miércoles, 24 de mayo de 2017

JUNÍN

JUNÍN es la ciudad más importante del oeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina, y principal centro administrativo, turístico, educativo, industrial, de salud y comercial de la región. Es la cabecera del partido de JUNÍN y se encuentra a orillas del RÍO SALADO, a 260 km al oeste de la ciudad de Buenos Aires. Por su relevancia en el contexto regional, se la conoce como "LA PERLA DEL OESTE". El Parque Natural LAGUNA DE GÓMEZ convierte a JUNÍN en el principal centro turístico lacustre de la provincia de Buenos Aires, convocando a decenas de miles de turistas especialmente en la temporada de verano y durante fines de semana largos.

La ciudad es un atractivo turístico en sí mismo, por su centro comercial, sus plazas y parques, sus avenidas y monumentos, su patrimonio histórico y arquitectónico, sus museos y circuitos turísticos, y su vida diurna y nocturna. JUNÍN se encuentra a la vanguardia en innovación tecnológica, rubro por el cual su gobierno local es reconocido a nivel internacional. Ubicada en plena pampa húmeda, sus tierras se encuentran entre las más fértiles y cotizadas del mundo. Luego de la segunda fundación de Buenos Aires, el ganado vacuno y las caballadas que habían traído los españoles se multiplican prodigiosamente.

Nacen así los primeros asentamientos rurales que tienen como objetivo dedicarse a la crianza extensiva del ganado. Antes del establecimiento de las estancias, las tribus nativas se apoderaban del ganado que no tenía dueño y lo utilizaban como medio de subsistencia. Cuando esta situación cambia, las naciones de originarios continúan con esta actividad y se los comienza a llamar malones. Por este motivo, es que el virrey JUAN JOSÉ VERTIZ decide establecer una línea de fortines y fuertes que protejan el territorio ocupado por los españoles. Con este propósito, se fundan, entre otros, los fortines de CHASCOMÚS, LOBOS, NAVARRO, MERCEDES, CARMEN DE ARECO, SALTO, ROJAS Y COLÓN.

VERTIZ quería fortificar todos los pasos sobre el RÍO SALADO, para que de esta manera, los malones no pudieran cruzarlo con las haciendas obtenidas. Por ello decide llevar el FUERTE DEL SALTO hacia la LAGUNA DEL CARPINCHO. Pero las personas que vienen a estudiar el terreno recomiendan adelantar la frontera hasta EL POTROSO, laguna cercana a la del Carpincho, y que daba nombre a toda la zona. Esta región era el lugar clave para detener la vuelta de los malones con el ganado de las ricas estancias establecidas en SALTO, ROJAS y ARRECIFES. Lo que se conoce hoy como PASO PIEDRAS constituía uno de los vados que facilitaban el cruce de la hacienda.

Pero VERTIZ no concretó nada de lo proyectado, como así tampoco los gobiernos que sucedieron luego de 1810. En aquel entonces la prioridad era concretar los esfuerzos en afianzar la independencia. Después surgieron otros problemas que postergaron por varios años el establecimiento de la línea de frontera planeada por los españoles. El 27 de septiembre de 1826 el entonces presidente de la Nación, BERNARDINO RIVADAVIA, emite un decreto en el que ordena establecer tres fuertes con el fin de ampliar la línea de frontera. Uno de estos tres fuertes era EL POTROSO. El 16 de agosto de 1827, MANUEL DORREGO y MANUEL MORENO firman un decreto designando a JUAN MANUEL DE ROSAS para que ocupe el puesto de Comandante General de Fronteras.

El trazado del fuerte de EL POTROSO queda en manos del INGENIERO TEODORO SCHUSTER, quien recomienda no levantar el fortín en el CERRITO COLORADO, tal como estaba previsto, sino hacerlo a 21 cuadras de ese lugar, en el margen izquierda del RÍO SALADO. En un primer momento, la tarea de levantar el fuerte estuvo en manos del coronel FEDERICO RAUCH, quien se encontraba a cargo del FUERTE DEL SALTO, pero como no recibe la ayuda necesaria, pide licencia por enfermedad. Entonces se encomienda la misión al Segundo Comandante, JOSÉ BERNARDINO BUENAVENTURA ESCRIBANO.

Este, recibe la orden de marchar hacia el lugar elegido, y el 27 de diciembre de 1827 acampa junto con sus hombres en el lugar donde hoy está ubicada la PLAZA 25 DE MAYO. De esta manera queda fundado el FUERTE DE LA FEDERACIÓN, que en aquel momento formaba el pentágono alargado aproximadamente entre las actuales PLAZAS 9 DE JULIO y ALEM. Distintos documentos de la época prueban la preocupación de Escribano por sumar más hombres al fortín, y por cubrir las necesidades que tenían los soldados y las familias de algunos de los soldados que se habían establecido en el FUERTE DE LA FEDERACIÓN.

En 1829 se produce un levantamiento encabezado por dos caudillos del lugar. Esta es contenida gracias al accionar del soldado ISIDORO SUÁREZ, quien en 1824 había participado en la BATALLA DE JUNÍN POR LA LIBERTAD DE PERÚ. En homenaje a su labor en defensa del fuerte se cambia el nombre FUERTE DE LA FEDERACIÓN y se lo comienza a llamar JUNÍN. El año 1830 encuentra, prácticamente abandonado y despoblado al fuerte. Muchos de los ranchos están totalmente destruidos a causa del tiempo y de los frecuentes ataques de los indios. Cuando JUAN MANUEL DE ROSAS asume como gobernador y capitán de la provincia de Buenos Aires, el fuerte vuelve a tomar su nombre original.

Es importante tener en cuenta que la recuperación del fuerte fue consecuencia de los negociados que el gobierno de ROSAS hizo con las tribus de la región. Aunque además de los acuerdos, la campaña al desierto de ROSAS, que tuvo como objetivo no la ocupación sino el escarmiento de los nativos, logró que el temor se apoderara de los aborígenes y que muchos se pusieran bajo las órdenes del blanco. En esta zona estaba el CACIQUE SANTIAGO YANQUELÉN, que junto con sus indios pampas más un grupo de indios ranqueles se ubicaba en lo que hoy es el PUENTE DEL MOROTE y desde allí custodiaba al FUERTE DE LA FEDERACIÓN de los ataques de los malones de las demás tribus. YANQUELÉN y sus hombres eran considerados traidores por los otros aborígenes.

En 1852, año en el que cae el régimen ROSISTA, el FUERTE DE LA FEDERACIÓN retoma nuevamente el nombre de JUNÍN. La situación es preocupante. Ya no está ROSAS para negociar con los indios. Repetidos malones arrasan el fuerte y obligan a sus pobladores a buscar asilo y protección en el interior. Para esta época no había ni cura ni médico. No había ni escuela ni iglesia y los soldados carecen de las armas necesarias y de una alimentación adecuada. En cuanto a la creación del Partido, y de acuerdo con la documentación, se concuerda que existió como tal desde enero de 1854.

En 1865 se procedió a efectuar la mensura del ejido y traza del Pueblo de JUNÍN. A pesar del crecimiento que empieza a despuntar en JUNÍN, es el ferrocarril el que marca un antes y un después en la historia del progreso y el desarrollo de la ciudad. El primer tren, del ramal FERROCARRIL CENTRAL ARGENTINO, llega en 1880. Sale de la ciudad de LUJÁN y terminaba en PERGAMINO, donde se abrían dos ramales, uno se dirigía hacia SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS y otro a JUNÍN, cuya estación estaba en lo que es hoy la estación de ómnibus. Una importante oleada de pobladores se radican en JUNÍN, muchos de ellos inmigrantes, en su mayoría españoles e italianos que venían al país atraídos por las leyes inmigratorias dictadas durante el gobierno de JULIO ARGENTINO ROCA.

La cantidad de habitantes crece vertiginosamente. Antes de 1880, la población no llegaba 2.000 personas. En 1895, el censo establece que en Junín hay aproximadamente 12.500 habitantes, contando los que se encuentran en la zona rural y estaciones que, como MORSE y ROCA, que comienzan a nacer en la región. Otro fenómeno se produjo con la llegada de los ramales. JUNÍN quedó dividido en tres pueblos muy poco comunicados: el Pueblo Viejo, al norte del paredón, el Pueblo Nuevo, entre el paredón y las vías del Buenos Aires al Pacífico, y Tierra del Fuego. Por este motivo cuando en 1912 el paredón es destruido gracias a los pedidos de los vecinos del lugar, no hay tres JUNÍN, sino dos, que aún hoy continúan separados por las vías del ferrocarril.

Por la importancia que comienza a adquirir JUNÍN, en 1892 una sucursal del Banco Nación abre sus puertas frente a la plaza principal. Diez años después lo hace el Banco Provincia. Y en esa misma época nacen para el ocio y el entretenimiento de los pobladores la CONFITERÍA 9 DE JULIO y EL TEATRO ITALIANO. El PALACIO MUNICIPAL, tal cual hoy lo conocemos, se construye en 1904. JUNÍN había crecido mucho. En los talleres ferroviarios trabajaban para 1906, 1607 obreros, dependiendo de ellos 6000 personas. Por ello JUNÍN es declarado ciudad en el año 1906.

0 comentarios: