miércoles, 2 de julio de 2008

Dialogar y fortalecer nuestras relaciones

Martes 01.07.2008
Editorial - Programa Nº 343
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La misión de Jesús se inicia en Galilea, la parte norte de Palestina. Allí se encuentra la ciudad de Nazaret, en la que él se había criado, y el lago de Genesaret donde puso de manifiesto el poder de Dios sobre las fuerzas del mal. Su misión está resumida en un celebre texto del profeta Isaías, que Cristo se aplicó a sí mismo: el Espíritu del Señor está sobre mí, Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a dar la libertad a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor. Jesús no estaba solo, eligió doce apóstoles para enviarlos a proclamar su evangelio. Después de esta profesión de fe, el Señor explicó cuál era el verdadero sentido de su mesianidad anunciando su próxima pasión.

Para que haya buena noticia, para que haya palabra de amor, tiene que haber gente dispuesta a proclamarla, a jugarse, a decir lo que piensa, a intentar aproximarse a aquellos que estén dispuestos a querer escuchar esa palabra de cercanía, amor, entendimiento y diálogo.

En el marco de la controversia que ya lleva casi cuatro meses, se realizó un encuentro de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina con nuestro vicepresidente y presidente, a su vez, de la cámara de senadores, el mendocino Julio César Cobos. En la reunión, que tuvo lugar en el despacho del vicepresidente, los presentes coincidieron en la importancia de atender a una necesidad de diálogo y de fortalecimiento de las instituciones.

Paradójicamente, la Comisión Episcopal Argentina está conformada por el Cardenal Mons. Jorge Bergoglio, el Arzobispo de Tucumán Mons. Villalba, el Arzobispo de Mercedes-Lujan Mons. Radrizani y por nuestro Obispo Diocesano, secretario general de la Comisión Episcopal, Mons. Sergio Fenoy. Estas personas le habrían entregado a Cobos un documento en el que se mencionaba que la Nación Argentina, tan lastimada y golpeada durante los últimos cincuenta años, necesitaba gestos de grandeza.

Estos gestos de grandeza implican, para aquellos que quieren asumir funciones de dirigencia política, comprender, entender y promover el acercamiento, el diálogo. Dirigir no es una tarea sencilla. La responsabilidad de dirección hace que la persona que la asume, cada uno de nosotros asumimos una situación de dirección en el ámbito donde nos corresponde, deba tener el compromiso de no dejarse llevar por la subjetividad, por la individualidad buscando ventajas, debe pensar en el bien conjunto.

Esta reunión, que debería haberse producido con mucha anterioridad, hacía muchísimo tiempo que el Comité Ejecutivo de la Comisión Episcopal Argentina tenía pedida la audiencia, prácticamente no se ha escuchado. Del mismo modo tampoco se escucha a tantos otros sectores, instituciones, ONGs, movimientos que quieren plantear una alternativa, una posibilidad diferente, un cambio, un debate. Hay una cerrazón que oscurece nuestra mirada. Y no hay nada peor que seres humanos, elegidos por Dios para trabajar en comunidad, vivamos encerrados en nuestra soberbia.

Ahora bien, todas las partes de esta sociedad tenemos responsabilidad por esta falta de diálogo. Los medios de comunicación nos rodean, los elementos tecnológicos abundan, ¡pero qué incomunicados que estamos! La necesidad que tenemos de compartir, de discutir no es mala, muy por el contrario, nos sirve para crecer y para encontrar posiciones comunes.

Desde aquí y ratificando lo que el Comité Ejecutivo de esta Conferencia Episcopal Argentina propuso a través de este documento, invitamos nosotros también, a la reflexión, a la posibilidad de dialogar, a un gesto realmente de grandeza. La mayor grandeza que puede tener el ser humano es ser comunión en la diversidad, hermosas palabras que nos regalaba Mons. Fenoy cuando compartió con nosotros hace poquito. Comunión en la diversidad, a pesar de que podemos pensar distinto somos uno como pueblo. Por eso hace falta que las partes tengan un gesto de grandeza para poder encontrar lugares comunes donde empiecen a crecer las posibilidades que como país tenemos y necesitamos.

Carlos Guzmán
Coordinador de Contenidos
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

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