martes, 30 de abril de 2019

LA RESURRECCIÓN DESDE LA EXPERIENCIA DEL AMOR


Comentario Bíblico
De la lectura del III Domingo de Pascua
Del Evangelio de Juan 21, 1-19

El evangelio de este domingo, como todo Juan 21, es muy probablemente un añadido a la obra cuando ya estaba terminada. Pero procede de la misma comunidad joánica, pues contiene su mismo estilo, lenguaje y las mismas claves teológicas. El desplazamiento de Jerusalén al mar de Tiberíades nos sitúa en un clima anterior al que les obligó a volver a Jerusalén después de los acontecimientos de la resurrección.

Quiere ser una forma de resarcir a Pedro, el primero de los apóstoles, de sus negaciones en el momento de la Pasión. Es muy importante que el “discípulo amado”, prototipo del seguidor de Jesús hasta el final en este evangelio, detecte la presencia de Jesús el Señor y se lo indique así a los demás. Es un detalle que no se debe escapar, porque como muchos especialistas leen e interpretan, no se trata de una figura histórica, ni del autor del evangelio, sino de esa figura prototipo de fe y confianza para aceptar todo lo que el Jesús de Juan dice en este escrito maravilloso.

Pedro, al contrario que en la Pasión, se arroja al agua, “a su encuentro”, para arrepentirse por lo que había hecho con sus negaciones. Parece como si todo Juan 21 hubiera sido escrito para reivindicar a Pedro; es el gran protagonista, hasta el punto de que él sólo tira de la red llena de lo que habían pescado para dar a entender cómo está dispuesto ahora a seguir hasta el final al Señor. Pero no debemos olvidar que es el “discípulo amado” (v. 7) el que delata o revela situación. Si antes se ha hablado de los Zebedeos, no quiere decir que en el texto “el discípulo amado” sea uno de ellos. Es el discípulo que casi siempre acierta con una palabra de fe y de confianza. Es el que señala el camino, el que descubre que “es el Señor”. Y entonces Pedro… se arroja.

El relato nos muestra un cierto itinerario de la resurrección, como Lucas 24,13-35 con los discípulos de Emaús. Ahora las experiencias de la resurrección van calando poco a poco en ellos; por eso no se les ocurrió preguntar quién era Jesús: reconocieron enseguida que era el Señor que quería reconducir sus vidas. De nuevo tendrían que abandonar, como al principio, las redes y las barcas, para anunciar a este Señor a todos los hombres.

También hay una “comida”, como en el caso de Lc 24,13ss, que tiene una simbología muy determinada: la cena, la eucaristía, aunque aquí parezca que es una comida de “verificación” de que verdaderamente era el Señor resucitado. Probablemente el relato de Lc 24 es más conseguido a nivel literario y teológico. En todo caso los discípulos descubrieron al Señor como el resucitado por ciertos signos que habían compartido con El.

Todo lo anterior, prepara el momento en que el Señor le pide a Pedro el testimonio de su amor y su fidelidad, porque a él le debe encomendar la responsabilidad de la primera comunidad de discípulos. Pedro, se nos presenta como el primero, pero entendido su “primado” desde la experiencia del amor, que es la experiencia base de la teología del evangelio de Juan. Las preguntas sobre el amor, con el juego encadenado entre los verbos griegos fileô y agapaô (amar, en ambos casos) han dado mucho que hablar.

Pero por encima de todo, estas tres interpelaciones a Pedro sobre su amor recuerdan necesariamente las tres negaciones de la Pasión (Jn 18,17ss). Con esto reivindica la tradición joánica al pescador de Galilea. Sus negaciones, sus miserias, su debilidad, no impiden que pueda ser el guía de la comunidad de los discípulos. No es el discípulo perfecto (eso para el evangelio joánico es el “discípulos amado”), pero su amor al Señor ha curado su pasado, sus negaciones. En realidad, en el evangelio de Juan todo, todo se cura con el amor. Y esta, pues, es una experiencia fundamental de la resurrección, porque en Tiberíades, quien se hacen presente con sus signos y pidiendo amor y dando amor, es el Señor resucitado.

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domingo, 28 de abril de 2019

LA RESURRECCIÓN SE CREE NO SE PRUEBA


Comentario Bíblico
De la lectura del II Domingo de Pascua
Del Evangelio de Juan 20, 19-31

El haber experimentado el encuentro con el Señor, viéndolo vivo, en medio de la comunidad, en fraternidad cercana, dejándose ver y tocar, nos permite descubrir que en la historia, todo ser humano es necesario. Nos debemos unos a otros para hacer verdad y encarnar la alegría del Evangelio en el momento presente. Esta es nuestra fe, o su fruto. Vivir en la confianza de sabernos amados y descubrir que cada uno de los hermanos estamos llamados a compartir experiencias de Evangelio en la historia que nos toca vivir. Ante todo encarnar la misericordia que se nos ha dado.

El texto es muy sencillo, tiene dos partes (vv. 19-23 y vv. 26-27) unidas por la explicación de los vv. 24-25 sobre la ausencia de Tomás. Las dos partes inician con la misma indicación sobre los discípulos reunidos y en ambas Jesús se presenta con el saludo de la paz (vv. 19.26). Las apariciones, son un encuentro nuevo de Jesús resucitado que no podemos entender como una vuelta a esta vida. Los signos de las puertas cerradas por miedo a los judíos y cómo Jesús las atraviesa, “dan que pensar”, en todo un mundo de oposición entre Jesús y los suyos, entre la religión judía y la nueva religión de la vida por parte de Dios.

La “verdad” del texto que se nos propone, no es una verdad empírica o física, como muchas veces se propone en una hermenéutica apologética de la realidad de la resurrección. Vivimos en un mundo cultural distinto, y aunque la fe es la misma, la interpretación debe proponerse con más creatividad. El “soplo” sobre los discípulos recuerda acciones bíblicas que nos hablan de la nueva creación, de la vida nueva, por medio del Espíritu. Se ha pensado en Génesis 2,7 o en Ezequiel 37.

El espíritu del Señor Resucitado inicia un mundo nuevo, y con el envío de los discípulos a la misión se inaugura un nuevo Israel que cree en Cristo y testimonia la verdad de la resurrección. El Israel viejo, al que temen los discípulos, está fuera de donde se reúnen los discípulos (si bien éstos tienen las puertas cerradas). Será el Espíritu del resucitado el que rompa esas barreras y abra esas puertas para la misión. En Juan, “Pentecostés” es una consecuencia inmediata de la resurrección del Señor. Esto, teológicamente, es muy coherente y determinante.

La figura de Tomás es solamente una actitud de “anti-resurrección”; nos quiere presentar las dificultades a que nuestra fe está expuesta; es como quien quiere probar la realidad de la resurrección como si se tratara de una vuelta a esta vida. Algunos todavía la quieren entender así, pero de esa manera nunca se logrará que la fe tenga sentido. Porque la fe es un misterio, pero también es relevante que debe tener una cierta racionalidad, y en una vuelta a la vida no hay verdadera y real resurrección.

Tomás no se fía de la palabra de sus hermanos; quiere creer desde él mismo, desde sus posibilidades, desde su misma debilidad. En definitiva, se está exponiendo a un camino arduo. Pero Dios no va a fallar ahora tampoco. Jesucristo, el resucitado, va a «mostrarse» (es una forma de hablar que encierra mucha simbología; concretamente podemos hablar de la simbología del “encuentro”) como Tomás quiere, como muchos queremos que Dios se nos muestre. Pero así no se “encontrará” con el Señor. Esa no es forma de “ver” nada, ni entender nada, ni creer nada.

Tomás, debe comenzar de nuevo: no podrá tocar las heridas de las manos del Resucitado, de sus pies y de su costado, porque éste, no es una “imagen”, sino la realidad pura de quien tiene la vida verdadera. Y es ante esa experiencia de una vida distinta, pero verdadera, cuando Tomás se siente llamado a creer como sus hermanos, como todos los hombres. Diciendo «Señor mío y Dios mío», es aceptar que la fe deja de ser puro personalismo para ser comunión que se enraíce en la confianza comunitaria, y experimentar que el Dios de Jesús es un Dios de vida y no de muerte.

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miércoles, 24 de abril de 2019

ASESINADOS DURANTE LA DICTADURA


La Iglesia de La Rioja ultima los preparativos de las actividades para la beatificación de monseñor Enrique Angelelli, de los sacerdotes Carlos de Dios Murías y Gabriel Longeville, además del laico catequista Wenceslao Pedernera, todos asesinados durante la última dictadura militar. El obispo de la provincia, Dante Braida, dijo que previo a la beatificación "se instalarán cuatro carpas en la Plaza 25 de Mayo, una por cada mártir, donde habrá actividades durante el día". "Tendremos expresiones multimedia, videos, mensajes del obispo Angelelli, expresiones artísticas, presentaciones de libros, conversatorios y debates, entre otras", indicó.

Braida también explicó que "hacemos todas estas actividades con el objetivo de que se conozcan más y mejor a los cuatro mártires y sobre todo descubrir qué mensajes tienen ellos para nuestro tiempo". La ceremonia de beatificación tendrá lugar en el Parque de la Ciudad, un predio que podrá albergar gran cantidad de fieles, y estará presidida por el cardenal italiano Giovanni Angelo Becciu, enviado especial del Papa Francisco, además de representantes de la Iglesia Católica del país. Becciu aseguró que el asesinato de Enrique Angelelli y los otros tres nuevos beatos "fueron un pecado terrible contra Dios; son verdaderos mártires".

El Vaticano dispuso en 2018 que el obispo Angelelli, los sacerdotes Murias y Longueville y el laico catequista Pedernera sean declarados beatos, al probarse que su asesinato "In odium fidei" (por odio a la fe) durante la última dictadura militar, en 1976, constituyó un martirio. "Son verdaderos mártires, de una época en la que la Iglesia, inmediatamente después del Concilio Vaticano II, tomó conciencia de que no se podía permanecer en silencio de frente a las injusticias sociales o a los grupos de poder que se garantizaban la existencia", analizó Becciu en una entrevista con Télam en Roma sobre las motivaciones que han llevado a los denominados "cuatro mártires de La Rioja" a convertirse en beatos.

"Y ese es el caso en el que vivían nuestros mártires: hombres que con coraje supieron defender los derechos de los pobres a costo de ir contra los intereses de los latifundistas de la región", enfatizó el purpurado italiano, creado cardenal por Francisco en junio de 2018, tras siete años como "número dos" de la secretaría de Estado del Vaticano. "En esa época, los obispos católicos, especialmente latinoamericanos, tomaron impulso de los documentos conciliares para ponerse en primera línea en el defender los derechos de las clases menos favorecidas y para fomentar que los cristianos se empeñen más en el campo social. Se disipaba así la definición marxista de la religión como 'opio de los pueblos', vista como una 'ideología' que adormecía las conciencias de los creyentes, volviéndolos indiferentes a las formas de injusticias terrenas y llevando la felicidad al paraíso", analizó el cardenal de 70 años.

"La mentalidad caricaturizada que reinaba en ese momento hacía creer que al rico le bastaba hacer buenas limosnas para ganarse el paraíso y que no importaba si su riqueza se había acumulado sobre la piel de los explotados. Con el Concilio y los sucesivos documentos pontificios, como la Populorum Progressio de Pablo VI, donde la propiedad privada ya no aparecía como un derecho absoluto, sino que se le atribuía el propósito de la función social; se engendró en la Iglesia una nueva mentalidad de compromiso con la Justicia Social", agregó.

Becciu enfatizó de todos modos que esa mirada que encarnaron Angelelli y los otros tres mártires "no se trataba de justificar la insurrección armada o el odio de clases, lo que es manipular el Evangelio, sino de buscar hacer concretos los lineamientos del Concilio, o sea la opción por los pobres, llevarle dignidad al pueblo, llevándolos a conquistar sus derechos y, como cristianos, a descubrir a Dios y a vivir el Evangelio".

En el caso de Angelelli, agrega Becciu, "se da que le quitan la vida no por motivos políticos, sino que lo hicieron para ir contra un hombre que predicaba el Evangelio. Lo que técnicamente se llama 'In odium fidei'. Si fuese por motivos políticos, no estaría la declaración de martirio, la Iglesia lo reconoce solo cuando se prueba que hubo motivos contra la religión, contra Jesucristo. Y Lo de Angelelli y los otros mártires fue un pecado contra Jesucristo. Ellos fueron asesinados en cuanto testimonios fieles y coherentes del Evangelio".

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DÍA INTERNACIONAL DE LA TIERRA


Celebramos el Día Internacional de la “Madre Tierra” para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, asumimos, la responsabilidad colectiva, como lo indica la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra y promover la ecología y protección del medio ambiente. El Día de la Tierra o de la Madre Tierra, llamado en inglés Earth Day, se celebra cada año el 22 de abril y fue celebrado por primera vez por las Naciones Unidas en 1970, siguiendo las intenciones del movimiento ambientalista de Estados Unidos. Es un momento para celebrar, pero también una oportunidad para informar sobre el estado del medio ambiente y dar consejos sobre cómo contaminar menos y preservar los ecosistemas.

La tierra está en riesgo. Entre enero y febrero de 1969, en Santa Bárbara, California, se produjo uno de los desastres ambientales más graves en Estados Unidos, causado por el derrame de petróleo de un pozo de la Unión Petrolera, este hecho sirvió para llamar la atención de la opinión pública sobre la situación de nuestro planeta. Por esto, en más de 45 años, el Día de la Tierra ha contribuido significativamente a las iniciativas ambientales en todo el mundo que, en 1992, condujeron a la organización en Río de Janeiro de la llamada Cumbre de la Tierra, la primera conferencia mundial de Jefes de Estado sobre el medio ambiente. Desde entonces, el Día de la Tierra también se ha convertido en una oportunidad para difundir información científica y concienciar a la gente sobre los riesgos que plantea el calentamiento global y las soluciones que se pueden adoptar para combatirlo.

La tierra: educación y cambio climático. El cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en todo el mundo y es consecuencia de las acciones insostenibles de la humanidad, que tienen implicaciones directas en la vida de las generaciones futuras. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París fomentan la cooperación internacional entre las partes sobre la educación, formación, concienciación pública, participación pública y acceso público a la información sobre el cambio climático.A su vez, laONU anuncia que el 23 de septiembre de 2019 se celebrará la Cumbre del Clima, organizada por el Secretario General Antonio Guterres, para hacer frente al cambio climático y acelerar la implementación del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

El Papa y la Tierra. El Papa Francisco en diversas oportunidades se ha pronunciado en defensa de la tierra y en la promoción del cuidado de la Casa Común. En uno de sus últimos discursos, dirigido a los Empresarios que participaron en el encuentro con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Pontífice manifestó que, “cada uno de nosotros tiene también una responsabilidad para con los demás y con el futuro de nuestro planeta. Del mismo modo, la economía debe servir al hombre, no explotarlo y robarle sus recursos”. Hoy, dijo el Papa, estamos llamados a aprovechar las posibilidades que la tecnología nos brinda, con un buen uso de los recursos, ayudando en particular a los países más afectados por la pobreza y la degradación a emprender el camino de la renovación y del desarrollo sostenible e integral. “Mi esperanza – concluyó el Pontífice – es que los hombres y mujeres de nuestro tiempo, reconociéndose unos a otros como hijos e hijas del Padre y Creador que está en los cielos, contribuyan cada vez más y más concretamente a que todos puedan compartir los recursos preciosos de la tierra”.

¿Por qué celebramos el Día de la Tierra el 22 de abril? El Día de La Tierra o Día Internacional de la Madre Tierra, es una celebración realizada el 22 de abril de cada año y tiene el objetivo de hacer conciencia entre las personas del planeta sobre los problemas que hay en el mundo para crear un equilibrio entre las necesidades económicas y sociales. En todo el mundo se realizan actos para conmemorar esta fecha, pero sobre todo para implementar acciones necesarias para cuidar, mantener, conservar y valorar la Tierra y todos sus recursos naturales. Celebremos la vida de nuestro grandioso planeta, hoy y todos los días. En 1970 se celebró por primera vez el Día de la Tierra y en 1972 se llevó a cabo la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, la primera conferencia internacional sobre medio ambiente donde se establecieron las bases de las acciones a emprender para cuidar el agua, la flora y fauna y promover la educación ambiental.Desde entonces, el planeta ha perdido el 30 por ciento de su biodiversidad y enfrenta problemas globales, como el calentamiento global provocado por la actividad humana.

En 2009, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, con el fin de recordar a todo el mundo la interdependencia existente entre los seres humanos y el resto de las especies. Un año después, en 2010, México fue sede de la celebración del Décimo Aniversario del Lanzamiento de la Carta de la Tierra, que se llevó a cabo en Guanajuato, donde se abordó por primera vez el tema de la mitigación y adaptación de las personas ante el inminente cambio climático.La Tierra es nuestro único hogar. Protejamos lo que tenemos De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Madre Tierra es una expresión común utilizada para referirse al Planeta Tierra en diversos países y regiones. "Por ejemplo, en Bolivia la llaman Pacha Mama y nuestros ancestros se referían a ella como Tonantzin", explicó la dependencia federal en su blog.

Los conceptos respecto a la Madre Tierra también coinciden en esencia entre las etnias del mundo, por ejemplo, para los wixárikas de México, la Tierra es un ser divino central y es la madre Tatéi Yurianaka, una deidad que se da vida a sí misma y al mundo. Según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la Madre Tierra es la raíz de la vida, por ello es importante cuidarla y protegerla, "ella es el territorio común en donde habitan las comunidades, así mismo forma parte de su patrimonio cultural".

Este texto fue adaptado, de una publicación realizada por Renato Martínez desde Ciudad del Vaticano.

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador
ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

ENTREVISTA AL DIRECTOR DE EL ALFA Y LA OMEGA

LAS PROFECÍAS DE SAN MALAQUÍAS

Este arzobispo irlandés, nació en Armagh, Irlanda, en el año1094, y se le recuerda sobre todo por dos series de profecías que supuestamente le fueron reveladas al término de una peregrinación a Roma en el verano de 1140. Malaquías significa “Ángel del Señor”. San Celso le ordenó sacerdote en 1119, y en 1123 fue nombrado abad de Bangor. Un año después alcanzó la dignidad de obispo y, en 1124, de primado de Armagh. En 1127 pasó a ser el confesor del príncipe Cormac MacCarthy de Desmond Guinness, y tras el saqueo de Connor establecería allí una comunidad monástica bajo la tutela de Cormac, ya rey. Al morir san Celso, es nombrado arzobispo de Armagh 1132 no sin pasar por varias intrigas.

Hombre de gran celo religioso, su amigo, san Bernardo de Claraval, nos recuerda que Malaquías restauró la disciplina en el seno de la Iglesia de Irlanda, persiguió el paganismo y restableció la moral católica. Dividió la sede pastoral entre Down y Connor, quedándose en la primera, donde establecería un priorato. A principios de 1139 viaja a Roma pasando por Escocia, Inglaterra y Francia, donde visitó a San Bernardo. Su intención era pedirle al Papa Inocencio II palios para las sedes apostólicas de Armagh y Cashel. Malaquías se encuentra con una situación espantosa en Roma, totalmente corrupta y con el Papado a merced de los señores italianos. Es en estos momentos cuando parece tener sus visiones proféticas, que imbuyeron gran moral al Papa al hacerle sentir que la Iglesia Católica de Occidente no estaba aún en sus últimos momentos. Volvió a su tierra natal con los dos palios y la dignidad de primado de Irlanda.

En 1142, estableció la gran Abadía de Mellifont. Quiso volver a Roma en 1148, pero hallándose en Clairvaux cayó enfermo y murió en las manos de su amigo san Bernardo. Se le atribuyen múltiples milagros. Fue canonizado por el Papa Clemente III el 6 de julio de 1199. Respecto a lo que señaláramos sobre las visiones o profecías estas se dividen en dos textos. Las profecías de san Malaquías son dos textos que le fueron revelados durante el término de una peregrinación hacia Roma en 1140. No obstante, ambos escritos se dieron a conocer siglos después —cuando muchos de los sucesos predichos ya habían sucedido—, por lo que se han establecido serias dudas sobre su autenticidad. El hecho de que su íntimo amigo san Bernardo de Claraval, autor de la Vida de san Malaquías, no las mencione refuerza la tesis de que puedan ser una falsificación posterior (si bien es cierto que en su Breviario indica que gozaba del don de la profecía, sin entrar en más detalles). No obstante, es famosa en todo el mundo su atribuida Profecía de los papas, normalmente considerada de carácter apocalíptico.

La primera profecía de san Malaquías hace referencia a los sucesos futuros de su tierra natal, Irlanda. Su redacción, muy distinta a la de la segunda, predice que Irlanda caerá en manos de los ingleses y sufrirá persecuciones y calamidades de todo tipo durante «una semana de siglos». Transcurrido este tiempo, será «liberada de sus opresiones», que sufrirán toda clase de castigos terribles, y entonces Irlanda desempeñará un papel prioritario en la conversión de Inglaterra al catolicismo. Esta profecía es en apariencia extraordinaria, dado que Malaquías murió siglos antes de que surgiera el anglicanismo e Inglaterra lo asumiera. La primera noticia que tenemos sobre ella nos la da Dom Mabillon, un monje benedictino francés del siglo XVII, según él de un antiguo manuscrito -perdido- preservado en Clairvaux.

La segunda profecía aparecería antes: para ser exactos, en el Lignum Vitæ, publicado por otro monje benedictino francés, Arnold de Wyon, en 1595. Un erudito en la historia de su Orden, dedicó este libro al Rey de España Felipe II, y es en esencia una biografía colectiva de los benedictinos elevados a la dignidad episcopal. Tras unos párrafos sobre la figura de Malaquías, termina diciendo: “Escribió varios opúsculos. Hasta el día de hoy no he tenido ocasión de ver ninguno, exceptuando una profecía relacionada con los soberanos pontífices. Puesto que es muy breve, y que yo sepa no ha sido dada a imprimir todavía, y dado que a muchos les complacería conocerla, copio a continuación su contenido”. El texto original estaría o habría estado custodiado en el Archivo Secreto Vaticano durante esos 400 años.

Sigue una serie de 112 pequeños lemas o frases en latín sin numerar haciendo alusión alegórica a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia Católica, desde Celestino II (1143-1144) hasta un supuesto Pedro el romano, incluyendo a los antipapas. Se observa que las divisas correspondientes a los papas anteriores a 1595 son mucho menos ambiguas que las sucesivas. El único texto que la Iglesia Católica declara oficialmente como inspirado por Dios sobre el Fin del Mundo es el Apocalipsis de San Juan. No obstante, numerosos santos como Malaquías han tenido visiones proféticas después de este escrito. La Iglesia Católica no ha afirmado ni ha apoyado la veracidad de estas visiones o profecías.

martes, 16 de abril de 2019

NICARAGUA RESUCITARÁ COMO HA RESUCITADO EL CRUCIFICADO DEL CALVARIO

El presente resumen de noticias es una producción de ANUNCIAR CONTENIDOS LATINOAMÉRICA.

NICARAGUA RESUCITARÁ COMO HA RESUCITADO EL CRUCIFICADO DEL CALVARIO

Importante homilía de monseñor Báez antes de su partida a Roma. “Un pueblo crucificado siempre resucita, solo les pido que no permitan que nadie les robe la esperanza, Nicaragua debe resucitar al igual que resucitó el crucificado del Calvario”.

Esto lo expresó, en la celebración del Domingo de Ramos, en una iglesia a las afueras de Managua, en la parroquia de Esquipulas, el obispo auxiliar de Managua, monseñor José Silvio Báez, quien hace cuatro días, anunció su partida para el Vaticano después de la Pascua.

Durante la misa, el obispo Báez recordó que aún hoy existe corrupción, falta de justicia y la codicia de los poderosos, como sucedió en la época de Jesús; pero especificó que hoy hay defensores de derechos humanos nacionales e internacionales, que acusan al gobierno del presidente Ortega de la muerte de cientos de personas en Nicaragua, a partir del 18 de abril del año pasado.

A estos defensores de la paz, Mons. Báez pidió que “profundicen su fe en Cristo, con toda la seriedad posible”, y que continúen con sus manifestaciones en la forma en que lo han hecho hasta ahora, que es “sin dejarse arrastrar por la violencia y sin negociar la libertad o dignidad del ser humano”. “Porque Nicaragua resucitará algún día, porque es una sociedad basada en la justicia de la que brota la verdadera paz, en la que no es un crimen pensar de manera diferente, en la que todos podemos exponer nuestras ideas y poner nuestros bienes materiales, sin egoísmo, al servicio de todos”, subrayó.

La noticia más común en los últimos dos días, según la información recogida por la AGENCIA FIDES, fue la declaración del gobierno nicaragüense enviada a los dos testigos internacionales en la mesa del Diálogo (el Nuncio Apostólico, el Arzobispo Waldemar Stanislaw Sommertag y el representante de la OEA, Luis Almagro) el 12 de abril, en el que el gobierno confirma su disposición a continuar el proceso de Diálogo con la Alianza Cívica, incluso si no se indican las fechas.

Desde abril de 2018, la crisis nicaragüense ha causado 325 muertes, según la COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS (CIDH). Las organizaciones locales hablan de 568 muertes, mientras que el ejecutivo reconoce solo 199.

Además, según la prensa internacional y las fuentes de Fides, hay entre 779 y 809 “presos políticos”, casi el doble del número reconocido por el gobierno, que los identifica como “terroristas”, “golpistas” o “delincuentes comunes”. La CIDH ha denunciado al gobierno de Nicaragua como responsable de crímenes contra la humanidad.

La ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA) está planeando la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, porque el gobierno actual está violando el orden constitucional. Si esto se aprueba, suspendería a Nicaragua del organismo continental, con más consecuencias graves para el país y la población.

Esta nota, fue publicada originalmente por FIDES y reproducida por ALEITIA, AGENCIA DE NOTICIAS CATÓLICA.

Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador
ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

DE LAS CRÓNICAS DE LA ÉPOCA DE JESÚS


El siguiente texto fue tomado del periódico La Trompeta de Jerusalén y fue escrito la Pascua en que crucificaron a Jesús.

«En Jerusalén, estos últimos días, han ocurrido sucesos inesperados relacionados con Jesús de Nazaret, el hijo del carpintero, el mismo que, desde hace tres años, recorre el país rodeado de un círculo íntimo de doce apóstoles y mucha otra gente que lo sigue.

Su nombre se fue haciendo conocido y popular de manera que, al llegar a una ciudad, los habitantes salían de sus casas para escucharlo. En ocasiones, tuvo que subirse a un barco y hablar desde allí a la muchedumbre.

También ha provocado algún revuelo, como el día en que leyó el texto de Isaías en la sinagoga y dijo que esas palabras se habían cumplido en él.

Muchos lo siguen porque dicen que hizo milagros, que curó a varios ciegos, paralíticos y leprosos. Algunos dicen haberlo visto resucitar a Lázaro, uno de sus amigos. Su fama llegó hasta nuestra ciudad y por eso, hace apenas una semana, fue recibido como un rey, La multitud que vino para la fiesta, tomó ramas de olivo y palmas para aclamarlo y salió a su encuentro diciendo: ¡Hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el rey de Israel!

No se sabe con exactitud qué hizo de lunes a miércoles, porque su actividad pública fue escasa.

En una oportunidad se lo vio en el templo, donde echó a los mercaderes a latigazos porque dijo que, con sus actitudes, lo habían convertido en una cueva de ladrones, Fue la única vez que se lo vio utilizar la violencia en estos tres años. Ese día, recordó palabras de Isaías que en la Escritura afirmó que su casa era una casa de oración. Los sacerdotes se sintieron muy molestos y quisieron saber con qué autoridad decía esas cosas, pero Jesús, no les contestó.

Ese episodio los irritó mucho y, los sacerdotes, que ya lo miraban con malos ojos, decidieron hacerlo arrestar con la complicidad de uno de sus amigos: Judas.

Todos están muy inquietos por la muerte de este hombre. Para algunos fue una injusticia, para otros algo necesario, y para los que lo seguían, una desilusión.

Seguramente, en unos días, la calma volverá a reinar en la ciudad, y ya nadie se acordará de este triste episodio.

Jesús se convertirá en un crucificado más».

Extracto del libro escrito por Juan Carlos Pisano “Semana Santa con Cristo” Editorial San Pablo

QUASIMODO ESTÁ DE LUTO


Quasimodo ya no contempla los tejados de la ciudad desde el campanario de Notre Dame. Hoy no persigue, con su ojo acuoso; encaramado en la aguja principal de la catedral;  el sinuoso paseo del Sena por París, azogue de los cielos, espejo de las almas.

Esmeralda la Zíngara no ha sacado su pandereta. No tiene el cuerpo para danzas. Hoy, es un  día triste para ellos y para todos. Ha perdido la humanidad. Porque Notre Dame nos envía el mensaje de lo efímero de todo lo humano, de lo etéreo de nuestros sueños.

Por más alto que nos alcemos, todas nuestras ilusiones tienen fecha de caducidad. Desde la eternidad, las gárgolas de la fachada han contemplado durante siglos el humano devenir. Han visto sucederse a las generaciones. Han visto sus sueños, sus esperanzas, sus decepciones. Con esa certeza de travesía que te concede el pertenecer a la piedra. Han contemplado los fastos humanos de quienes tenían ansias de eternidad, la coronación de Napoleón como emperador.

Se han recreado en las páginas sublimes de Víctor Hugo, que salvó el deterioro de la Catedral con la publicación de su obra. El amor imaginado entre el jorobado y la zíngara, insufló vida a un monumento olvidado por el estado francés. El acróbata Philippe Petit camino por la cuerda floja por la catedral, en una parábola señera de lo efímero de la existencia.

El nazismo trato de acabar con esta maravilla, que se salvó de la iniquidad humana para ser profanada por el fuego. Quasimodo: patizambo y tuerto; llora en algún rincón olvidado. Ni siquiera los abrazos de Esmeralda le sirven de consuelo. Porque llora por la humana fragilidad, por la brevedad del instante habitado.

Notre Dame; como tantas otras maravillas creadas por nuestra errónea especie; nos sirve para una profunda reflexión sobre la fuerza del pensamiento humano, sobre su ansia de perpetuidad. Sobre su irredento don de la belleza. Pero también nos envía un mensaje sobre la inestabilidad que perfunde nuestras vidas.

Hoy tenemos una certeza. Por encima de credos y banderas, la solidaridad humana logrará levantar de nuevo las orgullosas cúpulas doradas por el sol. Pero en el fondo de nuestros corazones, adivinamos que la verdadera lucha es contra el tiempo, un truhán que juega con ventaja y siempre oculta un as en la manga.

El cine; certero profeta de nuestro tiempo; pone en boca de Julie Delphy, protagonista de “Antes del atardecer”, una premonitoria y lapidaria frase: “Pero hay que pensar que Notre Dame desaparecerá algún día”. Y todos nosotros también. No hay mayor certeza.

Francisco Collado
Fuente:

DIOS NO TIENE ACEPCIÓN DE PERSONAS


Comentario Bíblico
De la lectura del Domingo de Pascua
Del Evangelio de Juan 20,1-9

La Iglesia celebra el día más grande de la historia, porque con la resurrección de Jesús se abre una nueva historia, una nueva esperanza para todos los hombres. Si bien es verdad que la muerte de Jesús es el comienzo, porque su muerte es redentora, la resurrección muestra lo que el Calvario significa; así, la Pascua cristiana adelanta nuestro destino. De la misma manera, nuestra muerte también es el comienzo de algo nuevo, que se revela en nuestra propia resurrección.

El texto de Juan 20,1-9, que todos los años se proclama en este día de la Pascua, nos propone acompañar a María Magdalena al sepulcro, que es todo un símbolo de la muerte y de su silencio humano; nos insinúa el asombro y la perplejidad de que el Señor no está en el sepulcro; no puede estar allí quien ha entregado la vida para siempre. En el sepulcro no hay vida, y Él se había presentado como la resurrección y la vida (Jn 11,25).

María Magdalena descubre la resurrección, pero no la puede interpretar todavía. En Juan esto es caprichoso, pero no olvidemos que ella recibirá en el mismo texto de Jn 20,11ss una misión extraordinaria, aunque pasando por un proceso de no “ver” ya a Jesús resucitado como el Jesús que había conocido, sino “reconociéndolo” de otra manera más íntima y personal. Pero esta mujer, desde luego, es testigo de la resurrección.

La figura simbólica y fascinante del discípulo amado, es verdaderamente clave en la teología del cuarto evangelio. Éste corre con Pedro, corre incluso más que éste, tras recibir la noticia de la resurrección. Es, ante todo, "discípulo", y por eso es conveniente no identificarlo, sin más, con un personaje histórico concreto, como suele hacerse; él espera hasta que el desconcierto de Pedro pasa y, desde la intimidad que ha conseguido con el Señor por medio de la fe, nos hace comprender que la resurrección es como el infinito; que las vendas que ceñían a Jesús ya no lo pueden atar a este mundo, a esta historia. Que su presencia entre nosotros debe ser de otra manera absolutamente distinta y renovada.

La fe en la resurrección, es verdad, nos propone una calidad de vida, que nada tiene que ver con la búsqueda que se hace entre nosotros con propuestas de tipo social y económico. Se trata de una calidad teológicamente íntima que nos lleva más allá de toda miseria y de toda muerte absurda. La muerte no debería ser absurda, pero si lo es para alguien, entonces se nos propone, desde la fe más profunda, que Dios nos ha destinado a vivir con El. Rechazar esta dinámica de resurrección sería como negarse a vivir para siempre. No solamente sería rechazar el misterio del Dios que nos dio la vida, sino del Dios que ha de mejorar su creación en una vida nueva para cada uno de nosotros.

Por eso, creer en la resurrección, es creer en el Dios de la vida. Y no solamente eso, es creer también en nosotros mismos y en la verdadera posibilidad que tenemos de ser algo en Dios. Porque aquí, no hemos sido todavía nada, mejor, casi nada, para lo que nos espera más allá de este mundo. No es posible engañarse: aquí nadie puede realizarse plenamente en ninguna dimensión de la nuestra propia existencia. Más allá está la vida verdadera; la resurrección de Jesús es la primicia de que en la muerte se nace ya para siempre. No es una fantasía de nostalgias irrealizadas. El deseo ardiente del corazón de vivir y vivir siempre tiene en la resurrección de Jesús la respuesta adecuada por parte de Dios. La muerte ha sido vencida, está consumada, ha sido transformada en vida por medio del Dios que Jesús defendió hasta la muerte.

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martes, 9 de abril de 2019

LA PEQUEÑEZ DE LO INESPERADO Y LO SENCILLO


Comentario Bíblico
De la lectura del Domingo de Ramos
Del Evangelio de Lucas 22, 14 – 23,56

El relato de la pasión de Lucas tiene como fuente el texto más primitivo de Marcos, o quizás también un “primer relato” que ya circulaba desde los primeros años del cristianismo para ser leído y meditado en las celebraciones cristianas. A eso se añaden otras escenas y palabras de Jesús que completan una “pasión” profunda y coherente, en la que si bien los datos históricos están más cuidados que en Marcos y en Mateo, no faltan los puntos teológicos claves.

Se pretende explicar, no solamente por qué mataron a Jesús, sino el sentido que el mismo Jesús dio a su propia muerte, como sucede en el relato de la última cena con sus discípulos. Lucas nos ofrece la tradición litúrgica de las palabras eucarísticas en esa cena, que son muy semejantes a las de Pablo en 1 Corintios 11, pero además presenta las palabras de Jesús sobre el servicio en las que considera que su muerte “es necesaria” para que el Reino de Dios sea una realidad más real y efectiva.

El evangelista se ha cuidado de poner en relación muy estrecha al Señor con sus discípulos y con el pueblo, mientras que deja bien claro que son los dirigentes, los jefes, los que han decidido su muerte. Ni siquiera nos relata la huida de los discípulos, quizás porque quiere preparar el momento de las apariciones del resucitado que tienen lugar en Jerusalén.

Por lo mismo, en este relato de Lucas sobre la pasión del Señor, debemos leer algunas escenas especiales con interés, como corresponde al cuidado que ha puesto el evangelista y al sentido catequético que tienen ciertos episodios de la narración. La cena de Jesús es más personal, más testimonial: se pide el servicio, la entrega, como Jesús va a hacer con los suyos.

Ramos y palmas, triunfo y aleluyas, hosannas y cantos reciben a Jesús en Jerusalén. Es el comienzo de la Semana Santa, el centro de la fe de los cristianos, y comienza con esperanza, luz y gloria... con el reconocimiento de Jesús como Señor, como enviado, como Mesías. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Se abren las puertas del triunfo a Jesús y toda Jerusalén lo aclama y lo recibe con alegría y esperanza como enviado de Dios, y si no aclamasen los niños y mayores, las mismas piedras lo harían... y es que ha llegado el momento culminante de la vida de Jesús, del enviado de Dios.

Un enviado sin embargo diferente a lo esperado. Por humilde, como el pequeño burro con el que entra en Jerusalén, no como los grandes corceles de los reyes de los hombres, y por la pequeñez de lo inesperado y lo sencillo. Diferente porque la culminación de su vida no será lo que se espera... La sorpresa y lo inesperado de un Mesías diferente, porque, a fin de cuentas, Dios es siempre diferente e inesperado.

Pronto se tuerce todo. El recibimiento de los Ramos es un engañoso recibimiento. El pórtico de alegría y esperanza, no durará. Un profeta no puede morir fuera de Jerusalén, y Jesús es mucho más que un profeta.

El Domingo de Ramos nos abre la puerta a toda la Semana Mayor y lo hace litúrgicamente con la procesión de los ramos, para trasladarnos a vivir con intensidad y cercanía la semana central de nuestra fe. Las lecturas nos centrarán de lleno en el misterio de la entrega de Jesús para culminar con la narración de la Pasión según Lucas. Escucharemos el relato de los últimos momentos de la vida terrena de Jesús, desde la cena a la crucifixión, en una rueda de narraciones que se completará en siete días.

Comenzamos así la Semana Santa de lleno en el misterio de la entrega, la muerte y la resurrección del Señor, pero un Señor muy diferente al que Israel esperaba... y quizás un Señor que sigue sorprendiéndonos a nosotros en el día a día.

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miércoles, 3 de abril de 2019

MÁS ESPACIO PARA LA CONSERVACIÓN AMBIENTAL

Dos reservas naturales para conservar el patrimonio ambiental de la humanidad. Delta Terra: Nace con la misión de cuidar la flora y la fauna autóctonos a partir de la educación y el turismo responsable, con un centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre autóctona del Río de la Plata, Argentina.

Delta Terra es una reserva natural incorporada al Programa de Reservas Privadas de la Fundación Azara, en donde los visitantes pueden disfrutar de la naturaleza y desarrollar actividades recreativas, pero también toman conciencia sobre los problemas que envuelven a la Región de Tigre.

Delta Terra, nuclea todo aquello que tiene que ver con el medio ambiente a través de la educación y recreación, promoviendo el cuidado de la naturaleza y de un hábitat tan vulnerable como necesario para el equilibrio de nuestro planeta.

Marina Homberg, bióloga y directora de la institución, describe la importancia de su misión: "Aquí buscamos contribuir a la formación de una sociedad más consciente y preocupada por el medio ambiente a partir del conocimiento, la aptitud y el compromiso colectivo para encontrar soluciones a los distintos problemas que el hombre mismo va ocasionando", aseguró.

La Fundación Azara es una organización no gubernamental sin fines de lucro creada en el año 2000 para contribuir con la conservación de la naturaleza y con el uso adecuado y sustentable de los recursos naturales. Tiene un centro de visitantes especialmente diseñado para comprender la flora y la fauna, sus ciclos naturales, su importancia, los bienes y servicios que brindan y los problemas de conservación que enfrenta.

Cuando se visita el lugar se puede descubrir un ecosistema muy complejo que posee una variedad muy importante de flora y fauna presentes en el delta, y, visitar uno de los viveros más antiguos de este lugar. También, se puede conocer una parte del delta del Paraná, que es uno de los cinco deltas más grandes del mundo y uno de los pocos que aún continua en crecimiento.

Sus guías ofrecen la posibilidad de apreciar la región ya sea a pie, navegando o simplemente contemplando el paisaje desde los miradores. Se puede recorrer el corazón de la isla tanto por circuitos de senderos como por arroyitos de la zona, en los que se pueden observar todo tipo de animales, fundamentalmente aves.

Delta Terra posee también un pequeño pero muy importante centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre autóctona rioplatense, en el que se reciben y atienden animales que han sido incautados por autoridades provinciales o nacionales o provenientes de entregas voluntarias de particulares arrepentidos de haberlos capturado o adquirido como mascotas.

El lugar está especialmente preparado para ofrecer el manejo adecuado que posibilite su rehabilitación. "Alrededor de todo esto hay un comercio que perjudica a muchas especies y nosotros estamos recibiendo esos animales, tratando de recuperarlos y, fundamentalmente, tratando de brindarles una oportunidad para que puedan volver a la naturaleza", concluye Homberg.

Madre de Dios: Todo un paraíso geológico.

Se trata de una isla que forma parte del archipiélago ubicado en la Patagonia chilena, que por sus características geológicas y diversidad de especies, es un lugar único en el mundo. Los aproximadamente 10 metros de lluvia que caen cada año junto a vientos de más de 120 kilómetros por hora, han dibujado figuras geológicas únicas en este archipiélago que será postulado por Chile para ser Patrimonio Natural de la Unesco.

El archipiélago Madre de Dios está situado en el océano Pacíficoen la región austral de Chile, al sur del golfo de Penas. Está formado por las islas Madre de Dios y Duque de York, las más grandes, y las islas Anafur, Guarello, Tarlton y Caracciolo, de mediano porte y numerosos islotes y rocas. El archipiélago comprende un conjunto de 54 islas, la mayor de ellas la Isla Madre de Dios, comúnmente llamada la "Isla imposible" por sus lluvias casi eternas, fuertes vientos y su irregular geografía, que lleva a que casi no existan lugares planos en este terreno ubicado en la parte más austral del continente americano.

Con una extensión de 116.403 hectáreas –propiedad del fisco chileno- el archipiélago fue habitado hace unos 6.000 años por los kawésqar, indígenas nómades que recorrían en sus canoas los canales y fiordos de esta parte de la Patagonia chilena. Hoy, completamente inhabitado, el gobierno chileno busca convertir a Madre de Dios en el primer Patrimonio Natural de la Humanidad de Chile ante la Unesco. "Estamos en la etapa final junto a la Cancillería para postular a este lugar a transformarse en Patrimonio Natural Mundial de la Unesco", aseguró el ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward. Actualmente, el archipiélago es considerado un bien nacional protegido, es un lugar único en el mundo. 

La intensa lluvia que cae casi todos los días, el fuerte viento y el efecto del derretimiento y retroceso de los glaciares colindantes hace aproximadamente unos 12.000 años, convirtieron a este archipiélago en un paraíso geológico. "Madre de Dios es una maravilla. La piedra caliza que aquí encontramos no está en ninguna otra parte del mundo. He explorado muchos países y nunca he visto una caliza tan pura ni formaciones tan espectaculares como las de Madre de Dios", dijo Bernard Tourte, presidente del francés Centre Terre, al concluir una nueva expedición a este lugar a principios de marzo.

Desde hace dos décadas, el Centre Terre organiza cada dos años expediciones a este remoto lugar. En su última excursión –que terminó el pasado 1 marzo después de dos meses –participaron más de 40 científicos provenientes de Francia, Chile, Suecia, Portugal, Ucrania, Canadá, Alemania, Japón y España. La última expedición centró su trabajo de exploración, principalmente, en la parte norte del archipiélago, entre el seno Barros Luco y el canal Trinidad, donde se encuentra el mayor sistema de galerías subterráneas (más de 3.500 metros) y la sima más profunda de la zona, con unos 300 metros de profundidad.

En otras expediciones se han hallado rastros de pinturas rupestres y vestigios de la cultura de los Kawésqar, también conocidos como alacalufes, que recorrían los canales patagónicos y su extrema geografía apenas vestidos con pieles de lobo de mar. Hoy, completamente inhabitado, el gobierno chileno busca convertir a Madre de Dios en el primer Patrimonio Natural de la Humanidad de Chile ante la Unesco. "Para nosotros Madre de Dios es unparaíso espeleológico. Un lugar único y maravilloso, por su belleza", afirmó Natalia Morata, vicepresidenta de Centre Terre y presidenta de la Asociación Espeleológica de Patagonia.


Desde Costa Rica
Jorge Muñoz Somarribas
Coordinador
ANUNCIAR Contenidos Latinoamerica

ENTREVISTA A GASTÓN PAULS