miércoles, 7 de agosto de 2019

DONDE ESTÁ VUESTRO TESORO, ALLÍ ESTÁ VUESTRO CORAZÓN

Comentario Bíblico
Del Evangelio de Lucas (12,32-48)

La primera lectura quiere describir la noche de salvación para Israel, la noche pascual, que se ha convertido en el paradigma nostálgico de un pueblo que siempre ha recurrido a su Dios para que lo liberara de todas las esclavitudes; que anhela salvación y que encuentra en el Dios comprometido con la historia la razón de ser de su identidad. Es, probablemente, un texto cultual, es decir, nacido en la liturgia. El c. 18 de este libro escrito en griego, para la comunidad judía de Egipto, es una memoria litúrgica de la noche pascual, de la noche de la libertad y de la noche de la luz. Nada hay tan celebrado en Israel como la noche pascual.

La segunda lectura, tomada de Hebreos 11, llena de contenido esta parte de la celebración, con su visión práctica de la fe evocada a la luz de las grandes figuras de la “historia de la salvación” y de todos aquellos que, por amor de lo que esperaban y de las realidades invisibles, renunciaron a los honores terrenos. Se dice que con este capítulo, el autor de la carta a los Hebreos, que no es San Pablo desde luego, sino un maestro desconocido, compuso este sermón para mover a la fe a la comunidad, al igual que los padres del pueblo, pero ahora con la esperanza que procura Jesús y su obra. Él es el ejemplo de nuestra fe en Dios y de nuestra entrega a los hombres al comprender todas las flaquezas.

En el Evangelio de Lucas (12,32-48) el apóstol nos ofrece aquí una serie de elementos que están en el Sermón de la Montaña, en Mateo, y un conjunto de parábolas (los criados que esperan a que su amo vuelva de unas bodas, el amo que vigila su casa por si llega un ladrón, y el administrador fiel al que se le ha confiado repartir el trigo) sobre la vigilancia y la fidelidad al Señor. La exhortación primera, que concluye con el dicho “donde está vuestro tesoro, allí está vuestro corazón”, es toda una llamada a la comunidad sobre el comportamiento en este mundo con respecto a las riquezas.

Lucas es un evangelista que cuida, más que ningún otro, este aspecto tan determinante de la vida social y económica, porque escribía en una ciudad (Éfeso o Corinto) donde los cristianos debían tomar postura frente a la injusticia y la división de clases. El dicho del tesoro y el corazón es un dicho popular que encierra mucha sabiduría de siglos. Si bien es verdad que el rigor apocalíptico ya no es determinante, sí lo es el sentido que mantienen estas palabras. Vigilar, ahora, ya no es estar preocupados por el fin del mundo, sino estar preocupados por no poner nuestro corazón en los poderes y las riquezas. Son dichos para comprometerse en nuestro mundo, aunque sin perder la perspectiva del mundo futuro.

Lucas sitúa esto en el programa de buscar el Reino de Dios, pidiendo y exigiendo al cristiano no desear las mismas cosas que desean y tienen los poderosos de este mundo. El Reino exige otros comportamientos. Así, las parábolas sobre la vigilancia y la fidelidad vienen a ser como el comentario a esa actitud. Es una llamada a la responsabilidad en todos los órdenes, pero especialmente la responsabilidad de saberse en la línea de que la vida tiene una dimensión espiritual, trascendente, sabiendo que hay que ponerse en las manos de Dios.

Eso no es una huida de lo que hay que hacer en este mundo; pero, por otra parte, tampoco ignorando que nos espera Alguien que un día se ceñirá para servirnos si le hemos sido fieles. Ése de quien habla Jesús en la parábola, es Dios. Nosotros, mientras, administramos, trabajamos, ayudamos a los más pobres y necesitados, como una responsabilidad muy importante que se nos ha otorgado.

EL FUSILAMIENTO DE LAS TRECE ROSAS


Se cumplen 80 años del fusilamiento en Madrid de las conocidas como TRECE ROSAS a manos del aparato represor franquista, un acontecimiento que convertiría a estas víctimas en un icono de la oposición al fascismo en España. Se trataba de trece mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años, presas en la cárcel de Las Ventas por su supuesta actividad política.

Sus nombres eran Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibañez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente.

La ejecución se justificaba oficialmente como castigo por el asesinato  del comandante de la Guardia Civil Issac Gabaldón, de su hija y de su chófer, que se atribuyó a una supuesta gran red comunista a la que habrían pertenecido las ajusticiadas; se trató, no obstante, de una condena injusta y falsa, ya que en el momento de esta muerte (el 27 de julio anterior) LAS TRECE ROSAS ya se encontraban en la prisión de Las Ventas.

Para los historiadores que han estudiado el caso, la ejecución (que se produjo simultáneamente a la de otros 43 varones, incluido un menor de 14 años) respondía más bien a la voluntad del régimen de Franco, tan sólo cuatro meses después de vencer la Guerra Civil, de reprimir a sus adversarios políticos y enviar un mensaje ejemplarizante a los ciudadanos.  La repercusión del incidente, se debió principalmente al rechazo internacional que suscitó, en gran medida por el perfil de las trece mujeres.

Se trataba de jóvenes que no habían participado de manera activa en la guerra, aunque algunas de ellas estaban vinculadas en distinto grado de intensidad a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) o al Partido Comunista  de España (PCE). No era el caso de todas, no obstante: por ejemplo, la pianista de 29 años Blanca Brisac Vázquez había sido detenida por mantener relación con un músico del PCE, sin que conste ninguna militancia por su parte.

De hecho, ocho de las trece asesinadas eran, en aquel momento, menores de edad, ya que la mayoría legal se situaba en 21 años.  Por ello, se organizó una campaña de protesta en París, impulsada por una hija de Marie Curie, que supuso el origen del sobrenombre con el que hoy son conocidas estas víctimas; una campaña que sin embargo no amilanó al régimen franquista, que continuó con la ejecución de la amplia mayoría de los 364 detenidos en relación con el atentado de Gabaldón.

El fusilamiento tuvo lugar en una tapia  del cementerio de La Almudena al este de Madrid, cercano a la prisión de Las Ventas. En dicho lugar se colocó por primera vez en 1988 una placa conmemorativa y desde entonces cada cinco de agosto se celebran homenajes a las Trece Rosas.

Fuente:

EL ALICANTO


Según nos cuenta una leyenda del norte de Chile, existe una curiosa ave que suele ser símbolo de buena fortuna para quien la ve, un pájaro de dorados colores llamado Alicanto. Se cree que habita en los cerros donde se esconden yacimientos de minerales y metales preciosos, tales como el oro y la plata, lo cual explicaría por qué su visión es tan ansiada por los buscadores de fortuna. Se dice que habita en cuevas y grutas y que sólo se le puede ver durante las noches, y por lo visto el Alicanto es capaz de decidir qué personas pueden verlo o cuales no, según a él le interese.

Pero al mismo tiempo que puede resultar la salvación para un minero o un buscador de tesoros, también puede representar su perdición, ya que al Alicanto no le gustan las personas avariciosas. Si se da cuenta de que una persona sólo ansía el oro o la plata por codicia, en lugar de conducirle hasta un yacimiento procurará llevarle por galerías y caminos hasta que el desgraciado se pierda, y posiblemente nunca vuelva a encontrar el camino. También puede cegar a quien le siga con el brillo de sus alas, haciendo que caiga por un precipicio o quede parcialmente cegado y desorientado en medio de alguna gruta oscura y sin posibilidad de salida.

El Alicanto es un ave de enorme envergadura, con trazas de brillo metálico en sus alas, un pico curvo y garras fuertes y poderosas. Entre sus cualidades más impresionantes están sus alas que parecen brillar en la oscuridad, y el hecho de que se alimente de oro y plata, y este brillo nocturno será diferente si el Alicanto ha comido plata u oro. Mientras este hermoso pájaro tenga el estómago lleno no podrá volar, debido al peso de los metales, pero posee la cualidad de no dejar huellas por lo que seguir su rastro sería tarea imposible.

REMBRANDT


(Rembrandt Harmenszoon van Rijn; Leiden, Países Bajos, 1606 - Amsterdam, 1669) Pintor holandés. Nacido en el seno de una acomodada familia de molineros, Rembrandt van Rijn recibió una esmerada educación y llegó a ingresar en la Universidad de Leiden, donde estudió un curso, ya que por entonces decidió dedicarse a la pintura. De los dos maestros que tuvo, uno en Leiden y otro en Amsterdam, fue este último el que más influyó en el artista y el que le transmitió las tendencias italianizantes en boga. De hecho, sus primeras creaciones (como la Lapidación de san Esteban) manifiestan una evidente influencia del estilo de Pieter Lastman.

En 1625, considerándose ya formado, abrió taller en Leiden junto con Jan Lievens. Durante los años de Leiden, el arte de Rembrandt evolucionó desde unos inicios de colores brillantes y gestos grandilocuentes hacia una creciente afirmación del claroscuro. El sabio empleo que hizo el artista de esta nota tan típica del Barroco es lo que confiere a su obra una fuerza y una personalidad indiscutibles. Ya en época temprana, hacia 1630, el claroscuro se convierte en el más poderoso medio de expresión del pintor, tal como evidencian obras como Sansón traicionado por Dalila y La presentación de Jesús en el templo.

En 1630, a raíz de la muerte de su padre, se trasladó a Amsterdam, donde se asoció con el marchante Hendrick van Uylenburgh, con cuya hija, Saskia, se casó. Comenzó entonces para él una etapa de prosperidad económica y de vida mundana, que se truncó repentinamente en 1642, año de la muerte de su esposa. Los reveses económicos se sucedieron, hasta que en 1656 se vio obligado a subastar todas sus pertenencias (casa, colecciones de arte, etc.). El consuelo le llegó de la mano de Hendrickje Stoffels, que entró a su servicio para hacerse cargo de su hijo Tito y con quien mantuvo una relación sentimental, sin llegar a casarse con ella para no perder la herencia de Saskia.

Las dos etapas, próspera y adversa, de la vida de Rembrandt van Rijn se reflejan en sus obras, particularmente en los autorretratos, un género que el artista cultivó a lo largo de toda su carrera; mientras que los primeros son alegres, brillantes y un tanto superficiales, los de los últimos años tienen un carácter sombrío, sereno, y reflejan una profundidad muy superior. De los numerosos géneros que cultivó, el religioso y el retrato fueron los dos en que más brilló su talento de maestro del Barroco.

A Rembrandt se le recuerda, de hecho, sobre todo por sus magistrales retratos de grupo, absolutamente alejados de los convencionalismos al uso. La maestría compositiva, la perfecta caracterización de los personajes, el detallado estudio de los ademanes, la agudeza de los rostros, hacen de sus tres grandes creaciones de este género (La lección de anatomía del doctor Tulp, La ronda de noche y Los síndicos del gremio de pañeros) unas obras llenas de vida y de genio.
En las creaciones de los últimos años (El hombre del yelmo de oro, Jacob bendice a los hijos de José o La novia judía), el pintor eleva todas sus conquistas al plano de la madurez, del estilo conseguido a base de años y de esfuerzo, y manifiesta un absoluto dominio de las técnicas y de los efectos.

Rembrandt fue también un gran dibujante y un grabador genial, que dejó cerca de 1.500 dibujos y alrededor de 400 grabados. Tanto los dibujos como los aguafuertes son obras plenamente barrocas, dominadas por la acción, el dramatismo y un realismo derivado de la observación del mundo circundante muy característico del arte de Flandes y de los Países Bajos. En todo ello se asemejan a las pinturas del artista, de las cuales se diferencian en la mayor importancia que en dibujos y grabados tiene la línea sobre el claroscuro.

SAN CAYETANO


En el año 1480 nace Cayetano. Su padre es Gaspar y su madre María Porto. Tiene dos hermanos: uno mayor, Juan Bautista y Alejandro, el menor. A los dos años quedan huérfanos de padre. Con el comienzo del nuevo siglo, poco después del descubrimiento de América, Cayetano cursa la carrera de abogado. Sus compañeros lo eligen delegado estudiantil en la Facultad y sus profesores lo alaban por las altas notas obtenidas. Responde con sencillez: "Creo que valgo por lo que soy, y no por lo que los demás digan de mí"

El Papa Julio II nombra a Cayetano, Conde de Thiene, en un importante puesto en la Cancillería de los Estados Pontificios. Uno de sus secretarios escribe: "A pesar del puesto; Cayetano no se da ninguna importancia. Viste con sencillez, atiende a todo el mundo aunque sea fuera del horario de oficina. Siempre activo donde lo necesitan. Trata a todos igual, ya sean ricos o pobres. Si mantiene esta actitud tan servicial llegará a ser un hombre muy importante..."

"Siento que día a día mi vida suspira por amar a Dios. Mis años de abogado me enseñaron que el pueblo necesita palpar a Dios a través de las obras de los cristianos, de su acción, de sus enseñanzas, de su entrega. Quisiera hacer siempre la voluntad de Dios: esto deseo, y a esto aspiro. Ahora voy a dar otro rumbo à mi vida. Mi camino es dejar todo sin mirar atrás. Uniré mi propia vida a la Cruz de Cristo. Seré sacerdote"

A los 36 años, el 30 de septiembre de 1516, Cayetano es ordenado sacerdote. Comienza su acción apostólica en Venecia. Le preocupa el excesivo lujo de los palacios y la miseria de los suburbios. Se propone "no dejar de luchar hasta que vea a los cristianos correr hambrientos para nutrirse del Pan Sagrado" Organiza el primer Hospital de Enfermedades Infecciosas y cuando no queda dinero para pagar el sueldo a los mejores médicos de la ciudad ni para alimentar a los enfermos, ordena la venta de su biblioteca, lo último que queda de sus bienes: "Jamás dejaré de entregar lo mío a los necesitados hasta que me vea en tal pobreza que no me quede ni siquiera un metro de tierra para mi tumba, ni tenga un centavo para mi entierro"

Son tiempos difíciles. En Alemania Martín Lutero, un monje, proclama la separación del Papa y se independiza de la Iglesia de Roma. Cayetano responde con un nuevo proyecto: "Creo que la Iglesia es siempre la Iglesia. Como esposa de Cristo no tiene ninguna mancha, ninguna arruga, es blanca y pura; pero por culpa de los hombres aparece corrompida... Quisiera presentar ante los ojos del clero un grupo de sacerdotes que vivan juntos, cumplan con el celibato, no busquen el dinero, sepan ser pobres... entonces el ejemplo arrastrará y comenzaremos la reforma desde nosotros mismos"

El Papa Clemente VII aprueba el proyecto a pesar de la oposición de algunos asesores. Cayetano con varios compañeros dicen: "Somos célibes, como lo pide la Iglesia a todos sus sacerdotes. Queremos ser pobres: no poseeremos rentas, ni tierras. Sólo aceptaremos las donaciones espontáneas del pueblo. La riqueza no da al clero ni paz ni libertad para el apostolado. No viviremos ni en conventos ni en monasterios, sino en casas sencillas. Tendremos un superior responsable y dependeremos directamente del Papa. Nos dedicaremos al estudio de la Biblia, a la liturgia, a ayudar a los presos, pobres, enfermos. Nos Ilamamos Clérigos Regulares"

El 6 de mayo de 1527 las tropas del emperador Carlos V saquean Roma. El Papa huye por un túnel secreto. Las tropas se apoderan de los bienes, incendian casas, violan, profanan templos... Al llegar a la casa de los Clérigos Regulares les exigen dinero. Los sacerdotes responden que son pobres. La tropa no les cree y torturan a Cayetano enganchando su cuerpo con una soga de la que tiran a través de una polea. Se desmaya. Golpean al resto de los compañeros y se alejan furiosos. Otros soldados los encuentran. Los llevan prisioneros para pedir el rescate a sus familiares.

El pueblo de Nápoles se rebela contra el Virrey, representante de Carlos V. Tropas españolas y napolitanas se enfrentan en las calles y en las plazas. La furia de la multitud masacra brutalmente, el ejército imperial degüella sin contemplaciones. Cayetano, con sesenta y siete años, busca un acuerdo entre los rivales. Parece no conseguirlo. Enferma gravemente. Pide la Comunión. A las cinco de la tarde del 7 de agosto de 1547 muere. El pueblo le atribuye la paz, porque los embajadores del Emperador traen un acuerdo justo. El 12 de abril de 1671 el Papa lo declara santo.

miércoles, 31 de julio de 2019

ACUMULAR RIQUEZAS: ¡EL ANTI-EVANGELIO!


Comentario Bíblico
Del Evangelio de Lucas (12,13-21)

El texto de este evangelio de Lucas, forma parte de un discurso bastante largo de Jesús sobre la confianza en Dios que quita todo temor (Lc 12, 6-7) y sobre el abandono en la providencia de Dios (Lc 12, 22-32). El pasaje de hoy está precisamente en medio de estos dos textos. He aquí algunas enseñanzas dadas por Jesús, antes de que fuese interrumpido por aquel “Uno de la multitud le dijo:” (Lc 12, 13), sobre esta confianza y abandono:

Lc 12, 4-7: A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros.

Lc 12, 11-12: Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir.

Es exactamente en este punto cuando el hombre interrumpe el discurso de Jesús, mostrando su preocupación sobre cuestiones de herencia (Lc 12,13). Jesús predica que no hay “No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más” (Lc 12,4), y este hombre no percibe el significado de las palabras de Jesús dirigidas a aquéllos que Él reconoce como “mis amigos” (Lc 12,4).

Por el evangelio de Juan sabemos que, amigo de Jesús es aquél que conoce a Jesús. En otras palabras, conoce todo lo que Él ha oído del Padre (Jn 15,15). El amigo de Jesús debería saber que su Maestro está radicado en Dios (Jn 1,1), y que su única preocupación consiste sólo en intentar hacer la voluntad de aquél que lo ha enviado (Jn 4, 34). La amonestación y el ejemplo de Jesús a sus amigos es el de no afanarse por las cosas materiales, porque “la vida vale más que el alimento y el cuerpo más que el vestido” (Mt 6,25).

En un contexto escatológico Jesús aconseja: “Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes” (Lc 21.34). Por eso, la pregunta de aquel hombre que pide a Jesús: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia” (Lc 12,13) es superflua delante del Señor. Jesús rechaza hacer de juez entre las partes (Lc 12, 14), como en el caso de la mujer adúltera (Jn 8, 2-11). Se nota que para Jesús no tiene importancia cuál de los dos tiene razón.
Él se mantiene neutral en la cuestión entre los dos hermanos, porque su reino no es de este mundo (Jn 18,36). Este comportamiento de Jesús refleja la imagen que nos da Lucas del Señor manso y humilde. La acumulación de los bienes materiales, la herencia, la fama, el poder, no entra en la escala de valores de Jesús. Él, en efecto, usa el problema de los dos hermanos para subrayar que la “…la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas” (Lc 12,15), aunque sean abundantes.

Según su costumbre, también aquí Jesús enseña por medio de una parábola, en la cual nos presenta “Había un hombre rico…” (Lc 12,16), nosotros diríamos, un rico inconsciente que no sabe qué hacer de sus bienes tan abundantes (Lc 12,17). Nos recuerda este tal, al rico epulón que todo encerrado en sí mismo no se acuerda de la miseria de Lázaro (Lc 16,1-31). Ciertamente, que a este hombre rico no lo podemos definir como justo.

Justo es aquel que, como Job, comparte con los pobres los bienes recibidos de la providencia de Dios: “Porque yo salvaba al pobre que pedía auxilio y al huérfano privado de ayuda. El desesperado me hacía llegar su bendición, y yo alegraba el corazón de la viuda” (Job 29, 12-13). El rico de la parábola es un hombre necio (Lc 12,20), que tiene el corazón lleno de los bienes recibidos, sin acordarse de Dios, sumo y único bien.

“Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios” (Lc 12,21). En su necedad él no cae en la cuenta que todo le viene dado por la providencia de Dios, no sólo los bienes, sino también la misma vida. Lo hace notar la terminología usada en la parábola. No es la riqueza en sí misma la que constituye la necedad de este hombre, sino su avaricia que revela su locura. El dice: “Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, como, bebe y date buena vida” (Lc 12,19).

EL GRAN CAÑÓN DEL COLORADO.

El Parque Nacional del Gran Cañón, es un parque nacional de los Estados Unidos, uno de los más antiguos del país, localizado en el estado de Arizona. Dentro del parque se encuentra el Gran Cañón, una garganta del Río Colorado. El parque tiene una extensión de 4.926,66 km². La mayor parte de los visitantes entra por el lado sur, por la autopista estatal 64, que une la entrada sur, cerca de Tusayan, y este del parque. Las oficinas centrales se encuentran en Grand Canyon Village, cerca de la entrada sur. Unas treinta millas del lado sur son accesibles por carretera. Pocos visitantes acuden al lado norte, a través de la autopista estatal 67. La única conexión por carretera entre los dos sectores es el Puente Navajo, lo que supone un recorrido de cinco horas. El resto del Gran Cañón es muy accidentado, aunque algunos lugares son accesibles en mula o por caminos forestales.

El Gran Cañón se convirtió en Monumento Nacional el 11 de enero de 1908, por proclamación del presidente Theodore Roosevelt y fue rediseñada como Parque Nacional el 26 de febrero de 1919. O sea que el Gran Cañón ya es un parque centenario. Su creación fue un éxito de los movimientos conservacionistas, ya que ayudó a impedir la construcción de embalses en su interior. En 1979 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El Gran Cañón se sitúa al suroeste de los Estados Unidos, al noroeste de Arizona. Sus dimensiones son gigantescas: se extiende sobre alrededor de 450 km de largo entre el lago Powell y el lago Mead. Su profundidad media es de 1300 metros con un máximo de más de 2000 metros. ​Su anchura varía desde 5,5 km a los 30 km.2​ El Gran Cañón no es ni el más profundo, ni el más imponente de los cañones terrestres: el Cañón del Cobre en Chihuahua y el Hells Canyon en Idaho son gargantas más profundas. Pero el lugar es notable por las diferentes vistas que ofrece a los visitantes y por los diferentes estratos geológicos que aparecen en los acantilados. Sus estratos relatan la historia del continente norteamericano. El cañón es el resultado del espectacular trabajo de la erosión, en particular, la del Río Colorado que discurre por su fondo.

El Colorado

Tiene su nacimiento en las Montañas Rocosas y desemboca en el Golfo de Californiadespués de haber recorrido 2333 km. En el nivel inferior de Yavapai Point, el lecho del río se encuentra a 750 metros sobre el nivel del mar. El caudal medio del río es de 650 m ³/s. Sin embargo, en los períodos de crecida, éste puede aumentar significativamente. Antes de la construcción de las presas, el caudal podía alcanzar los 2300 m ³/s. Un centenar de rápidos se encuentran en el fondo del cañón. Varios afluentes desembocan en el Colorado: el arroyo de Kanab, el arroyo de Havasu, el Río Pequeño Colorado y el Río Paria. Muchos cursos de agua son temporales y dependen de las precipitaciones y de la temporada.

Geología

El Gran Cañón presenta rocas que se cuentan entre las más antiguas de la Tierra: algunas del fondo de las gargantas están datadas en 1700 millones de años. Se considera en aproximadamente mil el número de grutas y cavernas en el Gran Cañón: sólo 335 están reconocidas. La mayoría de ellas se encuentra en las formaciones geológicas de Redwall y Muav. Algunas son muy frecuentadas por los turistas, como la de los Domes en Horseshoe Mesa, que son muy atractivos para los turistas y espeleólogos, por sus formaciones de estalactitas y estalagmitas.

Historia geológica: Su historia se remonta a 1700 millones de años. Al final del Precámbrico, (era proterozoica), las rocas sedimentarias que se formaban lentamente se metamorfizaron bajo la acción de fuertes presiones y de las elevadas temperaturas del magma. Hace alrededor de 1200 millones de años, al final del proterozoico, 4000 metros de sedimentos y de lava se acumularon en un mar poco profundo. Hacia los 725 millones de años, estas rocas fueron elevadas y deformadas para convertirse en una cadena de montañas. Un largo proceso de erosión sucedió a este período. Luego la región fue invadida de nuevo por el mar en sucesivas ocasiones entre los 550 y 250 millones de años, dando lugar a la formación de nuevas capas de arenisca, caliza y esquisto. 

Entre 80 y 35 millones de años, la orogenia laramienne dio lugar a la formación de las Montañas Rocosas situadas más al oeste y deformaciones en la región del actual Gran Cañón. Una intensa actividad volcánica comenzó hace seis millones de años, causando importantes corrientes de lava. Una primera hipótesis era que el Gran Cañón se formó a partir del final del Cenozoico, gracias a la acción erosiva del Río Colorado, reforzada por la apertura del Golfo de California posteriormente. Nuevas erupciones produjeron corrientes de lava que formaron varias obstrucciones en la garganta y dieron lugar a lagos de una profundidad que llega hasta los 600 metros. Según los más recientes datos mineralógicos, con una antigüedadde 17 millones de años. Existe desde hace 55 millones de años y habría comenzado a formarse hace 65 millones de años, al final de la era de los dinosaurios.

LINGUA DIABOLI EL LENGUAJE DEL DIABLO

Existen pocas referencias acerca del LINGUA DIABOLI, o LENGUAJE DEL DIABLO, básicamente el idioma en el que Satanás y el resto de los demonios que pueblan el infierno utilizan para comunicarse entre sí. De acuerdo a Dante y su obra literaria, LA DIVINA COMEDIA, el infierno está repleto de dialectos impronunciables, generalmente hablado por los réprobos. No se trata de un lenguaje articulado, sino más bien de una alucinada combinación de gritos, aullidos y ululaciones de los condenados. En el segundo recinto del infierno, donde habitan los aduladores, se habla un lenguaje hecho únicamente de términos vulgares. De hecho, Dante aclara que los que pueblan este recinto están sumergidos en excrementos, producto de las palabras que ellos mismos produjeron a lo largo de la vida.

Si bien es cierto que Dante no menciona directamente la LINGUA DIABOLI, podemos hallar evidencias de su sintaxis en la pronunciación obscena y grotesca de todas las lenguas humanas que se hablan en el infierno. Las palabras que allí se utilizan son las mismas que empleamos en la tierra, pero con una acentuación diferente, llena de ira, rencor y agonía. Algunos sostienen que la LINGUA DIABOLI, el lenguaje del diablo, no puede ser pronunciado por los humanos, sencillamente porque carecemos de las herramientas vocales para articularlo. Las palabras de esa lengua están tan cargadas de odio y resentimiento que para poder pronunciarlas es necesario sentir el mismo impulso insensato, y acaso exagerado, que las forjó en primer lugar.

De todas formas, algunos grimorios y libros prohibidos aclaran que el propio LUCIFER se encargó de diseñar una versión degradada del LINGUA DIABOLI para ser representada durante las misas negras. Se la conoce como TRANSITUS FLUVII: el lenguaje de las brujas, también utilizado por la nigromancia y la magia negra. El primero en denunciar esta variante, fue CORNELIO AGRIPPA en su obra: DE OCCULTA PHILOSOPHIA. Allí delata que el TRANSITUS FLUVII —del latín, cuyo significado en español es «CRUCE DEL RÍO»— consta de 22 caracteres que, a su vez, también son una deformación de la LENGUA ADÁNICA: el idioma en el que Dios le habló a Adán por primera vez.

Otros libros prohibidos sostienen que la LINGUA DIABOLI desciende en realidad del Enoquiano, el idioma de los ángeles, descrito en El libro de Enoc y hablado tanto por los humanos como por los ángeles caídos antes del desastre de la Torre de Babel; esencialmente, el primer y único idioma universal. En este sentido, Satanás habría empleado una versión desmejorada del Enoquiano; sin embargo, esta misma tradición explica que no fue exactamente el príncipe de las tinieblas su verdadero creador. Más allá de estas tradiciones, mitos y leyendas, es realmente poco lo que se sabe con certeza sobre la LINGUA DIABOLI; lo cual ha llevado a ciertos exégetas a preguntarse si realmente existe, o bien si su construcción y estructura responden a cuestiones que van más allá de la necesidad de comunicarse.

Es probable que la LINGUA DIABOLI esté hecha únicamente de silencios, y que cuando uno accede a las estancias infernales, ya sea como simple invitado, como Dante, o quizá como injusto condenado, como Virgilio, descubra que no hay expresión más desoladora, más indescifrable pero también más elocuente, que el imperturbable y absoluto silencio que impera en el abismo.

LA ORDEN NEGRA


"Siempre respetaré los derechos de la Iglesia Católica. Lo mismo sucederá con el Budismo" (Adolf Hitler, 23 de marzo de 1933) Una mentira más. En realidad, despreciaba a todas las religiones. Pero en el caso del cristianismo, necesitaba el apoyo del tercio de alemanes que profesaban esa fe, y en cuanto al Budismo, no quería empañar las relaciones con Japón, su aliado en lo que sería el Eje. Así como su poder político se basaba sobre brutales ataques callejeros a judíos y enemigos del Tercer Reich –la parte material de su política–, la "espiritual" estaba sostenida por una secta ocultista nacida a principios del siglo XX: LA ORDEN NEGRA. El cabo austríaco no fue a la primera reunión de la secta, en Ratisbona, Baviera, 1922, pero en 1928, cinco años antes de ser ungido Kanciller, ya la presidía.

¿Qué fue LA ORDEN NEGRA? Una mezcolanza incompresible de retorno a las raíces germánicas, la magia rúnica, la simbología teutona, con estética oscurantista. Todo lo opuesto a la racionalidad… Sin embargo, influyó fuerte y directamente en el nuevo y estremecedor poder que surgía en Alemania: el Partido Nacional Socialista o Partido Nazi. Con Hitler en sus filas, la mayoría de sus obsecuentes jerarcas se encolumnó en la esotérica organización, cuyo mayor símbolo era la cruz esvástica –tomada de una antigua runa– y rápidamente convertida en el símbolo mayor del nazismo, lo mismo que sus colores de su bandera: rojo y negro… Mientras el partido empezaba a dominar todo el poder político y económico como una gigantesca garra, LA ORDEN NEGRA hacía lo mismo en el campo espiritual. Si los esbirros de Hitler y sus SS apaleaban y mataban a opositores, la secta –necesitada de objetos materiales que sustentaran su demencia– robaban "objetos de poder" sin importar a qué religión despojaban… Hasta de íconos judíos.

Como pescadores de enormes redes –como caníbales–, muchos de sus soldados se lanzaron a expediciones (disfrazadas de arqueológicas) para incautar esos objetos sagrados: el Arca de la Alianza (judía), el Santo Grial (cristiano), el Anillo de los Nibelungos (germano), el tesoro de los Caballeros Templarios (orden militar cristiana)… Y ya sin límite, como quien arrasa un supermercado de cultos, lo mismo hicieron con el Corazón del Dragón (leyenda medieval), la Piedra Negra (Islam), las Lágrimas de Shiva (hinduismo), el Elefante Blanco (budismo)… De esos saqueos a rituales sangrientos apenas hubo un paso: LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS –primer ataque masivo contra los comercios judíos-, LA NOCHE DE LOS CUCHILLOS LARGOS –purga y matanza de los SS contra los SA: tropas de asalto lideradas por Ernst Roehm, 1934–, y los habituales apaleos de las hordas de la Juventud Hitleriana a la luz de las antorchas: cerebros lavados para siempre… Pero alguien advirtió, más allá de los monstruosos desfiles militares y deportivos bajo miles de banderas (el nazismo en apogeo y listo para aplastar al resto del mundo) desde aquel primer día de septiembre 1939 al arrasar Polonia, el trágico final: Rudolf Hess, secretario y amigo íntimo de Hitler. En el verano de 1940, mientras las botas alemanas taconeaban sobre las calles de París y cruzaban el Arco de Triunfo, el piloto Hess tuvo una sombría visión del futuro. No perdió tiempo. En vuelo solitario desertó, llegó a Escocia, e intentó en vano lograr la paz entre Alemania e Inglaterra. No fue posible.

El peso de las circunstancias acabó, aunque lentamente, con LA ORDEN NEGRA. Sus últimos miembros huyeron rumbo a Denia, un pequeño puerto de la costa mediterránea española, y lograron la protección del tirano Francisco Franco, deudor de Hitler: aviones nazis y sus bombas fueron decisivos la victoria contra la República en la Guerra Civil. Poco o nada se sabe del resto se supone que algunos se refugiaron en Rosario, y otros en Manaos. No es descabellado: la Argentina y Brasil, para los criminales nazis, siempre fueron "friendly". Volviendo atrás… Nazismo y ocultismo fueron casi una vía única. Heinrich Himmler, Richard Darré, el mismo Rudolf Hess, y Alfred Rosenberg, siniestro arquitecto de La Solución Final (el Holocausto), lo mismo que el führer, se rendían ante la astrología, la mitología, la mística medieval, el espiritismo, el mesmerismo-magnetismo… Durante la Julfest, fiesta pagana con que las sectas ocultistas intentaron matar al Cristianismo: los farolitos del árbol de Navidad fueron reemplazados por pequeñas cruces gamadas, Cristo por Sol Invictus, y Odín, principal dios de la mitología nórdica…, imitaba a Santa Claus.
En esas ocasiones, el führer danzaba durante el rito de adoración del fuego. Y como ominoso preludio, uno de sus acólitos llegó a predecir que "para destruir al Cristianismo, que ha envenenado el espíritu alemán, y sustituirlo por los dioses germánicos, harán falta terribles combates. De los setenta millones de alemanes, sólo quedarán siete. Pero ellos serán los amos del mundo". Otros movimientos confluían en el camino de la Orden Negra: un alcalde de Hamburgo llegó a decir: "Nos comunicamos directamente con Dios a través de Hitler". Quien, en pocos meses, envió a más de mil sacerdotes a los primeros campos de exterminio. No sorprende: una de las marchas de las juventudes hitlerianas marchaba al son de "No seguimos a Cristo sino a Hort Wessel (activista nazi). Acabemos con el incienso y el agua bendita. Lograremos que la Iglesia cuelgue en la horca. La esvástica traerá la salvación a la Tierra".

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CARAI AGOSTO

El 1º de agosto, según la tradición dice que se toma caña con ruda en los hogares del litoral y Mesopotamia argentina. En ayunas o de lo contrario no tiene el mismo efecto. La creencia popular considera que sirve para combatir los supuestos males que vienen con el mes más frío del año: agosto. La bebida en estos tiempos se ha modernizado en sus componentes. Del licor fabricado con chañar, algarroba, pata y o tunas, se pasó a la caña y el lugar de la mezcla de hierbas medicinales ahora es ocupado por la ruda. Según cronistas de la conquista, en esta época del año se producían grandes lluvias, las que, agregando el frío estacional, provocaban enfermedades epidemiológicas. Muchas aldeas se diezmaban a causa de las pestes. Los nativos encontraron la forma de combatir los males. A través de sus chamanes elaboraron el remedio consistente en mezclar hierbas con licores, del cual debía beberse un trago al comenzar la estación de las lluvias.

La bebida se elabora días antes, y debe ingerirse como primer alimento del día. Esta costumbre se remonta a varios siglos, cuando culturas aborígenes a través de la elaboración de un remedio consistente en mezclar hierbas con licores pretendían prevenir las enfermedades que se contraían durante la época del año, y en el mes de Agosto en la que se producían grandes lluvias, a parte del intenso frío. Según historiadores, el encuentro de culturas generó la predominancia de la conquistadora que cambió los componentes, llegando a nuestros días como se la conoce. El primero de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda. Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año.

Cuales son los componentes de esta milagrosa bebida: RUDA: La ruda es una planta perenne perteneciente a la familia de las rutáceas. Posee tallos erguidos y ramosos, de unos 70 centímetros de altura; hojas alternas gruesas compuestas de hojuelas partidas en lóbulos alargados y de color garzo azulado, flores menudas de cuatro pétalos de color amarillo en corimbos terminales y fruto capsular con abundantes semillas negras pequeñas y en figura de riñón, de olor desagradable. La hoja se suele emplear en medicina. Se la mezcla con alcohol para frotar los músculos y evitar calambres. También para combatir estados gripales. Con un preparado no muy fuerte se fricciona la espalda del enfermo. Es poco exigente con respecto a suelos, prospera bien en terrenos secos, pedregosos y expuestos al sol. Los climas templados o templados fríos son los más favorables. CAÑA: La caña es una bebida alcohólica destilada de la caña de azúcar dulce. Lugar de origen de la planta: Europa meridional. El CARAÍ AGOSTO es un CARAÍ DEL ÁRA (del guaraní), es decir un CARAÍ o SEÑOR DEL TIEMPO CRONOLÓGICO, de lo que va a venir. Es esta una vieja creencia, la del mes de agosto, que vinculó creencias guaraníes con creencias hispánicas. Las misiones jesuíticas y franciscanas fueron los ámbitos donde más se promovieron estas tradiciones, y entre ellas surgió la RUDA, una planta medicinal pero más mágica. Si bien se entrecruza muchas veces lo medicinal con lo mágico, en la tradición guaranítica existen plantas más medicinales y otras más ligadas a lo mágico. La RUDA es una de las plantas mágicas que existen en Corrientes, y desde esa magia se la vincula a lo medicinal.

LA PACHAMAMA

PACHAMAMA o MAMA PACHA"MADRE TIERRA". Creencia religiosa usada en pueblos autóctonos andinos Pachamama o más usualmente pacha (del aymara y quechua pacha: tierra y, por posterior extensión bastante moderna "mundo""cosmos"mama: madre -es decir “Madre Tierra”) es la gran deidad, entre los pueblos indígenas de los Andes Centrales de América del Sur. Los pueblos guaraníes también festejan la PACHAMAMA. La divinidad PACHAMAMA representa a la Tierra, pero no solo el suelo o la tierra geológica, así como tampoco solo la naturaleza; es todo ello en su conjunto. No está localizada en un lugar específico, pero se concentra en ciertos lugares como manantiales, vertientes, o apacheta. Pero es una deidad inmediata y cotidiana, que actúa directamente, por presencia y con la cual se dialoga permanentemente, ya sea pidiéndosele sustento o disculpándose por alguna falta cometida en contra de la tierra y todo lo que nos provee. No es una divinidad creadora sino protectora y proveedora; cobija a los hombres, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. A cambio de esta ayuda y protección, el pastor de la Puna Meridional está obligado a ofrendar a la Pacha parte de lo que recibe, no sólo en los momentos y sitios predeterminados para el ritual sino, particularmente, en todos los acontecimientos culturalmente significativos, configurándose así una suerte de reciprocidad. Sin embargo se la considera asimismo con una faz negativa: la PACHAMAMA tiene hambre frecuente y si no se la nutre con las ofrendas o si casualmente se la ofende, ella provoca enfermedades.

Los quechuas, los aymaras y otras etnias agricultoras de la región andina, realizaban ofrendas en su honor, sacrificando camélidos para derramar su sangre. Entre otros objetos se ofrecían hojas de coca, conchas marinas mullu y sobre todo el feto de la llama, según una creencia para fertilizar la tierra sin que faltara jamás la cosecha, este tipo de ofertorio suele llamarse en los Andes centro meridional "corpachada"La PACHAMAMA, más las deidades MALLKU y Amaru, conforman la trilogía de la percepción aimara, sociedad - naturaleza; y sus cultos son las formas más antigua de celebración que los aimaras aún realizan en la actualidad. Con la invasión de los españoles y la persecución de las religiones nativas, la deidad PACHAMAMA producto del sincretismo, comenzó también a ser muchas veces invocada a través de la VIRGEN MARÍAEl ritual central a la PACHAMAMA es la challa o pago (tributo). Se la realiza el primer día del mes de agosto, durante todo el mes, y en muchos lugares también el primer viernes de cada mes. Las ceremonias estaban a cargo de personas ancianas o de mayor autoridad moral dentro de cada comunidad. En el caso del pueblo aimara esta persona recibe el nombre de 'YATIRI'. También se realizan ceremonias a la PACHAMAMA en ocasiones especiales, como al partir de viaje o al pasar por una apacheta. La religión centrada en la PACHAMAMA se practica en la actualidad en forma paralela al cristianismo, al punto tal que muchas familias son simultáneamente cristianas y pachamamistas. En Perú, específicamente en Puno, la PACHAMAMA es identificada con la VIRGEN DE LA CANDELARIA. En la provincia de Jujuy se celebra la PACHAMAMA todo el mes de agosto.

FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR

La tradición ha situado la escena en el monte Tabor. El texto de Mateo se limita a decir que "en un monte alto". Imaginemos la escena en tres tiempos: subida, estancia y bajada. Mientras suben, los discípulos llevan en su mochila el desconcierto causado por las palabras que Jesús les ha dicho un poco antes (cf Mt 16,24-28). No saben qué significa cargar con la cruz o perder la vida para ganarla. Nosotros subimos también a ese Tabor con nuestras dudas y aflicciones. Y la ascensión se nos hace pesada. El camino da vueltas y vueltas. En la cima del monte tiene lugar una experiencia de la belleza de Dios. Debió de ser de tal magnitud que Pedro, en nombre de los otros, exclama: "¡Qué bueno/bello es estar aquí". También podría haber dicho: "Si seguirte a ti consiste en esto, yo me anoto en esto". Es la experiencia de ver que "todo concuerda": Moisés (la ley) y Elías (los profetas) levantan acta de que Jesús no es un impostor sino el Mesías anunciado ("conversaban con Jesús"). Por si fuera insuficiente el testimonio de estos dos notarios del Reino, se oye la voz del que todo lo puede: "Este es mi Hijo amado". Tanta concordancia produce miedo. Y otra vez, como en el relato, Jesús tiene que repetir el mismo mensaje: "No tengan miedo". Pero añade algo: "No se lo cuenten a nadie".

La bajada debió de ser en silencio. Hay experiencias para las cuales no disponemos de palabras adecuadas. Y, sin embargo, se trata de experiencias que nos permiten seguir caminando en el llano con más sentido y con más esperanza. «Pasados como ocho días después de estas palabras, se llevó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago y subió al monte a orar». Notemos en primer lugar cómo enlaza esta escena con la anterior. «Después de estas palabras»: referencia clara a las nuevas condiciones que acaba de poner a todo el que quiera hacerse discípulo suyo, motivadas por el hecho que los discípulos han descubierto que era el Mesías de Dios, pero que, por culpa de su mentalidad equivocada, identificada plenamente con la expectación mesiánica triunfalista de Israel, se han resistido a aceptar que el Mesías debía fracasar. «Pasados como ocho días»: la partícula «como» tiene valor comparativo, poniendo de relieve el número «ocho». Mt 17,1 y Mc 9,2 hablan de «seis» días, aludiendo a la creación del hombre; Lucas hace referencia al día después de la creación visible, el «octavo», es decir, al mundo definitivo, a la tierra prometida inaugurada con la resurrección de Jesús, que tuvo lugar «el primer día de la semana». El contenido de esta nueva escena tiene que ver con la predicción que ha hecho sobre la muerte y resurrección del Mesías.

«Tomó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago»: de entre «los discípulos»o, lo que es lo mismo, del grupo de los Doce, es decir, de entre «los seguidores» que siguen plenamente identificados con la institución judía, Jesús separa a los tres más reticentes: Pedro, el portavoz de este grupo; Juan y Santiago, los dos hijos de Zebedeo. Son precisamente los tres primeros discípulos a los que Jesús llamó. Simón, sin embargo, aquí es nombrado «Pedro», por su tozudez; Juan ha pasado delante de Santiago: de hecho, Pedro y Juan aparecerán juntos frecuentemente en los Hechos de los Apóstoles, como líderes del grupo. Si lo compara­mos con la lista de la elección de los Doce, notaremos que allí Jesús respetaba los lazos familiares (Simón... y An­drés, su hermano, y Santiago y Juan y...»), sin hacer ninguna clase de discriminación entre ellos («y... y...»). Ahora, en cambio, los «toma consigo», como líderes que son del grupo de los Doce y teniendo en cuenta su personalidad. Todavía alientan aspiraciones de poder. Conviene separarlos del grupo, la revelación que les ha hecho sobre la suerte del Mesías y la nueva llamada al discipulado, dirigida a todos como quien dice haciendo borrón y cuenta nueva, no ha servido para hacerlos reflexionar.

«Subió al monte a orar»: es Jesús quien toma la iniciativa de subir para orar. Siempre que están en juego asuntos importantes, Jesús se dispone a orar. «El monte», con artículo, pero sin otra determinación, es el nuevo lugar donde Jesús se pone en contacto dialogante con el Padre. Se opone al monte Sión, donde se encuentra el templo de Jerusalén. A nivel psicológico, el monte acerca el hombre a Dios. El hombre está repleto de mitos. No podemos ir por la vida desmitificándolo todo: es necesario aprovechar, como lo hace Jesús, el lenguaje de las cosas. Los discípulos se obstinan en que la Escritura no habla sino de la victoria definitiva del Mesías sobre los enemigos del pueblo de Dios. Le aducen textos y más textos. Toda la tradición está a su favor. Ya ha pasado un lapso de tiempo considerable («como ocho días»), y no están dispuestos a ceder. «Lo esconde», se dicen; «Se hace el humilde», «¡El Mesías no puede fracasar, porque tiene a Dios a su favor!». Jesús se retira para pedir luz. «Mientras oraba», se le despeja el horizonte (sólo él reza; los otros, los encontraremos «dormidos», completamente despreocupados de su suerte).

El cambio externo que se produce en la figura de Jesús -la mal llamada «transfiguración»- no tiene por función anticipar la futura gloria de Jesús resucitado, como se suele comentar. Daría la razón a los discípulos: « ¡Ya lo decíamos nosotros que triunfaría!» No, su función consiste, en primer lugar, en suscitar dos figuras del pasado que encarnan toda la Escritura: Moisés y Elías representan la Ley y los Profetas, lo que nosotros llamamos el Antiguo Testamento. Jesús, con tal de poder conversar con personajes de la antigüedad, ha sido revestido con una aureola, indicándose así que la escena no pertenece al presente. En segundo lugar, se anticipa, ciertamente, la escena de la resurrección, pero no como una pregustación de la gloria futura, sino como una reafirmación de lo que Jesús les había predicho anteriormente: «Este Hombre... será ejecutado y resucitará al tercer día».

La misma expresión: «Y, miren, dos hombres... con vestidos resplandecientes», se repetirá en la escena del sepulcro vacío, para recordar a las mujeres (dimensión femenina del grupo) que el Mesías tenía que morir y resucitar. Todavía se aparecerán una tercera vez, de nuevo a los discípulos, después de la ascensión de Jesús, a fin de disuadirlos de esperar una manifestación inminente y clamorosa del reino de Dios. La función de la escena de la transfiguración consiste, pues, en visualizar lo que antes se había formulado de palabra: Moisés y Elías encarnan la Escritura que Jesús les había aducido en su momento, con el fin de hacerles ver cuál era el plan de Dios sobre el Mesías. El significado central de este relato es la revelación del Hijo de Dios. A mitad de camino entre la teofanía del Jordán (bautismo) y los hechos pascuales (resurrección), la altura de la Transfiguración sirve de lugar privilegiado para contemplar en visión panorámica todo el misterio de Jesús. El redactor centra el foco de su intención pedagógica no precisamente en la glorificación del Señor sino en la iluminación de la fe de los tres discípulos. El punto de encuentro entre la revelación y la fe es la persona de Jesús, el Hijo de Dios. El mismo es la nueva ley viviente que el Padre promulga a la Iglesia.

Sobre la montaña aparecen Moisés y Elías hablando con Jesús (la ley y los profetas, dicen algunos); Pedro reacciona como siempre y se ofrece para hacer tres tiendas; quiere quedarse, permanecer allí, porque humanamente es mejor quedarse en la gloria de este monte que emprender el camino a Jerusalén. Después de esto, sigue como centro de la unidad la teofanía, con una doble manifestación: una visual y otra acústica, la nube y la voz desde el cielo. Los dos signos visibles manifiestan la gloria de Dios, son signos reales de su presencia especial, actualizada, perceptible. En esta teofanía el Padre proclama a Jesús ante la pequeña comunidad representada en los tres discípulos como siervo de Yahveh al mismo tiempo que Mesías, todo ello elevado a la definitiva revelación de que es hijo suyo en sentido propio y único. La voz de Dios "desde la nube" en un "alto monte" evoca la revelación de Yahveh a Moisés en el Sinaí: Jesús es el nuevo Moisés. Desde la nube, en el Sinaí, la palabra de Yahveh dio la ley a Moisés. En el alto monte, la voz le habla a la pequeña Iglesia para decirle la única palabra que el Padre dirige a los hombres en todo el Nuevo Testamento al presentar a Jesús como ley viviente: "Escúchenlo".

miércoles, 24 de julio de 2019

DIOS COMO PADRE UN MISTERIO DE INTIMIDAD


Comentario Bíblico
Del Evangelio de Lucas (11,1-13)

La primera lectura es la continuación del anterior. Se trata del célebre relato de la destrucción de Sodoma y Gomorra, las ciudades con fama de depravadas en el valle del Siddim, en el sur del Mar Muerto. Es un relato que se ha prestado a todo tipo de hipótesis arqueológicas en torno a esa depresión del valle del Jordán, que es uno de los fenómenos más originales de la naturaleza, a 400 metros bajo el nivel del Mediterráneo. La Biblia lo llama el yâm hammélah (mar de la Sal), y popularmente se le conoce por Muerto, desde el tiempo de los griegos, porque no hay vida, debido a la gran densidad de sal.

Todo esto explica la leyenda de este lugar, de la estatua de sal de la mujer de Lot y otros pormenores. Probablemente es una leyenda para explicar lo terrible de la vida allí, aunque la industria de todos los tiempos ha logrado del asfalto y otros minerales sus beneficios. Pero la lectura de hoy viene para poner de manifiesto la intercesión de Abrahán a Dios por los justos, por sus familiares. Es una explicación de cómo el hombre de todos los tiempos, y muy especialmente el de la antigüedad recurre a lo divino frente a las leyes de la naturaleza que se presenta tan atroz en momentos determinados.

La carta a los Colosenses (2,12-14) prosigue con su mensaje. En este caso es un texto bautismal, una pequeña catequesis sobre el bautismo cristiano, sobre el efecto de este sacramento: nos incorpora al misterio de Cristo, a su muerte y resurrección. Es un mensaje que se parece mucho al de Romanos 6. Dios nos da la vida en Cristo y esto se expresa en la mediante el bautismo.

El evangelio de Lucas (11,1-13) nos ofrece uno de los pasajes más bellos y entrañables de ese caminar con Jesús y de la actitud del discipulado cristiano. En Lucas, el Padrenuestro se halla dentro del marco de un catecismo sobre la oración (11, 1-13). Está dividido en cuatro partes y abarca: la petición «¡Enséñanos a orar!», juntamente con el Padrenuestro (11, 1-4); la parábola del amigo que viene a pedir, y que Lucas entiende como exhortación a ser constantes en la oración (11, 5-8); una invitación a orar (11,9s) y la imagen del padre generoso, que es una invitación a tener confianza en que se nos va a escuchar (11,11-13).

Ya sabemos que el Padrenuestro está en Mateo (6,9-13) y que se ha tomado, en ambos casos, de la fuente de los profetas itinerantes de Galilea que conservaron los dichos de Jesús. Pero esta catequesis de la oración, tal como la tenemos en el conjunto, se la debemos a Lucas que es el evangelista que más ha valorado este aspecto de la religión e identidad cristiana. Cuando Jesús está orando, los discípulos quieren aprender. Sienten que Jesús se transforma. Jesús, en el evangelio de Lucas, ora muy frecuentemente.

No se trata simplemente de un arma secreta de Jesús, sino de una necesidad que tiene como hombre de estar en contacto muy personal con Dios, con Dios como Padre. Todos conocemos cuál es la oración de Jesús, y cómo esa oración no se la guarda para sí, sino que la comunica a los suyos. Por lo mismo, la predicación de Jesús ha de revelar el sentido del Padrenuestro. Este es el primer fundamento en que se basa la explicación que se ha de dar. Sólo el que vive en el Espíritu de Jesús, quiere decir Lucas, sabrá rezar el Padrenuestro con el espíritu de Jesús. Y sólo sabrá rezarlo quien sepa escuchar primeramente la predicación de Jesús.

Toda la predicación de Jesús está confirmando esto mismo. Jesús, con palabras estimulantes, alienta a que los discípulos estén persuadidos previamente en la oración de una confianza sin límites. No se trata, de un título más, frío o calculado, sino de la primera de las actitudes de la oración cristiana. Si no tenemos a Dios en nuestras manos, en nuestros brazos, como un padre o una madre, tienen a su pequeño, no entenderemos para qué vale orar a Dios.

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LA REVOLUCION DEL PARQUE


Uno de los episodios de la historia argentina más emblemáticos de fines del siglo XIX fue la insurrección armada conocida como la Revolución del Parque, que desembocaría en la conformación de un importante partido político todavía: la Unión Cívica Radical. El 12 de octubre de 1886 Julio Argentino Roca entregó la banda presidencial a su sucesor y concuñado, Miguel Juárez Celman. A poco de asumir, el flamante mandatario, que provenía de una familia aristocrática cordobesa, empezó a distanciarse de los consejos y de la influencia de su predecesor, pretendiendo obtener, para sí, el mayor cúmulo de poder posible. Asumió, junto con la Presidencia, la titularidad del oficialista Partido Autonomista Nacional; lo que motivó a sus opositores a calificar de unicato a su gestión, como denuncia del autoritarismo del nuevo Presidente, que concentraba en sí mismo tanto la jefatura de la nación como la del partido en el poder.

Confrontó abiertamente con su concuñado al ordenar la intervención federal de varias provincias donde Roca tenía partidarios. El tucumano, en represalia, lo llamó "vil y ruin". Juárez Celman empezaba a acumular rivales de fuste. Continuó su importante prédica anticlerical, como lo hiciera cuando gobernaba Córdoba, años atrás. Ello significó la oposición de importantes sectores católicos, encabezados por José Manuel Estrada y Pedro Goyena. Los opositores empezaron, entonces, a reunirse en distintas parroquias porteñas, donde eran bienvenidos. El 3 de noviembre de 1887 el Gobierno sancionó la ley de bancos nacionales garantidos, por la cual autorizaba a los bancos a emitir billetes a cambio de realizar un depósito en oro en el Tesoro Nacional; por el cual, se entregaban títulos públicos contra los que la entidad bancaria emitía moneda. La irresponsabilidad fiscal y la desmesurada emisión dispararon una inflación descontrolada. Los bancos de las provincias de Tucumán, Salta, Mendoza y Buenos Aires, entre otros, emitieron moneda de curso legal. Este festival de emisiones provinciales y privadas se detuvo recién en 1890, cuando el Gobierno de Carlos Pellegrini estableció una Caja de Conversión.

A partir de 1888 se fue agravando la crisis económica. Comenzaron a sucederse huelgas, fenómeno hasta entonces desconocido en el país. Acusaciones de corrupción y de negocios espurios cayeron sobre el Presidente y su círculo. Se le criticaron algunas privatizaciones llevadas a cabo bajo su mandato, así como su persecución a opositores y sectores religiosos. La enorme inflación golpeaba en los bolsillos de la ciudadanía y el descontento reinaba en la opinión pública. El Estado se endeudaba irresponsablemente y el ingreso de capitales especulativos a la Bolsa de Comercio porteña hizo subir artificialmente los valores de los papeles. Los bancos empezaron a sufrir crisis de pagos y hacia fines de 1888 quebró el Banco Constructor de La Plata.

En junio de 1890 el Estado argentino entró en cesación de pagos. El principal afectado fue el legendario Baring Brothers Bank, que admitió haberse equivocado al invertir en la burbuja especulativa argentina, y, a partir de ese momento, los capitales dejaron de fluir hacia el país. Empezó una importante corrida bancaria y bursátil que desplomó los valores de la Bolsa y dejó a varios bancos en estado desesperante. El Estado nacional y algunas provincias dejaron de pagar a los bancos garantidos y así se terminó de gestar la tormenta perfecta para el Burrito cordobés, como llamaban sus enemigos al Presidente.

El abogado Francisco Barroetaveña, desde el diario La Nación, condenaba la arbitrariedad y los abusos del régimen, mientras que llamaba a los jóvenes a oponerse a sus designios. El 1 de setiembre de 1889 convocó a un gran mitin en el Jardín Florida (en la intersección de las calles Florida y Córdoba, en Buenos Aires). Con la multitudinaria convocatoria juvenil de entonces se constituyó la Unión Cívica de la Juventud, en contraposición al Partido Autonomista Nacional, conducido por el primer mandatario. Este nuevo movimiento empezó a organizar mitines opositores por doquier.

El 15 de diciembre de ese año, los cívicos fueron atacados al salir de un mitin por grupos armados partidarios del Gobierno y reprimidos por la Policía. Esto llevó a los futuros dirigentes radicales Aristóbulo del Valle, Leandro N. Alem y Mariano de María a tramar un golpe de Estado para deponer a Juárez Celman. Alguien consideró importante atraer al ex presidente, don Bartolomé Mitre, quien con su prestigio influenciaba a las Fuerzas Armadas y contaba con una tribuna como La Nación; esto lo hacía un personaje fundamental en la trama. A tal fin, decidieron contactarlo por intermedio de su amigo, el general Manuel J. Campos, recién llegado de Europa, quien respondió: "Cuenten conmigo y avísenme en el momento oportuno", asegurando así la parte militar del movimiento.

Urgía armar un movimiento político más amplio para dar cabida a todos los opositores al juarismo. Ello tuvo lugar en otro importante mitin celebrado el 13 de abril de 1890 en el Frontón Buenos Aires (sobre calle Viamonte, entre Libertad y Cerrito), donde se fundó la Unión Cívica. Allí convergieron los activistas católicos (Pedro Goyena y José Manuel Estrada), los viejos conservadores desplazados del poder (Bartolomé Mitre, Bernardo de Irigoyen, Vicente Fidel López), los cívicos juveniles (Francisco Barroetaveña), el legendario general Juan Andrés Gelly y Obes, los futuros radicales (Aristóbulo del Valle, Leandro N. Alem y Mariano de María). El acto terminó con una gigantesca marcha hacia Plaza de Mayo, encabezada por Mitre, Alem, Estrada, Vicente F. López y Del Valle tomados del brazo. El resultado fue la renuncia masiva de todos los ministros de Juárez Celman, impactados por la magnitud de la movida que se avecinaba.

El siguiente paso fue conformar una junta revolucionaria para dirigir el movimiento, que entró en combinación con la Logia de los 33 oficiales, grupo secreto del Ejército que daría apoyo armado a la sublevación. Uno de los miembros de esta logia era un subteniente salteño de veintidós años llamado José Félix Uriburu (quien curiosamente depondría a su camarada de la Revolución del Parque, Hipólito Yrigoyen, cuarenta años después). La logia prometió el apoyo de dos regimientos de infantería, uno de artillería, un batallón de ingenieros, una compañía, algunos cadetes del Colegio Militar y unidades de la Armada.

El 29 de mayo de 1890, el senador Aristóbulo del Valle denunció la circulación de emisiones clandestinas de papel moneda como causante de la crisis. Esta denuncia tuvo gran repercusión mediática y arrojó mayor descrédito sobre el Gobierno. El 18 de julio el general Campos, jefe militar del golpe, se reunió con sesenta oficiales del Ejército y la Marina para comunicarles el plan de acción. La revolución estallaría el 21 de julio de 1890 a las 4 am en el Parque de Artillería (donde hoy queda el Palacio de Tribunales de Buenos Aires, en Talcahuano, entre Lavalle y Tucumán). Allí se instalaría la Junta Revolucionaria, desde donde se comandarían las operaciones. Simultáneamente, la Armada bombardearía el cuartel de Retiro y la Casa Rosada. Entre tanto, milicianos armados capturarían al presidente, al vicepresidente, al presidente del Senado (Julio A. Roca) y al ministro de Guerra, Gral. Nicolás Levalle. Luego, cortarían las comunicaciones postales, telegráficas y ferroviarias.

Al día siguiente, Campos y otros oficiales golpistas fueron detenidos. Se corrió la versión de que el expresidente Roca se habría entrevistado con Campos para convencerlo de hacer fracasar la trama. Pocos días después, Campos ya estaba libre y en condiciones de encabezar el movimiento, que se postergó para el 26 de julio. A la madrugada de ese día llegaron al arsenal del parque cientos de efectivos y ciudadanos complotados. Adentro se encontraron personalidades que después serían célebres: Juan B. Justo, Marcelo T. de Alvear, Hipólito Yrigoyen, Lisandro de la Torre y José F. Uriburu. Dentro del edificio Alem se sentía ya presidente. Los civiles complotados empezaron a lucir boinas blancas, antes de apostarse con las armas que acaban de sacar del parque, en los edificios de las proximidades. Este atuendo llegaría a ser luego distintivo característico del radicalismo.

El Parque de Artillería parecía una fortaleza. Se formaron barricadas y cantones en las proximidades. Ante el cariz de los acontecimientos, Roca y Pellegrini aconsejaron a Juárez Celman abandonar la capital, dejar la defensa en manos del Gral. Levalle y del vicepresidente. Durante el sábado 26 y el domingo 27 de julio tuvieron lugar choques armados importantes en las proximidades de la Plaza Lavalle. Se luchó también en algunas unidades de la Marina. En un momento álgido de la lucha, el Gral. Campos no arremetió con ímpetu contra el cerco que las tropas oficiales estaban tendiendo a las revolucionarias. Yacían varios centenares de muertos en las calles. Los líderes de la asonada discutían y no se ponían de acuerdo. Ese domingo se hizo un alto el fuego. Los mitristas y antiguos conservadores querían llegar a un arreglo con el ex presidente Roca. Los jóvenes dudaban. Los futuros radicales querían continuar la lucha. Para el 28 de ese mes los alzados pidieron un armisticio que Pellegrini se apresuró en conceder. El 29 se firmó una capitulación en el Palacio Miró. Leandro Alem y algunos cívicos fueron los últimos en salir del parque, totalmente desairados.

Al retornar Juárez Celman a la capital, privado de todo apoyo político, debió renunciar y retirarse a la vida privada. Completaría su mandato el vicepresidente Carlos Pellegrini. Al tiempo, las diferencias entre la facción mitrista y los seguidores de Alem hicieron eclosionar la Unión Cívica, que terminó partiéndose en dos: Unión Cívica Nacional, los primeros y Unión Cívica Radical, los últimos. La Revolución del Parque significó el nacimiento del partido político más antiguo de la República Argentina, con vigencia hasta el día de hoy. Sin embargo, habría que esperar otros veintiséis años para que este alcanzara el poder, de la mano de uno de los más encumbrados revolucionarios del parque, don Hipólito Yrigoyen.

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