domingo, 23 de enero de 2022

¿COMO FUE LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO?-Primera Parte

La conversión más famosa de la historia es, sin duda, la de san Pablo. Cómo fueron los detalles de aquél hecho lo sabemos gracias a san Lucas, que lo inmortalizó en un conmovedor relato conservado en Los Hechos de los Apóstoles. Cuenta este libro que Pablo era un joven y fogoso judío, llamado entonces Saúl, y que observaba con preocupación cómo se expandía en Jerusalén el cristianismo, que él consideraba una secta peligrosa. Resolvió, por lo tanto, combatirlo y no descansar hasta aniquilarlo por completo. Cierto día decidió viajar a Damasco con una autorización especial para encarcelar a todos los cristianos que encontrara en esa ciudad. Damasco distaba unos 230 kilómetros de Jerusalén y era una de las ciudades más antiguas del mundo, en la que habitaba una importante comunidad cristiana. El viaje debió de haberle llevado a Pablo y a sus compañeros alrededor de una semana.

De pronto, y casi ya en las puertas de la ciudad, una poderosa luz lo envolvió y lo tiró por tierra. (Conviene aquí recordar que los viajes en esa época se hacían a pie, por lo que la famosa imagen de Pablo cayendo “del caballo” que tanto hemos visto en cuadros y pinturas, no corresponde a la realidad). Entonces oyó una voz que le decía: “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?” Pablo respondió: “¿Quién eres, Señor?” La voz le contestó: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate y entra en la ciudad. Allí se te indicará lo que tienes que hacer”. Pablo se levantó, y comprobó que no veía nada. Entonces con la ayuda de sus compañeros pudo ingresar en la ciudad. Así, aquél que había querido entrar en Damasco hecho una furia, arrasando y acabando con cuantos cristianos encontrara, debió entrar llevado de la mano, ciego e impotente como un niño.

En Damasco se alojó en la casa de un tal Judas, y permaneció allí tres días ciego, sin comer y sin beber. Hasta que se presentó en la casa un hombre llamado Ananías y le dijo: “Saúl, hermano, el Señor Jesús que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recuperes la vista y quedes lleno del Espíritu Santo”. Entonces le impuso las manos, y al instante cayeron de sus ojos una especie de escamas y recuperó la vista. A partir de ese momento Pablo fue otra persona. Un cambio impresionante sucedió en él. Ananías lo bautizó, le explicó quién era Jesús, lo introdujo en la comunidad local, lo instruyó en la doctrina cristiana y lo mandó a predicar el evangelio. De este modo Pablo conoció el cristianismo, y llegó a ser miembro de la Iglesia a la que en un principio combatía.

Ahora bien, resulta curioso que este relato tan detallado del libro de los Hechos no coincida con la versión que el propio Pablo da en sus cartas. En primer lugar, en ninguna escrito suyo Pablo cuenta a nadie lo que experimentó aquél día camino a Damasco. Ni siquiera a los Gálatas, los cuales habían puesto en duda su apostolado, y para los que hubiera sido un excelente argumento contarles ese suceso extraordinario. Sólo menciona su conversión de pasada (Gal 1,15). Y cuando en otras partes cuenta sus visiones y revelaciones lo hace en tercera persona (“Sé de un hombre...”; 2 Cor 12,2), como si no le gustara hablar de ese tema ni a sus más íntimos. En cambio en los Hechos Pablo aparece divulgándolo varias veces, con toda libertad, y una vez nada menos que ante una verdadera multitud de gente desconocida (Hch 22). ¿Es éste el mismo Pablo de las cartas?

En segundo lugar, los Hechos no dicen que Pablo haya visto a Jesús. Cuentan que sólo “vio una luz venida del cielo” y “oyó una voz” que le hablaba (9,3-4). En cambio Pablo en sus cartas asegura, aunque sin entrar en detalles, haber visto ese día personalmente a Jesús. A los corintios les advierte: “¿Acaso no he visto yo a Jesús, Señor nuestro?” (1 Cor 9,1). Y también: “Se le apareció a Cefas y a los Doce... y finalmente se me apareció también a mí” (1 Cor 15,8). En tercer lugar, Pablo asegura haber recibido tanto su vocación como el evangelio que predicaba, directamente de Dios, sin intermediario alguno. En sus cartas afirma: “Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por medio de hombre alguno, sino por Jesucristo” (Gal 1,1). Y dice: “Les cuento, hermanos, que el evangelio que les anuncio no es cosa de hombres; pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno sino por revelación de Jesucristo” (1,11). En cambio en Hechos se dice que fue Ananías quien explicó a Pablo el significado de la luz que lo envolvió, y quien le enseñó la doctrina cristiana (9,6-19).

Hay otras diferencias entre la versión de Los Hechos de los Apóstoles y la de Pablo. Por ejemplo, Hechos presenta la experiencia de Damasco como una “conversión”; en cambio Pablo nunca dice que se haya convertido, sino que habla de su “vocación” (Gal 1,15). Hechos dice que su conversión estuvo acompañada de fenómenos externos (una luz celestial, una voz misteriosa, la caída al suelo, la ceguera); en cambio Pablo nunca menciona tales fenómenos exteriores fantásticos, sino más bien sostiene que la revelación que él tuvo fue una experiencia interior (Gal 1,16). ¿Cómo se explican estas diferencias? ¿Por qué Lucas parece no ajustarse a lo que Pablo señala en sus cartas? Para responder a esto debemos tener en cuenta la intención de los Hechos de los Apóstoles. Lucas, al momento de componer su libro, conocía una tradición que contaba que Pablo, camino a Damasco, había vivido cierta experiencia especial, y que un tal Ananías había desempeñado un papel importante en ella. Y con estos datos compuso un relato siguiendo el esquema de las llamadas “LEYENDAS DE CONVERSIÓN”.

¿Qué eran las “LEYENDAS DE CONVERSIÓN”?. Eran narraciones estereotipadas en las que se mostraba cómo a algún personaje, enemigo de Dios, se le manifestaba éste con señales extraordinarias y terminaba convirtiéndolo. Un ejemplo de ellas es la conversión de Heliodoro, relatada en el 2º libro de los Macabeos. Cuenta esta leyenda que Heliodoro, ministro del rey Seleuco IV de Siria, en su persecución contra los judíos intentó saquear el tesoro del Templo de Jerusalén. Cuando estaba a punto de lograrlo, Dios se le apareció en una impresionante manifestación. Heliodoro cayó al suelo envuelto en una ceguera total, mientras sus compañeros presentían lo sucedido sin poder reaccionar. Al final Heliodoro, que había entrado al Templo con tanta soberbia, debió ser sacado en una camilla mudo e impedido. Luego de varios días, y gracias a la intervención de un judío, el ministro recuperó sus fuerzas, se convirtió y recibió la misión de anunciar en todas partes la grandeza de Dios (2 Mac 3).

Ariel Álvarez Valdez
Biblista

SAMAEL

En la tradición judía, SAMAEL o SATANÁS era el Ángel de la Fuerza, el jefe del Quinto Cielo y uno de los siete regentes del mundo, servido por millones de ángeles. Residía en el Séptimo Cielo. Pero al rebelarse contra Dios al principio de los tiempos perdió su lugar en la casa del padre. Extrañamente, SAMAEL no es mencionado jamás en los textos canónicos, por lo tanto es difícil encontrarlo en los índices doctrinales bíblicos o en las enciclopedias.

No obstante esta particularidad, SAMAEL fue notablemente célebre en los grimorios y libros prohibidos de la Edad Media, y también entre los heterodoxos: talmudistas, apocalípticos, gnósticos, rabinos jasídicos y comentaristas del Tarot y de la Cábala. Todos ellos se han ocupado de SAMAEL, convirtiéndolo en protagonista de acontecimientos tan remotos como fascinantes. Es realmente difícil descifrar si SAMAEL es un ángel o un demonio.

En un pasaje del Talmud, se dice que SAMAEL es de hecho el ángel guardián de Esaú; y que él mismo es un arcángel de Dios. En los MANUSCRITOS DE NAG HAMMADI, fechados en el siglo IV d. C., SAMAEL es el tercer nombre del demiurgo, acompañado por YALDABAOTH y SAKLAS. Tal vez por eso su nombre puede traducirse literalmente como "SEVERIDAD DE DIOS". Fue también una especie de consorte de LILITH, LA MADRE DE LOS VAMPIROS, a quién ayudó en su faena de conservar el amor de Adán convirtiéndose en amante de la insulsa Eva.

Sin la intervención directa de SAMAEL, el drama del Edén, representado en aquel árbol del conocimiento y una manzana apócrifa, nunca hubiese ocurrido. Tras la separación de Adán y Eva, en el mismo instante en que LILITH consolaba ardorosamente al hombre primordial, SAMAEL se acercó a Eva, la madre del género humano; y con ella engendró, nada menos que a Caín, fundador de la estirpe de los condenados.

Otras versiones aseguran que SAMAEL fue el marido de ISER, también conocida como ZEMUNÍN, aquella afable protectora de las cortesanas, a las que ayudaba a salir de su condición siempre que realmente lo desearan. Tal vez una de las aventuras más interesantes atribuidas a SAMAEL es aquella que lo relaciona con el Diluvio universal, tanto en la epopeya original de Gilgamesh como en la réplica que transmite el Génesis. Algunas crónicas sostienen que de hecho consiguió introducirse como polizón en el Arca. Allí mantuvo relaciones clandestinas con una de las piadosas pero ardientes nueras de Noé, transgrediendo la prohibición de fornicar que había establecido el Patriarca para todas las parejas de la nave mientras durase la cólera de Dios.

No solo SAMAEL y aquella nuera de Noé se entregaron al placer; el perro y el cuervo los secundaron, lo que los condenó a ser expulsados del recinto de los elegidos, este eludió hábilmente la condena al abandonar el Arca tal como había ingresado en ella, clandestinamente, afrontando las aguas sin ningún temor, ya que su vida y su cuerpo ocupaban apenas el espacio de una gota de miel.

miércoles, 19 de enero de 2022

INDIANA JONES: EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA

Raiders of the Lost Ark (titulada En busca del arca perdida en España, posteriormente Indiana Jones en busca del arca perdida; e Indiana Jones y los cazadores del arca perdida en Hispanoamérica) es una película estadounidense dirigida por Steven Spielberg y producida por George Lucas, y estrenada en 1981. Se trata de la primera película de la serie Indiana Jones y la segunda en términos cronológicos del canon. La trama describe la búsqueda del Arca de la Alianza por los nazis y los esfuerzos del arqueólogo Indiana Jones para evitarlo.

Hay dos imágenes de En busca del arca perdida (Steven Spielberg, 1981), dos planos sublimes de inconfundible firma spielbergiana iluminados por la fotografía de Douglas Slocombe, que definen lo que es el paradigma del icono cinematográfico: una sombra proyectada sobre la pared de un bar de Nepal ante los ojos de una atónita Karen Allen; y la silueta de Harrison Ford en mitad de un desierto bañado por la luz del ocaso tunecino, recortada en un hipnótico contraluz al atardecer. En ambas, un teatro de sombras que habitualmente se cita como precursor de fantasías cinematográficas, y una inconfundible pieza de vestuario que hace inmediatamente reconocible a su portador: aquel sombrero de arqueólogo que Harrison Ford, látigo al cinto, convirtió en fetiche.

Con motivo de su 40º aniversario y con la vista puesta ya en el rodaje de la quinta entrega de Indiana Jones, que presumiblemente llegará a finales de julio de 2022 con un ya octogenario pero incombustible Harrison Ford, homenajeamos a la película que lo inició todo (y que lo cambió todo) viajando en el tiempo hasta 1981 y el increíble rodaje de En busca del arca perdida, plagado de curiosidades, 
anécdotas y datos que desconocías hasta ahora: ¿Qué otros actores se barajaron para el papel protagonista? ¿Cuál es el origen del nombre de Indiana Jones? ¿Qué escena estuvo a punto de hacer que no fuera recomendada para menores de edad? ¿Por qué el veneno de la cobra del Pozo de las Almas no impactó contra Harrison Ford? ¿Qué otra película de Spielberg se escribió durante las pausas de rodaje?

14 secretos de rodaje de En busca del arca perdida.

Originalmente Lucas imaginó a Indy como un ricachón de Manhattan que no busca el dinero, sino su pasión por encontrar tesoros de las civilizaciones antiguas.
El cañón desértico donde llevan el Arca en peregrinación es el mismo donde los Jawas capturaron a R2.

Harrison Ford fue elegido para el papel de Indiana Jones menos de tres semanas antes de que la filmación comenzara.

La misma selva de "plantas trepadoras" que adornó el set del planeta Dagobah en el Imperio Contraataca vistió el set de Templo.

Si, una mosca se mete en la boca de Elloq cuando se encuentra con Indy cuando se va abrir el Arca hacia el final de la película. Esa mosca es fácil de cazar. Para un reto mayor, busca la que se pasea por la nariz de Harrison Ford cuando Indy descubre a Marion, viva pero amordazada, en una tienda en la excavación de Tanis.
El actor Julian Glover interpreta a dos villanos, Walter Donovan en La Última Cruzada y General Veers en El imperio Contraataca.

Los Óbitos del principio de la película no existen en realidad, el nombre viene de una referencia de Lucas a su otra trilogía, Star Wars, uno de los Jedis se llama Obi-Wan, este personaje tiene alguna referencia más en la saga del arqueólogo.
En el pozo de las almas, puedes ver jeroglíficos de C3PO y de R2D2 (La guerra de las galaxias) en la pared.

Al principio de la película, cuando Indy se escapa de los Óbitos y se tira al agua donde está el hidroavión, podemos ver que éste tiene dibujadas las letras OB CPO... Un recuerdo más de Star Wars.

Cuando Indy se reúne en El Cairo con Bellock, éste le dice que es el "reflejo oscuro de Indy". Otro guiño a Star Wars.

El guionista Lawrence Kasdan puso el nombre a Marion Ravenwood por la abuela de su esposa (Marion) y una calle tortuosa de Beverly Glen en Los Ángeles (Ravenwood Court).

Cuando las ratas huyen del Arca latente mientras descansa en el barco Bantú Wind de Katanga, la cámara enfoca a una rata en particular cuya cabeza gira en círculos confusos. No se trata de un efecto planificado -la rata en cuestión había pertenecido al cuidador de animales Mike Culting desde que era una cría y tenía un problema de equilibrio que la hacía comportarse de esa manera. Spielberg pensó que era tan apropiado que decidió dejarla en la película.

Cuando Indy resbala debajo del camión que transporta el arca, puedes ver una pequeña zanja cavada en la carretera. El especialista Terry Leonard no creía que hubiera suficiente espacio debajo del camión sin ella. Sin embargo, es Harrison Ford el que es arrastrado tras el camión a una velocidad razonable. Como dijo antes de rodar la escena, "estoy seguro de que no es peligroso. Mira, si fuera peligrosa, habrían esperado hasta que tuviéramos hecha más parte de la película antes de rodar esta escena. Aún tengo varias partes habladas. Creo que están bastante seguros de que mi boca sobrevivirá”.

Una película rara vez, o nunca, se rueda en orden. El arca no es la excepción: La primera escena en rodarse fue la escena exterior de Indy escalando a bordo del submarino alemán. La última escena fue aquella en la que Indy salta al río y sube a bordo del avión de Jack casi al principio de la película.

Tom Selleck se tomó con deportividad el haber perdido el papel de Indy En busca del arca perdida, lo que habría sido el papel de su vida. En 1988, en un episodio de su exitosa serie Magnum titulado "Legend of the lost art", Selleck se pondría al final la fedora (sombrero de Indy). El homenaje a El Arca Perdida mostraba a Tom Magnum buscando un pergamino antiguo en las islas hawaianas, y tenía escapes por los pelos, un héroe armado con un látigo y un entretenido elenco de referencias a El Arca Perdida (destacando un gag en el que la gente decía "arca" en vez de "arte").

El episodio permitió a los espectadores ver el Indy que pudo haber sido. Aun así, Selleck admite que la historia funcionó bien. "Es difícil de imaginar a alguien mejor que Harrison", ha dicho en alguna ocasión. "Estaba francamente genial".

En la escena donde Indy y Marion están en el Pozo de las Almas, y hay miles de serpientes, Spielberg se ponía encima de Karen Allen (Marion en la película), y usaba las serpientes para obtener reacciones de terror más realistas de Allen, tirándoselas a la espalda sin que ella se lo esperara. "Siempre que no me veía, ella miraba hacia arriba", bromeaba Spielberg.

El avión Nazi "Fliying Wind" fue creado para reflejar el estado avanzado de Hitler en la aeronáutica y fue construido usando un prototipo de Fliying Wind creado por Northrop-Grumman.

Harrison no fue mordido por ninguna serpiente en el rodaje de esas escenas, pero irónicamente, una vez de vuelta a casa después de acabar la película, Harrison Ford fue mordido por una serpiente en su jardín.

El cañón en el cual Indiana Jones se enfrenta a Belloq y a los Nazis que llevan la Arca era la misma ubicación donde se filmó Tatooine en la Guerra de las galaxias: Episodio IV una Nueva Esperanza.

Para rodar la escena sobre la azotea de Sallah, los miembros del equipo tuvieron que quitar 300 antenas de televisión de casas en Kairouan, Túnez. La TV no había sido inventada en 1936.

La secuencia submarina fue filmada en La Róchele, Francia, porque el tamaño completo del submarino (construido para una versión nunca filmada de Das Boot) era demasiado grande para ser movido más lejos que la costa francesa.

Túnez fue usado como "stand in" para Egipto porque, como el diseñador de producción Reynolds razonó, ni las pirámides ni la Esfinge iban a verse en la película.

Barranca, el guía peruano que planea disparar a Indy al principio de la película, y el Hombre Mono (el propietario del mono en El Cairo) comparten nombre: el actor Vic Tablian hizo ambos papeles.

El productor Frank Marshall dijo que él " terminó por odiar al mono ", que se convirtió en un personaje fundamental de la trama. " Era imposible trabajar con él, " recordó Marshall. "No me hizo caso en ningún momento"

El actor que interpreta el papel del piloto alemán a bordo del Ala Voladora tiene un nombre reconocible: Frank Marshall, uno de los productores ejecutivos de El arca perdida. Parecía "suficientemente alemán" para hacerlo cuando Spielberg empezó a quedarse sin extras.

En busca del arca perdida ocupa la posición 60 en la lista de las películas más importantes de América.

En 1989, uno de los látigos de piel de canguro de Indiana Jones fue vendida en la casa de subastas Christie en Londres por 43.000 dólares.

En la lista de películas más taquilleras ocupa la posición 18.

Más de 100 tarántulas vivas fueron utilizadas para el rodaje.

En la película "The Majestic" de Jim Carrey aparece el Ídolo de Oro de En Busca del Arca Perdida, es con lo que el malo de la película cuyo guión está escrito por el personaje de Carrey atiza al padre de "la chica". En los títulos de crédito aparece que está cedido por Steven Spielberg de su película Raiders Of The Lost Ark.

El actor Pat Roach es junto con Harrison Ford, el único que sale en las tres películas, hace del mecánico Alemán en el Arca, es uno de los malos en el bar de Marion, de un grandullón Thuggee en el Templo Maldito, y un agente de la Gestapo en la última cruzada.



domingo, 16 de enero de 2022

LA PAPISA JUANA


La leyenda de la papisa Juana cuenta la historia de una mujer que ejerció el papado ocultando su verdadero sexo. El pontificado de la papisa se suele situar entre 855 y 857, es decir, el que, según la lista oficial de papas, correspondió a Benedicto III, en el momento de la usurpación de Anastasio el Bibliotecario.

Otras versiones afirman que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada y otras dicen que el período fue entre 872 y 882, es decir, el del papa Juan VIII. En síntesis, los relatos sobre la papisa sostienen que Juana, nacida en el 822, era hija de un monje. Según algunos cronistas tardíos, su padre, Gerbert, formaba parte de los predicadores llegados del país de los anglos para difundir el Evangelio entre los sajones. La pequeña Juana creció inmersa en ese ambiente de religiosidad y tuvo la oportunidad de poder estudiar, lo cual estaba vedado a las mujeres de la época.

Puesto que sólo la carrera eclesiástica permitía continuar unos estudios sólidos, Juana ingresó como copista bajo el nombre masculino de “Juan el Inglés”. Según Martín de Opava, cronista dominico del siglo XIII, conocido como “Martín el Polaco”, la suplantación de sexo se debió al deseo de la muchacha de seguir a un amante estudiante.

En su nueva situación, Juana pudo viajar con frecuencia de monasterio en monasterio y relacionarse con grandes personajes de la época. En primer lugar, visitó Constantinopla, en donde conoció a la anciana emperatriz Teodora. Pasó también por Atenas, para obtener algunas precisiones sobre la medicina del rabino Isaac Israeli. De regreso en Germania, se trasladó al Reino de los francos, en la corte del rey Carlos el Calvo.

Juana se trasladó a Roma en 848, y allí obtuvo un puesto docente. Siempre disimulando hábilmente su identidad, fue bien recibida en los medios eclesiásticos, en particular en la Curia. A causa de su reputación de erudita, fue presentada al papa León IV y enseguida se convirtió en su secretaria para los asuntos internacionales. En julio de 855, tras la muerte del papa, Juana “se hizo elegir” su sucesora con el nombre de Benedicto III o Juan VIII.

Dos años después, la “Papisa”, que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, comenzó a sufrir las contracciones del parto en medio de una procesión y parió en público. Según Jean de Mailly, Juana fue lapidada por el gentío enfurecido. Según Martín el Polaco, murió a consecuencia del parto. Siempre según la leyenda, la suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada.

Acabada la inspección, si todo era correcto, debía exclamar: “Tiene dos, y cuelgan bien”. Además, las procesiones, para alejar los recuerdos dolorosos, evitaron en lo sucesivo pasar por la iglesia de San Clemente, lugar del parto, en el trayecto del Vaticano a Letrán. Utilizada por los detractores, esas versiones se sostuvieron por muchos años hasta que en 1562 el agustino Onofrio Panvinio redactó la primera refutación seria de aquella leyenda, mientras que los protestantes luteranos se unieron a sus argumentos en el siglo XVII.

Existen dos versiones: la versión de Martín de Opava es la siguiente:

“Juan el Inglés nació en Maguncia, fue papa durante dos años, siete meses y cuatro días y murió en Roma, después de lo cual el papado estuvo vacante durante un mes. Se ha afirmado que este Juan era una mujer, que en su juventud, disfrazada de hombre, fue conducida por un amante a Atenas.

Allí se hizo erudita en diversas ramas del conocimiento, hasta que nadie pudo superarla, y después, en Roma, profundizó en las siete artes liberales (trivium y quadrivium) y ejerció el magisterio con gran prestigio. La alta opinión que tenían de ella los romanos hizo que la eligieran papa.

Ocupando este cargo, se quedó embarazada de su cómplice. A causa de su desconocimiento del tiempo que faltaba para el parto, parió a su hijo mientras participaba en una procesión desde la basílica de San Pedro a Letrán, en una calleja estrecha entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente.

Después de su muerte, se dijo que había sido enterrada en ese lugar. El Santo Padre siempre evita esa calle, y se cree que ello es debido al aborrecimiento que le causa este hecho. No está incluido este papa en la lista de los sagrados pontífices, por su sexo femenino y por lo irreverente del asunto”.

Jean de Mailly, por su parte, dice:

“Se trata de cierto “papa” o mejor dicho “papisa” que no figura en la lista de papas u obispos de Roma, porque era una mujer que se disfrazó como un hombre y se convirtió, por su carácter y sus talentos, en secretario de la curia, después en cardenal y finalmente en papa.

Un día, mientras montaba a caballo, dio a luz a un niño. Inmediatamente, por la justicia de Roma, fue encadenada por el pie a la cola de un caballo, arrastrada y lapidada por el pueblo durante media legua. En donde murió fue enterrada, y en el lugar se escribió: “Pedro, padre de padres, propició el parto de la papisa”. También se estableció un ayuno de cuatro días llamado ayuno de la papisa”.

La opinión más extendida es que se trata de una leyenda que, sin embargo, fue dada por cierta por la propia Iglesia hasta el siglo XVI. Las sillas perforadas exhibidas en su apoyo no son al parecer otra cosa que las sillas curiales, que simbolizaban el carácter colegial de la Curia romana. Ninguna crónica contemporánea a los hechos narrados acredita la historia, y la lista de papas no deja ningún resquicio en que se pueda insertar el pontificado de Juana.

En efecto, entre la muerte de León IV, el 17 de julio de 855, y la elección de Benedicto III, entre los cuales sitúa Martín el Polaco a la papisa, transcurrió muy poco tiempo, incluso teniendo en cuenta que el segundo no fue coronado hasta el 29 de septiembre del mismo año a causa del antipapado de Anastasio. Estos datos son confirmados por pruebas sólidas, como monedas y documentos oficiales de la época.

La crónica de Jean de Mailly sugiere, por su parte, un emplazamiento del papado de Juana un poco anterior a 1100. Sin embargo, sólo transcurren unos meses entre la muerte de Víctor III (16 de septiembre de 1087) y la elección de Urbano II (12 de marzo de 1088), y sólo algunos días entre la muerte de este último (29 de julio de 1099) y la elección de Pascual II (13 de agosto de 1099).

Las explicaciones de la leyenda son diversas. El mito fue tal vez ideado a partir del sobrenombre de papisa Juana que recibió en vida el papa Juan VIII por lo que sus opositores consideraron debilidad frente a la Iglesia de Constantinopla, o quizá por el mismo sobrenombre aplicado a Marozia, autoritaria madre de Juan XI quien dominaba la iglesia como si fuera un Papa e influía en políticas.

Por otra parte, el mito también remite a las inversiones rituales de valores propias de los carnavales. Otro punto de partida de la leyenda puede ser la prohibición del Levítico (21, 20) de que esté al servicio del Altar un hombre con los testículos aplastados, es decir, un eunuco. La idea que la prohibición conlleva de verificar que sólo hombres enteros accedan al trono papal, estuvo probablemente en el origen de la inspección ceremonial y del testiculum habet et bene pendebant, un tema sugestivo para una disputatio de quodlibet estudiantil en la escolástica de la Edad Media.

La primera mención conocida se encuentra en la crónica de Jean de Mailly, dominico del convento de Metz, redactada hacia 1255. La leyenda se propagó muy rápidamente y sobre una gran extensión geográfica, lo que puede hacer suponer que existía con anterioridad y que el dominico se limitó a consignarla por escrito. Hacia 1260, la anécdota reaparece en el Tratado de las diversas materias de la predicación, de Esteban de Borbón, también dominico y de la misma provincia eclesiástica que Mailly.

Pero es sobre todo el relato hecho por Martín el Polaco en su Crónica de los pontífices romanos y de los emperadores, hacia 1280, el que le asegura el éxito. El recibimiento que hacen los medios eclesiásticos de la anécdota, que en un principio fue aceptada como cierta, se ha explicado después por el interés del caso jurídico y por una voluntad de imponer una interpretación oficial del supuesto acontecimiento.

En efecto, la leyenda es rápidamente revivida con fines polémicos. El franciscano Guillermo de Ockham denuncia una intervención diabólica en la persona de Juan, que prefigura la de Juan XXII, adversario de los espirituales (disidentes franciscanos).

Durante el Gran Cisma de Occidente, la historia de Juana prueba, para las dos facciones, la necesidad legal de una posibilidad de destitución papal. También fue recogida por el polemista Jan Hus y después por los luteranos, que veían en Juana la encarnación de la prostituta de Babilonia descrita en el Apocalipsis:

«Las aguas que has visto, donde se sienta la ramera, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. / Y los diez cuernos que viste, y la bestia, aborrecerán a la ramera, la dejarán desolada y desnuda, devorarán sus carnes y la quemarán con fuego. / Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo y dar su reino a la bestia hasta que se hayan cumplido las palabras de Dios. / Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra».

Todos estos ataques llevaron al erudito Onofrio Panvinio, monje agustino, a redactar en 1562 la primera refutación seria de la leyenda, en su “Vida de los Papas”. En el siglo XVII, los luteranos se unieron a sus argumentos. En 1886, el griego Emmanuel Royidis publicó La papisa Juana, que vino a relanzar el mito. Antes, Petrarca se había visto atraído por la leyenda. En el siglo XX se interesaron por ella otros escritores, como Lawrence Durrell, Renée Dunan o Alfred Jarry.

Las pruebas principales del carácter enteramente mítico de la papisa son:

1. Ninguna fuente histórica contemporánea entre las historias de los papas tiene conocimiento de ella; tampoco se hace mención de ella hasta la mitad del siglo XIII. Resulta increíble que la aparición de una "papisa", si hubiera sido un hecho histórico, no hubiera sido notada por ninguno de los numerosos historiadores de entre los siglos X y XIII.

2. En la historia de los papas no hay lugar en donde encaje esta figura legendaria. Entre León IV y Benedicto III, donde Martinus Polonus la coloca, no es posible insertarla porque León IV falleció el 17 de julio del año 855 e inmediatamente después de su muerte Benedicto III fue elegido por el clero y por el pueblo de Roma; solo que a causa del advenimiento de un antipapa en la persona del cardenal depuesto Anastasius, Benedicto III fue consagrado hasta el 29 de septiembre.

Existen monedas con las imágenes de Benedicto III y del emperador Lotario I, quien murió el 28 de septiembre del año 855; por lo tanto, Benedicto III debió haber sido reconocido como Papa antes de esta fecha; el 7 de octubre del año 855, Benedicto III emitió una carta para el monasterio de Corbie. Hinemar, arzobispo de Reims, informó a Nicolás I de que un mensajero que había enviado a León IV se enteró de la muerte de este Papa y por lo tanto dirigió su petición a Benedicto III, quien la resolvió.

Todas esos testigos prueban que las fechas dadas en las vidas de León IV y Benedicto III eran correctas y que no hubo interrupción de la línea de sucesión entre estos dos papas, de modo que en este lugar no hay espacio para la supuesta papisa.

3. Más adelante es aún menos probable que una papisa pudiera insertarse en la lista de papas cercanos al año 1100, entre Víctor III (1087) y Urbano II (1088-1099) o Pascual II (1099-1110) como se sugiere en la crónica de Jean de Mailly.

LA MONJA DEL SAN JUAN DE DIOS

La Monja del Vaso con Agua, llamada simplemente La Monja del Vaso o también, La Monja del San Juan de Dios, es un fantasma legendario del folclore costarricense que, según la leyenda, se pasea por los pasillos del Hospital San Juan de Dios en San José, el hospital más antiguo de Costa Rica.

Se cuenta que hubo una mujer que sus padres la obligaron a tomar los votos aun cuando ella no estaba de acuerdo, dando como resultado que ella no realizara de buena fe las cosas que comúnmente realiza una monja. Ella pertenecía a la orden de Las Hermanas de la Caridad, una congregación religiosa católica femenina dedicada al servicio corporal y espiritual de los pobres enfermos.

Estas religiosas usaban un atuendo que se caracterizaba por un sombrero blanco de alas, cuya forma recuerda un barco de papel. El hospital, a su vez, y a pesar de los cambios de la modernidad, ha conservado gran parte de sus viejos pasillos y salones originales, lo que ha contribuido, con el pasar de los años, a que la leyenda permanezca vigente, como sucede con muchas construcciones antiguas alrededor del mundo donde las personas que las habitaron tuvieron algún tipo de sufrimiento físico y fallecieron.

Aquí tenia el cargo de cuidar o dar consuelo a todos aquellas personas que se encontraban desahuciados. Pero el trato que ofrece la monja a los pacientes era malo, ya que tardaba demasiado tiempo en cumplir con sus actividades, pero lo peor de esta historia es que los pacientes en sus últimos días de vida pasaban rogando por su ayuda. Incluso un día una persona le rogó para aliviar el sufrimiento que estaba pasando en los últimos días, pero la monja rotundamente se negó a cumplir el último deseo del moribundo, razón por la cual quedó maldita y su espectro, desde entonces, se pasea por las noches por los pasillos del viejo hospital.

Muchas personas aseguran que el hombre que pidió su ayuda era Jesucristo, quien realizó ese acto para probar la dureza del corazón de la monja; aunque también muchos afirman que era solo una persona que vivía sus últimos días. Pero esto no es seguro, pero eso sí, el hombre en poco tiempo murió, por lo que la monja quedó con muchos remordimientos que no la dejaban dormir, y que en pocos meses la llevaron a la muerte sin tener la oportunidad de arrepentirse.

La leyenda cuenta que después de todos estos sucesos extraños la mujer con vestidura de monja aparece en el pabellón donde se encontraban los enfermos más graves del hospital de San Juan de Dios, pero siempre lleva en sus manos un vaso de agua. Recorre todos los corredores que comunican con las habitaciones de los enfermos con el vaso lleno de agua, se dice que aquellos que beben del vaso, sanan milagrosamente, mientras que otras versiones dicen que, ante el miedo que la aparición produce, nadie acepta el vaso, por lo que el alma de la monja no puede descansar.

martes, 11 de enero de 2022

DAR GRACIAS A DIOS

Quien da gracias a Dios definitivamente se coloca en una posición de humildad,
  algo que en ocasiones cuesta, porque el acto de agradecimiento es mucho más que una acción de amor. No es que solamente las personas felices sean agradecidas, si no que ser agradecido aporta felicidad a tu persona. Cuando se agradecen las bondades y bendiciones de Dios, nuestra vida se transforma y adquiere un nuevo horizonte.
 
Expresar gratitud es lo que verdaderamente le puede aportar satisfacción y alegría duradera a la vida. Sin embrago, por diferentes situaciones o circunstancias olvidamos dar gracias por aquello que recibimos como bendiciones, tristemente se ha perdido el hermoso momento de agradecer por los alimentos en nuestra mesa. En un pasaje bíblico encontramos en el Evangelio según san Lucas 17, 11-19 “Jesús dijo: ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado”.
 
En muchas ocasiones recibimos las bendiciones y muy pocos regresamos a dar gracias, tal vez por la emoción del momento o porque somos poco agradecidos por naturaleza. Sé de personas que les incomoda mencionar la palabra: Gracias. Quien la pronuncia con sinceridad, al mismo tiempo llena de alegría a los demás, podríamos decir que la gratitud cierra un círculo hermoso: Pedir, esperar, recibir y agradecer. Nos quedamos en las primeras tres etapas, somos prontos para pedir y lentos para agradecer. ¿Cuántas cosas se nos han olvidado agradecer? ¿Hemos sido agradecidos o simplemente nos dedicamos a pedir o a exigir aquello que según nuestros criterios merecemos?
 
Conozco a muchas personas que siguen enojadas con Dios porque no se ha resuelto tal o cual cosa, seres que siguen alejados de la fuente de amor inagotable porque no se ha cumplido alguna petición que en ocasiones puede rayar en “capricho”. Desafortunadamente, siguen siendo nuestros deseos lo que impera frente a la bendición recibida. Tenemos vida y deseamos objetos, somos bendecidos con una familia y en ocasiones se le abre la puerta a la infidelidad, contamos con lo necesario para vivir y la avaricia se instala y somos capaces de perderlo todo para ganar un poco más.
 
Es difícil comprender los intereses de la humanidad, algunos con muy poco se conforman y otros son imposibles de saciar sus deseos. Ejercitemos el agradecimiento como una forma de ser humildes y dóciles. La fe puede ayudar a que seamos cada día un poco más agradecidos, reconozcamos que el amor de Dios está presente en todo momento y que todo es Gracia. Escribió Jalil Gibran "Es en el intercambio de dones de la tierra donde puedes encontrar la abundancia y quedar satisfechos. Pero si el intercambio no se hace con amor y sentimiento de justicia, conducirá a unos a la codicia y a otros al hambre".

PINOCHO

Es el nombre de la marioneta de madera protagonista del libro "Las aventuras de Pinocho", escrito por Carlo Collodi, seudónimo de Carlo Lorenzini y publicado en un periódico italiano entre 1882 y 1883, con los títulos "Storia di un Burattino" ("Historia de un títere") y "Le avventure di Pinocchio("Las aventuras de Pinocho'"), libro ilustrado por Enrico Mazzanti. Por la crueldad del relato, podría suponerse que Collodi no pensó en él como obra de literatura infantil, si bien resulta contradictorio que lo publicase en el "Giornali per i bambini".

Los pasajes más discutidos han sido, quizá, el de la creación de la marioneta y el de su muerte. Pinocho cobra vida mientras el carpintero Geppetto (diminutivo de Giuseppe, abuelo Gepeto en la versión castellana) lo está tallando en su taller. En cuanto a su final, algunos han querido ver su muerte como castigo a "sus innumerables faltas". Otros explican que Pinocho no fue ahorcado por sus "numerosas faltas", sino que dos estafadores, el zorro y el gato, intentaron por todos los medios quitarle al niño sus monedas de oro, hasta que al final lo atrapan y deciden ahorcarlo en una gran encina ya que Pinocho se escondió las monedas en la boca.

Afortunadamente para los niños, las versiones posteriores han sido menos dramáticas, aunque no exentas del sadismo. Algunos investigadores han insistido en la influencia de la masonería en la obra de Collodi. Así, por ejemplo, las opiniones del presidente del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española: "El camino correcto se alcanzaba a través del conocimiento y la sabiduría. Lo que había sido un tronco de madera y luego una marioneta, se convirtió finalmente en una persona real, tras superar las adversidades que se le presentaron". La tesis se refuerza con el dato de que Collodi era masón, y pudo pretender, a través del cuento de Pinocho, una alegoría sobre la formación de las personas basada en el honor, la verdad y la virtud.

En el cuento original no es Geppetto el que tiene el primer contacto con Pinocho, sino un carpintero llamado Cereza, que un día encontró un pedazo de madera que lloraba y reía como niño. Cuando pensaba utilizarlo para hacer una pata para una mesa, el pedazo de madera le pide que no le haga daño. Por lo que Cereza se asusta. Entonces decide regalárselo a su amigo Geppetto que va a pedirle madera para fabricar una marioneta extraordinaria. Mientras Geppetto hace a Pinocho, este va observando como el carpintero lo va tallando y dando forma. Cuando le hace las piernas, este se escapa. Con esto, empiezan las travesuras de Pinocho. Otro de los personajes entrañables de la película es Pepito Grillo, la conciencia de Pinocho. En el cuento original, cuando Pinocho llega a la casa después de haberse escapado y después de que se llevarán a Geppetto a la cárcel por haberlo regañado públicamente, él se encuentra con un Grillo que habla y le dice que tenga cuidado y que lo que ha hecho no está bien. Pinocho enfadado, le tira un martillo de madera al Grillo y lo mata, aunque posteriormente aparece.

Después de eso, Pinocho sigue siendo un “niño” muy travieso y continúa dándole dolores de cabeza a Geppetto. Luego se ven los episodios que aparecen en la película, como el del titiritero y cuando se encuentra con el Zorro y el Gato. También se ven los encuentros con el Hada Azul, y el famoso en donde le crece la nariz por decir mentiras. Pinocho sigue con sus aventuras, en donde pasa un tiempo en la cárcel, un tiempo es perro guardián en un gallinero. Luego que es liberado por el campesino, vuelve a su casa en donde no encuentra a nadie, hasta que una paloma se le acerca y le cuenta lo sucedido. Que Geppetto lo había ido a buscar al mar. Luego Pinocho vive otras aventuras, en donde promete al Hada cambiar, y luego se va al País de los Juguetes en donde se convierte en burro. Hasta que la historia finaliza tal y como la conocemos.

En la historia original, Colladi no pensaba en su historia como una obra de literatura infantil, ya que Pinocho es duramente castigado por sus innumerables faltas, y sólo en versiones posteriores se establecería que se convertiría en un niño de verdad. Más allá del argumento, hay una relación tanto en la versión original del cuento y la película de Disney, y es su marcada simbología, específicamente simbología masónica. Iniciemos remitiéndonos al autor del cuento original, Carlo Collodi, quien al igual que muchos literatos de su época ingresó a la Masonería a mediados del siglo XIX. Por lo que en su obra cumbre: “Pinocho”, se encuentran interesantes simbolismos de la logia, además de una forma superficial se puede encontrar apología a la educación del pueblo y una denuncia a los vicios.

Según, el cuento de Pinocho representa la historia del alma humana en su viaje de evolución espiritual. Pinocho es creado bajo la influencia de dos personajes, uno femenino (Hada) y otro masculino (Geppetto), que representa la dualidad. Pinocho tenía vida, pero carecía de libre albedrío, pues se encontraba dormido. Desconocía el sendero de la virtud y la liberación, pues era un “muerto viviente”. Pinocho es un esclavo de sus “agregados psicológicos” o “yoes”, y sus mentiras y malos actos hacen que le crezca la nariz y luego le salen orejas de burro, lo que significa un retroceso involutivo en su desarrollo espiritual.

Pepito Grillo, es la conciencia de Pinocho, o se puede entender como un ángel que siempre se encuentra aconsejando a todos los humanos, ya que en el proceso de creación, cada uno tiene el suyo por asignación. Cuando Pinocho sale por primera vez a la escuela, inspirado por todo lo que le ha prometido al Hada, Geppetto y Pepe Grillo, con el anhelo profundo de convertirse en un ser superior (un niño de verdad). Pero cuando se enfrenta al mundo real, surgen los problemas. Haciendo uso de su “libertad” recién descubierta, Pinocho toma algunas decisiones equivocadas.

Cuando se une al circo con el titiritero y es aclamado por su espectáculo se siente feliz, pero luego lo encierran en una jaula hasta el próximo espectáculo. Lo que quiere decir, que al dejarnos llevar por el “yo” y el orgullo, puede darnos placer, pero a la larga siempre causa dolor, porque esclaviza al alma. Luego, cuando vuelve a dejarse llevar por Juan, y van a la Isla de los juguetes o del placer, y permanecen mucho tiempo en ese lugar, empiezan a convertirse en burros y a olvidarse de lo que han aprendido. Al igual que el alma humana, cuando se deja llevar por la satisfacción permanente del deseo y la satisfacción, se olvida de quién es y de cuál es su misión.

Luego cuando Pinocho vuelve a casa a buscar a su padre, y se da cuenta de que él ha salido a buscarlo, una paloma le indica que podrá encontrarlo en el fondo del mar, en el vientre de una ballena que se lo tragó. La ballena es un antiguo símbolo de la reconciliación o del espíritu y la materia. El mar es un símbolo del inconsciente. Por lo que podemos decir que encontraremos nuestra inspiración espiritual, nuestra verdadera naturaleza, en nuestro propio inconsciente, en el fondo de nosotros mismos.

Cuando se reencuentran en el interior de la ballena, se ponen muy alegres, pero de pronto se dan cuenta de que deben escaparse para seguir juntos a la luz del día. Lo que quiere decir que el viaje espiritual no termina cuando empezamos a reencontrarnos con nosotros mismos, sino que hay que llevar ese estado superior a la consciencia de la vida diaria. El interior de la ballena representa la cámara de reflexiones masónica, el descenso al centro de la tierra. Importante recordar las palabras de Mateo12, 40, relacionado con el episodio a Jonás. El Hijo del Hombre que también –al igual que Pinocho- era hijo de un MAESTRO carpintero. Pinocho medita sobre su suerte y decide cambiar, dejando atrás su pasado de inconsciencia. Finalmente, el muñeco es expulsado del cuerpo de la ballena y sale al mar abierto, actuando el agua como un elemento purificador, limpiando interna y externamente a Pinocho. Cuando alguien es sumergido en una corriente de agua, renace a una vida nueva. Costumbre muy común en muchos cultos religiosos. Y que llegó a nosotros, como el famoso bautismo.

Pero Pinocho no sobrevive a la furia del océano y finalmente se ahoga. La muerte del muñeco, es la “Muerte Mística” del profano al ser iniciado. Esta acción se repite en otro cuento cuentos infantiles (Blancanieves, Bella Durmiente, etc.) Al volver a la vida, Pinocho pasa a un estado superior. La adaptación del cuento de Carlo Collodi al cine, fue realizada de forma magistral por otro masón: Walt Disney. Quién mantuvo la esencia del cuento, sólo haciendo unos pequeños cambios a la personalidad Pinocho. La película de Disney, es uno de los más grandes de sus clásicos, y una obra maestra indiscutible de la animación.

LA BATALLA DE KURSK

La BATALLA DE KURSK, que marcó el comienzo del decisivo contraataque soviético contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La BATALLA DE KURSK, u OPERACIÓN CIUDADELA para los nazis, duró 50 días y noches, del 5 de julio al 23 de agosto de 1943. Fue el mayor enfrentamiento entre carros de combate en la historia de la humanidad: en él participaron 6.000 tanques en total acompañados por 4.000 aviones. El combate, muy conocido en Rusia, muchas veces se olvida injustamente fuera de sus fronteras, donde se suele recordar principalmente las contiendas por Moscú o Stalingrado. Sin embargo, la BATALLA DE KURSK no fue menos importante en el desarrollo de la Guerra. Por primera vez, los nazis tropezaron con una resistencia implacable de los soviéticos. De hecho, troncó definitivamente la ofensiva nazi en el Frente Oriental. Sin embargo, la BATALLA DE KURSK no fue tan solo un éxito estratégico del comando soviético. También fue una victoria psicológica.

Los documentos históricos muestran que a partir de entonces, los soldados alemanes empezaron a dudar de que Alemania ganaría la guerra. Al preparar la OPERACIÓN CIUDADELA, los nazis, que en 1941 frustraron la defensa soviética y alcanzaron SMOLENSK, situado a más de 500 kilómetros de la frontera en menos de un mes, estaban tan seguros de su triunfo que ni siquiera intentaron ocultar sus preparativos. Los servicios de inteligencia soviéticos consiguieron obtener valiosa información, incluidos el lugar y la hora del inicio de la ofensiva. Los combates fueron muy duros: los participantes los recordaban como "un infierno" y aseguraban que fueron unos de los peores de toda la guerra. Las tropas soviéticas sufrieron más bajas que los alemanes —70.000 muertos y 110.000 heridos, mientras que los nazis tuvieron 56.000 muertos— porque en la primera fase la ofensiva alemana avanzaba por tramos estrechos concentrando en ellos todas sus fuerzas y maquinaria. Además la aviación soviética no consiguió imponerse desde el principio en el cielo para proteger a sus soldados de los bombardeos masivos.

Al menos en los últimos tiempos, la Segunda Guerra Mundial suele conjurar imágenes del desembarco en Normandía y el avance de los aliados occidentales; de los aviones japoneses atacando Pearl Harbor; de los cazas británicos y alemanes peleando en los cielos de Inglaterra; y, claro, de los campos de exterminio del régimen nazi en Polonia. Pero por cantidad de tropas involucradas, por alcance territorial, por muertos y heridos y por pura destrucción, muchos expertos afirman que el rostro de la Segunda Guerra Mundial se acerca más al de las estepas de Rusia y de los combates entre la WEHRMACHT alemana y el EJÉRCITO ROJO DE LA UNIÓN SOVIÉTICA, donde se produjeron el 75% de los casi 50 millones de muertos que se calculan en toda la guerra entre militares y civiles. El 5 de julio Hitler dio la esperada orden, pero al mismo tiempo que los alemanes comenzaban el bombardeo preparatorio con sus 1000 cañones, los rusos sorprendieron a los alemanes que quedaron atolondrados por el sorpresivo bombardeo recíproco de sus líneas, justo antes de comenzar el ataque.

Lo que debía convertirse en una victoria rápida y fulgurante se empantanó desde el comienzo y a los 2 días del inicio de la operación las fuerzas alemanas apenas habían penetrado 11 kilómetros dentro de la protuberancia. El 13 de julio, la más grande batalla de tanques de la historia con la participación de 1500 tanques. Los PANZERS se enfrentaban a los T-34 RUSOS y LEE ESTADOUNIDENSES en un combate apocalíptico bajo el inclemente sol del verano en la estepa rusa cuya temperatura sobrepasaba los 45°C. Los tanques se enfrentaban a corta distancia causando bajas enormes en ambos bandos. Los alemanes llamaron a este episodio la BATALLA TODESRITT o CABALGATA DE LA MUERTELas pérdidas en ambos bandos fueron enormes y Hitler decidió que estando la situación en Italia como estaba, era mejor mover 16 divisiones al sur, pero ya para el 10 de julio había caído Sicilia y la defección de Italia era inminente. El 25 de julio fue cancelada la OPERACIÓN ZITADELLE y los refuerzos comenzaron a marchar para reemplazar a las fuerzas italianas. Por su parte los rusos habían iniciado la ofensiva que culminaría el 18 de agosto en el norte, al replegarse los alemanes a la Línea Hagen y en el sur el 23 de agosto, con la ocupación desde la ciudad de Jarkov hasta el río Psiol. Alemania perdió 100 mil hombres, 1000 tanques y 1000 aviones. Además, Franco retiraba a la División Azul del Frente del Este para permanecer manifiestamente neutral por el resto de la guerra. También despidió a los agentes alemanes de España, pero manteniendo las relaciones y el intercambio de suministros. A partir de entonces, las fuerzas alemanas no serían capaces de montar una nueva ofensiva en el Frente del Este.

Cuando la batalla finalmente terminó el 23 de agosto de 1943, una ofensiva alemana había sido frenada por los rusos por primera vez en verano y sin la ayuda de la nieve, el Ejército rojo había recuperado un vasto territorio, incluyendo la ciudad ucraniana de KHARKOV, y tenía ahora una iniciativa que no volvería a perder hasta destruir por completo al Tercer Reich en las calles de Berlín en abril de 1945. Durante la defensa y el contraataque la Unión Soviética perdió unos 860.000 de sus soldados, entre muertos, heridos y capturados, uno 6.000 tanques y casi 2.000 aviones, según últimos datos recientemente investigados por diferentes historiadores. Mientras que la Alemania nazi tuvo pérdidas de casi 300.000 tropas en todo concepto, además de unos 2.000 blindados y cerca de 1.000 aviones. La ofensiva sobre KURSK, se concibió como una apuesta, con la vana esperanza de obtener una decisiva victoria en el Este, antes que los angloamericanos desembarcaran en Europa. Para el mando alemán, la situación después de KURSK fue casi peor que cuando la estabilización del frente en la primavera de 1943, después de Stalingrado y el Cáucaso. Casi todas las reservas se habían colocado en el sector de KURSK. Un gran número de elementos blindados y motorizados habían sido gravemente mermados o aniquilados y las bajas entre la infantería prácticamente irremplazables. Para el Ejército Rojo, el coste humano, fue elevadísimo, sin embargo a pesar de las pérdidas humanas, llegó a aumentar sus fuerzas totales en 6.500.000 hombres, contando otros 500.000 en reserva. El hecho de que los soviéticos fueran los dueños y señores en la ofensiva. La BATALLA DE KURSK, demostró que los rusos podían enfrentarse a los mejores mandos y unidades del enemigo en su propio terreno, detenerlas en su marcha y hacerlas retroceder más allá de las posiciones originales anteriores a ese épico combate.

LA SHOÁ

Se conoce con el término Holocausto o Shoá a la persecución y aniquilación sistemática de los judíos europeos por parte del Estado alemán nacionalsocialista y sus colaboradores. Este plan sistemático se desarrolló durante el período que media entre el ascenso al poder del nazismo en 1933, hasta la finalización de la Segunda Guerra mundial en 1945. Durante este período, fueron asesinados 6.000.000 de judíos. Los judíos fueron las víctimas principales de la barbarie nazi, por ser definidos como una raza o etnia inferior. Aunque no fueron los judíos las únicas víctimas del Holocausto. Muchos de los once millones de civiles asesinados fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos o como en el caso de los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová, los homosexuales y los prisioneros de guerra. Hubo otros grupos que fueron también objeto de destrucción debido a su percibida “inferioridad racial”: los Sinti y Roma (gitanos), los discapacitados y algunos pueblos eslavos, especialmente polacos y rusos.

La palabra Holocausto proviene del griego antiguo: olos, que significa “todo” y kaustos o kautos, que significa “quemado”. Este término puede referirse a una ofrenda ofrecida en sacrificio y consumida totalmente por el fuego, o a una gran destrucción de la vida, especialmente con fuego. La palabra con el significado de una ofrenda que es quemada en sacrificio aparece frecuentemente en escritos religiosos a lo largo de los siglos, particularmente en las descripciones de rituales que incluían sacrificios con fuego. En los escritos seculares, holocausto normalmente significa “destrucción completa o total”, connotación que fue particularmente dominante desde fines del siglo XIX hasta la época de la carrera armamentista de mediados del siglo XX.

En las primeras referencias al asesinato de los judíos en Europa por parte de los nazis también se continuó con este uso del término. En 1941, algunos escritores ya empleaban el término Holocausto para referirse a los crímenes de los nazis contra los judíos, pero en estos casos iniciales no se le atribuía exclusividad al término. Sin embargo, avanzada la década de 1940 se iniciaba un proceso de cambio. Holocausto (con H mayúscula o minúscula) pasó a ser un término más específico debido a que era utilizado en traducciones israelíes de la palabra Shoá. Esta palabra hebrea se comenzó a utilizar frecuentemente para denotar el asesinato de judíos en Europa cometido por los nazis. (Los judíos que hablaban yidish utilizaban el término churbn, una traducción de Shoá al idisch) La identificación de Holocausto con Shoá se vio de manera muy clara en la traducción oficial al inglés de la Declaración de Independencia de Israel en 1948, en las publicaciones traducidas de Yad Vashem en la década de 1950 y en la cobertura periodística del juicio a Adolf Eichmann en Israel en 1961.

Resulta imposible saber con exactitud el número de víctimas judías, no obstante, las estadísticas indican que el total superó las 5.860.000 personas. La mayoría de los investigadores aceptan la cifra aproximada de seis millones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se registraron todas las víctimas de la Shoá; hubo numerosos registros confeccionados por los nazis y luego destruidos por ellos para ocultar sus crímenes o perdidos, quemados o dañados durante las intervenciones militares; los registros tenían informaciones fragmentadas que no incluían por ejemplo, origen, nacionalidad o religión de las víctimas.

LA COLINA DE LAS CRUCES

El mundo está lleno de lugares insólitos, bien porque la naturaleza se pone estupenda o bien porque el ser humano hace cosas peculiares. Vamos a hablar de una curiosa colina que se encuentra en Lituania y que, según los últimos cálculos realizados, contiene unas 100.000 cruces de todos los tamaños y diseños. En un ataque de inspiración, quienes bautizaron a la colina la llamaron «La Colina de las Cruces». Aunque pueda parecer algo extraño, la costumbre de colocar cruces en este lugar tiene una larga tradición y su visión desde lo lejos realmente resulta sorprendente para todos aquellos que la visitan.

«La Colina de las Cruces» se encuentra a unos 11 km de la ciudad de Šiauliai, que es una de las más antiguas de Lituania —se fundó en 1236— y la cuarta mayor del país. La mayoría de las personas que visitan la ciudad lo hacen solamente para acercarse hasta «La Colina de las Cruces», ya que en ella no existen demasiados atractivos turísticos por culpa de la destrucción que provocaron las guerras a lo largo de los siglos. Se cuenta que, durante la Edad Media, los caballeros cruzados del Báltico —livonios y teutones— intentaron conquistar la región, en la que había una fortaleza. Cuando lo lograron, en el siglo XIV, las crónicas indican que se comenzaron a colocar cruces en la colina fortificada, algo que con el tiempo se convertiría en un símbolo lituano contra la opresión de invasores extranjeros.

Lituania se rebeló contra la ocupación rusa en dos ocasiones durante el siglo XIX: en 1831 y 1863. Sin embargo, en ninguna de las dos tuvieron el éxito esperado. Muchos de los rebeldes murieron y algunos de sus cuerpos jamás pudieron ser recuperados por las familias de la ciudad de Šiauliai. Por este motivo, el único homenaje que les pudieron dar fue colocar unas simbólicas cruces alrededor del antiguo fuerte de la colina. De esta forma, «La Colina de las Cruces» como símbolo de la resistencia de los lituanos fue ganando cada vez más fuerza y sentido, y muchos realizaban peregrinaciones hasta el lugar. Pasó el tiempo, y durante la ocupación soviética, los rusos intentaron borrar este símbolo de la identidad lituana. En el año 1961 quemaron y achatarraron todas las cruces que se habían colocado hasta el momento.

Sin embargo, los lituanos continuaban colocando cruces y, aunque en 1973 los rusos volvieron a destruirlas, la colina seguía siendo un destino de peregrinaje de muchos lituanos que, poco a poco, iban colocando nuevas cruces. En 1975, los rusos realizarían el último intento de aniquilar el lugar, pero una vez más resultó en vano. Se cree que hacia 1990, un año antes de la salida de Lituania de la URSS, había en «La Colina de las Cruces» unas 50.000. En 1993, el antiguo Papa Juan Pablo II visitó el lugar y lo santificó. Aunque se desconoce el número de exacto de cruces que puede haber en la actualidad, se sabe que supera las 100.000.

martes, 4 de enero de 2022

LA SANTA VEHME


La SANTA VEHME era una sociedad secreta medieval, perduró hasta el S. XIX y sus métodos estaban pensados para tocar los miedos profundos del pueblo. Los orígenes de la SANTA VEHME están envueltos en leyenda. Se cree que Carlomagno, tras su victoria sobre los sajones y su intento de cristianizarlos, encontró unos rebeldes incontrolables que le causaban muchos inconvenientes, sobre todo el duque sajón Widukind.

Se dice que este gobernante envió un emisario al Papa León III para pedirle consejo sobre estos paganos insurrectos. El Papa no le respondió, fue al jardín, cortó las malas hierbas y las colgó para secarlas. El emisario contó a Carlomagno lo visto y éste lo interpretó a su manera creando en el 772 la SANTA VEHME, también conocida como “LOS TRIBUNALES SECRETOS DE WESTFALIA” por ser donde comenzaron su “sagrada misión”.

Carlomagno les dio el llamado “poder sobre la vida y la muerte”, es decir, la capacidad de ejecutar libremente a quien consideraran culpable de delito. Alemania se llenó de temor hacia los espías y secretos verdugos que podían ser cualquiera de sus vecinos. Básicamente se castigaba la falta hacia los diez mandamientos, la moralidad o la patria y con la pena máxima, es decir, la muerte para así sembrar el terror.

Funcionaban como una sociedad secreta, con sus rituales y pruebas de iniciación, sus secretos y códigos que sólo entendían entre ellos, así como claves para reconocerse. Los neófitos eran reclutados por un alto dignatario del tribunal. Debían pasar dos fases de iniciación. Se desconoce en qué consistían exactamente, pero si se sabe que primero estaba la fase de “el que ignoraba” que, una vez superada, se convertiría en “el sabio o el que conoce”.

El postulante debía presentarse con la cabeza rapada ante sus maestros, responder sus preguntas sobre su honor y cualidades, arrodillarse, colocar el dedo pulgar e índice sobre un dogal y la hoja de un puñal o espada ritual con las letras S.S.G.G. grabadas, de significado todavía ignorado, pero con un profundo carácter místico. Prestando el siguiente juramento bajo pena de muerte si lo incumplía: "Ocultar la SANTA VEHME de su mujer y de sus hijos, de sus padres y de sus hermanos, del fuego y del viento, de cuanto bañan los rayos del sol, de cuanto humedezca la lluvia, de cuanto esté entre el cielo y la tierra". Y prometían denunciar incluso a padres o hermanos si incurrían en falta y, si de su mano quedara darles muerte, así procederían. Tras el juramento pasarían a ser fronboten (criados de Dios).

El “modus operandi” de esta sociedad secreta era muy novelesco y psicológicamente bien pensado creando un halo enigmático y terrible. Durante la noche, cuando no hubieran testigos, dejaban su puñal ritual clavado en la puerta del acusado con una nota cerrada con un sello de cera roja que representaba un caballero con armadura. En la nota una lista de sus faltas y con esta frase: "Nosotros, los secretos vengadores del Eterno, los jueces implacables de los crímenes, y los guardias de la inocencia, lo citamos de aquí a tres días, ante el tribunal de Dios. ¡Apareced, apareced". El acusado tenía varios días para poner sus cosas en orden. Si intentaba escapar sería dado muerte sin juicio con el famoso puñal ritual a la espalda con la nota de sus faltas.

Absolutamente nadie debía escapar de la SANTA VEHME por ello los jueces francos procedían de un modo particular a la hora de enfrentarse con aquellos condenados que intentasen huir. Antes de comparecer a juicio tras resultar evidente su ausencia, uno de los asesores llamaba al acusado dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales, si seguía sin aparecer, el funcionario procedía a la acusación formal mediante una desoladora proscripción secreta capaz de truncar una vida para siempre en el nombre de la justicia de Dios:

“…Por la presente te retiro la paz y los derechos y la libertad otorgados por el emperador Carlomagno y aprobados por el Papa león atestiguados mediante juramento por todos los príncipes, nobles caballeros y vasallos de Westfalia entregándote a la mayor desgracia y al deshonor, te declaro indigno fuera de la ley común consagramos tu cuello a la cuerda y tu cuerpo a las aves de rapiña para que lo devoren hasta que no quede nada de el que nuestra justicia santa te prive de la vida y de tus bienes que tu mujer se convierta en viuda y tus hijos en huérfanos” instantes después el juez franco escupía al suelo y entregaba a sus asesores un placet sellado con cera roja que validaba la sentencia y daba inicio a una inclemente cacería santa.