miércoles, 28 de agosto de 2013

Martín Luther King

King se convirtió en 1954 en pastor de la Iglesia bautista de la Avenida Dexter, en Montgomery, con 25 años de edad.17 El sur de los Estados Unidos se caracterizaba en esa época por la violencia que se ejercía contra los negros, un racismo que llegaría a provocar en 1955 la muerte de tres personas de color, un adolescente de 14 años; el pastor activista George W. Lee; y el militante de los derechos civiles Lamar Smith.

El 1 de diciembre de 1955, cuando Rosa Parks, una mujer negra, fue arrestada por haber violado las leyes segregacionistas de la ciudad de Montgomery al rechazar el ceder su sitio a un hombre blanco en un autobús, Luther King inició un boicot de autobuses. La población negra apoyó y sostuvo el boicot, y organizó un sistema de viajes compartidos. Luther King fue arrestado durante esa campaña, que duró 382 días y que resultó extremadamente tensa a causa de los segregacionistas blancos que recurrieron a métodos terroristas para intentar amedrentar a los negros: la casa de Martín Luther King fue atacada con bombas incendiarias la mañana del 30 de enero de 1956.

Los boicoteadores fueron objeto constante de agresiones físicas, pero el conjunto de los 40 000 negros de la ciudad siguieron con su protesta, llegando en ocasiones a caminar hasta 30 Km. para llegar a sus lugares de trabajo. El boicot terminó gracias a una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos del 13 de noviembre de 1956 que declaró ilegal la segregación en los autobuses, restaurantes, escuelas y otros lugares públicos. Continuando con la campaña, en 1957, Luther King participó en la fundación de la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano, un grupo pacifista del que sería presidente hasta su muerte creado para participar activamente en el movimiento por los derechos civiles organizando a las iglesias afroamericanas en las protestas no violentas.

Representando a la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano, Martín Luther King era el dirigente de una de las seis grandes organizaciones por los derechos civiles que organizaron la marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad. Y fue uno de los que aceptaron la sugerencia del presidente John F. Kennedy de cambiar el mensaje de la misma. El presidente, que ya había apoyado públicamente a Martín Luther King y había intervenido también varias veces para que se le dejase salir de prisión, se había opuesto inicialmente al objetivo de la marcha porque consideraba que podría tener un impacto negativo en el voto de la ley sobre los derechos civiles. Ese objetivo inicial era el mostrar la situación desesperada de los afroamericanos de los estados del sur y denunciar el fracaso del gobierno federal en asegurar sus derechos y su seguridad.

El grupo de los seis aceptó bajo la presión e influencia presidencial presentar un mensaje menos radical. Algunos activistas de los derechos civiles pensaron entonces que la marcha presentaba así una visión inexacta y edulcorada de la situación de los negros; Malcolm X la llamó «La farsa sobre Washington» y los miembros de la organización Nation of Islam, que participaron en la marcha, fueron suspendidos temporalmente. La marcha planteó, sin embargo, demandas específicas:

el fin de la segregación racial en las escuelas públicas;

una legislación significativa sobre los derechos civiles (incluyendo una ley que prohibiese la discriminación racial en el mundo del trabajo);

una protección de los activistas de los derechos civiles de la violencia policial;

un salario mínimo de 2 dólares para todos los trabajadores sin distinción;

un gobierno independiente para Washington D.C., que dependiese de un comité del Congreso.

A pesar de las tensiones, la marcha fue un rotundo éxito. Más de 250 000 personas de todas las etnias se reunieron el 28 de agosto de 1963 frente al Capitolio de los Estados Unidos, en lo que constituyó la manifestación más grande que haya tenido lugar en la capital estadounidense. El que a la postre sería el momento álgido en la lucha de Martín Luther King fue su famoso discurso «Yo tengo un sueño», en el que manifestó su voluntad y su esperanza de conocer una América fraternal. Este discurso está considerado como uno de los mejores de la historia estadounidense, junto con el Gettysburg Address de Abraham Lincoln.

A finales de marzo de 1968, Martín Luther King se desplazó a Memphis (Tennessee) para apoyar a los basureros negros locales que estaban en huelga desde el 12 de marzo con el objeto de obtener una mejora salarial y un mejor trato. A los afroamericanos se les pagaba 1 dólar y 70 centavos por hora y no se les pagaba cuando no podían trabajar por razones climatológicas, al contrario de lo que se hacía con los trabajadores blancos. Como consecuencia de las protestas pacíficas, estalló una oleada de violencia contra ellas que degeneró en el asesinato de un joven afroamericano.

El 4 de abril de 1968 a las 18 horas y un minuto, Martín Luther King fue asesinado por un segregacionista blanco en el balcón del Lorraine Motel en Memphis (Tennessee). Sus amigos, que estaban dentro de la habitación, al oír los disparos corrieron hacia el balcón donde encontraron a Luther King con una bala en la garganta. Su muerte fue declarada en el St. Joseph's Hospital a las 19h05. El asesinato provocó una oleada de motines raciales en 60 ciudades de los Estados Unidos (125 en total) que provocaron numerosas muertes y obligaron a la intervención de la guardia nacional.

Cinco días más tarde, el presidente Johnson decretó un día de luto nacional (el primero por un afroamericano) en honor de Martín Luther King. A sus funerales asistieron 300 000 personas, a los que asistió también el vicepresidente Hubert Humphrey (Johnson estaba en una reunión sobre Vietnam en Camp David y había el temor de que su presencia pudiese provocar manifestaciones de los pacifistas). Motines de cólera estallaron en más de cien ciudades provocando 46 víctimas.

La mayor parte de los derechos reclamados por el movimiento serían aprobados legalmente con la promulgación de la Ley de los derechos civiles y la Ley del derecho al voto. King es recordado como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos, y en la moderna historia de la no violencia. Se le concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter en 1977 y la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos en 2004. Desde 1986, el Día de Martín Luther King Jr. es día festivo en los Estados Unidos.

Mónica de Hipona

Mónica nacida en Tagaste (en la actual Argelia). Sus padres la educaron en el cristianismo y la casaron con un hombre mayor pagano llamado Patricio, un hombre muy enérgico y de temperamento violento. Mónica iba a la iglesia cada día y soportó con paciencia el adulterio y los cóleras de su marido. Se ganó el afecto de su suegra en poco tiempo e incluso convirtió a Patricio al cristianismo y calmó su violencia. Mónica tuvo tres hijos. Uno de ellos fue Agustín, que le dio muchas alegrías por sus éxitos en los estudios, pero también la hizo sufrir por su vida descarriada. Mónica envió a Agustín al obispo para que lo convenciera de sus errores, pero el obispo le aconsejó a Mónica que siguiera rezando por su hijo, diciéndole "no se perderá el hijo de tantas lágrimas".

Sus padres encomendaron la formación de sus hijas a una mujer muy religiosa y estricta en disciplina. Ella no las dejaba tomar bebidas entre horas (aunque aquellas tierras son de clima muy caliente) pues les decía: "Ahora cada vez que tengan sed van a tomar bebidas para calmarla. Y después que sean mayores y tengan las llaves de la pieza donde esta el vino, tomarán bebidas alcohólicas y eso les hará mucho daño" Mónica le obedeció los primeros años pero, después ya mayor, empezó a ir a escondidas al depósito y cada vez que tenía sed tomaba un vaso de vino.

Más sucedió que un día regañó fuertemente a un obrero y éste por defenderse le gritó ¡Borracha! Esto le impresionó profundamente y nunca lo olvidó en toda su vida, y se propuso no volver a tomar jamás bebidas alcohólicas. Pocos meses después fue bautizada (en ese tiempo bautizaban a la gente ya entrada en años) y desde su bautismo su conversión fue admirable. Ella deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad pero sus padres dispusieron que tuviera que esposarse con un hombre llamado Patricio. Este era un buen trabajador, pero de genio terrible, además mujeriego, jugador y pagano, que no tenía gusto alguno por lo espiritual. La hizo sufrir muchísimo y por treinta años ella tuvo que aguantar sus estallidos de ira ya que gritaba por el menor disgusto, pero éste jamás se atrevió a levantar su mano contra ella. Tuvieron tres hijos: dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por varias décadas.

Patricio no era cristiano, y aunque criticaba el mucho rezar de su esposa y su generosidad tan grande hacia los pobres, nunca se opuso a que dedicará de su tiempo a estos buenos oficios. El ejemplo de vida de su esposa logro su conversión. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de de 371 Patricio se hizo bautizar, y que lo mismo hiciera su suegra, mujer terriblemente colérica que por meterse demasiado en el hogar de su nuera le había amargado grandemente la vida a la pobre Mónica. Un año después de su bautismo, Patricio murió, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor.

Cuando murió su padre, Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez más preocupantes del comportamiento de su hijo. En una enfermedad, ante el temor a la muerte, se hizo instruir acerca de la religión y propuso hacerse católico, pero al ser sanado de la enfermedad abandonó su propósito de hacerlo. Adoptó las creencias y prácticas de una la secta Maniquea, que afirmaban que el mundo no lo había hecho Dios, sino el diablo. Y Mónica, que era bondadosa pero no cobarde, ni débil de carácter, al volver su hijo de vacaciones y escucharle argumentar falsedades contra la verdadera religión, lo echó sin más de la casa y cerró las puertas, porque bajo su techo no albergaba a enemigos de Dios.

En cierta ocasión Mónica contó a un Obispo que llevaba años y años rezando, ofreciendo sacrificios y haciendo rezar a sacerdotes y amigos por la conversión de Agustín. El obispo le respondió: "Esté tranquila, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas". Esta admirable respuesta y lo que oyó decir en el sueño, le daban consuelo y llenaban de esperanza, a pesar de que Agustín no daba la más mínima señal de arrepentimiento. A los 29 años, Agustín decide irse a Roma a dar clases. Ya era todo un maestro. Mónica se decide a seguirle para intentar alejarlo de las malas influencias pero Agustín al llegar al puerto de embarque, su hijo por medio de un engaño se embarca sin ella y se va a Roma sin ella. Pero Mónica, no dejándose derrotar tan fácilmente toma otro barco y va tras de él.

En Milán; Mónica conoce al santo más famoso de la época en Italia, el célebre San Ambrosio, Arzobispo de la ciudad. En él encontró un verdadero padre, lleno de bondad y sabiduría que le impartió sabios. Además de Mónica, San Ambrosio también tuvo un gran impacto sobre Agustín, a quien atrajo inicialmente por su gran conocimiento y poderosa personalidad. Poco a poco comenzó a operarse un cambio notable en Agustín, escuchaba con gran atención y respeto a San Ambrosio, desarrolló por él un profundo cariño y abrió finalmente su mente y corazón a las verdades de la fe católica. En el año 387, ocurrió la conversión de Agustín, se hizo instruir en la religión y en la fiesta de Pascua de Resurrección de ese año se hizo bautizar.

Agustín, ya convertido, dispuso volver con su madre y su hermano, a su tierra, en África, y se fueron al puerto de Ostia a esperar el barco. Pero Mónica ya había conseguido todo lo que anhelaba es esta vida, que era ver la conversión de su hijo. Ya podía morir tranquila. Y sucedió que estando ahí en una casa junto al mar, mientras madre e hijo admiraban el cielo estrellado y mientras hablaban sobre las alegrías venideras cuando llegaran al cielo, Mónica exclamó entusiasmada: "¿Y a mí que más me amarra a la tierra? Ya he obtenido de Dios mi gran deseo, el verte cristiano" Poco después le invadió una fiebre, que en pocos días se agravó y le ocasionaron la muerte. Falleció a los 55 años de edad del año 387.

martes, 27 de agosto de 2013

Que camino debe buscar el cristiano: la división o la unidad

Partiendo del texto de los Hechos de los Apóstoles, que conocemos bien: la conversión de Saulo, que luego se llamará Pablo, uno de los más grandes evangelizadores (cf. Hch 9,4-5). Saulo era un perseguidor de los cristianos, pero mientras recorre el camino que conduce a la ciudad de Damasco, de repente una luz lo envuelve, cae a tierra y oye una voz que le dice: ¿"Saulo, Saulo, por qué me persigues? Él pregunta: ¿"Quién eres, Señor?", y la voz responde: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues" (v. 3-5).

Esta experiencia de Pablo nos cuenta la profundidad de la unión entre los cristianos y el mismo Cristo. Cuando Jesús ascendió al cielo, no nos dejó huérfanos, sino con el don del Espíritu Santo, la unión con Él se ha vuelto aún más intensa. El Concilio Vaticano II en la Constitución Dogmática. Lumen Gentium, afirma que Jesús "comunicando su Espíritu, constituye místicamente como su cuerpo a sus hermanos, llamados de todos los pueblos"

La imagen del cuerpo nos ayuda a comprender este profundo vínculo Iglesia-Cristo, que Pablo ha desarrollado sobre todo en la primera Carta a los Corintios (cf. cap. 12). En primer lugar, el cuerpo nos llama a una realidad viva. La Iglesia no es una asociación benéfica, cultural o política, sino que es un cuerpo vivo, que camina y actúa en la historia. Y este cuerpo tiene una cabeza, Jesús, que lo guía, lo alimenta y lo sostiene.

Si se separa la cabeza del resto del cuerpo, la persona no puede sobrevivir. Así es en la Iglesia: debemos permanecer unidos cada vez más profundamente a Jesús: Pero no sólo eso: como en un cuerpo, es importante que corra la savia vital para que viva, así debemos permitir que Jesús obre en nosotros, que su Palabra nos guíe, que su presencia en la Eucaristía nos alimente, nos anime, que su amor dé fuerza a nuestro amar al prójimo.

En un segundo aspecto de la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Pablo dice que como los miembros del cuerpo humano, aunque diferentes y numerosos, forman un solo cuerpo, así nosotros fuimos todos bautizados mediante un solo Espíritu en un solo cuerpo (cf. 1 Cor 12:12-13). En la Iglesia, por lo tanto, hay una gran variedad, una diversidad de tareas y funciones; no hay la monótona uniformidad, sino la riqueza de los dones que el Espíritu Santo otorga. Pero hay la comunión y la unidad: todos están en relación unos con otros y todos participan en la formación de un solo cuerpo vital, profundamente unido a Cristo.

Recordemos bien: ser parte de la Iglesia quiere decir estar unidos a Cristo y recibir de Él la vida divina que nos hace vivir como cristianos, significa permanecer unidos al Papa y a los Obispos que son instrumentos de unidad y de comunión, y también significa aprender a superar personalismos y divisiones, entenderse mejor, armonizar la variedad y las riquezas de cada uno; en una palabra: a querer más a Dios y a las personas que están junto a nosotros, en la familia, en la parroquia, en las asociaciones. ¡Cuerpo y extremidades para vivir deben estar unidos! La unidad es superior a los conflictos, siempre.

Las divisiones entre nosotros, pero también las divisiones entre las comunidades: cristianos evangélicos, cristianos ortodoxos, cristianos católicos... pero ¿por qué divididos? Debemos tratar de lograr la unidad. Tenemos que orar entre nosotros, católicos, y también con los cristianos, orar para que el Señor nos dé la unidad: ¡la unidad entre nosotros! Pero, como tendremos la unidad entre los cristianos, si no somos capaces de tenerla entre nosotros los católicos, de tenerla en la familia -¡cuántas familias luchan y se dividen! Busquen la unidad que es la unidad que hace la Iglesia y la unidad que viene de Jesucristo. Él nos envía el Espíritu Santo para hacer la unidad.

El siguiente comentario, fue un extracto de la catequesis que diera el Papa Francisco el 19 de Junio de 2013.

Los Locos de la Azotea


Eran cuatro estudiantes de medicina de la Universidad de Buenos Aires, pero terminaron siendo los protagonistas de la primera transmisión radial de la Argentina, que fue escuchada por menos de cien personas. Imaginaban una radiofonía al servicio de la difusión cultural, pero luego el medio “explotó” y se transformó en un fenómeno de masas. Sin proponérselo, aquellos fanáticos de la “telefonía sin hilos” cambiaron para siempre la vida cotidiana de los argentinos.

El hecho como tal ocurrió exactamente a las nueve de la noche del 27 de agosto de 1920, pero se venía incubando desde hacía diez años, cuando los cuatro muchachos decidieron unir sus esfuerzos. Sus nombres eran Enrique Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza. Pero todos ellos quedaron abrazados a la historia popular con el cariñoso apelativo grupal de los locos de la azotea. Ellos fueron los verdaderos fundadores de la radiofonía en la Argentina.

En la Argentina, un hecho incidental marcó el comienzo de la historia. En 1910, Guillermo Marconi llegó a Buenos Aires para continuar sus ensayos. El inventor del “telégrafo sin hilos” desarrolló desde aquí muchas pruebas de transmisión (las hacía desde Quilmes, en la zona sur del conurbano bonaerense), utilizando un barrilete de unos seis metros cuadrados con el que se remontaba una antena. Desde allí, logró enlaces con Irlanda y Canadá. Precisamente, aquellos ensayos en la tierra cervecera fueron la semilla que encendió el entusiasmo de los locos de la azotea.

El grupo de estudiantes de medicina quedó deslumbrado por las posibilidades que suponía el desarrollo de Marconi. A partir de entonces, no se detendrían hasta lograr una transmisión radial. Los cuatro amigos siguieron investigando con pasión cualquier información referente a los principios de Herz, Braun o Marconi. Ni siquiera los detuvo el comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando el desarrollo de la radio se convirtió en parte de un arsenal cubierto por el secreto. Por el contrario, aprovecharon la oportunidad.

La Argentina había sido neutral en el conflicto, pero los militares argentinos querían tener información sobre los efectos de los gases en el frente de batalla y sobre... radiotransmisores. Por eso, en 1917, la Armada le pidió al joven médico y “loco de la azotea” Enrique Susini que viajara a Francia. Fue ese viaje el que le permitió a Susini regresar al país con algunos equipos de 5 Kw. que habían sido usados por el ejército francés. “Éramos médicos estudiosos de los efectos eléctricos en medicina y también radioaficionados lo suficientemente bien informados como para estar a la vanguardia. Pero básicamente éramos personas imaginativas, amantes de la música y el teatro. Por eso se nos ocurrió que este maravilloso invento podía llegar a ser el más extraordinario instrumento de difusión cultural”, refirió Susini años más tarde sobre el grupo que lideraba y las posibilidades del nuevo medio.

Según el historiador Edgardo Roca, la radiotelefonía argentina nació como un entretenimiento de aficionados que jugaban a transmitir y recibir. “Pero el tiempo —afirma—, transformó el hobby de los locos de la azotea en algo imprescindible en todos los hogares”. La historia cambiaría a partir de una ópera transmitida desde el Teatro Coliseo. Aquella noche de 1920, se emitió con un micrófono al que le habían agregado una bocina para sordos y con un transmisor de 5 vatios (que parecía atado con alambres) en la azotea del teatro. Y el milagro fue posible. Las primeras palabras de la emisión:

“Señoras y señores, la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el festival sacro de Ricardo Wagner, Parsifal, con la actuación del tenor Maestri, el barítono Aldo Rossi Morelli y la soprano argentina Sara César, todos con la orquesta del teatro Costanzi de Roma, dirigida por el maestro Félix von Weingarten”.

Tal fue la presentación que ofreció el propio Enrique Susini hacia las 9 de la noche de aquel 27 de agosto histórico. La transmisión fue realizada con éxito, aunque fuera escuchada por menos de cien personas, las únicas que entonces poseían auriculares “a galena” en Buenos Aires. Es que los parlantes y las válvulas eléctricas aún no formaban parte de la tecnología de los receptores. A partir de ese momento, los programas siguieron sin interrupciones. Al siguiente día, se transmitió Aída, por la tarde nuevamente Parsifal y a la noche, Iris, con Gilda Dalla Rizza y Benjamino Gigli. El lunes emitieron en directo Rigoleto y después Manón, con las actuaciones especiales de la compañía lírica del Teatro Municipal de Río de Janeiro.

El debate sobre si aquella fue o no la primera emisión radial aún sigue abierto. Algunos consideran que la transmisión desde el teatro Coliseo fue la “partida de nacimiento” de la radio: quizás el debate no sea relevante en sí mismo, sino por su valor en dar a conocer esta historia sobre el ingenio y la capacidad de aquellos cuatro radioaficionados argentinos. La emisión de Parsifal dio a luz a L.O.R, Radio Argentina, la primera licenciataria de la radiodifusión nacional. L.O.R transmitiría regularmente desde diversos teatros, inclusive desde el propio Teatro Colón, reafirmando su vocación por la difusión artística.

El 12 de octubre de 1922, también realizó lo que podría denominarse la “primera cobertura periodística” al emitir el discurso de la asunción presidencial de Marcelo T. de Alvear. De inmediato, se instaló el debate sobre si la radiofonía debía ser o no comercial. Susini fue uno de los que más se opuso. Su opinión era que si había surgido como un medio de difusión para la cultura, debía seguir así. Pero muchos vieron el potencial comercial que se abría ante sus ojos. Y así se fueron incluyendo los avisos comerciales en la programación, hasta llegar a ser un medio sostenido únicamente por publicidad.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Eran creíbles los Apóstoles de Jesús - Segunda Parte

La arqueología también puede darnos una mano, en esta tarea de intentar conocer mejor la situación social de Pedro y Andrés. En efecto, gracias a antiguas inscripciones descubiertas entre los restos del antiguo pueblo, los arqueólogos han podido identificar y estudiar la casa en la que vivían los dos pescadores, en Cafarnaúm. Se trataba de una vivienda amplia, un poco más grande que la mayoría de las otras casas halladas en Cafarnaúm. Estaba formada por un conjunto de siete habitaciones, agrupadas alrededor de un patio común. En cada una de ellas residía una familia.

Así se entiende que el evangelista Marcos diga que la casa era “de Simón y de Andrés” (Mc 1,29), o sea, de los dos hermanos. Cada uno de ellos tendría su mujer y sus hijos, que vivirían en una habitación distinta. A esto hay que agregar que también en esa casa vivía la suegra de Simón (Mc 1,30), la cual a su vez podía haber tenido otros miembros de la familia, como su marido, o hermanos. Era, pues, un complejo habitacional compartido al menos por esas tres familias, además de otros posibles integrantes del mismo clan.

Aunque no era una casa lujosa, se pudo comprobar que estaba situada en el centro mismo del pueblo, a sólo dos cuadras de la gran sinagoga, sobre la avenida principal de la ciudad, y a metros de la orilla del lago. Todo esto revela el nivel socioeconómico elevado de sus ocupantes. Volvamos ahora a la pregunta inicial: ¿eran los apóstoles de Jesús gente ignorante y ruda? Si resumimos las conclusiones que hemos presentado hasta aquí, más bien parece lo contrario.

Eran dueños de una pequeña empresa de pesca, que contaba con varios jornaleros más como empleados. Se habían trasladado de su Betsaida natal a Cafarnaúm para obtener especiales beneficios fiscales, mostrando así su capacidad de emprendimiento y su gran tacto para los negocios. Eran personas hábiles, que dominaban su oficio de pescadores, y que se manejaban muy bien en el mundo del comercio y las finanzas.

Tres de ellos (y tal vez algún otro más), por ser de Betsaida, eran bilingües, lo cual les permitía moverse con soltura tanto en los ambientes judíos como en los círculos de lengua griega. Llevaban un nivel de vida acomodado, como se deduce de la casa que tenían en Cafarnaúm (amplia y cómoda, en pleno centro del pueblo, y a dos cuadras de la sinagoga), y por la casa identificada por los arqueólogos en Betsaida como perteneciente a gente de la misma profesión.

Como empresarios eran hombres libres: podían elegir cuándo trabajar y cuándo cortar su jornada laboral. Habían hecho además una importante inversión en barcas y en redes, que les aseguraba un puesto de trabajo y una cierta independencia económica. Todo esto nos enseña que cuando Pedro, hablando con Jesús sobre las riquezas, le dijo: “Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte” (Mc 10,28), no estaba haciendo ningún alarde, ni exagerando las cosas. Cuando esos pescadores lo dejaron todo, en verdad dejaron mucho.

Juan, al final de su Evangelio, describe una escena de pesca en la que participan siete apóstoles: Simón Pedro, Andrés, Santiago, Juan, Tomás el Mellizo, Natanael y otros dos cuyos nombres no se citan (Jn 21,1-11). Parece, pues, que al menos la mitad de los discípulos (y precisamente los más significativos) eran pescadores. Ahora bien, por el nivel de vida del que gozaban estos profesionales, podemos concluir que no eran en absoluto gente ignorante, inculta y ruda, sino más bien personas idóneas para su tiempo, preparadas y hábiles, capaces de comprender un mensaje como el predicado por Jesús, asumirlo con sus vidas, y transmitirlo a las comunidades cristianas posteriores. Por lo tanto, la credibilidad del Evangelio y la fiabilidad de las tradiciones que ellos comunicaron, por ese lado quedan a salvo.

Los apóstoles de Jesús eran expertos pescadores, y habían organizado sus vidas alrededor de su profesión. Pero un día se cruzaron con Jesús, y descubrieron que aquel inmenso lago, fuente de sus riquezas y prosperidad económica, ya no les atraía. Y tomaron la gran decisión de sus vidas: dejarlo todo para irse con Jesús. Así comprendieron que lo realmente valioso no era lo que habían dejado, sino lo que habían adquirido. Porque cuando uno decide seguir a Jesús, descubre que las demás cosas no valían tanto como antes pensaba.

La actitud de los apóstoles nos enseña que el seguimiento de Jesús no es para gente mediocre. No es para quienes no tienen nada más que hacer en la vida, o no encuentra otra cosa a la cual dedicarse. No es para los desilusionados del mundo, o los que quieren huir de las realidades materiales. No. Es para quienes tienen mucho que hacer en la vida. Para los que tienen emprendimientos, están llenos de trabajo, repletos de actividades, y con grandes ambiciones en sus negocios. Pero que a pesar de eso descubren en el seguimiento del Señor un camino más perfecto para su oficio, y por eso deciden seguirlo. La felicidad es poder andar cada día con la seguridad, la paz, la tranquilidad que da Jesús de Nazaret, sin importar a dónde nos lleve él. Porque si andamos con Jesús, no existe el camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino.

Ariel Álvarez Valdés
Biblista

Catolicismo Tradicionalista

Es una denominación genérica para las tendencias y movimientos tradicionalistas dentro de la Iglesia católica. También suele emplearse el término catolicismo conservador. El Catolicismo Tradicionalista, es un movimiento filosófico y religioso que sostiene la necesidad de una revelación divina no solo para conocimientos de tipo sobrenatural –que la teología cristiana llama precisamente «revelados»– sino también para el conocimiento de cualquier entidad no cognoscible por los sentidos como son la metafísica, la moral, la existencia de Dios, la noción de ente, la inmortalidad del alma, etc. Dado que se habla de una revelación primitiva, para que sea posible su conocimiento a las generaciones posteriores es necesario que esta se transmita por tradición, de ahí el nombre del movimiento, y que sea aceptada por fe en cada persona.

No se trata de una doctrina o un conjunto de estas, sino más bien de un movimiento cultural marcado por su oposición a la Ilustración. No proviene del clero sino más bien de los intelectuales laicos. Será como el equivalente cultural del romanticismo a nivel literario. La razón humana, según estos autores, es incapaz de alcanzar la verdad. Para vivir se ha de confiar al sentido común que es a su vez criterio de verdad. La tradición la presentan como fundada en la revelación. A las críticas elevadas por teólogos y obispos al inicio, siguieron las del Papa: las encíclicas Mirari vos (1832) y Singulari nos (1834) son una condena directa de las teorías tradicionalistas a la Lamennais. La encíclica Qui pluribus y la alocución Singulari quadam son una condena más genérica que además aclara la posición católica al respecto. Así también se trató en el Concilio Vaticano I afirmando ante todo la capacidad de la razón humana para llegar a Dios sin necesidad de una revelación.

De forma específica, la denominación Catolicismo Tradicionalista se suele emplear para designar a la corriente de pensamiento católico que expresó su desacuerdo con todas o algunas de las reformas del Concilio Vaticano II y a la Reforma Litúrgica de Pablo VI. La finalidad de estos católicos es la de intentar restaurar la liturgia romana en su modo clásico o anterior al Concilio Vaticano II, las devociones públicas y privadas y la preservación de la Tradición como fuente inalterable de la fe y la doctrina católica; profesando la religión católica bajo el esquema de tradición. Esto implica utilizar las formas y usos propios de la tradición como son, el orden de la misa, las vestimentas, el comportamiento en el templo, la forma de oración y más notoriamente el uso de la lengua latina como lengua sagrada para las devociones.

El Catolicismo Tradicionalista ha tenido varios surgimientos desde otras épocas pero en su forma actual surge a raíz de los cambios realizados en la Iglesia por el papa Pablo VI, quien prosiguiera el Concilio Vaticano II convocado por el papa Juan XXIII. Entre los mencionados cambios se pueden evidenciar:

El cambio en las palabras del Padre Nuestro. Basado principalmente en un problema de traducción de la palabra latina Debitoris-i.

Los cambios en la consagración de la misa: al pasar de una forma "secreta" (p. ej. sólo el sacedordote la dice y en voz baja) a decirla pública (voz alta). Adicionalmente con los eventuales problemas de traducción de la parte "Pro Multis", que fue cambiada por un decreto aprobado por el Papa Benedicto XVI.

La organización general de la misa por el Novus Ordo Misae.

Dentro de los representantes que se pronunciaron contrarios a los cambios se encuentra el obispo francés Marcel Lefebvre quien siempre mantuvo una postura recta contra los cambios indicados. Contrario a lo que se cree, Marcel Lefebvre nunca se manifestó en ruptura con la Iglesia de Roma. Antes bien, fue el Vaticano quien le penalizó con una suspensión 'a divinis' debido a la consagración de obispos en el Seminario de Écone sin el consentimiento del papa. Este punto es muy polémico ya que aunque un obispo está facultado para consagrar sacerdotes y obispos, Marcel Lefebvre tuvo que hacerlo a manera 'desobediente' debido a la obstaculización de miembros del clero cercanos al papa que no aceptaban a la corriente tradicionalista.

Con el paso del tiempo, las órdenes religiosas que estaban señaladas como 'desobedientes', les han sido levantados los cargos aplicados de acuerdo con el derecho canónico en una medida de acercamiento. Aunque muchos señalan al tradicionalismo católico como cismático, esta es una postura errónea ya que la mayoría de las órdenes, nunca se han manifestado contra el papa.

El Sedevacantismo, también se trata de la posición teológica de aquellos católicos integristas que han roto con la actual jerarquía de la Iglesia Católica Romana. Los sedevacantistas rechazan la legitimidad y validez de los Papas posteriores a Pío XII y en algunos casos a Juan XXIII. Para los sedevacantistas, tras la muerte de Pío XII no han existido Papas verdaderos en la Iglesia Católica, por lo que la Sede Romana se encuentra vacante o usurpada por modernistas.

Por ello, no reconocen el papado de Juan XXIII (quien convocó el Concilio Vaticano II), quien, aunque no conocía las decisiones del Concilio sobre los cambios que deberían hacerse a la Iglesia, es responsable por haberlo convocado y establecer una política de "aggiornamiento" que generaría una Iglesia paralela (Iglesia conciliar). Tampoco reconocen a Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI ni al actual Papa Francisco, por considerarlos artífices y arquitectos de una nueva iglesia. Los sedevacantistas surgieron durante el Concilio Vaticano II y en un principio apoyaron la obra de Monseñor Marcel Lefebvre, con quien rompieron luego. Actualmente, algunos se organizan en congregaciones, uniones pías o ministerios independientes.

El Monasterio de la Sagrada Familia es una de las organizaciones sedevacantistas más populares en el internet. En su carta navideña para el 2012, el Hno. Miguel Dimond O.S.B., superior del Monasterio, afirmó que “en los últimos cinco años hemos llegado a decenas de millones de personas. Hemos distribuido más de un millón de copias de nuestros programas de DVD y libros” y que el canal YouTube en inglés del Monasterio “tiene más reproducciones totales de video que cualquier otro canal que pretende ser católico en el mundo”.

La fe y el medio ambiente

Cuando hablamos de medio ambiente, de la creación, nuestro pensamiento se dirige a las primeras páginas de la Biblia, al Libro del Génesis, donde se afirma que Dios puso al hombre y a la mujer en la tierra para que la cultivaran y la cuidaran (cf. 2:15). Y podemos preguntarnos: ¿Qué significa cultivar y cuidar la tierra? ¿Realmente estamos cultivando y resguardando lo creado?, ¿o lo estamos explotando y descuidando?

El verbo "cultivar" nos recuerda la atención que el agricultor tiene por su tierra, para que dé frutos, y éstos sean compartidos: ¡cuánta atención, pasión y dedicación! Cultivar y cuidar la creación es una indicación de Dios dada no sólo al principio de la historia, sino a cada uno de nosotros; es parte de su proyecto; significa hacer crecer el mundo con responsabilidad, transformarlo para que sea un jardín, un lugar habitable para todos.

Nosotros, en cambio, a menudo llevados por la soberbia del dominio, del poseer, de manipular, de explotar; no "custodiamos la creación", no la respetamos, no la consideramos como un don gratuito que debemos cuidar. Estamos perdiendo la actitud de la admiración, de la contemplación, de la escucha de la creación; y por lo tanto ya no somos capaces de leer lo que Benedicto XVI llama "el ritmo de la historia de amor entre Dios y el hombre" ¿Por qué sucede esto? Porque pensamos y vivimos de una manera horizontal, nos hemos alejado de Dios, no leemos sus signos.

Pero "cultivar y cuidar" incluye no sólo la relación entre nosotros y el medio ambiente, entre el hombre y la creación, sino que comprende también las relaciones humanas. Los Papas han hablado de ecología humana, estrechamente vinculado a la ecología ambiental. Estamos viviendo un momento de crisis; lo vemos en el ambiente, pero sobre todo lo vemos en el hombre. ¡La persona humana está en peligro! – esto es cierto ¡hoy la persona humana está en peligro! ¡He aquí la urgencia de la ecología humana! Y el peligro es grave porque la causa del problema no es superficial, sino profunda: no es sólo una cuestión de economía, sino de ética y de antropología.

La Iglesia lo ha subrayado tantas veces. Y muchos dicen: sí es justo, es verdad... pero el sistema sigue como antes, porque las que dominan son las dinámicas de una economía y de una finanza que carecen de ética. El que manda hoy no es el hombre, es el dinero, el dinero. El dinero manda. Dios, nuestro Padre ha dado la tarea de custodiar la tierra, no el dinero. Sino de custodiarnos, a los hombres y las mujeres. Esta "cultura del descarte" tiende a convertirse en mentalidad común, que contagia a todos. La vida humana, la persona ya no se perciben como un valor primordial que ha de ser respetado y protegido, especialmente si son pobres o discapacitados, si aún no sirve -como el niño que está por nacer- o ya no es necesario -como los ancianos. Esta cultura del descarte nos ha hecho insensibles incluso a los desperdicios, a los residuos de los alimentos, que es aún más despreciable, cuando en todo el mundo, por desgracia, muchas personas y familias sufren hambre y desnutrición.

En el pasado, nuestros abuelos eran muy cuidadosos de no tirar nada de los restos de comida. El consumismo nos ha habituado tanto a lo superfluo y al desperdicio de la comida diaria, que a veces ya no somos capaces de dar el justo valor, que va mucho más allá de los simples parámetros económicos. ¡Recordemos bien, sin embargo, que la comida que se tira es como si fuera robada de la mesa de los pobres y de los hambrientos!

El evangelio narra el milagro de los panes: Jesús da de comer a la multitud con cinco panes y dos peces. Y la conclusión del pasaje es importante: "Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas". (Lc 9:17) ¡Jesús pide a sus discípulos que no se pierda nada: que no haya desperdicios! Y hay este hecho de las doce cestas: ¿Por qué doce? ¿Qué quiere decir esto? Doce es el número de las tribus de Israel, simbólicamente representa a todo el pueblo. Y esto nos explica que cuando la comida se comparte de manera justa, solidaria, no se priva a nadie de lo necesario, cada comunidad puede satisfacer las necesidades de los más pobres. La ecología humana y la ecología ambiental caminan juntas.

El siguiente comentario, fue un extracto de la catequesis que diera el Papa Francisco el 05 de Junio de 2013.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Sandro

Roberto Sánchez, más conocido por su seudónimo artístico Sandro, fue un destacado cantautor argentino de balada romántica y música rock y pop en castellano, famoso en todo el continente. A su vez, incursionó en múltiples oportunidades en cine, como actor protagonista e incluso como director. Fue uno de los fundadores del rock en castellano en América Latina. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que las elevan hasta 22 millones. Algunos de sus éxitos son "Dame fuego", "Rosa, Rosa", "Quiero llenarme de ti", "Penumbras", "Porque yo te amo", "Así", "Mi amigo el Puma", "Tengo", "Trigal", "Una muchacha y una guitarra".

Su tema "Rosa, Rosa" vendió 2 millones de discos, siendo su obra más famosa. Asimismo, su tema "Tengo" ha sido considerado el n.º 15 entre los 100 mejores temas del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone. Realizó 16 películas. Fue el primer latinoamericano en cantar en el Madison Square Garden. En 2005 recibió el Grammy Latino al conjunto de su trayectoria profesional. Nació el 19 de agosto de 1945. Su abuelo paterno, de procedencia húngara, pertenecía al pueblo Rom, y se apellidaba Popadópulos. Sin embargo, al emigrar a España lo cambió por Rivadullas, nueva identidad con la que emigró hacia la Argentina. Esa herencia, la adoptó Sandro, llegando a asumir el sobrenombre de Gitano.

Como muchos otros adolescentes y preadolescentes argentinos, se sintió fuertemente atraído por la música y las actuaciones del cantante estadounidense Elvis Presley, desde sus inicios en 1955-1957, a quien comenzó a imitar en su último año de asistencia a la escuela primaria. Muchos años después, consiguió ver el show de su ídolo desde la primera fila del Boston Garden. Su primera «actuación», que lo marcaría por el resto de su vida, fue el Día de la Independencia argentina, el 9 de julio de 1957, en el acto de su escuela, cuando su maestra de 6º grado lo invitó a realizar su conocida imitación de Elvis, llevándose los aplausos y la ovación del público asistente. Fue entonces que se despertó su vocación por la actuación musical.

A comienzos de los años sesenta, Roberto Sánchez adoptó el nombre artístico de Sandro, el nombre que le habían querido poner sus padres y las autoridades no permitieron. Por entonces el rock and roll ya estaba instalado en Argentina, desde al menos cinco años atrás. A los primeros ídolos del rock, como Elvis Presley, Little Richard y Bill Haley, se habían sumado artistas y bandas de rock latinas que cantaban en castellano, como Los Cinco Latinos y Luis Aguilé (en la Argentina), Ritchie Valens y La Bamba (en California), y Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo (en México) y decenas de otros. En esa década comenzaron a llegar también las bandas de la llamada invasión británica, entre las que se destacaban los Rolling Stones y sobre todo Los Beatles.

Las presentaciones de Sandro provocaron la reacción de algunos influyentes grupos fundamentalistas católicos que lograron excluir a la banda de la televisión durante algunas semanas. Pero Mancera enfrentó la informal censura, amenazando con su renuncia, y la misma fue levantada. Con el dinero que comenzó a ganar con sus presentaciones y discos, Sandro alquiló en 1966, junto con otros roqueros argentinos, el local La Cueva, en la calle Pueyrredón 1723 de Buenos Aires, para formar un centro de reunión y difusión del rock argentino. La Cueva contrató a Litto Nebbia y Los Gatos como banda permanente del local, banda que poco después (1967) grabaría el tema "La balsa", dando origen a lo que ha dado en llamarse "rock nacional" argentino. En la segunda mitad de la década Sandro cambió la chaqueta de cuero por el smoking y la corbata, los jeans por los pantalones acampanados, pero conservando el pelo largo revuelto y la patillas largas y los movimientos convulsivos a lo Elvis, que profundizó desarrollando un estilo propio que terminó siendo su marca personal.

Este estilo sexual irreverente tuvo un efecto arrasador sobre las jóvenes latinoamericanas (donde curiosamente más incidencia tenía la prédica sexualmente restrictiva de la Iglesia Católica). Las fanáticas de Sandro (sus «nenas») llegaron a ser tan importantes como él mismo, devolviendo en sus presentaciones un clima de desenfreno y sexualidad, entre las que se volvió un clásico arrojar al escenario su ropa interior. Para la época, el mensaje de Sandro resultaba un revulsivo radical contra las normas morales establecidas sobre la virginidad de las mujeres y las relaciones prematrimoniales, férreamente establecidas en toda América Latina.

A comienzos de 1967 Sandro hizo su segunda aparición en cine pero fue a fines de ese año cuando comenzó la seguidilla que hizo estallar la balada romántica en el gusto popular del continente. Todo comenzó en octubre con su presentación en el Festival Buenos Aires de la Canción cantando la balada "Quiero llenarme de ti", que le valió ganar el festival y volverse enormemente popular de la noche a la mañana. El éxito se consolidó con el lanzamiento inmediato del sencillo "Quiero llenarme de ti", que rompió récords de ventas y se publicó en varios países de habla hispana y comunidades latinas de EE. UU., marcando el inicio de su carrera artística internacional.

El primer trimestre de 1968 terminó de consolidar a Sandro en una continuidad exitosa, lanzando un simple por mes, todos éxitos: "Porque yo te amo", "Como lo hice yo" y "Una muchacha y una guitarra" (años después lo grabaría Bersuit Vergarabat), entre otros. Entretanto, en febrero de 1968, Sandro se presentó en el Festival de Viña del Mar (Chile), donde volvió a ganar, repitiéndose el furor popular, especialmente femenino, desatado en el festival de Buenos Aires. Viña, un festival clave de la música continental, le abrió las puertas de los países latinos: Venezuela, Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay, Ecuador, México, Puerto Rico, Costa Rica y República Dominicana. Su éxito se extendió a las comunidades latinas de EE. UU.

Con una fama que se extendió por todo el mundo, se convirtió en ídolo y representante del continente, comenzando a ser conocido con el nombre de su noveno álbum, Sandro de América, en tanto que la grabadora CBS lo consideró el Nro 1 de la región. El álbum “Sandro Espectacular” (que incluye "Dame el fuego de tu amor"). Ese año fue premiado en Francia en el Festival Internacional de Cantantes Galos y luego fue invitado a cantar en el Festival de la Canción de San Remo (Italia), actuación que repetiría al año siguiente. En 1972 fue el primer artista en cantar en el Luna Park de Buenos Aires, hasta entonces un ámbito exclusivamente boxístico, con un amplio éxito. En EE.UU. recibió el premio Grand Ball al cantante del año, y las llaves de la ciudad de Miami.

En 1998 se supo que Sandro padecía una grave enfermedad ocasionada por décadas de adicción al tabaco: enfisema pulmonar crónico, la que lo llevó a alejarse de los escenarios. Pero la dedicación del ídolo para con su público, hizo que en el año 2001 presentara uno de sus mejores espectáculos: "El hombre de la rosa", que fue posible gracias a que junto al micrófono llevaba conectada una asistencia de oxígeno. De esta manera pudo realizar en 2004 otra gira nacional, "La profecía". Luego, su enfermedad fue avanzando hasta el punto que la falta de oxígeno le dificultaba su vida diaria, siéndole diagnosticado como única solución un trasplante de pulmón y corazón, por lo que fue puesto en lista de espera.

El 20 de noviembre de 2009, luego de 8 meses de internación, se le practicó en el Hospital Italiano de la ciudad de Mendoza, Argentina, un doble trasplante de corazón y de pulmones. (El donante resultó ser un joven de 22 años de edad). La operación concluyó en forma exitosa, pero los médicos pidieron cautela durante el postoperatorio. El "Gitano" siguió evolucionando favorablemente superando las expectativas esperadas por sus médicos, y los mismos dieron a conocer que su perspectiva de vida podría ser de 10 años o más. Así también reafirmó el equipo médico que su evolución sería lenta y que podría ser factible (como es común en casos de trasplantes con características tan especiales) que se manifestara algún tipo de complicación durante su convalecencia.

Roberto Sánchez falleció en el Hospital Italiano de Mendoza por un "shock séptico". Su deceso se produjo a las 20:40 del 4 de enero de 2010. El paciente había afrontado cinco intervenciones luego del trasplante cardiopulmonar (dos de ellas efectuadas el mismo día de su muerte) y había luchado por su vida durante 45 días. Inmediatamente, la noticia repercutió en todos los medios argentinos y en redes sociales. Los importantes diarios estadounidenses The New York Times y The Washington Post publicaron en tapa de sus ediciones electrónicas del 5 de enero de 2010 la noticia de la muerte del cantante titulando textualmente: "Muere a los 64 años el cantante Sandro, el Elvis argentino". De manera similar lo hizo la BBC inglesa. 

Hombre Lobo

Conocido como licántropo, es una criatura legendaria presente en muchas culturas independientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro), y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases de «hombres bestia». Todas las características típicas de aquel animal - como son la ferocidad, la fuerza, la astucia y la rapidez- son en ellos claramente manifiestas, para desgracia de todos aquellos que se cruzan en su camino. Según las creencias populares, este hombre lobo puede permanecer con su aspecto animal únicamente por espacio de unas cuantas horas, generalmente cuando sale la luna llena.

En algunos países y culturas otros animales desempeñan el papel del hombre lobo. Así, en África aún se cree en hombres hiena u hombres leopardo; en India se pensaba que los tigres enemigos de los hombres eran capaces de convertirse en humanos para atraer a estos. Abundan hasta hoy en Latinoamérica las leyendas de los «hombres-tigres», asociados con yaguaretés, jaguares, otorongos o pumas ya que éstas son las fieras más temidas en ese continente. Los dos mitos más importantes son: el runa uturuncu, «indio-tigre» u «hombre-puma» en el quichua del noroeste argentino) el Yaguareté-Abá o «tigre-capiango» de las leyendas guaraníticas del noreste argentino y Paraguay.

El mito de los hombres lobo parece (o es) originario de Europa, y estaba muy vinculado con otras supersticiones y la magia negra. El mito es esencialmente masculino y, entre las causas de que un ser humano se convirtiera en hombre lobo, las más frecuentes eran las siguientes:

Ingerir ciertas plantas vinculadas tradicionalmente con los lobos y la magia negra.

Beber en el mismo lugar donde lo hubiera hecho un lobo.

Cubrirse con la piel de un lobo.

Dormir desnudo a la luz de la luna llena.

Usar una prenda hecha de piel de lobo.

Adquirir la capacidad de transformarse en lobo mediante magia y sortilegios.

Ser mordido por otro Hombre Lobo (ésta última forma era la más común).

Tener relaciones sexuales con un hombre lobo.

Nacer después de mellizos o gemelos siendo hijo varón.

Según la tradición, la mayoría de los hombres lobo no se transforman en tales voluntariamente (sólo los magos y los hombres lobos auténticos, es decir, no malditos, pueden hacerlo); son víctimas de una maldición, y sufren enormemente a la hora de su metamorfosis. Lo que es peor, al transformarse pierden completamente la conciencia humana y se vuelven peligrosos, incluso para sus seres queridos. La única manera de librar a un hombre lobo de su maldición es dándole muerte, lo cual no es nada fácil; debe hacerse con un instrumento de plata, ya sea un bastón, un cuchillo o una bala, aunque en algunas zonas de la península Ibérica hay un ritual consistente en cortarle la cabeza y arrancarle el corazón.

Un hombre lobo es un hombre completamente normal la mayor parte del tiempo, y se comporta de manera natural, aunque un poco velludo, y con los sentidos más desarrollados (especialmente el olfato), además de estar en buen estado de salud y forma física. No es sino durante la noche de Luna Llena cuando se transforma, pues la luz de este astro es la que controla sus transformaciones. Aunque varía según las versiones, el aspecto de un Hombre Lobo transformado puede ir desde un Lobo auténtico aunque más grande de lo normal, hasta un humanoide peludo y con colmillos que va en busca de carne humana.

Las leyendas históricas describen una gran variedad de métodos para convertirse en hombre lobo. Una de las más sencillas es la de desnudarse y usar un cinturón hecho de piel de lobo, probablemente un sustituto de asumir toda la piel del animal que también es frecuentemente descrita para este proceso. En otros casos el cuerpo se frota con savia mágica. Otras maneras también consideradas para lograr la metamorfosis son el beber agua que esté sobre la huella del animal o beber de ciertas fuentes encantadas. En otros casos la transformación se logra supuestamente mediante agentes satánicos a los que se somete voluntariamente, y eso se hace con los fines más desagradables, en particular por la gratificación del anhelo de la carne humana (la carne humana que el licántropo puede anhelar puede entenderse como tal —es decir, una antropofagia relacionada con casos de psicosis— o, puede entenderse figuradamente como el deseo sexual sin censura alguna). También se dice que:

«Los hombres-lobo, son ciertos hechiceros, que al untar sus cuerpos con un ungüento que ellos elaboran con el instinto del diablo, y lo ponen en cierta faja encantada, no sólo a la vista de otros lucen como Lobos, sino que su propio pensamiento tiene la forma y naturaleza de lobos, tan pronto como estos visten la faja mencionada. Y disponen de sí mismos como Lobos, al mordisquear y matar, en especial a criaturas humanas»

También existen varios métodos para eliminar la forma bestial. El más simple era el acto de desencantar (funcionando en sí mismo o en una víctima), y otro era el retiro del cinturón o piel del animal. Otros métodos de posibles curas son: arrodillarse en un punto durante cien años, ser reprochado por ser un hombre lobo, ser saludado con el signo de la cruz, ser llamado tres veces por el nombre bautismal, ser golpeado tres veces en la nuca con un cuchillo, o al menos derramar tres gotas de sangre. Muchos cuentos folclóricos europeos incluyen lanzar un objeto de hierro sobre o hacia el hombre lobo, para que éste revele su forma humana.

Según la leyenda, el primer hombre lobo reconocido fue Licaón, rey de Arcadia, Grecia. En la mitología griega, Licaón era un rey sabio y culto y una persona muy religiosa que había sacado a su pueblo de las condiciones salvajes en que vivían originariamente. No obstante, parece que él mismo continuó siendo un salvaje, pues a pesar de todo siguió sacrificando seres humanos en honor a Zeus, e incluso se dijo que asesinaba a todo forastero que llegara a su reino pidiendo hospitalidad. Al enterarse, el dios Zeus quiso comprobar los rumores y se disfrazó de vagabundo para hacer una visita a Licaón. Este inmediatamente pensó en matar a su visitante, pero se enteró a tiempo de que se trataba de Zeus y lo invitó a participar en un suntuoso banquete.

Todo habría salido bien de no ser porque Licaón no pudo resistir la tentación de jugar una horrible broma al rey del Olimpo; ordenó que le sirvieran la carne de un niño (presuntamente un hijo suyo). Zeus se dio cuenta, por supuesto, y, encolerizado, condeno a Licaón a convertirse en lobo, y a que todos sus descendientes serían también hombres lobo. Hoy se conoce como Licaón al perro salvaje africano, un pariente de los lobos. A partir de ese momento los hombres lobo parecen haberse multiplicado, al llegar la Edad Media, los cuentos de hombres que se transformaban en lobo eran comunes y la gente tenía tanta fe en ellos que ni siquiera se atrevía a salir de noche al bosque. Hay que recordar que en aquellos tiempos los lobos auténticos eran comunes y no era raro que atacaran a las personas. Más tarde los lobos fueron cazados y exterminados en gran parte de su área de distribución, pero el temor a los hombres bestia siguió igual de fuerte que antes.

Según las creencias armenias, hay mujeres que a consecuencia de pecados mortales están condenadas a pasar siete años bajo la forma de un lobo. Un espíritu llega a tales mujeres y les da la piel de lobo. Éste les ordena ponérsela, y tan pronto como lo hacen aparecen marcas de lobo en su mano derecha. Una vez que su naturaleza es conquistada, se come a sus propios hijos, uno por uno, después devora a los hijos de sus parientes de acuerdo a la cercanía genealógica, y finalmente ataca a los niños ajenos a su familia. Pasa a vagar entonces solamente durante la noche, y las cerraduras y puertas se abren en su aproximación. Cuando está cerca la mañana, vuelve a su forma humana y se quita la piel de lobo.

Los hombres lobo de la dispensación cristiana no eran todos considerados como herejes o viciosamente dispuestos en contra de la humanidad. De acuerdo con Baronius, en el año 617, se presentó un grupo de lobos en un monasterio, y destrozaron a varios frailes quienes mantenían opiniones sobre herejía. Los lobos mandados por Dios despedazaron a los ladrones sacrílegos del ejército de Francesco María, duque de Urbino, quien había llegado para saquear el tesoro de la Santa Casa de Loreto. Un lobo vigiló y defendió a San Edmundo Mártir, rey de Inglaterra ante las bestias salvajes. San Odo, Abad de Cluny, asolado por una manada de zorros, fue liberado y escoltado por un lobo.

Gran parte de los hombres-lobo eran personas inocentes y temerosas de Dios, que sufrían a través de embrujos de otros, o simplemente estaban destinados a un destino infeliz, y quienes en forma de lobo se comportaban de una manera admirable, honrando y protegiendo a sus benefactores. De hecho, el poder de transformar a otros en bestias salvajes no sólo fue atribuido a hechiceros malignos, sino también a santos cristianos. (Todos los Ángeles, buenos y malos, tienen el poder de transmutar nuestros cuerpos) fue la sentencia de Santo Tomás de Aquino. San Patricio transformó a Vereticus, un rey de Gales, en un lobo; y San Natalio maldijo a una ilustre familia irlandesa con el resultado de que cada miembro de ella estaba condenado a ser un lobo por siete años. En otras historias la voluntad divina es más directa, en Rusia, se supone que los hombres se convierten en hombres lobo al incurrir en la cólera del diablo.

Como la mayoría de los intentos de usar la ciencia moderna para explicar creencias religiosas y folklore, esta teoría es controvertida e insatisfactoria. Por ejemplo, no explica por qué los brotes de histeria sobre brujería y las leyendas de transformaciones en animales que existen alrededor del mundo, incluyendo en lugares donde no hay cornezuelo del centeno. La histeria y la superstición han existido a través del mundo por toda la historia registrada, y, generalmente hablando, el envenenamiento por consumo de hongos no es la razón de todos estos acontecimientos. También existe un raro desorden mental llamado Licantropía clínica, en la que la persona afectada tiene una ilusoria creencia de que él o ella se están transformando en otro animal, aunque no siempre es un lobo o un hombre-lobo. Otros creen que las leyendas de hombre-lobo nacieron como parte del chamanismo y tótems, animales en las culturas primitivas basadas en la naturaleza. El término «teriantropía» ha sido adoptado para describir un concepto espiritual en el que el individuo cree que él o ella tienen el espíritu o alma, en su totalidad o en parte, de un animal no-humano. Bíblicamente hablando, no se conocen referencias.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Mensaje del Papa Francisco a los fieles en San Cayetano 2013

¿Qué quiere decir "Pueblo de Dios"?

En primer lugar, significa que Dios no pertenece de manera propia a ningún pueblo; porque es Él quien nos llama, nos convoca, nos invita a ser parte de su pueblo, y esta invitación esta dirigida a todos, sin distinción, porque la misericordia de Dios "quiere la salvación para todos "(1 Tim 2:04). Jesús no dice a los Apóstoles y a nosotros que formemos un grupo exclusivo; un grupo de élite. Jesús dice: "Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos" (cf. Mt 28,19). Pablo afirma que en el pueblo de Dios, en la Iglesia, "no hay ni judío ni griego... porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús" (Gálatas 3:28).

Aquellos que se sienten lejos de Dios y de la Iglesia, a los que son temerosos o a los indiferentes, a los que piensan que ya no pueden cambiar: ¡El Señor también te está llamando a ti a ser parte de su pueblo y lo hace con gran respeto y amor!, ¡Él nos invita a hacer parte de este pueblo; pueblo de Dios!

¿Cómo se convierte en miembro de este pueblo? No es a través del nacimiento físico, sino por medio de un nuevo nacimiento. En el Evangelio, Jesús dice a Nicodemo que hay que nacer de lo alto, del agua y del Espíritu para entrar en el Reino de Dios (cf. Juan 3:3-5). Es a través del Bautismo que nosotros somos introducidos en este pueblo, a través de la fe en Cristo, don de Dios que debe ser alimentado y hecho crecer en toda nuestra vida.

Preguntémonos: ¿Cómo puedo hacer crecer la fe que he recibido del Bautismo?; ¿cómo hago crecer esta fe que yo he recibido y que el pueblo de Dios tiene?; ¿cómo hago para hacerla crecer?

¿Cuál es la ley del pueblo de Dios? Es la ley del amor, amor a Dios y amor al prójimo, según el nuevo mandamiento que nos ha dejado el Señor (cf. Jn 13,34). Un amor, sin embargo, que no es sentimentalismo estéril o algo vago, sino que es el reconocer a Dios como único Señor de la vida y, al mismo tiempo, aceptar al otro como un verdadero hermano, superando divisiones, rivalidades, incomprensiones, egoísmos; las dos cosas van de la mano.

¿Qué misión tiene este pueblo? La de llevar al mundo la esperanza y la salvación de Dios: ser signo del amor de Dios que llama a todos a la amistad con Él; ser levadura que hace fermentar toda la masa, sal que da sabor y preserva de la corrupción, luz que ilumina. A nuestro alrededor, basta abrir un periódico, para ver que la presencia del mal existe, que el Diablo actúa.

¿Cuál es el objetivo de este pueblo? El fin es el Reino de Dios, iniciado sobre la tierra por Dios mismo, y que debe ampliarse hasta el cumplimiento, cuando aparecerá Cristo, vida nuestra. El fin entonces es la plena comunión con el Señor, entrar en su misma vida divina, donde viviremos la alegría de su amor sin medida. ¡Aquella alegría plena!

Ser Iglesia es ser pueblo de Dios, de acuerdo con el gran proyecto de amor del Padre, quiere decir ser el fermento de Dios en esta nuestra humanidad, quiere decir anunciar y llevar la salvación de Dios en este mundo nuestro, que a menudo se pierde, necesitado de tener respuestas que alienten, que den esperanza, que den nuevo vigor en el camino.

Que la Iglesia sea un lugar de la misericordia y de la esperanza de Dios, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio. Y para sentirse recibido, amado, perdonado, animado. La Iglesia debe tener las puertas abiertas para que todos puedan venir y nosotros debemos salir de esas puertas y anunciar el Evangelio.

El siguiente comentario, fue un extracto de la catequesis que diera el Papa Francisco el 12 de Junio de 2013.

¿Sabías Qué?

El guardabosque estadounidense Roy C. Sullivan fue alcanzado siete veces en su vida por un rayo. La primera vez (1942) sólo sufrió la pérdida de la uña del dedo gordo de un pie; en la segunda (1969) se le quemaron las cejas; en la tercera (1970) sufrió quemaduras en el hombro izquierdo; en la cuarta (1972) se le quemó el pelo; en al quinta (1973) de nuevo se le quemó el pelo y también las piernas; en la sexta (1976) resultó herido en un tobillo, y en la séptima y última (1977) sufrió quemaduras en el pecho y en el estómago. Tras sobrevivir a tantos y tan peligrosos accidentes, Sullivan, se dice que desilusionado por un desengaño amoroso, se suicidó en 1983, disparándose un tiro.

Cierto día de 1159 el Papa Adriano IV (1115-1159), único pontífice inglés de la historia, regresaba caminando hacia su residencia tras haber pronunciado uno de sus acerados sermones maldiciendo y amenazando de excomunión al emperador Federico I, cuando se detuvo ante una fuente pública para refrescarse. Mientras bebía, una mosca le entró accidentalmente por la boca y se le quedó atragantada en la garganta. Los médicos, avisados inmediatamente, no pudieron extraerla y el pontífice murió poco después asfixiado.

Según el Libro Guiness, el ciudadano francés Michel Lotito, nacido en 1950, es conocido en todo el mundo como el Cometodo, por ser capaz de ingerir y digerir vidrio y metal sin mayores problemas. Los médicos que le han examinado creen que es capaz de digerir 900 g. de metal diarios.  Desde 1966 se ha comido, delante de testigos, cosas tan variadas como 10 bicicletas, 1 carrito de supermercado (en 4 días y medio), 7 televisores, 6 lámparas de techo y 1 avión ultraligero.

martes, 6 de agosto de 2013

Resumen de los discursos de Francisco en la JMJ 2013

El Papa en la JMJ: “la medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata al más necesitado”
El segundo discurso del Papa Francisco en tierra brasilera resaltó la ternura que provoca el hermano necesitado en el corazón de la Iglesia. Fue pronunciado el miércoles 24 de julio en el hospital São Francisco de Assis de la Providencia, un centro dedicado a la recuperación de jóvenes drogadictos y alcohólicos y a la asistencia médico-quirúrgica gratuita para los indigentes. El lugar dio pie al Santo Padre para hacer un llamado a hacernos cargo de nuestros hermanos que caen en la esclavitud de la adicción, cada vez más frecuentemente. [...]

Esperanza, sorpresa y alegría: primera homilía de Francisco en la JMJ
El miércoles 24 de julio, el Papa celebró la primera Misa pública en Brasil. Allí invocó la ayuda de María, “para que nos ayude a todos nosotros, Pastores del Pueblo de Dios, padres y educadores, a transmitir a nuestros jóvenes los valores que los hagan artífices de una nación y de un mundo más justo, solidario y fraterno”. La homilía de Francisco se centró en tres actitudes a cultivar: la esperanza, el dejarse sorprender por Dios y la alegría. Nuevamente llamó la atención sobre los ídolos del dinero, el éxito, el poder y el placer, que parecen seducir y cautivar hoy a tantos adultos, que buscan en ellos el remedio para la soledad y el vacío que sólo se llenan con Dios y los verdaderos hermanos compañeros de camino. Para combatir esto pidió dar “aliento a la generosidad que caracteriza a los jóvenes”, ya que “son un motor poderoso para la Iglesia y para la sociedad”. Los jóvenes recuerdan permanentemente que no sólo se necesitan cosas, sino sobre todo requieren “esos valores inmateriales que son el corazón espiritual de un pueblo (…): espiritualidad, generosidad, solidaridad, perseverancia, fraternidad, alegría; son valores que encuentran sus raíces más profundas en la fe cristiana”. [...]

“Por favor, ¡no licuen la fe en Jesucristo!”: el otro pedido de Francisco a los argentinos
El jueves 25 de julio, en la Catedral de Río el Papa se dirigió a los jóvenes peregrinos argentinos: “¡quiero lío en las Diócesis! ¡Quiero que se salga afuera! (…) ¡Quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos (…). ¡La Iglesia no puede ser una ONG!”. [...]

No tengan miedo de ser generosos con Cristo
Hace unos días, en su encíclica Lumen fidei el Papa nos recordaba que la fe ha requerido siempre la presencia de mediadores. Y eso ha significado el Papa en las Jornadas Mundiales de la Juventud: una mediación entre la Iglesia y los jóvenes. Esta mediación se pudo ver y palpar en la conmovedora adhesión que ha despertado en las calles y playas de Brasil un hombre a quien hasta hace cuatro meses nadie conocía, pero que hoy lleva la investidura del sucesor de San Pedro y se ha dirigido, con palabras sencillas y cercanía de Pastor, a millones y millones de muchachas y muchachos que vivieron estos días con la intensidad propia de las cosas del Espíritu. [...]

Cracovia, los Papas y el mensaje de la misericordia
Cuando el Papa Francisco anunció el domingo 27 de julio de 2013 que Cracovia sería la sede de la Jornada Mundial de la Juventud en el año 2016, no estábamos asistiendo a una decisión casual o improvisada. En efecto, la elección de Cracovia como Sede de la Próxima Jornada Mundial de la Juventud viene a ratificar la centralidad que el tema de la misericordia posee en el pensamiento de la Iglesia al inicio del nuevo Milenio y que el Papa Francisco ha decidido asumir como eje central de su Pontificado. [...]

jueves, 1 de agosto de 2013

Nos vemos en Cracovia 2016


“Queridos jóvenes, tenemos una cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en 2016, en Cracovia, Polonia. Pidamos, por la intercesión materna de María, la luz del Espíritu Santo para el camino que nos llevará a esta nueva etapa de gozosa celebración de la fe y del amor de Cristo”: con estas palabras antes del rezo del Ángelus el Papa Francisco anunció el mediodía del domingo en Río, la próxima ciudad anfitriona de la JMJ…

Palabras del Papa antes del Rezo del Ángelus:

Queridos hermanos y hermanas
Al final de esta Celebración Eucarística, con la cual elevamos a Dios nuestro canto de alabanza y gratitud por todas las gracias recibidas durante esta Jornada Mundial de la Juventud, quisiera antes agradecer a Monseñor Orani Tempesta y al Cardenal Rylko las palabras que me dirigieron. Les agradezco también a ustedes, queridos jóvenes, por todas las alegrías que me dieron en estos días. ¡Gracias! Llevo a cada uno de ustedes en mi corazón.

Ahora dirigimos nuestra mirada a la Madre del cielo, la Virgen María. En estos días, Jesús les ha repetido con insistencia la invitación a ser sus discípulos misioneros; ustedes escucharon la voz del Buen Pastor que los llamó por su nombre y ustedes reconocieron la voz que les llamaba (cf. Jn 10,4). ¿No es verdad que, en esta voz que resuena en sus corazones, sintieron la ternura del amor de Dios? ¿No es verdad que ustedes experimentaron la belleza de seguir a Cristo, juntos, en la Iglesia? ¿No es verdad que ustedes han comprendido mejor que el Evangelio es la respuesta al deseo de una vida todavía más plena? (cf. Jn 10,10). ¿No es verdad?

La Virgen Inmaculada intercede por nosotros en el Cielo como una buena madre que cuida de sus hijos. Que María nos enseñe con su vida qué significa ser discípulo misionero. Cada vez que rezamos el Angelus, recordamos el evento que ha cambiado para siempre la historia de los hombres. Cuando el ángel Gabriel anunció a María que iba a ser la Madre de Jesús, del Salvador, Ella, aún sin comprender del todo el significado de aquella llamada, se fió de Dios y respondió: «Aquí está la esclava del Señor, que se haga en mí según tu palabra» (Lc 1,38). Pero, ¿qué hizo inmediatamente después? Después de recibir la gracia de ser la Madre del Verbo Encarnado, no se quedó con aquél regalo; se sintió responsable y marchó, salió de su casa y se fue rápidamente a ayudar a su pariente Isabel, que tenía necesidad de ayuda (cf. Lc 1,38-39); realizó un gesto de amor, de caridad, y de servicio concreto, llevando a Jesús en su seno. Y este gesto lo hizo diligentemente.

Está aquí, queridos amigos, nuestro modelo. Aquella que recibió el don más precioso de Dios, como primer gesto de respuesta se pone en camino para servir y llevar a Jesús. Pidamos a la Nuestra Señora que nos ayude también a nosotros a transmitir la alegría de Cristo a nuestros familiares, a nuestros compañeros, a nuestros amigos, a todas las personas. ¡Nunca tengan miedo de ser generosos con Cristo! ¡Vale la pena! Salgan y vayan con valentía y generosidad, para que cada hombre y cada mujer puedan encontrar al Señor.

Queridos jóvenes, ya tenemos marcado el encuentro para la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en 2016, en Cracovia, Polonia. Por la intercesión materna de María, pidamos la luz del Espíritu Santo para el camino que nos llevará a esta nueva etapa de gozosa celebración de la fe y del amor de Cristo.

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