio internacional. Su época de mayor gloria y renombre gira alrededor de las décadas de los años cincuenta y sesenta. En su infancia fue anglicano, pero en la adolescencia cayó en el agnosticismo. Tenía una especial aversión hacia la Iglesia Católica y se auto declaraba “antipapista”. Pero esta postura se fue suavizando gracias al trato frecuente con su amigo TOMKINSON, un católico que le regaló el conocido libro de SAN FRANCISCO DE SALES, INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA, que le hizo bastante bien a su alma.

Pero Dios le tenía preparado un papel especial en el mundo de la actuación. Le tocó personificar en una película al célebre personaje de GILBERT K. CHESTERTONEL PADRE BROWN, que se filmó en un pequeño pueblo francés. Así que –como es lógico- para el rodaje de la película tuvo que usar la característica sotana de sacerdote católico. Una noche, un poco cansado y aburrido de pasarse todo el día filmando -sin quitarse el traje clerical-, ALEC GUINNESS decidió dar un pequeño paseo por las calles del poblado, para despejar la mente. De pronto un niño, de unos siete años, se le acercó, y dando saltos de alegría, le pidió su bendición. El actor en un principio se desconcertó. Después, le hizo una caricia al niño. El pequeño se fue feliz y le dijo muy agradecido: “Buenas noches, querido Padre”.

“Proseguí mi camino pensando –escribió después GUINNESSque una Iglesia capaz de inspirar tanta confianza en un niño y de propiciar con tanta facilidad la cercanía de sus sacerdotes –aun siendo desconocidos-, no podía ser tan intrigante y horrible como a menudo la describían. Así comencé a desprenderme de unos prejuicios aprendidos y arraigados en mí desde tiempo inmemorial”.

Simultáneamente que se rodaba esta película, recibió una dolorosa noticia: su hijo MATTHEW –de once años- se enfermó de polio y progresivamente comenzó a sufrir una parálisis en sus miembros inferiores. Apesadumbrado por esta angustiosa situación, decidió dar un paseo a orillas del río de ese pueblo donde se encontraba. A lo lejos divisó una pequeña iglesia católica. Decidió entrar para tratar de recuperar un poco de paz en su corazón. De pronto le vino una firme idea a su mente: hacer cuanto antes un trato con Dios. “Haz que mi hijo se cure –le pidió con fervor- y jamás pondré un solo obstáculo si alguna vez él desea hacerse católico”. (...)  Tres meses después, MATTHEW era capaz de caminar y, al poco tiempo, comenzó a jugar futbol. “Y no pasó mucho tiempo antes de verme obligado a asumir mi parte del trato”-confiesa GINNESS.

Inscribió a su hijo en un colegio de los jesuitas. Recibió formación cristiana. A los quince años, su hijo manifestó el deseo de ser recibido en la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Al poco tiempo, el actor empezó a pensar seriamente en seguir los pasos de MATTHEW. Hizo un retiro espiritual en un monasterio trapense. Y comenzó a frecuentar con cierta frecuencia un sacerdote católico para recibir la formación necesaria en preparación para su conversión. El 24 de marzo de 1956 fue admitido en la Iglesia Católica.

“Al igual que tantos otros conversos antes y después que yo –comenta el célebre actor-, me sentí como en casa, como si siempre hubiera conocido ese lugar. (...) Era un hermoso día de sol”. Y recuerda que después se quedó contemplando largamente las colinas alrededor de su casa, meditando sobre lo sucedido y dando infinitas gracias a Dios. Al año siguiente, mientras ALEC GUINNESS se encontraba en Sri Lanka rodando la laureada película EL PUENTE SOBRE EL RÍO KWAIT –que le valió el Óscar de la Academia-, inesperadamente su esposa le comunicó por teléfono una grata noticia: también ella acababa de ser recibida en la Iglesia Católica.

Entre las anécdotas que se cuentan sobre su vida como católico, se afirma que este actor le tuvo una gran devoción a Jesús en la Eucaristía. Un día en Kingsway, Inglaterra, mientras caminaba por la calle, sintió la necesidad de ir a visitar a Jesús Sacramentado en el Sagrario de una iglesia más cercana para rendirle su más humilde acto amor y adoración. Después le entró un cierto escrúpulo, pensando: “¿No estaré exagerando en mi piedad?” Pero pronto recuperó la confianza al enterarse de que un afamado sacerdote -converso inglés y brillante escritor-, el PADRE RONALD KNOX, se había encontrado en más de una ocasión auténticamente corriendo para ir a visitar a Jesús Sacramentado.

Curiosamente, y a pesar de lo mucho que detestó su papel en la legendaria película de George Lucas, su presencia fue uno de los ingredientes que ayudó al éxito del mismo. Gracias a su papel como el maestro OBI-WAN KENOBI, mentor de LUKE SKYWALKER en STAR WARSLa Guerra de las Galaxias, el 2.25% de los ingresos de taquilla que aún obtiene de la saga a causa del contrato original les proporciona hoy en día más dinero a sus herederos que el resto de los derechos de todas sus películas juntas. ALEC GUINNESS aceptó trabajar en la película a cambio de un porcentaje de los beneficios; a pesar de esto nunca estuvo muy convencido de su participación. Quizá por eso le pidió a George Lucas que su personaje muriera en su lucha contra DARTH VADER.

Por sus méritos como actor, la corte británica lo invistió Caballero en 1959, lo que le convirtió en SIR ALEC GUINNESS. En agosto de 2000 falleció a los 86 años de edad.

Fuente:
Raúl Espinoza Aguilera
Red de Comunicadores Católicos (México)

miércoles, 23 de mayo de 2018

LA ENERGÍA UN RECURSO NATURAL-Parte 1


- (La energía es la fuerza que mueve la naturaleza, nuestro entorno, al mundo entero. La energía alimenta, conforta, revitaliza. Con la energía que tomamos de nuestro alimento, crecemos, nos reproducimos, abrimos caminos y labramos nuestro destino. Para producir alimento necesitamos energía. Todo lo que se mueve necesita energía. Con el advenimiento de la revolución industrial, todo se aceleró. El mundo cambió, no volvió a ser el mismo, esta es la historia de ese cambio) -

La principal fuente de energía que utilizamos en el mundo de hoy, son los combustibles fósiles. A la par de esta, también contamos con energías alternativas. Se ha vuelto muy difícil encontrar lechos que produzcan combustible, debido a que la demanda aumenta y ya son escasos los yacimientos en el mundo. A su vez para obtener hoy por hoy un barril de combustible debemos invertir mucha más energía en comparación con la década de los años 70's.

La gran familia de combustibles fósiles que más consumimos son el petróleo, comúnmente conocido como el "oro negro", luego seguimos con el carbón y el gas natural, así como la leña y otros productos de fácil combustión. En el siglo pasado se conseguía petróleo en tierra firme, ahora lo debemos buscar en las profundidades del mar. Pero, ¿de dónde viene toda esa energía? La gran fuente de toda la energía en la tierra proviene del sol. Todo lo que se mueve necesita energía. Todo lo que existe tiene energía acumulada. La demanda de energía en el mundo se disparó con la revolución industrial.

La gasolina tiene una característica única, ya que desprende grandes cantidades de energía concentradas desde hace millones de años. La potencia calórica por concentración de energía acumulada es más intensa en algunos puntos del planeta debido a varios factores, es más o menos unos 950 vatios por metro cuadrado. Para tener una idea de lo que esto significa, en un terreno del área de Nueva York, podríamos obtener electricidad para todo el mundo. Cada molino de viento eólico, genera electricidad para 700 hogares. Las olas del mar tienen energía gracias a las mareas marinas, lo que también se aprovecha para producir energía eléctrica, así como el aprovechamiento de la fuerza de los cauces de los ríos, a esto se le llama, energía hidroeléctrica y energía mareomotriz. La energía geotérmica se puede obtener en cualquier lugar del globo, así como otro tipo de energías naturales.

Algunas de estas formas de energía producen altos costos de operación, por lo que se hace necesario cambiar a otras alternativas energéticas. Hoy estamos pagando muy altos precios por la energía. En la naturaleza los modelos de consumo son eficientes. Eso es lo que debemos lograr, un consumo frecuente y un alto rendimiento. La verdad se impone, los biocombustibles como el etanol, no llegan a liberar tanta energía como la gasolina. Si logramos liberar la energía de la celulosa vegetal como lo hacen las bacterias, tendríamos una fabulosa alternativa. Hay hongos que convierten hojas en azúcar y las hormigas se alimentan de esta, acá se presenta una simbiosis o interrelación entre diferentes especies, porque las hormigas salen al bosque a cortar las hojas para llevarlas a los sótanos de su colonia, en donde cultivan estos hongos, mediante las hojas que trajeron del bosque. Ahora sí, entiende usted que me escucha, cómo se alcanza la eficiencia energética y el aprovechamiento de los recursos.

Entonces, si logramos liberar la energía de la celulosa vegetal, lograríamos producir etanol de un alto octanaje, mayor que el de la gasolina, o sea, más energía para un mundo sediento de ella. Pero, en este momento, ¿habrá un combustible con mayor fuerza que la gasolina?, pues técnicamente si, las enzimas para degradar biomasa nos ayudarán en esta tarea, solo que debemos procurar que el abastecimiento de biomasa se produzca en grandes cantidades. Pero, ¿que produce la biomasa?, ¡pues los bosques y los vegetales! Hay que luchar contra la desertificación, y darle un manejo eficiente a nuestros bosques en todo el planeta. Estamos al borde del caos energético y económico, tenemos que alinear ética, política, energía y ciencia, para poder producir toda la energía posible a nuestro alcance.

Jorge Francisco Muñoz Somarribas
En exclusivo para EL ALFA Y LA OMEGA

THE TRAVELING WILBURYS


The Traveling Wilburys fue un supergrupo de música integrado por cinco solistas y miembros de otras formaciones que nunca antes habían tocado juntos: Roy Orbison, George Harrison, Jeff Lynne, Bob Dylan y Tom Petty. La historia del grupo surgió a raíz de un “feliz accidente”, según contaba George Harrison, el artifice, junto a Jeff Lynne, de reunir en una misma banda a estos cinco talentos. “Si se hubiera planeado no habría salido igual. Fue algo mágico, se dieron las circunstancias”, diría años más tarde el ex-beatle. Y esas circunstancias se resumen en que en 1988, Harrison debía grabar una canción que sirviera de Cara B del single ‘This is love’, incluido en su disco Cloud Nine. Jeff Lynne, junto a Harrison querían rescatar la carrera de un ícono musical como fue Del Shannon, el cantante de “Runaway” y le estaban produciendo algunos temas nuevos, con la ayuda de Lynne, que se había convertido en su mano derecha.

Una noche que cenó con su productor, Jeff Lynne (líder de la Electric Light Orchestra) y con Roy Orbison (a quien Lynne acababa de producir también su disco Mystery Girl) invitó a ambos a que participaran con él en la grabación de la canción. Llamaron a Bob Dylan, que les ofreció utilizar su pequeño estudio, y a ellos se unió Tom Petty, que se pasó por allí para devolver a Harrison una guitarra que éste le había prestado. Mientras que George y Jeff empezaron a trabajar en la canción, Dylan se dedicó a preparar una barbacoa para todos en el jardín de su casa. El estudio propiamente dicho estaba en el garaje. George recuerda que en la puerta había una sticker con las típicas palabras de “Handle with care” (Tratar con cuidado). Le gustó y así que ya tenía el título de la canción.

Horas después, George llamó a Mo Ostin, el presidente de Warner Music , a su despacho de Burbank, cuando escucho la canción, se quedó perplejo , asombrado. Aquello no podía ser una cara B. Era un éxito seguro, perfecto. El productor Lenny Waronker, que estaba en el despacho de al lado, no tuvo más remedio que decir que se rendía a la gran calidad del tema. Mo Ostin le sugirió enseguida a George de que convenciera a todos sus famosos amigos para hacer un álbum, todos juntos. Cada miembro contribuyó al álbum con varias canciones y fue editado en octubre de 1988 bajo varios seudónimos que los presentaban como cinco supuestos hermanos apellidados WILLBURY.

El término “Wilbury” surgió de la iniciativa de George Harrison y Jeff Lynne durante la grabación del álbum Cloud Nine y hace referencia a los trozos de las canciones grabadas que tendrían que ser eliminados durante la mezcla de sonido: en inglés, la frase “We’ll bury them in the mix”, que puede traducirse como “los enterraremos luego en la mezcla”, contiene el sintagma “We’ll bury” que suena exactamente como Wilbury. En un principio, George Harrison sugirió el nombre “The Trembling Wilburys” (“Los Wilburys temblorosos”), aunque posteriormente cambiarían a “The Traveling Wilburys” (“Los Wilburys Viajeros”) El álbum, TRAVELING WILBURYS VOL. 1, llegó a ser nominado como Álbum del Año a los Grammy.

A partir de entonces, las reuniones de los cinco músicos se repitieron, y los buenos momentos fueron tantos y tan intensos que decidieron grabar un álbum que, necesariamente tuvo que hacerse en solo diez días debido sobre todo a una inminente gira de Bob Dylan. “Dirty World”, “Congratulations” y “Tweeter and the monkey man”,cuando no existían los “tweeter”, aunque Dylan se refería en el tema a una persona, un ladrón, un rufián . Todos se esforzaron para que Roy Orbison cantara con esa maravillosa voz de barítono, “Not alone anymore”, una brillante canción de Jeff y George, al igual que “The End of teh line”, que era la más coral de todas y con la que despedían el disco. “Rattled” era de Jeff y “Last night” era de Tom, casi al estilo de un “reggae”.

A pesar de la repentina muerte de Roy Orbison (el 6 de diciembre de 1988), el grupo grabó un último disco bajo seudónimos distintos, aunque conservando el apellido ‘Wilbury’. A modo de homenaje, en el videoclip del single “End Of The Line” aparece una mecedora con la guitarra de Roy Orbison y un retrato suyo. Acordaron no aceptaron un quinto miembro para sustituir a Roy Orbsion y George y Jeff decidieron llamar al disco “Traveling Wilburys Vol. 3”, para equivocar a los “ladrones y piratas” del momento. Como curiosidad, el primer tema que grabaron fue una versión de “Nobody´s Child”, un tema que los Beatles habían grabado en Hamburgo con Tony Sheridan.

En la actualidad, los Traveling Wilburys son considerados un proyecto único e irrepetible en la historia del rock, pues, pese a que parecía imposible juntar a cinco músicos tan conocidos y con una personalidad tan propia, el resultado fue natural y antológico. Hoy, a casi 30 años de su lanzamiento, escuchar “Handle with care” sigue provocando unos raros escalofríos, con la voz de George Harrison primero y la de Roy Orbison después, secundadas posteriormente por los coros de Bob Dylan, Jeff Lynne y Tom Petty. Esta peculiar banda de superestrellas, en la que todos componían, producían y eran intérpretes, fue otro de los legados musicales irrepetibles que nos dejó la incombustible década de los 80’.

DECLARACIONES DE LOS OBISPOS CHILENOS EN ROMA (18.05.2018)


Después de tres días de encuentros con el Santo Padre, y de muchas horas dedicadas a la meditación y a la oración, siguiendo sus indicaciones, los Obispos de Chile deseamos comunicar lo siguiente:

En primer lugar, agradecemos al Papa Francisco por su escucha de padre y su corrección fraterna. Pero especialmente, queremos pedir perdón por el dolor causado a las víctimas,  al Papa, y al Pueblo de Dios y al país por nuestros graves errores y omisiones.

Gracias también a Mons. Scicluna y al Rev. Jordi Bertomeu por su dedicación pastoral y personal, así como por el esfuerzo invertido en las últimas semanas para intentar sanar las heridas de la sociedad y de la Iglesia de nuestro país.

Gracias a las víctimas, por su perseverancia y su valentía, a pesar de las enormes dificultades personales, espirituales, sociales y familiares que han debido afrontar, tantas veces en medio de la incomprensión y los ataques de la propia comunidad eclesial. Una vez más imploramos su perdón y su ayuda para seguir avanzando en el camino de la curación y cicatrización de las heridas.

En segundo lugar, queremos anunciar que todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre, para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros. 

Nos ponemos en camino, sabiendo que estos días de honesto diálogo han sido un hito dentro de un proceso de cambio profundo, conducido por el Papa Francisco. En comunión con él, queremos restablecer la justicia y contribuir a la reparación del daño causado, para re-impulsar la misión profética de la Iglesia en Chile, cuyo centro siempre debió estar en Cristo.

Queremos que el rostro del Señor vuelva a resplandecer en nuestra Iglesia y a ello nos comprometemos. Con humidad y esperanza les pedimos a todos que nos ayuden a recorrer este camino.

Siguiendo la recomendación del Santo Padre, imploramos a Dios que en estas difíciles y esperanzadoras horas, nuestra Iglesia sea protegida por el Señor y la Virgen del Carmen.

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile en Roma

JUANA DE ARCO


Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas. A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión. El príncipe Carlos, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans (8 de mayo de 1429). A continuación realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430. Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII de Francia como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, lo cual permitió conmutar la inicial sentencia de muerte por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.

EL DESCUBRIMIENTO DE TOMAS

INFINITY WAR LA BALADA DEL HOMBRE TRISTE


Antes de todo, hay que reconocer que muy pocos fenómenos culturales son capaces de generar tanta expectativa entre las audiencias y consumidores como la construcción que el Universo Cinematográfico de Marvel hizo de sus 18 filmes para culminar en la entrega Avengers Infinity war en este 2018. No han sido pocos los expertos en cine que han destacado que en el lenguaje del Universo Cinematográfico de Marvel traslucen argumentos sobre virtudes que van emparentadas con el drama del héroe clásico: la amistad, la confianza en sí mismo, la rectitud, la entrega, el sobreponerse a la crisis moral, el sacrificio desinteresado, la persistencia en los ideales, la responsabilidad permanente y, por supuesto, el amor.

Amor que abarca diferentes expresiones de este sentimiento: luchar junto al ser amado o por el ser amado, entregarse hasta el sacrificio por el amor a las virtudes humanas o por las creaciones del espíritu trascendente. En fin, héroes clásicos que obran en favor de la verdad, la justicia, la libertad, la paz, el bien colectivo y, en esta reciente entrega: el bienestar cósmico. Pero en Avengers Infinity War finalmente conocemos al ser autárquico por antonomasia, el ser que se basta a sí mismo: Thanos. El creador de este personaje, Jim Starlin, no pudo darle un origen más colosal: hijo de un mentor eterno, nació en Titán, la inmensa luna de Saturno que recuerda precisamente al titán Cronos, recaudador del tiempo y de la libertad.

En los comics, Thanos es un ser inteligentísimo que se da a sí mismo su poder y fortaleza; un individuo que, obsesionado con la ciencia y la filosofía nihilista, desea cortejar a la muerte para lo cual requiere las seis gemas del infinito que le darán un poder tan absoluto como el de la segadora de la vida. En la versión cinematográfica de Marvel, sin embargo, Thanos es un concienzudo y tiránico salvador que ha llegado a convencerse –a fuerza de malas experiencias- de que el universo ha entrado en un desequilibrio autodestructivo y que, para remediarlo, es necesaria la muerte de la mitad de los seres del cosmos. Su motivación es el equilibrio: la muerte revela lo especial de la vida.

El filme nos presenta a este Thanos, que vive un sentido de la piedad trastornado y la torcida compasión de un mortal que, de pronto, desea convertirse en una especie de deidad, un magnánimo defensor de lo creado pero no de lo posible. Esto es lo que se encuentra en la línea narrativa de Infinty War, el cierre de una década de historias cuyos personajes centrales son los héroes en su periplo trágico. Héroes que, en el pasado, debieron despejar su egoísmo, comprender los valores del sacrificio; luchar por valores éticos y morales; enfrentar la corrupción de las instituciones; reconocer las fortalezas del adversario y las debilidades personales; aliarse en la adversidad; anticiparse al caos; y creer en el triunfo del bien sobre el mal.

Todas estas historias, en su conjunto, son el primer acto de este épico crossover, Infinity War es la confrontación narrativa y la resolución final es realmente el clímax que siempre se buscó evitar. La presencia de una fuerza irrefrenable, Thanos dominando el poder de las gemas, sólo puede conducir a un destino posible (el Dr. Strange lo corrobora mirando en el futuro los más de 14 millones de desenlaces posibles). Hay dos guiños en el filme que anticipan el clímax, el final y la base de la narración futura: la obtención de la gema del alma sacrificando lo único amado y la –casi voluntaria- entrega de la gema del tiempo a cambio de preservar una sola vida. En ambos casos, se está hablando de lo mismo: el precio de la soledad.

¿Qué es mejor, tener un alma sin nadie a quién amar o controlar el tiempo sin darle posibilidad a alguien para vivir? En Infinity War, ganar conlleva una alta tristeza, padecer el desamparo, implica el destierro solitario en los páramos de los vencedores. Ningún otro personaje en el universo de Marvel ha tenido que enfrentar tal decisión; de hecho, cada uno de los héroes ha lidiado en su propio fuero alguna lucha contra esta condición de villanía, pero Thanos recorre el camino hasta el final: la azarosa aniquilación en la punta de sus dedos. ¿El resultado? Un hombre triste situado en el confín de la realidad que se ha creado, el gran contemplador del vacío, el celador de la ausencia.

Pero volvamos a la estructura narrativa para hacer la última valoración moral de estos diez años de universo Marvel. Dieciocho filmes a lo largo de una década son la preparación argumentativa, el primer acto; Avengers Infinity Wars es el desarrollo del conflicto central y el clímax del segundo acto. El canon narrativo exige un tercer acto que resuelva los efectos del apogeo pero ¿hay algo qué resolver? ¿Devolver la vida de los héroes caídos? ¿Regresar al orden previo? ¿A que todas las fuerzas estén dispersas nuevamente? Y, si se resolvieran, ¿quiénes juzgarán que ese escenario es el correcto?

En la tragedia griega ‘Las Euménides’ (la tercera parte de la trilogía de ‘La Orestiada’), las diosas de la venganza, que reclaman los crímenes de sangre, obligan a los dioses a instalar un tribunal para definir el destino del acusado; pero, cuando la votación queda empatada, prevalece el beneficio del culpable. Es decir, el bien sí triunfa aun cuando las fuerzas del mal estén equilibradas (y hay que recordar que Thanos busca el equilibrio). En el comic, Thanos Quest, el titán consigue el poder de las gemas sólo para demostrar que está a la altura de su amada ‘damisela muerte’; pero su poder finalmente es superior al de la muerte y por tanto no pueden coincidir. La conclusión es evidente: Thanos se petrifica contemplando el infinito, aguardando el momento de perder, porque la victoria es vacía cuando el logro es absoluto.

Por Felipe Monroy
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