miércoles, 29 de enero de 2020

¿COMO FUE LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO?-Primera Parte

La conversión más famosa de la historia es, sin duda, la de san Pablo. Cómo fueron los detalles de aquél hecho lo sabemos gracias a san Lucas, que lo inmortalizó en un conmovedor relato conservado en Los Hechos de los Apóstoles. Cuenta este libro que Pablo era un joven y fogoso judío, llamado entonces Saúl, y que observaba con preocupación cómo se expandía en Jerusalén el cristianismo, que él consideraba una secta peligrosa. Resolvió, por lo tanto, combatirlo y no descansar hasta aniquilarlo por completo. Cierto día decidió viajar a Damasco con una autorización especial para encarcelar a todos los cristianos que encontrara en esa ciudad. Damasco distaba unos 230 kilómetros de Jerusalén y era una de las ciudades más antiguas del mundo, en la que habitaba una importante comunidad cristiana. El viaje debió de haberle llevado a Pablo y a sus compañeros alrededor de una semana.

De pronto, y casi ya en las puertas de la ciudad, una poderosa luz lo envolvió y lo tiró por tierra. (Conviene aquí recordar que los viajes en esa época se hacían a pie, por lo que la famosa imagen de Pablo cayendo “del caballo” que tanto hemos visto en cuadros y pinturas, no corresponde a la realidad). Entonces oyó una voz que le decía: “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?” Pablo respondió: “¿Quién eres, Señor?” La voz le contestó: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate y entra en la ciudad. Allí se te indicará lo que tienes que hacer”. Pablo se levantó, y comprobó que no veía nada. Entonces con la ayuda de sus compañeros pudo ingresar en la ciudad. Así, aquél que había querido entrar en Damasco hecho una furia, arrasando y acabando con cuantos cristianos encontrara, debió entrar llevado de la mano, ciego e impotente como un niño.

En Damasco se alojó en la casa de un tal Judas, y permaneció allí tres días ciego, sin comer y sin beber. Hasta que se presentó en la casa un hombre llamado Ananías y le dijo: “Saúl, hermano, el Señor Jesús que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recuperes la vista y quedes lleno del Espíritu Santo”. Entonces le impuso las manos, y al instante cayeron de sus ojos una especie de escamas y recuperó la vista. A partir de ese momento Pablo fue otra persona. Un cambio impresionante sucedió en él. Ananías lo bautizó, le explicó quién era Jesús, lo introdujo en la comunidad local, lo instruyó en la doctrina cristiana y lo mandó a predicar el evangelio. De este modo Pablo conoció el cristianismo, y llegó a ser miembro de la Iglesia a la que en un principio combatía.

Ahora bien, resulta curioso que este relato tan detallado del libro de los Hechos no coincida con la versión que el propio Pablo da en sus cartas. En primer lugar, en ninguna escrito suyo Pablo cuenta a nadie lo que experimentó aquél día camino a Damasco. Ni siquiera a los Gálatas, los cuales habían puesto en duda su apostolado, y para los que hubiera sido un excelente argumento contarles ese suceso extraordinario. Sólo menciona su conversión de pasada (Gal 1,15). Y cuando en otras partes cuenta sus visiones y revelaciones lo hace en tercera persona (“Sé de un hombre...”; 2 Cor 12,2), como si no le gustara hablar de ese tema ni a sus más íntimos. En cambio en los Hechos Pablo aparece divulgándolo varias veces, con toda libertad, y una vez nada menos que ante una verdadera multitud de gente desconocida (Hch 22). ¿Es éste el mismo Pablo de las cartas?

En segundo lugar, los Hechos no dicen que Pablo haya visto a Jesús. Cuentan que sólo “vio una luz venida del cielo” y “oyó una voz” que le hablaba (9,3-4). En cambio Pablo en sus cartas asegura, aunque sin entrar en detalles, haber visto ese día personalmente a Jesús. A los corintios les advierte: “¿Acaso no he visto yo a Jesús, Señor nuestro?” (1 Cor 9,1). Y también: “Se le apareció a Cefas y a los Doce... y finalmente se me apareció también a mí” (1 Cor 15,8). En tercer lugar, Pablo asegura haber recibido tanto su vocación como el evangelio que predicaba, directamente de Dios, sin intermediario alguno. En sus cartas afirma: “Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por medio de hombre alguno, sino por Jesucristo” (Gal 1,1). Y dice: “Les cuento, hermanos, que el evangelio que les anuncio no es cosa de hombres; pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno sino por revelación de Jesucristo” (1,11). En cambio en Hechos se dice que fue Ananías quien explicó a Pablo el significado de la luz que lo envolvió, y quien le enseñó la doctrina cristiana (9,6-19).

Hay otras diferencias entre la versión de Los Hechos de los Apóstoles y la de Pablo. Por ejemplo, Hechos presenta la experiencia de Damasco como una “conversión”; en cambio Pablo nunca dice que se haya convertido, sino que habla de su “vocación” (Gal 1,15). Hechos dice que su conversión estuvo acompañada de fenómenos externos (una luz celestial, una voz misteriosa, la caída al suelo, la ceguera); en cambio Pablo nunca menciona tales fenómenos exteriores fantásticos, sino más bien sostiene que la revelación que él tuvo fue una experiencia interior (Gal 1,16). ¿Cómo se explican estas diferencias? ¿Por qué Lucas parece no ajustarse a lo que Pablo señala en sus cartas? Para responder a esto debemos tener en cuenta la intención de los Hechos de los Apóstoles. Lucas, al momento de componer su libro, conocía una tradición que contaba que Pablo, camino a Damasco, había vivido cierta experiencia especial, y que un tal Ananías había desempeñado un papel importante en ella. Y con estos datos compuso un relato siguiendo el esquema de las llamadas “LEYENDAS DE CONVERSIÓN”.

¿Qué eran las “LEYENDAS DE CONVERSIÓN”?. Eran narraciones estereotipadas en las que se mostraba cómo a algún personaje, enemigo de Dios, se le manifestaba éste con señales extraordinarias y terminaba convirtiéndolo. Un ejemplo de ellas es la conversión de Heliodoro, relatada en el 2º libro de los Macabeos. Cuenta esta leyenda que Heliodoro, ministro del rey Seleuco IV de Siria, en su persecución contra los judíos intentó saquear el tesoro del Templo de Jerusalén. Cuando estaba a punto de lograrlo, Dios se le apareció en una impresionante manifestación. Heliodoro cayó al suelo envuelto en una ceguera total, mientras sus compañeros presentían lo sucedido sin poder reaccionar. Al final Heliodoro, que había entrado al Templo con tanta soberbia, debió ser sacado en una camilla mudo e impedido. Luego de varios días, y gracias a la intervención de un judío, el ministro recuperó sus fuerzas, se convirtió y recibió la misión de anunciar en todas partes la grandeza de Dios (2 Mac 3).

Ariel Álvarez Valdez
Biblista

LA COLINA DE LAS CRUCES

El mundo está lleno de lugares insólitos, bien porque la naturaleza se pone estupenda o bien porque el ser humano hace cosas peculiares. Vamos a hablar de una curiosa colina que se encuentra en Lituania y que, según los últimos cálculos realizados, contiene unas 100.000 cruces de todos los tamaños y diseños. En un ataque de inspiración, quienes bautizaron a la colina la llamaron «La Colina de las Cruces». Aunque pueda parecer algo extraño, la costumbre de colocar cruces en este lugar tiene una larga tradición y su visión desde lo lejos realmente resulta sorprendente para todos aquellos que la visitan.

«La Colina de las Cruces» se encuentra a unos 11 km de la ciudad de Šiauliai, que es una de las más antiguas de Lituania —se fundó en 1236— y la cuarta mayor del país. La mayoría de las personas que visitan la ciudad lo hacen solamente para acercarse hasta «La Colina de las Cruces», ya que en ella no existen demasiados atractivos turísticos por culpa de la destrucción que provocaron las guerras a lo largo de los siglos. Se cuenta que, durante la Edad Media, los caballeros cruzados del Báltico —livonios y teutones— intentaron conquistar la región, en la que había una fortaleza. Cuando lo lograron, en el siglo XIV, las crónicas indican que se comenzaron a colocar cruces en la colina fortificada, algo que con el tiempo se convertiría en un símbolo lituano contra la opresión de invasores extranjeros.

Lituania se rebeló contra la ocupación rusa en dos ocasiones durante el siglo XIX: en 1831 y 1863. Sin embargo, en ninguna de las dos tuvieron el éxito esperado. Muchos de los rebeldes murieron y algunos de sus cuerpos jamás pudieron ser recuperados por las familias de la ciudad de Šiauliai. Por este motivo, el único homenaje que les pudieron dar fue colocar unas simbólicas cruces alrededor del antiguo fuerte de la colina. De esta forma, «La Colina de las Cruces» como símbolo de la resistencia de los lituanos fue ganando cada vez más fuerza y sentido, y muchos realizaban peregrinaciones hasta el lugar. Pasó el tiempo, y durante la ocupación soviética, los rusos intentaron borrar este símbolo de la identidad lituana. En el año 1961 quemaron y achatarraron todas las cruces que se habían colocado hasta el momento.

Sin embargo, los lituanos continuaban colocando cruces y, aunque en 1973 los rusos volvieron a destruirlas, la colina seguía siendo un destino de peregrinaje de muchos lituanos que, poco a poco, iban colocando nuevas cruces. En 1975, los rusos realizarían el último intento de aniquilar el lugar, pero una vez más resultó en vano. Se cree que hacia 1990, un año antes de la salida de Lituania de la URSS, había en «La Colina de las Cruces» unas 50.000. En 1993, el antiguo Papa Juan Pablo II visitó el lugar y lo santificó. Aunque se desconoce el número de exacto de cruces que puede haber en la actualidad, se sabe que supera las 100.000.

AÑO NUEVO CHINO

Más conocido, en China, como la Fiesta de la Primavera, o Año Nuevo Lunar (esto último especialmente fuera del país) es la festividad tradicional más importante del año calendario chino, celebrada también en otros países del este de Oceanía.

Basado en el calendario lunisolar utilizado tradicionalmente en China, las celebraciones comienzan el primer día del primer mes lunar y terminan el día quince, cuando se celebra el Festival de los Faroles. Durante este periodo se produce la mayor migración humana del planeta, el "movimiento de primavera", con millones de personas viajando a sus lugares de origen para celebrar las fiestas con sus familias.

La fecha de comienzo del Año Nuevo Chino viene determinada por el calendario lunisolar utilizado tradicionalmente en China y en otros pueblos que se han visto influidos por la cultura han, como coreanos, japoneses o vietnamitas. La celebración del Año Nuevo puede haber tenido un origen común con festividades similares de otras regiones. El Año Nuevo Chino comienza con la segunda Luna nueva tras el solsticio de invierno boreal (22 de diciembre), es decir, entre 30 y 59 días después, lo cual puede ser entre el 21 de enero o el 21 de febrero.

LA LANZA DEL DESTINO

Según el evangelio apócrifo de Nicodemo, en los Hechos de Pilatos, se dice al respecto: “Y un soldado, llamado LONGINOS, tomando una lanza, le perforó el costado, del cual salió sangre y agua” como podemos apreciar este centurión romano, cuyo nombre es LONGINOS, la tradición nos cuenta que sufría una ceguera parcial que casi no le permitía ver. Pero la sangre de Jesús que le salpicó a los ojos cuando le clavó la LANZA obró un milagro, recuperando la vista en ese justo momento. Ante este hecho milagroso, LONGINOS decide convertirse al cristianismo. En el evangelio de Juan no relata que: “Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua” (Juan 19, 31-34).

La tradición afirma que en el año 732 el general Carlos Martel, fundador de la dinastía Carolingia, que reinó en Francia y Alemania entre los siglos VIII y X, sostuvo LA LANZA DEL DESTINO cuando derrotó a los árabes en la batalla de Poitiers. El propio Carlomagno, nieto de Carlos Martel, combatiría en un total de 47 batallas sin conocer nunca la derrota, pero murió poco después de que la reliquia se le cayese accidentalmente. Durante la Primer Cruzada, los Cruzados tomaron Antioquía, pero un gran ejército de socorro musulmán llegó a las puertas. Y los sitiadores eran ahora los sitiados. La lucha por Antioquía había sido costosa, y la moral era baja. Con la llegada del ejército de socorro musulmán, muchos creyeron que era el final de la Cruzada, pero la moral fue restaurada cuando la reliquia de LA LANZA DEL DESTINO fue descubierta en una iglesia. Envalentonados por el hallazgo de la reliquia, los cruzados lanzaron una ofensiva sorpresa que derrotó al ejército de socorro musulmán. Un sacerdote llamado PEDRO DESIDERIO conmocionó a los cruzados con el anuncio de que había visto una visión del OBISPO ADHEMAR, el delegado papal que había muerto poco después de la victoria final en Antioquía.

Sin embargo, no fue el único, lo mismo le sucedería a Federico I Barbarroja al partir hacia Jerusalén durante la Tercera Cruzada; cuando se disponía a vadear un río en la actual Turquía cometió el error de dejar caer LA LANZA DEL DESTINO. Poco después cayó al río y se ahogó. Sin embargo, lo que realmente atrajo a ADOLF HITLER de este objeto fue precisamente la historia más desconocida y la leyenda que acompañaba a la reliquia, la cual afirmaba que «quien la sostenga en sus manos, sostendrá, para bien o para mal, el destino del mundo»HITLER dio con la lanza por casualidad en 1912, cuando no era más que un pintor fracasado que intentaba malvender sus acuarelas por los cafés de Viena. Su futuro artístico se le mostraba incierto, al haber suspendido el examen de ingreso para la escuela de Bellas Artes. Su futuro personal tampoco era demasiado halagüeño; malvivía en pensiones y residencias, y sólo con suerte conseguía comer una vez al día<. El joven Adolf (de tan sólo 23 años) no tuvo más remedio que entrar en el conocido museo del PALACIO IMPERIAL DE HOFBURG para refugiarse de una fuerte tormenta, y allí hallaría su destino. Deambulando por las salas, centró su atención en un objeto singular; sobre un manto de terciopelo rojo, se le ofrecía la visión de una reliquia cristiana de gran poder místico perteneciente al tesoro imperial de los Habsburgo: LA LANZA DEL DESTINO.

Se trataba de una punta de hierro de poco más de cincuenta centímetros de largo. La hoja estaba partida y presentaba una reparación con un alambre de plata. En el centro podía apreciarse la cabeza de un clavo y una banda de oro con la inscripción LANCEA ET CLAVUS DOMINUS (LA LANZA Y EL CLAVO DEL SEÑOR). HITLER quedó fascinado por el objeto y se obsesionó con su historia, la cual investigó junto a su entonces gran amigo WALTER JOHANNES STEIN. Ambos se enfrascarían en el estudio de los poderes mágicos que aquel objeto atesoraba. HITLER le explicó sus obsesiones y él no pudo más que quedarse asombrado con la enorme ambición del joven Adolf. HITLER estaba convencido de que tenía un alto designio que cumplir. Veintiséis años después, en 1938, HITLER ya se había convertido en el líder del nazismo y de toda Alemania tras subir al poder democráticamente. Sentía una necesidad cada vez mayor de poseer LA LANZA DEL DESTINO. En la tarde del 14 de marzo de 1938, HITLER entraba acompañado del jefe de las SS, HEINRICH HIMMLER, con quien compartía aunque en menor medida el interés por el ocultismo, en el PALACIO HOFBURG. El deseo del líder nazi estaba a punto de hacerse realidad. El FÜHRER se dirigió directamente a la sala en donde se custodiaba la deseada Lanza. HIMMLER salió de la sala, dejando a solas a HITLER con la mítica reliquia. Allí permaneció más de una hora, ensimismado en sus pensamientos delirantes, alimentados por la visión de LA LANZA DEL DESTINO que ya estaba en su poder.

Con su preciado tesoro ya en Alemania, el líder nazi se sentía más que satisfecho. Sin embargo, no veía la lanza como una mera reliquia, sino que sentía una atracción especial hacia ella que sobrepasaba los límites de la razón. El FÜHRER estaba convencido de que le había pertenecido en una vida anterior. Según confesó a STEIN“la Lanza contenía algún tipo de revelación mística, como si en algún siglo anterior ya la hubiera sostenido en mis manos” Pero no sólo eso, HITLER también tenía ensoñaciones en las que creía ser la reencarnación de un señor feudal del siglo IX. Se refería a un personaje llamado LANDULFO II DE CAPUA, que fue excomulgado por el papa por sus conocimientos sobre magia, y que se mostró también fascinado por el poder que emanaba de la Lanza. Nunca sabremos si el poder que HITLER le atribuía al artefacto era real, pero lo que sí es cierto es que durante muchos años sus tropas fueron prácticamente invencibles. Allí donde combatieran, sus tanques (Panzers) no tenían rival y sus soldados arrasaban la tierra por la que pasaban. Sin embargo, su poder debió remitir a partir de 1942, pues las tropas alemanas tuvieron que retirarse en la mayoría de los frentes. Por esa época la Lanza ya había dejado de estar expuesta al público y permanecía empaquetada en un refugio antiaéreo excavado en la roca y situado bajo el CASTILLO DE KAISERBURG, en NUREMBERG

Su estancia en el refugio sería breve, el 31 de marzo de 1945, ante el avance de las tropas aliadas por territorio germano, WILLY LIEBEL burgomaestre de NUREMBERG, creyó que el refugio no ofrecía suficiente protección y decidió guardar las piezas más valiosas –entre las que figuraba LA LANZA DEL DESTINO - en cajas de cobre soldadas, que fueron depositadas en una recámara del búnker de la PANIER PLATZ, procediendo luego a tapiar la entrada. Pero por mucho que hicieran los alemanes, el destino de LA LANZA DEL DESTINO estaba más que sellado, ya que, NUREMBERG se encontraba sitiada por los aliados, entre los que se encontraba la veterana DIVISIÓN 45TH INFANTERÍA THUNDERBIRD, que durante cuatro días combatió contra 22.000 miembros de las SS dispuestos a morir por defender la ciudad. El 19 de julio de 1945 se le asignó al TENIENTE WALTER WILLIAM HORN, profesor de arte de la Universidad de California la tarea de investigar la desaparición de algunas de las joyas de la corona. El DOCTOR WALTER FRIES, funcionario de NUREMBERG, había firmado una declaración jurada atestiguando que las SS se las habían llevado. El TENIENTE HORN interrogó a casi dos docenas de personas en el centro de INTELIGENCIA DEL TERCER EJÉRCITO, sin hacer ningún progreso.

El 3 de agosto el DOCTOR WALTER FRIES fue detenido y pasó la noche en solitario confinamiento. Bajo la presión del interrogatorio y justo antes del previsto careo con el CORONEL JOSEF SPACIL, se derrumbó: confesó que sus anteriores declaraciones eran falsas y que la fingida extracción de las joyas se escenificó con ayuda de varios afiliados locales a las SS, para ocultar lo que realmente había ocurrido con ellas. Manifestó que deseaba revelar dónde estaban y ayudar a la recuperación de las joyas imperiales. En la mañana del 7 de agosto de 1945, el TENIENTE WALTER WILLIAM HORN, el DOCTOR y un pequeño grupo de personas se reunieron a la entrada del refugio de PANIERS PLATZ, en el centro de NUREMBERG. Bajaron a su interior y derribaron una pared de ladrillo entrando en un pequeño aposento. Sacaron cinco cajas llevándolas al refugio antiaéreo bajo el CASTILLO DE KAISERBURGA pesar de todo lo que hemos relatado, nunca sabremos donde se encuentra realmente LA LANZA DEL DESTINO o si esta arma de Viena es la que fue usada para atravesar a Cristo pues existen tres artefactos más que podrían tener el honor de ser el auténtico. Los análisis efectuados en 2003 revelaron que la hoja de LA LANZA DEL DESTINO es de los siglos VII y VIII. En la actualidad, hay cuatro lanzas que se dicen ser LA LANZA DEL DESTINO.

EN ROMA
Una LA LANZA DEL DESTINO en Roma se conserva bajo la cúpula de la Basílica de San Pedro, aunque la Iglesia Católica no pretende formalmente su autenticidad. La primera referencia histórica a la lanza fue hecha por el peregrino ANTONINO DE PIACENZA en el 570, en sus descripciones de los lugares santos de Jerusalén, escribiendo que él vio en la Basílica de Monte Sión “la corona de espinas con la que Nuestro Señor fue coronado y la lanza con que fue golpeado en la cara”. Una mención de la lanza se produce en el llamado BREVIARIUS en la Iglesia del Santo Sepulcro. La presencia en Jerusalén de la reliquia es atestiguada por CASIODORO, así como por GREGORIO DE TOURS.

EN VIENA
LA LANZA DEL DESTINO en Viena se muestra en el TESORO IMPERIAL EN EL PALACIO DE HOFBURG en Viena, Austria. En el siglo X, el Sacro Imperio Romano entró en posesión de la lanza, según fuentes de la época de OTÓN I. En 1.000, OTTO III dio a BOLESLAO I DE POLONIA una réplica de la LA LANZA DEL DESTINO en el Congreso de Gniezno.

EN ARMENIA
LA LANZA DEL DESTINO de ECHMIADZIN se conserva en VAGHARSHAPAT, Armenia (Echmiadzin), la capital religiosa del país. La primera fuente que menciona es un texto SAGRADAS RELIQUIAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, en un manuscrito armenio del siglo XIII. Según este texto, la lanza que atravesó Jesús habría sido llevada a Armenia por el apóstol TADEO.

EN ANTIOQUÍA
En 1098 durante el Asedio de Antioquía del que hablamos antes, un pobre monje llamado PEDRO BARTOLOMÉ informó que tuvo una visión en la que SAN ANDRÉS quien le dijo que LA LANZA DEL DESTINO fue enterrada en la iglesia de San Pedro en Antioquía. Después de mucho cavar en la catedral aparentemente descubrió una lanza. A pesar de las dudas de muchos, incluyendo del delegado papal ADHEMAR, el descubrimiento de la SANTA LANZA DE ANTIOQUÍA inspiró los cruzados para romper el sitio y asegurar la ciudad, y luego tomar Jerusalén.

EL CARNAVAL DE BARRANQUILLA

Tiene su origen remoto en el Carnaval que vino a América desde España. De ahí viene su espíritu de renovación y cambio parecido al que animó estas fiestas en Europa. El primer Carnaval celebrado en la ciudad se pierde en la historia hace más de un siglo, cuando Barranquilla era un pequeño poblado.

Sin embargo, han circulado diversas historias referentes a la manera como el pueblo barranquillero festejaba el Carnaval; su forma siempre ingenua, graciosa, festiva y ante todo sana, han permitido que se conserve una tradición que se remonta a hace tres siglos. Las fiestas de Carnaval, de origen europeo, fueron introducidas a América por los españoles y portugueses.

Las de Barranquilla tienen antecedentes próximos en la celebración que se efectuaba en Cartagena de Indias, en época de la Colonia, como fiesta de esclavos; por esas fechas aparecían por las calles los negros con instrumentos típicos y atuendos especiales, danzando y cantando. La tradicional novena de La Candelaria, en Cartagena de Indias, sirvió de marco a suntuosos bailes que en el Siglo XVIII concedían un día de fiesta a los negros bozales traídos de África. Esas fiestas constituyen fuente de las principales danzas del Carnaval de Barranquilla.

No es fácil precisar con certeza la etimología de la palabra Carnaval. Sin embargo, se cree que procede de "Carrus Navalis", una fiesta popular derivada de las Saturnales Romanas. Si bien hay vestigios de esa celebración en todos los pueblos antiguos, se dice que la diversión del Carnaval tuvo un carácter religioso en sus remotos orígenes, cuando se celebraba el año nuevo -entrada de la primavera-, como símbolo del renacer de la naturaleza. En tales espectáculos comunes así mismos entre teutones y celtas, se paseaba aparatosamente un barco con ruedas dentro del cual, grupos enmascarados ejecutaban ciertas danzas y entonaban canciones satíricas en medio de jubiloso desorden.

La costumbre de este "carro naval" subsiste aún en Reus, (España) donde por épocas carnestolendas, colocan sobre un carromato una embarcación de 70 toneladas y la hacen arrastrar por diez caballos, desde la nave arrojan flores y caramelos. El día clásico del carnaval es el Domingo, pero van agregados a él el lunes y el martes siguientes. En muchos lugares el carnaval se inicia el 6 de enero. Siglos atrás, el carnaval de Venecia comenzaba el 26 de diciembre.

El Rey Momo, hijo del sueño y de la noche, presidía las fiestas de los locos, que se celebran en pueblos, aldeas y ciudades. Divinidad de la burla, amo de la sátira hiriente y del sarcasmo cruel y de la más despiadada ironía, Momo se convirtió en el "protector" de todos aquellos que se entregaban al jolgorio, al escándalo del vicio y a los excesos. Esta deidad -que se burlaba de las divinidades- fue el predilecto de las pequeñas cortes feudales.

P. HERNÁN PÉREZ ETCHEPARE


El P. Hernán Pérez Etchepare nació el 16 de noviembre de 1964 en la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, Argentina. En 1986 ingresó a la Sociedad de San Pablo, estudió teología en Córdoba y en la Pontificia Universidad Católica de Chile donde vivió 6 años. En 1994 fue trasladado a la Casa de Florida (Provincia de Buenos Aires), donde comenzó colaborando con la oficina editorial. En 1995 se radica en Buenos Aires, donde es ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1998 fue ordenado sacerdote en Buenos Aires.

Fue director de periódicos y revistas de la EDITORIAL SAN PABLO de Argentina: LA HOJITA DEL DOMINGO, LA LITURGIA COTIDIANA, LA HOJITA DE LOS NIÑOS, APORTES PARA LA CELEBRACIÓN, LA ORACIÓN DE LA IGLESIA. Fue el creador de los “ENCUENTROS DE ICONOGRAFÍA ARGENTINA” que se realizan una vez al año reuniendo a los principales iconógrafos del país, del CAFÉ DEL ABRAZO LITERARIO, hoy llamado “EL CAFÉ DEL P. HERNÁN”, un espacio de encuentro para poetas, donde se comparte también música, teatro y sobre todo amistad.

Creó también la GUIA SOLIDARIA, fue miembro de la comisión directiva de la CONFRATERNIDAD ARGENTINA JUDEO CRISTIANA, participó y asesoró a varias ONG y asociaciones como: DIÁLOGO CIUDADANO, CUIDA TU VOTO, RED SANAR, TELÉFONO DE LA ESPERANZA, LUCHEMOS POR LA VIDA y muchas otras. Fue también asesor de la REVISTA ON LINE DE EDITORIAL SAN PABLO, y participó en el radioteatro virtual -no presencial- internacional EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO de la productora multimedia ANUNCIAR Contenidos Latinoamérica.

En el 2001 fue el quinto asesor convocado por la Comisión Directiva de nuestra asociación, para formar parte de la Comisión Asesora Interdisciplinaria. En el 2010 fue reconocido por su labor en los medios de comunicación y ANUNCIAR le otorgo el título de MIEMBRO HONORARIO de nuestra organización.

A mediados del 2011 se le detecta un melanoma, fue operado y tuvo una convalecencia dolorosa, pese a lo cual trabajó hasta que le fue imposible, y afrontó con la situación con el valor de quien tiene a Dios en su corazón. El 27 de enero de 2012 falleció dejando muchas semillas que continúan dando frutos.

Fuente:
www.boletindigital.com.ar

miércoles, 22 de enero de 2020

VIRGEN DE LA CANDELARIA

Virgen de la Candelaria o Nuestra Señora de Candelaria es una advocación mariana de la religión católica que tiene su origen en Tenerife (España). Su etimología deriva de candelero o candela que se refiere a la luz: la luz santa que guía hacia el buen camino y la redención y aviva la fe en Dios. Su festividad es celebrada según el calendario litúrgico el 2 de febrero, donde se recuerda la presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén después de su nacimiento y la purificación de María. La Virgen de la Candelaria es, en su lugar de origen la patrona de las Islas Canarias y se la clasifica como una Virgen negra. Su devoción tiene mucho arraigo en otras partes de España, y en países como Bolivia, Chile, Colombia, México, Perú, Venezuela, Cuba y otros. Asimismo, su patronazgo se extiende a varias ciudades y países de América y de otros continentes. La Virgen de la Candelaria toma su nombre de la fiesta de la Candelaria o de la Luz, que tuvo su origen en el Oriente con el nombre del "Encuentro", y después se extendió al Occidente en el siglo VI, y llegó a celebrarse en Roma con un carácter penitencial. En Jerusalén se celebraba con una procesión con velas encendidas hasta la Basílica de la Resurrección (Santo Sepulcro), la cuál había sido mandada construir por órdenes del Emperador Constantino. Simeón recibe a Jesús cuando éste es presentado por sus padres en el Templo de Jerusalén. La iconografía de la Virgen de la Candelaria se basa en este pasaje bíblico de la Presentación del niño Jesús en el Templo.

Su fiesta se celebra, según el calendario o santoral católico, el 2 de febrero, después de que el papa Gelasio I prohibió y condenó, en el año 494, las fiestas lupercales, considerada una celebración pagana, y la sustituyó por la fiesta de la presentación, en recuerdo del pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2;22-39) y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento (Lev 12;1-8). La Fiesta de la Candelaria se conoce y se celebra con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo la Luz del mundo presentada por su Madre en el Templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva la advocación de la Virgen de la "Candelaria". Siglos después, en torno al año 1392 o 1400, una imagen de la Virgen María que representaba esta advocación, fue encontrada a la orilla del mar por dos pastores guanches de la isla canaria de Tenerife (lo que es actualmente España). En 1526, se construyó el primer templo de la Candelaria junto a la cueva en donde fue venerada originalmente. A partir de aquí, la Fiesta de la Candelaria asume un carácter mariano entorno al relato de la aparición de esa imagen a aquellos guanches.

Dicho relato sería escrito por el fraile dominico Fray Alonso de Espinosa en sus obras "Historia de Nuestra Señora de Candelaria" y "Del origen y milagros de la Santa Imagen de nuestra Señora de Candelaria, que apareció en la Isla de Tenerife con la descripción de esta Isla". Desde las Islas Canarias el culto a la Virgen de la Candelaria se ha extendido a través de los siglos por diferentes ciudades y países sobre todo en Latinoamérica, donde ha adoptado rasgos de las diferentes naciones donde se encuentra un templo suyo. La iconografía de la Virgen de la Candelaria se basa en el pasaje bíblico de la Presentación del niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lucas 2,22-40). La virgen sostiene la candela o vela de la que toma nombre y lleva una canasta con un par de tórtolas. El niño Jesús fue llevado al Templo de Jerusalén, según Ley de Moisés, para ser presentado al Señor, y además para cumplir con el rito de la purificación de la Virgen María (Cf. Lev. 12, 6-8). Según fuentes más heterodoxas, el culto a la Virgen de la Candelaria surgió a partir de la incorporación en el siglo XVI al catolicismo de la devoción a la estrella Canopo, por parte de la cultura de los antiguos canarios o guanches, preexistente a la llegada de los europeos. La Virgen de la Candelaria sería fruto de un sincretismo entre la devoción a la Purificación de la Virgen María y la diosa nativa guanche Chaxiraxi, cuyo nombre significa 'la que carga o sostiene el firmamento'. Para algunos investigadores Chaxiraxi era una divinidad femenina relacionada con la luna y la fertilidad, mientras que para otros estaría vinculada al sol (Magec).

Así, era una de las diosas principales de la mitología guanche emparentada con la diosa Juno del entorno mediterráneo-norteafricano y con el culto a la estrella Canopo. Otros sin embargo, afirman que sería una reminiscencia del culto a la diosa Tanit. Este tipo de sincretismo entre la Virgen María cristiana y deidades locales es palpable en otros lugares del mundo, tal es el caso de la Virgen de Guadalupe y la diosa azteca Tonantzin en México. En algunos países latinoaméricanos, la Virgen de la Candelaria es igualmente identificada con deidades nativas, tales como la Pachamama en Perú, Oyá en la Santería cubana o Coatlicue en el México colonial, según escribió Fray Bernardino de Sahagún.

SAN FRANCISCO DE SALES

Los años convulsionados en Francia, después de la Reforma Protestante, formaron el fondo de la vida de Francisco de Sales. Nació el 21 de agosto de 1567 de una familia noble, en el reino de Saboya, situado entre Francia, Italia y Suiza.-- Estudió en el Colegio de Clermont de los Jesuitas, en París, y en la Universidad de Padua, donde se doctoró en Derecho Canónico y Civil. Siendo estudiante en París, tuvo que atravesar la tempestad de una severa crisis espiritual, al sufrir la tentación de desesperación respecto a la predestinación. Para su padre, fue una gran decepción que Francisco no aceptara una carrera espléndida en el mundo, sino que prefiriera el sacerdocio. Después de la ordenación, su  obispo lo envió como joven misionero a Chaláis, región de Saboya, por cuatro años. Allá adquirió una gran fama por sus folletos en defensa de la fe pero también apenas escapó de un atentado contra su vida. Sus escritos de esa época fueron publicados con el título de Controversias y la Defensa del Estandarte de la Santa Cruz. Al finalizar su apostolado de misionero, había persuadido aproximadamente a 72.000 Calvinistas para que volvieran a la Iglesia Católica.

Fue consagrado obispo de Ginebra en 1602, pero residía en Annecy (ahora ubicada en Francia), ya que Ginebra estaba bajo el dominio de los Calvinistas y, por lo tanto, cerrada para él. Su diócesis se volvió muy conocida en Europa a causa de su eficiente organización, de su celoso clero y de sus laicos bien esclarecidos – realización monumental en aquella época. Su fama como director espiritual y escritor aumentaba. Lo convencieron  para que reuniese, organizase y difundiese sus muchas cartas sobre asuntos espirituales y las publicase. Es lo que hizo en 1609,  con el título de Introducción a la Vida Devota. Esta se volvió su obra más famosa y, todavía hoy, se considera una obra clásica que se encuentra en las librerías del mundo entero. Pero su proyecto esencial fue escribir El Tratado del Amor de Dios, fruto de años de oración y de trabajo. Éste también continúa siendo publicado en la actualidad. Quería escribir además una obra paralela al Tratado, o sea, sobre el Amor al Prójimo, pero su muerte el 28 de diciembre de 1622, a los 55 años de edad, frustró este proyecto. Además de las obras arriba mencionadas, sus cartas, predicaciones y coloquios ocupan cerca de 30 volúmenes. El valor permanente y la popularidad de sus escritos llevó a la Iglesia a concederle el título de Patrono de Escritores y Periodistas Católicos.

Francisco aceptó en su casa a un joven con dificultad de audición y creó un lenguaje de símbolos para posibilitar la comunicación. Esa obra de caridad condujo a la Iglesia a darle otro título, o sea, el de Patrono de los de Difícil Audición. Junto a Santa Francisca de Chantal fundó la Orden religiosa de las Hijas de la Visitación de Santa María, conocidas por la simplicidad de su regla y tradiciones y por su apertura especial a las viudas. Fue a través de la perseverante insistencia de una de estas hermanas, unos 250 años más tarde, la Madre María de Sales Chappuis, que un sacerdote de Troyes, en Francia, Luis Brisson, fundó a los Oblatos de San Francisco de Sales, una comunidad de sacerdotes y hermanos, dedicados a la vivencia y divulgación del espíritu y de las enseñanzas de San Francisco de Sales. Padre Brisson fundó también una comunidad de Hermanas con el mismo nombre, las Oblatas de San Francisco de Sales. El espíritu y la fama de Francisco y la influencia de sus escritos se extendieron rápidamente después de su muerte. En 1665 la Iglesia lo declaró santo y le dio el título excepcional de Doctor de la Iglesia en 1867 - un título otorgado sólo a unos 30 santos en la historia ---que son famosos por sus escritos. Se celebra su fiesta el día 24 de enero. A diferencia de muchos santos cuyas vidas, repletas de acontecimientos maravillosos, parecen estar fuera del alcance de cristianos comunes la vida de Francisco de Sales no presenta nada de extraordinario. Sus ideales de moderación y caridad, de gentileza y humildad, de alegría y entrega a la voluntad de Dios son expresados con una sensatez que anima a los débiles y alimenta a los fuertes, ocasionándole la reputación de "el Santo Caballero".

Para conmemorar el cuarto centenario de su nacimiento, el Papa Paulo VI escribió una Carta Apostólica, en 1967, en la cual destacó la conveniente actualidad de Francisco de Sales para nuestra época moderna. Él escribe: Ninguno de los Doctores de la Iglesia, más que San Francisco de Sales preparó las deliberaciones y decisiones del Concilio Vaticano II  con una visión tan perspicaz y progresista. Él ofrece su contribución por el ejemplo de su vida, por la riqueza de su verdadera y sólida doctrina, por el hecho que él abrió y reforzó las sendas de la perfección cristiana para todos los estados y condiciones de vida. Proponemos que esas tres cosas sean imitadas, acogidas y seguidas.

LA LEY SECA

Norma mediante la cual fue prohibida, desde 1919 y hasta 1933, en Estados Unidos, la fabricación, comercialización y consumo de alcoholes (vino, cerveza whisky, etc). La ley se acogió a la XVIII Enmienda de la Constitución y mediante ella el gobierno republicano intentó, desde una perspectiva puritana, dar un giro a la moralidad del país. La Ley seca no cumplió los objetivos que pretendía. Antes al contrario, la prohibición incentivó el consumo, especialmente, de alcoholes de alta graduación y se convirtió en un auténtico problema de salud pública al alentar indirectamente la destilación ilegal.

Pero sobre todo, dio alas al contrabando y al mercado negro, controlados por bandas de gánsters que hicieron de los Estados Unidos un lugar inseguro, debido a los sobornos a la justicia, a las autoridades y a la policía. El chantaje y los ajustes de cuentas entre bandas fueron algo corriente en este período. Mafiosos como Al Capone, acumularon un inmenso poder y el Estado hubo de crear unidades policiales especiales para atajar la corrupción de la propia policía (Elliot Ness). La Ley Seca fue derogada en 1931, por la Enmienda XXI de la Constitución, a iniciativa de la nueva Administración demócrata. El gansterismo, fuertemente instalado en la sociedad norteamericana, derivó sus negocios hacia otras actividades, tales como el comercio de drogas o la prostitución.

LOS PARADIGMAS DEL CONCILIO VATICANO II-SEGUNDA PARTE

También con posterioridad al Vaticano II eclosionó en la teología el tema de la ecología. No sólo el tema de la urgencia del cuidado ambiental o la emergencia climática que parece estarnos situando al borde de un desastre planetario. La ecología llegó apenas a su madurez en los años 70 con el movimiento de la “ecología profunda”, que implica una manera revolucionaria de repensar la realidad, el cosmos y a nosotros mismos. Desde esta visión es toda la teología y todo el cristianismo el que hay que rehacer. Tarea no sólo urgente, por los mismos criterios que con los otros paradigmas, sino porque todo indica que estamos en los últimos años hábiles para evitar entrar en una pendiente sin retorno hacia un cambio climático severo, que puede extinguirnos como especie y llevarnos a la extinción de todo lo humano.

Aunque prácticamente desconocido en muchas regiones y apenas planteado por algunos grupos especialmente vigilantes, este paradigma tampoco es nuevo. Es una intuición que ya nos ha visitado varias veces en el tiempo de vida de la actual generación, pero que vuelve ahora “en espiral”, más adentro y más abajo, pertrechada con conocimientos auxiliares de la antropología cultural que la convierten en un desafío ya inaplazable. Plantea este paradigma la superación de aquel supuesto que otorgaba clásicamente a la religión la categoría de cuerpo especial de sabiduría y medio de realización espiritual avalado directamente por la Divinidad, revelado e incuestionable en las sociedades tradicionales. Hoy, la antropología cultural cree conocer, de un modo medianamente aceptable, las bases humanas de la espiritualidad.

Cree conocer cómo se ha producido el surgimiento de las religiones con el advenimiento de la sociedad agraria, los procesos de su elaboración y evolución, así como los mecanismos internos de su funcionamiento epistemológico y la función que en ellas tienen los mitos y las creencias. El Cristianismo -que es también una religión agraria- se ve desafiado. O cambia, en una auténtica metamorfosis, dejando de ser religión (agraria, neolítica) o desaparecerá. O continúa, más allá de ese formato agrario, o quedará históricamente superado. Desde esta perspectiva, un Concilio inter-religioso sería tal vez lo más urgente para que todas las religiones, todas ahora reunidas todos en Concilio, afrontaran de frente su futuro, en vez de cerrar los ojos a lo que las ciencias y la opinión pública creen que está apareciendo ya por el horizonte y comenzando a llenar el escenario.

Analizar hoy el campo religioso sólo en los términos generados por el Concilio Vaticano II resultaría absolutamente insuficiente. Un discernimiento actualizado debe desbordar los marcos ya estrechos del Concilio. Aunque hoy lográramos poner en práctica todo el Vaticano II -y estamos a mucha distancia de haberlo hecho-, quedaríamos todavía totalmente fuera de lo que son los planteamientos mínimos necesarios para comenzar a afrontar la problemática que hoy nos apremia. Quienes vivieron el Concilio en el propio momento, a corazón abierto, sintiéndose en la sintonía de la Iglesia universal, no pueden simplemente -con imposibilidad epistemológica- negar lo que vivieron o rechazarlo cuando se enfrentan a interpretaciones impuestas por decretos autoritarios posteriores.

Los muchos cristianos que abandonan la Iglesia Católica desde hace años testimonian la gravedad de la situación. Con los años, la situación ha cambiado tanto y tan rápidamente, que el conflicto de interpretaciones sobre el Concilio se hace insignificante ante la magnitud de los nuevos desafíos aparecidos, que se van acumulando hasta parecer inabarcables. Hoy la problemática conciliar ha quedado desbordada por otra mucho más honda. Por eso es por lo que la situación de crisis generalizada, de abandono por parte de millones de fieles, no se da sólo entre los católicos, sino también entre las Iglesias protestantes históricas. La problemática actual está mucho más allá del Concilio. Es simplemente humana, enteramente común a católicos y protestantes, y en realidad, común a todas las religiones, aunque algunas apenas están comenzando a experimentar la crisis y sus consecuencias.

Nos guste o no, el Concilio Vaticano II no logró ser “de feliz memoria” ni de recepción pacífica, más allá de la acogida inmediata y entusiasta con que fue recibido y de la vitalidad desbordante que suscitó en su primera etapa en las bases. Pronto surgió el miedo y la oposición declarada. No se pudieron implementar mediaciones concretas para la aplicación de sus directrices a la propia Iglesia, a su reforma democrática y participativa, a temas como el celibato, la sexualidad, la colegialidad, el Papado, etc. La situación se ha complicado posteriormente porque han pasado ya más de 50 años y no han cesado de aparecer nuevos desafíos desde la cultura, a los que se ha tratado de dar respuesta desde actitudes involutivas anti conciliares, cada vez más distantes de las nuevas propuestas.

El efecto es conocido: autoexilio de muchos cristianos, diálogo de sordos entre la teología y la doctrina oficial, distancia abismal entre la Iglesia jerárquica y la vanguardia cultural de la sociedad, contradicción entre el discurso oficial y la práctica moral real de los fieles, abandono de la Iglesia, regreso de las apostasías y pérdida masiva de fieles también en América Latina. Así como Mayo 68 saltó por encima de la problemática que había planteado el Concilio y la desbordó, así el tsunami cultural actual está saltando por encima de todas nuestras polémicas, encontrándonos en un estado de extrema debilidad, por la involución y por el conflicto de interpretaciones de un evento -el Vaticano II- ya superado.

La conclusión obvia es un inmenso interrogante: ¿Es posible imaginar a corto plazo siquiera un afrontamiento -no digamos una superación- de los desafíos pendientes? ¿Qué habrá de pasar para que se pueda y dar un cambio de actitud en la Iglesia jerárquica? ¿Y qué pueden y deben hacer, mientras, los cristianos y cristianas que creen estar interpretando lo que pasa, y no quieren renunciar a su derecho fundamental primario, el derecho a ser personas de su tiempo y a vivir según su conciencia?

HORACIO GUARANY

Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo, cuyo nombre artístico fue Horacio Guarany. Su padre, Jorge Rodríguez, era un indígena correntino, y su madre, Feliciana Cereijo de Rodríguez, había nacido en León (España). Su padre trabajaba como hachero de la empresa británica La Forestal cuando el 15 de mayo de 1925, cerca de Guasuncho o de Intillaco, en pleno monte del Chaco Austral, nació el antepenúltimo de 14 hermanos, Eraclio Catalín, aunque fue anotado en la cercana localidad de Las Garzas, y quien pasará su infancia en Alto Verde (distrito que actualmente forma parte de la ciudad de Santa Fe). De niño gustaba de la música, del canto, y aprendió a guitarrear con el maestro Santiago Aicardi. En 1943 viajó a Buenos Aires a intentar con el canto. Vivió en una pensión, y cantaba en el Barrio de la Boca, en el boliche La Rueda, sobreviviendo. Trabajó luego embarcado de cocinero, y también como foguista. Se inició con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música paraguaya y en idioma guaraní. En 1957 debutó en Radio Belgrano de Buenos Aires, consiguiendo que su interpretación de «El mensú» (de los hermanos Ramón Ayala y Vicente Cidade), se difundiera en las estaciones de radio.

Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961, y fue un clásico, año tras año con conocidas composiciones como «Guitarra de medianoche»«Milonga para mi perro», «La guerrillera», «No sé por qué piensas tú», «Regalito» o «Si se calla el cantor». Muchas de sus célebres composiciones musicales acompañaron las letras del gran poeta tucumano Juan Eduardo Piatelli, canciones como «Canción del perdón» o «No quisiera quererte», entre tantas otras. Después del derrocamiento de Juan Domingo Perón se afilió al Partido Comunista, participando de sus actos partidarios y al tiempo que pronunciaba frases como: «Yo pertenezco al glorioso Partido Comunista», sin embargo, cree que eso no le ayudó en su carrera. En 1972 filmó su primer largometraje Si se calla el cantor, con Olga Zubarry, sobre el triunfo de un cantante luego de malas experiencias.

En 1974, dirigido por el mismo director Enrique Dawi, filmó La vuelta de Martín Fierro, con Onofre Lovero, un relato de la vida de José Hernández y de su obra. Durante el mismo 1974 recibe amenazas de muerte, atentados con bombas, de parte del grupo parapolicial TRIPLE A (Alianza Anticomunista Argentina), es conminado a abandonar el país en 48 horas, y en diciembre debe exiliarse, primero en Venezuela, luego en México y finalmente en España. La dictadura militar hace desaparecer todos sus discos, además de censurar la difusión de algunas canciones como «La guerrillera» o «Coplera del carcelero», entre otras. Retorna en diciembre de 1978, y el 20 de enero de 1979 le ponen una bomba en su casa de la calle Manuel Ugarte, en Buenos Aires; decidió permanecer en Argentina, aunque debió realizar espectáculos sólo en el interior del país.

Con el retorno de la democracia, en diciembre de 1983, vuelve a brindar recitales y presentaciones televisivas. En 1989 apoyó la candidatura presidencial de Carlos Saúl Menem, que era su amigo personal. Afirmó haberle dicho: «Carlitos, yo sé que vos no nos vas a defraudar», y que de ahí salió la frase publicitaria que promovió a este político, pero en reiteradas ocasiones Guaraný aclaró que no fue menemista ni apoyó las medidas liberales de los años noventa. En 1987 actuó en la Fiesta Nacional de la Tradición Frente al Mar en Miramar (provincia de Buenos Aires). En 1989 adquirió una finca en Luján, llamada Plumas Verdes, según explicación del propio artista en su libro de memorias (Memorias del cantor), llamada así porque queda «en el regocijo del loro», con mucha arboleda añosa, y frutales.

Siguió con su arte y oficio de cantar y de escribir, aunque el 24 de octubre de 2009 hizo su último recital en el Luna Park, pero sólo se despidió de aquel local que lo viera más de 20 veces lleno en su carrera. En febrero de 2012 realiza una cuatrilogía contando su vida en forma musical en el Teatro ND Ateneo de Bs As, con 4 conciertos. En 2007 filma "El grito en la sangre", dirigido por Fernando Musa y actuando junto a Abel Ayala, Florencia Otero y Roberto Vallejos. La película está basada en la novela "Sapucay", del propio Guarany. En 2013 recibe un premio del Congreso de la Nación Argentina. En 2014 recibe el Premio Konex a la trayectoria. En 2015 vuelve a cantar en el festival de doma y folclore de Jesús María, Córdoba. Con 89 años realizó la presentación en el festival invitando al Chaqueño Palavecino a cantar con él. A finales de 2015 se publica "Horacio Guarany, toda una vida", una extensa y documentada biografía del cantor escrita por Roy Stahli.

El viernes 13 de enero de 2017, Horacio Guarany, fallece a causa de un paro cardiorrespiratorio, a la edad de 91 años, en su casa de Luján. Sus restos fueron sepultados al día siguiente en el Jardín de Paz Oeste.

¿MARIOLOGÍA O ESPERANZA DEL PUEBLO QUE SUFRE? SEGUNDA PARTE

Por qué la Mujer aparece en medio de los dolores de parto: porque así se denominaban los sufrimientos de los primeros discípulos frente a la muerte de Jesús. En efecto, en la última cena, viendo Él la tristeza en sus rostros, les dijo: “La mujer, cuando va a dar a luz, está triste porque le ha llegado la hora; pero cuando nace la criatura se olvida de los dolores de parto por la alegría de que un niño ha nacido en el mundo. También ustedes están tristes ahora, pero volveré a verlos y se alegrarán con una alegría que nadie les podrá quitar” (Jn 16:21-22). Jesús, pues, compara el dolor que sus discípulos sienten ante su muerte con los de una mujer ante el parto; y la alegría de su resurrección, con la del nacimiento de un niño. Exactamente la imagen que emplea aquí el Apocalipsis.

Así, se clarifica el detalle de las alas de águila dadas a la Mujer para huir al desierto. Porque en el Antiguo Testamento las alas de águila simbolizan la protección y la seguridad que Dios daba a su pueblo para salvarlo en los momentos difíciles. Por ejemplo, cuando lo sacó de la esclavitud de Egipto y lo llevó hasta el monte Sinaí, Dios dijo: “Ya han visto lo que hice con los egipcios, y cómo a ustedes los llevé sobre alas de águila para traerlos hacia mí” (Ex 19:4). Y cuando llegaron a la tierra prometida, luego de sortear innumerables dificultades, Dios les recordó: “Como el águila que vuela sobre sus polluelos, así el Señor extendió sus alas, los tomó y los llevó a cuestas” (Dt 32:11). El libro, pues, quiere decirnos que también ahora Dios sacará a su pueblo de todas las dificultades.

Otro rasgo que se aclara de esta Mujer, y que no se entendía cuando la identificábamos con María, es el de su huida al desierto. Tratándose del pueblo de Dios, todo está más claro. Como en el Antiguo Testamento Dios había llevado a su pueblo al desierto para ponerlo a salvo y protegerlo, tradicionalmente el desierto se convirtió en la imagen del cuidado y la protección de Dios. Por eso ahora la Mujer aparece llevada al desierto, para decirnos que Dios no ha dejado de cuidar a su pueblo. Y se entiende, además, por qué la Mujer aparece alimentada por Dios en el desierto (v.6). Porque así como Dios había alimentado a su pueblo durante cuarenta años con el maná caído del cielo, también ahora su pueblo tiene un nuevo pan que lo fortalece en medio de las dificultades: la eucaristía.

Nos falta, por último, dilucidar quién es, qué simboliza otro personaje de la visión: el gran Dragón Rojo de siete cabezas, siete coronas y diez cuernos, que busca devorar al niño y persigue a la mujer. El color rojo simboliza en la Biblia la muerte, el dolor, la sangre derramada. El “gran” tamaño subraya su vigor. Las siete cabezas demuestran su inteligencia. Y las coronas significan la autoridad que aparenta tener. Los cuernos representan su enorme Fuerza, ya que en el Apocalipsis el cuerno es símbolo de fortaleza. Pero el autor anota a propósito que sus cuernos eran diez. Y para el Apocalipsis el número diez significa algo humano, terrestre. Así Juan quiso decirnos que aunque la fuerza representada en los cuernos de este Dragón parece colosal, en realidad es solo una fuerza humana (diez). En cambio, pinta a Jesús en el capítulo 5 con siete cuernos (5:6), tres menos que el Dragón, porque el número siete simboliza lo divino, lo sobrenatural. Por lo tanto, el autor quiere advertirnos que a veces las apariencias engañan. Y que el poder de Jesucristo es superior al de cualquier otro personaje del mundo, aunque a veces las apariencias nos engañen.

Pero ¿quién es este Dragón Rojo? El texto no lo dice abiertamente. En el versículo 9, el autor nos da una pista, pues le da tres nombres: “la Serpiente antigua, el Diablo, y Satanás” (12:9). Ahora bien, en el Antiguo Testamento ni la Serpiente antigua del paraíso, ni el Diablo, ni Satanás son personajes históricos reales, sino que representan los males que padeció el pueblo de Israel. Por lo tanto, el Dragón Rojo tampoco simboliza a ningún personaje histórico real, ni rey, ni emperador, ni persona alguna que haya perseguido a los cristianos, sino que representa el mal en general, todos los males, el conjunto de las desgracias y padecimientos que el pueblo de Dios sufre a lo largo de su historia.

El libro del Apocalipsis fue escrito en una época de mucho sufrimiento para la Iglesia cristiana. Persecuciones de toda clase, torturas, expulsiones de sus comunidades, rupturas familiares, discriminaciones sociales eran algunos de los muchos suplicios que debían atravesar los recién convertidos, si querían mantenerse fieles a Jesucristo. Y se preguntaban: ¿hasta cuándo aguantaremos? ¿Dios no hará nada para defendernos? ¿Es posible seguir viviendo las enseñanzas de Jesús en una sociedad en la que el amor no vale nada y que privilegia el odio, la violencia y los intereses personales?

Juan les responde con esta maravillosa visión del capítulo 12: la Mujer vestida de sol, de luna y estrellas —es decir, el pueblo de Dios— ha dado a luz al Mesías y salvador Jesucristo. Un gran Dragón Rojo —el mundo del mal— ha intentado devorarlo, matándolo, pero no ha podido, porque Dios ha rescatado a su Mesías y lo ha llevado hasta Él, mediante la resurrección. Por esto ahora el Dragón, al verse fracasado, se ha vuelto contra la Mujer para perseguirla. Pero Dios ya ha dado a la Mujer alas de águila —le aseguró la protección— y la llevó al desierto garantizando su triunfo final. Allí la alimentará con la eucaristía, la fuerza de los cristianos, durante 1.260 días, es decir mientras dure el peligro.

Los lectores del Apocalipsis, torturados y diezmados, se sentían llenos de fuerza y de esperanzas, aun en medio de su dolor, al saberse identificados con esta magnífica Mujer. Pero con el paso de los siglos los cristianos, por su gran devoción a la Virgen, vieron en esta Mujer a María como una manera de homenajearla. Con lo cual se ha empobrecido el mensaje que Juan quería transmitir, ya que María, por estar en el Cielo, no necesita ninguna protección especial de Dios. La nueva interpretación descubierta nos permite recuperar la buena noticia con toda su fuerza: Dios jamás abandonará a la Mujer —la comunidad cristiana— que sufre y padece los dolores de parto de cada día, en la dura tarea de dar luz un mundo mejor.

Ariel Alvarez Valdez
Biblista

BITÁCORAS DEL ALMIRANTE-CRÓNICAS DE ENERO


El 20 de enero de 1486, Cristóbal Colón expone ante los Reyes Católicos su proyecto de abrir una ruta por el Atlántico para llegar a las Indias Orientales.

El 02 de Enero de 1493, Colón desembarcó para despedirse del generoso cacique y sus capitanes, pensando echarse a la mar el día siguiente. Guacanagarí, después de agasajar al Almirante, le aseguró que los españoles que quedaban en la guarnición no carecerían de provisiones ni de cualquier otro servicio que estuviese en su mano.

El 04 de Enero de 1493, con los restos del naufragio, que Colón recupero el pasado 26 diciembre de 1492, comenzó la construcción de un fuerte, este se llamó FUERTE NAVIDAD, ya que la nave capitana, la NAO SANTA MARÍA había zozobrado en Nochebuena. La fortificación se hallaba en la parte norte de la Isla que bautizó como LA ESPAÑOLA (en la actualidad son dos países, Haití y República Dominicana).

El 06 de Enero de 1493, Colón y Martín Alonso Pinzón, dialogaron y el Almirante perdonó al mayor de los Pinzón su insubordinación. Una de las cosas más interesantes del viaje fue explorar la isla, donde existía una región que los indígenas llamaban CIBAO, y a Colón le sonaba similar a CIPANGO, que era como se conocía a Japón.

El 15 de Enero de 1493, Colón toma la decisión de partir, y al día siguiente, las carabelas LA PINTA y LA NIÑA abandonan LA ESPAÑOLA con rumbo a España. Según Bartolomé de Las Casas, el Almirante ordenó a los castellanos que se quedaron en la isla que acatasen lo que dijera el cacique Guacanagarí y no saliesen de sus dominios. En LA NIÑA se embarcaron varios objetos recogidos en la expedición así como 10 nativos, dos de ellos hijos del cacique.

El 16 de enero de 1493, en su regreso, Colón descubre varias islas en las Bahamas, la zona oriental de Cuba y el norte de Haití. La expedición emprendió el regreso y unos días más tarde una tormenta separó las dos naves. LA PINTA, al mando de Martín Alonso Pinzón, llegó a Bayona (Galicia) a finales de febrero y anunció a los Reyes Católicos que el viaje de exploración había tenido éxito.

El 06 de enero de 1494, en la actual República Dominicana, Cristóbal Colón funda LA ISABELA, primera población española en América. La construcción comenzó a finales de diciembre de 1493 y la villa fue inaugurada el 6 de enero de 1494 con el nombre de 'ISABELA' en honor de la reina.

El 6 de enero de 1503, -Día de la Epifanía-, después de haber sido azotadas en la Comarca de Veraguas por violentos temporales, la flota constituida en este Cuarto Viaje de Exploración, fueron cuatro: La “Nao” Capitana, "La Santiago de Palos", al mando del Capitán Diego Tristán; La “Nao” "La Bermuda", que estaba al mando del Capitán Francisco de Porras; La Carabela "La Gallega", que estaba al mando del valiente Capitán Pedro de Terreros, y la Carabela "La Vizcaína", capitaneada por el Capitán Bartolomé Fiesco.

Fuente de esta bitácora:
Material histórico del guión del radioteatro virtual -no presencial- internacional EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO.