miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Existe la libertad de expresión en la Argentina?

Hace un tiempo los ciudadanos de este bendito país, vemos en las noticias como el actual gobierno, sigue cometiendo embestidas contra los medios de comunicación y sobre todo con un multimedio y dos diarios de gran tirada diaria aquí en la Argentina. Como siempre con argumentos, no se si serán reales o no… como supuestos delitos de lesa humanidad y coacción por la venta de Papel Prensa.

El actual secretario de comercio y el ex presidente de la Nación, esposo de la actual mandataria quieren enjuiciar los directivos de estos periódicos, donde parece ser que existe la viuda de un banquero vinculado a los montoneros que asegura haber sido forzada en 1976 a vender sus acciones bajo torturas y supuestas amenazas de muerte del CEO de Clarín y de la dictadura militar.

Papel Prensa es una empresa privada que abastece de papel para diarios a unos 170 diarios de todo el país de diferentes líneas editoriales e ideologías. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió que ve "con mucha preocupación" lo que definió como un "creciente antagonismo" que plantea la Casa Rosada frente a los medios independientes de comunicación, al punto de manejarse "de manera autoritaria". La situación también impactó en la comunidad intelectual, pero al margen de esto…

Recuerdo cuando el Papa Juan Pablo II imploró en su homilía del 24 de Enero de 1998, en la arquidiócesis de Santiago de Cuba: "El bien de una nación debe ser fomentado y procurado por los propios ciudadanos con medios pacíficos y graduales. De este modo cada persona, gozando de libertad de expresión, capacidad de iniciativa y de propuesta en el seno de la sociedad civil y de la adecuada libertad de asociación, podrá colaborar eficazmente en la búsqueda del bien común."

Que lejos estamos de esa expresión que dijera Juan Pablo II… cuando pensamos que el autoritarismo había terminado siguen apareciendo personajes siniestros que amparados por el poder siembran la semilla de la discordia, el odio, el prepotismo que en algunos casos disfrazando el fin, sabemos cual es el medio por lo cual se realizan estas cosas… expresión que dejo a su discernimiento personal…

Ahora que entendemos por LIBERTAD DE EXPRESION: la libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos del año 1948, y las constituciones de los sistemas democráticos, también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa.

Esto de presionar, de prepotear, de imponer un sistema mediático que en definitiva comunique lo que yo quiero y punto; no es para nada democrático, pero después se levantan banderas de igualdad, libertad, donde sabemos que la realidad nos muestra otra cosa.

Lamentablemente copiamos modelos que no son beneficiosos para la Nación, modelo como lo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Las limitaciones legislativas contra los medios se aprobaron en Argentina en 2009, cinco años después de que el Gobierno venezolano tomara la iniciativa. Hay una influencia directa de Chávez sobre el Gobierno argentino, la relación bilateral es muy estrecha y lo mismo ocurre en el plano personal entre Chávez y el matrimonio presidencial. Eso es evidente y se traduce en el apoyo de Venezuela a la Argentina en el pago de la deuda, con tasas muy altas (no era negocio para Argentina fondearse con Venezuela) o en el estilo de gobierno de Chávez (ya dejó de ser autoritario para convertirse en totalitario) algo que intentan desarrollar hoy el actual gobierno argentino.

Siempre lo repito y es una lastima como estas personas manipulan a las masas, Chávez se ha referido a las armas que el Imperio utiliza contra Venezuela y ha señalado a los diarios impresos, entre los que ha destacado “El Universal” y “El Nacional”, los canales de TV, los grandes canales internacionales, las emisoras de radio y, por primera vez, ha señalado a las “como se llama las páginas, las ventanas, el Internet”. Para Chávez todo eso son instrumentos de la oligarquía y ha afirmado que “cada día tendrán menos libertades” para engañar y manipular al pueblo.

Es interesante como ellos que luchan contra el dominio o el manejo de países de mucho poder político y económico, terminan pareciéndose, pero lo disfrazan con palabras bonitas e inspiradoras que de alguna manera contienen nuevos vientos de libertad, como el término “oligarquía”, palabra muy utilizada en el gobierno de Chávez y que les hace grabar a fuego en la mente del pueblo.

Chávez es un tirano militar investido por el aura retórica de un supuesto socialismo antiimperialista que parece resultarle atractivo a ese producto de la conciencia burguesa del occidente decadente que es la socialdemocracia, así como a otras variantes del sentimiento de culpa del opulento: ecologismo, indigenismo…, conviene resaltar cómo el presidente de Venezuela cumple los requisitos del populismo canónico, y que en nuestro país estamos adoptando día a día, influyendo en las nuevas generaciones este tipo de pensamiento que con el tiempo iremos viendo los resultados, ya que en muchas veces la historia tiende a repetir.

En síntesis: como sabemos algunos medios promueven el encuentro; otros ignoran esa expectativa. Han aumentado los medios que prescinden de toda referencia al desarrollo de la sociedad, desplazando la atención hacia una búsqueda de entretenimiento interminable. Entre ambos extremos hay proyectos alentadores. Pero se puede constatar hasta qué punto numerosos programas evitan la sana confrontación de ideas y de proyectos de toda naturaleza. Los consideran carentes de interés. Y abunda el entretenimiento barato, sin contenido, hueco, carente de responsabilidad ética, y los mensajes más individuales, más subjetivos, más inmediatos, sin perspectivas de futuro.

Hemos de preguntarnos seriamente, cuál es el aporte que pueden dar los medios de comunicación, sin que desde el poder quieran silenciar y ocultar la realidad, sino en cambio, aceptar la dualidad, la diversidad mostrándola como promesa o anhelo de futuro, para que el país de cada uno y la gigantesca “aldea global” sea un lugar de esfuerzo, de esperanza y de fraternidad; para que los padres no tengan temor al mundo que espera a sus hijos; y –lo digo con la fe puesta en el Señor- para que vayamos a un nuevo encuentro vivo con Jesucristo, nuestro único camino de libertad de expresión, de conversión, de comunión y solidaridad.

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa radial
EL ALFA Y LA OMEGA

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