miércoles, 27 de mayo de 2020

Tráiler de La SAGA de 3 Películas sobre el DEMONIO en el CINE | (No tengas MIEDO) #ElPeladoInvestiga



Ya está disponible el Tráiler de la Saga de Tres Películas sobre el Demonio en el Cine, en esta primera investigación de EL PELADO Investiga, analizaremos La Profecía (1976).

Próximo estreno el 06.06.2020. Si tenes miedo, te da cosita estas películas, o no crees en el demonio, entonces te animamos a que no te lo pierdas. No digas que no te avisamos.  Dejen sus comentarios debajo del tráiler y suscríbanse al canal.

Promuevan a EL PELADO entre sus amigos, familiares, conocidos.

Pueden seguirlo en Instagram #elpeladocomunicador
#trailer #saga #peliculas #demonio #laprofecia #elpeladoinvestiga #nodigasquenoteavisamos #anunciarcontenidos

HISTORIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El Sagrado Corazón es una devoción que en la Iglesia católica se refiere al corazón físico de Jesús de Nazaret, como un símbolo de amor divino. Esta devoción al enfocarse en el corazón de Jesús, de forma metafórica se refiere a la vida emocional y moral de Jesús, especialmente a su amor por la humanidad. Es simbolizado por una corona de espinas y heridas, simboliza en gran parte el amor y el dolor de Cristo hacia las personas que él no pudo salvar.

Tiene su origen medieval, siendo los escritos de santa Matilde de Hackeborn, santa Gertrudis de Helfta y la beata Ángela de Foligno uno de los testimonios más antiguos. Sin embargo la fuente más importante de la devoción en la forma en que la conocemos ahora, fue Santa Margarita María Alacoque de la Orden de la Visitación de Santa María, a quien Jesús se le apareció. En estas apariciones Jesús le dijo que quienes oraran con devoción al Sagrado Corazón, recibirían algunas gracias divinas.

El confesor de Santa Margarita María Alacoque fue San Claudio de la Colombiere, quién creyendo en las revelaciones místicas que recibía, propagó la devoción. Los jesuitas aportaron lo suyo y propagaron la devoción por el mundo a través de los miembros de la compañía. A pesar de las controversias y de los opositores, entre ellos los jansenistas. A mediados del Siglo XX, el capuchino Italiano San Pío de Pietrelcina, y el Beato León Dehon promovieron y revivieron el concepto de la oración dirigida al Sagrado Corazón de Jesús.

Siguiendo una revisión teológica, el Papa León XIII en su encíclica Annum Sacrum (25 de mayo de 1899) dijo que la humanidad en su totalidad debería ser consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, declarando su consagración el 11 de junio del mismo año. Pío XII desarrolla en su encíclica Hauretis Aquas el culto al Sagrado Corazón que queda en parte plasmado en el siguiente punto del Catecismo de la Iglesia Católica:

En el punto 478 que "Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres" (Pío XII, Encíclica"HAURIETIS AQUAS")

LA ASCENSION QUE SIGNIFICA QUE JESUCRISTO SUBIO A LOS CIELOS

El cielo no es un lugar al que vamos sino una situación en la que seremos transformados si vivimos en el amor y en la gracia de Dios. El cielo de las estrellas y de los viajes espaciales de los astronautas y el cielo de nuestra fe no son idénticos. Por eso cuando rezamos el Credo un domingo tras otro y decimos que Cristo subió a los cielos no queremos decir que El, anticipándose a la ciencia moderna, emprendiera un viaje espacial. En el cielo de la fe no existe el tiempo, la dirección, la distancia ni el espacio. Eso vale para nuestro cielo espacial. El cielo de la fe es Dios mismo de quien las Escrituras dicen: "Habita en una luz inaccesible" (1 Tim 6,16).

Del mismo modo, la subida de Cristo al cielo no es igual a la subida de nuestros cohetes; éstos se trasladan constantemente de un espacio a otro, se encuentran constantemente dentro del tiempo y nunca pueden salir de estas coordenadas por más lejanos que viajen por espacios indefinidos. La subida de Cristo al cielo es también un pasar, pero del tiempo a la eternidad, de lo visible a lo invisible. De la inminencia a la transcendencia, de la opacidad del mundo a la luz divina, de los seres humanos a Dios.

Con su ascensión al cielo Cristo fue por consiguiente entronizado en la esfera divina; penetró en un mundo que escapa a nuestras posibilidades. Nadie sube hasta allí si no ha sido elevado por Dios. El vive ahora con Dios, en la absoluta perfección, presencia, ubicuidad, amor, gloria, luz, felicidad, una vez alcanzada la meta que toda la creación está llamada a lograr. Cuando proclamamos que Cristo subió al cielo pensamos en todo eso. ¿Qué decir entonces de la narración de Lucas al final de su evangelio (24,50-53) y al comienzo de los Hechos de los Apóstoles (1,9-11) donde cuenta con algunos detalles la subida de Cristo a los cielos hasta que una nube lo oculto de los ojos de los espectadores? Si la ascensión de Cristo no significa una subida física al cielo estelar, ¿por qué entonces Lucas la describió así? ¿Qué pretendía decir? Para dar respuesta a esto tenemos que comprender una serie de datos acerca del estilo y género literario de la literatura antigua.

La ascensión, ¿fue visible o invisible?

En primer lugar constatemos el hecho de que es Lucas el único que narra el acontecimiento de la ascensión en términos de una ocultación palpable y de un desaparecer visible de Cristo en el cielo, cuarenta días después de la Resurrección. Marcos sólo dice: «El Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios» (16, 19). Sabemos que el final de Marcos (16, 9-20) es un añadido posterior y que este fragmento depende del relato de Lucas. Mateo no conoce ninguna escena de ocultamiento de Jesús; termina así su evangelio: «Jesús les dijo: se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra... Yo estaré con ustedes todos los días hasta la consumación de los siglos» (28, 18-20). Para Mateo, Jesús ya ascendió al cielo al resucitar. El que dice «todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra» ya ha sido investido de ese poder; ya está a la derecha de Dios en los cielos. Para Juan la muerte de Jesús significó ya su pasar al Padre (Jn 3, 13): «Dejo el mundo y voy al Padre» (16,28). Cuando dice: «Reciban el Espíritu Santo», según la teología de Juan eso significa que Jesús ya está en el cielo y envía desde allá su Espíritu. Para Pablo la resurrección significaba siempre elevación en poder junto a Dios. Pedro habla también de Jesucristo «que subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios» (1 Pe 3, 22). 1 Tim 3, 16 habla de su exaltación a la gloria.

En todos estos pasajes la ascensión no es un acontecimiento visible para los apóstoles, sino invisible y en conexión inmediata con la resurrección. Esta perspectiva que contemplaba conjuntamente resurrección y ascensión se mantuvo, a pesar del relato de Lucas, hasta el siglo IV, como atestiguan los Padres como Tertuliano, Hipólito, Eusebio, Atanasio, Ambrosio, Jerónimo y otros. San Jerónimo, por ejemplo, predicaba: «el domingo es el día de la resurrección, el día de los cristianos, nuestro día. Por eso se llama el día del Señor, porque en este día Nuestro Señor subió, victorioso, al Padre» De igual manera la liturgia celebró hasta el siglo V como fiesta única la pascua y la ascensión. Sólo a partir de entonces, con la historificación del relato lucano, se desmembró la fiesta de la ascensión en cuanto fiesta propia. El sentido de la ascensión era el mismo que el de la resurrección: Jesús no fue revivificado ni volvió al modelo de vida humana que poseía antes de morir. Fue entronizado en Dios y constituido Señor del mundo y juez universal, viviendo la vida divina en la plenitud de su humanidad.

Y aquí se Impone la pregunta: si la ascensión no es ningún hecho narrable sino una afirmación acerca del nuevo modelo de vivir de Jesús junto a Dios, ¿porqué Lucas la transformó en una narración? Finalmente, ¿estaba él interesado en comunicar sobre todo hechos históricos externos? ¿o es que a través de semejante narración nos quiere transmitir una comprensión más profunda de Jesús y de la continuidad de su obra en la tierra? Creemos que esta última pregunta ha de transformarse en una respuesta.

La ascensión, esquema literario

Veamos en primer lugar los textos. Al final de su evangelio nos cuenta: «Condujo a los discípulos cerca de Betania y alzando las manos, los bendijo. Y sucedió que mientras los bendecía se separó de ellos y era elevado al cielo. Y ellos, después de postrarse ante él volvieron a Jerusalén con gran alegría y estaban continuamente en el templo bendiciendo a Dios» (24, 50-53). En los Hechos se nos cuenta: «Y dicho esto, se elevó mientras ellos miraban y una nube lo ocultó a sus ojos. Y según estaban con los ojos fijos en el cielo mientras él partía, he aquí que se presentaron ante ellos dos varones con vestiduras blancas que les dijeron: Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este Jesús elevado de entre vosotros al cielo volverá tal como lo habéis visto ir al cielo» (1,9-11).

En estos dos relatos se trata realmente de una escena de ascensión visible y de ocultamiento. Escenas de ocultamiento y de ascensión no eran desconocidas en el mundo antiguo greco-romano y judío. Era una forma narrativa de la época para realzar el fin glorioso de un gran hombre. Se describe una escena con espectadores; el personaje famoso dirige sus últimas palabras al pueblo, a sus amigos o discípulos; en ese momento es arrebatado al cielo. El Antiguo Testamento cuenta el arrebato de Elías descrito por su discípulo Eliseo (2 Re 2, 1-18) y hace una breve referencia a la ascensión de Henoc (Gen 5, 24). Es interesante observar cómo el libro eslavo de Henoc, escrito judío del siglo primero después de Cristo, describe la «Ascensión de Henoch»

Los paralelos entre la narración de Lucas y las demás narraciones saltan a la vista. No cabe duda de que el paso de Jesús del tiempo a la eternidad, de los hombres a Dios, está descrito según una historia de ocultamiento, forma literaria conocida y común en la antigüedad. No que Lucas haya imitado una historia de ocultamiento anterior a él. Hizo uso de un esquema y de un modelo narrativo que estaban a su disposición en aquel tiempo. Nosotros hacemos lo mismo cuando en la catequesis empleamos el sicodrama, el teatro o aun el género novelístico para comunicar una verdad revelada y cristiana a nuestros oyentes de hoy. Al hacerlo nos movemos dentro de un esquema propio de cada género sin que con ello perdamos o deformemos la verdad cristiana que pretendemos comunicar o testimoniar. La Biblia está llena de recursos como éste. Nos alargaríamos si quisiéramos presentar más ejemplos. Existe una amplia literatura científica y de divulgación referente a este asunto.

¿Por qué historificó Lucas la verdad de la glorificación de Jesucristo junto a Dios? Analizando su evangelio descubrimos en él no sólo un gran teólogo sino también un escritor refinado que sabe crear la «punta» en una narración y sabe cómo comenzar y concluir de forma perfecta un libro. En ese sentido se entienden las dos narraciones de la ascensión, una al concluir el evangelio y otra abriendo los Hechos de los Apóstoles. En cuanto conclusión del evangelio cobra una gran fuerza de expresión porque utiliza un género que se prestaba exactamente para exaltar el fin glorioso de un gran personaje. Jesús era mucho mayor que todos ellos pues era el mismo Hijo de Dios que retornaba al lugar del que había venido, el cielo. A eso le añade motivos más que destacan quién era Jesús: en el Evangelio lucano Jesús nunca había bendecido a los discípulos; ahora lo hace; nunca había sido adorado por ellos y ahora es adorado por vez primera. Queda así claro que con su subida al cielo la historia de Jesús alcanzó su plena perfección; con la ascensión los discípulos comprenden la dimensión y profundidad del acontecimiento.

Pero, ¿por qué se relata la ascensión dos veces y con formas diversas? En los Hechos, además de los motivos literarios presentes en el evangelio lucano, entran también motivos teológicos. Sabemos que la comunidad primitiva esperaba la venida del Cristo glorioso y el fin del mundo. En la liturgia recitaban con frecuencia la oración «Maranatha», ¡Ven Señor! Pero el fin no llegaba. Cuando Lucas escribió su evangelio y los Hechos, la comunidad y principalmente Lucas, se dan cuenta de ese retraso de la Parusía. Muchos fieles ya habían muerto y Pablo había extendido la misión Mediterráneo adelante. Esto exigía una aclaración teológica: ¿Por qué no ha llegado el fin? Lucas intenta dar una respuesta a esa cuestión angustiosa y frustradora. Ya en su evangelio reelabora los pasajes que hablaban muy directamente de la próxima venida del Señor. Así, cuando el Jesús de Marcos dice ante el Sanedrín: «Veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder y venir sobre las nubes del cielo» (14,62), Lucas hace decir a Jesús únicamente: «Desde ahora, el Hijo del Hombre estará a la derecha del poder de Dios» (22,69).

Para Lucas la venida de Cristo y el fin del mundo ya no son inminentes, aprendió la lección de la historia y ve en ello el designio de Dios. El tiempo que ahora se inaugura es el tiempo de la misión, de la Iglesia y de la historia de la Iglesia. Esa constatación, Lucas la pone en el frontispicio de los Hechos y se contiene igualmente en la narración de la ascensión de Jesús al cielo. Cristo no viene como esperaban; se va. Volverá otra vez un día, pero al fin de los tiempos. El tema de Hch 1, 6-11 (la ascensión) es el problema de la parusía. Lucas intenta decir a sus lectores: el hecho de que Jesús haya resucitado no significa que la historia haya llegado a su fin y que la venida de Jesús en gloria sea inminente. Por el contrario, la pascua significa exactamente que Dios crea un espacio y un tiempo para que la Iglesia se desarrolle, partiendo de Jerusalén, Judea y Samaría, hasta los confines de la tierra. Por eso es erróneo quedarse ahí parado y mirar para el cielo. Sólo quien dé testimonio de Jesús ha entendido correctamente la pascua. Jesús vendrá. ¿Cuándo? Eso es asunto reservado a Dios. La tarea de los discípulos está en constituirse ahora en el mundo en cuanto Iglesia» (53-54). En otras palabras eso es lo que Lucas intentó con el relato de la ascensión en los Hechos.

Comparando las dos narraciones, la del evangelio con la de los Hechos, se perciben notables diferencias. Las nubes y los ángeles del relato de Hechos no aparecen en el evangelio. En éste, Jesús se despide con una bendición solemne; en los Hechos ésta falta totalmente. Las palabras de despedida en el evangelio y en Hechos difieren profundamente. Esas diferencias se comprenden porque Lucas no pretendía hacer el relato de un hecho histórico. Quiso enseñar una verdad, como ya dijimos arriba, y a tal fin debían servir los diversos motivos introducidos. La verdad del relato no está en si hubo o no bendición, en si Jesús dijo o no dijo tal frase, si aparecieron o no dos ángeles o si los apóstoles estaban o no estaban en el monte de los Olivos mirando al cielo. Quien busque este tipo de verdad no busca la verdad de la fe, sino únicamente una verdad histórica que hasta un ateo puede constatar. El que quiera saber si la historia de la ascensión de Jesús al cielo es verdadera, y eso es lo que intenta saber nuestra fe, deberá preguntar: ¿Es cierta la interpretación teológica que Lucas da de la historia después de la resurrección? ¿Es verdad que Dios ha dejado un tiempo entre la resurrección y la parusía para la misión y para la Iglesia? ¿Es cierto que la Iglesia en razón de esto no debe sólo mirar hacia el cielo sino también hacia la tierra?

Ahora estamos en mejor situación para responder de lo que estaban los contemporáneos de Lucas, pues tenemos detrás de nosotros una historia de casi dos mil años de cristianismo. Podemos con toda seguridad y toda fe decir: Lucas tenía la verdad. Su narración sobre la ascensión de Jesús a los cielos en Hechos, además de interpretar correctamente la historia de su tiempo, era una profecía para el futuro; y se realizó y todavía se está realizando. Jesucristo penetró en aquella dimensión que ni ojo vio ni oído oyó (cfr 1 Cor 2, 9). El, que durante su vida tuvo poco éxito y murió miserablemente en la cruz, fue constituido por la resurrección en Señor del mundo y de la historia. Sólo es invisible pero no es un ausente. Lucas lo dice en el lenguaje de la época: «se elevó mientras ellos miraban, y una nube lo ocultó a sus ojos» (Hch 1, 9). Esa nube no es un fenómeno meteorológico; es el símbolo de la presencia misteriosa de Dios. Moisés en el Sinaí experimenta la proximidad divina dentro de una nube: «Cuando Moisés subía a la montaña las nubes envolvían toda la montaña; la gloria de Yahvé bajó sobre el monte Sinaí y las nubes lo cubrieron por seis días» (Ex 25, 15). Era la proximidad de Dios. Cuando el arca de la alianza fue entronizada en el templo de Salomón se dice que «una nube llenó la casa de Yavé Los sacerdotes no podían dedicarse al servicio a causa de la nube, pues la gloria de Yahvé llenaba toda la casa» (1 Re 8, 10).

La nube por consiguiente significa que Dios o Jesús esta presente, aunque de forma misteriosa. No se le puede tocar y sin embargo está ahí, a la vez revelado y velado. La Iglesia es su signo-sacramento en el mundo, los sacramentos lo hacen visible bajo la fragilidad material de algunos signos, la Palabra le permite hablar en nuestra lengua invitando a los hombres a una adhesión a su mensaje que, una vez vivido, los llevará hacia aquella dimensión en la que él existe ahora, al cielo.

JAN HUS

Impulsor de la reforma eclesiástica checa. Nació en una familia campesina pobre del suroeste de Bohemia. Sin embargo, consiguió estudiar Teología y Artes en la Universidad de Praga y ordenarse sacerdote (1400). En 1402 fue nombrado rector de la Universidad, apoyado por el sentimiento particularista checo frente a la dominación germánica. Bajo la influencia del hereje inglés JOHN WYCLIFFE, HUS empezó desde 1405 a predicar contra la excesiva riqueza de la Iglesia y la inmoralidad del clero, reclamando la vuelta a la pureza del mensaje evangélico, la predicación en la lengua checa que podía entender el pueblo y la comunión bajo las dos especies. Su influencia se vio acrecentada por la crisis en que se hallaba sumida la Iglesia de Roma por el «CISMA DE OCCIDENTE», así como por la reacción nacionalista checa contra la minoría alemana (iniciada con la lucha por el control de la Universidad de Praga).

HUS fue excomulgado por el papa en 1411, pero continuó su campaña y publicó sus tesis en su libro principal, DE ECCLESIA. Fue llamado a justificarse al CONCILIO DE CONSTANZA (1415), adonde acudió con un salvoconducto del EMPERADOR SEGISMUNDO; una vez allí, se negó a retractarse de sus ideas y fue quemado en la hoguera por orden del emperador. El nuevo papa, MARTÍN V, condenó la doctrina husita en su bula INTER CUNCTAS (1418). Pero la muerte de HUS le convirtió en un héroe nacional para los checos; cuando SEGISMUNDO intentó proclamarse rey de Bohemia, estalló una revuelta de los husitas, que controlaron la mayor parte del país entre 1419 y 1478, realizando incursiones hasta Núremberg, Sajonia, Brandenburgo, Danzig y el norte de Austria.

El ala husita más extremista (los TABORISTAS) fue finalmente derrotada, pero se fundió con otra corriente herética procedente de Francia e Italia (los valdenses) y, bajo el nombre de «HERMANOS MORAVOS», ha pervivido hasta la actualidad; por su parte el ala husita moderada (los UTRAQUISTAS o CALICISTAS) llegó a un acuerdo con los católicos, que permitió el reconocimiento de la Iglesia Checa o Utraquista con ciertas especificidades litúrgicas.

PAGANINI EL VIOLINISTA DIABÓLICO


El 27 de octubre de 1782 nació en Génova una de las figuras más emblemáticas de la música clásica, se trataba de Niccolo Paganini. Su singular personalidad, su especial talento musical y la leyenda que giró en torno a su figura han sido el origen de, al menos, 30 estudios biográficos. La leyenda empieza a los 5 años, parece ser que en una de las ensoñaciones de su madre aparece el demonio y le comunica que su hijo Niccolo será un famoso violinista, a partir de ese momento su padre le obligó a practicar diariamente al menos 10 horas.

A los 41 años dio un concierto en LA SCALA, que siguió de once más durante las seis semanas siguientes, viajó por gran número de ciudades europeas ofreciendo numerosos conciertos; cuando su fama alcanzó la cima, incrementó sus honorarios en cuatro o cinco veces, lo cual le generó una fama de avaro, que no es del todo exacta, pues en cierta ocasión extendió un cheque a Berlioz, otro músico clásico, a quien acababa de conocer, por valor de veinte mil francos, para ayudarle a salir de su penuria económica.

A pesar de la gran fortuna que consiguió amasar en pocos años, continuó vistiendo con pantalones negros y abrigos largos y deshilachados, lo cual dio origen a un perfil inconfundible. Era tan extraordinaria su habilidad con el violín que corría la leyenda que la había alcanzado por medios no naturales, se rumoreaba que en cierta ocasión había matado a un rival, siendo condenado por ello a presidio y que allí había vendido su alma al diablo a cambio de conseguir estas dotes tan portentosas. Esta leyenda guarda un gran paralelismo con Mefistófeles, uno de los personajes de Fausto, creación del genial Goethe. Otra leyenda afirmaba que hallándose encarcelado, por haber matado a su amante, interpretó bellas composiciones en su celda con tan sólo una cuerda por habérsele roto las tres restantes, complejos fragmentos violinísticos.

A pesar de ser “feo, descuidado y trasudado”, como lo describe uno de los críticos de la época, su fuerte personalidad atrajo a numerosas damas, entre sus amantes figuran Paulina y Elisa, las hermanas del emperador Napoleón Bonaparte, y bailarinas como Antonia Bianchi, que fue madre de su hijo Aquiles. Su dedicación musical llevó siempre pareja su vida pendenciera y alocada y una afición por el juego que rozaba la ludopatía, se cuenta que en varias ocasiones llegó a apostar su preciado violín.

Pocos músicos han causado tanto furor en su vida y han llevado a cabo un dominio de la técnica como lo hizo Paganini, a ello contribuyó enormemente su gran flexibilidad articular, el Dr. Bennati lo atendió durante años e informó de algunos detalles de gran interés: “... su mano tiene una gran elasticidad, al igual que su hombro y su codo...” observó que cuando tocaba su codo cruzaba por encima del otro codo; la flexibilidad de Paganini era tan grande que la uña del dedo pulgar llegaba a tocar el dorso de su mano, esta hiperlaxitud le permitía tocar tres octavas con poco esfuerzo. Se sabe que voluntariamente podía flexionar lateralmente la articulación de sus falanges distales; en varias ocasiones fue preguntado acerca de su mágico secreto, a lo cual el genial compositor siempre respondía que lo revelaría cuando se retirara, desgraciadamente se llevó tan codiciado secreto con él, sin duda sus prodigiosas dotes interpretativas se debieron a un trastorno del tejido conectivo como ahora podemos ver.

Sus contemporáneos lo describen como un ser cadavérico, de ojos negros, piel blanca como la cera, pelo largo y negro, nariz prominente y estatura media; la coloración de la piel adoptaría, algunos años después, un tinte gris plateado, debido al tratamiento mercurial que recibió para la sífilis. Dicho tratamiento también fue el responsable de la pérdida de las piezas dentarias y de las molestias estomacales que acompañaron al compositor a lo largo de sus últimos años. El SÍNDROME DE MARFAN es el trastorno más frecuente del tejido conectivo, caracterizado por una alteración del metabolismo del colágeno, entre sus manifestaciones musculo esqueléticas se encuentran la aracnodactilia, la desproporción esquelética y una elevada estatura. Como ya hemos citado, Paganini era de estatura mediana, en cuanto a la aracnodactilia, en el Museo del Conservatorio de París se guarda un molde de la mano de Paganini, el cual es de forma y dimensiones normales, su dedo índice mide 10.1 cm y su dedo pulgar, en extensión, 6.7 cm. Estos hechos hacen poco probable que el compositor sufriera una enfermedad de MARFAN.

De forma gradual fue perdiendo su voz y permaneció afónico durante los dos últimos años de su vida, entre los diagnósticos diferenciales se barajan la laringitis tuberculosa y la lesión del nervio recurrente secundaria a un aneurisma aórtico; en cualquier caso, falleció en Niza el 27 de mayo de 1840. La fama de endemoniado persiguió a Paganini hasta la muerte, pues el obispo de Niza le negó sepultura eclesiástica, al haberse negado a recibir la Extremaunción los días previos a su fallecimiento por pensar que todavía no había llegado su hora. Su cuerpo fue embalsamado durante dos largos meses y posteriormente, por espacio de un año, fue depositado en el sótano de la casa de su hijo, finalmente fue enterrado en el lazareto de Villefranche, pero aquí no termina la peregrinación, ya que años después sería trasladado a otros cementerios, hasta alcanzar el de Parma, en donde reposa actualmente. El excentricismo de Paganini y su “endiablada” habilidad propiciaron que muriera sin fundar ninguna escuela musical.

POR QUÉ PASAR POR DEBAJO DE UNA ESCALERA ES DE MALA SUERTE

Seguramente en más de una ocasión les habrán advertido que pasar por debajo de una escalera es de mala suerte pero, ¿saben por qué o dónde se origina esta creencia? Existen dos posibles orígenes para esta vieja y muy arraigada superstición, una la encontramos en los antiguos egipcios y la otra está relacionada con el cristianismo. Pasar por debajo de una escalera: Antiguo Egipto: contrario a lo que se piensa, en el antiguo Egipto las escaleras eran consideradas de buena suerte, de hecho, según el mito, HORUS ayudó a OSIRIS a escapar de la oscuridad en la que Set la tenía presa utilizando una escalera. Es por esta razón que en las tumbas de los egipcios estaban adornadas con dibujos de escaleras para desear buena suerte a los muertos.

Sin embargo, hay un dato curioso, las tumbas de los faraones eran consideradas sagradas, así que si alguna persona de las castas bajas se atrevía a pasar a través de una entrada triangular, era considerado como un desafío al espacio sagrado. Quizá por ello se comenzó a relacionar las escaleras dibujadas en las tumbas de los faraones como símbolo de mala suerte para aquél que se atreviera a pasar por ellas, en especial los pobladores de las castas bajas, aunque en nada de esto hay certeza.

Pasar por debajo de una escalera: Cristianismo: antes de continuar explorando los orígenes de esta superstición, es importante aclarar que una escalera recargada en una pared forma un triángulo y para el cristianismo el triángulo es la figura con la que se ha simbolizado a la Trinidad, es decir, al espíritu santo, al padre y al hijo. Cuando Jesús murió crucificado, utilizaron una escalera para bajarlo, al recargarla en la cruz se formó un triángulo. Así que dicha escalera fue como un símbolo de traición y muerte a la trinidad.

Con el paso del tiempo la escalera recargada en una pared comenzó a ser vista como un símbolo de mala suerte. De hecho, en el siglo XVII en Inglaterra y en Francia, todos los condenados a muerte eran obligados a pasar por debajo de la escalera que los conduciría al cadalso, mientras que el verdugo (a quien se le conocía también como el novio de la escalera) la rodeaba y si tenía que subir o bajar de ella escupía varias veces como forma de rechazar las maldiciones del condenado.

Y así es como esta creencia ha llegado hasta nuestros días, por ello actualmente es común ver que muchas personas cuando encuentran una escalera recargada en una pared prefieren rodearla a pasar por debajo de ella, pues aún sin saber cuándo o dónde se origina esta superstición, aseguran que esto les traerá mala suerte.

Fuente:

FLAURO EL DEMONIO A QUIÉN LE REZAN LAS BRUJAS


La fama de FLAURO, cuyo nombre elude los grimorios antiguos y libros prohibidos de la Edad Media, ha llegado hasta nosotros a través del testimonio de numerosos exorcistas. Al parecer, estos ultimos suelen llamar bajo este apelativo: FLAURO, al demonio que se encargaba de hostigarlos durante su trabajo.

La función de FLAURO consistía en una especie de apoyo externo a los demonios que poseían el cuerpo de alguien, razonablemente tratado por los exorcistas. Para fortalecer este apoyo, FLAURO gestionaba toda clase de fenómenos paranormales, e incluso fortalecía los episodios de actividad paranormal generados por los demonios encargados de llevar adelante la posesión.

Fuera de este contexto, FLAURO, cuya biografía es desconocida, solía encargar aquella deidad innombrable a la que rezaban las brujas. Tal vez por eso se considera a FLAURO un defensor a ultranza de las víctimas de la razón: aquellas locas, curanderas y visionarias que la iglesia denomina prosaicamente "brujas".

LA BATALLA DE DUNKERQUE

La BATALLA DE DUNKERQUE u OPERACIÓN DINAMO, fue una operación de evacuación de las tropas Aliadas durante la segunda Guerra Mundial. Tuvo lugar en la localidad costera francesa de DUNKERQUE a finales de mayo de 1940 y permitió la evacuación de más de 300.000 soldados británicos, franceses y belgas, el grueso del ejército aliado por aquel entonces. Nos situamos en mayo de 1940, los blindados alemanes a través de las Ardenas ocupan a sus anchas por todo el territorio belga. Su empuje no tiene respuesta en la resistencia aliada. Los mandos británicos en vista de la terrible situación de sus tropas, comienzan a idear planes de evacuación. Desde Londres se da permiso para la evacuación para el día 24 de todas sus tropas desde la localidad francesa de DUNKERQUE, donde se encuentran acantonadas. Pero el día anterior los blindados alemanes llegan a las puertas de la ciudad, al mando de GERD VON RUNDSTEDT.

Y de pronto VON RUNDSTEDT decide detener el avance. Y no solo eso, sino que el mismo HITLER confirman esa decisión al día siguiente. Con todo a su favor, con el grueso de todo el ejército aliado encerrado, el mando alemán decide esperar y no atacar. Son varias las hipótesis que se han barajado ante esta sorprendente decisión, la escasez de suministros y municiones, el echo de esperar a la infantería que se encontraba retrasada en ese momento, que el mismo HITLER no quisiese humillar a los británicos en vistas de un deseado acuerdo de paz con ellos o incluso que el FHURER deseaba que fuese su división favorita, la SS LEIBSTANDARTE ADOLF HITLER, quien tomase la ciudad y se llevase los honores. Sea como fuese, el 26 de mayo dio comienzo a la propiamente dicha OPERACIÓN DINAMO, la evacuación de las tropas aliadas de DUNKERQUE. Desde ese día hasta el 2 de junio, más de 300.000 soldados aliados consiguieron escapar de la ciudad ante el constante fuego alemán de sus baterías y de sus Stukas. El éxito de la operación fue tal que las previsiones del mando británico estaban prevista en evacuar en torno a los 50.000 soldados, seis veces menos de los que fueron en realidad.

De esta forma tan sorprendente, el grueso de los ejércitos aliados del oeste consiguieron escapar de las garras nazis. Sea cual sea la razón por la que HITLER decidió detener el avance, su decisión esta considerada como uno de los mayores errores en la Segunda Guerra Mundial y quien sabe si de haber tenido éxito la toma de DUNKERQUE, la guerra en el bando oeste hubiese dado un vuelco. Puestos a jugar con la historia y siempre viéndolo desde el pasado, el hecho de haber acabado con la mayor parte de las tropas británicas, quizás hubiese podido suponer su claudicación (que en unas de las hipótesis es justo lo que quería HITLER haciendo lo contrario). Y de haber supuesto su final, Alemania se hubiese concentrado al 100% en el frente oriental y quien sabe hasta donde hubieran llegado. Además también hubiese limitado la posterior entrada de la EEUU y por si fuera ya poco, el frente africano habría sido un paseo nazi. Vamos, que con esas premisas, hasta hubiese cambiado el mismo final de la guerra…

sábado, 23 de mayo de 2020

La VERDAD en los MEDIOS | La IGLESIA AUSENTE (¿Se puede revertir?)



Ya está disponible la entrevista realizada a Alfredo Musante (El Pelado) por la producción del programa “María en tu Hogar” del Santuario de la Virgen del Valle de Catamarca y su canal oficial de Youtube, sobre la verdad en los medios, el rol de la Iglesia en los medios y la participación de los laicos. Dejen sus comentarios debajo del video y suscríbanse al canal. Promuevan a EL PELADO entre sus amigos, familiares, conocidos. Pueden seguirlo en Instagram #elpeladocomunicador 

miércoles, 20 de mayo de 2020

¿QUIÉNES ESTUVIERON PRESENTES EL DÍA DE PENTECOSTÉS?-Primera Parte

Todos los cuadros, pinturas y estampas de Pentecostés suelen mostrar al Espíritu Santo bajando en forma de lenguas de fuego sobre la Virgen María y los Doce Apóstoles. Estas imágenes han hecho creer a la gente que sólo esas trece personas estuvieron presentes el día de Pentecostés. Incluso cuando rezamos el rosario, en el Quinto misterio glorioso, solemos meditar “la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Virgen María”. Pero ¿sólo María y los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo el día de Pentecostés? Claro que no. Se trata de un lamentable error. Basta leer el capítulo 2 de Los Hechos de los Apóstoles, donde aparece este relato, para darnos cuenta de ello. Allí se dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que estaban. Y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les permitía que hablaran” (Hech 2,1-4).

La narración empieza diciendo que el día de Pentecostés estaban “todos” reunidos en la casa. Pero ¿quiénes eran esos “todos”? El texto no lo dice. Pero podemos averiguarlo si retrocedemos al capítulo 1, en donde sí aparecen mencionados “todos” los que estaban reunidos aquel día. Sin embargo aquí encontramos un problema: el capítulo 1 nos presenta dos reuniones distintas, con dos grupos diferentes de asistentes. La primera es una reunión habitual y ordinaria de algunos cristianos de Jerusalén, que se habían juntado para rezar. El texto dice así: “En la habitación superior de la casa donde se alojaban, estaban Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Zelota, y Judas, hijo de Santiago; todos ellos perseveraban unidos en la oración, junto con algunas mujeres, con María la madre de Jesús, y con sus hermanos” (Hech 1,13-14).

Luego el libro de Los Hechos relata una segunda reunión, esta vez extraordinaria, en la que un grupo más amplio de cristianos se junta para elegir al reemplazante de Judas, que había muerto. El párrafo dice: “Por aquellos días se reunieron los hermanos, unas 120 personas, y Pedro les dijo: ‘Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura... sobre Judas. Éste hombre, que guió a los que arrestaron a Jesús, era uno de los nuestros, y trabajaba con nosotros. Pero fue, y compró un terreno con el dinero que le pagaron por su pecado. Luego se cayó de cabeza, su cuerpo se reventó y se desparramaron sus entrañas. Esto lo supieron todos los habitantes de Jerusalén, y a ese campo lo llamaron Acéldama, que en su lengua significa Campo de Sangre. Debemos, pues, elegir a un hombre... para que, con nosotros, atestigüe la resurrección de Jesús’. Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, apodado Justo, y a Matías. Y oraron así: ‘Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de los dos has elegido para ocupar este cargo’. Eligieron por sorteo entre ellos y le tocó a Matías, que fue agregado a los once apóstoles” (Hech 1, 15-26). Y a continuación viene el famoso relato de Pentecostés, en donde estaban “todos” reunidos.

Nos preguntamos entonces: ¿cuál de estos dos grupos estaba presente en Pentecostés? Hay dos posibilidades. Una, es que aquellos “todos”, mencionados en Hechos, sean los de la primera reunión, es decir, los de la reunión ordinaria. De ser así, los presentes en Pentecostés serían: a) los “Once” Apóstoles nombrados (sin Judas, que ya había muerto); b) algunas mujeres (que por el evangelio de Lucas sabemos que habían seguido a Jesús desde Galilea. Entre ellas: María Magdalena, Susana, Juana la esposa de Cusa, María la esposa de Santiago); y c) la familia de Jesús (es decir, su madre María, con sus hermanos). La segunda posibilidad, es que “todos” los presentes en Pentecostés sean los participantes de la reunión extraordinaria que eligió al sucesor de Judas. Entonces la lista de los presentes sería aún mayor: los “Doce”, acompañados de unas 120 personas. ¿Cuál de estas dos opciones debemos elegir? Del libro de Los Hechos deducimos que la segunda. Porque esta reunión es la que figura inmediatamente antes de la escena de Pentecostés; en cambio la reunión de los Once está más lejana en el texto. O sea que, según Los Hechos, quienes recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés fueron los Doce Apóstoles más los 120 hermanos, y no los Apóstoles solos, como erróneamente decimos siempre.

Sin embargo, resulta difícil aceptar que ese grupo de los Doce más los 120 hermanos sea el que participó de Pentecostés. ¿Por qué? En primer lugar porque, según el libro, en esa reunión Pedro les dice a los 120 hermanos que Judas compró un campo en Jerusalén, que tuvo un accidente y se mató, que todos se enteraron de la noticia, y que con el tiempo el lugar fue llamado “CAMPO DE SANGRE”. Ahora bien, para que todo esto hubiera sucedido hacía falta mucho tiempo. No pudo haber sucedido antes de Pentecostés (apenas a los 50 días de Pascua). Además, el hecho de que hubiera 120 personas presentes en la reunión da a entender que la comunidad había crecido. Es decir, supone que los apóstoles ya habían salido a predicar y habían conseguido nuevos adeptos. En tercer lugar, porque Pedro llama a los presentes “hermanos”. Y el término “hermano” entre los cristianos se empezó a usar mucho después de Pentecostés, cuando ya estaba constituida y formada la comunidad cristiana. Por lo tanto, este relato supone los recuerdos de un episodio sucedido más tarde. En cuarto lugar porque en Pentecostés, cuando los discípulos salen a predicar, la gente exclama: “¿No son todos estos galileos?” (Hech 2, 7-8).

Ahora bien, si aquel día todos los discípulos eran galileos, es más fácil suponer que se trata de la primera reunión (los Once apóstoles, las mujeres, y la familia de Jesús, que efectivamente eran todos galileos). Finalmente, resulta extraño que la reunión de los 120 para elegir al sucesor de Judas se haga... ¡justamente cuando Jesús acaba de ascender al cielo y el Espíritu Santo todavía no bajó! ¿En esos diez días de intervalo que hubo entre la subida de Jesús y la bajada del Espíritu, cuando están sin Jesús y sin el Espíritu, se van a reunir los apóstoles para elegir un reemplazante? Es más factible que esa reunión haya sido después de Pentecostés, y no antes como dice el libro de Los Hechos.

Ariel Alvarez Valdes
Biblista

martes, 19 de mayo de 2020

MISA PARA EL TERCER MUNDO DEL PADRE CARLOS MUGICA

Entre el 10 de diciembre de 1973 y el 18 de enero de 1974 el Grupo Vocal Argentino, ya sin el Chango Farías Gómez, había grabado esta obra. El texto, escrito por el Padre Carlos Mugica, de destacada actuación en el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, no era el de la misa tradicional de la Iglesia Católica. Es una poesía en la que, siguiendo la mirada de Mugica, las luchas de los pueblos oprimidos por el imperialismo tiene enorme relevancia. Así, desde el Kyrie ya, palabras nada neutrales como liberación, explotación e injusticia encuentran su sitio. Pese a lo inequívoco del contenido ideológico de esta misa, la buena mano de Mugica hace que no sea un panfleto de barricada.

La música, escrita entonces por Roberto Lar, un músico del ambiente publicitario pero con compromiso político -ya había sido el compositor de la banda sonora de La hora de los hornos, por ejemplo- llega a
hora en arreglo de Oscar Escalada, uno de los Quinto de Cantares originales y que había participado de la última formación del Grupo Vocal Argentino con Farías Gómez (ver El Pintao). La composición es una obra maestra: utilizando ritmos de los pueblos de América Latina, África y, en menor medida, Asia, no deja de ser música universal. Clara hija de su época, esta música no deja de guardar cierta relación con la mucho más "oficial" Misa Criolla, y quizás con La Biblia de Vox Dei. Hay osadías armónica y rítmicas muy propias de los años '70. Se trata de una obra interesante aún para aquellos a quienes no les interese la temática religiosa o política, que tiene valor en sí misma.

Continuando con la historia de esta Misa para el Tercer Mundo, en 1974 RCA había decidido apostar fuerte por la obra (la veían como una posible sucesora del éxito comercial de la Misa Criolla) y habían prensado 50.000 LPs. Salvo 6 ejemplares que se salvaron porque habían llegado a manos de algunos de los músicos participantes de la grabación, el resto de las copias, junto con las matrices originales (el master, diríamos hoy) fueron censurados, requisados y destruidos por el gobierno de Isabel Perón. Esto ocurrió poco después de la muerte de Juan Domingo Perón en ejercicio de la presidencia, que a su vez había ocurrido poco menos de dos meses después del asesinato del Padre Mugica, acribillado a balazos luego de celebrar misa en San Francisco Solano, Villa Luro.

La historia trágica de esta obra no concluyó ahí. Pensando que las aguas se irían calmando, y pese al episodio de censura y destrucción (en esa ocasión las oficinas de RCA fueron allanadas por tres días), los músicos que habían participado de la grabación pensaron que, como homenaje a Mugica podrían aunque sea brindar en concierto la música. Hasta que un ensayo fue interrumpido por efectivos armados que dejaron claro que era impensable ofrecer esa obra en ese momento. 

Por fin, tras más de cuatro décadas de silencio, esta música se grabó y llega al público. Quinto de Cantares, grupo formado a fines de 1969 y que estuvo activo hasta 1972, editando un único LP en 1971, puede sonar conocido a los fanáticos de Eduardo Mateo. En Mateo solo bien se lame es el grupo vocal que hace coros en Tras de ti. Y, de hecho, Eduardo Rozas, uno de esos cantantes, fue uno de los que produjo ese histórico disco junto a Carlos Píriz, y es uno de los que canta aquí. Su voz y las de sus cuatro compañeros están intactas. El paso del tiempo les dio sabiduría. El color y la afinación son fantásticas y nos recuerdan lo bien que sonaban esos grupos de los años 60 y 70. 

Un disco muy bien producido hoy, que llega como una botella en el mar a traernos un mensaje escrito en 1973. El rescate de una obra hasta ahora secreta, que merece difusión y maravilla a la primera escucha.

Fuente:
www.clubdeldisco.com

lunes, 18 de mayo de 2020

BENEFICIOS de rezar el ROSARIO | ¿Debemos REZARLO? (Te EXPLICAMOS su SIGNIFICADO) #ElPelado #08


►SUSCRIBANSE AL CANAL: https://www.youtube.com/user/anunciar1 

►DEJEN SUS COMENTARIOS DEBAJO DEL VIDEO--

★SÍGUEME EN MIS OTRAS REDES★
►Instagram Oficial de EL PELADO: 
@elpeladocomunicador/ 
►Instagram Oficial de nuestra productora:
@anunciarcontenidos/ 
►Facebook Oficial de nuestra productora: anunciarcontenidoslatinoamerica/ 

Mi productora: ► www.anunciarcontenidos.com.ar 

¡ATENCIÓN! TENES QUE TENER LA MENTE ABIERTA Y EL CORAZÓN DISPUESTO.

EL PELADO NO CRITICA LO QUE SE HACE, SINO EL MODO EN QUE SE HACE

EL PELADO es una realización de ANUNCIAR Contenidos Latinoamérica. Este nuevo espacio desea hacer una autocrítica a todos los católicos el modo de transmitir, en esta nueva década, el mensaje de Jesús; aprender a reírnos de nosotros; no quedarnos sólo con la “buena voluntad”; conocer, aprender y manifestar en qué creemos y cómo lo comunicamos a los demás…

Copyright 2020 | ANUNCIAR Contenidos Latinoamérica.

miércoles, 13 de mayo de 2020

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Es una advocación mariana que se venera en la localidad de Fátima (Localidad que le debe su nombre a la antigua ocupación de los Árabes en ese territorio), población que pertenece al Distrito de Beja, región del Alentejo y subregión del Baixo Alentejo (Portugal), por aquellos que creen que la Virgen se apareció a tres pastores en Fátima, Portugal el día 13 de seis meses consecutivos, comenzando el 13 de mayo de 1917.

Ese día tres niños, Lucía dos Santos, Francisco Marto y su hermana Jacinta primos de la anterior, que realizaban labores de pastoreo, afirmaron ver a María cerca del lugar conocido como Cova do Iría (Cueva de Irene, antigua santa local) junto a Fátima. Los hechos acaecieron desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre del mismo año. Lucía de 10 años y sus primos, Jacinta y Francisco de 9 y 6 años respectivamente, relatan que sintieron como el reflejo de luz que se aproximaba y vieron a una Señora vestida de blanco.

Los niños aseguraron que se trataba de la Virgen, la cual les pidió que regresaran al mismo lugar el día 13 de cada mes. En posteriores regresos los niños fueron seguidos por miles de personas que se concentraban en el lugar para ser testigos de las apariciones. Entre las recomendaciones, según los testimonios de los niños, la Virgen hizo hincapié en la importancia del rezo del rosario para la conversión de los pecadores y del mundo entero.

María apareció otras cinco veces a lo largo del año 1917. En el tiempo que sucedieron las apariciones, según testimonio de los videntes, realizó varias profecías, recomendaciones y entregó tres mensajes conocidos como los tres misterios de Fátima. Se afirma que tres mensajes fueron entregados por la Virgen a Lucía, la mayor del grupo. El primer misterio mostraba una visión del infierno mientras que el segundo hablaba de cómo reconvertir el mundo a la cristiandad.

Cronología de eventos en Fátima

La cronología de los hechos que han acaecido teniendo como base los sucesos de Fátima son los siguientes:

13 de mayo de 1917, primera aparición de la Virgen a los tres pastorcitos en Fátima.

13 de octubre de 1917, última aparición de la Virgen a los tres pastorcitos y milagro del sol.

31 de octubre de 1942, Pío XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo mención velada de Rusia, según pedido por Nuestra Señora.

13 de mayo de 1946, la imagen de Nuestra Señora de Fátima ubicada en la capilla es coronada por el Cardenal Marsella, Legado Pontificio. La corona fue ofrecida por las mujeres portuguesas en agradecimiento por haber librado a Portugal de la Segunda Guerra Mundial.

13 de mayo de 1967, Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia.

12 y 13 de mayo de 1982, Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino para agradecer el haber salido bien del atentado sufrido exactamente un año antes en la plaza de San Pedro y consagra la Iglesia, los hombres y los pueblos, al Inmaculado Corazón de María, haciendo veladamente mención de Rusia.

25 de marzo de 1984, Juan Pablo II consagra una vez más, el mundo al Inmaculado Corazón de María, en unión con todos los obispos del mundo que previamente habían sido notificados para que se uniesen con Su Santidad en esta consagración, en la plaza de San Pedro, delante de la Imagen de la Virgen. Más tarde Lucía asegura que esta consagración satisface la petición hecha por la Virgen.

Los días 12 y 13 de mayo de 1991 Juan Pablo II vuelve a Fátima por segunda vez como peregrino, en el décimo aniversario de su atentado. El 13 de mayo de 2000, Juan Pablo II, en su tercera visita a Fátima y ante una multitud de peregrinos, beatifica a Francisco y Jacinta y revela la tercera parte del secreto de Fátima. El Papa insiste en la importancia de los mensajes y en la santidad de los niños. Los presenta como ejemplo de oración, amor y penitencia.

GUERRA DEL CHACO

La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde septiembre del año 1932 hasta junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. La aridez y escasa población de ese territorio hizo que, desde la época colonial, nunca se definieran sus límites en cuanto a la dependencia política-administrativa. Recién después de que Bolivia perdió la salida al océano Pacífico, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879), esa región adquirió un valor estratégico para ese país. La ocupación del Chaco Boreal era ahora necesaria para salir al río Paraguay y por esa vía tener acceso al océano Atlántico. Otra de las causas fue la supuesta existencia de petróleo en el subsuelo chaqueño. La Standard Oil, que ya los extraía en Bolivia, fracasó en su intento de construir un oleoducto por territorio argentino hasta un puerto sobre el río Paraná (Santa Fe o Campana) por lo que sólo le quedó la opción de hacerlo por el Chaco Boreal hacia el río Paraguay lo más al sur posible.
Los dos pueblos más pobres de América del Sur, los que no tienen mar, los más vencidos y despojados, se aniquilan mutuamente por un pedazo de mapa. Escondidas entre los pliegues de ambas banderas, la Standard Oil Company y la Royal Dutch Shell disputan el posible petróleo del Chaco. Metidos en la guerra, paraguayos y bolivianos están obligados a odiarse en nombre de una tierra que no aman, que nadie ama: el Chaco es un desierto gris, habitado por espinas y serpientes, sin un pájaro cantor ni una huella de gente. Todo tiene sed en este mundo de espanto. Las mariposas se apiñan, desesperadas, sobre las pocas gotas de agua. Los bolivianos vienen de la heladera al horno: han sido arrancados de las cumbres de los Andes y arrojados a estos calcinados matorrales. Aquí mueren de bala, pero más mueren de sed. Nubes de moscas y mosquitos persiguen a los soldados, que agachan la cabeza y trotando embisten a través de la maraña, a marchas forzadas, contra las líneas enemigas. De un lado y del otro, el pueblo descalzo es la carne de cañón que paga los errores de los oficiales. Los esclavos del patrón feudal y del cura rural mueren de uniforme, al servicio de la imperial angurria. Habla uno de los soldados bolivianos que marcha hacia la muerte. No dice nada sobre la gloria, nada sobre la patria. Dice, resollando: “Maldita sea la hora en que nací hombre”.

Contará Augusto Céspedes, del lado boliviano, la patética epopeya. Un pelotón de soldados empieza a excavar un pozo, a pico y pala en busca de agua. Ya se ha evaporado lo poco que llovió y no hay nada de agua por donde se mire o se ande. A los doce metros, los perseguidores del agua encuentran barro líquido. Pero después, a los treinta metros, a los cuarenta y cinco, la polea sube baldes de arena cada vez más seca. Los soldados continúan excavando, día tras día, atados al pozo, pozo adentro, boca de arena cada vez más honda, cada vez más muda; y cuando los paraguayos, también acosados por la sed, se lanzan al asalto, los bolivianos mueren defendiendo el pozo, como si tuviera agua. Contará Augusto Roa Vastos, del lado paraguayo, la patética epopeya. También él hablará de los pozos convertidos en fosas, y del gentío de muertos, y de los vivos que sólo se distinguen de los muertos porque se mueven, pero se mueven como borrachos que han olvidado el camino de su casa. Él acompañara a los soldados perdidos, que no tienen ni una gota de agua para perder en lágrimas. Después de noventa mil muertos, acaba la guerra del Chaco. Tres años ha durado la guerra, desde que paraguayos y bolivianos cruzaron las primeras balas en un caserío llamado “Masamaclay”, que en lengua de indios significa lugar “donde pelearon dos hermanos”. Al mediodía llega al frente la noticia. Callan los cañones. Se incorporan los soldados, muy de a poco, y van emergiendo de las trincheras. Los haraposos fantasmas, ciegos de sol, caminan a los tumbos por campos de nadie hasta que quedan frente a frente el regimiento Santa Cruz, de Bolivia, y el regimiento Toledo, del Paraguay: los restos, los jirones.

Las órdenes recién recibidas prohíben hablar con quien era enemigo hasta hace un rato. Solo está permitida la venia militar; y así se saludan. Pero alguien lanza el primer alarido y ya no hay quien pare la algarabía. Los soldados rompen la formación, arrojan las gorras y las armas al aire y corren en tropel, los paraguayos hacia los bolivianos, los bolivianos hacia los paraguayos, bien abiertos los brazos, gritando, cantando, llorando, y abrazándose ruedan por la arena caliente. Años después de concluido el conflicto, se descubrió que no existían yacimientos petrolíferos, aparte de los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana lindante con el Chaco. Fue la guerra más importante en el continente sudamericano durante el siglo XX. Bolivia movilizó, en los 3 años de duración, 250 000 soldados y Paraguay 150 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos), gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos. Los distintos tipos de enfermedades, tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y buena alimentación, que afectaron la salud de los sobrevivientes, a muchos de por vida. La guerra consumió ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres. El Paraguay sostuvo parte de las necesidades de su ejército con la gran cantidad de material bélico capturado en distintas batallas.

Terminada la guerra, los vendió a España con motivo de la Guerra Civil Española. Después de largas negociaciones, el tratado para terminar la guerra fue firmado en Buenos Aires (Argentina) el 21 de julio de 1938. El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, había convocado a una Conferencia de Paz en Buenos Aires. Había obtenido el premio Nobel de la Paz de 1936, por su labor en pro de la paz en general, y en particular por haber inspirado el Pacto antibélico Saavedra Lamas, firmado por 21 naciones y convertido en un instrumento jurídico internacional. Tuvo un papel importante como mediador para finalizar la guerra del Chaco. El 27 de abril de 2009, 74 años después de finalizado el enfrentamiento bélico, los presidentes Evo Morales de Bolivia y Fernando Lugo de Paraguay firmaron en Buenos Aires el acuerdo definitivo de límites territoriales del Chaco Boreal. El acto se realizó en presencia de la presidenta de la Argentina Cristina Fernández de Kirchner, previa aceptación por parte de sus respectivos cancilleres del “Acta de cumplimiento y ejecución” del Tratado de paz, amistad y límites entre Bolivia y Paraguay de 1938.