miércoles, 16 de enero de 2019

LA BATALLA DE POITIERS

A principios del siglo VIII, la Europa cristiana vivió uno de sus momentos más comprometidos: la supervivencia de la fe dominante en el continente estuvo en liza frente al imparable avance musulmán. Desde la caída de la Hispania visigoda, las incursiones contra el reino Franco y Burgundia no dejaron de aumentar en su ensañamiento, hasta el punto de que el «mayordomo de palacio» Carlos Martel, abuelo del Emperador Carlomagno, fue designado para conducir un ejército contra la amenaza que brotaba desde Al-Andalus. La gran expansión del Islam se suele emplazar entre la toma de La Meca en el año 630 y precisamente la batalla de Poitiers. El derrumbe del aparentemente poderoso reino germánico visigodo, que ocupaba lo que hoy es España y Portugal, hizo temblar a toda Europa en 711. Los visigodos fueron barridos del campo de batalla por solo 15.000 hombres, bereberes en su mayoría, a causa sobre todo de la debilidad interna de sus reyes. Una vez conquistado Al-Andalus, los musulmanes retrasaron su avance debido a las luchas internas entre bereberes y árabes, que en el caso de los segundos estaban divididos a su vez entre kalbíes y qaysíes, pero colaboraron para saquear las tierras al norte de los Pirineos.

Las incursiones en las fronteras enemigas eran una estrategia habitual entre los musulmanes, cuyo objetivo era debilitar a los estados cristianos mientras averiguaban lo factible de lanzarse a su conquista. Tras atacar Aviñón y Lyon a modo de «razia», los musulmanes hicieron un primer intento de conquistr Toulouse en el año 721, que fracasó frente a las tropas de Eudes de Aquitania, «un romano que combatía contra los barbari (los francos)» con todavía más estrépito que en Poitiers. Envalentonado por su derrota, el Califato Omeya intensificó sus ataques contra Aquitania en los siguientes años y logró saquear Burdeos. Una matanza de cristianos en el río Garona fue especialmente terrible: «Los creyentes atravesaron las montañas, arrasaron el terreno abrupto y el llano, saquearon hasta bien adentro el país de los francos y lo castigaron todo con la espada, de forma que cuando Eudes trabó batalla con ellos en el río Garona, huyó».

Acosado por los árabes por el sur, Eudes de Aquitania pidió ayuda urgente al gobernante de facto de los francos, su antiguo rival, Carlos Martel, llamado así «como el martillo (Martel) quiebra y machaca el hierro, el acero y los demás metales». Nacido en el año 688, Carlos fue el fundador de la dinastía carolingia que gobernó Francia hasta el siglo X, si bien lo hicieron en calidad de mayordomos de palacio hasta el 752, puesto que el territorio estaba en manos de los reyes merovingios. Estos, calificados como «los reyes perezosos», gobernaban nominalmente en el territorio franco pero su poder real era inexistente. Martel, que era hijo ilegítimo del también mayordomo Pipino de Heristal, fue el encargado de organizar las huestes francas que salieron a neutralizar la incursión musulmana en el Principado de Aquitania.

Al frente del ejército islámico que invadió Francia en el 732 se encontraba Abd al-Rahman al-Ghafiqi, que se había encargado de dirigir en orden la retirada musulmana años antes en Toulouse. Este comandante musulmán era uno de los «tabi'un» (discípulo) de la aristocracia religiosa que vertebraba el Islam, solo inferior en devoción a los «ansar» (colaboradores), que habían conocido personalmente al profeta Mahoma. En la campaña del año 732, su intención realmente no era derrotar a la Europa cristiana, ni siquiera conquistar Francia, como se ha venido diciendo a lo largo de la historia. Fue de nuevo solamente una «razia», aunque más ambiciosa de lo habitual, buscando aprovecharse de lo efectivo de los ataques rápidos y furtivos que realizaban los árabes. Sin embargo, los musulmanes volvieron a evidenciar en Poitiers que perdían todas sus ventajas en los terrenos montañosos, pantanosos y, sobre todo, en los boscosos. Las fuerzas de Abd al-Rahman al-Ghafiqi tuvieron que hacer frente a estos tres tipos de terrenos durante esta campaña.

Tras derrotar a los aquitanos, los musulmanes se entregaron a tres meses de saqueo. Una vez reagrupados, los hombres de Abd al-Rahman al-Ghafiqi se dirigieron al norte a través de la calzada romana I que atravesaba Poitiers, cuya importancia residía en su situación como nudo de caminos y punto por donde salvar el río. Pese al riesgo de dejar a su espalda una ciudad cristiana fuertemente defendida, los musulmanes siguieron hacia el norte, sin conquistar Poitiers, con la mirada puesta en la rica iglesia abacial de San Martín de Tours, uno de los centros cristianos más representativos del continente. Tours no pertenecía a Aquitania sino a los francos, lo que se entendió como una declaración de que Abd al-Rahman al-Ghafiqi buscaba abiertamente confrontarse con Martel. El mayordomo de palacio de Austrasia, que había acudido a la llamada de Eudes de Aquitania, así lo entendió y marchó hacia el sur. Sin que Abd al-Rahman al-Ghafiqi llegara nunca a Tours, cristianos y musulmanes se confrontaron entre el Clain y el Vienne, en las proximidades de la calzada romana, a finales del mes de octubre del 732. Concretamente, la batalla de Poitiers enfrentó a unos 20.000 francos contra no menos de 40.000 musulmanes, si bien, entre ellos había un gran número de civiles.

Todavía más difícil que estimar las cifras del combate es distinguir la realidad de la ficción en las crónicas medievales, las cuales llenan los textos sobre la batalla de términos poéticos. Lo más probable es que los musulmanes iniciaran el ataque con una gran carga de caballería –armada con sus lanzas largas y espadas– y se toparan con lo que las crónicas definieron como un «muro de hielo». Lejos del previsible y ineficaz ataque-retirada típico de los visigodos y gascones, la solidez de los ejércitos de Martel, formados en falange, permitió lanzar un contraataque hacia el flanco del campamento enemigo. «El príncipe Carlos movió su línea de batalla contra los enemigos y sus guerreros se precipitaron contra ellos. Con la ayuda de Cristo derribó sus tiendas y aprestó a combatir para hacerlos pedazos en una carnicería. Habiendo muerto en la lucha Abd al-Rahman al-Ghafiqi, Carlos los destruyó, y haciendo avanzar el ejército, los combatió y venció. Así triunfó el vencedor sobre sus enemigos», relata «El Continuador de la Crónica de Fredegario». Probablemente no es que el veterano Abd al-Rahman al-Ghafiqi fuera tan imprudente de dejar desprotegido su campamento, más bien el derrumbe de las líneas musulmanas trasladó el combate a una lucha desesperada por salvar el enorme botín que guardaban en las tiendas. Otros relatos incluso aseguran que fue Eudes de Aquitania quien apareció por sorpresa para arrasar el campamento enemigo desde la retaguardia. De lo que caben menos dudas aún es que allí debió producirse la masacre final y de que pereció Abd al-Rahman al-Ghafiqi alcanzado por una jabalina.

Bajo el manto de la noche, los musulmanes se retiraron del campo de batalla en buen orden, dejando a su espalda las tiendas en pie y al menos 12.000 muertos. El desastre había sido mayúsculo durante los dos días que había durado la contienda, aunque no tan grave como las crónicas cristianas hicieron creer. La persecución de los musulmanes se realizó tarde y mal. Para cuando Martel quiso ponerse en marcha le llegaron noticias de problemas políticos y militares en la frontera del Rin, aunque tal vez fuera solo una excusa para guardar las apariencias y ocultar lo obvio: el botín capturado a los musulmanes no era algo que se pudiera portar durante una persecución. La codicia evitó así una derrota mayor. Martel murió nueve años después de la batalla y fue enterrado en la capilla merovingia de Saint-Denis, en las afueras de París, un honor que demuestra hasta qué punto fue el más insigne mayordomo del palacio merovingio y el mayor defensor de la cristiandad de su tiempo. No en vano, el historiador David Nicolle en el monográfico dedicado a la batalla, «Freno al Islam Poitiers» (Osprey Publishing), recuerda que la expansión árabo-islámica iniciada a mediados del siglo VII ya estaba en proceso de estancamiento cuando Martel consiguió vencerles en Poitiers. «No solo en Europa, sino también en el Cáucaso, en Asia Central, en la India y en África», apunta sobre una tendencia que la historiografía ha extrapolado de forma errónea solo a Poitiers.

50 AÑOS DEL LANZAMIENTO DEL PRIMER DISCO DE LED ZEPPELIN


Lanzado el 12 de enero de 1969, la placa que llevaba el nombre del británico grupo; sembró la semilla de lo que con los años se conocería como HARD ROCK, una vertiente mucho más estilizada del heavy metal. Hace 50 años, las fronteras del rock pesado iban a expandirse más allá de lo conocido hasta el momento, con la inclusión del blues y elementos del folk californiano y hasta de la música africana, gracias al debut discográfico de LED ZEPPELIN, una de las bandas más grandes que dio el género.

Pero además, esta publicación significó además la presentación pública de una de las mejores bandas de la historia, que puso una vara muy alta, no sólo por la fusión de ritmos, sino también por el nivel de virtuosismo de sus integrantes y la asombrosa amalgama que lograron crear. Ocurre que si bien hacia 1969 ya existían bandas como THE WHO, con su arrolladora potencia; o BLACK SABBATH, con un sonido metálico que dio el puntapié inicial al Heavy Metal; LED ZEPPELIN se distinguió por su aceitado funcionamiento musical y la incorporación de variantes rítmicas.

Todo eso ya se pudo ver de pleno en esta primera placa que, aunque no contenía ninguno de los grandes éxitos del grupo, presentó todos los componentes que iban a hacer de LED ZEPPELIN uno de los grupos más importantes de la historia. La presencia de la raíz blusera tenía en Jimmy Page, proveniente de THE YARDBIRDS, una cuna de guitarristas por donde también pasaron Eric Clapton y Jeff Beck, a su principal mentor; quien convirtió sus relecturas de clásicos fraseos de Willie Dixon y Robert Johnson en la base de muchas de sus composiciones.

En tanto, el estilo vocal de Robert Plant, quien venía de compartir banda con Bonham en The Band of Joy, muy similar al desplegado por Janis Joplin, llevaba la música de la banda de paseo por la costa oeste californiana. A esto se le sumó el potente estilo del baterista, uno de los de mejor técnica que dio el rock, quien eligió prescindir de demasiados floreos en pos de un toque más directo; y el monolítico bajo de John Paul Jones, sobre el que podía descansar tranquilamente el resto del grupo.

"Good times, bad times", "Your time is gonna come", "Communication breakdown", "Dazed and confused", "Black mountain side" con su toque étnico y los clásicos de Willie Dixon "You Shook me" y "I can't quit you, babe", son algunos de los grandes temas que fueron parte de este primer trabajo de LED ZEPPELIN.

La portada mostraba una imagen del famoso dirigible Hindenburg en llamas, una alegoría del nombre de la banda, atribuido al baterista de THE WHO, Keith Moon, o a su bajista John Entwistle, según la versión que se conozca; aunque en ambos casos referían a un grupo que se vendría a pique "como un Zeppelin de plomo". La historia de LED ZEPPELIN se siguió escribiendo 11 años más, hasta su abrupta disolución en 1980 a raíz de la sorpresiva muerte de su baterista, con 8 discos más, gigantescos shows y millones de leyendas, algunas esotéricas y otras más mundanas referidas al alocado estilo de vida de sus integrantes.

Luego de eso, hubo algunas reuniones esporádicas con distintos bateristas, siendo la más recordada la de 2007, con Jason Bonham, hijo del baterista original, como autorizado reemplazo, que brindó un memorable concierto registrado en el CD y DVD "Celebration Day". Y aunque Robert Plant rechazó de manera tajante una nueva reunión; y Jimmy Page anunció material solista, justo en momentos en que celebraba su 75 cumpleaños, LED ZEPPELIN sigue siendo un dirigible que, lejos de derrumbarse, vuela cada día más alto.

miércoles, 9 de enero de 2019

SAN JOSÉ Y LAS RAZONES DE SU DIVORCIO-segunda parte


José cree que María ha cometido adulterio. Pero él sabe que la Ley manda apedrear a las adúlteras hasta que mueran. Entonces, como es justo, es decir, bondadoso, y no quiere que ella sufra, la abandona, sí, pero en secreto para salvarle la vida. Por lo tanto, según esta teoría, justo significaba bondadoso. Pero también esta hipótesis presenta dificultades. Si José quiere abandonar en secreto a María porque es bueno, no debería llamárselo “justo”, sino “bondadoso”. ¿Por qué entonces Mateo dice que es justo? Ninguna de las dos teorías, pues, explica satisfactoriamente por qué José quiere abandonar a María. Por eso actualmente los biblistas han propuesto una tercera que, aparte de armonizar mejor con el contexto del relato, tiene el mérito de arrojar una nueva luz sobre san José.

José desde siempre conoció el misterio de María. Desde el principio supo que el niño que su esposa llevaba en las entrañas era hijo del Espíritu Santo. Por eso jamás pensó que ella lo hubiera engañado. Esto se deduce del modo como vimos que Mateo comienza su relato. Éste decía: “El nacimiento de Jesucristo fue así: María estaba comprometida con José. Pero antes de que ellos empezaran a vivir juntos ella se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo”. O sea que empieza dando tres informaciones: a) que María estaba comprometida con José; b) que no vivían juntos; c) que ella quedó embarazada del Espíritu Santo. Nosotros normalmente suponemos que José sólo conocía dos de estos datos: el primero y el segundo. Pero no el tercero.

¿Y por qué no? ¿Por qué, si Mateo enumera juntos los tres datos, y luego presenta a José analizando este dilema, él va a saber sólo dos de esos datos? Es lógico que, según Mateo, José conociera las tres informaciones. ¿Cómo supo José del embarazo virginal de su mujer? Mateo no lo dice. Pero tampoco dice cómo se enteró María (Lucas es el que cuenta que la anunciación fue por medio de un ángel). Por lo tanto, es posible pensar que para Mateo ambos se enteraron de la misma manera. Resta un último problema. ¿Por qué un ángel le avisa en sueños a José que el hijo que espera María es del Espíritu Santo, si él ya lo sabía? En realidad las palabras del ángel están mal traducidas en las Biblias. En efecto, éstas suelen decir: “José, no tengas miedo en tomar contigo a María, tu esposa, porque lo que ella ha concebido viene del Espíritu Santo. Dará a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús”.

Pero muchos biblistas afirman que las partículas griegas “gar” y “de”, que aparecen en esta frase, no hay que traducirlas al castellano como “porque” sino como “porque si bien”. De ese modo el mensaje del ángel cambia totalmente, y queda así: “José, no tengas miedo en tomar contigo a María porque, aun si bien lo que ella ha concebido viene del Espíritu Santo, dará a luz a un hijo a quien tú pondrás por nombre Jesús”. Por lo tanto, lo que el ángel le informa a José no es el origen divino del niño (cosa que ya sabía), sino que él debe quedarse con María para ponerle el nombre al niño (cosa que no sabía).

Ahora sí, con esta nueva perspectiva, tratemos de entender el relato de Mateo. José y María, dos jóvenes israelitas de 18 y 13 años respectivamente, estaban comprometidos. Habían concretado la primera fase del matrimonio, es decir, el “quidushín”, y esperaban pronto poder ir a vivir juntos una vez que se cumpliera el plazo estipulado. Pero en el entretiempo María resultó escogida por Dios para ser la madre de su divino Hijo. Enterado José, se encontró frente a un serio problema. Él había elegido a María para sí, para que fuera su esposa, la madre de sus hijos, su compañera. Pero ahora se da cuenta de que Dios también se había fijado en ella, y también Él la había elegido como madre de su Hijo. 

¿Cómo competir con Dios por el amor de una muchacha? ¿Podría tener a Dios como contrincante? No. Tampoco podía apropiarse de un hijo que no era suyo, sino que venía del cielo. Hubiera sido una injusticia. Aquí, entonces, se aclara la decisión de José. Como él era justo, no queriendo apoderarse de un hijo que le pertenecía a Dios, y viendo además que Dios había elegido a la misma mujer que él para iniciar el plan de salvación, resuelve dejar a su esposa libre del compromiso que habían contraído, y divorciarse en secreto. Y así lo había decidido, cuando en sueños se le presenta un ángel y le dice que no tenga miedo (es decir, escrúpulos) en tomar a María como esposa (es decir, celebrar el “nissuín”). Porque si bien el hijo que ella espera viene de Dios, él le pondrá el nombre de Jesús cuando nazca.

En otras palabras, Dios le pide a José que se quede junto a María. Porque aun cuando ella ha sido elegida para Dios, él también ha sido elegido; él también forma parte del plan de salvación. ¿Y cuál es su misión en todo esto? Deberá ponerle el nombre al niño, es decir, considerarlo como suyo, asumirlo como propio. Porque al ser él descendiente de la familia del rey David, si lo adoptaba como su hijo podía convertirlo a Jesús en un “descendiente” de David, en un “hijo de David”. E introduciéndolo a Jesús en la genealogía de David, se cumplían las profecías anunciadas sobre Él. Siempre hemos tenido una imagen triste y descolorida de san José. Lo imaginamos como un pobre hombre (cuando no anciano), manso y sufrido, que mes tras mes debió ver crecer el vientre de su amada, mientras por dentro se moría de dolor en silencio.

Desorientado y casi ridículo, luchando entre la confianza y la duda, entre el amor y los celos. Incapaz de comprender el misterio de la encarnación, por eso no se lo contaban. Pero no es ése el san José del evangelio. José nunca tuvo dudas sobre su María. Lo supo todo desde el principio, porque tenía la misma madurez que su esposa. Su única duda fue si Dios lo quería o no al lado de su mujer. Y Dios le hizo saber que sí. Hoy los cristianos hemos encumbrado enormemente a María, pero no así a José. En la Liturgia tenemos muchísimas fiestas de la Virgen, pero sólo dos de san José. Los mismos estudios de Mariología dan la impresión de que ella no hubiera sido casada, que se hubiera santificado fuera del contexto matrimonial y familiar. Incluso nuestras devociones, imágenes y pinturas se centran casi exclusivamente en María, y prescinden de José. Hemos separado lo que Dios ha unido.

Pero María y José amaron a Dios en equipo. Se santificaron juntos. El uno con el otro. El uno gracias al otro. Estuvieron juntos desde el principio. Por eso hoy en día en que tantas familias atraviesan momentos de crisis, que muchos matrimonios hacen agua por todos lados, y que la Iglesia no dispone de modelos conyugales, conviene recordar a José, a quien Dios quiso santificar en familia unido para siempre a María.

Biblista
Ariel Alvarez Valdez

100 AÑOS DE BILLIKEN LA REVISTA INFANTIL ARGENTINA


"Se hace Billiken más con el corazón que con las manos". La frase pertenece a Constancio C. Vigil, el creador de la revista infantil que el noviembre próximo cumplirá un siglo. Sí, 100 años. Algo impensado en tiempos en donde casi no hay proyecto que nazca sin fecha de vencimiento. Entonces, ¿cómo es posible que una publicación se convierta en centenaria en pleno siglo XXI? Para intentar responder esa pregunta lo conveniente sería retrotraerse a los inicios de esta historia. Todo comenzó el lunes 17 de noviembre de 1919. Ese día Billiken llegó por primera vez a los kioscos. El objetivo de Vigil era ofrecerles a los pequeños argentinos una entrada a la creciente modernidad de un país que en ese momento era gobernado por el radical Hipólito Yrigoyen.

Para su fundador, "el Billiken" debía reunir ciertas cualidades fundamentales: tenía que ser novedoso, popular y cosmopolita. El nombre de la publicación fue una muestra de ello. Fue bautizada de ese modo por el muñequito de buena suerte que la ilustradora estadounidense Florence Pretz había creado en 1908. La perspectiva internacional de la revista también se ve en la imagen ahora icónica del niño de la primera tapa. Se trató de una versión "acriollada" de una ilustración de la publicación estadounidense The Saturday Evening Post de 1914. Billiken no fue la primera revista infantil de la Argentina y Vigil mismo había hecho un primer intento con Pulgarcito en 1904.

Después de otros emprendimientos periodísticos, incluyendo la fundación de Mundo Argentino para Editorial Haynes en 1911, Vigil comenzó a publicar la revista Atlántida en 1918 y poco después fundó los Talleres Gráficos Atlántida. Con su trío de revistas: Billiken, El Gráfico (desde 1919) y Para Ti (desde 1922), Vigil se dirigía a cada miembro de la familia. Se consideraba a Billiken a la par de las revistas para adultos. Todas se imprimían con el mismo papel de alta calidad y se vendían al mismo precio de 20 centavos. Aun en la ausencia de competidores, Billiken quería ser realmente 'la revista de los niños', divirtiendo y entreteniendo a sus lectores. Además mantenía contentos a padres y maestros con la garantía de proveer contenido moral que, según los criterios de la época, ayudaría en la formación de los futuros ciudadanos argentinos.

En sus primeras décadas, Billiken publicaba cientos de cuentos de entrega tomados de revistas francesas y británicas y que aparecían traducidos (no necesariamente con el consentimiento de las editoriales europeas). Entre los cuentos originales se destaca una serie de Horacio Quiroga, publicada sin firma en 1924. Más tarde Billiken ofreció las novelas históricas de Arturo Capdevila sobre la vida y familia de San Martín y publicaba adaptaciones gráficas de la literatura universal y argentina. La serie Emociones Futbolísticas de Comeuñas de la década de 1930, pionera en la literatura infantil argentina, fue escrita por Borocotó, reconocido periodista de El Gráfico. Entre las historietas nacionales se encuentran Pelopincho y Cachirula, de Fola, y Aventuras de Pi-Pío, de Manuel García Ferré.

En 1925 Vigil se convirtió en director general de Editorial Atlántida dejando a sus hijos a cargo de las revistas. Su presencia se seguía sintiendo en Billiken, sobre todo en las notas al pie de página que reunían consejos como "Sé para tu madre un motivo de alegría", "Procura descubrir tu vocación" y "Un hoy vale más que dos mañanas". Fue Carlos Vigil quien impulsó el contenido escolar de la revista con la publicación de material educativo gráfico. Las famosas láminas centrales, impresas a todo color y de temas que abordaban desde los próceres hasta la geografía, proveían a escuelas de todo el país valioso material didáctico a bajo costo.

Ya instalado en el mercado, la circulación subió de 139.500 ejemplares en 1939 a 415.000 en 1945, llegando a ser en 1958 la primera publicación en español en alcanzar medio millón. Estas cifras se debían al alcance internacional de Billiken que llegó a venderse por toda Latinoamérica cumpliendo con el sueño panamericano de su fundador. Constancio C. Vigil redactó más de 85 libros para niños, cinco de los cuales fueron aceptados oficialmente como libros de lectura escolares en Argentina. Su dedicación a escribir para niños tenía motivos tanto personales como ideológicos. Había sufrido la muerte de una hija, Marta, y de un hijo, Jorge, a quienes dedicaría uno de sus libros. Era pacifista, al punto de ser candidato al Premio Nobel de la Paz en 1934. También tenía profundos intereses pedagógicos. Entre sus muchos contactos del mundo escolar estaba Carmen Scarlatti de Pandolfini, la primera mujer vocal en el Consejo Nacional de Educación, que escribía en Billiken bajo el nombre de Mamá Catalina al "ponerse las gafas para contestar a las cartas de los lectores". Pero Vigil era, sobre todo, empresario y el ímpetu comercial estaba siempre a la altura de lo ideológico.

En una carta de 1941 a su amiga Gabriela Mistral le pide a la futura ganadora del Nobel una antología de sus poemas para Editorial Atlántida. La quiere publicar para el mercado femenino porque 'la mujer algo lee, nada el hombre, mucho el niño'. Constancio C. Vigil falleció en 1954 y durante el resto de esa década son pocos los números de Billiken que no muestran fotografías de una inauguración de una escuela o biblioteca dedicada a su nombre. De todos sus logros como periodista, como autor y como empresario, es evidente que Billiken ocupaba un lugar especial para él, ya que, como solía decir: "Se hace Billiken como para los propios hijos".

Fuente:

BEHEMOT EL DEMONIO DE LA GULA

BEHEMOT, es un demonio gigantesco mencionado en el libro de Job, a tal punto que su nombre se utiliza como seudónimo de lo monstruoso y lo desmesurado. Job relaciona el aspecto colosal de BEHEMOT con un elefante o un hipopótamo, íconos que desde entonces lo acompañaron a través de los grimorios y libros prohibidos de la Edad Media, en su libro, Job nos ofrece una clave para descubrir la identidad de este ser infernal:

“Mira ante ti a BEHEMOT: él se alimenta de pasto como un buey. ¡Cuánta fuerza hay en sus riñones, qué vigor en los músculos de su vientre! Endereza su cola como un cedro, los nervios de sus muslos están bien entrelazados. Sus huesos son tubos de bronce: sus miembros, como barras de hierro. Es la primera de las obras de Dios, que lo convirtió en el adalid de sus compañeros, porque las montañas le aportan un tributo, y también las fieras que retozan en ellas. Él se recuesta bajo los lotos, en lo oculto de los cañaverales y pantanos. Los lotos lo cubren con su sombra, los sauces del torrente lo rodean. Si el río se enfurece, no se perturba; está sereno, aunque un Jordán le llegue a la garganta. ¿Quién podrá tomarlo por los ojos o taladrar su nariz con un punzón?” (Job 40-15,24)

Todos los grimorios antiguos coinciden en afirmar que BEHEMOT es un obeso crónico, de aspecto rústico y modales ásperos, cuya inteligencia no parece demasiado desarrollada. Esta característica intelectual, no es una deficiencia. Su inteligencia es difícil de apreciar a primera vista, justamente porque es lenta y tenaz la de los elefantes, los hipopótamos y los grandes mamíferos. El centro del poder de BEHEMOT se encuentra en el estómago. Por eso se lo considera EL DEMONIO DE LA GULA, es decir, de los excesos gastronómicos. Su afición por la buena mesa ha convertido a BEHEMOT en SOMMELIER DE LOS INFIERNOS Y COCINERO DEL MISMÍSIMO SATANÁS, a quien asesora en materia de vinos y manjares. En los mitos hebreos se hipertrofia esta característica de BEHEMOT, y se lo describe como un inmenso e insaciable buey que devora el equivalente a un bosque de forraje por día. De hecho, la palabra hebrea BEHEMOT es el plural intensivo de B´HEMAT, que significa BESTIA; así lo expone Fray Luis de León en su Exposición del Libro de Job:

"BEHEMOT es palabra hebrea, que es como decir bestias, animales. Al juicio común de todos sus doctores, significa elefante, llamado así por su desmesurada grandeza, que siendo un animal, vale por muchos."

El LEVIATÁN se identifica figurativamente tanto con el mar primordial (Job 3-8, Salmos 74-13) y en la literatura apocalíptica, como un adversario, el diablo, que será finalmente derrotado. En los discursos divinos en Job, BEHEMOT y LEVIATÁN pueden verse como criaturas míticas con una fuerza enorme que los humanos como Job no pueden llegar a controlar. Pero ambos son reducidos al rango de mascotas divinas, con anillos en sus fosas nasales y una correa en el caso del LEVIATÁN. En los apócrifos y pseudoepigráficos judíos como el LIBRO DE ENOC del siglo II a.C., BEHEMOT es el principal monstruo inconquistable de la tierra, el LEVIATÁN es el monstruo primitivo de las aguas del mar y el ZIZ el monstruo primordial del cielo. Según este texto, el LEVIATÁN vive en el abismo, mientras que BEHEMOT, el monstruo terrestre, vive en un desierto invisible al este del jardín del Edén:

“Ese día se harán salir separados dos monstruos, unos femenino y otro masculino. El monstruo femenino se llama LEVIATÁN y habita en el fondo del mar sobre la fuente de las aguas. El monstruo masculino se llama BEHEMOTH, se posa sobre su pecho en un desierto inmenso llamado Duindaín, al oriente del jardín que habitan los elegidos y los justos, donde mi abuelo fue tomado, el séptimo desde Adán el primer hombre a quien el Señor de los espíritus creó”. (Enoc 60-7, 8)

Desde el siglo XVII, ha habido muchos intentos de identificar a BEHEMOT. Algunos expertos lo han considerado una criatura real, normalmente el hipopótamo, ocasionalmente el elefante, rinoceronte o el búfalo de agua. Otra opinión es que BEHEMOT es el producto de la imaginación del autor de Job, un símbolo del poder de Dios: en el versículo 24, es descrito con la nariz horadada, para colocarle un anillo, un signo de que ha sido domado por YAVEH. El DICCIONARIO INFERNAL mostró al BEHEMOT como un demonio elefante humanoide con una barriga redonda. Esta representación lo considera como un gran soldado de Satán que vive en el infierno. BEHEMOT es el vigilante infernal que también preside los banquetes. También se dice que tenía cierto renombre por su voz siendo considerado el cantante demoniaco oficial del infierno.

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Epifanía significa "manifestación". Jesús se da a conocer. Aunque Jesús se dio a conocer en diferentes momentos a diferentes personas, la Iglesia celebra como epifanías tres eventos: Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12) Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán. Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida pública con el milagro en Caná. La Epifanía que más celebramos en la Navidad es la primera. Esta fiesta, tiene su origen en la Iglesia de Oriente. A diferencia de Europa, el 6 de enero tanto en Egipto como en Arabia se celebraba el solsticio, festejando al sol victorioso con evocaciones míticas muy antiguas. Hasta el siglo IV la Iglesia comenzó a celebrar en este día la Epifanía del Señor. Al igual que la fiesta de Navidad en occidente, la Epifanía nace contemporáneamente en Oriente como respuesta de la Iglesia a la celebración solar pagana que tratan de sustituir. Esta fiesta ya se celebraba en la Galia a mediados del siglo IV donde se encuentran vestigios de haber sido una gran fiesta para el año 361 AD. 

La celebración es ligeramente posterior a la de Navidad. Mientras en Oriente la Epifanía es la fiesta de la Encarnación, en Occidente se celebra con esta fiesta la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de los tres Reyes Magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad. De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios. Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar.

Hasta el año de 474 AD sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días. El hacer regalos a los niños el día 6 de enero corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta que "…Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo" (Mt. 25, 40). Toda la liturgia en este tiempo, habla de la luz de Cristo, de la luz que se encendió en la noche santa. La misma luz que guió a los pastores hasta el portal de Belén indicó el camino, el día de la Epifanía, a los Magos que fueron desde Oriente para adorar al Rey de los judíos, y resplandece para todos los hombres y todos los pueblos que anhelan encontrar a Dios. En su búsqueda espiritual, el ser humano ya dispone naturalmente de una luz que lo guía: es la razón, gracias a la cual puede orientarse, aunque a tientas hacia su Creador. Pero, dado que es fácil perder el camino, Dios mismo vino en su ayuda con la luz de la revelación, que alcanzó su plenitud en la encarnación del Verbo, Palabra eterna de verdad. La Epifanía celebra la aparición en el mundo de esta luz divina, con la que Dios salió al encuentro de la débil luz de la razón humana. Así, en esta solemnidad, se propone la íntima relación que existe entre la razón y la fe, las dos alas de que dispone el espíritu humano para elevarse hacia la contemplación de la verdad.

Cristo no es sólo luz que ilumina el camino del hombre. También se ha hecho camino para sus pasos inciertos hacia Dios, fuente de vida. Un día dijo a los Apóstoles: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto" (Jn 14, 6-7). Y ante la objeción de Felipe añadió: “El que me ha visto, ha visto al Padre”. (Jn 14, 9.1 1). La epifanía del Hijo es la epifanía del Padre. ¿No es éste, en definitiva, el objetivo de la venida de Cristo al mundo? El mismo afirmó que había venido, como nos lo cuenta Juan 17-6: “…Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra”. (cf. Jn 17, 6). También a nuestra época se puede aplicar el oráculo del profeta Isaías: “…Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los reyes, al esplendor de tu aurora”. (Is 60, 2-3), la Iglesia está llamada a revestirse de luz: “¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!” (cf. Is 60, 1), para resplandecer como una ciudad situada en la cima de un monte: la Iglesia no puede permanecer oculta, porque los hombres necesitan recoger su mensaje de luz y esperanza, y glorificar al Padre que está en los cielos.

Conscientes de esta tarea apostólica y misionera, que compete a todo el pueblo cristiano, vamos como peregrinos a Belén, a fin de unirnos a los Magos de Oriente, mientras ofrecen dones al Rey recién nacido. Pero el verdadero don es él: Jesús, el don de Dios al mundo. Debemos acogerlo a él, para llevarlo a cuantos encontremos en nuestro camino. Él es para todos la epifanía, la manifestación de Dios, esperanza del hombre, de Dios, liberación del hombre, de Dios, salvación del hombre.

TARZÁN


Tarzán es un personaje ficticio creado por Edgar Rice Burroughs. Su primera aparición fue en la revista PULP ALL STORY MAGAZINE en octubre de 1912, adaptado posteriormente como novela (Tarzán de los Monos) y a la que sucedieron veintitrés secuelas, además de haber sido adaptado numerosas veces, especialmente en los cómics, así como en cine y televisión. John Clayton III, Lord Greystoke, es el único hijo de una pareja de aristócratas escoceses abandonados en la selva africana a finales del siglo XIX tras el motín del barco en el que viajaban. Después de la muerte de sus padres, John es adoptado por una manada de simios parecidos a los gorilas, los «mangani», estos le llaman «Tarzán», que en maganí significa «mono blanco». Tarzán adquirió grandes habilidades físicas, podía saltar desde los árboles, columpiarse por la lianas y era capaz de enfrentarse a cualquier animal salvaje para defender a su familia; asimismo, también heredó un gran nivel de habilidad mental. Solamente vuelve a contactar con seres humanos cuando ya es adulto. En este período, aprende a hablar francés e inglés y visita el mundo civilizado, pero lo rechaza para volver a la jungla. En historias posteriores se cuentan otras aventuras que lleva a cabo, varias veces descubriendo civilizaciones perdidas.

Por su propia naturaleza, el argumento y la imaginería de Tarzán cuentan con una cierta tendencia a la transgresión, desde el punto de vista de ser un aristócrata británico que prefiere vivir como un salvaje. Dicha cercanía con la transgresión volvió a surgir con el personaje de Jane, mujer también blanca con la que convive inicialmente y contrae matrimonio después. Curiosamente, o quizá no tanto, es más transgresor el relato escrito que su aparición posterior en el campo de la imagen. Así por ejemplo, en la serie de novelas, Jane y Tarzán tienen un hijo, Korak el Matador, en cambio en la pantalla no tienen hijos, Boy sería un hijo adoptado. El hijo como heredero de las características del padre, pero sin llegar a su nivel, es típico de la literatura del autor, como se puede ver igualmente en su serie marciana. El personaje en el campo de la imagen tiene la posibilidad de traspasar las costumbres existentes hasta el momento: aparece con la primera indumentaria de dos piezas y sin ropa interior bajo ella, lucida por Maureen O'Sullivan en Tarzán de los monos, la cual fue sustituida en la siguiente cinta, Tarzán y su compañera, por un traje más largo y de una sola pieza, en aplicación del código Hays. Más adelante Jane aparecería en topless en la película Tarzán, el hombre mono, interpretada por Bo Derek en 1981.

Una interpretación mantiene que Tarzán es la encarnación moderna de la antigua tradición literaria del «héroe criado por animales». Otros ejemplos son RÓMULO Y REMO de Virgilio, los legendarios hermanos fundadores de Roma que fueron amamantados por una loba, y Mowgli de EL LIBRO DE LA SELVA, escrito por Rudyard Kipling (1894) también sobre un niño criado por lobos que adquiere la capacidad de comunicarse con algunos animales. La historia de Tarzán tiene reminiscencias con el conocido como Mito del buen salvaje, ya esbozado por Tácito en su libro sobre los pueblos de Germania. Según este mito, las personas que viven aisladas y en la naturaleza no se ven contaminadas por la civilización; así el muchacho puede desarrollar todos sus cualidades físicas gracias a vivir en dicho entorno, algo que un mundo civilizado impediría. También está basada en ideas no científicas, más recientes que la obra de Virgilio, sobre la evolución y el darwinismo social, exploradas en la literatura popular de ese período por autores tales como Jack London y Robert E. Howard.

Por otro lado, existe el punto de vista según el cual la obra de Burroughs es propia de su tiempo, con una visión colonialista de África, su fauna e incluso su gente. En las distintas novelas, y después otros géneros, se ve como un hombre blanco, no sólo se adapta perfectamente a un hábitat que no es el suyo, sino que llega a dominarlo por completo y ser su rey de forma "natural", pese a la ventaja de la raza negra en algunas actividades físicas. Esta idea de los blancos como seres destinados a reinar sobre los demás estaba plenamente vigente antes, durante y después del siglo XIX. Una visión parecida seguiría el artista belga Herge cuando dibujó a Tintín en 1930, quien es llevado en honor de multitudes por el Congo y caza sin cesar; es necesario reseñar que incluso el propio autor se disculpó por dicho relato, especialmente ante la crueldad mostrada con los animales a los que mata incluso con explosivos.

Posteriormente Lee Falk y Ray Moore crearon en 1936 a The Phantom, quien comparte con Tarzán algunas cualidades físicas y también el ser monarca de los nativos con los que viven las distintas generaciones. Pese a la visión del héroe belga, según la cual África era un territorio inagotable al servicio del hombre blanco, el incipiente pensamiento decimonónico protector de la Naturaleza sí aflora progresivamente. Tarzán muestra estos tintes al estar en contra de la matanza indiscriminada de fieras y cazarlas en lucha cuerpo a cuerpo, no con trampas u otros medios. Esta fue una idea llevada por los europeos al Continente Negro, la de matar a los animales de la manera más rápida e indolora posible, siguiendo un incipiente pensamiento ecologista.

GRAN ALERTA POR DEBILITAMIENTO DE LAS OSTRAS


La agencia de noticias AFP, desde la localidad de Concale, Francia, informó que ya no hay estaciones y estas son indispensables en el desarrollo de la ostra. Así lo dijo Mathieu Le Moal, ostricultor Francés abrumado por los efectos del cambio climático, agregando que hace unos 20 años se congelaban en su taller por las bajas temperaturas, y hoy, la diferencia es notoria al registrarse temperaturas de 15 grados centígrados.

La ostra en el invierno descansa, duerme, hiberna, por lo que gasta menos energía y esto prolonga y mejora su vida. En Bretaña y en la costa de Normandía los ostricultores lamentan la larga sequía del verano. No hay lluvia que transporte las sales minerales hasta el mar “no hay plancton, alimento básico de las ostras, y no crecen”, dice Bertrand Racine, de 59 años.

Todo esto hace que las ostras no crezcan. Según el Comité Nacional de Conquicultura, las 4500 empresas ostrícolas francesas comercializaron 100.000 toneladas de ostras en el año 2017. Los ostricultores tuvieron entre 20 y 30 por ciento menos de volumen en el 2018, según afirmó el presidente del CNC, Philippe Le Gal. “El calentamiento global comienza a notarse”.

Es muy bueno tomar conciencia del impacto sobre el medio ambiente de la ostra, filtra 10 litros de agua por hora, es incapaz de controlar su temperatura interna. Es extremadamente sensible al entorno, que influye en su desarrollo y reproducción, afirmó Fabrice Pernet, un investigador Francés. El aumento de la temperatura, favorece las enfermedades de la ostra.

Desde el año 2008 se ha registrado una alta tasa de mortalidad en larvas y pequeñas ostras. Algunos años se ha perdido el 75%. Los estudios culpan al virus herpes OsH-1, este patógeno es muy mortal en aguas con temperaturas entre los 16 y 24 grados, que se dan de 4 a 6 meses al año en el oeste de Francia. También pueden surgir nuevos patógenos arrastrados por las especies originarias del sur que emigran al norte.

La acidificación del océano obliga a las ostras a gastar más energía para fabricar su caparazón, contribuye a debilitarlas al igual que la erosión de la biodiversidad. Las ostras adultas tampoco se salvan, ya que desde 1990 se han visto varias veces golpeadas por otro virus que las mata. El porcentaje de los episodios de mortalidad es de un 25%, que se producen luego de un invierno suave y lluvioso, indicó Yoann Thomas, del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo (IRD). “Sin el frío, que permite un descanso biológico, y con fuertes lluvias, que modifican la salinidad del agua y su contenido en plancton, su actividad cambia y empiezan el año debilitadas y vulnerables”.

Esta es la realidad que vive una de las miles de especies que comparten el planeta con nosotros. Como vemos es todo un drama existencial. Su triste realidad no se da por obra del azar, se debe a las acciones erróneas de la humanidad, las ostras son víctimas inocentes de nuestro actuar. Nosotros debemos hacer un cambio ¡ya!, en nuestros hábitos, en nuestro pensamiento y en la forma de convivir con todos los seres de este mundo. ¡La hora de los grandes cambios, es ahora!

miércoles, 2 de enero de 2019

SAN JOSÉ Y LAS RAZONES DE SU DIVORCIO-Primera Parte


Mateo nos cuenta, al relatar la infancia de Jesús, cómo san José estuvo a punto de divorciarse de su esposa María cuando se enteró de que ella estaba embarazada y que el hijo que esperaba no era suyo. Los cristianos siempre se han sentido desconcertados por el dramático momento que le tocó vivir a la sagrada familia, y se han preguntado: ¿Dudó realmente José de la honestidad de su esposa? ¿Pensó que le había sido infiel con otro hombre? ¿Cuánto tiempo vivió torturándose en silencio, sin saber que el niño que ella llevaba en las entrañas venía del Espíritu Santo, hasta que un ángel le contó la verdad? ¿Y por qué María no se lo dijo, si nadie le había prohibido hacerlo? ¿Por qué Dios sólo le anunció a ella lo del embarazo virginal, y no a José? ¿Sólo para mortificarlo? ¿Y por qué José quiso abandonarla en secreto?

Sin entrar a plantearnos la veracidad de este episodio (que así como está contado puede ser o no histórico), sí podemos intentar responder a estas preguntas suscitadas por el relato de Mateo. Para ello debemos tener en cuenta las costumbres matrimoniales de aquella época. Los judíos solían casarse temprano: a los 18 años los varones y a los 13 las niñas. Los mismos rabinos aseguraban que “Dios maldice al joven que a los 20 años aún no se ha casado”. Y por tratarse de una edad tan prematura, la elección de la pareja corría por cuenta de los padres. Para justificar esa costumbre los israelitas decían que era el propio Dios, en el cielo, quien concretaba las uniones matrimoniales cuarenta días antes del nacimiento de cada niño y que luego las comunicaba a sus padres. Pero sí se daban algunos casos en los que los jóvenes elegían a sus futuras novias.

Concretada la elección, se realizaba la primera fase del matrimonio, llamada por los rabinos “quidushín” (que significa consagración). Era una especie de compromiso formal, en el que la muchacha quedaba consagrada para siempre a su novio, pero todavía no podían vivir juntos debido a la corta edad de la joven, y a que los esposos casi no se conocían. El período del“”quidushín” duraba generalmente un año, y los jóvenes eran considerados ya verdaderos esposos, a tal punto que si ella llegaba a unirse en este tiempo a algún otro hombre se convertía en adúltera; y si llegaba a morir, el muchacho era tenido por viudo. Transcurrido el año del“”quidushín” se efectuaba la segunda parte del matrimonio, llamada el “nissuín”, en la que luego de una gran fiesta que duraba varios días, la joven era conducida en procesión a la casa de su esposo para que comenzaran a vivir juntos.

Debió de haber sido entre el “quidushín” y el “nissuín”, es decir, entre la primera y la segunda fase del matrimonio, cuando María quedó embarazada del Espíritu Santo. Así lo especifica Mateo: María estaba comprometida con José. Pero antes de que ellos empezaran a vivir juntos, ella se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo (Mt. 1, 18-19). ¿Qué sucedió entonces entre los santos esposos? No lo sabemos. Mateo no lo dice. Sólo podemos imaginar el drama que vivió José, atormentado por las sospechas de infidelidad de su esposa, angustia ésta que Dios no tuvo la bondad de ahorrarle. Y las penurias de María, que veía sufrir a su esposo, pero callaba porque tenía miedo de no ser comprendida. Este período de la vida de José y María impresionó tanto el ánimo y la imaginación de los cristianos, que algunos buscaron ampliar aquellos dramáticos momentos mediante nuevos relatos.

Uno de estos relatos se halla en el evangelio apócrifo titulado El Proto Evangelio de Santiago, compuesto hacia el año 150. En él se cuenta cómo María, hallándose de visita en casa de su pariente Isabel, notaba que su vientre iba creciendo día tras día. Afligida, emprendió el camino de regreso a su ciudad y se escondió. Transcurridos unos siete meses de su embarazo, volvió José de un largo viaje de trabajo y encontró a María embarazada. Llorando amargamente le reprochó: “¿Por qué has hecho esto? ¿Por qué manchaste así tu alma, tú que te has criado en el Templo de Dios, y recibiste tu alimento de las manos de un ángel?” Pero ella llorando le contestó: “Yo soy pura. No he tenido relaciones con ningún hombre”. José le dijo: “¿De dónde ha salido entonces lo que hay en tu vientre?” Y ella respondió: “Te juro por la vida del Señor, mi Dios, que no sé de dónde me ha venido esto”. Pero las cosas se complicaron más todavía para el pobre José, porque al día siguiente un amigo suyo, enterado del estado de María, lo denunció ante el Sumo Sacerdote diciendo: “José ha violado a la virgen que tenía que custodiar, y en secreto ha consumado el matrimonio”.

El Sumo Sacerdote ordenó que ambos esposos fueran conducidos al Templo y allí, con palabras duras, los acusó de haber faltado a su palabra. Pero como ellos lloraban y juraban por Dios que eran inocentes, resolvió someter a María a la prueba de las “aguas amargas”. ¿Qué eran las aguas amargas? El libro de los Números (5,11-31) mandaba que, si algún marido sospechaba de la fidelidad de su esposa y no había forma de averiguar la verdad, éste debía llevar a la mujer al Templo para someterla a una prueba. Allí, en presencia de testigos, se le soltaba la cabellera (que toda mujer decente en Israel llevaba recogida para que nadie se la viera), como una manera de avergonzarla en público. Después el Sumo Sacerdote tomaba un vaso con agua y lo mezclaba con tierra levantada del suelo. Luego escribía en una hoja una serie de maldiciones y juramentos con tinta, la diluía haciendo correr el agua del vaso sobre el papel, y recogiendo otra vez el líquido se lo daba de beber a la mujer diciéndole: “Si has sido infiel a tu marido, si has tenido relaciones con otro hombre y te has vuelto impura, que Dios te convierta en ejemplo de maldición ante el pueblo, y haga que se te caigan los muslos y se te hinche el vientre”.

Se trataba, evidentemente, de una legislación machista, que terminaba siempre dando la razón al marido, ya que con semejante bebida cualquier mujer acababa intoxicada y con el vientre hinchado. Pero cuentan los apócrifos, cuando María bebió del vaso un imprevisto resplandor apareció sobre su rostro y su cara se transfiguró de tal manera que los testigos que presenciaban el juicio no podían mirarla de frente. De ese modo todos supieron que María era inocente. Este largo relato de los apócrifos nos muestra hasta qué punto se estimuló la imaginación de los primeros cristianos frente al paradójico episodio que ponía a José dudando injustamente de su virginal esposa. Llegamos, así, al punto más oscuro y misterioso de todo el relato. ¿Por qué José decide abandonar a María, dejándola sola y expuesta en el peor momento de su vida? Mateo dice que porque él era justo. Pero ¿qué tiene que ver su justicia con el hecho de abandonar a su mujer?

Se han propuesto dos teorías para explicar la justicia de José. Según la primera, José cree que María ha cometido adulterio. Ahora bien, la Ley de Moisés ordenaba que “la mujer adúltera debía ser repudiada por su marido” (Dt 22, 20-21). Como José era “justo”, es decir, cumplidor de la Ley, decide repudiarla (abandonarla) para cumplir con la Ley. O sea que, según esta teoría, justo significaba cumplidor de la Ley. Pero esta hipótesis choca con un inconveniente. La Ley ordenaba al marido repudiar “públicamente” a la mujer infiel. Y José decide repudiarla en secreto. Por lo tanto no estaría cumpliendo la Ley de Moisés. ¿Cómo entonces se lo puede llamar justo?

Biblista
Ariel Alvarez Valdez

martes, 25 de diciembre de 2018

EL 25 DE DICIEMBRE Y EL NACIMIENTO DE JESÚS- SEGUNDA PARTE

Pero para ello había que buscarle una fecha definitiva. ¿Y cuál elegir, si no se sabía a ciencia cierta qué día era? Ante la falta de datos, alguien (no sabemos exactamente quién) tuvo una idea genial: tomar una fiesta muy popular del folclore romano, llamada “el día del Sol Invicto”. Se trataba de una celebración pagana antiquísima, traída a Roma por el emperador Aureliano desde Oriente en el siglo III, y en la cual se adoraba al sol como al dios Invencible. ¿Cómo había nacido esta fiesta en el Oriente antiguo? Es sabido que en el hemisferio norte, a medida que se va acercando diciembre (es decir, el invierno) se van acortando los días. La oscuridad se prolonga, y el sol se vuelve cada vez más débil para disipar el frío. Además, sale siempre más tarde y se pone más temprano. En el cielo se lo ve brillar con menos fuerza y menos tiempo. Todo hace temer su desaparición.

Hasta que llega el 21 de diciembre, el día más corto del año, y la gente con la mentalidad primitiva de aquella época se preguntaba: ¿Desaparecerá el sol? ¿Las tinieblas y el frío ganarán la partida? ¡Triste destino nos esperaría en ese caso! Pero no. A partir del 22 los días lentamente comienzan a alargarse. El sol no ha sido vencido por las tinieblas. Hay esperanzas de que vuelva a brillar con toda su intensidad. Habrá otra vez primavera, y llegará después el verano cargado de frutos de la tierra. El sol es invencible. Jamás las sombras ni la oscuridad podrán apagarlo. Se imponía el festejo. Y entonces el 25 de diciembre, después de asegurarse que los días habían vuelto a alargarse, se celebraba el nacimiento del Sol Invicto. Ahora bien, para los cristianos Jesucristo era el verdadero Sol. Por dos motivos. En primer lugar, porque la Biblia así lo afirmaba. En efecto, en el siglo V a.C. el profeta Malaquías (3,20) había anunciado que cuando llegara el final de los tiempos “brillará el Sol de Justicia, cuyos rayos serán la salvación”. Y como al venir Jesús entramos en el final de los tiempos, el Sol que brilló no pudo ser otro que Jesucristo. También el evangelio de Lucas dice que “nos visitará una salida de Sol para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte” (1,78). Y el libro del Apocalipsis predice que en los últimos tiempos (es decir, los actuales) no habrá necesidad del sol, pues será reemplazado por Jesús, el nuevo Sol que nos ilumina desde ahora (21,23).

En segundo lugar, porque también a Jesús hubo un día en que las tinieblas parecieron vencerlo, derrotarlo y matarlo, cuando lo llevaron al sepulcro. Pero Él terminó triunfando sobre la muerte, y con su resurrección se convirtió en invencible. Él era, pues, el verdadero Sol Invicto. Estos argumentos ayudaron a los cristianos a pensar que el 25 de diciembre no debían seguir celebrando el nacimiento de un ser inanimado, de una simple criatura de Dios, sino más bien el nacimiento del Redentor, el verdadero Sol que ilumina a todos los hombres del mundo. De este modo la Iglesia antigua, con su especial pedagogía, bautizó y cristianizó la fiesta pagana del “Día natal del Sol Invicto”, y la convirtió en el “Día natal de Jesús”, el Sol de Justicia mucho más radiante que el astro rey. Y así el 25 de diciembre se convirtió en la Navidad cristiana. La nueva fiesta del nacimiento de Jesús, pues, surgió en la Iglesia no tanto para contrarrestar el mito pagano del Sol que vence a las tinieblas del invierno, sino a las ideas de Arrio de que Jesús, al nacer, era un hombre común y que sólo después Dios lo adoptó con la fuerza de su Espíritu y lo convirtió en otro Dios. Y gracias a la celebración de la Navidad, la gente fue tomando conciencia de que quien había nacido en Belén no era un niño común, sino un Niño-Dios. Y que desde el mismo instante de su llegada al mundo residía en Él toda la divinidad.

El primer lugar donde se celebró la fiesta de Navidad fue en Roma. Y pronto se fue divulgando por las distintas regiones del Imperio. En el año 360 pasó al norte de África. En el 390, al norte de Italia. A España entró en el 400. Más tarde llegó a Constantinopla, a Siria y a las Galias. En Jerusalén sólo fue recibida hacia el año 430. Y un poco más tarde arribó a Egipto, desde donde se extendió a todo el Oriente. Finalmente en el año 535 el emperador Justiniano decretó como ley imperial la celebración de la Navidad el 25 de diciembre. De este modo la fiesta de Navidad se convirtió en un poderosísimo medio para confesar y celebrar la verdadera fe en Jesús, auténtico y verdadero Dios desde el día de su nacimiento. El 25 de diciembre no nació Jesucristo. Es una fecha simbólica. Sin embargo no pudo haberse elegido un día mejor para festejarlo. Y si alguna vez con los futuros descubrimientos llegara a saberse exactamente qué día nació, no tendría sentido cambiar la fecha. Habría que seguir celebrando el 25 de diciembre. Porque lo que se pretendió al fijar ese día, más que evocar un hecho histórico, fue dejar un excelente mensaje. En efecto, muchas veces cuando miramos a nuestro alrededor parece que las tinieblas nos rodearan por todas partes. Y los problemas, las preocupaciones, los dolores, los fracasos, las enfermedades parecen crecer de tal manera que uno llega a preguntarse: ¿terminarán ahogándonos? Las injusticias, la miseria, la corrupción, la mentira, ¿lograrán sobreponerse? ¿Aumentarán tanto que llegará un día en que el mensaje de amor de Cristo desaparecerá? ¿Será vencido Jesús por tanto mal?

El 25 de diciembre es el anuncio de que Jesús es el Sol Invicto. Que jamás será derrotado, aun cuando a veces la vorágine del mundo parece que se lo ha tragado, o que no lo deja actuar. El 25 de diciembre es el más grande grito de esperanza que tienen los hombres, y que nos recuerda que el Amor no es una utopía impracticable destinada al fracaso. Al contrario. Todo lo que se oponga a Jesús, desaparecerá. Porque Él es el verdadero Sol Invicto.

Biblista
Ariel Alvarez Valdez

miércoles, 19 de diciembre de 2018

YAGANES, NUEVA RESERVA NATURAL PROTEGIDA


La Cámara de Senadores de Argentina votó a favor de la creación de las Áreas Marinas Protegidas "Yaganes" y "Namuncurá/Banco Burdwood II", completando la media sanción otorgada por Diputados. La sanción de la Ley fortalece una política de Estado hacia el mar.La protección de estas aguas beneficiará a muchas especies del Mar Argentino, no sólo a las que dependen del área para su alimentación, especies que pueden observarse en la superficie, como pingüinos y lobos marinos, y otras que viven en el oscuro y frío fondo del mar, como las esponjas y los corales fríos.

Las aguas de la Cuenca de losYaganes al sur de Tierra del Fuego representan el punto más meridional de la Argentina Continental, y uno de los lugares más remotos y menos explorados del planeta.El aislamiento geográfico de esta región, y sus aguas especialmente peligrosas para la navegación, con un gran historial de naufragios en sus costas, han contribuido a que se hayan realizado pocos estudios científicos. Actualmente hay un gran desconocimiento sobre la historia natural y ecología de sus ecosistemas marinos, especialmente los ecosistemas de profundidad.

En febrero de 2018, National Geographic Pristine Seas, en colaboración con el Foro Para la Conservación del Mar Patagónico, el Ministerio de Medio Ambiente de la República Argentina, y el gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, organizaron una expedición científica para llenar vacíos de conocimiento al sur de Tierra del Fuego, con particular interés en el área denominada Yaganes.

Los resultados de esta investigación revelaron que el área Yaganes es un área única de enorme valor ecológico que tenía que ser protegida. Los bosques de algas que rodean la Isla de los Estados se encuentran entre los mejor conservados del mundo, y albergan una rica comunidad de algas, invertebrados y peces. Actualmente, la mayor amenaza a la biodiversidad marina en la región es la pesca industrial.

El área marina protegida Yaganes es un espacio marítimo protegido por el estado argentino, ubicada en la porción más austral de su territorio marítimo continental en el extremo sur de América del Sur, específicamente, en el denominado Mar de la Zona Austral del Océano-Atlántico Sudoccidental. Tiene un área aproximada de 69.000 km² y se halla dentro de su zona económica exclusiva.

El área protegida Yaganes consta de distintos sectores con diferentes grados de protección:

Reserva Nacional Marina Estricta, el Parque Nacional Marino y la Reserva Nacional Marina.

Todo el lecho es reserva estricta, por lo cual solo se permiten actividades científicas. La columna de agua, en cambio, posee distintas tipificaciones. La porción más alejada de la isla Grande de Tierra del Fuego, con 55.600 km², la que está más al sudeste del continente, corresponde a parque nacional, donde están autorizados, además de trabajos científicos y educativos, la explotación turística. La porción de columna de agua más próxima a la Isla Grande, con una superficie de 13.400 km², es reserva, por lo que a las actividades permitidas en el sector anterior se suma la de la pesca sustentable.

El área Yaganes fue creada el 12 de diciembre de 2018, en el marco del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) el cual fue establecido mediante la Ley N.º 27037; la autoridad que vela por su aplicación es la Administración de Parques Nacionales.

Etimológicamente el término «Yaganes» rinde honor a la etnia homónima, a la cual pertenecían los primitivos habitantes de las islas de la región y de estas aguas, las cuales surcaban con sus canoas.

Biológicamente el área se incluye en la ecorregión marinacanales y fiordos del sur de Chile, la cual es característica del Océano Pacífico Sudoriental, proyectándose en la zona gracias a los vientos dominantes en estas latitudes (desde el cuadrante oeste) los que además son secundados en la misma orientación de circulación por el potente desplazamiento de la Corriente Circumpolar Antártica, que transita, por el pasaje de Drake y bordeando el océano Antártico, desde el Pacífico hacia el Atlántico, entre la parte austral del archipiélago de Tierra del Fuego por el norte y la península Antártica por el sur.

Protege aguas frías, profundas y ricas en recursos biológicos, por lo cual son el centro de reproducción y alimentación de numerosas especies oceánicas. Llaman la atención los curiosos corales de aguas frías.Entre las aves, habitan estas aguas 24 especies, entre ellas están el pingüino patagónico y de penacho amarillo, los petreles y albatros.Entre los mamíferos marinos, son frecuentes los delfines australes, cruzado, oscuro y piloto; cachalotes y ballenas fin, jorobada y minke; elefantes marinos del sur y lobos marinosde uno y dos pelos.Entre los peces destacan 8 especies de rayastiburones sardineros y 5 especies de importancia comercial, entre las que se encuentran las merluzas de cola negra y polaca.

Geográficamente el extremo norte del área protegida se sitúa a 90 millas al sudeste de la ciudad de Ushuaia; su extremo sur se localiza a 430 millas de la Base Esperanza de la Antártida. El límite oriental se extiende hasta la línea que marca el final de la Zona Económica Exclusiva argentina, mientras que al poniente contacta con la frontera marítima argentino-chilena. Yaganes protege el punto en que nace la corriente de las Malvinas, la que luego recorre la costa patagónica argentina y concluye en el sur de Brasil.

La mayor parte de estas aguas (las del sector medio y austral) se encuentran dentro de la proyección marítima de islas chilenas (Isla Hornos y otras del grupo Hermite, Diego Ramírez, Deceit, Evout, Barnevelt, Nueva, etc.) y fueron adjudicadas a Chile por un laudo emitido por una corte arbitral en el año 1977, sin embargo pertenecen a la Argentina, en virtud de lo acordado entre ambos países y formalizado en 1984 mediante la firma del Tratado de Paz y Amistad, como parte de la negociación que puso fin a la disputa denominada Conflicto del Beagle. El área septentrional de la superficie bajo protección, en cambio, no estuvo incluida en la disputa, ya que se encuentra al sur de la península Mitre y de la isla de los Estados.