martes, 31 de octubre de 2017

EL ORIGEN CELTA DE HALLOWEEN

Los antiguos pueblos celtas, llegado el final de Octubre, solían celebrar una gran fiesta para conmemorar “el final de la cosecha”, bautizada con la palabra gaélica de SAMHAIN, que significa, etimológicamente, ‘el final del verano’. Esta fiesta representaba el momento del año en el que los antiguos celtas almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales. Se acababa el tiempo de las cosechas, y a partir de entonces, los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de SAMHAIN (hoy noche de HALLOWEEN), los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales. Encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus.

La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. Hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘TRICK OR TREAT’ (TRATO O TRUCO). Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que, supuestamente, incluían algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder.

En esa mágica noche de rituales, la noche de SAMHAIN, se abría la puerta al más allá y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse. Tras la romanización de los pueblos celtas – con alguna excepción como es el caso de Irlanda- y, a pesar de que la religión de los druidas llegó a desaparecer; el primitivo SAMHAIN logreó sobrevivir conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos. Así la tradición será recogida y se extenderá por los pueblos de la Europa medieval, en especial los de origen céltico, quienes tradicionalmente ahuecaban nabos y en su interior ponían carbón ardiente para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus familiares difuntos más queridos dándoles así la bienvenida, a la vez que se protegían de los malos espíritus.

Con el auge de la nueva religión-el cristianismo- la fiesta pagana se cristianizó después como el DÍA DE TODOS LOS SANTOS, a pesar de ello, los irlandeses, entre otros pueblos de origen celta, siguieron celebrando la tradición festiva de la noche de SAMHAIM, el 31 de Octubre, desde el año 100 d.C. A mediados del siglo XVIII, los emigrantes irlandeses empiezan a llegar a Norteamérica. En un primer momento, la fiesta sufre una fuerte represión por parte de las autoridades de Nueva Inglaterra, de arraigada tradición luterana. Pero a finales del siglo XIX, los Estados Unidos reciben una nueva oleada de inmigrantes de origen céltico.

La fiesta irlandesa entonces, se mezcla con otras creencias indias y en la secuela colonial, el HALLOWEEN incluye entre sus tradiciones la conocida leyenda de JACK-O-LANTERN, la misma nos dice que se tropezó con el mismísimo diablo. Podemos concluir esta historia apuntando que HALLOWEEN, se desvela como una noche bañada por un aura mágica, misteriosa y aterradora. Personajes terroríficos y hechizados-brujas, fantasmas, duendes, espíritus-, salen de sus cuentos de leyenda para mezclarse entre los mortales que se preparan con disfraces, bromas, pelucas, pinturas, y películas de terror para recibirlos, aunque, sin perder el ambiente de fiesta y el buen humor.

La fiesta de HALLOWEEN carece ya de sentido religioso, y como tantas otras, forma parte de nuestra sociedad y cultura consumista. Una fiesta ancestral reconvertida para la sociedad actual del ocio. Nada tiene que ver ya con los rituales de los druidas ni con los pueblos celtas que dominaron la mayor parte del oeste y centro de Europa durante el primer milenio a.C. Para los que piensan que es una moda importada de los estadounidenses aclarar que se equivocan, ya que precisamente son ellos los que han mantenido viva esta vieja tradición europea que, todavía en países como Irlanda, se sigue celebrando cada año. Todavía, durante la noche irlandesa de SAMHAIN, se prenden grandes hogueras en las que el vecindario arroja los trastos viejos acumulados en sus casas para recibir el AÑO NUEVO CELTA.

miércoles, 25 de octubre de 2017

LA EXTRAÑA MUERTE DE JUAN PABLO I

JUAN PABLO I apareció muerto en su cama. Llevaba sólo 33 días de pontificado. Según el comunicado oficial, murió de un infarto agudo de miocardio. Aunque oficialmente se negó, un benedictino que trabajaba en la Secretaría de Estado dio a conocer a un amigo, el mismo día de la muerte, que hubo autopsia. Por ella se supo que murió por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador, que en la tarde anterior habría recetado por teléfono su médico personal de Venecia. El DR. DA ROS, médico personal del PAPA LUCIANI, en 1993, tras quince años de silencio, declaró que JUAN PABLO I estaba bien de salud y que aquella tarde no le recetó nada. Por tanto, un diagnóstico sin fundamento, una autopsia secreta, un medicamento que mata al papa y que no ha recetado su médico personal, muchas preguntas sin respuestas. El 14 de mayo de 1989, el CARDENAL PIRONIO, envía un informe a CAMILO BASSOTTO, amigo personal del PAPA LUCIANI y testigo principal de la fuente veneciana. El informe va firmado, pero debe publicarse sin firma: el puesto que ocupa el misterioso comunicante no le permite otra cosa. Según dicho informe, JUAN PABLO I tenía un programa de cambios y había tomado decisiones importantes, incluso arriesgadas: terminar con los negocios vaticanos, cortar la relación del Banco Vaticano con el Banco Ambrosiano, destituir al presidente del Banco Vaticano (MARCINKUS), hacer frente a la masonería y a la mafia.

Todo esto se ha intentado ocultar. Sin embargo, tiene clara relevancia judicial. Desde la primera investigación, las mayores sospechas recaen en la desaparecida logia Propaganda Dos, aunque hubiera colaboración interna dentro del Vaticano. El Banco Vaticano tuvo que pagar por la responsabilidad contraída en la quiebra del Ambrosiano más 240 millones de dólares. En el juicio por la quiebra, que concluye en 1992, las mayores condenas caen sobre los jefes de la logia P2: 18’5 años de cárcel para LICIO GELLI y 19 para UMBERTO ORTOLLANI. Sorprende la serie de asesinatos y atentados violentos relacionados de una u otra forma con la P2, con la mafia, con el Ambrosiano, con el Banco Vaticano: AMBROSOLI, ALESSANDRINI, CALVI, SINDONA, PECORELLI..., sin olvidar el atentado contra JUAN PABLO II, la desaparición de EMANUELA ORLANDI (hija de un empleado vaticano) y el triple crimen de la Guardia SuizaDON GERMANO PATTARO, sacerdote veneciano QUE JUAN PABLO I llevó a Roma como consejero, dejó en su momento a CAMILO BASSOTTO un testimonio fundamental sobre el PAPA LUCIANI, cuya figura ha sido injustamente distorsionada: “estaba en el camino de la profecía”. Esto no significa adivinar el futuro, sino hablar y actuar en nombre de Dios. Además, DON GERMANO atestigua algo realmente sorprendente, que también tiene relevancia judicial: JUAN PABLO I sabía a los pocos días de pontificado quién iba a ser (y, además pronto) su sucesor. Casi tres horas después del hallazgo del cadáver, el Vaticano dio el siguiente comunicado oficial: "Esta mañana, 29 de septiembre de 1978, hacia las cinco y media, el secretario particular del Papa, no habiendo encontrado al Santo Padre en la capilla, como de costumbre, le ha buscado en su  habitación y le ha encontrado muerto en la cama, con la luz encendida, como si aún leyera. El médico, DR. RENATO BUZZONETTI, que acudió inmediatamente, ha constatado su muerte, acaecida probablemente hacia las 23 horas del día anterior a causa de un infarto agudo de miocardio".

Realmente, pocas cosas quedan en pie de las afirmadas en dicho comunicado. Sólo una: se le encontró muerto en la cama, con la luz encendida, como si aún leyera. No fue el secretario, sino una religiosa quien encontró muerto a JUAN PABLO I. La forma en que se encuentra el cadáver no encaja con el cuadro típico del infarto: todo está en orden, no ha habido lucha con la muerte. La hora de la muerte ha sido anticipada. Según diversas fuentes, el papa murió en la madrugada del día 29. De forma tajante, el CARDENAL ODDI, que asistió al CARDENAL VILLOT durante el periodo de sede vacante, afirmó que no habría investigación alguna: “He sabido con certeza que el Sagrado Colegio cardenalicio no tomará mínimamente en examen la eventualidad de una investigación y no aceptar el menor control por parte de nadie y, es más, ni siquiera se tratará de la cuestión en el colegio de cardenales” CAMILO BASSOTTO, testigo principal de la fuente veneciana, da esta versión del hallazgo del cadáver, la versión que le dio la religiosa que lo descubrió: “Hablé en dos ocasiones con SOR VINCENZA. La primera, con la provincial delante. La segunda, a solas. En esta ocasión, la religiosa se echó a llorar desconsoladamente. Yo no sabía qué hacer, entonces me dijo, que la Secretaría de Estado le había intimidado a no decir nada, pero que el mundo debía conocer la verdad. Ella se consideraba liberada de tal imposición en el momento de su muerte (ya acaecida, en 1983). Entonces podría darse a conocer. Según SOR VINCENZA, el Papa estaba sentado en la cama, con las gafas puestas y unas hojas de papel en las manos. Tenía la cabeza ladeada hacia la derecha y una pierna estirada sobre la cama. Iniciaba una leve sonrisa. La frente la tenía tibia. Cuando DIEGO LORENZI, SOR VINCENZA y otra religiosa fueron a lavar el cadáver, al volverle, tenía la espalda también tibia. El Papa pudo morir entre la una y las dos de la mañana”

DIEGO LORENZI, secretario de JUAN PABLO I, vio así el cadáver: “Tenía dos o tres almohadones a la espalda. La luz de la cama estaba encendida. No parecía que estuviera muerto. Y las hojas de papel estaban completamente derechas. No habían resbalado de sus manos ni habían caído en el suelo. Yo mismo las tome de su mano” El DR. FRANCIS ROE, que fue jefe de cirugía vascular en el HOSPITAL LONDON DE CONNECTICUT, dice que hay algo verdaderamente sospechoso en la forma en que se encuentra el cadáver de JUAN PABLO I“Los cuerpos muertos no están sentados sonriendo y leyendo. Conozco gente que muere durante el sueño, pero no conozco de nadie ni he visto morir a nadie en medio de una actividad como la lectura. Realmente, encuentro difícil creer que estuviera leyendo en el momento justo anterior a su muerte. Pienso que habría tenido tiempo suficiente para notar que algo estaba pasando. Habría sentido seguramente un dolor, y habría hecho algún esfuerzo para respirar, o para salir de la cama y pedir auxilio... He visto muchas muertes de esta clase, pero nunca he conocido a nadie que muriese sin inmutarse ante lo que le estaba pasando” Un testimonio fundamental es dado once años después de los hechos por el CARDENAL PIRONIO, que, con fecha de 14 de mayo del 89, Fiesta de Pentecostés, y firmada a mano, envía a CAMILO BASSOTTO una carta con unos apuntes. Entre otras cosas, dice: “Los apuntes que le adjunto son para usted. Había pensado tenerlos para mí. Me vino también la idea de publicarlos, pero el puesto que ocupo no me lo permite, al menos por ahora. El PAPA LUCIANI me gratificaba con su benevolencia y, me atrevo a esperar, también con su estima. Por qué quiso hacerme partícipe de algunos pensamientos expresados por él al CARDENAL VILLOT, no lo sé. Ellos constituyen un auténtico compromiso, vivo y presente en su corazón hasta el último día. Yo sostengo que se debe hacer justicia y dar testimonio de JUAN PABLO I”

Como consta en el documento del CARDENAL PIRONIO, JUAN PABLO I era consciente del riesgo que corría. Dijo al CARDENAL VILLOT: “Eminencia, usted es el Secretario de Estado y es también Camarlengo de la Santa Romana Iglesia, usted sabe mejor que nadie que el papa tiene que actuar con prudencia y con paciencia, pero también con coraje y confianza. El riesgo lo ponemos todo en las manos de Dios, del Espíritu Santo y de Cristo Señor. Estos pensamientos que le confío, de momento brevemente, los llevo muy en el corazón. Usted me ayudará a realizarlos de forma adecuada” JUAN PABLO I pensaba tomar abierta posición, incluso delante de todos, frente a la masonería y frente a la mafia. En el informe del CARDENAL PIRONIO, le dijo al CARDENAL VILLOT: “No se olvide que la masonería, cubierta o descubierta, como la llaman los expertos, no ha muerto jamás, está más viva que nunca. Como no ha muerto esa horrible cosa que se llama mafia. Son dos potencias del mal. Debemos plantarnos con valentía ante sus perversas acciones. Debemos vigilar todos, laicos, curas, y especialmente los párrocos y los obispos. Debemos proteger a las gentes de nuestras comunidades. Es un tema que un día afrontaremos con más claridad delante de todos” Muy importante es el testimonio de DON GERMANO PATTARO, sacerdote y teólogo veneciano, llamado por JUAN PABLO I a Roma como consejero. De su testimonio emerge la figura de un papa profeta, que quiere hablar y actuar en nombre de Dios: un papa que no quiere ser jefe de Estado, que no quiere escoltas ni soldados, que se abandona totalmente al Señor, pase lo que pase; un papa que quiere la renovación de la Iglesia, sin olvidar las razones profundas que hicieron necesario el Concilio; un papa que no quiere gobernar solo, sino con los obispos; un papa que pide perdón por los pecados históricos de la Iglesia, como la Inquisición, el poder temporal de los papas, el odio a los judíos y la tolerancia ante las masacres de los indios, el racismo y las deportaciones de los pueblos africanos; un papa que reivindica la figura profética de quienes valientemente denunciaron el genocidio de aquellos pueblos.

Un papa que quiere hacer justicia a todos aquellos que en tierras de misión, en el Este y en América Latina, han sido encarcelados, torturados, exiliados o asesinados por causa de Cristo; un papa que denuncia fuertemente el sistema económico internacional; un papa que se pone al lado de quienes, de cualquier raza y religión, defienden los sacrosantos derechos del hombre; un papa que quiere promover en el Vaticano un gran instituto de caridad, donde poder hospedar a quienes duermen por las calles; un papa que quiere diez discursos menos y un testimonio más; un papa que sabe, a los pocos días de pontificado, quién será (y, además, pronto) su sucesor; un papa que no se deja intimidar, a pesar de las dificultades encontradas. JUAN PABLO I tenía planeado promulgar una encíclica para consolidar las reformas del Concilio Vaticano II, que calificó como "un extraordinario acontecimiento de gran alcance histórico y de crecimiento para la Iglesia", y para reforzar la disciplina de la Iglesia en la vida de los cargos eclesiásticos y de los fieles. Como reformista, también lanzó algunas iniciativas como la devolución del 1% de los ingresos de cada iglesia para destinarlo a las iglesias del Tercer mundo. La visita del dictador JORGE RAFAEL VIDELA, presidente de Argentina, a la Ciudad del Vaticano, también causó gran controversia, especialmente cuando el papa le recordó las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Argentina durante la llamada GUERRA SUCIACon fecha 12 de septiembre de 1978, el periodista MINO PECORELLI publicó en su revista OSSERVATORE POLÍTICO un artículo titulado LA GRAN LOGIA VATICANA. En él se decía que el 17 y el 25 de agosto la agencia de prensa EUROITALIA había dado los nombres en código, el número de matrícula y la fecha de iniciación a la masonería de cuatro cardenales considerados papables: BAGGIO, PAPPALARDO, POLETTI, VILLOT. “Nos hemos hecho, decía PECORELLI, con una lista de 121 masones: cardenales, obispos y altos prelados indicados por un número de matrícula y nombre codificado. Ciertamente, la lista puede ser apócrifa, incluso la firma de un cardenal hoy puede ser falsificada”. En cualquier caso, “el PAPA LUCIANI tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entre tantas, la de poner orden en las alturas del Vaticano”

Dos semanas después, el 26 de septiembre, MINO PECORELLI publica el artículo titulado SANTIDAD, ¿CÓMO ESTÁ? Pregunta enigmáticamente por la salud del papa y habla de la reacción que suscitan los cambios que pensaba hacer: “Hoy en el Vaticano muchos tiemblan, y no solamente monseñores y sacerdotes, sino también obispos, arzobispos y cardenales” Para el Vaticano la desaparición de JUAN PABLO I es un caso cerrado el 29 de septiembre de 1978. JUAN PABLO I fue el primer papa en suprimir la coronación papal, y también el primero en elegir un nombre compuesto (JUAN PABLO). Su sucesor, el cardenal KAROL WOJTYŁA, escogió el mismo nombre en su honor. El proceso de canonización de Juan Pablo I comenzó formalmente en 1990 con la petición de 226 obispos brasileños, entre ellos cuatro cardenales. El 26 de agosto de 2002, cuando se cumplían 24 años de la elección de JUAN PABLO I, el Mons. Vincenzo Savio anunció el inicio de la fase preliminar de reunión de documentos y testimonios para comenzar el proceso de canonización. El 8 de junio de 2003, la Congregación para las Causas de los Santos dio su aprobación y el 23 de noviembre, el proceso se inauguró formalmente en la Basílica Catedral de Belluno, a cargo del CARDENAL JOSÉ SARAIVA MARTINSLa investigación en la diócesis concluyó el 11 de noviembre de 2006 en Belluno. En junio de 2009, la Santa Sede comenzó la fase "romana" del proceso de beatificación de JUAN PABLO I, basándose en el de GIUSEPPE DI ALTAMURA DENORA, que afirmó haber sido curado de cáncer. Ante lo expuesto en este informe, han quedado numerosas dudas sin resolver sobre la muerte del Sumo Pontífice, sobre JUAN PABLO I, que para muchos fue un mártir de la purificación y renovación de la Iglesia.

UNA VOZ POR EL PLANETA TIERRA-Segunda Parte

“¡Tengo que gritar, tengo que arriesgar!” ¡Ay de mí si no lo hago, ¿cómo escapar de ti?, ¿cómo no hablar?, si tú voz me quema dentro!”
(Estribillo de la Canción del Profeta).

Todos creyentes y no creyentes, tenemos algo de profetas, porque debemos anunciar, comunicar, compartir, llevar. Bajo este compromiso, nosotros desde este frente de lucha, asumimos el reto de nuestro tiempo. Lucha contra el cambio climático y una mejor calidad de vida para todo ser vivo en el planeta. En nuestro tiempo, en que todo se acelera, el calentamiento global es una realidad. Es un fenómeno sociocultural y medioambiental, que ya está generando refugiados climáticos. En los cinco continentes hay desertificación, inundaciones, muerte por inanición de millones de seres vivos, en mayor cantidad las plantas, luego animales y seres humanos. Las imágenes de gente totalmente adelgazada por la hambruna, nos quedan guardadas en lo más profundo de la retina y en el corazón.

De continuar este ritmo de degradación y calentamiento, que provoca la inanición de millones de plantas y de animales. Porque a falta de agua en unas zonas y de inundaciones en otras, todos mueren de sed y de hambre, unos porque les falta y otros porque les sobra estos dos elementos totalmente contaminados. Este proceso generará millones de refugiados climáticos. Por eso evocando la Canción del Profeta, en este párrafo, algo nos invita a arriesgar y a gritar. No podemos callar, debemos cambiar de rumbo. El silencio puede costar la vida y el sufrimiento de una de las naciones más pobres de nuestro continente, su nombre es Haití. En la lengua de los Taínos, los nativos originarios de las Antillas, esta tierra en que se estableció la primera población española en el Nuevo Mundo se llamó Ayití, que significaba “Tierra de las Altas Montañas” o “La Montaña Sobre el Mar”. Hoy Haití, está muy lejos de representar lo que significa su nombre taíno, ya que ha sido completamente arrasada, explotada, saqueada, desertizada.

Los habitantes de la América, en pleno, debemos exigir que este país sea reforestado, que se importe tierra cultivable y se reintegre a la nación en la agricultura para satisfacer el hambre de su gente. Que se le devuelva la riqueza artística que se le arrebató. No debemos callar, no podemos callar. Este país ha sido empobrecido, luego de ser la nación más rica del continente antes y después de la conquista, se le ha robado, se le ha destruido por decisión política del imperialismo y, por el silencio de los cómplices de lo inhumano. Y pensar que Haití es solo la punta del iceberg de la pobreza y del gran compromiso que tenemos de reparar esta casa que amenaza con ruina. Si no le devolvemos a las tierras americanas su riqueza para producir la mejor la mejor agricultura del planeta, nunca podremos construir una civilización basada en el amor, la paz, la concordia y el respeto. No queremos más países empobrecidos, no queremos más saqueo cultural y económico, no más silencio, porque el silencio mata. En la década en la que Carl Sagan, realizó su programa Cosmos, para popularizar la ciencia y hacer conciencia del grave peligro de una guerra nuclear, debido a la tensión existente entre el oriente y el occidente, nos encontramos muchos años después con otro peligro, “el cambio climático” y esto nos debe llevar a un cambio de rumbo radical.

Que sea el mismo profesor Carl Sagan quien de viva voz, nos muestre el rumbo:

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador
ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

miércoles, 18 de octubre de 2017

LA FE POR ENCIMA DE LOS PARTIDISMOS

Hace algunos días un grupo de sacerdotes señalaba que un católico no puede votar al gobierno de Macri. La mayoría de ellos es favorable al voto a Cristina. Monseñor Aguer, un prelado de larga trayectoria y que actualmente es arzobispo de La Plata, defendió a un candidato en detrimento de su competidor. La Conferencia Episcopal no emitió ningún comunicado y la gente está entre confundida y molesta. Sin embargo, la Iglesia sostiene en toda su doctrina que los católicos tienen libertad para votar a quien quieran. Por lo tanto, promover o condenar una forma de votar convierte a quienes se pronuncian así en intérpretes de la realidad de una manera unilateral. Y, como le gusta decir al Papa Francisco, la realidad se parece más a un poliedro donde las diferentes partes forman el todo. Además, la gente es adulta y libre, no necesita de sacerdote iluminados para discernir su voto. Sin olvidar que los sacerdotes lo somos de todos los bautizados, no de algunos.
 
Hace poco más de una semana se realizó una nueva edición de la peregrinación juvenil a Lujan. Este fenómeno no deja de sorprenderme año a año. ¿Viste una gran movida publicitaria? ¿Estaban todos los medios cubriéndola? No, nada de eso. El pronóstico anunciaba lluvia a partir de las 3 de la madrugada, la hora que la mayoría de la gente -muy cansada- empieza a llegar a Luján. Y, como estaba anunciado, cayó una lluvia tremenda. El que diga que es un paseo deportivo lo animo a probar. Al llegar
duele hasta la respiración

¿Qué me sorprendió este año? En primer lugar el poder de convocatoria de la Virgen de Lujan. ¡Cómo la quiere la gente! Uno puede pararse en la ruta y ver pasar ese conjunto variopinto de hijos suyos que se cansa, pero canta, comparte y ofrece, siempre alegre. Ingresé a la basílica con algunos de los chicos del micro de apoyo de mi parroquia a las 2 de la madrugada. En la puerta les decía que cuando puedan viajar van a ver muchos templos como Lujan, pero en una Europa descreída la mayoría de la gente va a admirar su belleza, sus tesoros artísticos. Pocos, a rezar. En cambio, ingresar a la basílica de Luján a esa hora fue experimentar un templo vivo, con gente apretujada que -con las últimas energías- procuraba llegar hasta la imagen de la Virgen, algunos de rodillas. Bastaba mirar cualquier rostro para intuir mil palabras: agradecimientos y peticiones. Los rostros se iluminaban viendo esa imagen pequeña, casi perdida en la inmensidad del espacio del templo. Surgen las lágrimas, las fotos que te permiten comunicar a tus seres queridos que llegaste.

Qué lástima que los medios se lo pierdan. Fue un corte de ruta monumental y sobre esa ruta cortada no había unos de un lado y otros del otro. Tampoco, tonos amenazantes, sino abrazos fraternales. Mezclados iban caminando los argentinos, de River y Boca, macristas y cristinistas y los que votarán a otros. Pobres y ricos. Allí no había grieta ni desmanes a nuestro paso. Cortamos una ruta nacional 48 horas y no fuimos noticia. Convivimos en paz haciendo un sacrificio para llegar. Qué buena metáfora de la Argentina que queremos; sólo Dios es capaz de este milagro y, como dice Jesús en el Evangelio de San Lucas 10,21: “Te alabo Padre porque ocultaste estas cosas a los sabios e inteligentes y se las revelaste a los humildes”. Hay otra argentina más allá de la grieta que los medios de comunicación no reflejan.

P. Guillermo Marcó
Fuente:
www.valoresreligiosos.com.ar


LA IGLESIA CATÓLICA Y EL GOBIERNO PERONISTA- Primera Parte

Desde fines de 1954, la Iglesia católica desempeñó un rol central en el golpe de Estado que puso fin al gobierno de Perón. El proceso por el cual la institución eclesiástica pasó a integrar el espectro opositor al peronismo fue abordado teniendo en cuenta fundamentalmente el caso de la Capital Federal y la ciudad de Córdoba, lugares clave para estudiar la trama de la insurrección cívico-militar. El objetivo de este informe es analizar el itinerario de las relaciones entabladas entre la Iglesia católica y el gobierno en Tucumán entre 1952 y 1955. Se sostiene que en el escenario provincial no se registró el progresivo deterioro de las relaciones entre la Iglesia y el peronismo que fueron visibles en el escenario metropolitano y en otras diócesis del país, observándose, por el contrario, un campo de colaboración que se mantuvo en forma ininterrumpida hasta 1955.

De ese modo, sin negar las tensiones que surcaron el camino de las relaciones entre la Iglesia católica y el gobierno provincial, el presente informe sostiene que en Tucumán no se observó la escalada de violencia y el enfrentamiento abierto que surgió desde 1954 como una constante en otras zonas del país. Esto nos lleva a interrogarnos sobre los factores que se conjugaron para dar cauce al clima expectante que predominó en la sociedad tucumana y por las repercusiones de los acontecimientos que se sucedieron a nivel nacional durante los tramos finales del gobierno peronista, como así también emprender un análisis comparativo de las estrategias que siguió la jerarquía eclesiástica y el movimiento laico en la Capital Federal y en la ciudad de Córdoba. Los estudios que abordaron la relación de la Iglesia católica y el peronismo coinciden en señalar el rol protagónico de la primera en el golpe de Estado de septiembre de 1955.

Tal desenlace resultó sorpresivo teniendo en cuenta los estrechos vínculos forjados entre el poder político y religioso en los años precedentes. No obstante, cuando a fines de 1954 el enfrentamiento entre la institución eclesiástica y el gobierno se volvió explícito, sectores del laicado y del clero se sumaron a una ofensiva política opositora que buscó desalojar a Perón por medio de una conspiración armada. Los últimos meses de gobierno estuvieron marcados por un clima cargado de violencia que estalló en episodios conocidos como el bombardeo a plaza de mayo y la quema de iglesias. En ese contexto, la crisis desatada asumió una lógica y una dinámica propia en la que el conflicto se alimentó a sí mismo. El ya clásico estudio de César Tcach sobre el partido radical cordobés subrayó la alianza que este fraguó con la Iglesia católica y sectores antiperonistas de las fuerzas armadas, corporaciones que, en ese escenario, impulsaron la vía armada para derrocar al gobierno. Tcach señaló que el catolicismo cordobés se erigió en el eje de la oposición católica nacional a partir de la ofensiva desplegada para penetrar nuevos espacios sociales, principalmente entre los jóvenes (estudiantes) y los sectores profesionales (clase media). Tal ofensiva católica resultó irritante para las altas esferas de gobierno al colisionar con los proyectos oficiales de organizar a los mismos sectores bajo la impronta peronista.

Según ese esquema, fue la disputa por los valores que se inculcaban a la juventud y la fundación del Movimiento Católico de Juventudes (en pugna con la Unión de Estudiantes Secundarios) la mecha que encendió el conflicto en esa provincia. Distintas investigaciones privilegiaron el abordaje de la Acción Católica Argentina (ACA) en los últimos años peronistas ya que, a pesar de aglutinar un número reducido de activistas, su capacidad de movilización y de conspiración la convirtieron en un agente de primera magnitud en el derrocamiento del gobierno. La ACA atravesó por un proceso de cambios desde que en 1952 la jerarquía eclesiástica dio impulso a un renacimiento de su militancia, articulado principalmente alrededor de dos ejes. Por un lado, se promovió la organización de la clase media a partir de la creación de la rama de Profesionales y Estudiantes católicos (APAC), iniciativa que se convirtió en un desafío para el gobierno teniendo en cuenta el perfil crecientemente opositor que asumió esa franja social.

Por otro lado, este renacimiento se nutrió de las crecientes impugnaciones morales al gobierno, tópico de fuerte influencia en las filas católicas que activó la movilización de militantes de ACA. De ese modo, la asociación católica, cuyas actividades lograron concitar amplias adhesiones políticas y sociales, apareció como la alternativa para aglutinar a una oposición que hasta el momento se presentaba dispersa y debilitada, la cual encontró en el conflicto desatado a fines de 1954 una oportunidad inédita para socavar al gobierno. Esto nos lleva a interrogarnos sobre los factores que se conjugaron para dar cauce al clima expectante que predominó en la sociedad tucumana y por las repercusiones de los acontecimientos que se sucedieron a nivel nacional durante los tramos finales del gobierno peronista, como así también emprender un análisis comparativo de las estrategias que siguió la jerarquía eclesiástica y el movimiento laico en la Capital Federal y en la ciudad de Córdoba, donde se dio inicio al golpe cívico-militar. En suma, partimos del supuesto que el proceso que derivó en el golpe de Estado de septiembre de 1955 presentó hasta último momento derivaciones inciertas y estuvo signado por las vacilaciones que sacudieron a los actores de la institución eclesiástica. Son esas vacilaciones e incertidumbres las que intenta recuperar esta investigación.

El siguiente informe fue extractado de un trabajo histórico realizado por Lucía Santos Lepera Del Instituto Superior de Estudios Sociales (CONICET-UNT)
Fuente:

EL ARCANGEL URIEL

Su nombre significa “Fuego de Dios”. No se sabe con certeza si es un serafín, un querubín o un Príncipe de las Dominaciones. Lo cierto es que URIEL es el arcángel del arrepentimiento y la retribución, así como también el arcángel de la justicia, la paz y de la salvación. En su obra El Paraíso Perdido, John Milton lo describió como “de todo el cielo, el espíritu de vista más aguda”. Ligada a eso, está la función de “vigilante del mundo” que algunos textos le atribuyen, función a su vez relacionada con aquel libro que suele aparecer en sus manos en ciertas imágenes suyas, libro éste que, según una determinada interpretación (hay otra), representa una lista de los seres humanos con los respectivos pensamientos, sentimientos y actos que han efectuado a lo largo de sus vidas, llevando así URIEL una cuenta necesaria para ver quiénes irán al Infierno, lugar del cual supuestamente él tiene la llave; pero, pese a ser así, no desea que nadie se condene, por lo cual suministra el don sobrenatural del arrepentimiento a las almas que aún pueden salvarse, por más protervas que éstas sean.

URIEL, junto con MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL, es uno de los cuatro arcángeles que fueron destinados a cuidar de la Tierra. Al igual que en la moderna angelología, URIEL consta entre los siete grandes arcángeles de acuerdo con la tradición del judaísmo rabínico. Fue en vinculado a su origen en el judaísmo donde URIEL adquirió el significado de su nombre como “Llama de Dios” o “luz de Dios”: de allí que, en la tradición judía, el Arcángel URIEL haya sido nombrado como “quien trae luz a Israel”. Se le menciona en Testamento de Salomón y en el Apocalipsis de Esdras, (libro pseudoepigráficos escrito en el siglo I que figura como apéndice en algunas ediciones de la Biblia. En la Vulgata aparece como 4 Esdras, en las versiones eslavas y rusas como 3 Esdras y en las traducciones inglesas como 2 Esdras), instruye al profeta sobre la verdad, adquiriendo fundamentalmente a raíz de esa obra su carácter de arcángel vinculado a la verdad que simboliza la llama que, en ciertas imágenes, aparece portando. En este libro apócrifo del Apocalipsis de Esdras, Dios manda a URIEL para responder a una serie de cuestionamientos que el profeta Esdras tiene. Es allí cuando URIEL le dice que Dios le ha “permitido describir las señales sobre el bien y el mal en el mundo”; pero aun así, será muy difícil que Esdras pueda comprender el asunto desde su limitada perspectiva humana.

Más adelante, URIEL le dice a Esdras algo cuya importancia teológica ha sido subvalorada, lo cual es así ya que las sabias palabras del arcángel muestran la incapacidad del hombre para comprender la naturaleza real de la pureza-incorruptibilidad y, por extensión, la impotencia del hombre para entender a cabalidad ciertas verdades morales y espirituales, haciendo así quedar como vano todo el orgullo de los teólogos moralistas que por siglos se han creído dueños de la verdad. En el libro LEYENDAS DE LOS JUDÍOS, URIEL fue quien dio un nuevo nombre a Jacob, quien guió a Abraham sacándolo de la ciudad de Ur, y quien marcó las puertas (previamente pintadas con sangre de cordero) de las casas de los hebreos cuando estaban en Egipto y, entre las siete plagas, fue decretada la muerte de todos los hijos primogénitos de los egipcios. En el mismo texto también se dice que URIEL fue el ángel que se le presentó a José. En el misticismo judío medieval, URIEL fue visto como el ángel regente del domingo, el ángel patrono de la Poesía, el aniquilador de los ejércitos de Senaquerib, el ángel que luchó con Jacob en Peniel y uno de los Sephiroth sagrados. Finalmente, fue en ese misticismo medieval donde se le atribuyó el rol del ángel que portaría las llaves de El Abismo en El Fin de Los Tiempos. El LIBRO DE ADÁN Y EVA, describe a URIEL como el querubín que permanece junto a las puertas del Edén con una espada flamante para evitar el acceso al Árbol de la Vida, generando así una confusión en la Angelología, ya que otras fuentes dicen que fue el arcángel JOFIEL quien desempeñó aquel rol. También, el libro afirma que fue quien sacó del Edén a Adán y Eva después de que pecaran, aumentando así la confusión con el arcángel JOFIEL, a quien también atribuyen esta función otras fuentes. Finalmente, el LIBRO DE ADÁN Y EVA dice que URIEL fue uno de los ángeles que dio sepultura a Adán y a Abel.

La Iglesia Católica solo da reconocimiento oficial a tres arcángeles puesto que solo tres se nombran en la Biblia: MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL. A URIEL, junto con los otros arcángeles, no los niegan pero tampoco los afirman en el sentido de que dentro de la doctrina oficial sean referidos como seres que indudablemente existen. En el cristianismo antiguo, el arcángel URIEL era venerado junto a MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL. Fue el papa Zacarías quien, durante el Concilio de Roma del año 745, prohibió el nombre del arcángel URIEL e hizo que se destruyeran sus imágenes en todas las iglesias de Roma, borrando así su huella en el Vaticano. La Iglesia Ortodoxa Oriental, distintamente a lo que hizo con JOFIEL, CHAMUEL Y ZADQUIEL, venera al arcángel URIEL y lo conmemora el 8 de noviembre. La Iglesia Anglicana lo incluye entre los arcángeles y además le da el status especial de ser un “Santo Patrono del Sacramento de la Confirmación”. La Iglesia Copta, que conservó la BIBLIA SEPTUAGINTA (que contiene el Libro de Enoc, apócrifo para el Catolicismo), y siempre ha venerado al arcángel URIEL. Llama la atención que, de entre los arcángeles no aceptados por la Iglesia Católica, URIEL no se limita a las antiguas revelaciones sino que consta en los evangelios apócrifos de la Biblia, en los cuales salva a Juan el Bautista de sobrevivir a la masacre ordenada por Herodes, lo lleva junto con su madre a Egipto, y años después los reúne con la Sagrada Familia. Por último, en el apócrifo Apocalipsis de Pedro él vuelve a ser nombrado como “Ángel del Arrepentimiento”.

miércoles, 11 de octubre de 2017

UNA VOZ POR EL PLANETA TIERRA-Primera Parte

“Los Cielos Proclaman la Gloria de Dios y el Firmamento Anuncia la Obra de sus Manos”. Salmo 19,1.

Hermosas palabras escritas en la Biblia, nuestro tesoro más preciado, porque es palabra y testamento de Dios para la humanidad.

“Todos los seres existentes en este planeta, somos hijos de un maravilloso matrimonio, nunca fuimos hijos ilegítimos. Nuestra Madre es Gaia (la Madre Naturaleza) y nuestro Padre es el Cosmos (el Universo), mismo en el que viajamos en una aventura sin fin”. (Jorge Francisco Muñoz Somarribas).

-Una hermosa alegoría que dedicamos a la creación. Reconocemos eso sí, que todo lo que existe, visible o invisible, es obra de un solo creador. Un ser que con inmenso amor gestó y creó todo el universo.

-Es justo hacer notar que, durante décadas y siglos, han transitado por este mundo, personas que se han preocupado y ocupado al mismo tiempo, por el futuro de las presentes generaciones y las que han de venir.

-Algunos nombres le resultarán familiares y otros totalmente nuevos. Sócrates, Aristóteles, Platón, Jesús de Nazaret, Buda, Mahoma, Albert Schweitzer, Monseñor Daniel Comboni, San Francisco de Asís, Charles Darwin, Albert Einstein, Sir David Frederick Attenborough, Walt Disney, Carl Sagan, el Papa Francisco. En realidad, hay muchos más.

-Todos tienen la gran peculiaridad, que, desde sus frentes de lucha, se preocuparon por comprender el universo y todo lo creado, valoraron inmensamente la creación y hablaron en su favor, para que así los habitantes de este mundo lo conociesen y lo cuidasen.

-Carl Sagan fue un fabuloso científico, exobiólogo, que estudiaba las estrellas, su vida y su comportamiento. Se esmeró por encontrar señales de vida extraterrestre, hasta que al final entendió que no debía desperdiciar su tiempo y los escasos recursos con los que contaba, para abocarse a la defensa y el cuidado de la tierra y todo lo que hay en ella: mineral, vegetal y animal.

-Fue así que creó una serie que se llamó Cosmos, que la vieron unos 400 millones de televidentes en todo el mundo. En el último capítulo de la serie de 13 entregas, preguntaba, ¿y quién hablará por el planeta?

-Desde lo más profundo de nuestro interior, le decimos profesor Sagan, que ya no se preocupe por eso, hay muchas personas en la sociedad civil, en medios de comunicación colectiva y en redes sociales, que se han comprometido, para proteger la vida y en la defensa de “Nuestra Casa Común”.

-Pero y, ¿habrá algo concreto que nos dé esperanza de cambios positivos que aseguren la vida en el planeta y para las nuevas generaciones de plantas, animales y seres humanos? Pues parece que sí.

-La conciencia colectiva, el abrir la mente y el espíritu hacia actividades netamente creativas, constructivas, que enaltezcan al género humano y que les dé bienestar a todas las criaturas, nos ayudará a cambiar el rumbo equivocado por el que transitamos.

-Hace 100 años, la humanidad estaba envuelta en una conflagración que afectó las vidas de millones de personas en todo el globo. Conocida como la guerra del 14-18, la Primera Guerra Mundial, que dejó como secuela siniestra, la muerte de más de 31 millones de personas, civiles y militares.

-Lo que no se ha cuantificado porque no se usa, es cuántos millones de animales y plantas murieron por esa época, que también fue conocida como “La Gran Guerra”.

-No se nos dijo, la gravedad de la contaminación que dejó este hecho en el que se usó armas de destrucción masiva y armas químicas. Se quemó gran cantidad de hectáreas de sembrados agrícolas, con el fin de matar de hambre al enemigo.

-Hoy, un siglo después, abrimos nuestra mente y nuestro espíritu, para abogar una vez más en defensa de nuestra casa.

-Vivimos tiempos difíciles, el calentamiento global es una realidad innegable. Vemos inundaciones, terremotos, extinciones. Al ritmo en que van las cosas, en que todo se acelera, debemos lanzar la voz de alerta, ya que parece inminente, que las repúblicas más pobres de nuestro continente, quedarían completamente hundidas en el océano, si los hielos en los polos se siguen derritiendo, la mantisa desaparece y los niveles de las aguas del mar aumentan.

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador

ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

NUESTRA SEÑORA DE LA RÁBIDA

Muchos años atrás, por el 711, en una pequeña población de pescadores sobre el río Tinto, aldea de Palos, se produce un revuelo. Han llegado noticias del avance de hordas árabe-bereberes. Lo que al principio se había creído una de tantas avanzadas de piratas del África se había convertido en invasión. Pero hay algo más grave aún: es que han destrozado las poderosas huestes godas y desde el Guadalete están avanzando sin cesar. Comienzan a huir los que pueden, a ocultar todos sus bienes en la montaña. Es necesario alejarse del avance de esos piratas. Fue entonces que se pensó en la imagen de la Virgen que estaba entronizada en el monasterio. No es que la historia está conformada por o con leyendas, pero al ser embellecida por las mismas, a veces uno no se resiste a, por lo menos, hablar de ellas. Ya se sabe que muchos rincones de la historia están repletos de narraciones que, frecuentemente, se apoyan en un hecho real, histórico, embellecido más tarde por la imaginación de los cronistas y comentaristas, hasta que aparece la historia con sus documentos y deshace la poesía, quedando con fríos datos. Vamos a hablar de la imagen de la Virgen de Palos, por estar íntimamente unida a la historia de América, pues se trata de la Virgen de la Rábida. Hace más de mil novecientos años existía en el mismo lugar donde hoy se alza el monasterio de la Rábida un templo romano consagrado a Proserpina, la hija de la diosa Ceres raptada por Plutón al sombrío Tártaro, templo que muy posiblemente fue erigido en homenaje a la hija del emperador Trajano.

Hay una tradición de que, aún en esa época, se realizaba el sacrificio de una doncella junto al río Tinto aledaño, y su cuerpo se traslada procesionalmente hasta el templo. Acabado el paganismo, en el siglo IV se eleva allí un templo cristiano dedicado a san Jorge. Estaba terminándose el edificio cuando se recibió de san Macario, obispo de Jerusalén, una imagen de la Virgen que, entronizada en el lugar principal, pronto recibió fervoroso culto. Cuando en 711 se produce la invasión musulmana, el pueblo que huía determinó depositar la imagen en el fondo del mar, pues siendo de piedra no sufriría ningún daño. Al haber poca profundidad en ese lugar, tenían la esperanza de recuperarla fácilmente. Esta historia, recibida por tradición, es la única que se posee. En la misma crónica de este hecho se dice que en el lugar donde estaba el templo de Proserpina un eremita árabe erigió más tarde su refugio, al que años después los árabes, ya fallecido el morabito, dedicaron para su veneración. El lugar recibió el nombre de "Rábita" entre los mismos árabes, de donde con el tiempo se llamó "Rábida". En Marruecos se denomina actualmente "Rábita" o "Rápita", en el dialecto el país zauía a la antigua "Rapta", que indica, precisamente, "Ermita".

Cuando Alfonso el Sabio, entre 1257 y 1258 se apoderó de la región expulsando a los invasores, los Caballeros Templarios que lo acompañaban en la lucha ocuparon el morabito, el cual entregaron más tarde a los franciscanos. Nos encontramos con una gran laguna entre esa fecha y mediados del siglo XV. De esta última época se conserva, el monasterio antiguo, su iglesia y un claustro. Lo único cierto es que, a mediados del 1400 unos pescadores, al recoger su red, encontraron la imagen ya olvidada. Retornó a su mundo con el nombre de los Milagros, acompañada de hechos juzgados milagrosos, como la solución de la disputa entre la ciudad de Palos y la de Huelva, cada una de las cuales reclamaba la imagen como suya, por estar en el límite de sus jurisdicciones marítimas el lugar de la recuperación. Ya estamos en los momentos en que Colón llega a la Rábida. Está agotado físicamente y muy desmoralizado. Tiene un cuñado y peregrino proyecto por el que sólo recibe, como respuesta, buenas palabras y algunas promesas. La caridad de los franciscanos recoge a Colón y a su hijo, y en la Rábida reposa el cansado peregrino durante varios meses. Y allí profundiza su devoción a Nuestra Señora de la Rábida. En 1485, al fin, recibe contención de la reina Isabel I. Pese a la lucha que aún sostienen con los últimos restos de los musulmanes invasores y a las mil preocupaciones de la reina cruzada, será recibido. Hay algo de misterioso que traza un camino entre esas dos almas. Al despedirse de los generosos frailes, el superior del monasterio, fray Juan Pérez, le dirá: "La gracia de Dios esté con vos y Nuestra Señora de la Rábida te acompañe".

Antes se había realizado una ceremonia en el Monasterio de la Rábida, donde el Gran Almirante se encomendaría al Señor a fin de rogarle buen logro en la espeluznante empresa. Pero iría bien sujeto al mando de la Señora Santa María. El nombre de la capitana era el de "Marigalante", apodada "la Gallega" por haber sido construida en Galicia. El almirante fue quien la bautizó con el nombre de "Santa María". Ya no es necesario continuar con la presencia de Colón en la escena. Conviene, sin embargo, agregar una frase de quien fuera uno de sus marineros, Pedro de las Casas que mas adelante tendrá un hijo que será fray Bartolomé de las Casas, el ingenuo responsable de los orígenes e la leyenda negra, que agrega en sus escritos: "Colón era devotísimo de Nuestra Señora". La Virgen de los Milagros o Santa María de La Rábida, conocida por ambos nombres indistintamente, es la patrona del monasterio y de Palos de la Frontera. La imagen de la Virgen es una escultura de alabastro de pequeño tamaño (unos 54 cm), fechada en el siglo XIV. Es una muestra del gótico-francés, concretamente del manierista y elegante estilo normando, que imprime en la figura una singular curvatura, de manera que cambia de aspecto según se varíe la perspectiva desde donde se contemple. La imagen de la Virgen fue coronada por el Papa Juan Pablo II el 14 de junio de 1993, siendo los Padrinos de la Coronación los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, representados en su hija la Infanta Cristina. Es la única imagen de la Virgen coronada por el papa polaco en España. Asimismo, recibió el título de "Alcaldesa perpetua de la ciudad".

LA BATALLA DE RIOBAMBA

El COMBATE DE RIOBAMBA o COMBATE DE TAPI fue un enfrentamiento ocurrido el 21 de abril de 1822 cerca de Riobamba, Ecuador, entre elementos de las fuerzas independentistas dirigidas por el general venezolano Antonio José de Sucre y de las fuerzas realistas comandadas por el coronel Nicolás López. Se trata de una acción de caballería realizada sin disparar una bala. El comandante Sucre destacó en su parte la "intrepidez de la que habrá raros ejemplos", del Mayor Lavalle y su escuadrón. Bolívar distinguió a Lavalle y sus hombres con el título de "Granaderos de Riobamba". Es conocido localmente como el más brillante combate de caballería en las Guerra de Independencia Hispanoamericana. Luego de la Revolución del 9 de octubre de 1820, el ejemplo de los patriotas guayaquileños fue seguido de inmediato en diferentes ciudades, una de ellas Riobamba, que el 11 de noviembre se proclamó libre del dominio español. Desgraciadamente, luego de la derrota sufrida por los Sucre en los campos de Huachi, el movimiento fue sofocado y la ciudad cayó nuevamente bajo el dominio de los españoles. Sucre tuvo que retirarse a Guayaquil, pero al poco tiempo reorganizó su ejército e inició nuevamente la marcha hacia el interior.

Se trasladó entonces a Machala para iniciar su campaña libertadora desde el sur, por Loja y Cuenca, pese a que la ruta era más larga, consideró que de esta manera iría protegiéndose las espaldas y arrinconando a los realistas hacia el norte, y podría además reforzar su ejército con tropas enviadas por San Martín, tal cual sucedió en Saraguro, donde el 9 de febrero sus fuerzas recibieron el importante respaldo de tropas auxiliares venidas del Perú al mando del Gral. Santa Cruz, y de los Granaderos a Caballo de San Martín, de Argentina, al mando del Comandante Juan Lavalle. Dos meses permaneció Sucre en Cuenca donde aprovechó la tranquilidad de la ciudad y su agradable clima para dar descanso a sus hombres, al tiempo que reforzaba todos los cuerpos de su ejército con hombres del lugar. A la brigada de Santa Cruz le correspondieron más de tres cientos cuencanos. Cumplido sus objetivos, Sucre marchó hacia el norte en persecución de los realistas, a quienes alcanzó en la llanura de Tapi, cerca de Riobamba. El 21 de abril, en los campos y en las calles de la ciudad se libró una de las más heroicas batallas por la independencia, la Batalla de Riobamba, en la que la diosa de la guerra favoreció a los patriotas. La lucha se inició en la actual calle llamada “Argentinos” y en la Plaza de Villa María, y terminó con un feroz enfrentamiento en las llanuras de Tapi (razón por la que a esta batalla se la llama equivocadamente con ese nombre), entre las caballerías realista y patriota, cuyos escuadrones, de uno y otro bando, hicieron prodigios de valor y heroísmo.

Fue tal el fragor de la lucha entre las caballerías, que la infantería de ambos ejércitos suspendió la acción en los lugares circundantes para contemplar emocionados la homérica batalla, en la que se cubrió de gloria el bravo comandante argentino Juan Lavalle, al mando de su batallón de “Granaderos a Caballo de San Martín”, integrado por veteranos argentinos y chilenos. Se destacó además la actuación del Coronel Heres, con sus Dragones Colombianos; y del Coronel Diego Ibarra, al mando del batallón Yaguachi, integrado en su mayoría por soldados guayaquileños y bajo cuyas órdenes combatió el Teniente Abdón Calderón. Al caer la tarde los realistas no pudieron resistir las cargas patriotas y tuvieron que retirarse desorganizadamente, dejando en el campo de batalla gran número de muertos por heridas de lanza y de sable. Los patriotas persiguieron durante largo trecho a las tropas realistas, mientras el Gral. Sucre, victorioso, entraba en la ciudad proclamando para siempre su independencia del dominio español. El 20 de Noviembre de 1821, Sucre se hace fuerte en la zona de “Los Dos Esteros”, sitio en el que ambos bandos entablan conversaciones pacíficas, las mismas que culminan con la firma de un armisticio que estipulaba un cese de “operaciones” por un plazo de 90 días, acuerdo que favoreció a las tropas patriotas que pudieron organizarse y prepararse de mejor manera y recibir todos los aprovisionamientos necesarios. Este armisticio no solo resultó conveniente para los patriotas, sino que, también benefició a las tropas hispanas que en su interior enfrentaban serios problemas tales como: sublevaciones fallidas entre los batallones “Aragón” y “Constitución“, un alto grado de deserciones y la llegada de la estación invernal, factores que dificultaban cualquier tipo de operación bélica.

Al año siguiente, los movimientos militares libertarios son favorecidos por la incorporación de Guayaquil a Colombia en Diciembre de 1821, el Libertador Bolívar preocupado por la suerte de la Presidencia de Quito propone enviar “fuerzas de distracción” contra los realistas acantonados en Pasto, pero su proyecto queda sin efecto. Bolívar decide dejar a cargo de la campaña de liberación de la presidencia de Quito al Gral. Sucre, quien inicia sus movimientos de tropas el 22 de Enero de 1822, rompiendo de esta manera el armisticio firmado con el Coronel Tolrá; al día siguiente llega a Guayaquil y los primeros días de febrero se une en Saraguro la división peruana enviada por el Gral. San MartínEl triunfo se debió a una orden dada por el Gral. Sucre quien dispuso al Coronel Diego Ibarra mover sus fuerzas por el lado derecho de los españoles de tal forma que ellos vean la acción, a la vez que ordenó al Teniente Coronel Juan Galo Lavalle, atravesar la villa y sorprender por la retaguardia a las fuerzas realistas. Lavalle, Comandante del Escuadrón “Granaderos a Caballo de los Andes”, cumple con la orden dispuesta por el Gral. Sucre y ataca a la caballería española, que en ese momento protegía la retirada de la infantería española y la vence provocando la desbandada de las fuerzas realistas. El mismo Comandante Lavalle en su informe dirigido al Gral. San Martín puntualizó lo siguiente con respecto al enfrentamiento:

“Y a la espalda de una llanura me ví repentinamente al frente de tres escuadrones de caballería fuertes de 120 hombres cada uno, que sostenían la retirada de su infantería. Una retirada hubiera ocasionado la pérdida del escuadrón y su deshonra, y era el momento de probar en Colombia su coraje; mandé formar en batalla, poner sable en mano y los cargamos con firmeza. El escuadrón que formaban 96 hombres parecía un pelotón respecto de los 400 hombres que tenían los enemigos; ellos esperaron hasta la distancia de 25 pasos, poco más o menos cargando también; pero cuando oyeron la voz de “a degüello” y vieron morir a cuchilladas a dos o tres de los más valientes, volvieron caras y huyeron en desorden. La superioridad de sus caballos, los sacó por entonces del peligro, con pérdida solamente de doce hombres”.

La mañana del 21 de Abril de 1822, a causa de la imprevisión estratégica de los españoles, que descuidaron la protección del Paso de Pantus, provocó que sorpresivamente se encuentren frente a frente con las fuerzas libertadoras en posición de batalla. El jefe español Tolrá ordenó la retirada de los peninsulares hacia Riobamba, mientras que Sucre dispuso al Coronel Diego Ibarra mover sus fuerzas por el flanco derecho de las fuerzas realistas y al Comandante Lavalle por el lado izquierdo para de esta manera atravesar la villa y atacar a los españoles por la retaguardia desbandándolos y, consiguiendo, finalmente la victoria. El ejército vencedor, ocupó Riobamba el 22 y, permaneció hasta el 28 de Abril de 1822, fecha en la que las tropas libertarias salieron de la ciudad con dirección al norte, tras los españoles que se dirigían al norte, hacia la ciudad de Quito. La victoria fue concluyente, motivada por una “carga de caballería” provocada por una decisión audaz que dejó a los realistas diezmados dejando abiertas las puertas de la independencia ecuatoriana, sellada días después, en la Batalla del Pichincha. El 19 de diciembre de 1921 se dictó ordenanza para erigir un monumento a los héroes de la batalla de Riobamba, en la cima del paseo 21 de abril (loma de quito). El monumento trabajado por artistas nacionales fue inaugurado en 1922.

miércoles, 4 de octubre de 2017

LOS VIGILANTES DEL REINO CELESTE-Primera Parte

¿Quiénes eran esos seres celestiales que en algunos textos sagrados antiguos y bíblicos como en el “El Libro de Enoc” eran llamados “Los Vigilantes” y posteriormente “Los Ángeles Caídos”? ¿Por qué y contra quién se rebelaron? ¿Quién redujo a esos ángeles a la categoría de “Demonios” y con qué fin? En 1876, tras un riguroso estudio de las inscripciones cuneiformes asirio-babilónicas, George Smith publicó “El Génesis Caldeo”, una obra en la que el asiriólogo Inglés sacaba a la luz una incómoda verdad; los textos hebreos que conformaban la sagrada Biblia, y en especial los que hacían referencia al Génesis, eran una copia casi idéntica de la epopeya de la creación babilónica (“Enuma Elish”), así como de muchos otros textos y mitos presentes en tablillas de arcilla sumerias de más de 6.000 años de antigüedad…

Eso significaba que existía un texto escrito en el dialecto del babilónico como mínimo mil años antes que los textos bíblicos, pero lo más destacable es que la versión sumeria sobre los orígenes de la humanidad se diferenciaba por ser mucho menos metafórica y más literal. Tan concreta como para afirmar que las fuentes sumerias nos muestran la identidad real de algunos personajes bíblicos, tales como Yahvé, el Dios judeo-cristiano. Cuyo equivalente sumerio era ENLIL “Dios del Viento y las tormentas”; el máximo mandatario de una raza conocida como “LOS ANUNNAKI” -Aquellos que del cielo a la tierra descendieron-, que habrían llegado a la tierra hace más de 400.000 años para establecerse cerca de las aguas del Golfo Pérsico y habrían civilizado toda la Mesopotamia meridional con sus imponentes ciudades y templos.

Las tablillas nos revelan que había un total de 23 deidades veneradas en el panteón sumerio, entre las cuales destacaba el Dios ENKI, “Señor de la Tierra”, a quién se le adjudicaba la creación misma del hombre. ENKI y ENLIL eran hermanos en constante rivalidad. Mientras que ENKI era conocido como “el más sabio de los Dioses” en cambio ENLIL era un canciller militar sediento de poder y conquista, que odiaba al hombre. Estos Dioses se regían por una curiosa escala jerárquica; ANU “Dios del Cielo” gobernaba las esferas celestes, ENLIL lideraba los dominios de la tierra media, ENKI era el “Señor del Abzu” (“El Abismo de las Aguas”), y NERGAL gobernaba el inframundo. Pero los encargados de realizar los trabajos más duros eran los llamados “IGIGI”, cuya traducción sería “Los Observadores” o “Aquellos con Grandes Ojos”.

En el Génesis bíblico, estos “IGIGI” guardan la misma etimología al ser mencionados como “Los Vigilantes” o “Los Custodios del Señor”. Más aún, en fuentes hebreas los señalan como “Ángeles Caídos” o “Hijos de ELOHIM”; mensajeros divinos que se rebelan contra el mando superior de Yahvé y sus lugartenientes, para descender a la tierra y copular con las “hijas de los hombres”. En la versión sumeria, se nos dice que estos “IGIGI” eran los encargados de adecuar artificialmente los cauces de los ríos Tigris y Éufrates, cavando zanjas y drenando canales para proveer de agua a la red de ciudades ubicadas en lo que hoy sería el Sur de Iraq.

En “EL MITO DEL ATRAHASIS” podemos leer: “Cuando los Dioses eran como los hombres, asumían la fatiga, soportaban el trabajo. La fatiga de los dioses era grande, el trabajo era pesado. Los grandes ANUNNAKI querían hacer soportar el trabajo a los IGIGI”. Tras 40 años de duras excavaciones, estos últimos estallan en un motín, queman sus herramientas y exigen el cese de sus tareas. Más adelante continúa diciendo: “A ENLIL, el consejero de los Dioses, el héroe, vayamos a perturbarle en su morada. Mientras tanto, proclamemos la guerra, unamos las hostilidades y la batalla.” Al borde de un consejo de guerra, los ANUNNAKI se reúnen en asamblea para gestionar la crisis. Es entonces cuando ENKI propone elaborar un ser primitivo para que asuma el rol de esclavo que aligerará la fatiga de los “Dioses Menores”.

ENKI se dirige a la Diosa NINHURSAG, “la Diosa del Nacimiento”, y le dice; “Crea un LULU para que pueda soportar el yugo, para que el hombre asuma la fatiga de los Dioses”. En “EL POEMA BABILÓNICO DE LA CREACIÓN” se nos revela que los ANUNNAKI apresan al instigador de aquella revuelta, un “IGIGI” o Dios menor llamado “WE-ILA”, y lo ejecutan: “Que uno de sus hermanos sea entregado, él solo perecerá para que la humanidad pueda ser creada. Que el culpable sea entregado para que los otros puedan subsistir.” ENKI ordena; “…que un dios sea degollado, y que los otros dioses, sumergiéndose en él, puedan ser purificados. Con la carne y la sangre del dios, que NINTU mezcle arcilla, a fin de que dios y hombre puedan ser enteramente mezclados en la arcilla”.

El primer hombre creado es llamado “ADAPA” “Sabio nacido del Mar”, Adán en la versión bíblica, guardián de la ciudad de Eridú. En este se perpetúa una estirpe de sangre pura de los dioses, y fruto de la séptima generación aparece un personaje clave en esta historia; ENOC, cuyo significado es “El iniciado”, fue el padre de MATUSALÉN, y por tanto era el bisabuelo de NOÉ. ENOC, que habría vivido entorno al 12.000 A.C, era conocido como “el hombre que no murió”, sino que fue arrebatado y elevado a los cielos por el “Carro del Espíritu”, donde fue llevado “a bordo de un palacio capaz de surcar los cielos”, al que describe como una estancia acristalada, con un suelo embaldosado de placas de vidrio por donde se reflejaban estrellas y planetas moviéndose bajo sus pies conforme se movía la estructura volante.

Lo interesante es cuando ENOC relata la visión de 200 ángeles en el complejo, algunos de ellos, sufriendo las más espantosas torturas. El ángel que le asiste, URIEL, le pregunta: “¿Por qué estás tan atemorizado y espantado?”. Le respondí: “Es por este lugar terrible y por el espectáculo del sufrimiento”. Y él me dijo: “Este sitio es la prisión de los ángeles y aquí estarán prisioneros por siempre”. Cuando ENOC pregunta qué delitos cometieron para merecer ese cruel destino, URIEL responde: “Estos son los Vigilantes que descendieron sobre la tierra y le revelaron a los humanos lo que era secreto y los indujeron a pecar.” Si el delito fue “revelar conocimientos”, debemos preguntarnos; ¿Cuáles eran y a quién perjudicaban? La respuesta aparece en Génesis, cuando la serpiente incita a Eva a comer del fruto del árbol de conocimiento, le dice: “La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho, y dijo a la mujer: « ¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún árbol del jardín?». La mujer le respondió: «Podemos comer los frutos de todos los árboles del jardín. Pero respecto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: «No coman de él ni lo toquen, porque de lo contrario quedarán sujetos a la muerte». La serpiente dijo a la mujer: «No, no morirán. Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal»” (Génesis 3, 1-5)

En el Génesis se insiste una y otra vez sobre la preocupación de los Dioses en que el hombre pudiera llegar a adquirir conocimiento, y más allá de eso, quizás la vida eterna:

“Después el Señor Dios dijo: «El hombre ha llegado a ser como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que ahora extienda su mano, tome también del árbol de la vida, coma y viva para siempre»”. (Génesis 3, 22)

Más revelador aún es cuando URIEL insiste a ENOC sobre la necesidad de mantener al hombre ignorante, citando los nombres de “Los Vigilantes” que revelaron “secretos” a sus esposas: “PANAMU’EL mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría: les enseñó a los humanos a escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día. Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel…” (1 Enoc 8-10)

En conclusión, fueron 3 los delitos cometidos por “Los Vigilantes”, que ponían en peligro los intereses de ENLIL/YAHVÉ:

1- Aparearse con mujeres humanas. En 1 Enoc 6 1-8, se nos da el nombre del “Vigilante” que lideraba a la tropa rebelde: “Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos”. Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: “Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado”. Pero ellos le respondieron: “Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente”. Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto los unos con el otro, bajo anatema. Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron “HERMON”. Fruto de esa unión sexual, nacieron los “NEFILIM”. Un término que en hebreo significa “Caídos”, o “Derribados”, y según los griegos “Gigantes”, pero que deriva del arameo “Nephila”

2- La Transmisión de conocimientos prohibidos; Este fue el delito más grave, y en 1 Enoc 8, 3 se nos detallan algunos de esos “conocimientos”: “Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces; Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades afines; Baraq’el los signos de los rayos; Kokab’el los presagios de las estrellas; Zeq’el los de los relámpagos; Ar’taqof enseñó las señales de la tierra; Shamsi’el los presagios del sol; y Sahari’el los de la luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas” Debido a la proliferación de esos “conocimientos, es por lo que ENLIL/YAHVÉ provocó el Diluvio Universal.

3- El tercer delito de “Los Vigilantes” fue rebelarse contra los planes de dominación hacia el ser humano. Lo cual significa que no todos estos seres mantienen la misma visión e intencionalidad de aprovechamiento hacia el hombre. Se distingue, que una deidad mayor prohíbe el conocimiento al hombre para esclavizarlo bajo su tiranía, pero sus súbditos se rebelan contra sus planes y son castigados.