martes, 7 de septiembre de 2010

En el nombre de Dios…

Cuando leía una noticia en un periódico a través de su página en la web, me llamo la atención lo que el comandante de las tropas estadounidenses en Afganistán, advertía sobre los riesgos que implica la quema pública de ejemplares del Corán prevista por una iglesia evangélica de Estados Unidos para el aniversario de los atentados del 11 de septiembre.

Las imágenes de la quema del Corán sin lugar a dudas serían usadas por extremistas en Afganistán y en el resto del mundo para inflamar a la opinión pública e incitar a la violencia', y esto lo llevaría a cabo una iglesia evangélica cristiana con sede en Florida que sigue una filosofía antiislámica, de quemar ejemplares del Corán.

Los musulmanes consideran al Corán la palabra de Dios y que debe tratarse con el máximo respeto. Cualquier daño intencional es sumamente ofensivo. Las imágenes de un Corán en llamas podrían ser usadas para incitar sentimientos antiestadounidense de manera similar a como lo hicieron las fotos del abuso a los prisioneros de la cárcel de Abu Graib en Irak.

Ejemplos de fanatismo se han dado en el terreno religioso con la defensa de dogmas, o la defensa de libros sagrados o de dioses, o defendiendo un punto de vista racional o irracional específico. Los religiosos afirman que, la diferencia entre religioso y fanático reside en el hecho de que el religioso ve a la religión como un medio para creer o conocer alguna deidad, mientras que el fanático ve a la religión como dios, y la trata como incuestionable.

Este generalmente contiene el deseo de ser más fanático que los demás, lo cual estos se esfuerzan por ser mas fanáticos día a día cometiendo actos que los identifiquen como tal. Este puede seguir una lógica inflexible lo cual lo lleva a defender el por que de sus creencias. En los siglos XVI y XVII el fanatismo religioso alcanzo un alto grado a causa que estos simpatizantes condenaban las ciencias debido a que esta estaba en contra de la religión, a los reyes acusados de superficiales materialistas que llevaban una vida de placeres extremistas y a los estudiosos de los astros quienes se les acusaban de servidores de Satanás.

En las religiones mas influyentes y expandidas mundial mente se han podido ver actos de fanatismo desde la decadencia del imperio romano por el cual los cristianos quemaron libros y estatuas que según estos eran inmorales dado por fulminar los avances en la literatura y arte de los griegos y los romanos. Generalmente se clasifica al fanático como una persona ignorante e ingenua, la cual mayormente este tiene el razonamiento suficiente para si mismo, para justificar y defender sus creencias mediante la agresión o juzgando a este como hereje.

Las cruzadas campañas militares comúnmente sostenidas por motivos religiosos llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana, en particular, de los francos de Francia y el Sacro Imperio Romano. Tuvieron como objetivo específico para restablecer el control cristiano de Tierra Santa. Las cruzadas fueron sostenidas principalmente contra los musulmanes, aunque también varias campañas se hicieron contra los eslavos paganos, judíos, los cristianos ortodoxos griegos y rusos, los mongoles, los cátaros, husitas, valdenses, prusianos, y principalmente a los enemigos políticos de los papas.

Otro acontecimiento de fanatismo muy conocido fue la Inquisición que surgió hacia 1184 en el sur de Francia para combatir la herejía en la Iglesia Católica. El iniciador fue el papa Lucio, y él exigía a sus obispos que examinaran a la gente una vez al año para asegurar su ortodoxia. Al principio la Iglesia católica penalizaba la herejía con la excomunión, y desaprobaba los castigos físicos, pero con el tiempo los herejes comienzan a organizarse y se les considera enemigos del Estado.

El fanatismo siempre ha conducido a guerras y a graves desastres. Tras numerosas conflictos sociales, guerras, masacres, limpiezas étnicas e injusticias, como por ejemplo: el genocidio armenio que comenzara en 1915, o el régimen nazi en Europa y el fanatismo de Hitler que llevó a cometer atroces crímenes contra el pueblo judío.

En síntesis: podría seguir hablando y citando hechos históricos que lamentablemente toda esta gente –o algunos de ellos- lo hacia en nombre de Dios y así se cegaron la vida de millones de personas por ese pensamiento fanático. La semana pasada en los Ecos del Evangelio, yo comentaba que: “No pueden existir leyes que, en nombre de Dios, contraríen la realidad humana. Si una ley religiosa es ilógica, no significa que Dios lo sea también, sino que los seres humanos que la elaboraron en nombre divino son los ilógicos”, y a veces respaldados en leyes religiosas han cometidos actos extremistas y fanáticos. Hoy lamentablemente en la actualidad hay muchos grupos que dicen llamarse “católicos” y están escudados o escondidos bajo un nombre religioso y piadoso muy llamativo, pero ocultan sus verdaderas intenciones que no es la de evangelizar y dar a conocer el mensaje de la Buena Nueva del Evangelio, sino que se creen custodios de la fe, defensores de la doctrina y no escatiman los recursos para hacer callar fanáticamente a quien no opine como ellos… termino con ese texto del evangelio, donde nos muestra el arresto de Jesús por parte de los soldados del Sanedrín, que refleja muy bien lo que al Maestro no le gusta y que es lo que deberíamos hacer: “Jesús le dijo: "Amigo, ¡cumple tu cometido!". Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron. Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja. Jesús le dijo: "Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere”. (Mateo 25, 50-52)

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

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