martes, 12 de julio de 2011

El “oficio” mas viejo del mundo llego a su fin… en los diarios


Jesús fue al monte de los Olivos. Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?". Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían, se enderezó y les dijo: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra". E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?". Ella le respondió: "Nadie, Señor". "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante". (Juan 8,1-11)

Comienzo mi editorial haciendo referencia al famoso “Rubro 59” que ha dejado de existir. La presidenta Cristina Fernández firmó un decreto que lo prohíbe por considerarlo “una profunda discriminación a la condición de la mujer como tal".

“La oferta sexual del rubro 59 es un delito”, afirmó la mandataria al anunciar la medida, en el marco de la lucha contra la trata de personas.

“Por eso en el decreto se hace mención a la ley de trata de 2008 y a la norma de discriminación, al igual que a todos los protocolos internacionales suscriptos por el país y aprobado por el Parlamento. Es un deber de la sociedad luchar contra la trata de personas. Es un gigantesco paso contra la doble moral y la hipocresía que, muchas veces, reina sobre algunos sectores”, afirmó la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner, sobre el decreto 936, que prohíbe avisos relacionados con la oferta sexual.

Me gustaría antes de hacer notar algunos puntos sobre la prostitución les cuento que la etimología de la palabra “prostitución” proviene del término latino, prostituere, que significa literalmente “exhibir para la venta”. En el panteón romano de deidades una diosa menor de la agricultura era llamada “Puta”, aunque es pura coincidencia.

Las prostitutas, así como hoy ocultan sus negocios haciéndolos pasar por casas de masajes o los anuncian con luces rojas, en la Edad Media aproximadamente en el siglo XII los disimulaban como si se tratara de tabernas, colgando en su puerta un ramo. Por esa razón, las comadres empezaron a llamarlas “rameras”, una palabra que les sonaba más púdica que “prostituta”.

En el tercer milenio antes de Cristo, en Babilonia todas las mujeres tenían la obligación, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico.

Este rito tiene su origen en la diosa de la cultura sumeria Innana, diosa de la belleza y la sensualidad. Sus sacerdotisas, que se habían consagrado vírgenes al servicio del templo, fornicaban con aquellos que habían dejado en el templo una ofrenda económica a la diosa. En la Biblia hay numerosas referencias a los actos "abominables” de estas sacerdotisas, las cananitas.

En el Imperio Romano, la prostitución era habitual y había nombres distintos para las mujeres que ejercían el “oficio” según su estatus y especialización. Las cuadrantarias eran llamadas así por cobrar un cuadrante (una miseria). Las felatoras eran practicantes expertas de la fellatio, el acto más degradante.

En el siglo IX, Carlomagno ordenó el cierre de todos los establecimientos donde a las mujeres se les permitía tener relaciones sexuales promiscuas y dispuso el destierro de las prostitutas. Pero dada la gran corrupción, las medidas legales resultaban inocuas. Durante las Cruzadas, las mujeres libertinas se vestían de hombres para poder viajar junto a los ejércitos, y así ofrecerles al anochecer sus servicios.

En este pequeño vistazo de la prostitución a lo largo de la historia, era para ponernos en clima y el decreto que prohíbe la publicación de avisos de comercio sexual en los medios gráficos nacionales en la Argentina, fue un duro golpe para aquellos sectores que lucran con la publicidad prostibularia. Este negocio ilegal que esclaviza mujeres mueve en el mundo 32 mil millones de dólares por años y solo es superado por la venta de armas y el narcotráfico.

Se estima que seis mil millones de personas por año son víctimas de las redes de trata: el 90% son mujeres o niñas. En nuestro país, la Argentina, las redes de trata de personas se alimentan casi con exclusividad de paraguayas y dominicanas de las cuales el 34% son menores de edad. En el año 2008 fueron rescatadas 2.211 mujeres de las garras de estas organizaciones delicticias.

Todos sabemos que estos lugares pululan y son protegidos en la mayoría de los casos por policías corruptos que en Buenos Aires, la Policía Federal recauda unos 200 millones de pesos argentinos mensuales en concepto de “protección” a estas organizaciones delictivas… y saben cuanto suma anualmente: supera los 2.500 millones de pesos… solo en la Ciudad hay 624 espacios prostibularios que ofrecen sus servicios vía web y lo que más a tomado la calle son la pegatina de volantes callejeros en teléfonos públicos, ventanas, entrada de los edificios, puestos de ventas de periódicos, exponiendo no solo el servicio sino la fotografía expuesta de la “CHICA” ligera de ropas…

Antes de hacer la síntesis de mi editorial, un multimedio muy famoso que ha aun mantiene una fuerte discrepancia con el gobierno de turno, que en su diario matutino de mayor tirada en todo el territorio argentino, la primer mandataria se refirió al RUBRO 59, que así lo llama este periódico, ponen de manifiesto que en Agosto de 2010, se publicaron 6.774 avisos que, a un promedio de $63 pesos la línea, representa más de un millón de pesos mensuales: negocio redondo…!

En síntesis: más allá de las opiniones a favor o en contra de la medida que ha llevado el gobierno, esperemos que la Autoridad Federal de Medios creada por la nueva Ley de Servicios Audiovisuales tenga la misma consideración con programas de televisión donde el exhibicionismo de la mujer también podría considerarse otra forma de discriminación, donde se difunden imágenes que no son deseables de que sean vistas por menores, entre ellos aquí en la Argentina un famosos empresario y su Megashow “Bailando por un Sueño”, desde este espacio EL ALFA Y LA OMEGA hemos denunciado y hace rato que venimos asistiendo a esta desnaturalización que promueve en la televisión aparentemente sin límites, instalando en el imaginario colectivo la idea de que es "normal" o "natural" que la mujeres se desnuden y se presten para las consignas más degradantes, y las personas en general se rebajen a ser objeto y pierdan lo que las dignifica y humaniza por dinero… y recuerdo para terminar que, muchas mujeres inician este camino por voluntad propia, otras obligadas y otras porque la vida no les da otra opción y terminan en estas redes de trata de personas donde es muy difícil salir, pero me consuela y me gustaría decirles lo que utilice al comienzo de mi editorial en el evangelio de Juan: "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante".

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa radial
EL ALFA Y LA OMEGA