La Monja del Vaso con Agua, llamada simplemente La Monja del Vaso o tambiĂ©n, La Monja del San Juan de Dios, es un fantasma legendario del folclore costarricense que, segĂșn la leyenda, se pasea por los pasillos del Hospital San Juan de Dios en San JosĂ©, el hospital mĂĄs antiguo de Costa Rica.
Se cuenta que hubo una mujer que sus padres la obligaron a tomar los votos aun cuando ella no estaba de acuerdo, dando como resultado que ella no realizara de buena fe las cosas que comĂșnmente realiza una monja. Ella pertenecĂa a la orden de Las Hermanas de la Caridad, una congregaciĂłn religiosa catĂłlica femenina dedicada al servicio corporal y espiritual de los pobres enfermos.
Estas religiosas usaban un atuendo que se caracterizaba por un sombrero blanco de alas, cuya forma recuerda un barco de papel. El hospital, a su vez, y a pesar de los cambios de la modernidad, ha conservado gran parte de sus viejos pasillos y salones originales, lo que ha contribuido, con el pasar de los años, a que la leyenda permanezca vigente, como sucede con muchas construcciones antiguas alrededor del mundo donde las personas que las habitaron tuvieron algĂșn tipo de sufrimiento fĂsico y fallecieron.
AquĂ tenia el cargo de cuidar o dar consuelo a todos aquellas personas que se encontraban desahuciados. Pero el trato que ofrece la monja a los pacientes era malo, ya que tardaba demasiado tiempo en cumplir con sus actividades, pero lo peor de esta historia es que los pacientes en sus Ășltimos dĂas de vida pasaban rogando por su ayuda. Incluso un dĂa una persona le rogĂł para aliviar el sufrimiento que estaba pasando en los Ășltimos dĂas, pero la monja rotundamente se negĂł a cumplir el Ășltimo deseo del moribundo, razĂłn por la cual quedĂł maldita y su espectro, desde entonces, se pasea por las noches por los pasillos del viejo hospital.
Muchas personas aseguran que el hombre que pidiĂł su ayuda era Jesucristo, quien realizĂł ese acto para probar la dureza del corazĂłn de la monja; aunque tambiĂ©n muchos afirman que era solo una persona que vivĂa sus Ășltimos dĂas. Pero esto no es seguro, pero eso sĂ, el hombre en poco tiempo muriĂł, por lo que la monja quedĂł con muchos remordimientos que no la dejaban dormir, y que en pocos meses la llevaron a la muerte sin tener la oportunidad de arrepentirse.
La leyenda cuenta que después de todos estos sucesos extraños la mujer con vestidura de monja aparece en el pabellón donde se encontraban los enfermos mås graves del hospital de San Juan de Dios, pero siempre lleva en sus manos un vaso de agua. Recorre todos los corredores que comunican con las habitaciones de los enfermos con el vaso lleno de agua, se dice que aquellos que beben del vaso, sanan milagrosamente, mientras que otras versiones dicen que, ante el miedo que la aparición produce, nadie acepta el vaso, por lo que el alma de la monja no puede descansar.
