domingo, 2 de octubre de 2022

LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO-MISTERIOS GOZOSOS

Los Misterios Gozosos se rezan los días: (lunes y sábados)

PRIMER MISTERIO GOZOSO
1-LA ANUNCIACIÓN

Lucas refiere que el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando a su presencia, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conmovio por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel añadió: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le aclaró: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios». Y la informó de que su pariente Isabel había concebido un hijo en su vejez, porque, le recordó, «ninguna cosa es imposible para Dios». Entonces María dijo: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». El ángel, dejándola, se fue. Días después, María marchó a casa de Zacarías y saludó a Isabel, la cual exclamó: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno»Cuando el ángel anunció a María el misterio de la Encarnación, Ella ya la «llena de gracia», en quien Dios se había complacido, ciertamente por don y benevolencia del Altísimo, pero también por su colaboración y fidelidad, su vida de oración y sus obras... El plan que el ángel anunció a María incluía su embarazo, lo que llevaba consigo muchos riesgos y problemas graves con el esposo, con los padres, con la autoridad religiosa, con la gente... María dijo entonces “hágase”, “sí” a Dios, porque a lo largo de su vida se había acostumbrado a aceptar y secundar los planes del Señor; en lo sencillo y cotidiano se había habituado a creer y confiar en la palabra de Yahvé; y cuando llegó lo extraordinario, porque estaba en plena y perfecta sintonía con la voluntad de Dios, asumiendo todos los riesgos que pudieran sobrevenir y abandonándose en manos del Padre.

SEGUNDO MISTERIO GOZOSO
2-LA VISITACIÓN (DE MARÍA A SU PRIMA SANTA ISABEL)

Cuando el ángel anunció a María el misterio de la Encarnación, le dijo también que su pariente Isabel había concebido un hijo en su vejez, y ya estaba de seis meses aquella a quien llamaban estéril. Poco después, María se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá, Ain Karim, seis kilómetros al oeste de Jerusalén y a tres o cuatro días de viaje desde Nazaret. Llegada a su destino, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Muchos son los temas de meditación que ofrece este misterio. Conocido el embarazo de Isabel, María marchó presurosa a felicitarla, a celebrar y compartir con ella la alegría de una maternidad largo tiempo deseada y suplicada: ¡qué lección a cuantos descuidamos u olvidamos acompañar a los demás en sus alegrías! El encuentro de estas dos mujeres, madres gestantes por intervención especial del Altísimo, sus cantos de alabanza y acción de gracias, y las escenas que legítimamente podemos imaginar a partir de los datos evangélicos, constituyen un misterio armonioso de particular ternura y embeleso humano y religioso. Sería delicioso conocer sus largas horas de diálogo, sus confidencias mutuas, sus plegarias y oraciones, sus conversaciones sobre los caminos por los que Yahvé las llevaba y sobre el futuro que podían vislumbrar para ellas y para sus hijos.

TERCER MISTERIO GOZOSO
3-EL NACIMIENTO DE JESÚS

Al regreso de la visita a Santa Isabel, no permaneció mucho tiempo María en su casa. Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Cada uno iba a su ciudad. José subió desde la ciudad de Nazaret, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre». Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace». Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado». Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Lo que dice y lo que deja entrever el relato evangélico invita a contemplar y meditar cómo los planes de Dios siguen su curso sorteando o valiéndose de los acontecimientos humanos; cómo en Belén se abrazaron la sublimidad de lo divino y la simplicidad y ternura de lo humano; cuánto debió sufrir José por no poder ofrecer a su esposa y luego a Jesús más que aquel portal; cuánta fe y confianza tenían José y María en la palabra de Dios para creer que el Niño nacido en aquellas circunstancias era el Mesías prometido. Como María, deberíamos guardar todas estas cosas, y meditarlas en nuestro corazón.

CUARTO MISTERIO GOZOSO
4-LA PRESENTACIÓN

A los cuarenta días del nacimiento de Jesús, cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en su Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor, y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la misma Ley para quienes, por su pobreza, no puedan pagar el precio de un cordero. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel. El Espíritu Santo, que moraba en él, le había revelado que no conocería la muerte antes de haber visto al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo; y en el momento de entrar los padres con el niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel». Este misterio invita a contemplar y meditar la diligencia con que José y María, más tarde también Jesús, se aprestan a cumplir siempre los mandatos de la Ley del Señor y a practicar las tradiciones y devociones del pueblo de Dios, sin detenerse a pensar si también a ellos les obligan. El cántico de Simeón, proclama al Niño gloria de Israel, y luz y salvación de toda la humanidad. Después el anciano, dirigiéndose a María y completando el mensaje del ángel en Nazaret, le dice que una espada le atravesará el alma: es la primera vez que se le anuncia el sacrificio redentor a que está destinado el Mesías, mientras se le hace vislumbrar para sí misma un futuro de sufrimiento asociada a su Hijo. El cántico de Simeón provocó en José y en María el asombro; la reacción de la Virgen ante la profecía referente al futuro de su Hijo y de ella misma, tuvo que ser idéntica a la que produjo el episodio de la adoración de los pastores: «María guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón».

QUINTO MISTERIO GOZOSO
5-EL NIÑO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO

Después de la adoración de los Magos, la Sagrada Familia tuvo que huir precipitadamente a Egipto para librar a Jesús de la persecución del rey Herodes. Muerto éste, José tomó consigo al Niño y a su Madre, y regresó a Israel. Pero al enterarse de que Arquelao era el nuevo rey de Judea, tuvo miedo, y volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. Allí el Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él. Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús cumplió los doce años, subieron todos a la fiesta, según la costumbre; al volverse, pasados aquellos días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Creyendo ellos que estaría en la caravana, hicieron un día de camino. Luego se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que, al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que lo oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. El encontrarlo produjo en José y en María los sentimientos que la pérdida y posterior hallazgo de un hijo producirían en cualquier padre o madre. Las palabras de María son un cariñoso reproche de madre, a la vez que la expresión espontánea del dolor que les ha causado el hijo con su comportamiento. En su respuesta, Jesús llama a Dios «mi Padre», y manifiesta que su filiación divina y su misión han de llevarle en ocasiones a romper los naturales lazos humanos con su familia, de lo que era una primera muestra la aflicción causada ahora a sus padres. Verdaderamente, los caminos de Dios son a veces muy difíciles de comprender, incluso para personas tan llenas del Espíritu Santo y tan dóciles a él, como María y José. Una y otra vez, María, ante los rasgos del misterio de Cristo que se le iban revelando y no acababa de comprender, guardaba todas esas cosas en su corazón y las meditaba.

45 AÑOS DEL ALBUM OUT OF THE BLUE

 

OUT OF THE BLUE es el séptimo álbum de estudio de la banda británica ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA, publicado por la compañía discográfica JET RECORDS el 3 de octubre de 1977. JEFF LYNNE, cantante, productor, fundador y líder de la banda, compuso el álbum completo en menos de tres semanas y medias durante un repentino estallido de creatividad, mientras estaba recluido en un chalet alquilado de los ALPES SUIZOS. Tras viajar a MÚNICH, pasó dos meses con el resto del grupo grabando el álbum en los MUSICLAND STUDIOS, los mismos estudios de grabación donde previamente grabó A NEW WORLD RECORD y FACE THE MUSIC. El álbum incluyó la sinfonía CONCIERTO PARA UN DIA LLUVIOSO, integrada por cuatro canciones unidas por transiciones musicales para dar una sensación de unidad entre ellas. Los efectos climatológicos incluidos en CONCIERTO PARA UN DIA LLUVIOSO, esta obra maravillosa del rock sinfónico de JEFF LYNNE, fueron reales, grabados por el propio músico durante un verano muy lluvioso que pasó en los ALPES SUIZOS en 1977.

El primer corte del álbum fue “TRANSFORMATE EN PIEDRA” y el segundo, “MR. BLUE SKY”, era la forma con la que JEFF LYNNE celebraba la llegada del sol y el fin del temporal que bañaba las montañas suizas. “GRANDES RUEDAS” integra la segunda parte de la suite y continúa con la temática climatológica y la reflexión seguida de una tercera parte, “VERANO Y RELAMPAGOS”, más optimista. Aparte de su inclusión en OUT OF THE BLUE, la canción nunca apareció en ningún recopilatorio o como cara B de un sencillo hasta su publicación en FLASHBACK en 2000. El mal tiempo continúa a lo largo de la pista, aunque con un estado de ánimo más optimista, hasta finalizar en “MR. BLUE SKY”, que cierra CONCIERTO PARA UN DÍA LLUVIOSO y celebra la llegada del sol. “PARADO BAJO LA LLUVIA” abre la suite con una parte de teclado sobre una grabación de lluvia real y el crepitar de un trueno al poco de comenzar la canción. Alrededor del primer minuto de la misma, los instrumentos de cuerda deletrean las letras de la banda en código Morse. El grupo utilizó frecuentemente esta canción para abrir los conciertos de la gira de promoción del álbum en 1978.

En una entrevista con la BBC RADIO, JEFF LYNNE contó cómo compuso el álbum. Se trasladó en mayo de 1977 a un chalet en BASSINS, un pueblo suizo en la región del JURA, a orillas del LAGO GINEBRA y con las altas montañas de los ALPES frente a él. Tenía cuatro semanas para componer las canciones del disco. Las dos primeras no paró de llover y LYNNE se sentía bloqueado, no tenía inspiración. Pasó una semana. Ni las nubes se fueron ni las musas llegaron. Parecía que el sol se había ido de vacaciones. Pasó otra semana y el resultado no fue mejor. El resto de los músicos de la banda se impacientaban mientras JEFF LYNNE cada vez estaba más ausente y aislado. El baterista del grupo BEV BEVAN, explicaba en entrevistas el motivo por el que el líder de la banda se había desplazado hasta Suiza: “Jeff fue allí esperando encontrarse con nieve y con un tono muy romántico y resulta que hace tres semanas que solo llueve. ¡Uf! Espero que el álbum no salga demasiado esquizofrénico”. Cada mañana se levantaba a las seis de la madrugada con los cencerros de las vacas dirigiéndose al centro del pueblo, y por la tarde, observaba a grupos de ancianos jugando a las bochas. La discográfica había marcado una fecha límite para empezar a grabar en MÚNICH, para luego comenzar una vez lanzado el disco la gira mundial más ambiciosa que hubieran hecho hasta el momento. Dependiendo de quién cuente la historia, el número de semanas lluviosas que pasó el compositor frente a los ALPES y al LAGO GINEBRA suele variar, pero cuando parecía que la lluvia nunca iba a desaparecer, el cielo se abrió y se tiñó de color azul para felicidad de JEFF LYNNE:

"Fueron días oscuros y brumosos durante dos semanas y no se me ocurría nada. De repente, el sol brilló y sucedió algo maravilloso, frente a mí estaban majestuosos los Alpes hermosos, bajo un cielo azul fantástico, de pronto no se que paso pero la letra de una canción comenzó a sonar en mi cabeza, y así escribí “Mr. Blue Sky” y las otras trece canciones en las dos semanas siguientes”.

El resultado, fue “OUT OF THE BLUE”, un álbum doble, publicado en 1977, con el que la ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA cumplió las expectativas de la banda y es cuando los siete integrantes hacen una base musical sólida, encontrando su estilo musical y marcando una diferencia en lo que se llamaba para esa época: rock sinfónico. JEFF LYNNE había creado el disco más difícil de su carrera como compositor, productor y músico: “‘OUT OF THE BLUE” fue, probablemente, el trabajo más duro que haya hecho jamás, pero también, el más satisfactorio”. Ya no había vuelta atrás, la ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA se había convertido en otro de los GIGANTES DEL ROCK. Esto fue posible gracias al talento y a la creatividad compositiva de JEFF LYNNE que lo podemos escuchar en este álbum doble, donde la alegría por la llegada del buen tiempo, aquí se trata de una personificación, el sol está dotado de vida, le habla como si fuera alguien que hubiera estado ausente y con su regreso todo el mundo es feliz, y hace lo mismo con la noche. En cierto sentido, MR. BLUE SKY Y MR. NIGHT, son parte de una metáfora, de lo bueno y lo malo.

"MR. BLUE SKY" se compone de dos partes: la parte cantada y una coda coral e instrumental. Desde el principio la melodía nos cautiva, ayudada por esa línea de bajo que le llevó una semana completar, en perfecta unión con la batería, los constantes cambios de ritmo y las múltiples voces superpuestas que nos obligan a cantarla, o tararearla. El 8 de octubre de 2012 JEFF LYNNE publica una nueva versión en el recopilatorio MR. BLUE SKY: THE VERY BEST OF ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA, que contiene con nuevas grabaciones de sus éxitos hechas en su propio estudio BUNGALOW PALACE DE LOS ANGELES en 2001 y 2008 con una duración de 3'44. Sin duda no había mejor manera de poner punto y final a un álbum lleno de exquisiteces melódicas que con otra maravilla como “HEROE DEL SALVAJE OESTE”, una composición en la que JEFF LYNNE fantaseaba con el típico microuniverso del Oeste americano y se imaginaba como el héroe de tantos y tantos westerns. Ese inicio con el piano del salón y el trote del caballo y ese final con el clásico gorgorito country ponían la frutilla en la torta de este maravilloso álbum doble que fue el primero en la historia de las listas de éxitos británicos en generar cuatro sencillos musicales que entraron en el TOP 20.

En el 2007, celebrando los 30 años de OUT OF THE BLUE, incluye en este álbum doble, una versión de “HEROE DEL SALVAJE OESTE” de tan solo 26 segundos, seguramente de cortes o pruebas de estudio, un bonus track, esos temas que no entran en ese momento de la historia en el disco, pero que 30 años después que a mi modo de ver es maravilloso, llamada LATITUD 88 NORTE. El cambio del tiempo, algo tan simple y sencillo que puede ser una conversación de vecinos en un ascensor, para JEFF LYNNE resultó un hecho revelador, suficiente para completar la cara de un elepé y para componer el disco más exitoso de la ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA. Una muestra más de que al mal tiempo hay que ponerle buena cara, porque después de la tempestad llega la calma.

FINALIDAD DE REZAR EL SANTO ROSARIO

a) Es un ACTO DE AMOR: 
Una manera de decirle a María, tu Madre del cielo, que le amas, le respetas, le agradeces que sea tu madre. Piensa que cada vez que rezas el Rosario le entregas a la Virgen un ramo de rosas.

b) Es un ACTO DE REPARACIÓN:
Es decir, un modo de reparar las ofensas que tú y los otros hombres han hecho a Dios. Es como cuando ofendes a alguien que quieres mucho y después le envías una flor, un chocolate o un mensaje para hacerle sentir que te dolió ofenderle y que lo quieres mucho.

c) Es un MEDIO DE APOSTOLADO:
Esto significa que a través de la oración tú puedes pedir a la Virgen que interceda a Dios por muchas cosas: por la Iglesia, los sacerdotes, el Papa, los enfermos, los que sufren; por la conversión de los pecadores, la unidad familiar, las guerras. Por todo aquello que quisieras ayudar a que fuera mejor.

El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología. En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio. En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor. Durante el rezo del Rosario se trata de recordar a Cristo con María… comprender a Cristo desde María… configurarse a Cristo con María… rogar a Cristo con María… anunciar a Cristo con María… A la contemplación del rostro de Cristo sólo se llega escuchando, en el Espíritu, la voz del Padre, pues «nadie conoce bien al Hijo sino el Padre» (Mateo 11, 27).


LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

Durante el verano de 1917, la confianza en que “la Gran Revolución Rusa” uniría a los ciudadanos había dado paso a la división. Bajo ataques desde la derecha y la izquierda, los Gobiernos de Lvov y Kerensky se enfrentaron al desplome de las ilusiones sobre la capacidad del pueblo para fortalecer su concepto de democracia y ciudadanía Cuando se comprobó que las masas no lo apoyaban, esos Gobiernos recurrieron cada vez más a la fuerza del Estado como única forma de persuasión. Las diferencias se hicieron irreconciliables. El lenguaje de clases, de revolución social y no sólo de reforma política se impuso a los otros lenguajes (liberal, democrático, constitucionalista) que compitieron en ese escenario de crisis de autoridad. Lo que había comenzado en febrero con un motín en la guarnición militar de Petrogrado, se había convertido tan solo ocho meses después en una violenta y radical revolución social, extendida al campo, a las fábricas, al frente y a los pueblos no rusos del imperio. A esa rebelión le faltaba que alguien supiera llenar el vacío de poder que estaban dejando el fracaso y la soledad del Gobierno de Kerensky tras el golpe frustrado del General Kornilov. El camino estaba despejado para un partido revolucionario y contrario a la guerra. Y ahí aparecieron los bolcheviques. Y Lenin.

La Revolución de octubre de 1917 fue uno de los principales acontecimientos del siglo XX y los historiadores han mostrado en torno a él diferentes interpretaciones. Las investigaciones más recientes superan las clásicas disputas entre la propaganda soviética y la antimarxista y subrayan la importancia del eslogan “Todo el poder para los sóviets” y de cómo el apoyo popular a esas instituciones surgidas desde abajo allanó el camino a la conquista del poder por los bolcheviques. El Gobierno provisional careció de legitimidad desde el principio. Desde el verano, estuvo atrapado por una serie de crisis en cadena: en el frente, en el campo, en las industrias y en la periferia no rusa. Pocos Gobiernos podrían haber hecho frente a todo eso, y menos sin un ejército en el que confiar. El apoyo de trabajadores, soldados y campesinos a los sóviets, la institución dedicada a promover la revolución social, se combinó con la decisión fatal de los Gobiernos provisionales de continuar la guerra. Y el fiasco del golpe de Kornilov en agosto de 1917 ya había mostrado que la derecha estaba todavía desorganizada y la contrarrevolución no tenía en ese momento posibilidades de vencer.

Los dirigentes del sóviet mostraban su incapacidad para solucionar los problemas, los bolcheviques se convirtieron en la alternativa política para los desilusionados y para quienes buscaban un nuevo liderazgo. Como no tenían responsabilidad política, recogieron los frutos de la división y declive de los otros dos partidos socialistas, los mencheviques y los social revolucionarios. Su rechazo al Gobierno provisional les dio, a los bolcheviques en general y a Lenin en particular, lo que el menchevique Nikolai N. Sukhanov (1882-1949) llamó en sus memorias una posición “comodín”, por la que podían representar y adaptarse a cualquier cosa. Los vientos de cambio que soplaban desde el verano, impulsados por las críticas a las autoridades y las alabanzas a los sóviets, comenzaron a plasmarse desde finales de agosto en poder institucional. Bolcheviques, social revolucionarios de izquierda y mencheviques internacionalistas tomaron el control de los diferentes sóviets de distrito de Petrogrado, de los sindicatos y comités de fábricas, y de comités de soldados y campesinos en algunas provincias. El 25 de septiembre, el sóviet de Petrogrado, el principal bastión de poder desde la revolución de febrero, eligió una nueva dirección de izquierda radical, y León Trotski, que había salido de la cárcel el 4 de septiembre y que acababa de ingresar en el partido bolchevique, se convirtió en su presidente, sustituyendo al menchevique Chjeidze. Al mismo tiempo, los bolcheviques asumieron el control del sóviet de Delegados Obreros de Moscú.

Con tantos poderes en sus manos, podían reivindicar que hablaban y actuaban en nombre de la “democracia del sóviet”. Ese control del sóviet de Petrogrado y de otros en las provincias es lo que permitió la Revolución de Octubre, y sin ese proceso de conquista del poder en las semanas anteriores, sería difícil imaginarla. La Revolución de Octubre comenzó como una defensa de la idea del poder de los sóviets, posibilitada por una crisis profunda del Gobierno de Kerensky. Puede ser que “octubre” fuera un “golpe” en la capital, señala Allan K. Wildman, “pero en el frente fue una revolución”. Los soldados no sólo no quisieron echar abajo a ese incipiente poder bolchevique, sino que frustraron los esfuerzos desesperados de Kerensky y del anterior “defensista” comité ejecutivo del sóviet de Petrogrado “para trastocar la victoria bolchevique, trasladando tropas desde el frente”. La participación de marinos de la flota del Báltico, que ya habían tenido una influencia notable en 1905 y en febrero y julio de 1917, fue también muy visible en octubre. El golpe de Kornilov había destruido allí la escasa autoridad que les quedaba a los oficiales.

La apuesta bolchevique había logrado su objetivo primordial, sin apenas resistencia. Petrogrado parecía seguro, pero, pese a su importancia como centro de poder político y de comunicaciones, era sólo una ciudad. Había que comprobar qué pasaría más allá de la capital, en el frente, en las otras ciudades y provincias y en la periferia del vasto imperio ruso. Y ver cómo responderían los trabajadores y los campesinos al nuevo poder; y todos los otros socialistas de izquierda que habían quedado fuera del Gobierno bolchevique. A comienzos de noviembre, los bolcheviques tenían el control de las principales ciudades de la región industrial del centro, norte y este de Moscú, en los Urales, en las partes más cercanas del frente y entre los marinos de la flota del Báltico. Derrotados sus adversarios militares por el momento, asegurados los principales centros de poder, Lenin y los bolcheviques pudieron dedicarse a temas apremiantes: conseguir la paz, atender a las reformas radicales que había reclamado desde abajo el movimiento de los sóviets y reorganizar el poder, presionados por los social revolucionarios, para que ampliaran su Gobierno y convocaran la Asamblea Constituyente, algo que los anteriores Gobiernos provisionales habían aplazado una y otra vez hasta que finalizara la guerra.

JUGAR

¿Hace cuánto tiempo dejaste de tomar con seriedad lo que haces? Yo, hace unos minutos y es que he estado jugando con mi hijo y al hacerlo se hace a un lado esa personalidad ecuánime y analítica. De un momento a otro me involucro en el juego y me convierto en un héroe o villano de ficción. Nada más reconfortante que dejar de ser yo para ser alguien que estoy seguro, jamás aspiraría a ser, pero así es el juego, fantasear y dejarse llevar. Momentos de acción y gloria, nada más desestresante y reconfortante. Lo recomiendo, es tan liberador jugar con la imaginación, donde no hay reglas, donde todo puede suceder y ser. Jugar nos hace recordar la inocencia, esa que poco a poco vamos perdiendo para dejarla en el olvido, fuimos niños y lo seremos siempre, solo que a veces nos incomoda imaginar o romper con la seriedad con la que hemos vivido y llegamos a creer que jugar es perder el tiempo.

Te diré lo que sí perdemos, las posturas rígidas con las que hemos crecido, cuando jugamos perdemos el miedo, así es, dejamos los temores que nos ha heredado la seriedad. Cuando jugamos somos menos importantes, porque lo que verdaderamente importa es el juego y de pronto dejamos de ser esa persona para encontrar una nueva forma de ver la vida. Jesucristo no se equivocaba al decir que quienes se conviertan en niños entrarán en el Reino de los Cielos. “Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: Yo les aseguro a ustedes que, si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo”. Evangelio según san Mateo 18, 1-5. Describirlo es una cosa, pero experimentarlo es otra y desafortunadamente he visto seres humanos que se han alejado de esa sana diversión y que jugar ya no es una opción, todo es tan serio en sus vidas, se ha tornado gris y jugar lo ven con muy malos ojos. Libertar es jugar, soñar es jugar, sentir es jugar y si no hemos experimentado eso últimamente, creo que estaremos cometiendo un gran error.

El juego es felicidad, no hay intercambio de nada en un juego, solo es pasar un momento y darnos cuenta que la vida está hecha de momentos y si de jugar se trata, quedarán en nuestros recuerdos. Las cosas que se quedan en nuestra memoria son esos instantes. ¿Recuerdas las veces que jugaste con tus padres o con tus hermanos? El juego es enseñanza de vida, personalmente me han marcado momentos con mi hermana, primos y tíos que seguramente me han forjado, ese tiempo lúdico es parte de mi personalidad y los recuerdo con un amor infinito. Jugar nos lleva a experimentar emociones que estaban escondidas y que olvidamos por tomarnos tan en serio la vida.

Dicho sea de paso, el inicio de este año mi esposa y yo, decidimos pasar un año nuevo diferente, los cuatro en casa, cuidándonos por causa de los contagios, pero eso no nos quitó la alegría de recibir el año jugando.  Nada de uvas, ni pantallas encendidas, ni cuentas regresivas, nos decidimos por un juego de mesa en el que unos dados y el azar nos hicieron pasar un inicio de año único. Este 2022 será para nosotros un año para compartir, para dejar esos convencionalismos y disfrutarnos jugando. Momentos que el sano esparcimiento nos ofrece, jugar también es una bendición.

Rafael Salomón

Para ANUNCIAR Informa (AI)

lunes, 26 de septiembre de 2022

LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO-MISTERIOS DOLOROSOS

Los Misterios Dolorosos se rezan los días: (martes y viernes)

PRIMER MISTERIO DOLOROSO
1-LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ

Nos refieren los Evangelios que Jesús, terminada la Última Cena, en la que instituyó la Eucaristía y el orden sacerdotal, y dio a sus discípulos el que por antonomasia es su mandamiento: «Ámense los unos a los otros como yo los he amado», salió con ellos hacia el monte de los Olivos. Por el camino les anunció, una vez más, que eran inminentes los acontecimientos de su pasión, en los que todos le abandonarían. Llegados al huerto de Getsemaní, donde Jesús se había reunido muchas veces con sus discípulos, se apartó del grupo, tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, a quienes les confió, lleno de pavor y angustia: «Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo». Pero ni siquiera estos escogidos fueron capaces de acompañarle velando y orando. Jesús fue y vino repetidas veces de la oración a la compañía de sus adormecidos discípulos. A solas, muy a solas, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya» Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía, insistía más en su oración.

Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra. “Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: «Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar». Jesús estaba hablando todavía, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de una multitud con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado la señal: «Es aquel a quien voy a besar. Deténganlo». Inmediatamente se acercó a Jesús, diciéndole: «Salud, Maestro», y lo besó. Jesús le dijo: «Amigo, ¡cumple tu cometido!». Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron. Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja. Jesús le dijo: «Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere. ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? El pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles. Pero entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, según las cuales debe suceder así?». Y en ese momento dijo Jesús a la multitud: « ¿Soy acaso un ladrón, para que salgan a arrestarme con espadas y palos? Todos los días me sentaba a enseñar en el Templo, y ustedes no me detuvieron». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron”. (Mt. 26-47,56)

Mucho es lo que nos ofrece este misterio para la meditación y contemplación: los profundos sentimientos de angustia y tristeza que embargaban el espíritu de Jesús, la situación de soledad y desvalimiento en que se encontró, su entera disponibilidad para cumplir la voluntad del Padre, la trágica concurrencia del amor y amistad de Jesús, la traición de Judas, el odio de las autoridades del pueblo, la cobardía y huida de los discípulos. María no estuvo aquella noche en Getsemaní. Pero, seguía ansiosa y angustiada los pasos que iba dando su Hijo, y, sin duda, alguno de los discípulos, Juan por ejemplo, iría a contarle enseguida lo ocurrido. Además, ella sabía, cuando menos, tanto como los apóstoles sobre los misterios dolorosos que Jesús les había ido anunciando, con la diferencia de que ella sí entendía y creía la palabra del Señor. También para la Virgen tuvo que ser aquélla una noche atroz de dolor y de pena, compartiendo tanto la tristeza y soledad de su Hijo, como su total adhesión a la voluntad de Dios.

SEGUNDO MISTERIO DOLOROSO
2-LA FLAGELACIÓN DE NUESTRO SEÑOR

Después del prendimiento de Jesús en el Huerto, lo llevaron a casa del Sumo Sacerdote; Pedro y otro discípulo lo fueron siguiendo, y se quedaron en el atrio. Allí empezó el proceso religioso contra Jesús, que lo condenó a muerte, por reconocer que era el Mesías de Israel y por confesar que era verdadero Hijo de Dios. Las autoridades judías no podían por sí mismas ejecutar esa sentencia; por eso, cuando amaneció, llevaron a Jesús ante el procurador romano y se lo entregaron. Pilato, al saber que Jesús era galileo y por tanto súbdito de Herodes, se lo remitió; pero éste, después de mofarse de Jesús, se lo devolvió. El relato de Lucas nos dice que Pilato convocó a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, y les dijo: “Ustedes me han traído a este hombre, acusándolo de incitar al pueblo a la rebelión. Pero yo lo interrogué delante de ustedes y no encontré ningún motivo de condena en los cargos de que lo acusan; ni tampoco Herodes, ya que él lo ha devuelto a este tribunal. Como ven, este hombre no ha hecho nada que merezca la muerte. Después de darle un escarmiento, lo dejaré en libertad. Pero la multitud comenzó a gritar: « ¡Que muera este hombre! ¡Suéltanos a Barrabás!». A Barrabás lo habían encarcelado por una sedición que tuvo lugar en la ciudad y por homicidio. Pilato volvió a dirigirles la palabra con la intención de poner en libertad a Jesús. Pero ellos seguían gritando: « ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!». Por tercera vez les dijo: «¿Qué mal ha hecho este hombre? No encuentro en él nada que merezca la muerte. Después de darle un escarmiento, lo dejaré en libertad». Pero ellos insistían a gritos, reclamando que fuera crucificado, y el griterío se hacía cada vez más violento. Al fin, Pilato resolvió acceder al pedido del pueblo. Dejó en libertad al que ellos pedían, al que había sido encarcelado por sedición y homicidio, y a Jesús lo entregó al arbitrio de ellos” (Lc. 23-14,25)

Al sufrimiento del espíritu, tristeza, angustia y soledad de Getsemaní, siguió el dolor corporal y físico de la flagelación, en un contexto saturado de toda clase de vejaciones y desprecios. Entre los romanos, al flagelado que había sido condenado a muerte se le estimaba carente de todo derecho como persona y de toda consideración como humano, y quedaba totalmente a merced de los verdugos. Aunque los Evangelios no lo refieran expresamente, María, además de las referencias que le darían las personas allegadas, pudo ver a su Hijo, maltrecho y desfigurado, en alguno de sus traslados de unas a otras autoridades, y cuando Pilato lo presentó ante la muchedumbre, y cuando ésta gritó que lo crucificara... Tuvo que oír a Pilato que lo iba a castigar, que lo entregaba para que lo azotaran..., y luego ver en qué había quedado el hijo de sus entrañas. Sin duda, la espada de que le había hablado el anciano Simeón, le iba atravesando el alma.

TERCER MISTERIO DOLOROSO
3-LA CORONACIÓN DE ESPINAS

La misma noche en que prendieron a Jesús, Anás y Caifás comenzaron de inmediato su juicio. Terminados los interrogatorios y cuando ya prácticamente estaba decidida la suerte del Señor, lo entregaron a los guardias del Sanedrín para que lo custodiasen hasta que aquél, al rayar el día, empezara su reunión. Mientras tanto, los hombres que tenían preso a Jesús se burlaban de él, le escupían y le abofeteaban, y, cubriéndole con un velo, le preguntaban: “«Salud, rey de los judíos». Y escupiéndolo, le quitaron la caña y con ella le golpeaban la cabeza. Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron de nuevo sus vestiduras y lo llevaron a crucificar” Mt. 27-27, 31) María, aunque no presenciara en directo cómo infligían a su Hijo todos los ultrajes y malos tratos, tenía noticia de ellos por los momentos públicos del proceso, por las informaciones y confidencias que le llegarían, por las secuelas de los mismos que luego iba viendo... Lo que la Virgen veía u oía, lo que como madre se imaginaba o se temía con toda razón, tuvo que ser para ella un lento y cruel martirio, con el que se asociaba al sacrificio redentor de su Hijo.

CUARTO MISTERIO DOLOROSO
4-JESUCRISTO, LA CRUZ A CUESTAS Y CAMINO AL CALVARIO

Después de haberse burlado de Jesús, los soldados le quitaron el manto de púrpura que le habían echado encima, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar la cruz detrás de Jesús. Lo seguía una gran multitud del pueblo y también unas mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: “¡Hijas de Jerusalén!, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos. Porque se acerca el tiempo en que se dirá: "¡Felices las estériles, felices los senos que no concibieron y los pechos que no amamantaron!" Entonces se dirá a las montañas: "¡Caigan sobre nosotros!", y a los cerros: "¡Sepúltennos!" Porque si así tratan a la leña verde, ¿qué será de la leña seca?». Con él llevaban también a otros dos malhechores, para ser ejecutados. Cuando llegaron al lugar llamado «del Cráneo», lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda” (Lc. 23-28, 33)

El Evangelio, que habla de María junto a la cruz de su Hijo, no menciona su presencia durante el camino hacia el Calvario. La cuarta estación del Vía crucis tradicional considera precisamente el encuentro de Jesús con su Madre en la calle de la amargura. Bien estuviera cerca de Jesús, en medio de la multitud, bien se mantuviera algo más retirada, lo cierto es que le acompañaba en sus dolores y sufrimientos, y sentía en su propia alma el desprecio y ultraje público de que era objeto el Hijo, y que, en definitiva, vivía con la máxima intensidad su condición de madre de aquel ajusticiado, y de corredentora de los hombres, asociada al Redentor.

QUINTO MISTERIO DOLOROSO
5-LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE JESÚS

“Cuando llegaron al lugar llamado «del Cráneo», lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Después se repartieron sus vestiduras, sorteándolas entre ellos. El pueblo permanecía allí y miraba. Sus jefes, burlándose, decían: «Ha salvado a otros: ¡que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido!». También los soldados se burlaban de él y, acercándose para ofrecerle vinagre, le decían: «Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!». Sobre su cabeza había una inscripción: «Este es el rey de los judíos». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: « ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro lo increpaba, diciéndole: « ¿No tienes temor de Dios, tú que sufres la misma pena que él? Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero él no ha hecho nada malo». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino». Él le respondió: «Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso» (Lc. 23-33, 43)

“Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa” (Jn. 19-25, 27)

El misterio de la crucifixión y muerte de Cristo da innumerables motivos para la contemplación y meditación. En la cruz muere el Justo, el Rey de los judíos, el Hijo de Dios, y Dios calla, no hace prodigios en favor de quien lo invoca como su Padre; deja que sus enemigos se sientan vencedores, que se le burlen a sus anchas, seguros en sus posiciones, con el triunfo completo y definitivo en sus manos, y con hechos y argumentos para convencer a todos. Para María, junto a la cruz se consumó la profecía de Simeón: «Y a ti una espada te atravesará el alma». Una madre hace suyos los sufrimientos del hijo. También ella debió de sentirse morir, tener la impresión de que Dios la abandonaba..., a la vez que tendría que potenciar toda su confianza y esperanza en el Padre. Para su soledad y para la ausencia definitiva del Hijo, Jesús encomendó mutuamente a la Madre y al discípulo predilecto.