lunes, 9 de mayo de 2022

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

La palabra Pentecostés viene del griego y significa el día quincuagésimo. A los 50 días de la Pascua, los judíos celebraban la fiesta de las siete semanas, esta fiesta en un principio fue agrícola, pero se convirtió después en recuerdo de la Alianza del Sinaí.

Al principio los cristianos no celebraban esta fiesta. Las primeras alusiones a su celebración se encuentran en escritos de San Irineo, Tertuliano y Orígenes, a fin del siglo II y principio del III. Ya en el siglo IV hay testimonios de que en las grandes Iglesias de Constantinopla, Roma y Milán, así como en la Península Ibérica, se festejaba el último día de la cincuentena pascual.

Con el tiempo se le fue dando mayor importancia a este día, teniendo presente el acontecimiento histórico de la venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles. Gradualmente, se fue formando una fiesta, para la que se preparaban con ayuno y una vigilia solemne, algo parecida a la Pascua. Se utiliza el color rojo para el altar y las vestiduras del sacerdote; simboliza el fuego del Espíritu Santo. Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio.

La Fiesta de Pentecostés es como el "aniversario" de la Iglesia. El Espíritu Santo desciende sobre aquella comunidad naciente y temerosa, infundiendo sobre ella sus siete dones, dándoles el valor necesario para anunciar la Buena Nueva de Jesús; para preservarlos en la verdad, como Jesús lo había prometido para disponerlos a ser sus testigos; para ir, bautizar y enseñar a todas las naciones de la Tierra.

El "Espíritu Santo" es el nombre propio de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, a quien también adoramos y glorificamos, junto con el Padre y el Hijo. Pero Jesús lo nombra de diferentes maneras:

EL PARÁCLITO: Palabra del griego "PARAKLETOS", que literalmente significa "aquel que es invocado", es por tanto el abogado, el mediador, el defensor, el consolador. Jesús nos presenta al Espíritu Santo diciendo: "El Padre os dará otro Paráclito". El abogado defensor es aquel que, poniéndose de parte de los que son culpables debido a sus pecados, los defiende del castigo merecido, los salva del peligro de perder la vida y la salvación eterna. Esto es lo que ha realizado Cristo, y el Espíritu Santo es llamado "otro paráclito" porque continúa haciendo operante la redención con la que Cristo nos ha librado del pecado y de la muerte eterna.

Cada vez que rezamos el Credo, llamamos al Espíritu Santo: SEÑOR Y DADOR DE VIDA: El término hebreo utilizado por el Antiguo Testamento para designar al Espíritu es "RUAH", este término se utiliza también para hablar de "soplo", "aliento", "respiración". El soplo de Dios aparece en el Génesis, como la fuerza que hace vivir a las criaturas, como una realidad íntima de Dios, que obra en la intimidad del hombre. Desde el Antiguo Testamento se puede vislumbrar la preparación a la revelación del misterio de la Santísima Trinidad: Dios Padre es principio de la Creación; que la realiza por medio de su Palabra, su Hijo; y mediante el Soplo de Vida, el Espíritu Santo.

Los símbolos del Espíritu Santo

Al Espíritu Santo se le representa de diferentes formas:

El Agua: El simbolismo del agua es significativo de la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, ya que el agua se convierte en el signo sacramental del nuevo nacimiento.

La Unción: Simboliza la fuerza. La unción con el óleo es sinónima del Espíritu Santo. En el sacramento de la Confirmación se unge al confirmado para prepararlo a ser testigo de Cristo.

El Fuego: Simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu.

La Nube y la Luz: Símbolos inseparables en las manifestaciones del Espíritu Santo. Así desciende sobre la Virgen María para "cubrirla con su sombra". En el Monte Tabor, en la Transfiguración, el día de la Ascensión; aparece una sombra y una nube.

El Sello: Es un símbolo cercano al de la unción. Indica el carácter indeleble de la unción del Espíritu en los sacramentos y hablan de la consagración del cristiano.

La Mano: Mediante la imposición de manos los Apóstoles y ahora los Obispos, trasmiten el "don del Espíritu".

La Paloma: En el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo aparece en forma de paloma y se posa sobre Él.

¿QUIÉNES ESTUVIERON PRESENTES EL DÍA DE PENTECOSTÉS?-Primera Parte

Todos los cuadros, pinturas y estampas de Pentecostés suelen mostrar al Espíritu Santo bajando en forma de lenguas de fuego sobre la Virgen María y los Doce Apóstoles. Estas imágenes han hecho creer a la gente que sólo esas trece personas estuvieron presentes el día de Pentecostés. Incluso cuando rezamos el rosario, en el Quinto misterio glorioso, solemos meditar “la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Virgen María”. Pero ¿sólo María y los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo el día de Pentecostés? Claro que no. Se trata de un lamentable error. Basta leer el capítulo 2 de Los Hechos de los Apóstoles, donde aparece este relato, para darnos cuenta de ello. Allí se dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que estaban. Y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les permitía que hablaran” (Hech 2,1-4).

La narración empieza diciendo que el día de Pentecostés estaban “todos” reunidos en la casa. Pero ¿quiénes eran esos “todos”? El texto no lo dice. Pero podemos averiguarlo si retrocedemos al capítulo 1, en donde sí aparecen mencionados “todos” los que estaban reunidos aquel día. Sin embargo aquí encontramos un problema: el capítulo 1 nos presenta dos reuniones distintas, con dos grupos diferentes de asistentes. La primera es una reunión habitual y ordinaria de algunos cristianos de Jerusalén, que se habían juntado para rezar. El texto dice así: “En la habitación superior de la casa donde se alojaban, estaban Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Zelota, y Judas, hijo de Santiago; todos ellos perseveraban unidos en la oración, junto con algunas mujeres, con María la madre de Jesús, y con sus hermanos” (Hech 1,13-14).

Luego el libro de Los Hechos relata una segunda reunión, esta vez extraordinaria, en la que un grupo más amplio de cristianos se junta para elegir al reemplazante de Judas, que había muerto. El párrafo dice: “Por aquellos días se reunieron los hermanos, unas 120 personas, y Pedro les dijo: ‘Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura... sobre Judas. Éste hombre, que guió a los que arrestaron a Jesús, era uno de los nuestros, y trabajaba con nosotros. Pero fue, y compró un terreno con el dinero que le pagaron por su pecado. Luego se cayó de cabeza, su cuerpo se reventó y se desparramaron sus entrañas. Esto lo supieron todos los habitantes de Jerusalén, y a ese campo lo llamaron Acéldama, que en su lengua significa Campo de Sangre. Debemos, pues, elegir a un hombre... para que, con nosotros, atestigüe la resurrección de Jesús’. Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, apodado Justo, y a Matías. Y oraron así: ‘Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de los dos has elegido para ocupar este cargo’. Eligieron por sorteo entre ellos y le tocó a Matías, que fue agregado a los once apóstoles” (Hech 1, 15-26). Y a continuación viene el famoso relato de Pentecostés, en donde estaban “todos” reunidos.

Nos preguntamos entonces: ¿cuál de estos dos grupos estaba presente en Pentecostés? Hay dos posibilidades. Una, es que aquellos “todos”, mencionados en Hechos, sean los de la primera reunión, es decir, los de la reunión ordinaria. De ser así, los presentes en Pentecostés serían: a) los “Once” Apóstoles nombrados (sin Judas, que ya había muerto); b) algunas mujeres (que por el evangelio de Lucas sabemos que habían seguido a Jesús desde Galilea. Entre ellas: María Magdalena, Susana, Juana la esposa de Cusa, María la esposa de Santiago); y c) la familia de Jesús (es decir, su madre María, con sus hermanos). La segunda posibilidad, es que “todos” los presentes en Pentecostés sean los participantes de la reunión extraordinaria que eligió al sucesor de Judas. Entonces la lista de los presentes sería aún mayor: los “Doce”, acompañados de unas 120 personas. ¿Cuál de estas dos opciones debemos elegir? Del libro de Los Hechos deducimos que la segunda. Porque esta reunión es la que figura inmediatamente antes de la escena de Pentecostés; en cambio la reunión de los Once está más lejana en el texto. O sea que, según Los Hechos, quienes recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés fueron los Doce Apóstoles más los 120 hermanos, y no los Apóstoles solos, como erróneamente decimos siempre.

Sin embargo, resulta difícil aceptar que ese grupo de los Doce más los 120 hermanos sea el que participó de Pentecostés. ¿Por qué? En primer lugar porque, según el libro, en esa reunión Pedro les dice a los 120 hermanos que Judas compró un campo en Jerusalén, que tuvo un accidente y se mató, que todos se enteraron de la noticia, y que con el tiempo el lugar fue llamado “CAMPO DE SANGRE”. Ahora bien, para que todo esto hubiera sucedido hacía falta mucho tiempo. No pudo haber sucedido antes de Pentecostés (apenas a los 50 días de Pascua). Además, el hecho de que hubiera 120 personas presentes en la reunión da a entender que la comunidad había crecido. Es decir, supone que los apóstoles ya habían salido a predicar y habían conseguido nuevos adeptos. En tercer lugar, porque Pedro llama a los presentes “hermanos”. Y el término “hermano” entre los cristianos se empezó a usar mucho después de Pentecostés, cuando ya estaba constituida y formada la comunidad cristiana. Por lo tanto, este relato supone los recuerdos de un episodio sucedido más tarde. En cuarto lugar porque en Pentecostés, cuando los discípulos salen a predicar, la gente exclama: “¿No son todos estos galileos?” (Hech 2, 7-8).

Ahora bien, si aquel día todos los discípulos eran galileos, es más fácil suponer que se trata de la primera reunión (los Once apóstoles, las mujeres, y la familia de Jesús, que efectivamente eran todos galileos). Finalmente, resulta extraño que la reunión de los 120 para elegir al sucesor de Judas se haga... ¡justamente cuando Jesús acaba de ascender al cielo y el Espíritu Santo todavía no bajó! ¿En esos diez días de intervalo que hubo entre la subida de Jesús y la bajada del Espíritu, cuando están sin Jesús y sin el Espíritu, se van a reunir los apóstoles para elegir un reemplazante? Es más factible que esa reunión haya sido después de Pentecostés, y no antes como dice el libro de Los Hechos.

Ariel Alvarez Valdes
Biblista

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Es una advocación mariana que se venera en la localidad de Fátima (Localidad que le debe su nombre a la antigua ocupación de los Árabes en ese territorio), población que pertenece al Distrito de Beja, región del Alentejo y subregión del Baixo Alentejo (Portugal), por aquellos que creen que la Virgen se apareció a tres pastores en Fátima, Portugal el día 13 de seis meses consecutivos, comenzando el 13 de mayo de 1917.

Ese día tres niños, Lucía dos Santos, Francisco Marto y su hermana Jacinta primos de la anterior, que realizaban labores de pastoreo, afirmaron ver a María cerca del lugar conocido como Cova do Iría (Cueva de Irene, antigua santa local) junto a Fátima. Los hechos acaecieron desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre del mismo año. Lucía de 10 años y sus primos, Jacinta y Francisco de 9 y 6 años respectivamente, relatan que sintieron como el reflejo de luz que se aproximaba y vieron a una Señora vestida de blanco.

Los niños aseguraron que se trataba de la Virgen, la cual les pidió que regresaran al mismo lugar el día 13 de cada mes. En posteriores regresos los niños fueron seguidos por miles de personas que se concentraban en el lugar para ser testigos de las apariciones. Entre las recomendaciones, según los testimonios de los niños, la Virgen hizo hincapié en la importancia del rezo del rosario para la conversión de los pecadores y del mundo entero.

María apareció otras cinco veces a lo largo del año 1917. En el tiempo que sucedieron las apariciones, según testimonio de los videntes, realizó varias profecías, recomendaciones y entregó tres mensajes conocidos como los tres misterios de Fátima. Se afirma que tres mensajes fueron entregados por la Virgen a Lucía, la mayor del grupo. El primer misterio mostraba una visión del infierno mientras que el segundo hablaba de cómo reconvertir el mundo a la cristiandad.

Cronología de eventos en Fátima

La cronología de los hechos que han acaecido teniendo como base los sucesos de Fátima son los siguientes:

13 de mayo de 1917, primera aparición de la Virgen a los tres pastorcitos en Fátima.

13 de octubre de 1917, última aparición de la Virgen a los tres pastorcitos y milagro del sol.

31 de octubre de 1942, Pío XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo mención velada de Rusia, según pedido por Nuestra Señora.

13 de mayo de 1946, la imagen de Nuestra Señora de Fátima ubicada en la capilla es coronada por el Cardenal Marsella, Legado Pontificio. La corona fue ofrecida por las mujeres portuguesas en agradecimiento por haber librado a Portugal de la Segunda Guerra Mundial.

13 de mayo de 1967, Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia.

12 y 13 de mayo de 1982, Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino para agradecer el haber salido bien del atentado sufrido exactamente un año antes en la plaza de San Pedro y consagra la Iglesia, los hombres y los pueblos, al Inmaculado Corazón de María, haciendo veladamente mención de Rusia.

25 de marzo de 1984, Juan Pablo II consagra una vez más, el mundo al Inmaculado Corazón de María, en unión con todos los obispos del mundo que previamente habían sido notificados para que se uniesen con Su Santidad en esta consagración, en la plaza de San Pedro, delante de la Imagen de la Virgen. Más tarde Lucía asegura que esta consagración satisface la petición hecha por la Virgen.

Los días 12 y 13 de mayo de 1991 Juan Pablo II vuelve a Fátima por segunda vez como peregrino, en el décimo aniversario de su atentado. El 13 de mayo de 2000, Juan Pablo II, en su tercera visita a Fátima y ante una multitud de peregrinos, beatifica a Francisco y Jacinta y revela la tercera parte del secreto de Fátima. El Papa insiste en la importancia de los mensajes y en la santidad de los niños. Los presenta como ejemplo de oración, amor y penitencia.

¿CUÁNDO SE CUMPLIRÁN LAS PROFECÍAS DEL APOCALIPSIS?-Primera Parte

Las profecías que anuncia el Apocalipsis para el fin de los tiempos son escalofriantes. Sangrientas persecuciones contra los cristianos; una Bestia feroz con siete cabezas y diez cuernos que atacará a los creyentes; una invasión de langostas gigantescas con cola de escorpión y dientes de león; sangre y fuego que caerán sobre la tierra para matar a una tercera parte de la humanidad; un enorme Dragón que buscará devorar a los fieles de Jesucristo; y por si esto fuera poco, terremotos, oscurecimiento del sol, caída de las estrellas, pestes, guerras, hambre, muerte y violencia a granel. Con semejante panorama es lógico que los cristianos quieran saber cuándo sucederán estas calamidades. Por eso se intentó muchas veces, a lo largo de la historia, fijar la fecha de estos sucesos. Pero todos los intentos fracasaron. No obstante ello, cada tanto sigue apareciendo algún iluminado, o fundador de secta, o vidente que asegura que estamos viviendo ya los últimos tiempos. ¿Es cierto esto? ¿Podemos saber cuándo sucederán estos anuncios? Según el Apocalipsis, parece que sí.

Ante todo, veamos quién escribió el Apocalipsis. El autor dice que se llamaba Juan (1,9). ¿Quién es este Juan? Durante mucho tiempo se pensó que se trataba de san Juan, uno de los Doce Apóstoles, el Hijo de Zebedeo y hermano de Santiago. Pero el autor en ningún momento dice que él sea un apóstol. En cambio se presenta como un profeta (22,9). También se pensó que este Juan fuera el mismo que escribió el cuarto Evangelio. Pero basta con leer ambos libros y compararlos para darse cuenta de que el estilo literario, las palabras y las ideas de ambos libros son muy distintos. Por lo tanto, el “Juan” del Apocalipsis no era ni uno de los Doce apóstoles ni el autor del cuarto Evangelio, sino alguien de la iglesia primitiva que un día, inspirado por Dios, compuso esta obra. Según él mismo nos informa, se hallaba prisionero en una isla del Mar Egeo llamada Patmos (1,9), alrededor del año 95.

El Apocalipsis compuesto por Juan consiste en una serie de visiones aparentemente caóticas. Pero si lo leemos con atención podemos sacar algunas cosas en claro. Al comienzo dice: “Revelación de Jesucristo. Dios se la concedió a sus siervos para mostrarles lo que va a suceder pronto” (1:1). El primer versículo, pues, ya advierte que los sucesos iban a ocurrir “pronto”. A continuación escribe: “Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el tiempo está cerca” (1:3). Es decir, reitera que lo que anuncia el libro va a suceder en un tiempo cercano al autor. Luego cuenta todas las visiones que tuvo, y al llegar al final del libro vuelve a decir: “Estas palabras son ciertas y verdaderas. El Señor Dios envió a su ángel para mostrar a sus siervos lo que va a suceder pronto” (22:6). Y más abajo dice que un ángel le advirtió: “No selles las palabras proféticas de este libro, porque el tiempo está cerca” (22:10).

Pero el Apocalipsis no sólo afirma de un modo explícito que el tiempo de su cumplimiento estaba cerca, sino que lo confirma con las imágenes y las visiones. Así, se le dice a los cristianos que sus sufrimientos no van a durar mucho (6:11); que deben alegrarse porque el juicio de Dios ya está por llegar (14:7); que el Dragón dispone de breve tiempo para su actividad en la tierra (12:12); que cuando suenen las siete trompetas llegará el fin (10:67). Todo parece predecir un hecho inminente. Por eso a lo largo del libro se lee la frase de Jesús: “pronto vendré”, “ya estoy a las puertas”, “llego enseguida”. Si los hechos del Apocalipsis iban a tardar siglos en suceder, ¿por qué Jesús los ilusionó inútilmente? ¿Para qué les pidió que rezaran con ansias? “Ven, Señor Jesús” (22:17, 20), si Jesús no pensaba venir ¿Aún a cumplir las profecías?

El libro aseguraba a los lectores del siglo I que aquellos sucesos iban a suceder pronto. Y nosotros debemos creerle y abandonar la idea de encontrar en él acontecimientos que pertenezcan a nuestra época. Entonces ¿a qué acontecimientos se refiere el Apocalipsis? Ya dijimos que el libro se escribió alrededor del año 95. En esa época gobernaba a Roma el emperador Domiciano. Y los cristianos estaban atravesando por dos problemas muy graves: a) la ruptura de relaciones con los judíos; y b) la persecución desatada por el Imperio Romano. Los primeros cristianos, apenas surgieron, tuvieron que enfrentarse con los judíos. Porque, aunque leían las mismas Escrituras, rezaban los mismos salmos y asistían al mismo Templo, ellos creían en la resurrección de Jesús lo cual no era aceptado por los judíos.

Se produjeron, entonces, tensiones y refriegas. Las autoridades judías consideraron poco a poco a los cristianos como una “secta” y les prohibieron el ingreso al Templo y a las sinagogas. Esto colocó a los cristianos en un grave dilema: no querían renegar de las tradiciones judías, pero ¿cómo guardar silencio sobre la resurrección de Jesús y sobre su Evangelio? Ellos sabían que Dios había elegido al pueblo judío, y querían respetar esa elección de Dios, pero ¿qué hacer si los judíos no los aceptaban a ellos? La primera parte del Apocalipsis, es decir, los capítulos 4-11 (pues los capítulos 1-3 son una introducción), quiere responder precisamente a esta cuestión.

¿Y cuál es la respuesta de Juan? Les anuncia a los cristianos que el pueblo de Israel ha sido sustituido por la Iglesia. Que ésta es ahora el nuevo Israel. Pero no porque el antiguo Israel haya sido rechazado por Dios, sino porque los verdaderos israelitas (es decir, los judíos que sí aceptaron a Jesús) se han convertido ahora en la Iglesia, que acaba de aparecer.Y profetiza una dolorosa ruptura entre ambas comunidades, que será total y definitiva. Pero les advierte que no debían preocuparse porque ésta será el nacimiento del nuevo pueblo de Dios, el pueblo cristiano.

El autor dice todo esto mediante visiones y símbolos en donde muestra que el Antiguo Testamento ha sido superado por la nueva Iglesia de Jesús. Así, la visión del trono de Dios (capítulo 4) muestra que donde antes se adoraba sólo a Yahvé ahora se adora también a Jesucristo en forma de un Cordero degollado. La visión del libro sellado (capítulo 5) enseña que el Antiguo Testamento de los judíos es un libro indescifrable si no se lo completa con el Evangelio que predicó Jesús. La visión de los cuatro jinetes (capítulo 6) anuncia la llegada de Jesucristo y la inauguración de una nueva era.

La visión de los 144.000 sellados (capítulo 7), indica que el censo hecho por Moisés al salir de Egipto es reemplazado por un nuevo censo, que ahora incluye personas de todas las razas, lenguas y pueblos. La visión de las siete trompetas (capítulos 8-9) señala que las plagas de Egipto que dieron origen al pueblo de Israel, ahora son reemplazadas por nuevas plagas que dan nacimiento a la Iglesia. La visión del librito devorado (capítulo 10) exhorta a los lectores a predicar el Evangelio. Y la visión de los dos testigos (capítulo 11) muestra cómo el Templo de Jerusalén, al que nadie podía entrar, ha sido reemplazado por otro templo abierto a todo el mundo.

Pero un segundo problema preocupaba a los cristianos de fines del siglo I: la persecución desatada contra ellos por el Imperio Romano. Aún estaba fresca en su memoria la locura tristemente célebre de Calígula (37-41), y sobre todo de Nerón (54-68), quien unos años antes había perseguido cruelmente a los cristianos en Roma y había hecho morir al apóstol Pablo, a san Pedro y a muchos otros. Ahora, en el momento en que Juan escribe, el delirio imperial ha vuelto a instalarse.

Biblista
Ariel Alvarez Valdez

NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS

Un 15 de noviembre de 1573, a orillas del Río de los Quiloazas, nacía la ciudad de Santa Fe. Su fundador, Don Juan de Garay, daba cumplimiento al mandato de abrir puertas a la tierra. Esta expresión señalaba la necesidad de establecer un puerto intermedio entre Asunción y Buenos Aires, que sirviera de escala segura para los viajeros. Los fundadores que vinieron con Garay, eran criollos nacidos en estas tierras y le darán a la ciudad el carácter de una nueva síntesis cultural mestiza. El naciente caserío manifiesta pronto su deseo de contar con la presencia de religiosos de la Compañía de Jesús. En 1595 los cabildantes le escriben al Padre Provincial Juan Romero, residente en Asunción, suplicándole el envío de religiosos jesuitas. Este pedido fue satisfecho recién en 1609, cuando llegaron a Santa Fe, el Padre Francisco del Valle y el Hermano Juan de Sigordia. Al año siguiente comenzará a edificarse la escuela y la iglesia que los jesuitas ocuparon hasta el traslado de la ciudad, hecho ocurrido entre los años 1651 a 1660 aproximadamente, en el sitio que actualmente ocupa. En 1634 de paso por la ciudad rumbo a la Reducción de San Ignacio Miní, un artista de fina sensibilidad, el Hermano Luis Berger. A pedido de los Congregantes Marianos, accedió gustoso a representar la Mujer del capítulo 12 del Apocalipsis. El cuadro se llamó como la Congregación Mariana: “de la Pura y Limpia Concepción”. Fue plasmada en un lienzo que mide 1,33 x 0,96 cm, y que actualmente se venera en el Santuario de Nuestra Señora de los Milagros de Santa Fe.

Era el 9 de mayo de 1636 y la pequeña Santa Fe iniciaba un nuevo día de arduas tareas. En el templo de la Compañía de Jesús, edificado sobre uno de los costados de la plaza mayor, el Padre Rector del Colegio y de la Iglesia, PEDRO DE HELGUETA, oraba arrodillado frente al cuadro de Nuestra Señora, como todas las mañanas. Habiendo finalizado la Misa, alrededor de las ocho horas, el sacerdote levantó la vista hacia el cuadro y se sorprendió por lo que creyó era humedad del ambiente condensada en la pintura. Pero pronto comprendió que el brillo tenía un origen distinto. Incorporándose descubrió que de la mitad de la imagen para arriba la pintura estaba totalmente seca, mientras que hacia abajo corrían hilos de agua resultantes de innumerables gotas emanadas en forma de sudor. Siguió recorriendo con la vista hacia abajo y comprobó que el caudal ya estaba mojando los manteles del altar y el piso. Al ver el asombro del sacerdote, varias personas que aún permanecían en la iglesia se acercaron y pudieron observar lo que estaba ocurriendo. Comenzaron a embeber aquella agua en algodones y lienzos, mientras el número de fieles y curiosos crecía junto al júbilo y las exclamaciones. Las campanas de la Iglesia no pararon de repicar, para anunciar a todo el pueblo lo que estaba sucediendo. A pocos minutos llegaron el Vicario y Juez Eclesiástico de Santa Fe (Cura Hernando Arias de Mansilla), el Teniente de Gobernador y Justicia Mayor (don Alonso Fernández Montiel), el General Don Juan de Garay (hijo del fundador) y el escribano del Rey, Don Juan López de Mendoza. Subido en un banco, el propio Vicario tocó con sus dedos la tela del cuadro, procurando contener los hilos de agua que descendían, pero por el contrario, continuaba manando copiosamente cambiando de dirección al contacto con la mano.

Esto duró algo más de una hora, como lo atestigua el acta que se conserva hasta hoy en el Santuario. También se conserva una reliquia de los algodones tocados en el sudor y que besan agradecidos todos los fieles cada 9 de mes. En las semanas, meses y años siguientes a este milagro, comenzaron a sumarse otras numerosísimas manifestaciones del amor de Dios para con sus hijos. Las curaciones más asombrosas fueron también recopiladas por el Escribano del Rey. Así fue que los santafesinos empezaron a invocar a su Madre con el título de “Nuestra Señora de los Milagros”En pocos días, MONSEÑOR CRISTÓBAL DE ARESTI, Obispo de la Diócesis de Asunción del Paraguay, de la que dependía entonces Santa Fe, reconoció al sudor como auténtico milagro, pues según los requisitos establecidos por la Iglesia, se contaba con suficientes testimonios probatorios del extraordinario suceso. En tal sentido las actas labradas, la calidad y cantidad de testigos y las reliquias conservadas por la gente que seguían obrando curaciones, daban fe de ello. Con la expulsión de la Compañía de Jesús de las tierras españolas, y con las severas restricciones de mantener cerrados el Colegio y la Iglesia, la veneración a NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS se tuvo que suspender desde 1767 hasta 1862. Ante las insistencias de los congregantes y feligreses, el Cabildo permitió retirar el cuadro de la Iglesia (cerrada al público) y trasladarlo a la Iglesia Matriz (Catedral). Recién unos veinticinco años más tarde se regresó con júbilo a su altar, con la llegada de los padres Mercedarios, quienes vivieron en el Colegio y se hicieron cargo de la Iglesia. Tuvo que correr casi un centenar de años para que los Jesuitas volvieran a Santa Fe; sin embargo el amor a María y el agradecimiento a Dios por los milagros nunca se olvidaron. El 9 de mayo de 1936 el Papa Pío XI otorgó la Coronación Pontificia al cuadro de Nuestra Señora, cambiándolo al centro del altar mayor. Presidió la ceremonia EL CARDENAL SANTIAGO COPELLO y vinieron fieles y jesuitas de otras regiones del país. La Santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de los Milagros, fue declarada Patrona de la Provincia Argentina de la Compañía de Jesús.

Fuente:

lunes, 2 de mayo de 2022

ANUNCIAR Informa | Mayo 2022

¡Llegamos a los 30 ejemplares digitales! Y lo celebramos así:

EDITORIAL

En la editorial su director Ignacio Bucsinszky, desde Argentina y con el título: “30 números, 30 editoriales”, en una selección de un párrafo de la misma nos dice: “Hace un tiempo me crucé con una frase, con la cual muchas veces me he sentido identificado, y dice: “Nunca terminas lo que empiezas”. ¿Esto resulta conocido? Yo sé que en este momento más de uno de mis acérrimos lectores se han detenido aquí y han comenzado a recordar alguna cosa que han dejado inconclusa. Lo sé”.

ESTO PASÓ

En esta sección especial destacada, este mes escribe Ignacio Bucsinszky, sobre la tercera obra radiofónica de La Productora, inspirada en Laudato si’, la nota lleva por nombre: “Proyecto BABEL: ¡TERMINADO!” y menciona particularmente la profesionalidad y compromiso del elenco costarricense de once actores de doblaje, de la productora DoblaStudio Producciones, cuyo director Fernando Gutiérrez Porras en alianza con La Productora, lograron terminar antes del lapso programado la edición de los nueve episodio. También destaca que este radioteatro, en algunos sectores de esta Latinoamerica unida, está generando recelo, mucha expectativa y temor por estar presentando once voces, once talentos jóvenes que se están proyectando al mercado internacional gracias a esta radionovela de ciencia ficción, vida extraterrestre, viajes interestelares y conspiración.

POR UN MUNDO MEJOR

Este mes desde México, José Luis Hernández,  músico, comunicador social y productor, nos invita a una reflexión que lleva por título: “Alegría que contagia” y en uno de sus párrafos nos dice: “¿Creemos realmente en la resurrección de Jesús? ¿Somos como Santa María Magdalena que estuvo al pie de la cruz y en cuanto pudo fue a visitar su sepulcro, y corrió para contarle al resto del grupo la buena nueva?”

LA SENCILLEZ DEL AMOR

Rafa Salomón, también desde México, en su sección exclusiva, nos propone en esta oportunidad: Ayudar, hicimos un extracto de la nota y nos dice: “En nuestra sociedad actual hemos sido testigos como se ponen de moda formas de vestir, marcas, bebidas y hasta actitudes. No cabe duda que somos una sociedad influenciable, definida por el consumo. Objetos, alimentos y servicios que se usan para generar ganancias, así el mercado, un intercambio que en ocasiones llega a transformarse en dañino”.

TONO DE FE

Desde Venezuela, el musicólogo, Raúl Jimz, no invita a una reflexión, en esta sección dedicada íntegramente a la música religiosa, este mes cerrando la nota anterior que lleva por título: ¿Profesión, Vocación o Servicio? (segunda parte), en un extracto presenta esta realidad en ese ámbito: “Ahora bien, en lo musical ¿existe alguna diferencia entre alabar, adorar y contemplar a Dios? ¿Qué música de fondo o soundtrack le pondrías a cada ocasión?”

NOTICIAS DE ARCA IBEROAMÉRICA

También desde Venezuela, el fundador y director de ARCA IBEROAMÉRICA, el padre Kike Alaña nos trae en este número del mes de Mayo, se hace mención a las diferentes actividades de las diferentes filiales de esta organización, por ejemplo en ARGENTINA; MÉXICO; CENTROAMÉRICA, VENEZUELA; COLOMBIA Y REPÚBLICA DOMINICANA.

SIN HIPOCRESÍA | EDICIÓN ESPECIAL

En este número especial de 30 ejemplares del boletín digital, la dirección invito a dos personajes de diferentes ámbitos, ambos argentinos: el primero un pionero en la radiodifusión en su provincia y en su área poblacional de influencia, hablamos de un AMIGO con mayúsculas y con todas las letras, al director de FM AARÓN CASTELLANOS, de Esperanza, provincia de santa fe, JORGE DANIEL PARAVANO. Luego otro valiente que acepto el reto, es el cantante y productor musical en el ámbito católico, EDUARDO DACUÑA que nos abrió su corazón y no se guardo nada.

CINE PARA VER EN CASA

Desde Madrid, España, Jorge José López, actor de doblaje y comentarista de cine, todos los meses nos deslumbra con sus presentaciones y comentarios sobre películas que han dejado de ser éxito de recaudación y se han convertido en films de culto, este mes nos regala: “La Misión”, hicimos un extracto de la nota publicada, que nos dice: “La Misión está enfocada desde una perspectiva indudable de simpatía por los logros de las reducciones y hay que relacionarla, sin duda, con el debate teológico-cultural en torno a la liberación cristiana”

CAMINO A EMAÚS

Desde Venezuela, Evelyn Villalobos, productora audiovisual y especialista en Iglesia y Medios, en su sección de este mes nos trae la primera parte de: “En Nota Sacra” haciendo un extracto de la misma, destacamos que: “Desde el concilio Vaticano II la música en la liturgia viene presentando cambios que para algunos es de vital importancia, mientras que para otros sigue siendo un poco más de lo mismo, cuando el Sacrosanto Concilium comenzó la reforma de la liturgia, hace un poco más de 50 años”.

CON-SIENTE-MENTE

Nuevamente desde México, un colaborador que es imposible no estimarlo, ya que su predisposición por participar y sumar contenido con valor, en su sección, el actor, productor musical y cantante, Charly Jilmar, este mes nos invita a reflexionar con su artículo dedicado a las Madres, lleva por título: ¡Lo mejor de la creación! Hicimos un pequeño extracto que dice: “Hoy desde éste humilde espacio rindo homenaje a todas esas mamás que luchan por sus hijos día a día, por aquellas que tal vez tuvieron que trabajar doble jornada para darles lo mejor a sus hijos y nunca se rinden a pesar de las adversidades, no importa el clima, no importa la hora, no importa el día, ellas siempre al pie del cañón al pendiente de sus pequeños tesoros”.

MEMORIA RETRO

Desde ESPAÑA, quien les está narrando ahora, Alfredo Musante, editor en jefe de ANUNCIAR Informa, los invito que viajemos juntos a la década de los 70, y nos detengamos en 1976: en las serie de tv de ese tiempo les dejo una que fue y seguirá siendo un éxito: Starsky y Hutch, Serie de TV que se emitió entre 1975-1979, con 5 temporadas y 92 episodios. Puso de moda un género que, en realidad, nunca ha dejado de estar en la palestra: el policíaco. Sus particulares protagonistas supieron llegar a un público deseoso de encontrarse con ciertos referentes televisivos a los que poder admirar y aplaudir.

En tecnología, les recuerdo un dispositivo, una consola de juego que se llamo “Telstar” nació en 1976, algunos años después de la salida de Magnavox Odyssey o de Atari Pong, lo que le permitió lanzarse con algunas mejoras técnicas y adaptarse a lo que el mercado estaba buscando lo cual, junto a su precio, que era sólo de 50 dólares, le convirtió en todo un éxito de ventas a lo largo de sus años de vida y de las diferentes versiones de la misma que salieron a la venta.

Siguiendo en esta línea tecnológica, cerramos la sección con un video casetes que llevaba por nombre “VHS”, este invento de Panasonic revolucionó la forma de ver películas en casa. Desde su aparición en 1976, hasta su progresiva sustitución por el DVD en los años 2000, el VHS fue el sistema de grabación y reproducción de vídeo más utilizado en todos los hogares.

Y por último mi recomendación de libros, este mes les traigo del recuerdo y recomiendo uno que lleva por nombre: El Eternauta II, en el mes de diciembre del oscuro 1976, comenzaba en la Argentina, en el Libro de Oro de Skorpio N° 2, la publicación de la segunda parte del Eternauta, a cargo del mismo equipo creativo de la primera: los inmensos Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López. Muy poco tiempo después, el guionista desaparecía secuestrado por la Dictadura y el dibujante partía al exilio para salvar la vida de su propio hijo. Y esta historieta, que es considerada una lección artística –plagada de ambigüedades y contradicciones, de hondos matices– acerca de cómo pueden y deben encararse la aventura y la alegoría.

Estas son las novedades de este mes de Mayo, de esta edición especial de 30 números de ANUNCIAR Informa, una publicación independiente, libre, donde realmente no se hace censura y todos son libres de expresar y comentar lo que dicte su corazón.-

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EL PAPA MÁS GRANDE DE LA HISTORIA NO QUERÍA SER PAPA

Monte Caelio, 590. Bien entrada la noche en Roma y sus alrededores, todavía hay quien no duerme en el Monasterio de San Andrés. El padre Gregorio prepara su equipaje iluminado por pequeña vela: muy poca ropa y muchos libros. Debe darse prisa. La escolta que lo llevará a Roma no tardará en llegar. ¿Quién tuvo la loca idea de elegirlo como sucesor del Santo Pontífice? ¿Él, pequeño monje de nada en absoluto? Pero de eso la gente no quiere saber nada. Hasta la carta que envió al emperador para defender su caso fue interceptada. Terminado el equipaje, el monje coge sus alforjas y sale de puntillas del monasterio.

Toma el camino que desciende del cerro en dirección opuesta a la ciudad del trono de San Pedro. Afortunadamente, la luz de la luna llena le da buena visibilidad. Con suerte, llegará al pueblo antes del amanecer. Poco tiempo después se escucha el toctotoc de un pequeño burro en el que va montado una persona que le resulta familiar. Trota silenciosamente hasta alcanzarlo.

– Es muy tarde para un paseo nocturno, ¿no crees? – le pregunta el padre Valentín, frenando el paso de su montura.

Claro. ¿Quién, aparte de Valentín, un amigo fiel y padre superior del monasterio, podría haber adivinado exactamente a dónde se dirigía? Gregorio sabe que no puede huir, cargado como está. Pero no se detiene.

– Sabes tan bien como yo que no soy digno de esta tarea. Ni siquiera soy obispo. Elegí la vida monástica para servir a Dios con humildad y paz.

Para su sorpresa, Valentín no intenta razonar con él ni se interpone en su camino. Al contrario, desmonta de su montura y camina junto a él.

– Sin embargo, te niegas al camino por el que te envía, comenta este último.

– No fue Dios sino los hombres quienes me eligieron.

– Tu claridad mental te ha convertido en el mejor apocrisiario (representante de la Iglesia de Roma) en Constantinopla. Roma está en peligro. Tu dones para mediar estos conflictos son necesarios. ¿No lo entiendes?

Las palabras de Valentín no dejan indiferente a Gregorio, pero se resiste a creer que es él el que Roma necesita. Los desbordes del Tíber, la peste, los lombardos que esperan la oportunidad de volver a atacar ¿Qué puede hacer él para resolver ese caos?

– Solo se me da bien rezar y escribir obras pías. ¿Cómo puedo hacer esto desde el trono de San Pedro?

Esta vez, Valentin frunce el ceño.

– Si te entiendo correctamente, ¿quieres servir a Dios pero solo de la manera que más te convenga? Cuidado Gregorio, esto difícilmente suena a humildad. Recuerda servir al Señor según su voluntad, no la tuya.

Estas palabras despiertan en Gregorio el recuerdo de su consagración a Dios, y finalmente se detiene. Su voto no fue solo un voto de servicio, sino también de obediencia. Ya sea por miedo o por deseo de consuelo, este escape lo hizo aún más indigno de Dios de lo que ya lo había sido. ¡Ah, qué tonto! Aquí está rojo de vergüenza ante el Dios que tanto ama.
Sin embargo, la angustia no lo abandona. Ciertamente, con su experiencia como asesor del difunto Papa, sabe qué esperar, pero no logra imaginar cómo resolver tales conflictos.

– No tengas miedo, le dice su fiel amigo. Nunca estarás solo.

Se escuchan gritos en la cima de la colina y las luces de las antorchas aparecen cerca del monasterio. Le buscan para acompañarle a Roma.

– Señor, piensa, iré a donde tú quieras. Así que, por favor, no abandones a tu indigno servidor.

A pesar de su desgana inicial, Gregorio I nunca falló en su deber como Papa. Murió el 12 de marzo de 604 y fue canonizado cincuenta años después, tras una vida de devoción a los enfermos, reformas litúrgicas, negociaciones de paz y propagación de la fe más allá de las fronteras.

Junto a san Agustín, san Ambrosio y san Jerónimo, es uno de los primeros doctores de la Iglesia. Al ocupar su lugar en el trono de San Pedro, este Papa se hizo servidor de todos.

Fuente:

SANTA JUANA DE ARCO

Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomodada, la infancia de Juana de Arco transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, primogénito de Carlos VI de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés, y que provocó la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas. A los trece años, Juana de Arco confesó haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.

En 1428 viajó hasta Vaucouleurs con la intención de unirse a las tropas del príncipe Carlos, pero fue rechazada. A los pocos meses, el asedio de Orleans por los ingleses agravó la delicada situación francesa y obligó al delfín a refugiarse en Chinon, localidad a la que acudió Juana, con una escolta facilitada por Roberto de Baudricourt, para informar a Carlos acerca del carácter de su misión. El príncipe Carlos, no sin haberla hecho examinar por varios teólogos, accedió al fin a confiarle el mando de un ejército de cinco mil hombres, con el que Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans (8 de mayo de 1429). A continuación realizó una serie de campañas victoriosas que franquearon al delfín el camino hacia Reims y permitieron su coronación como Carlos VII de Francia (17 de julio de 1429).

Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430. Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo, con lo cual se pretendía presentar a Carlos VII de Francia como seguidor de una bruja para desprestigiarlo. Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; pese a que ella había defendido siempre su inocencia, acabó por retractarse de sus afirmaciones, lo cual permitió conmutar la inicial sentencia de muerte por la de cadena perpetua.

Días más tarde, sin embargo, recusó la abjuración y reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán. Durante unos años corrió el rumor de que no había muerto quemada en la hoguera, ya que habría sido sustituida por otra muchacha, para casarse posteriormente con Roberto des Armoises. En 1456, Juana de Arco fue rehabilitada solemnemente por el papa Calixto III, a instancias de Carlos VII, quien promovió la revisión del proceso. Considerada una mártir y convertida en el símbolo de la unidad francesa, fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920, año en que Francia la proclamó su patrona.

Ayudar

“Todo ser humano es creado a imagen de Dios y redimido por Jesucristo y, por lo tanto, es de un valor incalculable y digno de respeto como miembro de la familia humana”. Este es el principio fundamental de la enseñanza social católica. Toda persona - prescindiendo de raza, sexo, edad, patria, religión, inclinaciones sexuales, empleo o nivel económico, salud, inteligencia, éxitos o cualquier otra característica diferenciadora –es digna de respeto.

No es lo que uno hace o tiene lo que da derecho al respeto, lo que establece la dignidad de uno es sencillamente el ser una persona humana. Dada esa dignidad, la persona humana en la visión católica nunca es un medio, es siempre un fin. A veces no conocemos la profundidad de lo que nos presenta la doctrina social católica, respeto, dignidad y ayuda a nuestro prójimo.

En nuestra sociedad actual hemos sido testigos como se ponen de moda formas de vestir, marcas, bebidas y hasta actitudes. No cabe duda que somos una sociedad influenciable, definida por el consumo. Objetos, alimentos y servicios que se usan para generar ganancias, así el mercado, un intercambio que en ocasiones llega a transformarse en dañino. Hace algunos años, nadie usaba el plástico, todo era vidrio y empaques sencillos.

La moda se impuso y comenzamos a usar el plástico en todo momento, tanto que nuestro planeta se ha puesto en riesgo por causa de los polímeros, indudablemente estamos hablando de una decisión mundial que se convirtió en moda, la cual ha puesto en peligro una gran cantidad de especies y también nuestro alimento. Se han dado cuenta que el abuso de plástico no es bueno, ahora regresamos al vidrio y a materiales biodegradables, una decisión mundial que indudablemente nos beneficia, pero que no podemos ignorar que ha regresado como respuesta y también como tendencia.

Ayudar es algo que aun no se ha normalizado, quienes lo hacen son el centro de burlas, mal interpretaciones y hasta de poner en dudas sus acciones. El ser humano es complejo y criticamos todo; porque se hacen las cosas y también porque no, somos muy difíciles y en ocasiones hasta contradictorios. La doctrina social nos recuerda que debemos ayudarnos, que es la forma en la que podemos comprender a plenitud la palabra hermano, hermana. El cuerpo de la doctrina social católica comienza con la persona humana, pero no termina ahí.

Los individuos tienen su dignidad personal; pero el individualismo no tiene lugar en el pensamiento social católico. El principio de la dignidad humana da a la persona el derecho a la pertenencia, como miembro, a una comunidad, la familia humana. Jesucristo fue poco entendido en su tiempo, tanto que le crucificaron porque no entendieron su mensaje. Desde el lugar en el que te encuentres te invito a que si está en tus posibilidades ayudemos, compartamos y por decirlo de una forma coloquial: Pongamos de moda ayudar.

Para ANUNCIAR Informa (AI)
Desde México
Rafael Salomón

-Este artículo esta publicado en el boletín digital, número 30, que corresponde al mes de Mayo de 2022.

NUESTRA SEÑORA DE LUJAN

La historia comienza en el siglo XVII cuando Antonio Farías Saa, un hacendado portugués afincado en Sumampa (Santiago del Estero), le escribió a un amigo suyo de Brasil para que le enviara una imagen de la Virgen en cuyo honor quería levantar una ermita. El amigo le envió dos, la que le había sido encargada y otra de la Virgen con el Niño Jesús. Al llegar a Argentina, ambas imágenes fueron colocadas en una carreta y partieron desde Buenos Aires a Santiago del Estero pero al llegar a las proximidades del río Luján la carreta se detuvo por una fuerza misteriosa contra la que no pudieron las dos yuntas de bueyes que la arrastraban. Eso hizo que el boyero decidiera aliviar el peso de la carga.

A pesar del escaso tamaño de la Virgen, en el momento que bajaron el cajoncito que la transportaba, los bueyes insinuaron la posibilidad de reanudar la marcha, por lo que intentaron acomodarla nuevamente entre la carga pero, al subirla, nuevamente la carreta tornó a detenerse. Descendida por segunda vez la imagen, una vez más el vehículo pudo andar. Parecía imposible que el pequeño envoltorio y su mínimo peso impidieran mover la carreta. El boyero entendió entonces que, lo único que podía impedir la continuidad de la marcha, era el deseo de la Virgen de quedarse en ese lugar. Los hombres comprendieron que estaba ocurriendo algo milagroso. Al ver que la Virgen no quería marcharse se dirigieron a la casa más cercana, la de don Rosendo. La familia se emocionó al ver la imagen y la colocaron el su casa, la noticia corrió por toda la región, y se enteraron hasta en Buenos Aires. Las personas empezaron a viajar al lugar, entonces don Rosendo construyó una pequeña capilla, entre los pajonales de la pampa, y además le dedico a la Virgen un negrito para cuidarla y encargarse de mantener encendida una lámpara al pie del oratorio que, cada vez fue más popular a raíz de los milagros que, según relata Manuel, comenzaron a registrarse.

En este lugar permaneció la virgencita desde 1630 hasta 1674. La tradición nos dice que Manuel, realizaba curas milagrosas con el sebo de las velas de la capilla y relataba a los peregrinos los viajes de la Santa Virgen, que salía de noche para dar consuelo a los afligidos. Manuel guardaba de los viajes de la Señora los abrojos se desprendían del vestido de la Virgen. Con los años, don Rosendo falleció y el lugar quedo casi abandonado, pero éste hombre fue siempre fiel y continuó al servicio de la Virgen. Doña Ana Mattos, viuda de Siqueyras era una señora que tenia gran cantidad de tierras a orillas del río Luján, ella quería llevar la imagen a su casa y realizarle una capilla, para ello en el año 1674, habló con el Cura Juan de Oramas, administrador de los bienes de don Rosendo y la colocó en su casa, pero la Santa Virgen desapareció y la encontraron en su antigua ermita (capilla), doña Ana volvió a llevar la imagen a su casa y por segunda vez regresó a la estancia de don Rosendo.

La dama consultó entonces a las autoridades eclesiásticas y civiles, quienes viajaron al lugar y examinaron lo sucedido, esta vez la Virgen fue trasladada en una devota peregrinación y en compañía de Manuel. Desde ese momento la imagen no retornó más a su antigua capilla. Doña Ana donó el terreno para la realización del nuevo templo en el año 1677 lugar en donde actualmente se encuentra la hermosa Basílica de Luján. El clérigo don Pedro de Montalbo estaba muy enfermo y desahuciado, en 1684 viajó a Luján, casi moribundo fue llevado a la capilla. El Negro Manuel le ungió el pecho con el sebo de la lámpara que ardía en el altar y le dio de beber una infusión con abrojos de los que solía desprender del vestido de la Virgen. Don Pedro sano milagrosamente y agradecido se quedo como primer capellán, de lo que es hoy la Basílica de Luján.

ESTAR EN PAMPA Y LA VÍA LA FRASE DE UN LUGAR QUE YA NO EXISTE

Luego de que Juan Manuel de Rosas fuera vencido por Justo José de Urquiza en la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, los terrenos de Buenos Aires que le habían pertenecido pasaron a manos del Estado. La mayor superficie, en Palermo y Belgrano, se convirtió en Parque 3 de febrero, que en su nombre recuerda la fecha de aquella batalla. El inmenso pulmón de la ciudad se inauguró en 1875. Al año siguiente comenzó a funcionar el Hipódromo Argentino -también llamado Hipódromo de Palermo- en las avenidas Vértiz (hoy Libertador) y Dorrego. En 1877, en el rincón más alejado de aquellas tierras confiscadas se alzó uno nuevo: el Hipódromo Nacional o Hipódromo de Belgrano. Estaba ubicado en el sitio donde hoy se emplaza el espacio conocido como BARRIO RIVER. De hecho, el trazado curvo de la calle Victorino de la Plaza permite establecer cuál era uno de los codos de la pista. El restante se ubicaba donde hoy se encuentra el estadio Monumental de RIVER PLATE.

El Hipódromo de Belgrano fue centro de reunión social y deportiva durante años, por más que estaba alejado del centro. Para llegar hasta el mencionado circo de carreras, las posibilidades eran viajar en tren del Ferrocarril Central Argentino (que al nacionalizarse se convirtió en el Mitre) hasta las Barrancas de Belgrano. Desde allí, caminar o tomar el tranvía a caballo en Pampa y Montañeses, junto a las vías de ferrocarril. La alternativa era el tranvía de la compañía The Buenos Aires and Belgrano Tramways que salía de Plaza de Mayo y terminaba su recorrido en las actuales Libertador y Monroe, a escasa distancia del hipódromo. Esta variante era aprovechada por aquellos que no estaban cerca de las estaciones del ferrocarril. Por ejemplo, le convenía a los que se encontraban en las cercanías de las avenidas Santa Fe y Pueyrredon (que se llamaba entonces Centro América).

El tranvía de la compañía Anglo, que transportaba a los usuarios de Barrancas de Belgrano al Hipódromo, ida y vuelta. El tranvía de la compañía Anglo, que transportaba a los usuarios de Barrancas de Belgrano al Hipódromo, ida y vuelta. Fuente: Archivo - Crédito: De la Revista Caras y caretas. A fines del siglo XIX, la mencionada compañía de tranvías, perteneciente a la familia Billinghurst, resolvió dar de baja y no renovar su concesión en el tramo que unía Barrancas de Belgrano con el hipódromo. El motivo fue que los apostadores preferían bajarse en las barrancas y caminar las doce o quince cuadras hasta el circo de carreras, con tal de no pagar una tarifa más alta para acceder a ese tramo final.

En 1897 se iniciaron los ensayos de tranvías eléctricos. La red comenzó a extenderse y en 1903 se inauguró un trayecto del eléctrico a Belgrano, más precisamente a Pampa y Vértiz. El negocio había remontado y la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina (que absorbió a The Buenos Aires and Belgrano Tramways) volvió a tomar la concesión hasta el hipódromo. Pero como una línea autónoma que se tomaba en Pampa y Montañeses y lucía un cartel en su frente que indicaba el destino: Hipódromo Nacional. Al finalizar la jornada hípica, eran varios los desafortunados que habían perdido todo el dinero que habían llevado y ni siquiera contaban con una suma para volver a sus hogares. Lo único que tenían era el boleto de regreso a Pampa y la vía, donde quedaban varados. Allí solían vender alguna pertenencia para recaudar el dinero que necesitaban para continuar su camino. Ese es el motivo por el cual, la frase "estar en Pampa y la vía" describe la situación del que se ha quedado sin dinero.

En 1926 cerró sus puertas el Hipódromo Nacional y se perdió un ingrediente fundamental que permitió gestar la popular frase. El 3 de noviembre de 1935 a las ocho de la noche, aquel tranvía de la Anglo que depositaba a los burreros en Pampa y la vía realizó por última vez el recorrido. De esa manera, desapareció otro de los componentes esenciales de la frase. Ahora, en 2019, las vías del tren del Ferrocarril Mitre han sido elevadas para eliminar barreras y mejorar la circulación. El Viaducto Mitre pasa por las alturas. Por lo tanto, ya ni siquiera nos queda el cruce de Pampa y la vía.

Fuente:

LA BATALLA DEL MAR DEL CORAL

En Abril de 1942 era un gran mes para los sueños expansionistas del Imperio Japonés. El Mikado controlaba en el continente parte de China, Corea, Indochina, Indonesia, Malasia, Singapur y Birmania; en Oceanía disponía de las Filipinas, las Islas Marshall, Islas Gilbert, Islas Palau, Islas Marianas, Wake, Nueva Bretaña, Islas Salomón y había comenzado la invasión de Nueva Guinea. Su siguiente objetivo era un sueño que Japón perseguía desde hacía décadas: Clavar la bandera del Sol Naciente en Australia. Pero para ello era necesario despejar los arrecifes y el Mar del Coral. “Operación MO” fue el nombre con que los japoneses denominaron a la campaña del Mar del Coral. El plan básicamente era seguir consolidando posiciones en Nueva Guinea y Rabaul, para luego avanzar sobre Nueva Caledonia, las Islas Fidji y Samoa, y por último asegurar el cerco naval sobre Australia ocupando Tulagi y las Islas Salomón Meridionales. Durante ese trayecto supuestamente los portaaviones estadounidenses tendrían que hacer aparición y los japoneses tendrían oportunidad de destruirlos.

La Flota Imperial Japonesa estaba compuesta para la operación por tres portaaviones, los pesados Shokaku y Zuikaku, y el ligero y ya anticuado Shoho. Les acompañaban seis cruceros, siete destructores y el petrolero de abastecimiento Toho Maru. Un total de 23 navíos disponía el contraalmirante Chuichi Hara al mando de todos estos, ayudado por el vicealmirante Takeo Takagi de la 5ª División de Portaaviones con el Shokaku y Zuikaku, más el Grupo de Escolta del almirante Arimoto Goto con el Shoho y la Fuerza de Submarinos del capitán Noburu Ishizaki. Dos batallas distintas tenían en mente los japoneses una vez que se lanzaran al Mar del Coral. En un principio la misión de la flota era desembarcar a un contingente en Port Moresby, capital de Nueva Guinea para completar el asedio sobre la isla y otra sección ocupar Tulagi más los archipiélagos cercanos. Mientras se hacía eso, los japoneses esperaban atraer a la flota americana, si fuese posible con portaaviones, para hundirlos. Por eso mismo la Marina Imperial Japonesa tenía al inicio de la Operación MO un total de 53 barcos, los cuales se irían reduciendo para invadir sus respectivos objetivos mientras los restantes se preparaban para hacer frente al enemigo. Un plan perfecto.

Si Japón conseguía la victoria en la batalla, Australia quedaría aislada de Estados Unidos y Europa, con lo cual no tendría más remedio que pedir la paz, lo que daría a la larga el triunfo al Eje. Por una suerte casual del destino, el 17 de Abril de 1942 los servicios secretos estadounidenses habían conseguido descifrar el código japonés “Púrpura (Purpple)” y averiguar todo los movimientos y planes nipones que tenían proyectados sobre el Mar del Coral. Como no cabía esperar, se avisó inmediatamente a la persona más idónea en el Pacífico, Nimitz. A pesar de conocer los planes del enemigo, la situación de los Aliados no era muy propicia para llevar una incursión en el Mar del Coral. Australia para empezar carecía de aviación. Los portaaviones americanos USS Hornet y USS Enterprise regresaban de una incursión sobre Tokyo y el portaaviones USS Saratoga se encontraba en reparaciones. Comprendiendo las escasas fuerzas navales de las que disponía, Nimitz ordenó a otras escuadras mucho más lejanas en diversos frentes del Pacífico que viniesen, arriesgándose de ese modo a que llegara la flota japonesa antes que ellos. De Pearl Harbor salió la Task Force 11 con el portaaviones USS Lexington, dos cruceros pesados y cinco destructores; al mismo tiempo en el Mar del Coral se reunía a la Task Force 17 con el portaaviones USS Yorktown, tres cruceros pesados, seis destructores y un buque cisterna.

Al amanecer del 8 de Mayo de 1942 los aviones de reconocimientos norteamericanos y japoneses despegaron de sus respectivos portaaviones casi simultáneamente para localizarse unos con otros. A las 8:15 horas de la mañana el reconocimiento estadounidense informó de que los portaaviones japoneses se hallaban a 175 millas al Oeste de la Task Force 17. Un poco después el reconocimiento nipón también informó a los suyos de la posición de los norteamericanos. Ambos bandos se había encontrado mutuamente. Entre las 9:00 y 9:25 horas, despegaron del USS Yorktown 24 SBD Dauntless, 9 Devastator y 2 cazas Wildcat, pero cinco minutos más tarde se dificultó el despegue del USS Lexington porque otro piloto de reconocimiento transmitió un mensaje erróneo sobre otra posición diferente de los barcos japoneses, pasado esto, echaron proa al cielo con un margen de retraso considerable. Los japoneses más favorablemente pusieron en el aire sus aviones también, para ello contaban con 122 aparatos, mientras que los americanos 121, número totalmente igualado para que el Mar del Coral pudiese convertirse en la primera batalla entre portaaviones de la Historia.

Cuando los SBD Dauntless llegaron a la altura de la flota japonesa, decidieron esperar cubriéndose en las nubes a la espera de los Devastator. Sobre las 10:57 los estadounidenses comenzaron el ataque. El portaaviones Zuikaku lanzó cazas Zero en el aire y se protegió con una densa pantalla de fuego desde su artillería antiaérea, eso hizo que los norteamericanos cambiaran el objetivo hacia el portaaviones Shokaku. Los Dauntless picaron contra el Shokaku y le impactaron con una bomba en la banda de estribor que provocó un incendio en el combustible y otra bomba en el taller de reparaciones de popa. A las 11:07 un grupo de 11 torpederos Devastator atacaron al Shokaku sin resultado, aunque un Dauntless logró encajarle otra bomba en la cubierta. Los aviones norteamericanos se retiraron sin haber hundido un sólo barco, sin embargo aunque el Shokaku siguió flotando y sus incendios fueron apagados, su comandante ordenó llevarlo a Truk para repararlo. Por culpa de la metralla e incendios murieron 108 japoneses.

En el mismo instante en que estaba finalizando la incursión americana sobre la flota japonesa, un grupo nipón de 33 bombarderos en picado Aichi Val, 18 torpederos Nakajima y 18 cazas Zero localizaron a los portaaviones enemigos USS Lexington y al USS Yorktown. En cuanto los portaaviones americanos vieron lo que se les venía encima empezaron a escupir fuego con todo su potencial antiaéreo, ya que apenas contaban con cazas porque en aquel momento se encontraban de regreso desde la zona de los portaaviones japoneses. A las 11:18 horas los Nakajima lanzaron varios torpedos contra los dos portaaviones, esquivando el USS Yorktown esquivó ocho con hábiles maniobras a la vez que también evitó las bombas que le cayeron en picado. En cambio al USS Lexington le lanzaron torpedos a distancias más próximas imposibles de esquivar, por eso dos le impactaron en la banda de babor y en la de estribor.

Después del ataque con torpedos los bombarderon en picado encajaron al USS Lexington dos bombas en la cubierta, rompiéndole una de ellas la sirena de emergencia del barco que avisaba a los marineros del peligro. El último ataque se realizó contra el USS Yorktown que recibió la explosión en la superfície de una bomba de 400 kilogramos, artefacto que le atravesó hasta la cuarta cubierta. Cuando se retiraron los japoneses el USS Lexington estaba muy mal herido e imaginaron que se hiría a pique en custión de horas. Caída la noche del 8 de Mayo de 1942, la Batalla del Mar del Coral había finalizado. Una de las consecuencias más inmediatas a la batalla, es que aunque la victoria fue sin duda de Japón, el Imperio del Sol suspendió el asalto a Port Moresby, lo que permitió a Estados Unidos y Australia respirar para reorganizarse. Estados Unidos tuvo unas pérdidas bastante considerables. Le fueron hundidos el portaaviones pesado USS Lexigton, el destructor USS Sims y el buque cisterna USS Neosho; además de tener 659 muertos y 69 aviones derribados. Japón en la Batalla del Mar del Coral sufrió la pérdida de un portaaviones ligero y anticuado de escaso valor, el Shoho. Paralelamente murieron 700 japoneses y 77 aviones fueron derribados.

Una vez más, al igual que en Pearl Harbor, los Estados Unidos sufrieron una derrota militar naval en el Mar del Coral. La pérdida del portaaviones pesado USS Lexington, “Lady Lex” conocido por los marineros, supuso un duro golpe para la ya baja moral de los Estados Unidos. Daba la impresión de que ganar a los japoneses fuese algo imposible. Los japoneses calificaron la batalla como un éxito, algo que indudablemente lo era.

Sin embargo las órdenes desde Tokyo fueron las de suspender la expansión japonesa en el Mar del Coral hasta que la flota de Estados Unidos no hubiera quedado más reducida. Tal decisión política fue un error estratégico que Japón lo pagaría muy caro, ya que en esos mares tenía superioridad y sobretodo bases aéreas por las distintas islas desde donde protegerse. Sin embargo la nueva política de Tokyo iba a ser erróneamente abandonar esa zona segura, para viajar al Pacífico Central, concretamente a la Isla de Midway, batalla en la que cambiarían las tornas en Junio de 1942. Independientemente del resultado del encuentro, la Batalla del Mar del Coral supuso el nacimiento de una nueva doctrina de enfrentamiento naval consistente en el uso por parte de ambas flotas de los portaaviones para hundirse.