martes, 26 de julio de 2016

Himno JMJ CRACOVIA 2016



Versión Oficial en español
"Bienaventurados los misericordiosos"

Grabado en Buenos Aires, ARGENTINA. Marzo 2015. /Autor Letra y Música: Jakub Blycharz / Adaptación al español: Carlos Abregú /Asesoramiento: Mons. Carlos Tissera - P. Jorge Twarog /Arreglos y dirección orquestal: Damián Mahler /Dirección coral: Juan Ignacio Stramucci / Producción artística: Damián Mahler - Carlos Abregú /Producción General: BANUEV /Mezcla: Luciano Pallaro Battagliese /Mastering: Gustavo Fourcade

LETRA
Levanto mis ojos a los montes
quién me ayudara
la ayuda me viene del Señor,
por Su gran compasión.

Aun cuando estamos en el error
nos abraza con Su amor
Con Su sangre nuestro dolor
Al fin se sanará

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

Si no perdonamos, ¿quién ganará?
¿quién puede sostenerse en pie?
Si El nos perdona, nosotros también
hagamos como nuestro Dios!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

En la cruz el nos redimió
de la tumba resucitó.
¡Jesucristo es el Señor!
¡Al mundo hay que anunciar!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

Hay que soltar el miedo y ser fiel,
con la mirada en Su amor
confiar porque Él resucitó
Vive el Señor!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x4)

Guitarras: Luciano Basílico
Bajo: Julio Giménez
Batería: Juan Manuel De La Torre
Violoncello: Miriam Santucci
Viola: Elisabeth Ridolfi
Violín: Enrique Mogni
Violín: Humberto Ridolfi
Piano: Damián Mahler
Corno: Martcho Mavrov
Trombón: Gastón Rodella
Saxo: Fabián Aguiar
Trompeta: Miguel Tallarita

Solistas 
Lorena García Pacheco
Ariel Altieri
Marisol Otero
Athenas Vénica
Francisco Flores
Stella Faggiano
Martín Repetto
Luz Despósito
Vanesa Martínez
Patricio Nanzo
Marcelo Gómez
Fabricio Colaianni
Marcelo Filardo

Coro:
Coro de la Banda Regional Buenos Aires

Daniel Andrés
Javier Contreras
Sandro Curia
Joaquín Stringa
Ramiro Benavídez
Pablo Cueto
Susy Esperanza
Cynthia Bulacio
Alexandra Roberts
Rocío Ferreira
Cecilia Bechech
Cinthya Levy
Leticia Crosetti
Sofía Stringa

Realización Audiovisual:


Dirección: Agustín Efe
Montaje: Delfina Jaureguialzo
Colorista: Santiago Mouriño
Producción General: SHOWCOLOR PUBLICIDAD
Estudio de Post: LOS 400 GOLPES


SANTA MARTA

Marta, nombre proveniente del idioma arameo Martha, es un personaje que aparece solamente en el Nuevo Testamento. Marta era natural de Betania. Era hermana de Lázaro y María. En su casa se hospedó Jesús al menos en tres ocasiones.

Marta es mencionada en dos evangelios: el Evangelio de Lucas (Lc 10,38-42) y el Evangelio de Juan (Jn 11,1-40 y 12,1-8). Según este último, los hermanos Marta, María y Lázaro vivían en la aldea de Betania, cerca de Jerusalén. En el Evangelio de Lucas, sin embargo, parece indicarse que hubieran vivido, por un tiempo por lo menos, en Galilea. Lucas no menciona el nombre de la aldea (tal vez pudo haber sido Magdala, lo que avalaría la identificación hecha posteriormente entre María de Betania y María Magdalena).

Hay muchas semejanzas entre la imagen de Marta en uno y otro evangelio. La familiaridad de las conversaciones entre Jesús y la humilde familia que Lucas describe, es la misma que Juan. Marta sirve con frecuencia a Jesús. En el evangelio de Juan aparece como verdadera discípula cuando afirma que Jesús es el Cristo y el Hijo de Dios: “Ella contestó: -Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo” 

La Iglesia (tanto la católica, como la Iglesia ortodoxa, la luterana y la anglicana) la reconoce como verdadera santa. Para los católicos es patrona de cocineras, sirvientas, amas de casa, hoteleros, casas de huéspedes, lavanderas, de las hermanas de la caridad, del hogar. Todas son asociadas con su papel en las historias de la Biblia, donde se la muestra como una mujer servicial, atenta y acogedora.

En la tradición de la Iglesia ortodoxa, aunque no estén expresamente mencionadas como tales en los Evangelios, Marta y María se encontraban entre las “Mujeres Miróforas” (portadoras de miro o mirra). Estas fieles seguidores de Jesús estaban en el Gólgota durante la crucifixión del Maestro y más tarde llegaron a su tumba en la madrugada siguiente, día sábado con mirra (aceite aromático de alto precio )- de acuerdo con la tradición judía- para ungir el cuerpo de su Señor. Las Miróforas se convirtieron en los primeros testigos de la Resurrección de Jesús, la búsqueda de la tumba vacía y enterarse de la gozosa noticia por un ángel.

La tradición ortodoxa refiere también que Lázaro hermano de Marta debió irse de Jerusalén durante la persecución contra la Iglesia de Jerusalén después del martirio de San Esteban. Sus hermanas María y Marta Judea huyeron con él, ayudándole en la proclamación del Evangelio en diferentes lugares. Los tres más tarde se trasladaron a Chipre, donde Lázaro se convirtió en el primer obispo de Kition (actual Larnaca). Los tres murieron en Chipre. Martha es venerado como santa en la Iglesia católica y en la Iglesia ortodoxa, y conmemorada por la Iglesia luterana y la Comunión anglicana.

En la Iglesia Ortodoxa Oriental y las tradiciones orientales católicas, Marta y su hermana María se conmemoran el 4 de junio. También se conmemoran en conjunto entre las mujeres Miróforas, en el domingo de la “Portadoras de Myrra” (el tercer domingo de Pascua, es decir, el segundo domingo después de Pascua). Ella también figura en las conmemoraciones del Sábado de Lázaro (el día antes del Domingo de Ramos). Martha es conmemorada el 29 de julio en el calendario de los Santos de la Iglesia Luterana (junto con sus hermanos María y Lázaro) y en el calendario de los santos de la Iglesia Episcopal y la Iglesia de Inglaterra.

SAN MAXIMILIANO KOLBE

Maximiliano María Kolbe nació en Polonia el 8 de enero de 1894 en la ciudad de Zdunska Wola, que en ese entonces se hallaba ocupada por Rusia. Fue bautizado con el nombre de Raimundo en la iglesia parroquial. A los 13 años ingresó en el Seminario de los padres franciscanos en la ciudad polaca de Lvov, la cual a su vez estaba ocupada por Austria, y estando en el seminario adoptó el nombre de Maximiliano. Finalizo sus estudios en Roma y en 1918 es ordenado sacerdote.

Devoto de la Inmaculada Concepción, pensaba que la Iglesia debía ser militante en su colaboración con la Gracia Divina para el avance de la Fe Católica. Movido por esta devoción y convicción, funda en 1917 un movimiento llamado "La Milicia de la Inmaculada" cuyos miembros se consagrarían a la bienaventurada Virgen María y tendrían el objetivo de luchar mediante todos los medios moralmente válidos, por la construcción del Reino de Dios en todo el mundo.

Verdadero apóstol moderno, inicia la publicación de la revista mensual "Caballero de la Inmaculada", orientada a promover el conocimiento, el amor y el servicio a la Virgen María en la tarea de convertir almas para Cristo. Con un Tiraje de 500 ejemplares en 1922, para 1939 alcanzaría cerca del millón de ejemplares.

En 1929 funda la primera "Ciudad de la Inmaculada" en el convento franciscano de Niepokalanów a 40 kilómetros de Varsovia, que al paso del tiempo se convertiría en una ciudad consagrada a la Virgen. En 1931, luego de que el Papa solicitara misioneros, se ofrece como voluntario. En 1936 regresa a Polonia como director espiritual de Niepokalanów, y 3 años más tarde, en plena Guerra Mundial, es apresado junto con otros frailes y enviado a campos de concentración en Alemania y Polonia. Es liberado poco tiempo después, precisamente el día consagrado a la Inmaculada Concepción.

Es hecho prisionero nuevamente en febrero de 1941 y enviado a la prisión de Pawiak, para ser después transferido al campo de concentración de Auschwitz, en donde a pesar de las terribles condiciones de vida prosiguió su ministerio. En Auschwitz, el régimen nazi buscaba despojar a los prisioneros de toda huella de personalidad tratándolos de manera inhumana e impersonal: como un número; a San Max le asignaron el 16670. A pesar de todo, durante su estadía en el campo nunca le abandonaron su generosidad y su preocupación por los demás, así como su deseo de mantener la dignidad de sus compañeros.

La noche del 3 de agosto de 1941, un prisionero de la misma sección a la que estaba asignado Maximiliano escapa; en represalia, el comandante del campo ordena escoger a 10 prisioneros al azar para ser ejecutados. Entre los hombres escogidos estaba el sargento Franciszek Gajowniczek, polaco como San Max, casado y con hijos. Maximiliano, que no se encontraba dentro de los 10 prisioneros escogidos, se ofrece a morir en su lugar. El comandante del campo acepta el cambio, es condenado a morir de hambre junto con los otros nueve prisioneros.

Diez días después de su condena y al encontrarlo todavía vivo, los nazis le administran una inyección letal el 14 de agosto de 1941. En 1973 Paulo VI lo beatifica y en 1982 Juan Pablo Segundo lo canoniza como Mártir de la Caridad.

LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS

El 9 de julio de 1966, 11 días después del golpe cívico militar que derrocó al doctor Illia y entronizó al dictador Onganía, el país conmemoraba los 150 años de la declaración de la Independencia nacional. La situación del país podía verse reflejada en dos discursos antagónicos el mismo día de la Independencia. Dijo Onganía: “No permitiremos que acosen a nuestra juventud extremismos de ninguna naturaleza. Si fijamos con claridad el rumbo, nadie podrá apartarla de su misión de grandeza”. Pocas horas después, el Rector de la Universidad de Buenos Aires, Hilario Fernández Long, declaraba: “En este día aciago en que se ha quebrantado en forma total la vigencia de la Constitución, hacemos un llamado a los claustros universitarios para que sigan defendiendo como hasta ahora la autonomía universitaria. La Universidad no es una máquina ni una razón; es una voluntad decidida a iluminar los caminos más difíciles del hombre”.

El 29 de julio, la historia los iba a juntar a golpes, a golpes de bastones largos. En la Facultad de Ciencias Exactas, ubicada en la Manzana de las Luces, tras una masiva asamblea, docentes y alumnos decidieron tomar el establecimiento en demanda de la anulación del decreto 16.912 de Onganía que ponía fin a casi 50 años de Autonomía, Cogobierno y Libertad de Cátedra, los ejemplares postulados de la Reforma Universitaria de 1918.

Por órdenes de Onganía, el general Fonseca mandó cortar el tránsito en torno a toda la Manzana. Unas voces metálicas intimaron a través de altavoces el desalojo del edificio. Desde adentro les respondieron con una canción que se había estrenado en 1811 a pocos metros de allí, el Himno Nacional. Estudiantes y docentes salieron cantando la canción nacional, con los brazos en alto, sin oponer resistencia. La Guardia de Infantería no ahorró insultos, patadas, golpes de machetes y palazos que por “orden superior” debían apuntar a la cabeza. Los estudiantes debieron pasar por una doble fila de policías que golpeaban a los varones y golpeaban y manoseaban a las estudiantes.

En aquella noche nefasta se llevaron detenidas a 200 personas. Otras quince fueron llevadas a distintos hospitales públicos. El profesor del MIT de Massachusetts, Warren Ambrose, presente aquella noche, publicó el 3 de agosto de 1966 una carta en The New York Times: “A los alaridos nos agarraron uno por uno y nos empujaron a la salida del edificio. Nos hicieron pasar por una doble fila de policías, que nos pegaban con palos o las culatas de sus rifles. Hoy tengo el cuerpo dolorido por los golpes, pero otros han sido seriamente heridos. El profesor Carlos Varsavsky recibió heridas en la cabeza, un ex secretario de la facultad de 70 años fue gravemente herido”.

Uno de los miembros de la pata civil del golpe, el canciller argentino Nicanor Costa Méndez, se defendía ante The New York Times: “El nuevo gobierno no es una dictadura militar: el único militar que hay en el poder es el presidente y el presidente es un militar retirado. No es una dictadura: no hay nadie en la cárcel ni se ha perseguido a nadie por sus ideas políticas”.

El profesor Ambrose concluía con una frase profética: “Esta conducta del gobierno va a retrasar seriamente el desarrollo de la Argentina. Muchos de los mejores profesores se van a ir del país”.

martes, 19 de julio de 2016

PROYECTOS PROVIDENCIALES



Hace 60 años, allá por el año 1956, vemos cómo la semilla de la televisión abierta católica actual estaba germinando: era el esbozo nacido de un grupo de personas liderado por el sacerdote jesuita Padre Héctor Grandinetti que, con el mandato de su Padre Superior, había iniciado algo que parecía imposible: dedicarse a una nueva evangelización a través de la TV Abierta en Buenos Aires.

Así nació DICON S.A. que fue adjudicada el 28 de abril de 1958 para ser titular de una licencia correspondiente al actual LS84 TV CANAL 11 de Buenos Aires, dando así inicio a la TV privada en la Argentina.Los escollos, de todo tipo, tal como lo relata el Padre Grandinetti en su pequeño libro, fueron enormes, pero la constancia y el fuego interior apostólico del mismo, hicieron posible este logro providencial. 

Sin embargo, especialmente en este tema de la Televisión, vemos que no siempre se lo suele manejar con el conocimiento y la visión necesarios respecto a un medio tan importante para la evangelización. Fue así que se generó un desvío en el camino vislumbrado por su iniciador: así lo demuestra el Padre Grandinetti en dicha publicación, cuando él mismo fue desplazado. Fue un emprendimiento que comenzó como un canal de TV abierta, para todos, pero con titularidad de carácter no institucional (era una SOCIEDAD ANÓNIMA)  y,  más allá de los avatares que hubo, este objetivo no quedó trunco si pensamos que en esta tarea de la radiodifusión del Mensaje, la Divina Providencia siguió actuando.

Fue así que actualmente se trata de otro desafío. A partir de un proyecto conformado en 1986,  30 años después,  denominado TELEMISIÓN, el cual desembocó en la asignación dada por el  Decreto del  P.E.N.  Nro. 1314, del 23 de octubre de 2001, se autoriza  en forma permanente e institucional (no es una licencia que implica un lapso de vigencia) la instalación de un sistema de TV abierta en Buenos Aires (LRL456 TV CANAL 21), con la titularidad de la actual Provincia San Francisco Solano – Orden Frailes Menores – Institución de la Iglesia Católica, de Derecho Pontificio, la cual es una Persona Jurídica de Carácter Público.

Precisamente, también en el año 1986, se dio inicio al denominado Centro Televisivo Arquidiocesano (CTA), una productora de contenidos audiovisuales del Arzobispado de Buenos Aires que mucho más adelante, el 1° de junio de 2004, y con el “visto bueno” del entonces Arzobispo Cardenal Jorge Mario Bergoglio, comenzó la parte operativa de dicho canal 21.

También en el año 1956 se fundó la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) y consideramos muy oportuno reflexionar sobre un extracto de la nota publicada el sábado 11 de junio de 2016 con el título: “AICA: 60 años al servicio de la Iglesia y de la Buena Noticia”:

 ….“Por otro lado, insistir en la toma de conciencia por parte del Pueblo de Dios sobre la trascendencia de los medios de comunicación social y el consiguiente conocimiento de que un medio de difusión es tan importante como un seminario, como una obra de caridad, como un templo”…

Fuente:
Buenos Aires, Julio de 2016. 

¿SE ACUERDAN USTEDES DÓNDE ESTABAN?

“Yo soy un periodista que viene siguiendo y cubriendo el atentado a la AMIA en estos 22 años. Créanme que es un honor muy profundo estar aquí en este lugar, a esta hora y en este día.

¿Se acuerdan ustedes dónde estaban? Lo que sintieron y lo que hicieron inmediatamente después. Es una marca que queda en nosotros para siempre. Yo ese día comenzaba hace poco a trabajar como periodista y me enviaron al Hospital de Clínicas a cubrir las llegadas de los heridos. El Hospital de Clínicas queda a 200 metros de la AMIA, y los heridos eran transportados, algunos caminando y otros en camillas, hasta el hospital. Les pregunto a dónde estaban ese día por qué hoy, lamentablemente, la mitad de los argentinos no tiene la posibilidad de dar respuesta. Hoy el 40% de los argentinos tiene menos de 22 años y sí sumamos los que tenían hasta cuatro años o cinco años, podríamos decir, que hoy la mitad de los argentinos no tiene vivencias del atentado a la AMIA ninguna. Salvo que se las cuenten o les contemos. ¿Dónde estaban cuando voló la AMIA?

La mitad de la Argentina no sabe que el temblor de la explosión se sintió en media ciudad, no solo acá en el Once, se sintió en Recoleta, Constitución, tembló la ciudad. Seguramente esa mitad de la Argentina ignore que se juntaron 18 bolsas de consorcio con restos humanos que estaban esparcidos por ahí… ¡18 bolsas de consorcio!, y que ese día se saturó la morgue…ese día fue el primer día que se saturó la morgue y después vendrían otros: Cromañon, Once. El atentado a la AMIA es un símbolo de las cosas que nos cuestan aprender a los argentinos y es que repetimos los horrores. Ese día se saturó la morgue.

El atentado a la AMIA inauguró palabras o las profundizo como nitrato de amoníaco en forma de explosivo, comando suicidas, terrorismo global, testigos de identidad reservada. El atentado a la AMIA cambio nuestra geografía; empezaron a haber detectores de metales en las escuelas…¡detectores de metales en las escuelas!, se llenaron de pilares de cemento. El atentado a la AMIA nos cuestionó como país de supuesta tolerancia infinita, nos recordó que no vimos sol, que la locura no tiene fronteras, nos trajo miedo, nos recordó miedos anteriores y nos anticipo miedos que iban a venir como los que ahora sienten, por ejemplo, en Europa.

¿Seguimos siendo los mismos después de ese 18 de julio? Seguramente que no, definitivamente que no. El atentado a la AMIA es una marca generacional y cultural, es parte de nosotros. Los que tenemos alguna vivencia; los que lo vivimos más cerca o más lejos, y los que no siguen…esa otra mitad de la Argentina que hereda el atentado a la AMIA como se hereda el color de los ojos.

El atentado a la AMIA es parte de nosotros ¿Dónde estaban cuándo voló la AMIA? ¿Dónde estábamos?"

Extracto del discurso del periodista invitado, elegido por los familiares de las víctimas, para dar un discurso diferente a los ya tradicionales, fue Gerardo “Tato” Young, periodista y escritor del libro “Código Stiuso”,  quien centró su alocución en contarle a la mitad de los argentinos, que hoy tienen menos de 22 años y no vivieron lo que sucedió aquel 18 de julio de 1994, lo que dejó el ataque terrorista hoy.



DÍA DEL AMIGO


Tiene como antecedente la Cruzada mundial de la amistad que se había instaurado en Paraguay el 30 de julio de 1958. El creador de esta fiesta fue el profesor, músico y odontólogo argentino Enrique Febbraro, después que los astronautas Neil Amstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins llegaran a la luna un 20 de julio de 1969. Pare este amigo argentino, por encima de la epopeya científica, el alunizaje debía ser también una manera de hacer nuevos amigos en otras partes de nuestro planeta. "Ese día -explicó Febbraro-, todos estuvimos pendientes de la suerte de los tres astronautas. Fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo".

Es festejado en otros países latinoamericanos en diferente fecha. El Día del Amigo es un día propuesto para celebrar la amistad. En Argentina, Brasil, Uruguay y España la propuesta más difundida es la del día en que el hombre llegó a la Luna (20 de julio de 1969).

Durante el Siglo XX, fueron varias las iniciativas para la celebración de un Día de la Amistad. En Estados Unidos y partes de Asia, se divulgó el primer domingo de agosto como día de entrega de saludos y presentes entre amigos, y celebraciones similares se conformaron en distintos países de Sudamérica y Europa, en distintas fechas. En países como Argentina, Uruguay y Paraguay, el Día del Amigo se encuentra profundamente arraigado en la sociedad.

A partir de la muerte del humorista gráfico y escritor argentino Roberto Fontanarrosa ocurrida el 19 de julio de 2007, apareció una propuesta, difundida por una cadena de correo electrónico, de cambiar la fecha. Este cambio llevaría el Día del Amigo en Argentina al 19 de julio, aniversario de la muerte del famoso humorista. La justificación del cambio que consta en dicho mensaje considera que el motivo de festejarlo el 20 es una “historia ajena” y que celebrarlo el 19 sería un homenajear a un personaje que “hizo pasar momentos felices, emocionar, reír y reflexionar” a muchas personas.

También en 2007, otra propuesta impulsada por el escritor y periodista César Fuentes Rodríguez y difundida a través de cadena electrónica, impugnó severamente los motivos para el 20 de julio aduciendo que la llegada a la Luna y otros pretextos sólo representan una especie de concordia humana abstracta que está muy lejos de los valores propios de la verdadera amistad entre amigos, y propuso el 24 de julio como Día Del Amigo, por ser el día del nacimiento de Alejandro Dumas, creador de la novela de tradición y fama internacional Los Tres Mosqueteros cuyo tema central es la amistad.

El 27 de abril de 2011, durante el Sexagésimo quinto período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dentro del tratamiento de la Cultura de paz, se reconoce "la pertinencia y la importancia de la amistad como sentimiento noble y valioso en la vida de los seres humanos de todo el mundo" y se decide designar cómo Día Internacional de la Amistad al 30 de julio de cada año, en concordancia con la propuesta original promovida por la Cruzada mundial de la amistad. La iniciativa fue presentada conjuntamente por 43 países (incluyendo a España y a casi todos los países de Sudamérica), y aceptada unánimemente por la Asamblea General.

SANTIAGO APÓSTOL


La tradición cuenta que Santiago el Mayor nació en Betsaida (Jerusalén) y que murió en el año 44 d.C. Según los Evangelios fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret así como hijo del Zebedeo y hermano de San Juan Evangelista. Junto con Pedro y Juan, se dice, fue testigo de la agonía de Jesús en la cruz. Fue el primero de los apóstoles, al parecer, que recibió la corona del martirio, al ser decapitado por Herodes Agripa poco antes de la celebración de la Pascua.

Santiago el Mayor es el patrono de España. Ello se debe a la intensa labor de predicación realizada en Hispania. Tras salir de Jerusalén llega a Cádiz y, al poco, se traslada a Zaragoza y a Granada donde sus predicaciones no fueron bien recibidas. Según cuenta la leyenda, inspirado por la Virgen María, huyó a Galicia.

Estando en Zaragoza se le apareció María mientras oraba una noche junto al Río Ebro en compañía de sus discípulos y le encomendó levantar un templo cristiano en el lugar señalado por el haz de luz de la aparición. Como testigo de su visita, María dejó una piedra de jaspe señalando ese mismo lugar. Fue aquí donde Santiago y los suyos edificaron la primera capilla de adobe, junto al Río Ebro donde se construiría la Basílica del Pilar, uno de los lugares de peregrinación más populares de la comunidad católica hasta hoy.

Poco después partió a Jerusalén inspirado por María con la que se encontraría en Éfeso. Pese a las dificultades, se cree que dejaron algunos discípulos, siete de los cuales, tras su partida a Jerusalén, acudirían a Roma para ser nombrados obispos. Fueron denominados los Siete Varones apostólicos.

La tradición de los Siete Varones relata que los designados como obispos fueron los mismos que se hallaban con Santiago orando junto al Río Ebro cuando se apareció la Virgen "en carne mortal", poco antes de la asunción. Fue precisamente en esta ciudad donde ella le anunció la que sería su muerte precoz, por ello, se despidió de ella y de su hermano Juan y marchó a Jerusalén donde fue hecho prisionero y ajusticiado en el Monte Calvario. De camino a este lugar, según la leyenda, tuvo tiempo de convertir a algunas personas y de sanar a un ciego y un afectado de parálisis.

Santiago fue ejecutado durante la persecución religiosa iniciada por Herodes Agripa y su martirio fue el único recogido en los Hechos de los Apóstoles. Según una tradición sus discípulos recogieron el cuerpo y lo trasladaron en una embarcación de piedra por todo el Mediterráneo, costeando después el Atlántico hasta llegar a las costas gallegas, donde fue enterrado en Iría Flavio, donde el obispo Teodomiro lo encontraría en el siglo VII.

Aunque se desconoce la existencia de comunidades cristianas en la Galicia del siglo III, se ha documentado la existencia de algunas en la Bética y la Tarraconense en el siglo II de Nuestra Era. No obstante, no se puede descartar su extensión a Galicia un siglo más tarde ya que, entre otras cuestiones, es sintomático que Hispania acogiera el segundo concilio cristiano en Elvira, en el año 303, después del celebrado en Jerusalén, una vez finalizada la persecución iniciada por Diocleciano.

En el año 834 el rey Alfonso II otorgaba el primer diploma real a la iglesia de Santiago, que había sido fundada recientemente a raíz del hallazgo del que presuntamente, se creía, era el cuerpo del apóstol Santiago. Huelga a decir que el descubrimiento del sepulcro potenció el culto a Santiago y convirtió la sede apostólica compostelana en centro de atención. Esto se debió, en buena medida, a un desplazamiento de la atención que rodeaba la figura del santo hacia el occidente europeo desde Jerusalén.

Este cambio doctrinal e ideológico se vino gestando a lo largo de cuatro siglos. Para algunos historiadores si no se hubiera producido este fenómeno, el hallazgo del cadáver por parte del obispo Teodemiro de Iría no habría tenido, ni mucho menos, la repercusión que efectivamente tuvo. Las raíces más profundas del culto a Santiago el Mayor han de ser buscadas en la aparición de lo que se ha dado en llamar iglesias "regionales" o "nacionales" surgidas entre finales de la Edad Antigua y la alta Edad Media, En la formación de los reinos bárbaros tras la caída del Imperio romano se adquiere conciencia de la singularidad de las mismas lo que hará que, junto con el avance imparable del cristianismo se atribuya a ciertas comunidades la peculiaridad de tener un origen apostólico directo.

Con estos cimientos, el culto a Santiago siguió sustentándose y aumentando su popularidad por las siguientes causas: la consideración de Hispania como lugar de predicación de un apóstol, el desarrollo en la Cristiandad del culto a los apóstoles, el interés europeo occidental en la actividad predicadora de este apóstol debido a una cuestión de mera proximidad geográfica y la ausencia de culto funerario -sepulcral- de Santiago el Mayor en Palestina.

martes, 12 de julio de 2016

EL PAPA CON UN MENSAJE EVANGÉLICO

Escribo estas líneas preocupado por los comentarios sobre la persona del papa Francisco que reflejan distintos medios, sobre todo porque pueden oscurecer su mensaje evangélico y profético, su visión de este momento histórico y el lugar de la Iglesia en él. Mi intención es la de un pastor que, lejos de buscar divisiones internas, ve la necesidad de poner de relieve todo el servicio y la vida del Papa por encima de opiniones sesgadas y de suposiciones e informaciones no debidamente chequeadas. Recuerdo su sorpresiva elección hace más de tres años, la alegría de muchísima gente y el desencanto de unos pocos que trasmitieron a los medios que, en el pasado, el Papa había estado vinculado con la dictadura militar. Poco tiempo después, en su viaje a Brasil por la Jornada Mundial de la Juventud, los medios comunicaron un gran entusiasmo por la repercusión mundial de sus gestos y de su mensaje. Su invitación a "hacer lío" fue entendida como una inyección vital para las nuevas generaciones

Sin embargo, cuando el magisterio del Papa se encaminó decididamente a predicar sobre el drama de la pobreza y de los excluidos, manifestando en forma clara la doctrina social de la Iglesia, cuando comenzó a dar visibilidad a los rostros de los refugiados que interpelan al corazón mismo de Europa, en muchos medios comenzó a aparecer la desconfianza hacia su persona y se buscó una interpretación política de sus acciones, excluyendo el móvil pastoral. Una cosa es que su iluminación de la vida social desde el Evangelio pueda tener una repercusión política y otra muy distinta es que su acción se interprete a partir de un código político. Si no nos permitimos una lectura en clave pastoral de sus palabras y gestos, nos perdemos lo esencial de su mensaje. El Santo Padre es y ha sido siempre un pastor. Las interpretaciones políticas de sus actos nos llevan a perdernos en un laberinto que diluye su sentido.

Seguramente, para Francisco, recibir en el año de la misericordia a personas que lo han insultado públicamente significa manifestar algo tan esencial al Evangelio como el perdón. Pero al mismo tiempo existen en nosotros dificultades culturales y psicológicas profundas para entender el perdón y la misericordia. Nos cuesta entender a un Dios cuya omnipotencia resida justamente en la misericordia. Creemos que la misericordia no es justa, cuando en realidad supera tanto a la justicia que provoca en el que la recibe la posibilidad de transformarse en justo. La misericordia tiende a cambiar el corazón del que es alcanzado por ella.

Tal vez, esta suerte de "compulsión" a perdonar propia del Papa (su persona y sus gestos transmiten como un derroche de compasión) haya dejado de señalar aquello que no estaba bien en la conducta del otro. Sin embargo, fijémonos que el padre en la parábola del hijo pródigo no se detiene en los límites del hijo, sino que los sobrepasa, abrazándolo y preparando una fiesta para celebrar su vuelta. Es muy humano pensar que el padre es injusto, ya que no actúa igual con el hijo mayor, que le ha sido siempre fiel. Estamos educados en una cultura del "toma y daca". Y justamente Jesús no enseña esto. A muchos, ciertas actitudes del Papa les han parecido injustas y han sentido enojo. Confío en que una reflexión madura sobre lo que implica la misericordia pueda ayudarlos a sintonizar el lenguaje de los gestos. Pero, de cualquier modo, decir que el Papa "empodera a los violentos" es no entender en absoluto el fondo de su mensaje, que es sumamente escuchado y respetado en un mundo que va intuyendo que sin misericordia es imposible la paz.

Hoy nos encontramos con un papa que pone límites. Que les dice a los suyos que no se dejen llevar por el terreno resbaladizo de la corrupción. Y también se lo critica por esto. Cuando perdona, porque perdona; cuando es exigente, porque es exigente. A pesar de esto, el pueblo argentino en general, y en particular nuestro pueblo más sencillo, entiende el lenguaje de su pastor casi por connaturalidad y desea con todo su corazón recibirlo en la patria. Creo que esta coyuntura nos plantea un doble desafío en el año de la misericordia. Por una parte, nos invita a profundizar en la naturaleza misericordiosa de Dios, revelada por Jesús. Por otra parte, es oportuno renovar nuestra fe en el sucesor de Pedro. Tal vez cuando el papa era italiano, polaco o alemán nos costaba menos mirarlo como al sucesor de Pedro, pero a Francisco lo conocemos, habla castellano con acento argentino y tal vez algún día lo hayamos cruzado en el subte. "Nadie es profeta en su tierra", recordaba Jesús (Lc 4,24). Quizá nos esté pasando algo de eso. Pero la fe nos despierta y nos invita a ver la verdad: el Señor ha llamado a uno de los de nuestra tierra y es a Francisco a quien le dice Jesús: "Apacienta mis ovejas".

Mons. Oscar Ojea
Obispo de San Isidro
Pcia. Bs. As.
Argentina

ANUNCIAR INFORMA-RESUMEN DE NOTICIAS 13.07.2016

EL P. LOMBARDI DEJA LA DIRECCIÓN DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
El papa Francisco aceptó la renuncia presentada por el padre Federico Lombardi SJ, del cargo de director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El Santo Padre nombró nuevo director de esa Oficina de Prensa, a partir del 1º de agosto de este año, al periodista estadounidense Dr. Greg Burke, hasta ahora vicedirector y nombró vicedirectora a la española doctora Paloma García Ovejero.

LOS PERIODISTAS GREG BURKE Y PALOMA GARCÍA OVEJERO TOMAN EL RELEVO EN LA SALA DE PRENSA DEL VATICANO
La primera mujer vicedirectora de la Oficina de Prensa de la Santa Sede es licenciada por la Universidad Complutense de Madrid y amplió estudios en la Universidad de Nueva York. En 1998 se incorporó a COPE, donde fue responsable de las secciones de Cultura y Sociedad, antes de trasladarse a Roma en el verano de 2012. Aunque la periodista madrileña se «estrenó» volando con Benedicto XVI a Beirut a mediados de septiembre de 2012, su verdadero «bautismo de fuego» tuvo lugar el 11 de febrero de 2013 cuando el Papa alemán anunció inesperadamente su renuncia.

El nuevo director de la Sala de prensa vaticana, el estadounidense Greg Burke, es periodista y trabaja en tareas de comunicación de la Santa Sede desde 2012. Burke nació el 8 de noviembre de 1959 Saint Louis (Missouri, Estados Unidos). Proveniente de una familia católica del barrio irlandés-alemán de la ciudad, estudió el bachillerato en la escuela de los jesuitas de Saint Louis.

Su trayectoria profesional como periodista se ha desarrollado en agencias de prensa, revistas y televisión. Tras un periodo en la sede de Chicago de la Agencia UPI (United Press International) y de colaboraciones con la agencia Reuters y la revista Metropolitan en 1988 se trasladó a Roma para trabajar como corresponsal del semanario National Catholic Register.

De 1990 a 2001 fue corresponsal de la revista Time. Posteriormente, desde 2001 hasta 2012 trabajó desde Roma para la cadena televisiva Fox News, en la que se ocupaba de la actualidad en Italia, el Vaticano, Europa y Oriente Medio.

En 2012 comenzó a trabajar como asesor de comunicación de la Secretaría de Estado del Vaticano. En diciembre de 2015  fue nombrado subdirector de la Oficina de prensa de la Santa Sede, en la que ha trabajado 6 meses codo a codo con el Padre Federico Lombardi.

POR ORDEN DEL PAPA FRANCISCO, L'OSSERVATORE ROMANO TENDRÁ UNA EDICIÓN ARGENTINA
El diario oficial del Vaticano L'Osservatore Romano tendrá una versión argentina, que agregará contenido propio a la edición semanal en español y se imprimirá en el país, para que la voz del papa Francisco llegue "completa".

Según confirmaron a la agencia Télam fuentes vaticanas, la intención del pontífice es que sus palabras "lleguen completas y de forma íntegra" a la Argentina, además de ratificar a L'Osservatore como el único medio escrito oficial de la Santa Sede.

La versión argentina, que comenzará a publicarse en septiembre, incluirá entre 4 y 8 páginas de contenido especial para el país, con firmas elegidas y autorizadas por el pontífice. La edición será supervisada por la Conferencia Episcopal Argentina y la comisión editorial tendrá el aporte del rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), monseñor Víctor Manuel Fernández.

El proyecto editorial, en tanto, será coordinado por el biblista y teólogo protestante Marcelo Figueroa, en una "ratificación del carácter ecuménico" que Francisco imprime a su pontificado como un eje central, agregaron las fuentes.

Además, habrá un resumen radial los domingos realizado por Santiago Pont Lezica, director de FM Milenium. Figueroa y Pont Lezica se reunieron con el papa Francisco en la residencia de Santa Marta en junio pasado y realizaron una entrevista al vocero papal Federico Lombardi en la que ratificó la necesidad de "ir a la fuente, a las palabras mismas del Papa y no generar polémicas" sobre lo que dice el Sumo Pontífice.

JUAN CARLOS PUPPO

Nacido en Pergamino hace 81 años, Juan Carlos Puppo fue uno de los actores más prolíficos de su generación. Comenzó su carrera en teatro en la década del 50′ con obras como Romeo y Julieta (1953), Irma la dulce (1955), Scapino (1956) y Los rústicos (1957). Su extensa trayectoria en las tablas incluye más de sesenta obras como actor, y otros diez títulos como director. Se destacó por su multifascetismo, realizando papeles cómicos, dramáticos y hasta musicales e infantiles.

Debutó en la pantalla grande con el film Un gaucho con plata, de 1970. En cine tampoco le escapó a ningún género. Antes de dedicarse a la actuación trabajó como sereno en un hotel, vendedor de diarios, en limpieza de oficinas, hizo un curso de pedicuría y encontró un nicho. En 1981 viajó a Suecia donde trabajó un largo tiempo. Juan Carlos es el relator de una colección de discos Musicuento, compuesta por discos y libros de cuentos. Esta edición de Viscontea hizo furor entre los chicos en los años 80.

Reunió películas variados como Los Superagentes contra todos (1980) Pubis angelical (1982) y Facundo, la sombra del tigre (1995). En televisión, se lo pudo ver en la mítica miniserie de suspenso de Narciso Ibáñez Menta, El pulpo negro (1985). Sus más recientes apariciones fueron en ficciones de mediados del 2000, como Resistiré, Son amores e Historias de sexo de gente común.

Uno de sus últimos trabajos fue en teatro, con la obra “PATRIOTAS: HISTORIA SECRETA DE UNA REVOLUCIÓN”, escrita por Marisé Monteiro y Manuel González Gil, participó en el radioteatro virtual internacional, El viaje que cambió al mundo, Episodio IV, La última travesía, de ANUNCIAR Contenidos, dando vida a GUTIÉRREZ GÓMEZ DE FUENSALIDA, diplomático, militar y político castellano, embajador de los Reyes Católicos ante el Sacro Imperio Romano Germánico.

Uno de sus últimos trabajos fue ¿Cuento puro o puro cuento? un espectáculo que recorría textos de Borges, Cortázar, Julia P. Farny Gudin, Eladia Blázquez, Elsa Borneman, Carlos País, César Aníbal Melis entre otros autores Argentinos. Juan Carlos también era un gran director, quien tuvo a su cargo puestas como Caja de resonancia, Deliciosa y Se casó margarita.

En primera persona. "Con el paso de los años, lo que intento es no perder la verdad. Hay que tener la imaginación y la sensibilidad siempre trabajadas. Crear los personajes con imágenes, con emociones, porque lo que interesa es lo que sentís al decir cada palabra. Y hay que tener vivencias para darle vida al personaje. Por eso nuestra profesión es tan mágica. Y por eso me hace sentir pleno"

Entre sus galardones figura un Premio Moliére al Mejor Actor, Gregorio de Laferrere, Florencio Sánchez y Podestá, y un Diploma al Mérito - Infantil por un espectáculo de 1981. En el año 2012 recibió el premio Hugo a la trayectoria. Juan Carlos Puppo falleció de un Infarto agudo de miocardio a los 81 años el 10 de julio de 2016 en su casa.

¿QUÉ SIGNIFICA LA PROFECÍA DE JOEL QUE CITÓ EL PAPA FRANCISCO EN SU CARTA DEL BICENTENARIO?

En la carta que en ocasión del bicentenario de la independencia argentina envió al presidente de la Conferencia Episcopal, el papa Francisco hace una referencia al profeta Joel, del Antiguo Testamento. Con el propósito de ilustrar acerca de este profeta y su profecía, el doctor Roberto Bosca, profesor de la Universidad Austral.

"Estoy convencido de que nuestra Patria necesita hacer viva la profecía de Joel (cf. Jl 4,1). Sólo si nuestros abuelos se animan a soñar y nuestros jóvenes a profetizar cosas grandes, la Patria podrá ser libre. Necesitamos de abuelos soñadores que empujen y de jóvenes que -inspirados en esos mismos sueños- corran hacia adelante con la creatividad de la profecía".

Esta referencia del papa Francisco a la profecía de Joel, que forma parte de la carta escrita por el Sumo Pontífice en ocasión del Bicentenario, remite a un texto bíblico anterior a la venida de Jesucristo, que pertenece por lo tanto al Antiguo Testamento. Joel fue uno de los llamados profetas menores, su nombre significa "El Señor es Dios" y se cree que vivió alrededor del año 800 a.C. En el Antiguo Testamento, los profetas eran enviados divinos para denunciar los pecados de su tiempo y llamar al pueblo al arrepentimiento y a la penitencia como un modo de reconciliarse con el bien y volver a una armonía en su relación con Dios. A menudo, por esta misma misión, ellos fueron perseguidos. La misión esencial y propia de los profetas era formular un llamado a la conversión ante una situación en la que el pueblo elegido se apartaba del camino señalado por Yahveh (Dios, en el lenguaje veterotestamentario).

Frecuentemente los profetas usaron figuras literarias para comunicar mejor el mensaje que debían transmitir, y Joel sigue ese mismo estilo. Ya en el Nuevo Testamento, hay varios pasajes de los Evangelios que contienen referencias explícitas e importantes a esta profecía, por ejemplo, para explicar a los fieles el universalismo cristiano, un mensaje para todos, sin distinción de particularismos, sin exclusiones. Este rasgo se revela claramente en el magisterio del papa Francisco.

La teología atribuye a Jesucristo una triple misión u oficio: sacerdote, rey y profeta, una condición de la que participa la jerarquía eclesiástica, en primer lugar el Papa, pero también todos los fieles cristianos por medio del bautismo. Estas funciones se especifican en enseñar, santificar y regir, de las cuales la profética es la función de enseñar.

La enseñanza del mensaje cristiano es el anuncio de la palabra revelada y la denuncia de lo que no se halla conforme al designio divino. Uno y otra forman parte del magisterio pontificio. El estilo del pontificado del papa Francisco tiene un tono marcadamente profético, que se expresa en la denuncia de situaciones de pecado, pero también en el anuncio de la misericordia divina.

El capítulo cuatro del libro de Joel es el último y se lo conoce como "El juicio de las naciones". Comienza así: "Porque en aquellos días, en aquel tiempo, cuando yo cambie la suerte de Judá y de Jerusalén, congregaré a todas las naciones y las haré bajar al valle de Josafat. Allí entraré en juicio con ellas a favor de Israel, mi pueblo y mi herencia, porque lo han dispersado entre las naciones y se han repartido mi tierra".

El mensaje del Papa parece remitir así a un momento final, a una instancia conclusiva de la historia humana en la que Dios juzgará a las naciones como tales, es decir, que además del juicio individual seremos también juzgados como pueblo. Allí se realizará un juicio sobre nuestras acciones y omisiones en relación con nuestras responsabilidades como miembros de una comunidad.

De todo ello se nos pedirá cuenta a los argentinos. Mirando nuestra historia, frecuentemente he pensado que no me gustaría estar en ese lugar y en ese momento. Francisco escribe a los hijos de esta tierra bendita. Se trata de un mensaje que nos llega con motivo del Bicentenario de una Declaración de Independencia que dio nacimiento a un nuevo pueblo.

Los males que aquejan a nuestra patria han sido objeto de una denuncia en una gran multitud de documentos a lo largo de nuestra historia patria, y los actuales que padecemos hoy están a la vista, en primer lugar una monstruosa corrupción que es de toda la sociedad, no sólo de las clases dirigentes, aunque ellas tengan una responsabilidad primaria. Joel describe una tierra devastada. Es una Argentina que exhibe sus llagas, con una dramaticidad hasta ahora desconocida.

Pero el mensaje de Francisco no remite solamente a esa realidad oscura y no se queda solamente en una pura admonición, sino que -fiel a su espíritu- aparece cuajado de esperanza, señalando un camino privilegiado en el cual sitúa en primer lugar a los jóvenes y a los ancianos. El sueño de los abuelos y la creatividad de la juventud. Ilusión y heroísmo. Es un llamado para salir de la oscuridad a la luz, a los sueños, pero también a la creatividad. El grito del profeta ha resonado en nuestros oídos una vez más.

Fuente:
www.aica.org

CARTA DEL PAPA FRANCISCO POR EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA

S.E.R.
Mons. José María Arancedo
Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina
Buenos Aires

Querido hermano:
En vísperas de la celebración del bicentenario de la lndependencia quiero hacer llegar un cordial saludo, a vos, a los hermanos Obispos, a las Autoridades nacionales y a todo el Pueblo argentino. Deseo que esta celebración nos haga más fuertes en el camino emprendido por nuestros mayores hace ya doscientos años. Con tales augurios expreso a todos los argentinos mi cercanía y la seguridad de mi oración.

De manera especial quiero estar cerca de los que más sufren: los enfermos, los que viven en la indigencia, los presos, los que se sienten solos, los que no tienen trabajo y pasan todo tipo de necesidad, los que son o fueron víctimas de la trata, del comercio humano y explotación de personas, los menores víctimas de abuso y tantos jóvenes que sufren el flagelo de la droga. Todos ellos llevan el duro peso de situaciones, muchas veces límite. Son los hijos más llagados de la Patria.

Sí, hijos de la Patria. En la escuela nos enseñaban a hablar de la Madre Patria, a amar a la Madre Patria. Aquí precisamente se enraíza el sentido patriótico de pertenencia: en el amor a la Madre Patria. Los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas: "éste es capaz hasta de vender a la madre"; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender... y tampoco a la Madre Patria.

Celebramos doscientos años de camino de una Patria que, en sus deseos y ansias de hermandad, se proyecta más allá de los límites del país: hacia la Patria Grande, la que soñaron San Martín y Bolívar. Esta realidad nos une en una familia de horizontes amplios y lealtad de hermanos. Por esa Patria Grande también rezamos hoy en nuestra celebración: que el Señor la cuide, la haga fuerte, más hermana y la defienda de todo tipo de colonizaciones.

Con estos doscientos años de respaldo se nos pide seguir caminando, mirar hacia adelante. Para lograrlo pienso -de manera especial- en los ancianos y en los jóvenes, y siento la necesidad de pedirles ayuda para continuar andando nuestro destino. A los ancianos, los "memoriosos" de la historia, les pido que, sobreponiéndose a esta "cultura del descarte" que mundialmente se nos impone, se animen a soñar. Necesitamos de sus sueños, fuente de inspiración. A los jóvenes les pido que no jubilen su existencia en el quietismo burocrático en el que los arrinconan tantas propuestas carentes de ilusión y heroísmo.

Estoy convencido de que nuestra Patria necesita hacer viva la profecía de Joel (Cf. Jl 4, 1). Sólo si nuestros abuelos se animan a soñar y nuestros jóvenes a profetizar cosas grandes, la Patria podrá ser libre. Necesitamos de abuelos soñadores que empujen y de jóvenes que -inspirados en esos mismos sueños- corran hacia adelante con la creatividad de la profecía.

Querido hermano pido a Dios, nuestro Padre y Señor, que bendiga nuestra Patria, nos bendiga a todos nosotros; y a la Virgen de Lujan que, como madre, nos cuide en nuestro camino. Y, por favor, no te olvides de rezar por mí.

Fraternalmente
Francisco

martes, 5 de julio de 2016

COMUNICADO DE LA COMISIÓN EJECUTIVA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL

En el último tiempo se han conocido hechos que vinculan a personas de la Iglesia en la Argentina con posibles casos de corrupción.

Los seguidores de Jesucristo debemos ser honestos y respetuosos de las leyes y como todo ciudadano debemos colaborar con la justicia en su tarea de esclarecer la verdad de los hechos y someternos a sus dictámenes.

Lo que ha tomado estado público nos lleva a hacer un sincero examen de conciencia a la luz del Año de la Misericordia que estamos celebrando en la Iglesia católica. A nosotros nos interpela de una manera directa y también lo deseamos, para bien del pueblo de la Nación, que este mensaje llegue a todas las personas promotoras o cómplices de los delitos de corrupción.

Con ocasión del Bicentenario de la Independencia los obispos expresamos que la corrupción “…desgasta en el pueblo la confianza en las instituciones de la democracia” (cfr. El Bicentenario 48). Asimismo, citando las palabras del Papa Francisco hemos calificado a la corrupción como una “llaga putrefacta de la sociedad, un grave pecado que grita hacia el cielo pues mina desde sus fundamentos la vida personal y social. La corrupción impide mirar el futuro con esperanza porque con su prepotencia y avidez destruye los proyectos de los débiles y oprime a los más pobres. Es un mal que se anida en gestos cotidianos para expandirse luego en escándalos públicos” (cfr. El Bicentenario 49).

Los miembros que tenemos responsabilidades en la Iglesia no podemos dejar de aplicarnos a nosotros en primer lugar, estas palabras del Papa Francisco.

Ésta debe ser la luz que nos guíe con valentía por un camino de purificación y conversión profunda del corazón, para renovar a la Iglesia en la caridad pastoral. Al mismo tiempo, manifestamos nuestro rechazo ante cualquier acto de corrupción, público o privado, pero de manera particular a los que involucren a miembros de la Iglesia, que por su misión y servicio, debieran ser testigos íntegros del Evangelio que predicamos.

Alentamos a la colaboración sincera para el esclarecimiento de las denuncias y reiteramos que “en este campo es fundamental que el Poder Judicial se mantenga independiente de las presiones de cualquier poder y se sujete sólo al imperio de la verdad y la justicia”. (cfr. El Bicentenario 48).

Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina
2 de Julio de 2016

LA MASACRE DE SAN PATRICIO

Se conoce como Masacre de San Patricio (o "de los palotinos", o "de Belgrano") el asesinato de tres sacerdotes y dos seminaristas de la orden de los palotinos, el 4 de julio de 1976, durante la dictadura cívico-militar, crimen ejecutado en la iglesia de San Patricio, ubicada en el barrio de Belgrano, Buenos Aires. Los religiosos asesinados fueron los curas Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti.

Alrededor de la una de la mañana del 4 de julio de 1976, tres jóvenes, Luis Pinasco, Guillermo Silva y Julio Víctor Martínez, vieron como dos automóviles estacionaban frente a la iglesia de San Patricio. Como Martínez era hijo de un militar y pensó que podría tratarse de un atentado contra su padre, fue a la Comisaría Nº 37 para hacer la denuncia. Minutos después un automóvil policial llegó al lugar y el oficial Miguel Ángel Romano habló con las personas que estaban en los autos sospechosos.

A las 2 de la mañana Silva y Pinasco vieron como un grupo de personas con armas largas salían de los autos sospechosos y entraban a la iglesia. A la mañana siguiente, a la hora de la primera misa, un grupo de fieles esperaba frente a la puerta de la iglesia que se encontraba cerrada. Extrañado por la situación, el joven Fernando Savino, organista de la parroquia decidió entrar por una ventana y encontró en el primer piso los cuerpos acribillados de los cinco religiosos, boca abajo y alineados, en un enorme charco de sangre sobre una alfombra roja.

Los asesinos habían escrito con tiza en una puerta:

"Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria."

También escribieron en una alfombra:

"Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son M.S.T.M."

La sigla "M.S.T.M." corresponde al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, en tanto que la primera frase sobre "Seguridad Federal" está evidentemente referida al atentado con explosivos que Montoneros había realizado dos días antes en el comedor de esa dependencia policial causando la muerte de 20 policías. Sobre el cuerpo de Salvador Barbeito los asesinos pusieron un dibujo de Quino, tomado de una de las habitaciones, en el que Mafalda aparece señalando el bastón de un policía diciendo: "Este es el famoso palito de abollar ideologías".

Al día siguiente, el diario La Nación publicó una crónica sobre la masacre que incluía el texto de un comunicado del Comando de la Zona I del Ejército que decía:

"Elementos subversivos asesinaron cobardemente a los sacerdotes y seminaristas. El vandálico hecho fue cometido en dependencias de la iglesia San Patricio, lo cual demuestra que sus autores, además de no tener Patria, tampoco tienen Dios."

Ese mismo 5 de julio de 1976 se realizó en la iglesia de San Patricio una misa por los religiosos asesinados. A la misma se presentaron altas autoridades militares y más de tres mil fieles. En el valiente sermón pronunciado por el padre palotino Roberto Favre, parcialmente publicado al día siguiente por el diario Clarín, aquel dijo:

"No puede haber voces discordantes en la reprobación de estos hechos. Tenemos necesidad de buscar más que nunca la justicia, la verdad y el amor para ponerlas al servicio de la paz... Hay que rogar a Dios no solo por los muertos, sino también por las innumerables desapariciones que se conocen día a día... En este momento debemos reclamar a todos aquellos que tienen alguna responsabilidad, que realicen todos los esfuerzos posibles para que se retorne al Estado de Derecho que requiere todo pueblo civilizado."

En agosto de 1976 un grupo armado secuestró por unas horas a Mariano Grondona, conocido abogado y periodista. Al liberarlo sus captores le indicaron que debía llevar un mensaje a los obispos: “Que si seguían tolerando a sacerdotes de izquierda proseguirían los episodios como el de los palotinos y sufrirían una escalada hacia la jerarquía eclesiástica”. Grondona comunicó el mensaje al Nuncio Pío Laghi y al vicario castrense Monseñor Tortolo, pero no hizo denuncia alguna del secuestro ni puso el hecho en conocimiento de la justicia hasta 1984.