miércoles, 28 de junio de 2017

JUANA MANSO

JUANA PAULA MANSO DE NORONHA, fue una escritora, traductora, periodista, maestra y precursora del feminismo en Argentina, Uruguay y Brasil. En literatura es considerada como una de las precursoras de la novela hispanoamericana junto a EDUARDA MANSILLA, MERCEDES MARÍN, ROSARIO ORREGO, GERTRUDIS GÓMEZ DE AVELLANEDA, JULIA LÓPEZ DE ALMEIDA, CLORINDA MATTO DE TURNER, MANUELA GORRITI Y MERCEDES CABELLO DE CARBONEDA. Nació el 26 de junio de 1819, en un hogar de clase media alta, su padre, José María Manso, inmigrante andaluz, ingeniero y agrimensor, casado con Teodora Cuenca, una joven porteña de ascendencia hispánica. Se formó en un ambiente familiar partidario de las ideas de Mayo, su padre participó de las batallas por la Revolución de 1810, luego fue partícipe del Gobierno Unitario de Bernardino Rivadavia, lo cual impulsó la creación de la Sociedad de Beneficencia Educativa, con el fin de fundar las escuelas de las Catalinas, y la de Montserrat. Esto les trajo muchos trastornos futuros porque, en 1839, JUANA MANSO, con 20 años, emigra a Montevideo por las persecuciones que su familia recibe durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas.

Convencida de que la educación era clave en la emancipación, se ocupó de promover la escolarización en general y de manera particular la escolarización de la mujer. Abogó por la educación popular, gratuita, metódica, mixta, científica y abierta a todas las clases sociales y se la considera iniciadora de un movimiento de coeducación como modalidad que parte del reconocimiento de igualdades entre varones y mujeres. En 1841 en dos habitaciones de su casa JUANA MANSO funda el Ateneo de las Señoritas en Montevideo, allí enseñaba a las jóvenes y señoras del Uruguay en aritmética, lectura, labores, cuidado de los modales de las damas, lecciones de moral, gramática, francés, piano, canto y dibujo. De todos los rincones llegaban a estudiar allí. José Mármol, su amigo, la insta a escribir en diarios regionales y es allí, como identificada con el romanticismo de Esteban Echeverría, publica semanalmente poesías bajo diferentes seudónimos. Uno de los seudónimos utilizados fue "UNA JOVEN ARGENTINA" con el cual publicó una traducción de la novela en francés "El Egoísmo y la amistad o los defectos del orgullo" Manuel Oribe sitia Montevideo en 1842 y toda la familia Manso tuvo que exiliarse nuevamente, esta vez en Brasil. Allí publica historias y tratados filosóficos, pero la difícil situación económica hace que en 1843 regresen a Montevideo, pues es nombrada directora de una escuela de niñas.

Publica las poesías “Una tumba” y “Una lágrima para ella” en El Nacional y un Manual para la educación de niñas. Contrae matrimonio con Francisco de Sáa Noronha, un violinista apenas discreto que la hizo incursionar por giras en Estados Unidos, Cuba y Brasil. Con él tiene dos hijas. Junto a su esposo, Manso escribió obras teatrales, obteniendo varios éxitos. Durante su estancia en Brasil funda el periódico O JORNAL DAS SENHORAS. Modas Literatura, Bellas Artes, Teatro y Crítica (publicado entre 1852 y 1854) considerado el primer periódico feminista latinoamericano. Publica en este periódico en forma de folletín Misterios del Plata, desde el 4 de enero hasta el 2 de junio de 1852. También una serie de notas tituladas "Emancipación moral de la mujer" privilegiando la acción y definición de la misma como sujeto social y no como víctima de las circunstancias. También publica artículos contra el racismo y la esclavitud, partituras, poemas y crónicas de viaje. Al enterarse de la muerte de su padre que hasta ese momento hacía de mecenas, su esposo la abandona y con sus dos hijas regresa a Buenos Aires luego de la caída de Rosas.

En 1854 funda el 1 de enero en Buenos Aires el semanario "Álbum de Señoritas" periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatros. Hay artículos sobre la emancipación de la mujer, la educación popular, filosofía, homeopatía, relatos de viajes por el interior de América, notas sobre avances científicos, ataques a la iglesia y comentarios en tono irónico sobre modas. Y como folletín la novela La familia del Comendador. La publicación no tiene éxito y cierra en el octavo número. En 1859, el escritor José Mármol la presenta a Domingo F. Sarmiento, quien la promovería a directora de la Escuela Normal Mixta Nº1, en el barrio de Monserrat. Al poco tiempo, se hizo cargo de los "Anales de la Educación Común", órgano creado por Sarmiento para difundir su política educativa. Manso difundía ideas de avanzada, apelando a la reflexión educativa en contra de la pedagogía del castigo. Mientras tanto, se dedicó a traducir obras que le pedía Sarmiento, a realizar obras de difusión cultural y a seguir escribiendo. Entre otros textos, en 1862 redactó el "Compendio de historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata", un manual para difundir en las escuelas.

En 1864, junto con Eduarda Mansilla, fundó "La Flor del Aire", periódico literario dedicado a la mujer, que dirigía Lope del Río. Con el seudónimo "Dolores" escribió "Mujeres ilustres de América del Sud", con el propósito de rescatar la vida y las luchas de las mujeres por la independencia y la libertad. El relato "Margarita" reflejaba la hipocresía de las relaciones familiares en el siglo XIX. Con la llegada de Sarmiento a la presidencia, en 1868, fue la primera mujer vocal del Departamento de Escuelas y luego de la Comisión Nacional de Escuelas. Fundó más de 30 escuelas e introdujo el inglés y los concursos de méritos. En una conferencia sobre la "Reforma Religiosa en Europa", dada en Chivilcoy, fue agredida. En compensación recibió notas de desagravio de Sarmiento y de Mary Mann, esposa de Horace Mann Sr., quienes habían establecido en Massachusetts la educación popular y de la mujer, como una prioridad para promover la docencia femenina, su trabajo y su ascenso social, y como consecuencia, el de su familia. La correspondencia con Mary Mann se prolongó hasta 1872.

"Quiero probar que la inteligencia de la mujer, lejos de ser un absurdo o un defecto, un crimen o un desatino, es su mejor adorno, es la verdadera fuente de su virtud y de la felicidad doméstica. La sociedad es el hombre: él solo ha escrito las leyes de los pueblos, sus códigos; por consiguiente, ha reservado toda la supremacía para sí; el círculo que traza en derredor de la mujer es estrecho inultrapasable, lo que en ella clasifica de crimen, en él lo atribuye a la debilidad humana; de manera que, aislada la mujer en medio de su propia familia, de aquella de que Dios la hizo parte integrante, segregada de todas las cuestiones vitales de la humanidad por considerarse la fracción más débil, son con todo obligadas a ser ellas las fuertes y ellos en punto a tentaciones, son la fragilidad individualizada en el hombre".

Durante 1864 crea con Eduarda Mansilla el semanario "Flor del Aire", teniendo a su cargo la sección “Mujeres Ilustres de la América del Sur”. En él rescató la vida de mujeres que lucharon por la independencia y libertad como el Alférez Manuela Pedraza, la Teniente Coronel Juana Azurduy y Encarnación Sanguinet de Varela. También escribió el drama teatral "La Revolución de Mayo de 1810", y el relato "Margarita", en donde reflejaba la hipocresía de las relaciones de pareja en el siglo XIX. En 1865 escribe “La escuela de Flores”, en el que critica duramente a los gobiernos latinoamericanos por no destinar los fondos suficientes a la educación. Con Sarmiento como presidente, fundó 34 escuelas con bibliotecas públicas. Junto a esto introdujo el inglés, las planillas por asistencia, la realización de concursos para los puestos directivos, promovió un proyecto de profesionalización docente en la legislatura de Buenos Aires. Distribuyó Los Anales, fue la primera mujer vocal del Departamento de Escuelas en 1869. En 1871, fue incorporada por Nicolás Avellaneda en la Comisión Nacional de Escuelas, siendo la primera mujer que ocupó ese cargo.

Por su condición de mujer los diarios y publicaciones la atacaron constantemente, hasta el punto de denigrarla nombrándola con epítetos salvajes. Eso quebrantó su salud. Enferma y cansada muere a los 55 años de hidropesía, enterrada en el Cementerio británico porque se negó a recibir la extremaunción. Sus amigos vieron en esta última voluntad una muestra de su coherencia entre sus pensamientos y su modo de vivir y morir. Recién en 1915, sus restos fueron trasladados al panteón de Maestros del Cementerio de la Chacarita de Buenos Aires. La poetisa Juana Manuela Gorriti despidió sus restos y en su oratoria aclamó "Juana Manso gloria de la educación, sin ella nosotros seríamos sumisas, analfabetas, postergadas, desairadas. Ella es el ejemplo, la virtud y el honor que ensalza la valentía de la mujer, ella es, sin duda, una mujer".

¿QUE SON LOS PATRIARCADOS?

El patriarcado es un grupo de diócesis que hacen referencia a un obispo que tiene el título de patriarca. Se definen como patriarcal tanto a las diócesis como a las iglesias que son sede del patriarcado y del patriarca. En la actualidad, la Iglesia Católica tiene dos clases de patriarcas: reales y nominales. Entre los primeros se reconocen algunas sedes orientales, alrededor de las cuales se organiza un determinado rito, y entre los segundos hay tres patriarcados latinos. En la Iglesia de rito latino se extendió la costumbre de llamar patriarcado a las sedes cuya fundación se debiera a uno de los apóstoles o evangelistas. En Italia se le trata de Patriarca al arzobispo de Venecia (sede fundada por San Marcos) y en Portugal al arzobispo de Lisboa (dignidad otorgada en el siglo XVIII); ambos títulos son meramente nominales y sin ningún poder jurisdiccional en sus respectivas naciones. Además, el arzobispo de la sede de Jerusalén también recibe la dignidad de Patriarca. Los Patriarcas orientales son elegidos por los obispos de sus respectivos ritos, con la aprobación del Papa, quien les entrega el palio simbólico de su dignidad. Es de destacar que el papa Benedicto XVI no adoptó el título de «Patriarca de Occidente», como prueba de la voluntad de acercamiento a la Iglesia ortodoxa. Sobre ellos, en el decreto ORIENTALIUM ECCLESIARUM de 1964, se dice:

“Con el nombre de Patriarca oriental se designa el Obispo a quien compete la jurisdicción sobre todos los Obispos, sin exceptuar los Metropolitanos, sobre el clero y el pueblo del propio territorio o rito, de acuerdo con las normas del derecho y sin perjuicio del primado del Romano Pontífice. Dondequiera que se constituya un Jerarca de rito determinado, fuera de los límites del territorio patriarcal, permanece agregado a la Jerarquía del Patriarcado del mismo rito, según las normas del derecho. Aunque cronológicamente unos sean posteriores a otros, los Patriarcas de las Iglesias orientales son todos iguales en la dignidad patriarcal, aunque se guarde entre ellos la precedencia de honor legítimamente establecida. Según la antiquísima tradición de la Iglesia, los Patriarcas de las Iglesias orientales han de ser honrados de una manera especial, puesto que cada uno preside su patriarcado como padre y cabeza del mismo. Por eso, este santo Sínodo establece que sus derechos y privilegios sean restaurados según las tradiciones antiguas de cada Iglesia y los decretos de los concilios ecuménicos. Estos derechos y privilegios son los mismos que había en el tiempo de la unión entre Oriente y Occidente, aunque haya que adaptarlos de alguna manera a las condiciones actuales. Los Patriarcas con sus sínodos constituyen la última apelación para cualquier clase de asuntos de su patriarcado, sin excluir el derecho de erigir nuevas diócesis y de nombrar Obispos de su rito dentro de los límites de su territorio patriarcal, salvo el derecho inalienable del Romano Pontífice de intervenir en cada uno de los casos. Lo que se dice de los Patriarcas también vale, según las normas del derecho, para los Arzobispos mayores que presiden una Iglesia particular o rito. Siendo la institución patriarcal una forma tradicional del gobierno entre las Iglesias orientales, desea el Concilio santo y ecuménico que donde haga falta se erijan nuevos patriarcados, cuya constitución se reserva al Concilio ecuménico o al Romano Pontífice”

Las iglesias ortodoxas y orientales tienen un patriarca al frente de cada Iglesia autocéfala. Los patriarcados de la iglesia ortodoxa son:

Patriarcado de Constantinopla
Patriarcado de Alejandría
Patriarcado de Antioquía
Patriarcado de Jerusalén
Patriarcado de Moscú
Patriarcado de Georgia
Patriarcado de los Serbios
Patriarcado de Rumanía
Patriarcado de Bulgaria

Patriarcados ortodoxos que no están en comunión con Constantinopla

Patriarcado de Moscú de la antigua iglesia ortodoxa rusa
Patriarcado de Kiev de la Iglesia ortodoxa ucraniana
Patriarcado de Kiev de la Iglesia ortodoxa autocéfala ucraniana

En el ámbito de la iglesia católica occidental existen los siguientes patriarcados de rito romano:

Patriarcado de Venecia
Patriarcado de Lisboa
Patriarcado de las Indias Occidentales (sede vacante desde 1963)
Patriarcado de las Indias Orientales (posee la archidiócesis de Goa e Damão)
Patriarcado Latino de Jerusalén

En el ámbito de la iglesia católica oriental existen los siguientes patriarcados (de diversos ritos orientales):

Patriarcado Copto de Alejandría
Patriarcado Melquita de Antiochia (con sede en Damasco, Siria)
Patriarcado Maronita de Antioquia (con sede en Bkerké, en El Líbano)
Patriarcado Sirio de Antioquia (con sede en Beirut, en El Líbano)
Patriarcado Armenio de Cilicia (con sede en Beirut, en El Líbano)
Patriarcado Caldeo de Babilonia

También hubo un Patriarcado de Cartagena (siglo VII), Patriarcado de Grado (suprimido en 1451, cuando el título de patriarca se transfirió a la sede de Venecia), el Patriarcado de Aquilea (en 1751) y, más recientemente, los patriarcados Latino de Alejandría, Latino de Constantinopla y Latino de Antioquia, los tres en 1964 del papa Pablo VI por regiones legadas al ecumenismo. Durante un determinado período de tiempo (en la Edad Media) hubo el título de patriarca del arzobispado de Bourges. Desde 2006 el papa Benedicto XVI ha renunciado al título de Patriarca de Occidente, por la imprecisión que ha adquirido el concepto de Occidente y por su contraposición a los Patriarcas de Oriente, manteniendo Patriarcado de la Iglesia Latina.

ESTEBANICO EL ESCLAVO AFRICANO QUE EXPLORO NORTEAMÉRICA

Desde el siglo VIII, los musulmanes, que controlaban el norte de África, sangraron el continente africano de sus recursos humanos de todas las formas posibles. La expansión del Islam hacia la llamada “África negra” acarreó la captura de millones de esclavos que se enviaban al norte a través de las rutas que atravesaban el Sahara, y a la península arábiga a través de los puertos del mar Rojo y del océano Índico. Con la llegada de los portugueses al continente africano en el siglo XV, serían éstos los que pasarían a tomar el control del comercio de esclavos en la costa occidental. Hasta fines del siglo XV el comercio de esclavos estuvo casi exclusivamente en manos de los árabes y de los portugueses: los árabes proveían al mundo oriental y los portugueses a las potencias occidentales.

El descubrimiento del continente americano y la posterior “necesidad” de mano de obra para trabajar en las plantaciones y minas, abrió una nueva vía para dar salida a los esclavos capturados en África. Y aunque serían las colonias españolas en el continente americano las primeras en utilizar esclavos africanos, el llamado comercio atlántico de esclavos era controlado casi en exclusividad por los portugueses durante el siglo XVI. La monarquía española prefería no “ensuciarse las manos” y utilizaba los asientos de negros, acuerdos comerciales de la Corona con otras monarquías, o con particulares, para proveer a las posesiones americanas de esclavos a cambio de recibir un porcentaje de las ganancias por la venta.

Uno de estos africanos esclavizado y vendido por los portugueses fue el protagonista de esta historia, ESTEBANICO -también llamado ESTEVANICO, ESTEBAN EL NEGRO o ESTEBAN EL MORO-. Nada sabemos de nuestro protagonista hasta que fue capturado en 1513 y enviado a Portugal con el nuevo nombre cristiano que le pusieron sus captores: ESTEBANICO. La siguiente noticia que tenemos de este personaje es en junio de 1527. Como esclavo de Andrés Dorantes de Carranza, es uno de los integrantes de la expedición encabezada por Pánfilo Narváez que partió de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 17 de junio de 1527 para colonizar LA FLORIDA. Después de reabastecerse en las Canarias, a finales de septiembre llegaron a Santiago de Cuba.

Desde allí, un contratiempo tras otro: deserciones, tormentas que desvían los barcos de la ruta, huracanes que los hunden, decisiones erróneas… hasta abril de 1528 no llegarían a su destino en la bahía de Tampa (Golfo de México). Después de los primeros contactos con los nativos de la zona, en este caso pacíficos, Narváez decidió dividir la fuerza en un contingente terrestre y otro marítimo: 300 hombres por tierra hacia el norte y los barcos, con el resto de la expedición, navegarían por la costa para reunirse con ellos. El contingente terrestre se las fue apañando como pudo hasta que entraron en el territorio de los APACHES.

El acoso de éstos y la falta de suministros, obligaron a Narváez a abandonar la idea de adentrarse más al norte y decidió regresar a la costa. Unos 240 hombres, algunos caballos, apenas comida, sin herramientas… y frente a ellos el mar, su única vía de escape. Tuvieron que construir una rudimentaria forja para fundir sus armaduras y fabricar herramientas para construir unas balsas, aguantar el acoso de los APACHES, alimentarse de los caballos… pero el 22 de septiembre cinco barcazas abandonaban aquella aventura siguiendo la costa para llegar hasta México.

Tras dos meses de tormentas, enfermedades, sed y hambre, un huracán hundió las barcazas que quedaban cerca de la isla Galveston, en la costa de Texas… la expedición se había reducida a apenas 80 hombres. Con lo puesto, los supervivientes del naufragio se adentraron en las tierras del sur de la actual Texas. Durante los siguientes cuatro años por aquel mundo desconocido, su número se fue reduciendo hasta que en 1532 sólo quedaron cuatro hombres de los 300 iniciales: ÁLVAR NÚÑEZ CABEZA DE VACA, ALONSO DEL CASTILLO MALDONADO, ANDRÉS DORANTES DE CARRANZA Y ESTEBANICO. Agotados, hambrientos y sin rumbo, fueron capturados por los nativos y esclavizados.

Gracias a los conocimientos médicos de CABEZA DE VACA -entre los nativos se le llegó a considerar un curandero- y a la facilidad de aprender lenguas de ESTEBANICO y a sus dotes de negociador, incluso haciendo de intermediario entre varias tribus, lograron mantenerse con vida… y escapar cuando se encontraron con fuerzas. Tras deambular por la extensa zona que hoy es la frontera entre México y Estados Unidos llegaron a la zona del Río Bravo. Siguiendo el curso del río encontraron tribus dedicadas a la caza del bisonte con las que convivieron durante un tiempo. Finalmente, a orillas del Río Sinaloa encontraron a un grupo de exploradores españoles y con ellos regresaron a México (capital del virreinato de Nueva España).

Habían pasado ocho años desde que partieron de Cuba. El virrey de Nueva España, ANTONIO DE MENDOZA Y PACHECO, recibió a los supervivientes y quiso saber todos los detalles de aquella gesta. Además de sus vivencias personales, los supervivientes incluyeron en su relato las historias que habían escuchado a los nativos sobre riquezas y fantásticas ciudades… lo que hizo despertar la leyenda medieval de las SIETES CIUDADES DE CÍBOLA (digamos la versión de EL DORADO, pero más al norte). Rápidamente el virrey organizó una expedición para localizar aquel mito por la zona recorrida por los supervivientes.

Los tres españoles renunciaron a participar: ALONSO DEL CASTILLO Y ANDRÉS DORANTES se casaron con dos viudas ricas y se quedaron a vivir en México; por su parte, CABEZA DE VACA regresó a España y consiguió que se le otorgara el título de segundo adelantado del RÍO DE LA PLATA, además de publicar Naufragios, un relato en el que describe sus vivencias y las de sus tres compañeros atravesando a pie el suroeste de los actuales Estados Unidos y el norte de México.

¿Y qué fue de ESTEBANICO? ANDRÉS DORANTES cedió la “propiedad” del esclavo al virrey y éste lo nombró explorador y guía de la expedición que iba a buscar LAS SIETE CIUDADES. A pesar de que al mando estaba FRAY MARCOS DE NIZA, desde el primer momento ESTEBANICO, conocedor de la zona, tomo las riendas de aquella aventura y de su destino. Como guía de la expedición, le dijo a FRAY MARCOS que necesitaría la ayuda de algunos nativos de las tribus que conoció en su anterior odisea. Como parecía lógica la petición, el religioso accedió. ESTEBANICO y los nativos iban por delante, a un par de días de distancia, y el explorador enviaba emisarios al grueso de la expedición con lo que se iban encontrando en su camino.

Las noticias que llegaban a la expedición hacían creer que se acercaban a las ricas ciudades bañadas en oro y ESTEBANICO iba dando forma a su plan. Llegado el momento, los emisarios nativos llegaron con la noticia de que ESTEBANICO había muerto a manos de unos nativos beligerantes, los ZUÑI -situados en lo que hoy es el estado de Nuevo México, EE.UU-. Ante la amenaza de seguir adelante y perder la vida a manos de los nativos hostiles, FRAY MARCOS DE NIZA decide creer las noticias de los emisarios de ESTEBANICO y regresa a la ciudad de México para informar al virrey del hallazgo de LAS SIETE CIUDADES.

La versión oficial sitúa la muerte de ESTEBANICO en 1539, siendo explorador del virrey de Nueva España y el primer africano que pisó el suroeste de los actuales Estados Unidos y el norte de México. La realidad es que, ESTEBANICO fingió su muerte para conseguir su libertad y vivió el resto de sus días entre los ZUÑI. En la actualidad los historiadores sostienen dos teorías:

Algunos creen que murió en HAWIKUH (en lo que hoy es NUEVO MÉXICO) a manos de los ZUÑI, que desconfiaron de él y le acusaron de haberse tomado ciertas libertades con sus mujeres. Otra teoría, defiende que ESTEBANICO no murió en esa ocasión, sino que confabulado con sus amigos indígenas inventó toda la historia de su muerte, para que de esta forma fuese contada a FRAY MARCOS DE NIZA y posteriormente a los siguientes exploradores de aquellas regiones. El virrey envió una segunda expedición dirigida por FRANCISCO VÁZQUEZ DE CORONADO para encontrar el lugar pero la búsqueda demostró que la historia era falsa… y ESTEBANICO se había salido con la suya.

NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO

El 27 de junio es la fiesta de esta hermosa advocación de María relacionada con un antiguo icono oriental, del siglo XIII o XIV, de autor desconocido y que, se estima, reproduce la pintura de Nuestra Señora hecha por Lucas, el Evangelista, hace casi dos mil años. En el cuadro se muestra a María con el Niño Jesús, quien observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se toma fuerte con las dos manos de su Madre quien lo sostiene en sus brazos. Esta imagen nos recuerda la maternidad divina de María y su amor y cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte.

Durante siglos, la imagen original se veneró en Constantinopla como reliquia milagrosa, hasta que fue destruida por los musulmanes en 1453, cuando los turcos conquistaron la ciudad. Tiempo después, durante ese siglo XV, la copia de la pintura perdida de Nuestra Señora se encontraba en manos de un comerciante, cristiano piadoso y devoto de la Virgen, que deseaba evitar a toda costa que el cuadro se destruyera como tantas otras imágenes religiosas que corrieron con esa suerte durante la expansión musulmana hacia occidente. Para escapar con ella se embarcó rumbo a Roma; pero ya en el mar se desató una violenta tormenta que puso en grave peligro al barco en que viajaba.

Cuando ya todos a bordo se preparaban para lo peor, el mercader sostuvo en alto el icono de Nuestra Señora implorando socorro. María respondió a su oración con un milagro: la tormenta cesó de inmediato y las aguas se calmaron. Todos llegaron a Roma sanos y salvos. Luego, este devoto comerciante profetizaría que llegaría el tiempo en que en todo el mundo se veneraría a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, tal como sucede hoy. Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir cercano la muerte, desde su lecho llamó a su amigo de más confianza y le rogó que le prometiera que se encargaría de colocar la pintura de Nuestra Señora en una iglesia.

Aunque el amigo no cumplió la promesa por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen, la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia, sino para que fuera venerada por todo el mundo. Nuestra Señora se le manifestó al hombre en tres ocasiones, diciéndole que debía poner la pintura en una iglesia. El hombre discutió varias veces con su esposa para cumplir con María, pero ella se salió con la suya burlándose de él, diciéndole que alucinaba.

Un día, después de la muerte del esposo, la hija de la familia, de seis años, vino hacia su madre apresurada con la noticia de que una hermosa y resplandeciente Señora se le había manifestado mientras estaba mirando la pintura. La Señora le había dicho que les dijera a su madre y a su abuelo que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro deseaba ser puesta en una iglesia. La madre de la niña prometió obedecer a la Señora. Con la intención de cumplir, la viuda se preguntaba en qué iglesia debería poner la pintura, cuando volvió a manifestarse la Virgen a la niña le dijo que quería que la pintura fuera colocada en la iglesia que queda entre la basílica de Santa María la Mayor y la de San Juan de Letrán. Esa iglesia romana era la de San Mateo Apóstol.

Los monjes Agustinos, encargados de dicho templo, después de investigar todos los milagros y circunstancias relacionadas con la imagen, dispusieron que fuera llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. Durante el evento religioso, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto el uso de un brazo que tenía paralizado. Colocaron la pintura sobre el altar mayor de la iglesia, en donde permaneció casi trescientos años. Amada y venerada por todos los fieles de Roma, sirvió como medio de incontables milagros, curaciones y gracias.

En 1798, Napoleón y su ejército tomaron la ciudad de Roma, exilió al Papa Pío VII y destruyeron treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, que quedó completamente arrasada, pero uno de los sacerdotes Agustinos, logró poner a salvo la pintura. La imagen permaneció sesenta y cuatro años, casi olvidada, en una pequeña capilla de los Padres Agustinos hasta que, a instancias del Papa Pío IX, se trasladó en entusiasta y multitudinaria procesión solemne a la iglesia de San Alfonso, construida por los Padres Redentoristas sobre lo que había sido la Iglesia de San Mateo, atendiéndose así el deseo de Nuestra Señora de que esta imagen suya del Perpetuo Socorro fuera venerada entre la Iglesia de Santa María la Mayor y la de San Juan de Letrán, que allí se encuentra hasta el día de hoy.

miércoles, 21 de junio de 2017

EL ALFIL QUE SALVO A UN REY

En 1391 fue coronado rey de Granada YUSUF II. Su primera decisión fue eliminar o encarcelar a los miembros de su familia que pudiesen disputarle el trono y asegurar su sucesión nombrando heredero a su primogénito YUSUF. Su hijo menor MUHAMMAD encabezó una insurrección en Granada que su padre sólo pudo controlar con la ayuda de los benimerines del Magreb. Aún así, un año más tarde YUSUF II moría misteriosamente.

MUHAMMAD no desaprovechó la oportunidad, recuperó a los insurrectos y se proclamó rey de Granada como MUHAMMAD VII. La suerte del heredero legítimo, su hermano mayor YUSUF, estaba echada… Fue encarcelado en el castillo de Salobreña y allí quedó recluido durante años. A lo largo de su reinado MUHAMMAD se procuró la paz con los reinos cristianos del norte y con los benimerines que habían apoyado a su padre. Una vez restablecido el orden en Granada volvió a reanudar las campañas contra Jaén y contra Murcia. Mientras tanto, YUSUF pasaba los días encerrado en una mazmorra… hasta 1408.

En 1408, para nombrar heredero a su propio hijo y evitar posibles insurrecciones, el rey ordenó matar a su hermano. Envió un emisario al castillo de Salobreña con la sentencia de muerte y la orden de regresar al emisario con la cabeza de su hermano. Cuando llegó al castillo, el prisionero estaba jugando una partida de ajedrez con el alcalde. Éste leyó el mensaje, se lo enseñó a YUSUF y le dijo:

“Lo siento, no tengo más remedio que cumplir la orden”.

YUSUF, sin perder los nervios, le pidió, como último deseo antes de morir, terminar la partida. Durante varias horas estuvieron jugando hasta que YUSSF le dio jaque mate con el movimiento de un alfil. Cuando se levantaron para ir a ejecutar la sentencia, llegó un mensajero anunciando la muerte de MUHAMMAD VII… y la proclamación de YUSUF III, el decimocuarto soberano de la dinastía nazarí del Reino de Granada.

miércoles, 14 de junio de 2017

VLAD TEPES, EL VERDADERO DRÁCULA

Por las novelas asociamos a DRÁCULA con un vampiro sádico pero refinado y romántico, que regresa de las tinieblas en busca de cuellos jóvenes que alimenten su eterno deambular por la noche de los tiempos. El Drácula real fue diferente y desde luego nada romántico, aunque sí hubo mucha sangre en su vida. VLAD III, más conocido como VLAD DRACUL o VLAD TEPES ("EL EMPALADOR"), señor feudal de los Cárpatos, fue príncipe de Valaquia, un territorio de la actual Rumanía, que vivió en el siglo XV y aterrorizó a sus súbditos con asesinatos en masa, se cree que liquidó a más de 100.000 personas. Se dice que disfrutaba asistiendo a muertes lentas que incluían torturas, descuartizamientos y sobre todo empalamientos, de donde le viene su siniestro apodo, pero no parece probable que mordiera cuellos. Fue un tirano y un guerrero cruel, pero no un vampiro. Esa cualidad le fue atribuida en las narraciones germánicas y rusas inspiradas en la mitología rumana del vampirismo. Nació el 14 de junio de 1428, era el primogénito del PRÍNCIPE VLAD, apodado DRACUL (DIABLO) por su crueldad y sangre fría, características que heredó su hijo junto con el alias de DRACULEA, que significa HIJO DEL DIABLO. En aquellos tiempos, el territorio rumano estaba acosado por el Imperio Otomano y por los húngaros, y en el interior por nobles que luchaban entre sí con ferocidad. VLAD vivió una infancia traumática, fue entregado por su padre a los turcos, que eran sus aliados en contra de los húngaros, y fue criado por el SULTÁN MURAT II, padre de MEHMET II. Con el apoyo de éstos, VLAD subió al trono de Valaquia en 1448 tras el asesinato de su padre a manos del noble húngaro IANCU DE HUNEDOARA. Una vez en el trono, el joven pronto dio muestras de que no se casaba con nadie y decidió cambiar de bando al estrechar relaciones con IANCU y enfrentarse a los otomanos.

Previamente se ocupó de los enemigos interiores y organizó un festín para los nobles boyardos, que entraron como invitados y acabaron formando parte del banquete: fueron atados, colocados boca abajo y empalados con estacas romas que penetraban más lentamente en su cuerpo para que el suplicio durara más. Algunos tardaron tres días en morir. Después, decidió alzarse contra los turcos y se negó a pagarles el tributo, planteando a MEHMET II una guerra de guerrillas que trajo en jaque al Imperio Otomano. Sin embargo, los turcos acabaron invadiendo Valaquia y VLAD huyó a Hungría para pedir protección, pero el rey lo encarceló. Durante sus doce años de encierro aplacó su sadismo empalando ratones y pájaros. En 1475 fue liberado y regresó al trono de Valaquia, que había sido ocupado por su hermano RADU EL HERMOSO. Su última acción conocida fue la lucha contra los turcos en la batalla de Vaslui junto a las tropas del príncipe ESTEBAN BATHORYEn 1476, murió asesinado en una emboscada, probablemente por sus propios soldados, que entregaron su cabeza a los turcos. El trofeo fue colgado de una estaca en el centro de Estambul. En Rumanía fue venerado como paladín de la cristiandad contra la invasión musulmana, pese a que siempre se le representa con la estrella de ocho puntas, nunca con una cruz. Jamás se supo qué ocurrió con sus restos, supuestamente enterrados en el MONASTERIO DE SNAGOV.

EL PANJANDRUM

Estamos en Inglaterra, finaliza la primavera del año 1943. La Alemania Nazi se encuentra en una dura encrucijada: acaba de perder la batalla de Stalingrado y sus tropas se veían más exhaustas que nunca. El garrafal error de enemistarse con la Unión Soviética la había forzado a enfrentar fuerzas que sencillamente era incapaz de igualar. Pero su poder bélico seguía siendo terrible. A la industria alemana ahora se sumaba el poder de Polonia, Italia y, sobre todo, Francia y Bélgica, una capacidad que no debería subestimarse. Y el ejército alemán seguía siendo un adversario temible, uno que al menos la Gran Bretaña no estaba en condiciones de enfrentar. Afortunadamente para los británicos, en este momento los Estados Unidos ya habían entrado al conflicto y masivos refuerzos de Occidente comenzaban a llegar a la isla. En vista de la catástrofe que había surgido el ejército alemán comenzaron los planes para un desembarco. Había llegado la hora de liberar a Francia. Pero para ello se necesitaban armas capaces de romper las duras defensas alemanas. Dentro de las propuestas realizadas por los británicos una en particular resalta por su extraña forma. Se trata del PANJANDRUM: una potente máquina que, se esperaba, destruiría rápidamente las defensas alemanas en las playas de Normandía.

El concepto era de una simpleza magnífica. Ruedas de madera cargadas de explosivos se pondrían sobre el océano, donde al encender los cohetes las ruedas comenzarían a marchar hacia su objetivo final: las fortificaciones enemigas. Hay que admitir lo magnífico del planteamiento. Independientes a los comandos humanos, una vez se encendieran los PANJANDRUM serían el equivalente moderno a una fila de elefantes marchando hacia las filas enemigas. Se planteaba que facilitarían muchísimo la entrada de las tropas aliadas a territorio francés. Sin embargo, las cosas terminaron saliendo muy diferente de lo esperado. El PANJANDRUM no tenía ningún tipo de control y las irregularidades en el terreno hacían que los cohetes se soltaran de la máquina, desviando su trayectoria y convirtiéndola en un potencial búmeran lleno de explosivos que podía golpear al mismo ejército aliado. Pese a que el prototipo del PANJANDRUM se mantuvo en secreto por un tiempo bastante largo, su desarrollo involucró pruebas de campo en las que cientos de testigos vieron el fracaso británico. Esto ha hecho que muchos consideren que el artefacto jamás se pensó como un arma de campaña sino que hizo parte de la OPERACIÓN FORTALEZA, que buscaba convencer a los alemanes que el ataque se ejecutaría por el norte, en las posiciones del Paso de Calais, y no por Normandía. En cualquier caso, el PANJANDRUM sigue siendo una de las curiosidades más notorias de la Segunda Guerra Mundial.

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miércoles, 7 de junio de 2017

EL TAJ MAHAL

Es un complejo de edificios construido entre 1631 y 1654 en la ciudad de Agra, estado de Uttar Pradesh, India, a orillas del Yamuna, por el emperador musulmán Shah Jahan de la dinastía mogol. El imponente conjunto se erigió en honor de su esposa favorita, Arjumand Bano Begum —más conocida como Mumtaz Mahal— quien murió dando a luz a su 14ª hija, y se estima que la construcción necesitó el esfuerzo de unos 20.000 obreros. Es considerado el más bello ejemplo de arquitectura mogola, estilo que combina elementos de las arquitecturas islámica, persa, india e incluso turca. El monumento ha logrado especial notoriedad por el carácter romántico de su inspiración. Aunque el mausoleo cubierto por la cúpula de mármol blanco es la parte más conocida, el Taj Mahal es un conjunto de edificios integrados.

Actualmente es un importante destino turístico de la India. En 1983, fue reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. El Taj Mahal fue nombrado una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. El emperador Sha Jahan fue un prolífico mecenas, con recursos prácticamente ilimitados. Bajo su tutela se construyeron los palacios y jardines de Shalimar en Lahore, también en honor de su esposa. Mumtaz Mahal dio a su esposo catorce hijos, pero falleció en el último parto y el emperador, desconsolado, inició casi enseguida la construcción del Taj como ofrenda póstuma. Todos los detalles del edificio muestran su naturaleza romántica, y el conjunto hace alarde de una estética espléndida. Tras una visita realizada en 1663, el explorador francés François Bernier realizó el siguiente retrato del Taj Mahal y de los motivos del emperador para construirlo:

"Completaré esta carta con una descripción de los dos maravillosos mausoleos que otorgan total superioridad a Agra sobre Delhi. Uno de ellos fue erigido por Jehan-guyre en honor de su padre Ekbar, y Chah-Jehan levantó el otro, de extraordinaria y celebrada belleza, en memoria de su esposa Tage Mehale, de quien se dice que su esposo estaba tan enamorado que le fue fiel toda su vida y a su muerte quedó tan afectado que no tardó mucho en seguirla a la tumba".

A poco de terminar la obra en 1656, Sha Jahan cayó enfermo y su hijo Sha Shuja se declaró a sí mismo emperador en Bengala, mientras Murad, con el apoyo de su hermano Aurangzeb, hacía lo mismo en Guyarat. Cuando Sha Jahan, muy enfermo ya, se rindió a los ataques de sus hijos, Aurangzeb le permitió seguir con vida en arresto domiciliario que cumplió en el cercano fuerte de Agra. La leyenda cuenta que pasó el resto de sus días mirando por la ventana al Taj Mahal y, después de su muerte en 1666, Aurangzeb lo sepultó en el mausoleo al lado de su esposa, generando la única ruptura de la perfecta simetría del conjunto. Se dice también que después de terminar dicha obra arquitectónica el emperador hizo que a los obreros se les cortara las manos para que jamás se viera otra obra igual.

A finales del siglo XIX varios sectores del Taj Mahal estaban muy deteriorados por falta de mantenimiento. Durante la época de la rebelión hindú (1857) fue dañado por soldados británicos, cipayos y oficiales del gobierno, quienes arrancaban piedras semipreciosas y lapislázuli de sus muros. En 1908 se completó la restauración ordenada por el virrey británico, Lord Curzon, quien también encomendó la fabricación de la gran lámpara de la cámara interior según el modelo de una similar que se encontraba en una mezquita de El Cairo. Curzon hizo remodelar también los jardines al estilo inglés que todavía hoy se conservan. Durante el siglo XX mejoró el cuidado del templo, en 1942 el gobierno construyó un andamio gigantesco cubriendo la cúpula, en previsión de un ataque aéreo de la Luftwaffe y, posteriormente, de la fuerza aérea japonesa. Esta protección se volvió a erigir durante las guerras entre India y Pakistán de 1965 y 1971.

Las amenazas más recientes provienen de la contaminación ambiental sobre las riberas del río Yamuna y de la lluvia ácida causada por la refinería de Mathurā. Ambos problemas son objeto de varios recursos ante la Corte Suprema de Justicia de la India. Recientemente, sectores sunitas reclamaron la propiedad del edificio, basándose en que se trata de la tumba de una mujer desposada con un miembro de ese culto islámico. El Gobierno indio ha rechazado la reclamación considerándola sin fundamento, ya que el Taj Mahal es propiedad de la nación entera.

LA CARTA MAGNA

El rey Juan de Inglaterra, hijo menor del rey Enrique II al que llamaron Juan Sin Tierra, era propenso a violentos accesos de ira. Se enfrenté con los nobles de las provincias de Anjou y Poitiers, y perdió estas tierras a favor de Francia. En Inglaterra, aumentó fuertemente los impuestos a los nobles y gobernó con tanto rigor que éstos acabaron por rebelarse. Los nobles amenazaron a Juan y exigieron que aceptara sus derechos tradicionales y que obedeciera la leyó. El rey Juan (1199-1216) se enfrentó con sus nobles, que se volvieron contra él y le obligaron a firmar la Carta Magna.

A la muerte del rey Eduardo III EL SANTO, subió al trono su cuñado el príncipe HAROLDO. Pero como el duque francés GUILLERMO DE NORMANDÍA también se creía con derecho a la corona, reunió un ejército de aventureros normandos, desembarcó con ellos en Inglaterra y en 1066 obtuvo la victoria de Hastings, logrando pronto el dominio de todo el país. De inmediato el Conquistador organizó un fuerte gobierno centralizado: tras despojar a los nobles anglosajones de sus bienes, dividió el reino en Condados gobernados por “sheriffs”, puestos por él mismo, y repartió las mejores tierras entre sus oficiales y los franceses que les habían acompañado. De esta manera comenzaron las complicaciones.

A partir de entonces en Inglaterra tuvo gran importancia el elemento francés, no sólo en las costumbres, sino también en el idioma del pueblo. Y ello continuó durante el reinado de los hijos del Conquistador, GUILLERMO II EL Rojo y ENRIQUE I. Desde entonces, los reyes ingleses, dueños de casi la mitad de Francia, se preocuparon más de sus posesiones personales que de sus deberes de soberanos. Y esta situación motivó una serie de conflictos que mantuvieron a los dos reinos enemistados durante más de 400 años. La lucha abierta estalló bajo el siguiente monarca, RICARDO, llamado por su valentía “Corazón de León”, y que sólo vivió pocos meses en su país, por estar ocupado en la 3° Cruzada y luego defendiendo sus posesiones francesas.

En 1200 le sucedió su hermano JUAN SIN TIERRA, príncipe brutal y cobarde, cuyo reinado significó un desastre para el país. Comenzó perdiendo el Ducado de Normandía a raíz de su derrota de Bouvznes. Luego entró en conflicto con el Papa INOCENCIO III, y temeroso de la excomunión, entregó su reino a la Santa Sede en calidad de vasallo. Finalmente, hartos los nobles de sus fracasos y de sus injusticias, dieron un paso trascendental. La Carta Magna: Apoyados por el clero y los habitantes de las ciudades, los Barones ingleses se sublevaron y derrotaron al monarca en el año 1215, obligándole luego a firmar un famoso documento llamado la Carta Magna. Con ella el rey se comprometía a no arrestar a ningún noble sin orden judicial. Tampoco podía juzgarlo sino mediante un Tribunal de sus iguales; y además se comprometía a no imponer ningún impuesto sin el consentimiento de un “Consejo del Reino” integrado por nobles.

En 1215, los nobles se reunieron con el rey en un prado llamado Runnymede, junto al río Támesis. Allí, le obligaron a poner su sello en la Carta Magna. Este documento constitucional abordaba muchos asuntos importantes, como los pesos y medidas, los poderes de los comisarios policiales, y los derechos legales de los hombres libres y de los Burgos. El rey accedió a obedecer y hacer cumplir la ley, que no le permitía aumentar los impuestos sin el consentimiento del Gran Consejo, formado por los nobles. Sin embargo, poco tiempo después Juan se retractó de todo lo firmado, provocando el estallido de una guerra civil. Este documento considerado como base de las libertades inglesas y modelo de las Constituciones modernas, en realidad no es sino un retroceso hacia el feudalismo; en verdad se limitaba la autoridad real, pero sólo se protegían los derechos de los nobles.