miércoles, 27 de diciembre de 2017

LA GESTIÓN AMBIENTAL 2017

La Gestión Ambiental en este año 2017 ha sido positiva y enormemente valiosa, por un hecho que queremos destacar. Ha sido un tema recurrente en medios de comunicación colectiva, redes sociales, conversaciones en cafetines, en gacetillas de los periódicos más destacados y desde los medios regionales en muchos sitios de la geografía hispano hablante.La generación de propuestas, convenciones, conversatorios, documentales, la reunión de miles de entusiastas por la defensa del agua, de los animales y de las plantas. La lucha contra el aborto. La manifestación abierta y valiente por parte de la Iglesia Católica como institución, en defensa de la vida y en contra del aborto.

La promulgación de leyes de protección de áreas con vocación forestal, destinados a ser parques urbanos, zonas de protección, parques nacionales, áreas de conservación,  etcétera; nos deja muy claro que hay una buena parte de la humanidad que hace conciencia en cambiar de ruta nuestro tránsito en este enclave socio-cultural en el que nos encontramos. Es claro ver como cada día, muchos grupos específicos, aúnan esfuerzos y recursos para afrontar las diferentes aristas con las que nos estamos enfrentando. Hay que ser claros que en este año hemos aprendido en esta sección ecológica, los problemas que ha generado en el clima la guerra, sus terribles consecuencias y la huella negativa que ha quedado en la faz de la tierra.

Hemos visto cómo y de qué forma, se plantean los problemas y las soluciones concretas para ayudar a mitigar el daño causado en este planeta. El compromiso firme de políticos, sociedad civil, religiosos, deportistas y varias organizaciones por cambiar de rumbo.Aprendimos que cada individuo en los ecosistemas, juega un papel importantísimo en el devenir de la existencia de las comunidades bióticas. No conocemos aún la cantidad enorme de seres vivos con los que convivimos. Sabemos muy poco acerca de los animales y plantas. ¿Cómo sobreviven, cómo interactúan, qué hacen? Estamos aprendiendo cada día, el valor de los minerales, su uso, explotación, transformación y aprovechamiento. Cada día nos acercamos más a la meta de producir en  armonía con el medioambiente.

La gestión ambiental es a no dudarlo, la hoja de ruta que debemos seguir, porque es también el camino que nos puede llevar al desarrollo del género humano, de todo lo vivo y del planeta mismo.
La gestión ambiental, nos acercó a este maravilloso proyecto que es El Alfa y La Omega.
La gestión ambiental nos ha permitido entrar en contacto con miles de oyentes de habla hispana en nuestro continente y en todo aquel rincón del mundo en que se encuentre un hispano hablante.

Este maravilloso año, nos ha resultado de bendición y desarrollo profesional. Manifestamos pública y abiertamente, nuestro agradecimiento eterno a la organización Anunciar Contenidos, Grupo Multimedio de Comunicación, por abrirnos la puerta para compartir con nuestro gran público este mensaje por la defensa de los seres vivos. A la vez, elevamos nuestra oración al cielo, para que el Señor Padre Nuestro bendiga y conserve durante muchos años a nuestro presidente Alfredo Musante, extensivo también a don Carlos Guzmán y todo el equipo profesional de Anunciar Grupo Multimedio de Comunicación.

Qué el Dios Niño que nos ha nacido en Belén de Judá, les llene de alegría, felicidad, progreso y mucha salud.

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador
ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL ANTIGUO IMPERIO ROMANO

Roma es la primera cultura en que la información transmitida era importante para el poder. Los antecedentes de la prensa escrita se remontan a la antigua Roma, donde la primera publicación periódica conocida fue, el “ACTA DIURNA POPULI ROMANI”, una hoja de noticias en formato cartel, que, por orden de Julio César, entonces, cónsul, se publicaba diariamente y se colocaba en distintos lugares de acceso público del Foro, bajo el cuidado de los legionarios. Hay registros de actas de noticias aparecidas alrededor del 131 a.C. pero no fue hasta el año 59 a.C. que este boletín informativo con los acontecimientos oficiales se empezara a redactar de forma periódica.

Inicialmente, el “ACTA DIURNA POPULI ROMANI” publicaba resultados legales y edictos, pero posteriormente no solo informaba sobre edictos, sino también noticias de sociedad como bodas, nacimientos, muertes legales, sucesos y rumores de interés popular. También aparecían algunos avisos publicitarios, como, por ejemplo, ventas de grandes lotes de esclavos. En sus principios solo se publicaban en Roma, pero después, los particulares realizaron copias manuscritas en papiro, pero también fueron copiadas en serie, todo o parte de estas actas, hasta el punto que se genera un cierto volumen de negocio con el reparto de estas copias por todas las provincias, extendiéndose así por todo el Imperio. Estas copias eran vendidas en establecimientos públicos, aparte de ser colocada en tablones por todas las ciudades.

Uno de los grandes instigadores de estas copias fue Cicerón. Consciente del valor de la información como instrumento de poder, Cicerón se rodeó de buenos informantes que le mantuvieran al tanto de lo más importante cuando él no estaba en la ciudad imperial. El éxito del “ACTA DIURNA POPULI ROMANI” era importante y la información que aparecía, era controlada por el poder, adaptando las noticias a los intereses políticos de sus editores, convirtiéndose así en un gran medio propagandístico del mismo poder. Bajo el mandato de Julio César también se hizo público el “ACTA SENATUS”, un boletín privado donde se recogía la información realizada por el Senado. De este modo las noticias podían ser revisadas por un público en general. Existieron también otra clase de pregoneros, como los “STRILLONI” que comunicaban información y publicidad comercial y los “SUBROSTANI” que vendían la información que poseían, como lo hacen las agencias de noticias actuales. Otras publicaciones romanas eran los “ANNALES MAXIMI”, donde se recogía lo más importante que había ocurrido durante el año: actos de poder, batallas ganadas, conquistas, logros.

Después apareció el “ACTA PÚBLICA”, que trataba sobre logros comerciales, nuevas legislaciones… muy parecido a los “ANNALES MAXIMI” pero cambiando de periodicidad. A pesar de todas las publicaciones aparecidas, en Roma, no existía la libertad de información, debido a que el poder controlaba todos los medios de comunicación. De los grandes nombres que nos ha dejado Roma como por ejemplo, Virgilio, Horacio… la gran mayoría de ellos trabajaba para el poder y los disidentes, como por ejemplo, Ovidio que puso en cuestión el poder imperial, eran castigados. Algunos libros publicados, como por ejemplo los libros de magia, estaban prohibidos y eran quemados todos los ejemplares que se encontraban. También los libros de profecías estaban prohibidos, pues eran considerados una forma de censura al poder. Todo el que no respetaba la figura imperial era castigado con la pena de muerte.

EL ARAMEO LA LENGUA DE JESÚS

La lengua aramea está atestiguada por un período de casi 3.000 años y en el cual ha experimentado un sinfín de cambios gramaticales, variantes y uso. A grandes rasgos se podría hacer un cuadro generalizado de sus etapas de la siguiente manera: Arameo antiguo (850-612 a. C.), este período se caracteriza por el ascenso de los arameos como una potencia en la historia antigua del Medio Oriente, en la adopción de su lengua como lengua internacional de la diplomacia en las últimas fases del Imperio neo-asirio y la dispersión de los pueblos de habla aramea desde Egipto hasta la Baja Mesopotamia como resultado de las deportaciones asirias.

Arameo Imperial (600-200 a. C.),durante este período el arameo se expande más allá de las fronteras de su tierra nativa hasta los territorios de los Imperios neo-babilonio y persa, desde el Alto Egipto hasta Asia Menor y hacia el este llega al subcontinente indio. Desafortunadamente sólo una pequeña parte del vasto corpus de documentos administrativos, anales y cartas de esos imperios han sido preservados, debido a que fueron escritos con tinta en materiales perecederos, en contraste con la escritura cuneiforme grabada en tablillas de arcilla. Los mayores hallazgos provienen de Egipto, donde el clima seco ayudó a la preservación de los papiros y el cuero.

Arameo Medio (200 a. C.-250 d. C.),en este período, en el que dos potencias van a marcar la diferencia, Grecia y Roma, el griego reemplaza al arameo como lengua administrativa del Medio oriente, en tanto que en varias regiones de habla aramea comienza el proceso de desarrollo de dialectos independientes unos de otros. Se podría subdividir este período en lo que a textos se refiere en dos grandes categorías: epigráfica y canónica.

Arameo Clásico (200-1200 d. C.), el grueso de evidencia del arameo de este período viene de la literatura y de ocasionales inscripciones. En los primeros siglos de esta etapa los dialectos arameos son todavía ampliamente hablados, pero en la segunda mitad de este tiempo, el árabe va a desplazar al arameo como lengua que habla la mayor parte de la población. Aunque los dialectos de este período se dividieron generalmente en dos ramas (oriental y occidental), parece ser que es mejor dividirlos en tres: palestiniense, sirio y babilónico.

¿Pero? ¿Qué lengua o lenguas hablaba Jesús? ¿Hay en los evangelios referencia sobre el tema? Hay que advertir, ante todo, que Palestina ha sido desde antiguo, tierra de paso, y por esto mismo, tierra políglota, un lugar donde siempre se ha hablado más de una lengua. En la época de Jesús, por ejemplo, se hablaban al menos dos lenguas locales: el arameo y el hebreo, lenguas habladas o comprendidas por la mayoría de la población. Se usaban también otras dos lenguas “internacionales”: el griego y el latín, en las que se expresaban aquellas personas vinculadas a ambientes de la administración del imperio romano o de la cultura griega.

La lengua hebrea, lengua en la que fue escrito el Antiguo Testamento, se usaba de ordinario en la liturgia sinagogal del sábado, aunque no todos los participantes la comprendiesen plenamente. En cambio, la lengua aramea era la lengua familiar del pueblo hebreo de Palestina desde hacía varios siglos. Era la lengua común en toda Palestina y más particularmente en el norte del país, por ejemplo, en Nazaret y Cafarnaún, lugares donde Jesús creció y transcurrió la mayor parte de su vida. También se hablaba o era comprendida fuera de Palestina. Respecto a las lenguas griegas y latina, las hablaban las personas de una cierta cultura o los administradores del Estado, según lo prueban las numerosas inscripciones de la época.

La lengua hebrea era familiar a Jesús según resulta del episodio narrado en el evangelio de Lucas (4,16-30). Jesús “entró en día sábado y se levantó para hacer la lectura”. Es sabido que en las sinagogas la lectura de la Biblia se hacía en hebreo y después se precedía a hacer el comentario del texto leído. Así lo hizo Jesús en la sinagoga de Nazaret: la lectura del texto en hebreo y el comentario, muy probablemente, en arameo. Entonces sucedía como en nuestras iglesias antes de la reforma litúrgica: se proclamaba la lectura del evangelio en latín y la homilía en lengua vernácula.

Además de estas deducciones lógicas, derivadas del contexto evangélico y de la lógica de las cosas, hay otros elementos, como palabras y frases de Jesús, que nos permiten reconstruir el ambiente lingüístico de la época. n el Nuevo Testamento, escrito en griego, encontramos de vez en cuando términos semitas no traducidos al griego, que nos hacen entrever el genuino fondo arameo que reinaba en Palestina. Es el caso de los nombres propios, de personas o de lugares, por ejemplo, Bar Yona, o Barrabás, nombres de personas de clara matriz aramea, compuesto por el término bar = hijo, con la adición del nombre del padre. Entre los nombres de lugar hallamos Cafarnaún, que proviene de la forma Kefar Nahum, es decir pueblo de Nahum; o Hacéldama, nombre mencionado en los Hechos de los Apóstoles (1,19), formado de la unión de dos palabras: Haqel demá, campo de sangre.

Asimismo, los nombres de mujer: Marta (Lc10, 38) y Tabita (Hechos 9,36), que significan respectivamente Señora y Gacela, son formas arameas bien conocidas y nombres usados en la época del Señor. El sobrenombre de Pedro: Cefas, corresponde a la forma aramea Kefa, es decir Piedra. Los nombres de Gólgota (Mt 27,33) y Gábata (Jn 19,13), mencionados en el relato de la Pasión, provienen igualmente de dos palabras que significan “(lugar del) Cráneo” y “lugar realzado” respectivamente.

Resulta más interesante señalar algunas palabras que los evangelistas ponen en la boca de Jesús, como, por ejemplo, Effeta, imperativo del verbo abrir; o Talitha, Qumi, que significa, “Niña, levántate” (Mc 5,41); o también Abba, Padre (Mc 14,36; Gal 4,6). La frase aramea más larga que encontramos en los evangelios fue pronunciada por Jesús en la cruz: ¿Eloí?, ¿Eloí lemá sabactaní?, ¿Dios mío, Dios mío? ¿Porqué me has abandonado? (Mt 27,46), que se interpreta como una oración de Jesús pues son las palabras que abren el salmo 22. Fueron dichas en arameo y transcriptas fielmente por los evangelistas en griego. Los evangelistas quisieron conservar y transmitir por escrito esta frase de Jesús, frase que los primeros cristianos, que hablaban el arameo, la conservaban en la memoria.

Aunque esta división aparezca un poco artificial, sin embargo, hay que admitir que existían variantes que no obstaculizaban la comprensión de la lengua, vista la escasa extensión de la región. Jesús hablaba ciertamente el arameo de Galilea, pero sus palabras arameas recordadas por los evangelistas han sido “jerosolimizadas” por la naciente Iglesia y transmitidas, por tanto, según el dialecto hablado en Jerusalén, donde nació la Iglesia. Conviene aclarar que las diferencias entre los dos dialectos eran mínimas. Estas breves consideraciones nos muestran cómo Jesús, hijo de su tiempo y de su tierra, no se desdeñó de hablar la lengua materna, adaptándose a la cultura de su época.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

EL ORICUERNOS

La iconografía cristiana es un amplio terreno para el estudio de animales simbólicos. Pueden representar virtudes o acompañar a los santos a manera de atributos. Pero también pueden significar vicios o inclusive demonios. Hay que tener en cuenta, que muchos animales tienen un significado ambiguo. Por eso cada imagen debe analizarse en su contexto, para encontrar los puntos de referencia que nos lleven a la interpretación correcta. En el Medievo fueron muy populares los bestiarios. En estos libros se pasaba revista a diversas especies, explicando sus costumbres para extraer lecciones morales. Los datos eran tomados de autores antiguos como: ARISTÓTELES, PLINIO "EL VIEJO", HERODOTO, PLUTARCO, ELIANO, SOLINO, etc. Lógicamente, muchos de estos datos están lejos de la verdad científica llegando a veces a la ingenuidad. El bestiario más importante fue EL FISIÓLOGO (EL NATURALISTA). La obra se atribuye a diversos autores, por ejemplo San Epifanio (s. IV), pero el texto original podría remontarse hasta el siglo II. Este manual zoológico-simbólico fue traducido al latín en el siglo IV o V (el original se escribió en griego).

La relación entre el hombre medieval y el animal es compleja. Primero, se entiende y conoce este hombre acompañado siempre por animales: domésticos, los animales con que trabaja (ara la tierra, cerdos que alimenta) y en algunos casos vive con estos bajo el mismo techo y los animales, menos comunes, pero que encuentra en la espesura del bosque. Estos grupos de animales tienen un significado para el hombre medieval en su diario vivir y este significado debió ser pragmático. Ahora bien, también el hombre medieval comienza a ver estos animales como el cordero, perros y bueyes, por nombrar algunos, siendo parte de escenas de catedrales, pinturas, vitrales y pasan a tener un significado mucho menos pragmático. Además de la imagen cotidiana a la que se expone el hombre medieval debemos agregar los conocimientos que adquiere, ya sea en primera persona o por la experiencia de terceros.

Nos referimos aquí a las descripciones de animales o seres menos o totalmente desconocidos que serán utilizados en la pintura o en ilustraciones medievales, también en arquitectura y en la escultura que surgen de los viajes, principalmente a Oriente. Muchas veces se olvida lo comunes que pudieron haber sido los viajes durante la Edad Media. Un sólo ejemplo de un viaje extraordinario realizado por más de 60.000 personas fue la Primera Cruzada hacia fines del siglo XI. Este viaje que movilizó a Europa para marchar hacia Oriente no tuvo como consecuencia solamente el recuperar, aunque no fuera por mucho tiempo, Jerusalén de las manos musulmanas, sino que se abrió todo un nuevo mundo a la sociedad.

Aunque en muchos lugares podamos encontrar referencia a ORICUERNOS, el cual compone algunas de las muchas leyendas castellanas, siempre se le compara con un unicornio. Realmente un ORICUERNO no es un UNICORNIO, aunque posiblemente tenga o proceda de un origen común. Encontrándose este, al igual que el unicornio. En el rinoceronte de un solo cuerno de la india descrito por el historiador griego Ctesias en el siglo V a de C. Al igual que en los comerciantes vikingos que aprovecharon el mito de la Europa occidental, y vendieron cuernos de narval como propios de los unicornios que habían cazado en tierras lejanas. De tal forma, el unicornio y el ORICUERNO, tendrían un mismo origen en la alta edad media, que se hizo más popular durante el renacimiento español y la baja edad media.

El ORICUERNO posee el cuerpo de un caballo, patas de gamo, cola de león, y un solo cuerno en su frente. Vive en bosques solitarios donde manan manantiales de aguas vírgenes. Y es un animal extremadamente mágico y agresivo para con los humanos. Asignándoseles a estos, según la mitología castellana, la propiedad de cambiar de sexo a aquella persona que lo toque; además de curar la impotencia, el envenenamiento, o eliminar la ponzoña de las aguas. Es un animal puro que vive en entornos naturales puros, y que seguramente se muestra agresivo con el hombre, porque es símbolo de la impureza. Razón por la cual, solo una joven dama virgen, que no ha conocido pecado. Puede acercarse y tocar al animal.

En algunos de los pueblos de España, todavía se sigue la tradición de fabricar pequeñas cruces de ORICUERNO (fabricadas con el supuesto cuerno del animal) las cuales se emplean para eliminar la ponzoña de las aguas. En BRAÑOSERA una comarca de la MONTAÑA PALENTINA, en la provincia de Palencia (Castilla y León), existe una leyenda conocida como “EL AGUA DEL ALICORNIO”, donde se le atribuye a este animal mitológico cualidades extraordinarias. Como hemos dicho, esta criatura fiera, solo puede ser amansada si una joven virginal se presenta ante él, enseñándole uno de sus pechos. Entonces según la creencia mitológica, el ORICUERNO se amansa dejándose tocar por la dama, reposando su cabeza sobre el pecho de la virgen. Único momento en el que puede ser cazado sin ofrecer resistencia.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

JUICIO A LAS JUNTAS

Se conoce como Juicio a las Juntas al proceso judicial realizado por la justicia civil en la Argentina en 1985 por orden del presidente Raúl Ricardo Alfonsín (1983-1989) contra los integrantes de las tres primeras juntas militares de la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), debido a sus graves y masivas violaciones de derechos humanos. El 15 de diciembre de 1983, cinco días después de asumir, Alfonsín sancionó el Decreto Nº 158/83 ordenando someter a juicio sumario a nueve militares de las tres armas que integraron las Juntas que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas en 1982: Jorge Rafael Videla, Orlando Ramón Agosti, Emilio Eduardo Massera, Roberto Eduardo Viola, Omar Graffigna, Armando Lambruschini, Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Anaya. El expediente tramitó por la desde entonces emblemática "Causa 13/84". La sentencia fue dictada el 9 de diciembre de 1985, condenando a cinco de los militares acusados y absolviendo a cuatro. Videla y Massera fueron condenados a reclusión perpetua con destitución. Viola fue condenado a 17 años de prisión, Lambruschini a 8 años de prisión, y Agosti a 4 años y 6 meses de prisión, todos con destitución. Graffigna, Galtieri, Lami Dozo y Anaya fueron absueltos. El tribunal consideró que las juntas militares habían elaborado un sistema ilícito para reprimir a "la subversión" que llevó a que se cometieran "gran número de delitos de privación ilegal de la libertad, a la aplicación de tormentos y a homicidios", garantizando su impunidad.

El juicio tuvo una gran trascendencia internacional y sobre todo para la región, en donde gobernaron dictaduras similares coordinadas a nivel continental por el Plan Cóndor que cometieron crímenes de lesa humanidad de forma sistemática y planeada desde lo más alto del poder. El juicio constituye un capítulo de importancia en la historia universal y ubicó a la Argentina en un lugar de vanguardia en la lucha por lograr que se respeten los derechos humanos. Con el fin de dar un fuerte apoyo a la investigación sobre violaciones de derechos humanos durante la dictadura, el presidente Alfonsín creó una comisión de ciudadanos notables, que llamó Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), estuvo integrada por ocho miembros elegidos por el presidente, tres miembros elegidos por la Cámara de Diputados, y cinco secretarios. Entre ellos se encontraban el escritor Ernesto Sabato, el médico René Favaloro, el científico Gregorio Klimovsky, el rabino Marshall T. Meyer, el pastor evangélico Carlos Gattinoni, el sacerdote católico Jaime de Nevares, la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú y la activista de derechos humanos Graciela Fernández Meijide. Los miembros de la Conadep recorrieron la Argentina, España, Francia, México y otros países entrevistando a eventuales testigos de violaciones de derechos humanos. Tuvo la virtud de promover la confianza para que esos testimonios salieran a la luz. El resultado fue un cuadro aterrador que superó las peores evaluaciones previas. Fundamentalmente quedó en evidencia que las violaciones masivas de derechos humanos fueron ejecutadas sistemáticamente obedeciendo a un plan decidido en los niveles más altos del gobierno militar. La comisión trabajó nueve meses y elaboró un informe de 50.000 páginas que está considerado como un monumento jurídico y uno de los documentos más importantes de la historia de los derechos humanos.

La Conadep documentó acabadamente alrededor de 9.000 casos concretos de violaciones de derechos humanos. Por su seriedad y neutralidad, el Informe Nunca Más no sólo constituyó una prueba fundamental en el Juicio contra las Juntas, sino que produjo un impacto cultural de enorme magnitud en la sociedad argentina. En 20 de septiembre de 1984 la Conadep produjo su famoso informe titulado Nunca Más que fue publicado como Nunca más (libro) y sus miembros concurrieron a entregarlo al presidente Raúl Alfonsín a la Casa Rosada acompañados de una multitud de 70.000 personas. Las demoras y la falta de voluntad en las Fuerzas Armadas para enjuiciar realmente a los jefes militares se hizo evidente desde un comienzo. El 13 de febrero de 1984 el Congreso sancionó la Ley 23.049 de reforma del Código de Justicia Militar estableciendo que la justicia militar sólo atendería delitos de tipo militar (abandono de guardia, deserción, insubordinación, etc.). Cualquier otro delito cometido por un militar debía ser atendido por la justicia civil. Además, se estableció que las sentencias de los tribunales militares podían ser apeladas ante la Cámara Federal (tribunal civil) y que si el juicio se demoraba injustificadamente, la Cámara Federal podía hacerse cargo directamente de la causa. Debido a que la cantidad de delitos sobre los que existían constancias superaban los diez mil, el fiscal Strassera tomó la decisión de recurrir a un mecanismo utilizado por el Consejo Europeo de Derechos Humanos, sobre la base de casos paradigmáticos. La fiscalía presentó entonces 709 casos, de los cuales el tribunal decidió examinar 280. Entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985 se realizó la audiencia pública en la Sala de Audiencias del Palacio de Justicia de la Nación. En ella declararon 833 personas, entre ellos ex detenidos desaparecidos, familiares de las víctimas y personal de las fuerzas de seguridad. Las 530 horas que duró fueron filmadas en 147 videocintas.

Las atrocidades que revelaron muchos de esos testimonios sacudieron hondamente la conciencia de la opinión pública argentina y mundial. El escritor Jorge Luis Borges, quien asistiera a una de ellas, relató su vivencia en un artículo para la agencia española EFE con el título de "Lunes, 22 de julio de 1985". En una parte de dicho relato dice:

“De las muchas cosas que oí esa tarde y que espero olvidar, referiré la que más me marcó, para librarme de ella. Ocurrió un 24 de diciembre. Llevaron a todos los presos a una sala donde no habían estado nunca. No sin algún asombro vieron una larga mesa tendida. Vieron manteles, platos de porcelana, cubiertos y botellas de vino. Después llegaron los manjares (repito las palabras del huésped). Era la cena de Nochebuena. Habían sido torturados y no ignoraban que los torturarían al día siguiente. Apareció el Señor de ese Infierno y les deseó Feliz Navidad. No era una burla, no era una manifestación de cinismo, no era un remordimiento. Era, como ya dije, una suerte de inocencia del mal”

El informe de la Conadep y el juicio a las juntas hicieron que la generalidad de la población se enterara, por primera vez y sin posibilidades de negarlo, de lo que había sucedido en el país en los últimos años con lujo de detalles. El juicio fue el primero en Buenos Aires oral y público, eso significó que en las audiencias estaba abierta la entrada al público en general, pero no eran tantas las personas que cabían. El juicio fue televisado años más tarde, el 24 de agosto de 1998, pero sin sonido. Los militares todavía gozaban del poder suficiente como para evitar que se escuchara por la televisión pública las declaraciones de los testigos.

Jorge Rafael Videla fue condenado a reclusión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución como autor responsable de los delitos de homicidio agravado por alevosía reiterado en 16 casos, por homicidio agravado por alevosía y por el concurso de varias personas en 50 casos, por la privación ilegal de la libertad agravada por amenazas y violencias en 306 casos, por tormentos en 93 casos, por tormentos seguidos de muerte en 4 casos, por robo en 26; y fue absuelto por falta de pruebas por homicidio calificado en 19 casos, privación ilegítima de la libertad calificada en 94 casos, tormentos en 164 casos, por robo en 64 casos, por sustracción de menor en 6 casos, por reducción a servidumbre en 23 casos, por usurpación en 5 casos, por secuestro extorsivo en 3 casos, por falsedad ideológica en 120 casos y por supresión de documento público.

Emilio Eduardo Massera fue condenado a reclusión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución como autor responsable de los delitos de homicidio agravado por alevosía en 3 casos, por privación ilegal de la libertad calificada por violencia y amenazas en 69 casos, por tormentos reiterados en 12 casos y por robo en 7 casos; y fue absuelto por falta de pruebas por homicidio calificado en 83 casos, por privación ilegal de la libertad calificada en 440 casos, por tormentos reiterados en 260 casos, por robo en 99 casos, por tormentos seguidos de muerte en 5 casos, por sustracción de menor en 6 oportunidades, por supresión de documento público, por reducción a servidumbre en 23 casos, por usurpación en 5 casos, por secuestro extorsivo, por extorsión en 2 casos y por falsedad ideológica en 127 casos.

Roberto Eduardo Viola fue condenado a 17 años de prisión y a inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución.

Armando Lambruschini fue condenado a 8 años de prisión y a inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución.

Orlando Ramón Agosti fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión y a inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución.

El 29 de diciembre de 1990 el presidente Carlos Menem dictó el Decreto 2741/90 indultando a los cinco condenados. El citado decreto integra lo que ha dado en llamarse en Argentina las leyes de impunidad, junto con los indultos a otros criminales de lesa humanidad también dictador por Menem, y las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987), sancionadas a iniciativa del presidente Raúl Alfonsín. En 2003, durante la presidencia de Néstor Kirchner, se inició un proceso de cuestionamiento judicial de la constitucionalidad de los indultos que finalizó en 2010 con un fallo de la Corte Suprema de Justicia confirmando las nulidades de los mismos decididas por los tribunales inferiores y ordenando que los condenados en el Juicio a las Juntas cumplieran las condenas que se les habían impuesto. Por primera vez en la historia mundial un grupo de dictadores debieron comparecer ante tribunales de su propio pueblo que los juzgó por sus crímenes. A diferencia de los Juicios de Núremberg, que fueron llevados a cabo por los vencedores o los de la ex Yugoeslavia en donde también fueron juzgados por tribunales internacionales o el Tribunal de Camboya que tiene un estatuto especial completamente independiente del sistema judicial del país, este juicio se realizó en el mismo país de los acusados, con las leyes del propio país y con fiscales, abogados y jueces compatriotas. El juicio a las juntas argentinas constituyó un hito en la historia para todos los países de la región, permitiendo que en los diferentes procesos de transición se contara con un precedente importante a la hora de combatir jurídicamente la impunidad de los responsables de los gobiernos dictatoriales. Llevar a la justicia a los militares represores de los países vecinos latinoamericanos era algo impensable. Con esto, el presidente Raúl Alfonsín quedó a la vanguardia de su época en el tema de derechos humanos y tuvo que soportar las consecuencias de haber realizado estos juicios padeciendo importantes levantamientos militares. Este juicio, que fue único en la historia, tuvo un alto impacto, tanto político como psicológico a nivel nacional y una increíble trascendencia a nivel internacional. Gracias a éste, después comenzaron a proliferar otros juicios a miembros del ejército y de la marina de menor rango.

BELIAL EL DEMONIO DEL AMOR ESTÉRIL

Prácticamente todos los libros prohibidos y grimorios de la Edad Media coinciden en que BELIAL fue un ídolo de los palestinos que habitaban la ciudad de Sodoma durante su apogeo. Esta ubicación convirtió al pobre demonio en una inexactitud. Efectivamente, a partir del episodio de Sodoma y Gomorra, regiones que Dios barrió del planeta a causa de sus pecados, BELIAL se convirtió en patrono de los varones homosexuales, omitiendo que el pecado que condenó al azufre a los prósperos sodomitas no era otro que la "cópula contra natura", sin distinción de sexos, práctica que estaba especialmente vedada a las mujeres ya que las desviaba de su función procreadora.

Nadie ha logrado ponerse de acuerdo al respecto. Algunas fuentes sostienen que BELIAL significa "rebelde e improductivo" (del hebreo: beli-yaal), otras le asignan el doble significado de "inútil e impío". La razón de éstos calificativos es bastante gráfica: la cavidad que recibía la semilla de este demonio no era "tierra fértil", y su acción, un acto de placer infértil. COLIN DE PLANCY, escritor, ocultista y demonólogo francés; editor de importantes trabajos sobre ocultismo y demonología, no vacila en definir a BELIAL como un enamorado del vicio por el vicio mismo.

El demonólogo prosigue, en su Diccionario Infernal, y redondea un retrato de BELIAL que, a pesar de sus intenciones, termina siendo elogioso. Sostiene que el aspecto de este demonio es bellísimo, y que el cielo no ha perdido otro ángel más hermoso. JOHANN WEYER, médico, ocultista y demonólogo holandés, le atribuye un papel preponderante en la rebelión de los ángeles conocida como las Guerras Celestiales, y afirma que este gran corruptor es un experto en el arte de la seducción.

Para completar su enigmática figura, PARACELSO, alquimista, médico y astrólogo suizo, afirma que BELIAL se divierte dando falsas pistas a los investigadores de la ciencia y difundiendo por placer inocentes mentiras. Según otros investigadores, este demonio actúa y se materializa sobre todo durante el mes de enero. La más heterodoxa de sus leyendas lo responsabiliza de la condena de la mujer de LOT; no por su ingenua curiosidad, sino por haber gozado con él de los estériles amores contra natura. BELIAL es mencionado, además, en varias obras de ALEISTER CROWLEY, ocultista, místico y alquimista inglés y en dos libros de ocultismo paradigmáticos: LA LLAVE MAYOR DEL REY SALOMÓN y LA LLAVE MENOR DE SALOMÓN.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL ATAQUE DE PEARL HARBOR

El ataque del Imperio de Japón sobre la base naval de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 fue el detonante de la inclusión de la guerra de Estados Unidos. Japón estaba enfrascado en la segunda guerra sino-japonesa que le enfrentaba a China por las posesiones de Taiwán, Manchuria y Pescadores. Trató de conquistar más territorio Chino e inició en 1937 la invasión del norte y el este de este país. En este contexto Estados Unidos intervino en la contienda realizando un bloqueo de metal y petróleo sobre Japón. Para concluir con este bloqueo EEUU solicitó a Japón el abandono de tierras chinas, algo que se negaba a aceptar, comenzaban las crispaciones entre ambos países. En 1939 el Imperio de Japón había pactado una alianza con Alemania e Italia en el denominado Eje Berlín-Roma-Tokyo. El pacto de paz entre Alemania y la comunista URSS y un posterior pacto entre esta y Japón dio pie al Imperio a atacar de nuevo China y tratar de anexionarse algunos territorios de ultramar de EEUU, Reino Unido y Francia. El ataque de la base naval por parte del Imperio de Japón fue una acción preventiva planeada por el comandante Isoroku Yamamoto. Con el objetivo de evitar una futura intervención de Estados Unidos en los planes de Japón por expandirse en el pacífico, se decidió declararle la guerra.

Yamamoto pretendía declarar la guerra a EEUU 30 minutos antes de que se produjera el ataque, para coger a sus tropas por sorpresa. Sin embargo, problemas en la transmisión de los datos desde la embajada estadounidense en Japón hasta los centros en EEUU, propiciaron que la alarma no llegara hasta el despacho del almirante Husband E. Kimmel, que se encontraba al mando de la bahía de Pearl Harbor, hasta una vez sufridos los ataques. Operación Hawaii es el nombre que se le puso al ataque de Pearl Harbor. Se prepararon un total de 6 portaaviones, 480 aeronaves, 360 para llevar a cabo dos oleadas de ataque y un total de 48 para la defensa de los barcos japoneses. Toda la armada del imperio se movió en silencio hasta las cercanías de la bahía de Ohau sin utilizar transmisiones ni comunicaciones por radio. Por otro lado el resto de barcos de la armada japonesa intensificó las transferencias de información por radio para distraer la atención de los centros estadounidenses. El ataque se dividió en dos oleadas, la primera de ellas formada por 183 aeronaves lideradas por el comandante M. Fuchida tenía como objetivos principales los acorazados y los portaaviones que a mitad del siglo XX eran considerados el orgullo de toda armada. La isla Ford y las aeronaves que en ella se encontraban y el aeródromo Wheeler también fueron atacados en esta oleada.

La segunda oleada estaba compuesta por un total de 171 aeronaves, se encargó de rematar lo que la primera oleada no había podido destruir. Los comandantes de la armada imperial propusieron al almirante C. Nagumo al mando de la operación una tercera oleada para dañar todavía más la flota americana. Nagumo se negó debido al tiempo requerido para prepararla y la mejora de las fuerzas antiaéreas americanas que ya se habían puesto en marcha tras la sorpresa del ataque inicial. Esta tercera oleada podría haber causado mayores daños, pues los comandantes abogaban por atacar los depósitos de combustible y los astilleros. El daño infligido por el Imperio de Japón a la armada estadounidense fue principalmente estructural, no se causaron numerosas bajas de soldados y marinos, en total 2.403, pero sí se consiguió el objetivo principal de debilitar enormemente la flota americana. Se hundieron cuatro acorazados y se dañaron otros cuatro.

Por otro lado, tres cruceros, tres destructores un buque escuela y un minador fueron dañados y en algunos casos hundidos. Además de los barcos, la flota de aeronaves americana en el Pacífico también sufrió el ataque, 188 aeronaves resultaron irrecuperables y un total de 159 tuvieron que ser reparados. Las consecuencias del ataque de Japón a Pearl Harbor van más allá de los daños ocasionados en su armada y fuerza aérea. Pearl Harbor supuso la entrada en la segunda guerra mundial de una potencia como Estados Unidos. Hasta la fecha, el país se encontraba dividido sobre la conveniencia o no de la participación americana en el conflicto. Tras el ataque no hubo ninguna duda, todo el país estaba de acuerdo y al día siguiente, el 8 de Diciembre Estados Unidos declara la guerra al Imperio de Japón. Se había despertado al “gigante dormido”. La guerra dió un giro de 180º, pues a partir de ese momento, EEUU comenzó a abastecer enormemente a las tropas aliadas y el envío de refuerzos al frente tanto en el Atlántico como en el Pacífico fue clave para la derrota del Eje Berlín-Roma-Tokyo.

HISTORIA DEL OBELISCO EGIPCIO EN LA PLAZA DE SAN PEDRO

Junto con el Obelisco Esquiliano y Quirinal, el Obelisco de la Plaza de San Pedro del Vaticano, son los tres únicos de Roma que carecen de inscripciones en sus caras, por lo que se desconoce por orden de quien se mandó construirlo o erigirlo. Algunos creen que salió de las canteras de Aswan y que data del reinado de Amenemhat III, mientras que otros se decantan por el Emperador de Roma, Octavio Augusto, quien lo erigió en el Foro Juliano de Alejandría, Egipto. Sobre el año 37 o 40 d.C. es llevado a Roma por el Emperador Calígula, eligiendo para su emplazamiento el Circo de Calígula, posteriormente llamado Circus Gai et Neronis, o Circo del Vaticano, en donde fue dedicado al sol y a los Emperadores Augusto y Tiberio, tal y como reza la inscripción de su pedestal. En 1586, el Papa Sixto V decide trasladarlo y colocarlo frente a la Basílica de San Pedro, Sobre el año 37 o 40 d.C. es llevado a Roma por el Emperador Calígula, eligiendo para su emplazamiento el Circo de Calígula, posteriormente llamado Circus Gai et Neronis, o Circo del Vaticano, en donde fue dedicado al sol y a los Emperadores Augusto y Tiberio, tal y como reza la inscripción de su pedestal.

La ubicación original del obelisco está marcada con una placa cerca de la sacristía en la parte sur de la Basílica de San Pedro, donde permaneció hasta el año 1586 cuando el Papa Sixto V lo movió a su ubicación actual momento en que se añade la cruz superior. En el año 1818, se le añaden los cuatro leones de la base. Durante la Edad Media se creía que la esfera de bronce en la punta del obelisco contenía las cenizas de Julio Cesar. Cuando se cambió la ubicación del obelisco, se cambió el globo de bronce por una cruz y una estrella de bronce de la Familia Chigi. Por poco este obelisco se hace pedazos mientras era cambiado de lugar. Por órdenes del Papa, nadie podía hablar o hacer ruido y cualquiera que lo hiciera sería excomulgado, esto para procurar una concentración y coordinación entre todos los que participaron en la hazaña. Sin embargo, un marinero desobedeció y gritó que las cuerdas necesitaban agua o se quemarían y haría pedazos el obelisco. El Papa perdonó a este personaje por salvar al obelisco y en gratitud se hizo costumbre que las palmas usadas en el domingo de ramos fueran traídas del pueblo original del marinero, Bordighera.

EL PANJANDRUM

Estamos en Inglaterra, finaliza la primavera del año 1943. La Alemania Nazi se encuentra en una dura encrucijada: acaba de perder la batalla de Stalingrado y sus tropas se veían más exhaustas que nunca. El garrafal error de enemistarse con la Unión Soviética la había forzado a enfrentar fuerzas que sencillamente era incapaz de igualar. Pero su poder bélico seguía siendo terrible. A la industria alemana ahora se sumaba el poder de Polonia, Italia y, sobre todo, Francia y Bélgica, una capacidad que no debería subestimarse. Y el ejército alemán seguía siendo un adversario temible, uno que al menos la Gran Bretaña no estaba en condiciones de enfrentar.

Afortunadamente para los británicos, en este momento los Estados Unidos ya habían entrado al conflicto y masivos refuerzos de Occidente comenzaban a llegar a la isla. En vista de la catástrofe que había surgido el ejército alemán comenzaron los planes para un desembarco. Había llegado la hora de liberar a Francia. Pero para ello se necesitaban armas capaces de romper las duras defensas alemanas. Dentro de las propuestas realizadas por los británicos una en particular resalta por su extraña forma. Se trata del PANJANDRUM: una potente máquina que, se esperaba, destruiría rápidamente las defensas alemanas en las playas de Normandía.

El concepto era de una simpleza magnífica. Ruedas de madera cargadas de explosivos se pondrían sobre el océano, donde al encender los cohetes las ruedas comenzarían a marchar hacia su objetivo final: las fortificaciones enemigas. Hay que admitir lo magnífico del planteamiento. Independientes a los comandos humanos, una vez se encendieran los PANJANDRUM serían el equivalente moderno a una fila de elefantes marchando hacia las filas enemigas. Se planteaba que facilitarían muchísimo la entrada de las tropas aliadas a territorio francés. Sin embargo, las cosas terminaron saliendo muy diferente de lo esperado. El PANJANDRUM no tenía ningún tipo de control y las irregularidades en el terreno hacían que los cohetes se soltaran de la máquina, desviando su trayectoria y convirtiéndola en un potencial búmeran lleno de explosivos que podía golpear al mismo ejército aliado. Pese a que el prototipo del PANJANDRUM se mantuvo en secreto por un tiempo bastante largo, su desarrollo involucró pruebas de campo en las que cientos de testigos vieron el fracaso británico.

Esto ha hecho que muchos consideren que el artefacto jamás se pensó como un arma de campaña sino que hizo parte de la OPERACIÓN FORTALEZA, que buscaba convencer a los alemanes que el ataque se ejecutaría por el norte, en las posiciones del Paso de Calais, y no por Normandía. En cualquier caso, el PANJANDRUM sigue siendo una de las curiosidades más notorias de la Segunda Guerra Mundial.

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miércoles, 29 de noviembre de 2017

A LA HORA DE DECIDIR TENDRÍAMOS QUE SOPESAR ALGUNOS TEMAS

El plan de extinción del soporte radioeléctrico que existe sobre las bandas de frecuencias de UHF, atribuidas a la radiodifusión de televisión abierta (de interés público), persigue la utópica idea de implementar en ellas servicios diferenciales “de otro tipo”, “de exclusivo interés privado” o “cautivos (indirectos)” de aquellos que las autoridades consideran como “Licenciatarios operadores”, un extraño “escalón superior” que contradice la igualdad ante la ley, garantizada por nuestra Constitución. Dicho plan responde al imparable avance tecnológico que ha sido capaz de subyugar hasta a los propios funcionarios que tienen la delicada tarea de colocar las cosas en su debido lugar, según “mérito, razón, oportunidad o conveniencia”, y todo ello, sin desmedro de los servicios ya existentes o de aquellos que pudieran existir en el futuro, de uno u otro tipo.

Ahora bien, desde hace tiempo existe un peligroso avance sobre las bandas que habían sido destinadas –a título primario (primero en orden e importancia)- para aquellos servicios declarados de “interés público” por todas las leyes antecesoras. A pesar de ello, las frecuencias de la citada Banda de UHF (canales 14 al 69), incluso desobedeciendo al, entonces vigente, Decreto 1151/84 que suspendía la asignación y adjudicación de las mismas, fueron entregadas a servicios de radiocomunicaciones de “otro tipo”: radio taxis, ambulancias, empresariales, y más adelante para sistemas de TV codificada, TDA, telecomunicaciones, y últimamente, hasta a medios extranjeros que ya se encuentran ocupando “nuestro aire” y operando sobre nuestra soberanía espectral, sin retorno posible; pero, nunca para cumplir con la finalidad a la que había sido destinada dicha banda, y desconociendo la previa existencia de infinidad de solicitudes de radiodifusores particulares argentinos con mejores derechos, para la instalación de los verdaderos servicios que debían ocuparla, las que sistemáticamente, fueron rechazadas durante años.

Sumando a la mencionada deuda que el Estado tiene respecto al destino de los servicios básicos (abiertos, directos y gratuitos al público en general), también centramos nuestra mirada sobre lo que podría llamarse un nuevo avasallamiento en perjuicio del interés público y a favor del interés privado, dado que, con la progresiva reducción de la banda de UHF, es una obviedad absoluta inferir que una inmensa cantidad de hogares quedará al margen de ese tipo de comunicación por no poder adecuar o cambiar sus comunes aparatos receptores, debido a los avatares de una economía que no manejan. Al respecto, resulta inevitable señalar que, lamentablemente, nuestro país no se encuentra hoy en las mejores condiciones como para efectuar, en el año 2019, el tan anunciado “apagón analógico”, con el fin de obligar, mediante la quita del servicio básico, la adopción del sistema de televisión digital. Es por demás evidente que muchísimos argentinos no podrán acceder a esa tecnología, con lo cual, quedarían marginados de la formación, de la información, de la cultura y del entretenimiento, cosa, que a todas luces va en sentido contrario de lo tutelado por nuestra Constitución Nacional.

Resulta muy importante advertir que hasta ahora los avances de la tecnología no habían incidido negativamente sobre los espectadores, puesto que, por ejemplo, del blanco y negro se pasó al color sin que nadie haya sufrido la falta del servicio; pero, la actual administración espectral “en fetas” para la televisión digital (TDA estatal y TDT privada), incurre además, en una clara violación de los derechos de independencia de los medios que allí se instalen, ya que en ambos casos, sus emisiones dependerán de los gobiernos de turno (TDA), o de “Licenciatarios Operadores” (TDT), quienes serán los propietarios de las plantas transmisoras, siendo éste el punto más peligroso y, por lo tanto, más cuestionable de la citada propuesta. Por otra parte, el establecimiento de semejante multiplicación de medios de comunicación social provocará, además de la extinción del soporte radioeléctrico, nada más y nada menos que la imposibilidad de costear contenidos de real envergadura. Tanta y tan pobre será la oferta que no servirá para que a los anunciantes deseen invertir en dichos medios, y éstos, no tendrán más remedio que recurrir a los subsidios o a la probable discrecionalidad de los gobiernos de turno. Estos son algunos de los motivos por los cuales no pueden dejarse de lado los servicios abiertos, directos y gratuitos, que se destinan a la recepción del público en general, los que, oportunamente, habían sido, categóricamente, declarados como de “interés Público”.

Edgardo Molo
(Asesor Técnico Legal - Especialista en Radiodifusión)
Periodista

HISTORIA DE LA IGLESIA EN MYANMAR

El primer anuncio del Evangelio en Birmania se remonta al siglo XVI, gracias al trabajo de los dominicos, franciscanos y jesuitas. De particular valor la labor de la PIME en áreas remotas, incluyendo las tribus, que encuentran el uso del ladrillo, la escritura y el saneamiento. El catolicismo es más fuerte que la persecución del régimen militar. La evangelización de Birmania - ahora Myanmar - se inicia alrededor del principio del siglo XVI. La presencia de los primeros misioneros se encuentra en 1511 y, por esta razón, las celebraciones por los 500 años se debieron hacer en 2011; Sin embargo, la situación política, razones de seguridad - el país experimenta una transición de la dictadura militar a un gobierno semi-civil - y la falta de una verdadera libertad religiosa no permitieron el buen desarrollo de las celebraciones.

A partir de la primera entrada en el país, la presencia de sacerdotes dominicos, franciscanos y jesuitas es cada vez más arraigada en los últimos años y les permite crear las primeras comunidades cristianas; Se concentran principalmente en el sur del país, donde, incluso hoy, no hay rastro de los nombres de dominio portugués. En 1648 la Propaganda Fide intenta establecer una verdadera misión de los capuchinos en 1704 y confiada la obra a las Misiones Extranjeras de París. Pero los dos intentos no tienen éxito, incluso por las continuas guerras que azotan a gran parte del país. El 27 de noviembre de 1806, la congregación vaticana divide en tres vicariatos a Birmania, con una referencia a la ubicación geográfica: Norte, Este y Sur. Los límites son luego derogados el 28 de junio 1870, por un decreto de Propaganda Fide, que sentó las bases de la moderna división de los territorios de la Iglesia en Birmania: las tres provincias eclesiásticas de Mandalay, Taunggyi y Yangon.

La obra evangelizadora de la PIME (Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras) se remonta a 1867, cuando los primeros sacerdotes comienzan su viaje en el este; en el tiempo contribuyen a la creación de una arquidiócesis de cinco diócesis. El método de los misioneros era salir de la ciudad, para visitar las aldeas remotas y vivir con las personas: un método que le gusta al Papa Francisco, que constantemente pide a los cristianos a "salir" a las "periferias existenciales y geográficas". Con los misioneros del PIME estas tribus han descubierto el uso del ladrillo, los aseos, la escritura, la existencia de un mundo alrededor del perímetro de su tribu. Fue una inserción consciente en la historia común del mundo; por esto el PIME se ha mantenido en su lugar, a pesar de los cinco mártires, muchos misioneros expulsados y variadas situaciones casi persecución.

En 1962, el general Ne Win estableció una dictadura militar de estampa socialista que, a través del liderazgo, llevó al país hasta el año 2010; en estos 40 años, las escuelas católicas han sido nacionalizadas y todos los misioneros que vinieron después de la independencia (1948, Japón) son expulsados. El dictador tiene la intención de crear un "budismo birmano de inspiración socialista", sobre la base del ateísmo y totalitario; entre 1964-1965 el gobierno confisca todas las escuelas y obras sanitarias de las misiones cristianas y en 1966 son expulsados los misioneros extranjeros más jóvenes que vinieron después de la independencia en 4 de enero de 1948. A la diócesis ahora pasan casi todos los obispos locales, excepto Taunggyi. En total, son expulsados, incluyendo sacerdotes y monjas, 232 católicos y 18 protestantes. La persecución del régimen, sin embargo, no detuvo el crecimiento de la Iglesia en Birmania, por fieles y presencia establecida en la zona. Ahora, la realidad consta de 16 diócesis, más de 750 sacerdotes, 2.500 religiosos, entre hermanas y hermanos, un número de fieles en torno a los aproximadamente 750.000, o el 1,3% de la población total, con una alta concentración entre las minorías étnicas y las áreas tribales.

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miércoles, 15 de noviembre de 2017

LA HISTORIA JAMÁS CONTADA DE LA TRAGEDIA DE LOS ANDES Y UN SOBRENOMBRE "EL 17"

Una crónica de Alfredo Serra, especial para INFOBAE

En octubre de 1972 se embarcaron en un Fokker de la fuerza aérea oriental para jugar un partido de rugby en Chile. Nada heroico. Una estudiantina. Alumnos de un colegio católico, cantaban y reían cuando una violento temblor y una explosión cambió sus vidas en un segundo: el avión se estrelló contra un pico de roca y hielo, se deslizó centenares de metros como por un fatídico tobogán, y detuvo su carrera en una inhóspita planicie blanca que sería su hogar, además de los restos del avión, en los siguientes 72 días y sus noches.

Cuarenta y cinco pasajeros, veintinueve muertos, dieciséis sobrevivientes alimentados con carne humana –única chance de soportar el espanto con otro espanto–, abandonada su búsqueda a las dos semanas, muerta su única radio y librados a su ingenio como condenados de antemano. Y aterrados, porque hasta aquella carne de los muertos que por razones religiosas o meramente humanas creyeron sagrada e intocable, terminó como alimento providencial y salvador. Los trabajos y los días, el brutal frío nocturno, el silencio infinito, el dolor de haber perdido gente de su sangre que los acompañó en el viaje, las perpetuas oraciones a Dios y todos los santos, el sol impío, las tormentas, y cada atroz vuelta de tuerca, fueron minando sus fuertes cuerpos de rugbiers hasta convertirlos en fantasmas flacos y despellejados.

Vivos todavía, pero muertos a corto plazo. Sin embargo, unidos por dos razones –la fe religiosa reforzada en su católico colegio, y el sentido de pertenencia a su país, Uruguay, y a su alta clase social–, eligieron, sin conflictos de poder, un líder natural: Fernando Parrado. Y en él empieza y termina la historia que sigue. No mucho antes de la navidad jugaron la última carta. Parrado y dos compañeros, no menos exangües que el resto, treparon por la montaña hacia Chile con la esperanza de encontrar a otro ser humano que percibiera sus tristes figuras y sus señas finales. Alcanzaron un valle, y allí vieron a un cansino arriero chileno que recorría el lugar: una baraja a favor del Destino.

Parrado envolvió un mensaje de pocas palabras en una piedra, y la arrojó al otro lado de un escuálido río. El arriero miró el papel pero no pudo leerlo: era analfabeto. Sin embargo, su astucia de hijo de la Tierra le dictó que algo grave ocurría. Atinó a llevarlo hasta un retén de carabineros, y pocas horas más tarde un helicóptero del ejército llegó hasta el Monte Calvario en que yacía el avión como un pájaro muerto, y los sobrevivientes. El veintidós de diciembre fueron rescatados los dieciséis y llevados hasta el modesto pueblo de San Fernando. Oyeron misa, celebraron la Navidad, y durante semanas, meses y años fueron grandes protagonistas de la prensa y del asombro del mundo.

Un poco antes de ese gran momento, cuenta entré en la habitación de Fernando Parrado, en el HOTEL SHERATON local. Me presenté y me reconoció: era lector de la revista GENTE, y mi nombre y mis notas eran parte de su vida, me dijo. Arriesgué la pregunta inevitable, y me confesó la única verdad posible: sí, comieron carne humana. En su caso, aun peor: su madre y su hermana murieron en el desastre. Me enfrenté, entonces, al peor momento de un periodista: disponer de una primicia macabra, y oír su ruego: "No lo publiques, por favor. Nosotros no vamos a ocultarlo, pero queremos decirlo en nuestro colegio, ante nuestros maestros y la prensa mundial, explicando que fue la más terrible e inevitable de las decisiones, tomada después de dramáticas charlas, porque no todos nuestros compañeros comprendían que en Los Andes, a más de veinte grados bajo cero, era imposible sobrevivir sin proteínas".

No dudé: entre la primicia y la actitud moral, callé. Porque un periodista no es un verdugo. Y si lo es, pasa al bando de los canallas. Estuve en Montevideo, en aquella escuela (Stella Maris), tomé nota de la declaración como si la oyera por primera vez, y esa noche, después de enviar mi nota por télex -sistema que hoy haría reír a los jóvenes que ya nacen cibernéticos-, dormí en mi hotel el sueño de los justos. La acción tres meses más tarde, en la redacción de GENTE. Samuel Gelbung, a la sazón mi jefe, empezó a tironearse mechones de pelo: su invariable tic cuando pensaba alguna nota extraordinaria que hiciera llorar al país, como decía antes de encargarla.

Directo, me dijo: "Pingüirama –así me llamaba–, hay una sola nota de los uruguayos que falta, y que a nadie se le ocurrió. Hay que llegar al avión, meterse, y contar desde allí lo que pudieron sentir los dieciséis a lo largo de setenta y dos días. Andá a Mendoza, averiguá cómo llegar, y hacéla". Fui al punto más cercano: Malargüe. Bajé (bajamos con mi compañero, el fotógrafo Eduardo Frías), averigüé, contraté a dos arrieros chilenos, compré ropa y víveres sin medida, y una mañana, con veintidós grados bajo cero, los arrieros, nosotros, y dos caballos de refuerzo, partimos desde un rancho nada lejos de las estribaciones de la montaña.

Tres días y tres noches a caballo. Para mí, debut: la primera y única monta de mi vida eran los petisos que, de niño, por centavos, me paseaban por dos vueltas a la manzana… De día, cabalgata a paso medio. De noche, dormir sobre el hielo tapados con gruesos y negros ponchos chilenos. Y de pronto, una mañana, detrás de un mar de penitentes de hielo de aguzadas puntas, ¡el avión! Los caballos claudicaron, y debimos avanzar trescientos metros a pie. Caí agotado, me deshidraté, pero rompí algunas puntas de hielo con mi guante de cuero, las chupé como si fueran un delicioso helado, me recuperé, y alcancé la meta.

Nada quedaba de la tragedia y de la épica de los uruguayos. Nada, salvo el esqueleto del avión, como un pájaro o un insecto gigante y desarbolado, la montaña por la que trepó Fernando Parrado en la última excursión, un infinito manto de nieve, y un silencio más profundo que el del espacio exterior, sus soles, sus estrellas, sus supernovas. Entramos a las entrañas del cadáver, pasamos allí el resto del día y la interminable noche, y al mediodía siguiente nos envolvió una vorágine de viento y nieve que laceraba nuestras caras y hacía desaparecer todo punto de referencia, como si estuviéramos en un planeta desconocido. Los chilenos no vacilaron. "Es la última tormenta de la temporada. Si no nos vamos ahora, la cosa se va a poner muy difícil. Monten y arranquemos. No hay tiempo que perder".

Caminé hacia mi dócil caballo, que marchaba de memoria. Puse mi pie izquierdo en el estribo, y antes de saltarle al lomo, descubrí, en el vasto campo blanco casi borroso por la ventisca, una tenue línea verde. Volví sobre mis pasos, cavé unos centímetros, y rescaté un porta documentos de plástico. Sin tiempo para averiguar de qué se trataba, qué hacía allí en ese desierto blanco, lo metí en mi bolso, y empezamos a cabalgar. Llegamos al rancho de la partida un día después, sin descanso. Ya de noche, en el hotel de turismo de Malargüe y luego de una ducha casi hirviente, en la cama, lo abrí. Eran los documentos de Fernando Parrado: su cédula de identidad y su carnet del Automóvil Club Uruguayo. Ómnibus hasta Mendoza, avión hasta Buenos Aires. Ya en la redacción, llamé a Fernando por teléfono.

-Hola, Alfredo.
-Fernando, vengo del avión.
-¿Cómo?
-Sí, llegamos al avión con un fotógrafo y dos arrieros.
-¿Están locos?
-Casi… Pero tengo algo para vos.
-¿Qué?
-¡Encontré tus documentos!
-El frío te hizo mal… Estás delirando.
-No. Los tengo en la mano -y los describí-.
-¿Están los dólares?
-No. ¿Qué dólares?
-Meté la mano en uno de los bolsillos. Tiene que haber ciento cincuenta dólares.
-(Después de rebuscar) Sí, aquí están. Vení a buscarlos cuando quieras.

Viajó dos días después, y la entrega fue una ceremonia en la redacción de GENTE. Fotos, comentarios, abrazos. Había un billete de cien y cinco de diez. El último de diez, sin consultarnos, lo partimos por la mitad, como un amuleto. En adelante, Fernando viajó por todo el mundo, invitado a dar conferencias sobre supervivencia ante notorios empresarios, y yo a París, Roma, El Cairo, Líbano, La Habana, el Tren Transiberiano (Moscú a Vladivostok), Liberia, Alto Volta -hoy Burkina Faso-, Kenia, etcétera. Pero aquellas dos mitades, hasta hoy, siguen –dormidas pero vivas y protectoras– entre nuestros pasaportes. En mi caso, en el instante del despegue, la acaricio entre el índice y el pulgar. Nunca le pregunté, pero creo que Fernando cumple el mismo rito.

(Post scriptum: desde entonces, como un homenaje a mi silencio que acaso no merezco, Carlitos Páez Vilaró, hijo del gran artista que ya dejó este mundo, me bautizó "El 17": la mejor medalla que me hayan conferido en más de medio siglo de periodismo).

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COLÓN ESTA DE PIE CONTEMPLANDO EL NUEVO MUNDO

Su estatua fue víctima de un disparate de Hugo Chávez y de una errónea decisión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Tras años de abandono, se completó el montaje del monumento a Cristóbal Colón en la Costanera Norte. A las cinco de la tarde del martes 7 de octubre de 2017 –fecha completa, fecha histórica–, una grúa capaz de levantar 300 toneladas elevó hacia el cielo, y frente a las aguas del Plata, los seis metros de la estatua del GRAN ALMIRANTE, de 40 toneladas, y los repuso sobre su pedestal de veinte metros.

No fue una operación fácil. Soplaba un fuerte viento llegado desde el río, y la mole oscilaba… aunque menos de lo que sin duda se agitaron sus carabelas –Santa María, Pinta y Niña– en "La mar océana", como se llamaba a esa inmensidad, los dos meses y nueve días de incertidumbre –3 de agosto al 12 de octubre de 1492– que pasaron hasta que el marinero sevillano Rodrigo de Triana (Rodrigo Pérez de Acevedo: su nombre real) gritó ¡Tierra!

Terminó así una larga historia –casi cuatro años y medio– de errores, prepotencia, agravios y tristeza. El primer y grosero error lo cometió el dictador venezolano Hugo Chávez en marzo de 2011 durante su visita a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Mirando hacia el río por una ventana de la Casa Rosada, y al descubrir la estatua de COLÓN, le dijo:

¿Qué hace ahí ese genocida? ¡Ahí tiene que estar un indio!

Claramente, su odio era más fuerte que sus conocimientos históricos: COLÓN jamás, en ninguno de sus viajes al Nuevo Mundo, mató a un nativo, y mucho menos fue responsable de las masacres que perpetraron HERNÁN CORTÉS y los demás conquistadores enviados por la Corona ibérica. Sin embargo, sin averiguar la verdad e inmediatamente, tomando ese exabrupto como una verdad histórica y una orden, la ex presidenta ordenó el desalojo del Gran Almirante y su reemplazo por una estatua de Juana Azurduy de Padilla, patriota y heroína del Alto Perú que se batió con bravura en las guerras de la Independencia.

Sin duda merecía un lugar. Pero no necesariamente ese. Porque la sustitución inmediata y "manu militari" sólo logró agraviar y entristecer a la inmensa comunidad italiana del país, que donó la estatua por impulso del próspero inmigrante Antonio Devoto, que depositó la primera y muy fuerte suma y abrió la puerta a una colecta millonaria: la que permitió que el famoso escultor florentino Arnaldo Zocchi construyera, con puro mármol de Carrara, ese monumento que no sólo honra a COLÓN; los grupos alegóricos al pie representan, siguiendo la obra "Medea", de Sófocles, la Ciencia, el Genio, el Océano, la Civilización, la Fe y el Porvenir.

Desguazarlo pieza a pieza, protegerlo durante años, llevarlo hasta el espigón Puerto Argentino de la Costanera, seguir cuidándolo allí, reconstruirlo y montarlo definitivamente… costó una fortuna. Por supuesto, a cargo del bolsillo de los contribuyentes. En cuanto a la estatua de Juana Azurduy, la nueva inquilina del PARQUE COLÓN, también fue víctima del desatino que la instaló allí… Debió ser desalojada por imperio de las obras del futuro PASEO DEL BAJO, llevada frente al ex Palacio de Correos –hoy CCK–, y la falta de patinado sobre el bronce deterioró la superficie, que deberá ser reparada antes de que el mal sea mayor.

Desde el martes 7 de octubre de 2017, COLÓN mira hacia el vasto Río de la Plata, al que Juan Díaz de Solís llamó "Mar Dulce" en 1515 –simulacro del océano–, y lo mantiene despierto la constante danza de aviones en el AEROPARQUE JORGE NEWBERY. Tal vez sea más feliz allí… y olvide el disparate que lo arrancó del parque en que reinaba desde el 15 de junio de 1921 como homenaje de los inmigrantes italianos al Centenario de la Revolución de Mayo: fecha en que fue enclavada la piedra fundamental.

Moraleja: Dejad que las estatuas descansen en paz…

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